Teoría práctica.

Teoría práctica.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Preferimos siempre para nuestros análisis tomar una nota bien elaborada y a partir de ahí marcar y desarrollar en que discrepamos. En este caso es una nota de Emir Sader, luego agregamos nuestro comentario. Es un tema además que tiene amplísima literatura.

Miércoles, 19 de Diciembre de 2018. Página 12.

Teoría práctica.

Por Emir Sader 1.

La separación entre teoría y práctica es algo que acompañó a la izquierda a lo largo de casi un siglo. Quedaron atrás los momentos en que los grandes dirigentes políticos de la izquierda eran, a la vez, grandes intelectuales. Marx, Lenin, Trotsky, Rosa Luxemburgo, Gramsci fueron marcados ejemplos de aquel momento en que teoría y práctica se imbricaban mutuamente.

A partir de la estalinización de los PCs y del abandono de parte de la socialdemocracia del anticapitalismo, la teoría pasó, la teoría tendió a estar recluida en las universidades y centros de estudio, sin tener ninguna injerencia en la realidad, teorías sin trascendencia práctica. Mientras que la práctica política se fue amoldando a las estructuras existentes de los sistemas políticos, sin análisis más profundos de la realidad y sin capacidad de diseñar futuros alternativos.

Latinoamérica tiene una larga tradición de pensamiento crítico, que tiene como fundador Mariátegui, con su capacidad creativa de captar, en el marco del marxismo, nuestra realidad en sus particularidades. En este siglo la intelectualidad crítica vivió nuevos desafíos, frente a la ola neoliberal, no solamente como proyecto económico, sino como modelo hegemónico renovador del capitalismo.

En un primer momento, se trató de resistir a la ofensiva neoliberal, defendiendo a las empresas públicas de las privatizaciones, los derechos de los trabajadores, las regulaciones estatales, la soberanía externa. Ello exigió solamente firmeza de principios. Pero incluso al interior del Foro Social Mundial hubo quienes –especialmente intelectuales europeos– optaron por criticar al Estado desde el punto de vista de la sociedad civil, rindiéndose a tesis de carácter liberal. En lugar de proponer procesos de democratización del Estado, han preferido caracterizar al Estado como reaccionario, conservador, adversario de los movimientos sociales. Pero han sido posiciones minoritarias, que no han sobrevivido con fuerza al surgimiento de los gobiernos antineoliberales en América latina.

Fue el momento de Chávez, Lula, Néstor y Cristina, Pepe Mujica, Evo, Rafael Correa. Una parte solamente de la intelectualidad latinoamericana ha comprendido el carácter profundamente antineoliberal de esos gobiernos, que respondían concretamente a los desafíos de construir alternativas al neoliberalismo.

Otros han mantenido puntos de vista críticos y distancias, cuando no oposición frontal. Unos, afirmando que esos gobiernos no eran distintos de los gobiernos neoliberales que los habían antecedido y a los cuales se oponían. No veían cómo la Venezuela de Chávez era radicalmente distinta de la que él había heredado. Ni cómo el Brasil de Lula era absolutamente otro que el país que Cardoso le había dejado. Ni que la Argentina de Menem era un país frontalmente diferente al que los Kirchner habían reconstruido. Ni que los gobiernos del Frente Amplio uruguayo habían cambiado radicalmente a la sociedad de ese país. Ni que entre los gobiernos anteriores y el de Evo Morales había un abismo de diferencias. Ni que el Ecuador de Rafael Correa era otro país que el de gobiernos anteriores.

Otros han tratado de descalificar a esos nuevos gobiernos, como caracterizándolos de modelos de exportadores primarios, dilapidadores de la naturaleza. No vieron las trasformaciones económicas, sociales y políticas que esos países han tenido, por ejemplo, en comparación con países que habían mantenido políticas neoliberales como Perú y México. Son intelectuales que se han alejado de la ola progresista que había barrido el continente, que no consiguen ningún tipo de apoyo popular y que tampoco logran proponer alternativas de gobierno, haciendo que las alternativas a esos gobiernos hayan estado siempre a la derecha, como la posterior crisis de algunos de esos gobiernos lo han demostrado.

Aun la parte de la intelectualidad que se ha identificado con esos gobiernos en general no ha tenido una participación activa en la formulación de las políticos antineoliberales, que han sido más mérito de los líderes de esos procesos. Gran parte de la intelectualidad de esos países ha votado por esos gobiernos, pero bajo la forma de un consenso pasivo –los han preferido a los de derecha o de ultraizquierda–, pero sin participar activamente de la construcción de las nuevas políticas y muchas veces sin siquiera participar del intenso debate ideológico.

La retomada de la ofensiva conservadora puso en crisis a los gobiernos progresistas, que fueron sustituidos en varios casos –Argentina, Brasil, Ecuador– por gobiernos de restauración neoliberal o sometidos a duras ofensivas de la derecha, como en los casos de Venezuela, de Bolivia e incluso Uruguay.

En este período la distancia entre la práctica intelectual y los desafíos políticos concretos de la realidad latinoamericana se ha vuelto más evidente. Los líderes políticos de la izquierda, los partidos, los movimientos populares no cuentan, en general, con las contribuciones de intelectuales que puedan ayudar a hacer balances, ubicar las debilidades, apuntar hacia la superación, comprender el nuevo período político que tenemos por delante. Los partidos, los líderes, los movimientos populares tienden a sufrir el aislamiento respecto a la intelectualidad.

Una tendencia al encierro en las universidades, centros de estudio, instituciones, se corresponde con los procesos de despolitización y de burocratización en los medios intelectuales. Rasgos típico de épocas de reveses, de repliegue de la izquierda, de pérdida de iniciativa y de ofensiva de la derecha. En el período actual es notoria la falta de participación de la intelectualidad en los debates públicos, la pérdida de perfil de la presencia de gran parte del pensamiento social latinoamericano, revelando un período de baja de la creatividad teórica y del compromiso político.

Las tendencias críticas, que no valoran las conquistas de este siglo, tienden a predominar. El alejamiento de partidos y movimientos populares, la adhesión a otras alternativas. Pero, principalmente, la despolitización, el refugio en temas e intercambios académicos, lejos de las prioridades y las urgencias políticas de sus países, del continente y del mundo. Las críticas a los partidos y liderazgos de izquierda vuelven a encontrar espacio, a veces de forma muy coincidente con las de la derecha, después de haber prácticamente desaparecido, en los años de auge de los gobiernos progresistas, frente a los cuales habían perdido su discurso.

Es muy significativo que Álvaro García Linera, quien fuera considerado el más importante intelectual latinoamericano, reciba manifestaciones de rechazo en el medio intelectual del continente. Que Rafael Correa no sea reivindicado también por el medio intelectual, como si él no fuera, además de gran líder político, un importante intelectual latinoamericano. Señales de que la contraofensiva conservadora hace sentir sus efectos también, de forma directa o indirecta, en la intelectualidad latinoamericana.

Solamente la comprensión de la perspectiva histórica en la que se ubica Latinoamérica, de la naturaleza de los problemas que enfrenta la izquierda, del carácter de los reveses actuales, de la dimensión de los nuevos desafíos, de los elementos de continuidad con la lucha antineoliberal y de los elementos nuevos, que exigen readecuaciones de parte de la izquierda, permitirán un nuevo ciclo de compromiso de la intelectualidad latinoamericana con la historia contemporánea de nuestro continente. No caben más iniciativas que no se traduzcan en contribuciones concretas, en nuevas interpretaciones de lo que vivimos.

La intelectualidad del pensamiento crítico latinoamericano necesita más profundidad, creatividad, trabajo colectivo, compromiso político, ideas, acercamiento a los movimientos y partidos populares. Agregar a la resistencia al neoliberalismo, la participación concreta, con análisis y propuestas, en la recuperación de las fuerzas antineoliberales. De lo contrario la teoría se volverá a apartar de la práctica, se perpetuará como ideas sin trascendencia hacia la realidad concreta y se facilitará la ofensiva política e ideológica de la derecha.

Sin teoría, la práctica se vuelve impotente. Sin práctica, la teoría se vuelve inocua.

Nuestro comentario:

Tomamos de Carlos Marx estos juicios:

«Una formación social no desaparece nunca antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen relaciones de producción nuevas y superiores antes de que hayan madurado, en el seno de la propia sociedad antigua, las condiciones materiales para su existencia. Por eso la humanidad se plantea siempre únicamente los problemas que puede resolver, pues un examen más detenido muestra siempre que el propio problema no surge sino cuando las condiciones materiales para resolverlo ya existen o, por lo menos, están en vías de formación. A grandes rasgos, el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el burgués moderno pueden designarse como épocas de progreso en la formación social económica. Las relaciones de producción burguesas son la última forma antagónica del proceso social de producción, antagónica, no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que emana de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en el seno de la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para resolver dicho antagonismo. Con esta formación social se cierra, pues, la prehistoria de la sociedad humana»2.

Demás está decir que es en esto que centramos nuestra discrepancias con el planteo de Emir Sader. Los movimientos sociales en nuestra América han logrado imponer por un tiempo relativamente importante conquistas y reivindicaciones a nivel de los pueblos. Con la dificultad de que los movimientos políticos que han sido sus impulsores han alentado el concepto equivocado de que estaban construyendo una sociedad distinta a la que predominaba a nivel general del mundo. Y eso no sólo que no es posible sino que alienta caminos burocráticos que luego no tienen salida.

Es erróneo que alentemos la posibilidad de construir alternativas que compitan con lo que se ha dado en llamar el modelo capitalista, cuando de lo que se trata es de avanzar en derechos y conquistas para los pueblos, sabiendo que el sistema tiene un límite dentro del cual es posible avanzar pero que en medio plazo la predominancia del sistema tiende a que su rentabilidad sea insostenible y necesite que esa predominancia muera en paz.

Brasil es un ejemplo de esto. La burguesía paulista que hizo todos los esfuerzos para que Lula y el PT no llegaran al gobierno, cuando vieron que eso era imparable se volvieron de su lado para lanzar al mundo sus marcas, sus mercancías, y cuando el llamado viento de cola terminó procedieron a destruirlo. Así de sencillo.

Lula no estaba construyendo un nuevo modo de producción, hubiera sido imposible hacerlo, si estaba avanzando en derechos para su pueblo que son los que hoy molestan a los burgueses «nativos» y hacen de Lula «el enemigo».

¿Se equivocó Lula? ¿Se equivocó Mujica en el Uruguay? Tomamos estos dos casos como paradigmáticos pero todos conocemos la variedad y vastedad de casos similares. Lula antes que Mujica tomó una dimensión universal para su accionar, recordamos el nacimiento del Foro Social Mundial, y sus propias intervenciones que insinuaban un programa para el mundo, y luego Mujica en la ONU (septiembre 2013) que fue un poco más allá e insinuó un programa con las dos herramientas que consideramos fundamentales para iniciar una transición: la moneda y los impuestos. Pero los dos no pudieron zafarse de la rosca con que envuelve el capitalismo su accionar económico. Y ante esto no hay inocencia, cada quién debe asumir su responsabilidad.

No es la diferencia entre la teoría y la práctica de la que habla Sader sino del agotamiento de las teorías que han pretendido negar los análisis de Marx sobre el desarrollo del capitalismo y la forma posible de una transición a un modo de producción que lo supere, agotadas sus posibilidades de desarrollo como lo afirma en el texto que reproducimos.

Ahora hoy no debería existir ningún impedimento para avanzar en ese programa, que por lo demás es la única posibilidad de salvar a los pueblos de la acentuación de la guerra y el fascismo, en la teoría y en la práctica.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 21 de Diciembre de 2018.

Notas:

1Emir Simão Sader es un sociólogo y politólogo brasileño.
2Marx, Introducción a la crítica de la economía política, 1857.

A un compañero en México.

A un compañero en México.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Respondo a un correo de un compañero coterráneo nuestro, que hoy vive en México, lo cual me es útil para tratar de aclarar mis puntos de vista.

Hola estimado Jorge.

Un atento saludo.

Me permito darte mi punto de vista relacionado con los reclamos de «atrasos cambiarios».

El manejo que se ha venido haciendo del tipo de cambio como un recurso para aquietar las presiones alcistas de la inflación, ha traído por consecuencia que los uruguayos con sus recursos originados en su trabajo dentro de Uruguay pasen las fronteras para surtirse de todo, pues desde los combustibles y el gas, hasta todos los artículos indispensables para el hogar está en un entorno de 20 a 25% más barato.

Lo más exitoso resulta ser la intermediación, el comprar afuera para vender dentro del país, tornando el comercio en un auténtico promotor del trabajo fuera de fronteras… considero que ya hace años se vienen tomando decisiones que conspiran contra la producción dentro de fronteras y ni hablar de los problemas que tienen que ver con la dolarización de la economía, que lleva en los casos de financiamientos, que el trabajador nacional que devenga pesos por su trabajo se endeude en dólares, lo cual es toda una aberración, a mi modesto entender,

Te saludo con afecto.

Paco.

Mi respuesta:

Muchas veces me ocurre que algo que manejo en mis opiniones no tiene la suficiente explicación y entonces es importante el intercambio pues ayuda a que ello se haga.

¿Por qué diferentes monedas?: si la economía tiende a ser cada vez más un espacio universal. Basta con ir a los shopping de cualquier país o «zonas francas» o como se le llame y ver los precios de los productos en dólares para comprobarlo. El manejo de las monedas correspondería entonces en la realidad actual a los manejos de los sectores de las economías nacionales que amparados en el poder del Estado realizan su actividad económica. Esto tiene distintas realidades en cada país dependiendo de cuál es su estado de desarrollo capitalista privado o estatal.

Entonces el manejo de la moneda es una posibilidad permanente de ajuste de los gobiernos frente a los que tienen sus retribuciones en las monedas nacionales. En una etapa de la historia en el capitalismo esto era fundamental para que cada país pudiera planificar su desarrollo económico propio, hoy es prácticamente una quimera llegándose al extremo de que el país que pregona cerrar sus fronteras es EE.UU. y el que plantea la libertad de comercio es China gobernada por el Partido Comunista, a su vez EE.UU. endeudado demencialmente en dólares y China con las mayores reservas del mundo en esa moneda. Estos son los extremos en el cual debe realizarse hoy lo que los economistas llaman pomposamente el «señoreaje» y sin desconocer la importancia que tuvo en su momento.

Por ejemplo hoy en el Uruguay, como maniobra política se le está exigiendo a la Dirección de Aduanas un control de las fronteras que el Uruguay no puede ni debe realizar, y que es imposible hasta para el propio EE.UU., más cuando una de las mayores resistencias del capitalismo en el mundo es al control sobre el movimiento de los capitales, que es además la única forma que tienen los pueblos de abordar el corte a la financiación de todo tipo de lacras sociales hoy fomentadas por el gran capital internacional, y que tú en México lo podés comprobar claramente.

He señalado que la medida que adoptó la derecha en Ecuador en un momento de mayor agudeza de la crisis económica en ese país de dolarizar la economía fue beneficiosa para su gente y contó con la oposición de los propios gobernantes de la economía de EE.UU. Correa que en su momento señaló su desacuerdo con la medida, tampoco ha desarrollado una explicación de en qué ello ha sido negativo.

Por otra parte el centro de los problemas de ese país han recaído sobre el precio de su principal comodities, el petróleo, y la pelea por la gestión del propio país. Las burguesías nativas aún conservan los encantos de la administración nacional con el cual atrapan a los sectores más propensos a las debilidades burguesas en cada país, como ocurre hoy en cada una de las realidades «progresistas» de nuestras repúblicas, con el extremo de Bolsonaro pugnando por llegar y de Macri en medio de un caos pugnando por mantenerse y con la expectativa de que es lo que pueda hacer López Obrador.

Si a esto le agregamos la presión de los organismos financieros internacionales para que los sistemas impositivos que se aplican en cada país estén basados en los impuestos al consumo, los salarios y las pensiones, el combo está completo. Sabiendo además que un cambio en los sistemas impositivos en el estado actual de la actividad económica mundial es imposible aplicarlo por separado en un Estado en particular.

Resumiendo: la política que practica el sector del capitalismo mundial que hoy está en la Casa Blanca de EE.UU. está aprovechando un nivel de maniobras muy acotado –hoy marcan hasta un crecimiento aceptable para los economistas, de su PBI, luego de un período nefasto en estos índices que coincidió con los gobiernos de Obama– en su rol actual de gendarme del capitalismo mundial, lo cual también es contradictorio, y que para nada ve como favorable para sus intereses el de que los países en el mundo adopten como solución eliminar las dualidades en el manejo de la monedas. Aún cuando ellos tienen una pelea permanente por aumentar las ya también demenciales emisiones de la reserva federal, en consonancia con lo que sucede también con el Euro, titular de otras de las crisis en la que se debate el mundo actual.

Lo he dicho en muchas de mis notas: así como en la época del mal llamado socialismo real era notoria la existencia irritante de una moneda para los «gobernantes» y otra para el pueblo, hoy eso es una nefasta realidad para los pueblos que pretenden a través de los llamados gobiernos «progresistas» disminuir sus infames índices de pobreza, y la derecha aprovecha cada una de las caídas de algunos de sus miembros en la debilidades del «capitalismo real» para cobrarse; no te extrañe que se preparen para hacerlo con López Obrador en México. He manifestado además que si México eliminara su moneda y se pasara directamente al dólar no habría muralla posible que separara a las dos naciones. Pero esta es la realidad para cada uno de nuestros países y ha sido una realidad terrible en la relación por ejemplo entre Colombia y Venezuela, lo que ha sido aprovechado por lo peor de los sectores que dominan la economía.

En el Uruguay por ejemplo se ha formado todo un movimiento entorno a la actividad agropecuaria, que pretendió arrodillar al gobierno con un eje en el «atraso cambiario» –hoy están siendo beneficiados por la crisis argentina– pero que a su vez esconden los llamados costos financieros y de intermediación que han llegado a límites espeluznantes, muy superiores aún que a los llamados créditos al consumo que diariamente vemos como un cáncer en nuestros países por los índices de endeudamientos personales.

Bueno por hoy hasta aquí llegamos, no sé si respondí a tus inquietudes pero tal vez sirva para agrandar todas nuestras dudas y el de las que nos puedan leer para que la investigación y el avance en nuestros conocimientos continue, y sobre todo para los que nos hemos educado, a los golpes, pero educados al fin, en los textos de los maestros.

Un abrazo.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 15 de octubre de 2018.

A 50 años del mayo francés.

A 50 años del mayo francés.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Hace 10 años la Dirección Departamental de Cultura de la Intendencia Municipal de Paysandú, a cargo de la profesora Nelly de Agostini, propició un intercambio sobre el llamado Mayo francés, que en ese entonces cumplía 40 años.

En esa oportunidad fui invitado a exponer sobre el mismo, adjunto lo que dije, que hoy podría ajustar pero no me parece necesario y si vale lo allí dicho, más allá de detalles perfectibles.

Ahora a 200 años del nacimiento de Carlos Marx.

16 de mayo de 2008. Análisis del mayo francés en 1968.

El evento fue organizado por la Dirección de Cultura de la Intendencia Municipal de Paysandú, en la sede que esa Dirección posee denominada «Espíritu de Paysandú».

El evento fue grabado por panelistas participantes, con algunas dificultades que esperamos puedan superarse para tener la versión total. En este caso las desgrabaciones corresponden a las intervenciones de Jorge Aniceto Molinari, actual delegado de los jubilados bancarios en la Caja Bancaria, y en su época dirigente estudiantil de CUDES (Centro único de estudiantes sanduceros) y de FEI (Federación de estudiantes del Interior).

Primera intervención.

Muy buenas noches para todos, creo que es muy buena cosa lo que se está haciendo; agradezco la invitación felicito por la idea y veremos si en lo personal podemos aportar algo a este esfuerzo de contribuir a comprender en que época estamos… que acontecimientos suceden y que fue en última instancia el Mayo francés.

Este año, 2008, se conmemoran cien años de la publicación de un texto formidable –que aconsejo a todos leer– que se llama «Materialismo y empiriocriticismo» de Lenin, que es un libro que trata de despejar todo lo que sea idealismo en la comprensión de los fenómenos económicos sociales y políticos, para entrar en la base material del conocimiento. Es un libro realmente formidable y que nos ayuda, en cuanto a su método, a entender algunas cosas que pasan en el mundo, y a entender el porqué de algunas cosas.

¿Qué fue el Mayo francés y a que época histórica correspondía? Y no es poca pregunta en este momento… porque… yo tengo la absoluta convicción de que la humanidad se encamina a una de sus peores crisis, no se si la última del capitalismo, pero tal vez a la peor crisis de la historia. Superior a la del año ’29 en que hubo hambrunas, en que mi padre me contaba, por ejemplo, de que en la Barraca Americana (aquí en Paysandú) habían colas de cuadra y media pidiendo trabajo.

Nos aproximamos, inexorablemente, a una de las crisis más graves… ¿Qué nos da el Mayo francés para entender este proceso…? Las tres fuentes del pensamiento de Carlos Marx, fueron la filosofía alemana, el socialismo francés, las bases económicas inglesas. Pero el socialismo francés significaba un peso muy grande… porque antes existió la Comuna de Paris en 1871, que cuestionó todo el sistema y que no se pudo aguantar. Pero cuestinó todo el sistema.

Tanto es así que en el ’68 Charles de Gaulle arengaba a los blindados franceses en Alemania, para rodear Paris en el caso de que no bajaran los decibeles o el voltaje del Mayo francés. Pero antes del Mayo francés y después de la Comuna de Paris existió la Revolución de Octubre. Y la Revolución de Octubre cuestionó todo el sistema. Lenin llegó al programa de la Revolución de Octubre en abril de 1917 y lo aplicó, frente a la inexorable contradicción que planteaba la guerra, al hambre, a la crisis brutal, a la movilización general de la sociedad producto de esa terrible guerra.

Y, producto de esa terrible guerra, en la respuesta fue… la economía tiene que estar en manos del Estado, tiene que ser estatizada. Triunfa la revolución y Lenin inmediatamente trata de reorganizar la economía. Y ya no en la base estatal, exclusivamente, sino trata de darle otra base. Pero en ese momento en el mundo, a raíz del proceso de guerra empiezan a generarse desarrollos estatales violentos, decisivos, es decir los estados tenían el mando empresarial y se desarrollaban brutalmente para favorecerse como Estados. Eso fue utilizado por todos los sectores burocráticos de la sociedad rusa, de la vieja sociedad rusa que, en mixtura con sectores revolucionarios lograron, en última instancia frenar la revolución y someterla a su encasillamiento estatal.

Lenin fue derrotado, la NEP fue derrotada, y hoy la izquierda no la reivindica a la NEP. No la entiende. No ha habido discusión sobre la NEP. Ahora… ¿Que tiene que ver el Mayo francés con todo esto…? Porque después de la Revolución de Octubre se produjo la Revolución de España. Y la izquierda nunca discutió a fondo la Revolución española… pero… ¿Qué es lo que hay que discutir de la Revolución española? Si el Estado podía tener todo en sus manos… o la otra idea de los anarquistas de que la sociedad se gobernara por sí sola. La Revolución española fue terrible desde el punto de vista de la crisis ideológica producida en el seno de la sociedad.

Pero después de la Revolución española se produce la segunda guerra mundial. Y se produce otra revolución, pero una revolución de derecha, pero revolución al fin. Que todavía no ha sido analizada profundamente. Y es el nacimiento de las corrientes neoliberales con Hayek –Ramón Díaz en Uruguay– de Mont Pellerain. Que establecían que el desarrollo empresarial no podía tener metas nacionales… tenía que tener metas internacionales… y que las empresas no podían ser sometidas a los marcos nacionales.

Y surgen planteos como el de Lord Keynes que dice… «este es el momento de implantar la moneda única universal…». No puede ser que haya varias monedas, tiene que haber una moneda sola que permita regular el sistema general. Estados Unidos se opone tenazmente a eso y mantiene su desarrollo estatal. Luego viene el Plan Marshall sobre la base de mantener el centro de su actividad en manos del dólar.

Pero el mundo seguía avanzando. El capitalismo seguía generando monopolios y deterioros brutales en el seno de la sociedad dividida en clases. ¿Como se respondió a eso? La Revolución cubana fue una respuesta al viejo estilo. Pero respuesta al fin y necesidad al fin. La Revolución cubana estatizó todo porque no tuvo más remedio que estatizar todo. Hasta los puestos de diarios fueron estatizados. Hoy Fidel Castro dice… «Lo que nosotros hicimos ya hoy no se puede hacer». Y en el ínterin, antes de la Revolución Cubana, la Revolución China y todos los procesos que se dieron.

El Mayo francés… ¿Qué podía significar entonces? Sobre esto que esta planteado hoy, ustedes lo ven acá en el Uruguay, la discusión política, todavía soterrada que no sale a luz, de los sectores que dicen… «El Frente Amplio frente a la fractura social debería estatizar todo…». O tener una economía estatizada, una ingerencia más de la sociedad… o los sectores que dicen… «Eso no es posible en la sociedad de hoy». Estamos todos integrados en el mundo… y entonces… ¿Cual es el programa para que el mundo no acogote a la sociedad y la haga brutalmente fracturada como al día de hoy? Los franceses largaron una serie de consignas en el ’68. Valiosas, pero además por una razón de edad, por una razón humana, los revolucionarios del ’68 habían sufrido las guerras mundiales en la carne de sus padres. La mayoría, cuando terminó la guerra recién estaban naciendo.

Ellos no se podían sujetar a una sociedad que había demostrado que no podía resolver los problemas humanos. Y ellos no se podían someter a eso. Y entonces claro «Prohibir lo prohibido…» o «Eliminar lo prohibido». Y todas las consignas en relación con eso. Y el mayo francés atemorizó a la burguesía, atemorizó al imperialismo, atemorizó al mundo empresarial. Pero el mundo empresarial reaccionó de la manera que tenia que reaccionar. Cuando la clase obrera salio a respaldar la movilización… y bueno cuanto reclaman ustedes… ¿Tanto? Bueno ahí lo tienen…

Pero ojo, esto no es la primera vez que pasa en la historia. Cuando la revolución rusa, los patrones desarrollaron un sistema de seguridad social que todavía rige hoy en el Uruguay y en el mundo. El capitalismo aflojó de su acumulación para que la sociedad pudiera asimilar ese aflojamiento y desarrollarse de otra manera. La seguridad social fue, centralmente, un proceso encabezado por Bismarck en Alemania. Acá en el Uruguay, los abanderados fueron Batlle, Carnelli, Frugoni, que trajeron leyes, organizaron un capitalismo nacional, con bases estructuradas sólidas, que hoy son las que todavía nos rigen y permiten que el Uruguay sea como es a pesar que el deterioro cada vez es mayor.

Independientemente del gobierno que esté, el capitalismo se viene deteriorando como sistema. Esa es una de las enseñanzas del Mayo francés. Pero nosotros aun todavía no comprendemos montones de cosas de este proceso. Compañeros, yo a fines del ’50 discutía con Raúl Sendic el tema de la lucha armada. Fui uno de los primeros que hablé con Raúl del tema de la lucha armada. A mi no me pudo convencer, porque estaba absolutamente convencido que el camino era ese, que había señalado la Revolución Rusa.

Yo ya estaba enamorado de la Revolución Rusa. Y no de la Revolución Rusa de los mausoleos, que nada tiene que ver con Lenin. Estaba enamorado de la Revolución Rusa, en el hecho político de transformar a la sociedad y en dar un programa para el conjunto de la sociedad. Y bueno, se vivió la experiencia de los Tupamaros. No la hemos discutido a fondo todavía. Algún día tendremos que discutirla a fondo. Y saber realmente que significó. Y su profundidad. No estoy desmereciendo ni el coraje, ni la valentía ni la abnegación de los compañeros que estuvieron en ese proceso, bajo ningún concepto.

Pero vamos a estudiarlo desde el punto de vista filosófico, histórico y saber como se dio todo eso. Incluso lo de la Teología de la Liberación que lo traía muy bien el compañero Luís, que son todos hechos a analizar. ¿Cuál es la importancia de todo esto? La importancia de todo esto es ver que armas tenemos de aquí para adelante. Y las armas que tenemos de aquí para adelante y yo termino para no abusar del tiempo, son las ideas políticas capaces de unir a la Humanidad. Y las ideas políticas, capaces de unir a la Humanidad son reformas. No es la revolución al estilo clásico, tomando el Poder en algún Estado, que eso el Capitalismo lo estimula, como lo está estimulando en Colombia en estos momentos. Estimula la lucha guerrillera y estimula división de la sociedad, a los efectos de que la sociedad se mantenga fracturada. Como lo hace en Bolivia, o como lo hace en la agresión permanente a Cuba.

Tratar de mantener la fractura de la sociedad. Y las ideas esas, las reformas que hoy necesitamos… ¿Cuáles son? Necesitamos la moneda única universal, con el dólar, vamos a empapelare los baños, para que la gente sea desagraviada del dolor que le significó a la Humanidad el dólar. Pero además algunas medidas que son fundamentales. Y que hay que discutir acá. Por ejemplo, no se puede grabar el trabajo ni el consumo. Hay que gravar el giro del capital. Y eso hay que discutirlo, no acá en la interna nuestra. Hay que discutirlo universalmente, hay que discutirlo en los foros latinoamericanos. Hay que discutirlo en el mundo. Porque hoy el mundo está sufriendo esa fractura y hoy en los centros mundiales se esta discutiendo eso. Ese es el mensaje del Mayo francés en cuanto a este progreso. A mover todo. A mover las estructuras. A enseñarnos a pensar.

Y a no pensar en forma idealista, sino en utilizar el materialismo dialéctico. Utilizar las armas que nos dieron, particularmente Marx y Lenin, entre otros…

Un primer comentario.

Me gustaría hacer un pequeño comentario, a algo que se ha dicho acá, comparando el ’83 con el ’68, que en el 83 fuimos autodidactas… y yo pregunto lo siguiente… ¿Quién le enseñó a Fidel Castro… quién le enseñó a Evo Morales… quién le enseñó a Hugo Chávez… quien le enseñó a Rafael Correa…? Son todos autodidactas… pero a la vez todos guiados por pensamientos por aportes ideológicos que se fueron dando a traves de los años… nadie como Fidel Castro vivió la guerra de España porque la familia de él es de origen gallego. La vivió con amargura. Y actuó en función de esa situación. Ahora analicemos los otros casos. Veamos el caso de Hugo Chávez, esto que es un fenómeno del punto de vista político. Hijo de maestros rurales, que en el año ’73 estaba en la frontera entre Venezuela y Colombia en su tarea de soldado, cuando fue derrocado Salvador Allende. Escuchaban Radio Habana, para saber que pasaba con Salvador Allende. Y que con el compañero con el que estaba en ese momento, tenían entre sí una consigna. Que cada vez que se encontraban repetían el discurso de Fidel Castro, cuando dijo que… «Si cada soldado tuviera una metralleta en Chile, si cada estudiante tuviera una metralleta, si cada obrero tuviera una metralleta Allende no hubiera sido derrocado».

Entonces cada vez que se encontraban uno le decía al otro… si cada obrero… y el otro contestaba… tuviera una metralleta… Se forjaron en los hechos políticos. Ahora el gran problema que tenemos nosotros… y en eso discrepo con lo que acá se ha dicho, no es valorar tesis filosóficas, es analizar la realidad del mundo como se desarrolla. Cuales son las consecuencias. Porque estamos enfrentados hoy no solamente al problema de la contaminación ambiental… estamos enfrentados a una de las crisis más grandes de la Historia.

Yo no se si será el final del capitalismo, pero es el capitalismo el que ha regido, no es el socialismo el que ha regido el mundo… es el capitalismo y como tal se llega a determinada situación. Por eso lo que yo digo es que todos de alguna manera nos hemos formado. A veces desconocemos las fuentes de formación, pero todos nos hemos ido formando con esos acontecimientos…

Intervención final.

Hay algunos hechos que siempre hay que tener en cuenta. Uno de los primeros traductores de los textos de Carlos Marx al castellano, fue José Pedro Varela. José Batlle y Ordóñez dedicó varios editoriales del diario «El Día» a la muerte de Lenin diciendo… «De pié, Lenin ha muerto… Este hombre que ha tratado de llevar la educación y desarrollar un país tremendamente atrasado, a los niveles más adelantados ha muerto sin lograr lo que soñó, pero haciendo una obra maravillosa. Sin embargo se salteó etapas –decía Batlle– y ha ido demasiado apresurado y el capitalismo va a durar, porque tiene etapas de desarrollo. Lo decía Batlle y Ordoñez.

Que conocía de marxismo más que muchos de nosotros. Y son hechos que están mostrando, en definitiva, que la verdad era ésa. Lo que pasa es que él no sabía que Lenin había planteado una estrategia para enfrentar la segunda guerra mundial, que él la veía a fines de la década del 20. Y que evidentemente necesitaba preparar una estrategia.

Ahora ¿Cuál es el problema que tenemos hoy? Hay acumulación… sin ninguna duda hay acumulación… Ahora, esa acumulación… ¿Para que nos tiene que servir? Nos tiene que servir para afrontar los acontecimientos que se vienen, que se vienen inexorablemente y tenemos que prepararnos… y coincido con los compañeros, pero por ejemplo Luís decía que el mundo es unipolar… y no… Ese es el sueño del capitalismo pero no lo va a lograr… el mundo no es unipolar… porque hoy el mundo es multipolar y está enfrentado en mil formas y un ejemplo es la crisis… Cuando el capitalismo sea unipolar deja de existir, no tiene mas razón de ser… ahora… ¿Qué pasa? Es que nosotros nos apresuramos. Y es lógico, queramos saltear etapas… pero las etapas no se pueden saltear.

El asalto al poder no es producto de la voluntad… es producto de que la Humanidad llega a determinado nivel de maduración, como lo dice Marx en la «Crítica a la Economía Política». Ahora esa maduración política, el programa de eso es lo que hoy está faltando. Porque uno rasca en la izquierda, rasca hoy… y ¿Cuál es el programa de la izquierda? Y sigue siendo la estatización de la economía… uno los rasca un poquito a los revolucionarios y… «hay que estatizar todo… si me dejan estatizar todo, estatizo todo…». Y no camina eso. Y no lo digo yo, lo dice Fidel Castro que algo más sabe de estos fenómenos de las revoluciones.

Y además, porque los hechos del mundo están interconectados. Nosotros fuimos condiscípulo, compartimos los años liceales con los hermanos Engler. A Henry Engler le decíamos «el nazi» de sobrenombre. Yo tuve un intercambio de correo con Henry Engler al que nunca más lo he visto. Era sobre la ida o no a Estados Unidos. Los científicos norteamericanos invitaron a Henry Engler a ir a Estados Unidos y el hizo una carta diciendo que… «yo a Estados Unidos no voy». Y yo le mandé un correo diciéndole «Estás equivocado». La revolución no se para en la frontera de Estados Unidos, vos tenías que haber ido porque en Estados Unidos hay gente que va a apoyar el desarrollo humano. No va a apoyar la guerra y la fractura en la sociedad humana, va a apoyar el progreso humano. Hay gente que lo esta haciendo y lo está peleando.

Yo invito a los compañeros a leer libros como los de Rifkin –«El fin del trabajo» «La era del hidrógeno»– pero además como se viene desarrollando la discusión y como… en el ’68 no existía el Mouse… no existía el ratón… y hoy la comunicación es permanente en el mundo. Por eso el optimismo nuestro en el futuro y probablemente nosotros no lo veamos. No veamos que este sistema va a ser transformado en otro. Ahora ¿Qué pasa? Que el falso dilema de revolución o reforma no existe. No hay tal dilema. No se puede revolucionar este sistema a partir de esto de tomar el poder en un determinado Estado pero el sistema se puede reformar ¿Cómo…? Uniendo a lo mejor que la Humanidad tiene… ¿Con respecto a qué? Con respecto a los sectores guerreristas, que estimulan la guerra en todo el mundo. Y eso hay que hacerlo todos los días. Esa es una exigencia del Gobierno uruguayo de hoy. El gobierno uruguayo no puede estar al margen de las grandes discusiones internacionales que hoy están planteadas.

Lamentablemente, en todo este periodo el Gobierno ha estado al margen. Eso no significa que no haya participado muy activamente, como en la Conferencia de Mar del Plata, pero necesitamos más… que se interconecte más con el mundo. Que sea incluso más artiguista. Porque Artigas era un hombre que estaba interconectado con el mundo. Y cuando le clausuraron las Aduanas y lo querían ahogar, sobre la base de que no podía recaudar impuestos, inventó con los piratas, inventó los corsarios y salió por el mundo. Y tuvo el apoyo de Bolívar y de los revolucionarios norteamericanos. Y se abrió al mundo.

Pero en Artigas penetraban las ideas mas avanzadas de la Humanidad. Y hoy también en nosotros tienen que penetrar las ideas más avanzadas. Porque hay instrumentos para hacerlo. Y no hay ninguna generación que haya fracasado como generación si deja ideas para el futuro. Todas han ido dejando ideas para el futuro.

Ahora, el Apocalipsis está en la Biblia. Pero no esperemos un Apocalipsis. Esperemos transformaciones. Ahora tampoco esto es un invento mío compañeros, Si ustedes leen atentamente «El imperialismo fase superior del capitalismo» de Lenin, Lenin dice… «el capitalismo está generando a través de los monopolios empresariales internacionales los mecanismos para un cambio… pacífico incluso ¿y cómo?… ¿este icono de la revolución plantea la transformación pacífica? A muchos se les debe haber caídos las medias. Esperaban oir… «El imperialismo y vamos arriba y vamos a pegarle y vamos a hacer la huelga…». Ah, pará un momento… no es voluntarismo… es pegar en los centros ideológicos.

Hoy hay determinados puntos programáticos que tienen que ser levantados internacionalmente. Yo insisto en dos, siempre. La moneda única universal y el Impuesto a las Transacciones Financieras. Ahora… ¿Es una utopía? ¿Es una reforma que no se va a llevar a cabo? Esperemos. Pero incidamos sobre las crisis actuales y como ellas se desarrollan. Creo que ese es el tema que está planteado. Pero es un inicio de discusión. Confieso que hay mucha cosa para hablar. Mucha cosa para hablar… y me alegro profundamente… vamos a mirar donde estamos parados… Estamos en la Intendencia Municipal de Paysandú de un gobierno progresista, discutiendo temas que debieron discutirse toda la vida pero que empiezan a discutirse en profundidad ahora. Y soy agradecido porque esto significa entre otras cosas avances impresionantes. Y lo que pasa y a nivel universitario también se están haciendo cosas… se están impulsando, se están empujando… La Internet es un arma imponente… y bueno avancemos, discutamos, y no tengamos miedo e impulsemos lo que los revolucionarios del ’68 impulsaban… acá no vale prohibir, acá hay que profundizar la discusión. Y el análisis teórico. Y sobre todo leer. Estudiar. Yo les decía a los compañeros míos del gremio bancario… el día que dejemos de estudiar perdemos la juventud… No hay que dejar de estudiar nunca… Hay que estudiar los fenómenos sociales, comprenderlos, intercambiar, corregirse. A mi un día me dijeron que lo de Lenin era una cosa maravillosa y un día me mostraron un manuscrito de Lenin… todo tachado… Ah, entonces se equivocaba, corregía. Un día me mostraron un manuscrito de Marx, está todo tachado, va para adelante, va para atrás… ah… entonces era como nosotros. Y claro que era como nosotros. El que tenga temor a equivocarse que no se meta en esto…

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 19 de abril de 2018.

Lenin Moreno presidente de Ecuador.

Lenin Moreno presidente de Ecuador.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Tenemos en esta nota, que transcribimos, información muy valiosa, pero a la vez juicios que particularmente en la izquierda se deben debatir, pues lo que se afirma no sólo que no está demostrado sino que en la realidad al no ser debatido correctamente, se convierten en un arma de la derecha. Lo que apuntamos está resaltado y luego al final lo comentamos.


El triunfo de Lenín Moreno en Ecuador.

Tomado de Other News.

Roberto Pizarro – El Desconcierto.cl

El banquero guayaquileño fue derrotado por Lenín Moreno. Sin embargo, igual que Trump y apoyado vigorosamente por los medios de comunicación, sostuvo en su campaña que sólo el fraude lo podría derrotar.

Guillermo Lasso, dueño del banco de Guayaquil, sabe de dinero y banca. Construyó su fortuna gracias a la especulación financiera con los bonos emitidos en el feriado bancario en 1999; el corralito que impuso el Presidente Jamil Mahuad a los depositantes, que luego culminó en la dolarización de la economía y en el empobrecimiento de la mayorías de los ecuatorianos.

Lenin Moreno.El banquero guayaquileño fue derrotado por Lenín Moreno. Sin embargo, igual que Trump y apoyado vigorosamente por los medios de comunicación, sostuvo en su campaña que sólo el fraude lo podría derrotar. Como Lasso perdió, en vez de aceptar el fracaso, reiteró sus dichos de campaña; pero, sus partidarios más lúcidos, como Jaime Nebot, el alcalde de Guayaquil, lo desmienten, al señalar que «el que acusa tiene que probar»; y Lasso está denunciando sin pruebas.

En realidad, el camino que sigue Lasso no lo conduce a ninguna parte. Todos los presidentes de América Latina, así como el Secretario General de la OEA, han reconocido el triunfo de Lenín, convencidos de la limpieza electoral. La presencia de representantes de ambos candidatos en cada una de las mesas de votación, así como los tres mil observadores internacionales ha garantizado el proceso electoral.

El triunfo de Moreno no emerge en el vacío. Es consecuencia del exitoso periodo de diez años de gobierno del Presidente Correa. No se trata sólo de los avances económicos y el progreso social. Hoy día, Ecuador es un país que ha recuperado su dignidad. El embajador norteamericano ha dejado de ser un procónsul en Quito y los ecuatorianos son vistos con respeto en el mundo.

La soberanía nacional se convirtió en realidad cuando Correa notificó a los Estados Unidos, a principios del año 2008, la no renovación del convenio que permitía a ese país utilizar desde 1999 el puerto pesquero de Manta para «interceptar vuelos del narcotráfico». Esta decisión forma parte del mandato constitucional que expresamente prohíbe «el establecimiento de bases militares extranjeras en el territorio ecuatoriano».

La independencia nacional del Ecuador también ha quedado de manifiesto con el asilo otorgado a Julián Assange, líder de Wikileaks. Correa resistió las presiones de gobiernos y poderes fácticos internacionales, mientras el candidato Lasso señalaba que lo primero que haría en su gobierno sería retirar el asilo a Assange.

Además, la soberanía económica se hace efectiva en Ecuador con la renegociación de los contratos entre el Estado y las empresas petroleras. Ahora, las empresas pasan a ser prestadoras de servicios y a recibir una tarifa fija, mientras el dueño legal del petróleo es el Estado. De esta forma, el Estado pasó a beneficiarse exclusivamente del cualquier aumento en el precio del barril del petróleo y así mejoró sustancialmente su participación en la renta petrolera.

La emergencia de Correa fue consecuencia de una crisis profunda en el país. La inestabilidad política y la crisis económica se hacían insostenibles. La triste herencia de Mahuad no sólo fue haber recibido dinero de la banca para su elección y luego beneficiarla, sino dolarizar la economía. Esto ha hecho dependiente la política monetaria y cambiaria ecuatoriana del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos y limitado los espacios de maniobra de la política económica.

Frente a la crisis, el Presidente Correa tomó el toro por las astas e impulsó una Asamblea Constituyente, para reconstruir toda la institucionalidad del país, iniciativa que obtuvo el apoyo del 80 % del voto ciudadano. A partir de ese momento, Ecuador ha experimentado la mayor estabilidad política, crecimiento económico y progreso social de su historia.

La economía ecuatoriana creció un promedio de 3,9% entre 2007 y 2015, comparado con el 2,9 por ciento de Latinoamérica, según cifras de la CEPAL. Ese crecimiento ha permitido que el Gobierno haya destinado el 9% de su PIB para inversión pública, lo que se ha traducido en inéditas obras de infraestructura a lo largo y ancho del país.

Las cifras de desempleo destacan muy especialmente, con un 4,3% en el 2015, la tasa más baja de Sudamérica. Esas cifras, junto al aumento del salario básico de 366 dólares (que antes de la Revolución Ciudadana era de 160 dólares) constituyen indicadores manifiestos de los avances en justicia social. El porcentaje de personas pobres se ha reducido desde el 37% en 2007 hasta el 23% en 2015, con más de un millón de ecuatorianos que superaron la pobreza. Además, Ecuador es uno de los países que más redujo la desigualdad en América Latina.

Uno de los problemas más serios que tuvo el Ecuador, previo a la llegada de Correa, fue la gran evasión de impuestos. Desde el 2000 hasta el 2006, los gobiernos recaudaron apenas 21.338 millones de dólares, mientras que la Revolución Ciudadana ha triplicado esa cifra, con 88.177 millones de dólares.

Lamentablemente, las condiciones económicas se han deteriorado en Ecuador en los dos últimos años, como resultado de la abrupta caída de los precios del petróleo, fuente principal de divisas del país. Ello ha afectado también el presupuesto nacional. Porque en una economía dolarizada los márgenes de maniobra son estrechos. No existe la alternativa de devaluación como en países con moneda propia. Cae el precio del petróleo y se reducen los ingresos fiscales y ello afecta la inversión pública y los programas sociales.

No todo ha sido fácil con el gobierno de Correa. Su fuerte personalidad le ha significado duros enfrentamientos con la prensa, convirtiéndose en la principal oposición a su gobierno. Pero además algunas organizaciones indígenas y ambientalistas se movilizaron contra su gobierno en protesta a proyectos petroleros y mineros en la selva amazónica.

No hay duda que el éxito de Lenín Moreno es consecuencia de los diez años de la revolución ciudadana que lideró Correa. Por cierto, el nuevo Presidente tendrá sus propios énfasis y con su estilo, conciliador y dialogante, muchos esperan que ayudará a reducir las tensiones que actualmente se observan en el país. Por otra parte, su triunfo seguramente ayudará a recuperar las esperanzas de los sectores progresistas en América Latina, que habían perdido fuerza con la instalación de gobiernos conservadores en la región, especialmente en Argentina y Brasil. Viernes, 7 de abril de 2017.

Roberto Pizarro. Economista chileno. Profesor universitario. Ex ministro de Planificación y ex embajador de Chile en Ecuador.


Nuestro comentario:

Jorge Aniceto Molinari.Se escribe: «que luego culminó en la dolarización de la economía y en el empobrecimiento de la mayoría de los ecuatorianos» nos preguntamos: ¿esto no fue al revés?

Rafael Correa.Pues cuando asume Correa y aplica su política, aprovechando una coyuntura muy particular de la economía mundial, se realiza eso que expone la nota y que fue beneficioso para el pueblo de Ecuador, manejando un proceso económico con dificultades, donde también hubo denuncias de corrupción, con expectativas insatisfechas de sectores que aún siguen pensando que la economía de Ecuador se puede desprender de la economía mundial y emprender un proceso voluntarista de igualdad social que ningún país puede solucionar por decisión propia, más allá de todo lo que se ha avanzado y bien señala la nota. Ahora manejándose con una realidad monetaria –el dólar–  que ha impedido a sectores del capital financiero operar en la especulación contra la gente como lo han hecho sin que los gobiernos pudieran –o con la duda de que quisieran– impedirlo en Argentina y Venezuela.

Se escribe luego: «sino dolarizar la economía. Esto ha hecho dependiente la política monetaria y cambiaria ecuatoriana del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos y limitado los espacios de maniobra de la política económica».

Luego se escribe más adelante: «Porque en una economía dolarizada los márgenes de maniobra son estrechos. No existe la alternativa de devaluación como en países con moneda propia. Cae el precio del petróleo y se reducen los ingresos fiscales y ello afecta la inversión pública y los programas sociales».

La nota describe lo realizado y de ello debemos extraer la conclusión de que se ha hecho sin los espacios de maniobra de la política económica. En hora buena porque esos espacios manejando la moneda han sido funestos para los gobiernos progresistas; luego maneja la posibilidad de hacer devaluaciones como medida de reactivación económica, que en el marco actual de la economía mundial es un veneno letal para el desarrollo económico, pues va directamente contra el nivel de ingresos en moneda fuerte conquistado por los asalariados, sin tener posibilidades de inversiones que el mercado mundial condiciona también a la estabilidad monetaria.

EE.UU. y la Unión Europea, han utilizado impunemente la posibilidad de la emisión monetaria –ha llegado a límites demenciales– para equilibrar sus presupuestos y salvar el equilibrio de sus instituciones financieras, dinero que por la crisis que origina el agostamiento de la tasa general del capitalismo, han ido a parar a los paraísos fiscales y no para beneficio de su gente. Ello se paga, y hoy la soberanía de este gran país del norte como la de los propios países europeos ya prácticamente es inexistente, producto de un creciente endeudamiento del que ya no pueden retornar, entonces que un país asuma que el dólar es su moneda, está marcando que ya no va a hacer devaluaciones y que lo que se mide para el trabajo en el mercado mundial se mide para su país.

Por supuesto que eso no alcanza, es necesario dar un paso más, tender y propiciar una unidad de medida monetaria mundial y un ingreso fiscal proveniente no de los impuestos al consumo, al trabajo y las pensiones, sino sobre la propia circulación del dinero, haciendo ilegal toda circulación que no esté debidamente registrada en los organismos que la sociedad determine, dando muerte a los paraísos fiscales. Pues de no hacerse la crisis no tiene salidas, como lo viene mostrando claramente la realidad actual.

Ecuador nos marca un antes y un después si la lección de economía que hoy nos está dando, y aun conociendo los desafíos que enfrenta, sabemos asimilarla. El trabajador ecuatoriano comprende que «la revolución ciudadana» ha defendido su nivel de vida, pero también debe saber que el porvenir ya no depende solo de lo que se haga en Ecuador sino de lo que hagan las instituciones políticas, sindicales, sociales, etc. para lograr un programa en el mundo que imponga la paz y a la vez la muerte en paz de la predominancia del modo de producción capitalista que es lo que impide que hoy se hagan emprendimiento de interés social que al capitalismo ya no le son rentables como por ejemplo el cuidado del medio ambiente, la salud y la educación.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 7 de abril de 2017.

Aprendiendo economía, política…, con Ecuador.

Aprendiendo economía, política…, con Ecuador.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Jorge Aniceto Molinari.Luego que la crisis irreversible que sufre la predominancia del modo de producción capitalista abriera una etapa en que los grandes centros de la economía mundial promovieran el desarrollo de países en que ejercían o ejercen gobiernos de izquierda, auto denominados progresistas, lo procesos políticos para la izquierda se han visto visiblemente muy difíciles.

Lo que antes la derecha prácticamente solo podía imponer con el sostén militar para el que se habían preparado sectores de elite de estas fuerzas, en la Escuela de la Américas del otrora imperialismo norteamericano, –hoy sin soberanía y convertido en Estado gendarme–, llegaron a poder hacerlo electoralmente, ahora el después es otra historia.

Un lugar muy particular ha sido Ecuador, donde la derecha en un momento de ahogo y en el gobierno, eliminó la moneda propia. Recordemos que en la Argentina en el desarrollo de la crisis del 2002, llegaron a coexistir 30 monedas diferentes.

Esta situación, la falta de una moneda propia, impidió a los traficantes financieros operar con el desabastecimiento como si lo hicieron en Argentina y lo hacen en Venezuela.

Entonces una baja del precio mundial del petróleo, sin tener la derecha el manejo monetario hace que una elección complicada como la de Ecuador pueda resolverse favorable a la izquierda, aún cuando el tema sigue siendo el después de la economía mundial.

La derecha no se puede mantener hoy electoralmente sin los errores y horrores que los gobiernos progresistas han venido cometiendo particularmente en el manejo de la moneda, pero también en la gestión pública. Ahora, los tiempos se acortan para todos, la crisis en el mundo enciende todas las alertas y el programa que una a lo mejor de la humanidad –que apenas insinuó Mujica en la ONU, setiembre del 2013– sigue siendo una falta crucial para resolverla.

En este proceso los intercambios con los compañeros venezolanos han comenzado a enriquecerse con sus propios aportes.

Un ejemplo de ello es esto que sigue:

Lo que plantea la periodista venezolana Mary Pili Hernández (eliminación del control de cambios) sería un avance muy importante, porque en primer lugar sinceraría buena parte de las relaciones económicas, totalmente distorsionadas por los agentes económicos empeñados en el derrocamiento de Maduro, en primer lugar, y luego en derogar todos los avances sociales bolivarianos.

Ahora hay que entender que aún esto es insuficiente, pues la moneda venezolana no podría competir con el dólar en el mercado real de valores. La derecha es financiada en dólares, el petróleo se vende en dólares, y la gente del pueblo se mueve con bolívares cuya cotización está en manos de la especulación. Un círculo perfecto para beneficio de la oligarquía.

En una época ya superada, las naciones podían disponer de la fuerza de su moneda para planificar el desarrollo económico, eso hoy no es posible ni siquiera en EE.UU., pero este país por las circunstancias del mercado mundial ha logrado una imposición política de su signo monetario con el agravante de que ello hoy no significa ninguna ventaja para su pueblo y si para un pequeño sector el mismo que se quiere rodear de muros.

Ahora ¿como hacer lo que hizo Ecuador? y que además lo hizo la derecha política en su momento de mayor ahogo. Creo que debe ser obra de economistas avezados y con un gran sentimiento de adhesión al pueblo de Venezuela. Desde el punto de vista político no estaría mal que fuera una propuesta bien trabajada y presentada para ser resuelta por la Asamblea Nacional teniendo en cuenta que allí se encuentran los representantes de sectores que han financiado su campañas con la especulación monetaria y además se han enriquecido con el sufrimiento popular. Pasaría de ser enjuiciadores del gobierno a ser enjuiciados por la necesidad de una decisión política trascendental para Venezuela.

Obligaría además a la Asamblea Nacional a cumplir con su papel constitucional, ahora subvertido al convertirse por la crisis –particularmente de abastecimiento– en un agente de doble poder enfrentada al gobierno constitucional, y buscando un apoyo militar que los mas granados de sus miembros solo pudieron contar por horas cuando el golpe del 2002.

El desabastecimiento que sufre Venezuela ya no tendría el sostén de la especulación monetaria, y el libre comercio impondría condicionantes que ninguno podría manejar en su provecho.

Rafael Correa.No me extiendo más sobre cómo debería hacerse esta transición pues mis conocimientos técnicos son insuficientes. Pero sería una buena consulta a hacer al Presidente Correa, independientemente de que él muchas veces se ha manifestado en contra de lo que llama «dolarización», pero que sin embargo ha dejado a Ecuador fuera de la táctica de desabastecimiento a la que han sido sometidos los gobiernos progresistas, y que se van a repetir en cada país donde puedan manejar la moneda contra la gente.

Claro está que el tema del libre comercio es necesario analizarlo y regularlo, pues como tal no existe en ninguna parte del mundo. Pero así como no pudieron evitar el comercio de Cuba en pleno bloqueo por intereses contrapuestos de los empresarios capitalistas, tampoco tendrán la alternativa de un bloqueo frente a un gobierno que asumiendo este desafío trata de responder a una de las necesidades populares más sentidas.

O el fragmento de otro intercambio:

Transcribo una respuesta que di a un amigo a propósito de este tema (las resoluciones del Tribunal Supremo de Justicia). Para hacer una nota necesito más elementos pues es importante saber si esta es una ofensiva del equipo de gobierno o es una respuesta a la defensiva ante una presión cada vez mayor de los agentes económicos internacionales.

En ambos casos es notorio que el gobierno de Venezuela no dispone de los comandos de su propia economía y eso a la larga se paga. El problema es que en la realidad actual del mundo ningún gobierno dispone de esos comandos, cosa que hemos tratado de explicar tal vez sin ser comprendidos.

En respuesta a un amigo que me trasladó una declaración sobre Venezuela le respondí con el siguiente comentario:

¿Cual es el problema de Venezuela? ¿La democracia? Ningún país de América tiene el nivel de limpieza electoral de Venezuela, y ninguno ha hecho más elecciones.

Luego de la última elección la mayoría de la Asamblea Nacional declara que su objetivo es derrocar a Maduro, e inician un proceso de recolección de firmas para el plebiscito revocatorio. Fracasan. No llegan a las firmas. Es más, en canal 4 (Montecarlo Uruguay) el martes, en el programa que conduce Daniel Castro, el diputado de la oposición reconoce públicamente esto, el que no llegaron a las firmas.

¿Ahora como gana la derecha el parlamento?, ¿es solo un problema de corrupción?, o es como ocurrió con Macri, que el manejo de la moneda y el abastecimiento de los productos de primera necesidad, provocan en la gente un estado de molestia que ni Argentina ni Venezuela supieron encarar, pero que no se dan por ejemplo, a pesar de la fuerza de la derecha en Ecuador.

Ahora resulta que el principal operador de Cristina, Lázaro Báez, la llamada ruta del dinero K, es también socio de Macri y hay un ruta del dinero M, en que las dos rutas se juntan.

Ahora, pensar que el problema de Venezuela se corrige si se corta el problema de la corrupción y se entrega democráticamente el gobierno a la derecha, es de una enorme falsedad.

Y aquí el que esté libre de pecados que arroje la primera piedra, y en nuestro caso –Uruguay– la piedra más chica…

Y si bien Astori (Ministro de Economía), dice que tiene la inflación controlada, y la moneda, en lo inmediato no tiene problemas. Todos sabemos que eso se cambia en horas ante el poder económico si éste apunta sobre el gobierno. Ahora y por ahora el poder económico confía más en el gobierno que en los «lideres» de la derecha, lo cual tiene cierta lógica.

Ahora, la derecha económica siempre toma sus recaudos, basta ver su apoyo a Lula y ahora su desesperación porque no logran el equilibrio.

Compañeros. ¿No les llama la atención que sobre las principales figuras del chavismo, la prensa mundial no ha podido manejar denuncias como antes no lo pudieron hacer contra los líderes de la revolución cubana?

En el caso de Argentina esas figuras denunciadas, existían y resulta que ahora esos mismos son agentes económicos de Macri.

Con respecto a los «intelectuales de izquierda» siento una profunda lástima, y me recuerda el rol cumplido por la izquierda europea que apoyó la primavera árabe, y como en ese caso no están apoyando al pueblo de Venezuela sino a quienes siempre han vivido de su explotación y tratan de no perder ninguno de sus privilegios.

El Presidente Vázquez en este asunto ha mostrado equilibrio y ser conocedor de lo que está pasando, y aunque muchas veces hemos discrepado con su proceder, sabe que su gobierno en el Uruguay está basado en las organizaciones sociales.

Otro aspecto sobre el que convendría estar atento es sobre el rol de las fuerzas armadas. El otrora Imperialismo Yanqui, hoy ni siquiera es un Estado soberano –su endeudamiento es demencial– ahora convertido en Estado gendarme, en toda una etapa de historia de nuestra América tenía una injerencia directa sobre los ejércitos. El rol de Chávez que además no se lo perdonan, es haber convertido a ese ejército en un ejército bolivariano. Que siempre van a existir problemas es indiscutible pero hoy solo en lugares muy puntuales aquello que fue el sostén de la derecha está en retroceso.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 3 de abril de 2017.