[:es]Álvaro García Linera[:]

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Álvaro García Linera

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

https://youtu.be/7H1GDhGe1ns

Álvaro García Linera hace un aporte muy importante, que es para el estudio de todos nosotros. Y a la vez tiene una limitación que hace que el planteo pueda caer en una concepción idealista. Es necesario el programa, sin él no hay acción revolucionaria como señalaba Lenin.

No ignoro que ahí está hoy la dificultad de todas las corrientes que procuran en todo el mundo avanzar sobre una crisis que hasta el día de hoy no definen.

Para comprender que es hoy China, es necesario comprender el rol actual del libre comercio y como tambalean las estructuras burocráticas nacionales de grandes estados otrora imperialistas en el mundo, que hoy recurren a una canallesca emisión monetaria que está descargando sobre el resto del mundo sin que la izquierda la denuncie y a la vez defienda la conquista de derechos para los trabajadores de esos estados y de todas la humanidad.

No hay militancia abstracta ni idealista, la militancia tiene que tener para ser revolucionaria un programa, que ya no puede ser el de estatizar, si bien en toda una etapa fue correcto porque se necesitaba poner al servicio de las masas cosas elementales pero de enorme importancia como la salud, la enseñanza, la vivienda, el trabajo.

Compañeros demos el debate apoyados en los textos de los maestros, para avanzar en esta etapa en que es necesario que la predominancia del capitalismo muera en paz.

Jorge Aniceto Molinari

Montevideo, 28 de junio de 2021.

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[:es]80 años de la invasión nazi a la Unión Soviética.[:]

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(Abordando eso gris, que parece la teoría).

80 años de la invasión nazi a la Unión Soviética, en muchos lugares del planeta la burguesía, el imperialismo, lo vio como el paso necesario para terminar con una revolución que había dado al mundo una señal, la señal del fin del capitalismo. El pueblo soviético tendría que luchar contra la invasión nazi y contra el stalinismo que había sido mostrado por la prensa de la burguesía en todo el mundo como que ese era el ejemplo de socialismo, no el de las conquistas para sus trabajadores que había instaurado la revolución como un ejemplo para todo el mundo.

La paradoja es que mientras las tropas hitlerianas invadían la URSS, se cruzaban con el acero que era enviado a Alemania nazi por Stalin.

Stalin debió entonces asumir un papel, para el que no se había preparado, él había firmado un pacto con los nazis, había perseguido y asesinado a lo mejor del ejército rojo construido bajo la conducción de Trotsky desde un tren, a principio de los años 20. Pero ahora, Trotsky ya había sido asesinado, y el legado de Lenin silenciado. Luego de 10 días con destino desconocido, y tomada la defensa por el ejército rojo, liberados los generales, militares y militantes, que estaban condenados a muerte por Stalin, este asumió la defensa.

La humanidad debe en enorme agradecimiento a aquellos hombres y mujeres que tras la bandera roja con la hoz y el martillo supieron mantener las conquistas de octubre, y comenzaron la derrota del nazismo.

Hoy la situación es totalmente distinta, no son los Estados los que programan el quehacer económico del mundo, sino las grandes conformaciones empresariales multinacionales, en una etapa donde el agostamiento de la tasa general de ganancias hace que la crisis de la predominancia del capitalismo sea irreversible.

Pero además el centro del capitalismo y del libre comercio mundial ha tomado como base a China país gobernado por el Partido Comunista.

En 1917, tomar el poder de un Estado que además estaba perdiendo en la guerra, significaba hacer dar a la población un gran salto en defensa de los derechos y conquistas de las masas, -terminar la guerra – conquistas y derechos que ya habían conquistado en naciones avanzadas y que el nazismo ponía en jaque.

Hoy la situación es distinta, no se trata de tomar el gobierno en un Estado, que siempre es importante en la medida que se respeten los derechos y conquistas de la gente, se trata de que hoy ningún Estado del mundo es viable por sí solo, se trata entonces de poner la economía global al servicio de la humanidad, democratizar definitivamente las relaciones económicas.

Y para ello un programa que desarrolle dos herramientas fundamentales: la moneda única y universal, los impuestos basados en la circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales y a los sistemas impositivos basados, en el consumo, los salarios y las pensiones. Ninguna transacción debería ser válida sino está debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine.

Jorge Aniceto Molinari.

Montevideo, 24 de junio de 2021.

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[:es]DE LA ECONOMIA A LA POLÍTICA, DE LA POLITICA A LA ECONOMÍA.[:]

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DE LA ECONOMIA A LA POLÍTICA, DE LA POLITICA A LA ECONOMÍA.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

¿Cambiará la relación entre la ciencia y política?

La importancia del diálogo entre los científicos y los poderes públicos

22 JUNIO 2021, 

ESTEBAN VALENTI

El Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) con el presidente de la República Oriental del Uruguay, Luis Lacalle Pou

No tenemos tanta necesidad de ayuda de parte de los amigos, cuanto de la certeza de la ayuda.

(Epicuro de Samos)

No debería ser una pregunta retórica o de ocasión, estos 16 meses de pandemia, las complejas y muchas veces contradictorias relaciones entre la ciencia y la política y, sobre todo, el futuro más previsible para nuestro planeta nos deberían interrogar con mucho rigor sobre este tema.

Desde que existe la política y la ciencia aún en sus formas más elementales o algo que se le parecía, es decir la relación entre el jefe y el brujo o el curandero, siempre representaron momentos de extrema tensión, política y cultural.

A estos dos factores más tarde se agregaron nada menos que las religiones y su atormentada relación con ambas, con el poder y con el saber. Hoy, en medio de la peste, el problema central ha sido en cada país y a nivel internacional la relación entre los científicos y el poder político y, en todos los casos, de cómo se resolvió y fue cambiando en sentido positivo o negativo esta relación dependió y depende la situación de la crisis. No hablamos solo de los aspectos sanitarios, sino de su fuerte impacto social, económico y emocional.

En América Latina, el dialogo entre los científicos y los poderes públicos era débil y siguió siendo débil, con pocas excepciones. Una de esas, fue, al inicio de la peste, el Uruguay cuyo gobierno designó un Grupo Asesor Honorario (GACH), integrado por decenas de científicos, médicos, estadísticos, epidemiólogos y hasta ingenieros. Y los resultados fueron visibles y concretos, durante los primeros ocho meses. El Uruguay ocupó las mejores posiciones a nivel mundial, en todos los indicadores: contagiados, internados en unidades de tratamiento intensivo y muertos. Pero todo cambió y también el impacto se hizo evidente. Hoy Uruguay ocupa los primeros lugares por número muertos por millón de habitantes, por cantidad de contagios diarios y por contagios totales. Los últimos tres meses han sido devastadores. Es inútil hundirnos en cifras, sobre los datos nadie tiene dudas, ni sobre la gravedad de la situación.

La fractura entre los poderes públicos y el GACH y numerosos científicos se debate y se sufre desde hace varios meses, y los resultados son evidentes: el total fracaso del poder político en el combate a la pandemia. Esta grave crisis se produce desde hace tres meses en el país de América (incluyendo EE. UU. y Canadá y con excepción de Cuba) que tiene más médicos por 1,000 habitantes, la mayor cantidad de ambulancias completamente equipadas y una proporción altísima de camas hospitalarias y de CTI. Un capital sanitario acumulado durante muchas décadas. Uruguay tiene además un formidable aparato y tradición de vacunas. Pero las cifras han demostrado lo que los científicos adelantaron e insistieron muchas veces, no alcanzan las vacunas, se necesitan otras medidas y estas no se adoptaron.

En ese marco, ocupamos los peores lugares del mundo en esa fase de la pandemia. La causa principal es el quiebre total con la ciencia, camuflado debajo del argumento de siempre, la última palabra, la que supuestamente tiene una visión global de la situación es de los políticos. La ciencia está para asesorar, el presidente y el gobierno, llegado el momento mandan, resuelven y fracasan estrepitosamente. Hace más de un mes que somos el país con más muertos por habitante de toda la Tierra.

La pandemia, los peligros climáticos que ponen en discusión el equilibrio entre los seres humanos y fuerzas naturales y biológicas extraordinariamente poderosas y peligrosas, sitúan la ciencia a otro nivel, con otras responsabilidades y frente a nuevas necesidades. Pero en lugar de aprender que la política debería incorporar con mucha más fuerza a la ciencia entre sus referencias fundamentales, para afrontar los nuevos problemas, la política mediocre se considera autosuficiente.

Un elemento positivo que nos podría haber dejado la pandemia, en medio de tanto dolor y daño, hubiera sido una forma mucho más inteligente de incorporar la ciencia en el concepto más amplio a colaborar e integrar sus capacidades con la política, a nivel de la gobernanza mundial, donde la burocracia dio una nueva demostración de su aridez y sus incapacidades y ni que hablar en los diversos países.

Aquellas naciones que de forma programada, inteligente y audaz apelen a todas las capacidades científicas para afrontar los nuevos problemas de nuestras sociedades, de nuestras naciones, harán no solo un aporte a la calidad de su política, de la gestión de sus estados, sino a un nuevo nivel de nuestra civilización, tan empobrecida en muchos aspectos.

Los científicos y los académicos tienen también sus responsabilidades, en la capacidad para comunicarse, con los políticos y con la opinión pública; no se tratará de un proceso fácil. Un nuevo invitado en la mesa del poder es siempre un factor de fricción y de nuevos problemas. Pero ahora los necesitamos más que antes.

El acceso más amplio y transparente al conocimiento fortalecería la democracia, la calidad de la vida en sociedad y elevaría el nivel y la calidad del debate público, por ello el aporte científico no debe ser un vínculo solo entre las élites, debe incorporar a los ciudadanos al conocimiento científico. La pandemia fue un ejemplo dramático de esa necesidad.

Incluso la prensa, los medios, las redes deberían incorporar una atención especial en crear y fortalecer esos lazos entre política, ciencia y ciudadanía.

No se trata de exigirle a la ciencia respuestas que no están en su horizonte ni en sus métodos, pero ante graves exigencias, como la pandemia, se obtuvieron soluciones en tiempos realmente extraordinarios, como por ejemplo las vacunas contra la COVID-19.

No estamos reclamando una sofocracia, un gobierno de los sabios, por el contrario, democratizar el conocimiento científico es fortalecer la democracia en una de sus bases fundamentales, en la cultura de los ciudadanos, en un mundo donde la ciencia se hace cada día más necesaria.

Si retrocedemos en la consideración de los hechos científicos, del método de los hechos para construir nuestra vida en sociedad, a la hora de adoptar decisiones políticas, habremos perdido un momento excepcional. Esto no implica que la política se base siempre en elementos racionales; las emociones tienen y seguirán teniendo un papel fundamental, los seres humanos nos hemos ganado el derecho incluso a dejarnos llevar por las emociones, porque para cambiar la realidad, para construir otras realidades, nunca será suficiente la ciencia.

La ciencia en abstracto no tiene color político, pero los científicos se colocan en las más diversas posiciones ideológicas y políticas, son ciudadanos. Las elites gobernantes en América Latina, en general han tenido una visión de que los intelectuales no les son mayoritariamente favorables. Y eso también ha influido en una compleja relación.

Lo que es básico es que los científicos son siempre partidarios de los hechos, construyen su método a partir una visión crítica de ellos.

También es bueno recordar, que cuando la política y la ideología pretenden imponerse a la ciencia pueden llegar a niveles de una gran perversidad, como crear una genética adecuada a sus planes políticos y económicos. Para decirlo claro, me refiero al estalinismo y la genética de Trojim Lysenko.

Esa intrincada madeja que hemos construido entre el poder político, las sociedades democráticas y la academia, las ciencias, cambia en forma constante, en este nuevo tiempo que cayó como una tromba sobre nuestro mundo con un virus, es decir con una porción mínima de sustancia viva, con capacidad para matarnos, enfermarnos, dejarnos graves secuelas y sobre todo llenarnos de grandes interrogantes e inseguridades, también debería servir para hacernos a todos un poco más sabios.

Buscando en lo profundo de la historia, hace 2,300 años, Epicuro de Samos en su maravillosa escuela filosófica El Jardín, en un tiempo en que la filosofía alcanzaba las cumbres en la historia, consideró que el gran freno para la felicidad, era el temor a la muerte, al futuro, al dolor y se batió con toda su sabiduría para vencer esos obstáculos con un arma fundamental, el conocimiento de la naturaleza.

Una respuesta que hago mía y que viene al caso para comentar este muy buen trabajo de Esteban Valenti: …en la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.

Karl Marx, Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política (1859)”,

¿Entonces?: reconocer la necesidad de un programa que aborde el cambio en la conducción de la sociedad humana.

Decíamos en nuestra última columna en Uypress, al referirnos al pensamiento de José Batlle y Ordoñez: Debería ser la base para un gran intercambio de ideas. Batlle no dice la propiedad debería ser del Estado, dice debería ser de la sociedad. En una etapa importante de la historia el compromiso de los que asumían el rol de gobernar en el Estado, era desarrollar el aparato productivo y a la vez responder a las necesidades de la gente. El Estado tiene entonces asignado un enorme papel social, con la enseñanza, con la salud, con la vivienda, con los salarios con la previsión social. Pero Batlle como antes Lenin, no eran estatistas sino que buscaban que este defendiera las reivindicaciones de la gente sin convertirse en un nuevo patrón apoyado en su organización burocrática. Ahora eso ya no depende de lo que se haga en un país, sino de lo que se haga en el mundo, y la propiedad de los medios de producción y de cambio a la vez que se concentran, su funcionamiento está cada vez más en una inmensa masa de técnicos. Es ahí donde es necesario debatir la necesidad de una transformación de las relaciones sociales en el mundo, pues la predominancia del capitalismo necesita morir en paz ante la crisis que origina el agostamiento permanente de la tasa de ganancias. Y frente a ello la sociedad tiene dos herramientas fundamentales: la moneda y los impuestos.

Jorge Aniceto Molinari.

Montevideo, 22 de junio de 2021.

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[:es]Con Cuba en el corazón.[:]

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Con Cuba en el corazón.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Con Cuba en el corazón: El problema es mucho más grave de cómo aparece ahora en esta disyuntiva entre libertad y dictadura. Nadie puede tener dudas de que en este continente quién financia las protestas son los servicios del otrora imperialismo norteamericano.

Ahora una cosa es la financiación y otra las protestas en sí. Y eso no se debe minimizar en ninguna parte. Ahora el problema es cómo se sale de esto. Porque los servicios del otrora imperialismo yanqui, no hay en ninguna parte ejemplos de que hayan logrado progresos para la gente. Al contrario han traído la tragedia y la miseria y los ejemplos son lamentablemente demasiados.

¿Debemos entonces quedarnos de brazos cruzados?, por supuesto que no, se trata entonces defender medidas en todo el mundo que vayan a la superación de esta etapa de crisis irreversible de la predominancia del capitalismo. Junto con el reclamo de libertades debe ir necesariamente el planteo de cese del bloqueo criminal de EE.UU. sin lo cual ningún reclamo puede resultar legitimo.

Jorge Aniceto Molinari.

Montevideo, 12 de junio de 2021.

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[:es]De la seguridad social.[:]

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De la seguridad social.

Compañeros: no tengo hijos bancarios, y mi vinculación hoy con el gremio es la prestación jubilatoria que recibo. Pero me preocupa no saber qué estrategia tenemos hoy frente a la acción de la derecha contra el sistema jubilatorio del país donde está incluida la Caja Bancaria.

Cuando la crisis anterior que dio a luz la ley del 2008, estaba en el gobierno el FA, y si bien su estrategia no podía ser fuera de las coordenadas del capitalismo, nuestro accionar nos permitía ante la opinión pública marcar la necesidad de una fuentes de recursos que el capitalismo como sistema resiste y es el de que los impuestos sean sobre la circulación del dinero, lo que se ha dado en llamar la tasa Tobin o el impuesto a las transacciones financieras.

Me consta que muchos compañeros no comprendieron ni comprenden esto. Hoy cuando el Consejo Honorario como cuerpo saca una resolución defendiendo la PSP me parece excelente, pero nosotros debemos de saber que esa resolución es porque la patronal bancaria se siente cómoda en sus negocios por ahora y es importante que salga esta resolución pero nosotros como Frente Amplio, AEBU, PIT-CNT debemos saber que la clave para un sistema de seguridad social para el conjunto de la población es necesario una fuente de recursos que si o si se debe explotar a nivel de toda la sociedad encabezando nosotros el debate y que ese no es otro que el impuesto a los movimientos de dinero dando muerte a los paraísos fiscales. Y eso por ahora no ocurre, y ya han surgido los ultras, que no hablan de impuestos y de moneda, que proponen resistir en tal como se está ahora, y para la cual este sistema no tiene salidas.

Jorge Aniceto Molinari.

Montevideo, 5 de junio de 2021.

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