El peso-real.

El peso-real.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Se reunieron el Presidente de Argentina, Ing. Mauricio Macri y de Brasil, Sr. Jair Bolsonaro creo que tiene grado militar y anunciaron que van a crear el «peso-real» como medida monetaria común entre ambos países, invitando además a Uruguay y Paraguay, con la aspiración de que cuando sea derrocado el Presidente Constitucional Nicolás Maduro, se incorpore Venezuela. Ni siquiera hablan de elecciones, que es precisamente lo que les preocupa en sus respectivos países.

Sin duda que ya hoy los gobiernos de Macri y Bolsonaro son para sus respectivos países, para la economía regional y para la preocupación de estabilidad financiera ecuménica del Fondo Monetario Internacional un «peso real» en que lo más sano de sus respectivas sociedades sueña con poder superar en corto plazo.

El anuncio no ha tenido mayores repercusiones, que las del comentario preocupado de los que ven transcurrir la crisis sin la menor idea de cómo salir de ella. Es más, en el panorama pre-electoral en que se encuentran nuestros países en medio de una campaña de subida mediocridad conceptual el anuncio como se dice ahora, no mueve la aguja. Ahora además con el agregado del «destape» judicial que viven ambos países.

El anuncio tampoco preocupará a estos propios actores en cuanto a en qué divisa guarecer sus fortunas personales. Es una idea a promover en la vida de la gente para que el comercio entre naciones vecinas no se vea entorpecido por los vaivenes monetarios. Sus ministros de «economía», «justicia» y ellos mismos seguramente seguirán confiando sus ahorros personales a monedas como el dólar, el euro o el yuan y a buen resguardo en eso que los «opositores» llaman los «paraísos fiscales».

Es interesante recordar el proceso de creación del Euro, que tenía el objetivo concreto de en el espacio económico de la Comunidad Europea crear un instrumento que favoreciera el desarrollo económico propio de la comunidad en su conjunto.

Lo hemos escrito: la izquierda europea no entendió el desafío. Esa misma izquierda que nos habló de la «primavera árabe», mientras los intereses de la gran industria del armamento procedían a incrementar la guerra y la destrucción en esos países; tampoco entendió que la creación del Euro era una oportunidad para doblar la apuesta y volver al planteo de Lord Keynes al salir de la Segunda Guerra Mundial de que debía eliminarse las diferencias monetarias e ir a una moneda única y universal.

Recordemos que esta iniciativa en esa circunstancia histórica fue «derrotada» por la acción de la pujante economía de EE.UU. que había pasado a ser el centro del capitalismo en el mundo y pretendía hacer de su moneda también centro a la vez que respetaba las «economías nacionales y sus monedas» sobre las cuales necesariamente tendía a imponer su hegemonía. Europa era un mapa de divisiones y el sueño de la comunidad aún no había nacido en los desarrollos de las burguesías nacionales con antecedentes particulares en cada una de imperialismo.

En este caso de Macri-Bolsonaro ni siquiera es eso. Es apenas el deseo ante el retroceso constante de sus economías y ante la inestabilidad monetaria poner alguna medida que facilite el comercio regional. Con una guiñada a Trump: el deseo de derrocar a Maduro.

Lo afirmamos nuevamente, prácticamente no existe en el mundo, posibilidades reales de que una diferencia monetaria en alguna zona del planeta signifique un beneficio para la gente a ser manejado por un gobierno determinado. Con lo cual estamos diciendo que todo manejo monetario favorece a un sector determinado de la economía en detrimento de la población en general.

Acá en el Uruguay por ejemplo, que a diferencia de cuando la crisis del 2001 el respaldo financiero es importante, un día sí y otro también, los sectores vinculados a sus exportaciones, que son los de mayor peso en la economía reclaman devaluaciones de la moneda nacional con la valorización del dólar para producir el ajuste en los ingresos de la población en general y ellos puedan disponer de dólares para sus movimientos en las especulaciones del mercado mundial. Jamás los oirán hablar del costo financiero, costo que va en aumento en todo el mundo a medida que crecen los paraísos fiscales y los endeudamientos.

En franca contradicción con esto, costos financieros que los adelantos tecnológicos tienen a minimizar en el plano administrativo y nos hacen pensar en lo que será el mundo del futuro cuando la sociedad se libere de las condicionantes actuales.

El gobierno sabe por otra parte –el equipo de economía ha sido conteste en eso– que puede avanzar en las medidas de control y bancarización que van imponiendo las autoridades monetarias a nivel mundial y que generalizadas no son una traba para las inversiones a través de los medios financieros en el país.

Ahora que a nivel de todo el espectro político no se hable del tema, es por lo menos una prueba de la enorme orfandad ideológica, salvo claro está, la intervención de Mujica en la ONU de la que no se habla y él tampoco.

Es si uno de los puntos centrales que en la izquierda deberíamos estudiar. Todos recordarán que don José Batlle y Ordoñez se oponía al impuesto a la renta, y en la izquierda hacíamos caudal con esa posición para diferenciarnos del pensamiento de Batlle sin analizar que significaba, era la época en que socialismo y estatizaciones eran sinónimos. Sin embargo la caída del capitalismo de estado, en la llamada Unión Soviética, nos ha obligado a estudiar estos temas y a volver a los maestros. Hoy tampoco se puede plantear un sistema tributario que no tenga en cuenta el tema de las inversiones, al menos hasta que el país y su izquierda vuelvan a replantear en el plano mundial la necesidad de cambiar radicalmente los sistemas impositivos que existen en el mundo. Los impuestos deben ser sobre la circulación del dinero, dando muerte a sistemas basados en el consumo, el trabajo y las pensiones. Haciendo que ninguna transacción sea válida sino está debidamente registrada donde la sociedad lo determine.

Los países y estos en particular, están agotando las estructuras fiscales que les puede ofrecer el capitalismo como sistema. Uruguay ha tenido la virtud de defender las conquistas sociales, pero ya nuestros vecinos han arremetido contra ellas, que es lo que reivindica Javier De Haedo, economista que ha planteado el aumento del IVA. Es por eso que es necesario plantearse el tema impositivo con cabeza universal como lo insinuó Mujica en la ONU y que luego no tuvo continuidad su razonamiento. Lo que equivocadamente plantea Cristina Fernández de que Argentina debe tomar el ejemplo de Trump y replegarse a sus fronteras ya no se puede aplicar prácticamente en ningún país del mundo, teniendo en cuenta además que China y su entorno, que se están convirtiendo en el centro del capitalismo mundial, lideran el libre comercio.

En nuestra zona continental, hay una moneda única a través de la cual se manejan todas las importaciones y todas las exportaciones y es el dólar; las otras monedas, las nacionales, son para el manejo al ajuste de los ingresos de los propios pueblos. Por eso que es criminal hablar de soberanía monetaria cuando ella no tiene ninguna oportunidad de existir y los derechos que una emisión de moneda puede generar al país hoy ya no existen ni siquiera en EE.UU. que está permanentemente controlado por el mercado mundial que a la vez que le exige, le permite ciertos movimientos en la emisión. Recordemos que China mantiene reservas en dólares capaces de incidir directamente en el mercado mundial.

Insistimos que el gobierno del mundo en pugna ya no radica en naciones sino en los conglomerados empresariales multinacionales, y son ellos los que en medio de esta crisis fijan las condiciones de emisiones de dólares, euros y de las restantes monedas que pesan en el mercado mundial.

Esta propuesta Bolsonaro-Macri tiene también otras lecturas. El perfil sociológico de nuestros países está cambiando rápidamente. Estos países son exportadores y para exportar cada vez se precisa menos gente. Es terrible pero esta es la base del crecimiento de ideas que fomentan la grieta social, que no es otra cosa que fascismo. La derecha no lo puede decir abiertamente pero necesita que haya menos gente, que se bajen los costos pues su nicho de producción no tiene que ver con el desarrollo social, eso lo ven como un fenómeno ajeno en esa China consumidora gobernada por un Partido Comunista.

Y conste que analizamos la tendencia y no generalizamos, la obra social y como se hace preocupa y nos consta que incluso abarca a sectores que se consideran conservadores.

El problema es que nuestros agentes políticos han caído en un círculo vicioso que sin una apertura programática es imposible romper. El tema de la moneda es crucial, no puede haber una moneda para la gente que vive de su trabajo y otra para los que manejan el mundo de los negocios.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 8 de Junio de 2019.

El después qué.

El después qué.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

En el mundo actual se puede decir, que son muy pocos los gobiernos que hoy saben que van a hacer a la mañana siguiente. Los propios complejos empresariales multinacionales que en pugna gobiernan el mundo preguntados por una perspectiva a mediano y largo plazo su respuesta sin dudas que estaría también llena de interrogantes e incertidumbres.

Eso tiene una lógica: las grandes decisiones hoy se toman a un nivel empresarial que está muy por encima del nivel decisorio de los Estados. El margen para ello está dentro del agostamiento de la tasa general de ganancia del modo de producción capitalista.

Tal vez el único lugar del mundo donde está incertidumbre podría postergarse es en el que tiende a ser el centro actual del capitalismo en el mundo: China y su entorno. Pero aún así nada podría cambiar el panorama complicado que presenta el pensar en la mañana siguiente como decía el líder del Frente Amplio de Uruguay el inolvidable General Liber Seregni.

En el Uruguay se ha emprendido el camino de una inversión que es la mayor en su historia para la construcción de una nueva planta de celulosa y una línea de ferrocarril (restableciendo en las mejores condiciones actuales la que existía muy precariamente). Ante ello el abogado Hoenir Sarthou ha iniciado una demanda de inconstitucionalidad.

El planteo de Sarthou es jurídico, y tiene escaso respaldo político. El propio Dr. Sarthou no tiene una propuesta alternativa para realizar por otros medios lo que pretende el gobierno, que es mover la economía y dar un respiro a la crítica situación económica que comienza a vivir con sus efectos esta parte del planeta.

No es nuestro propósito entrar en lo estrictamente jurídico, aunque llegado el caso también tendremos que hacerlo, al menos en el terreno filosófico del problema, aunque no en lo estrictamente técnico, terreno en el que no estamos preparados. Sí en el político donde el propio gobierno y su fuerza política están renuentes a agarrar el toro por las guampas. Donde prácticamente la mayoría de las fuerzas políticas renuncian a pronunciarse, o lo hacen a través de agentes secundarios, como lamentablemente está ocurriendo con el llamado movimiento «un sólo Uruguay», que de no denunciar el costo financiero de las inversiones rurales ha pasado a cuestionar las inversiones en otros sectores de la economía.

Las izquierdas nacionalistas tienen en el mundo cada vez menos margen, y de ello no hay la debida consciencia. Es más, se hace un culto a los esfuerzos nacionales, a los que sin duda hay que prestar atención a la vez que advertir los exiguos de los márgenes que tienen los desarrollos nacionales en una competencia desigual y despareja con los espacios económicos que hoy tienen en la realidad del mundo los complejos empresariales multinacionales incluso a pesar de la intensa pugna que se da entre ellos.

Un ejemplo es Argentina, el gobierno Macri ha llegado a donde inexorablemente iba a llegar, a una situación cada vez más dramática de la economía de ese país y sin ninguna perspectiva de cambio dentro de la actual conducción, lo que ha concitado la preocupación de la dirección del Fondo Monetario Internacional que teme fundadamente en un contagio internacional del recrudecimiento de la crisis.

La Dra. Cristina Fernández, quién había sido momentáneamente la gran derrotada, en condiciones de ser procesada por una justicia que actúa con los mismos criterios políticos (podría decirse que con prácticas muy alejadas de la moral de la gente) que la que condenó a Lula y forma parte –también la justicia– de las mismas prácticas de corrupción de la que no supieron o no pudieron diferenciarse estos gobernantes y que parece ser una de las fallas más comunes en este ejercicio de gobernar: ha sorprendido, ¿o no?, proponiendo para Argentina una protección del desarrollo industrial al estilo Trump. Planteo realizado en la presentación de su libro: «Sinceramente».

Sabemos que a Bolsonaro le preocupa un triunfo del peronismo –lo ha dicho–. A nosotros también nos preocupa pero por una razón diametralmente opuesta. Nos preocupa porque sería un nuevo intento de desarrollar una política acorde a las necesidades de la gente destinada al fracaso, si es que el peronismo no procesa con el conjunto de la sociedad argentina el debate político que hoy no se está dando, de cara a una crisis que abarca a todo el sistema en el mundo.

No es sólo llegar al gobierno, es elevar la vida de la gente a un nivel de dignidad, que el peronismo ha intentado dar aún siendo partícipe de la corrupción capitalista y en combates contra los llamados fondos buitres como el que dio en su momento el economista Axel Kicillof. Ahora no hay un proyecto político que lo pueda hacer, porque además se auto imponen los límites nacionales de hacer política, que sólo pareció quebrar Mujica en su intervención en la ONU en setiembre del 2013, que luego abandonó.

Para el Uruguay la nueva planta de celulosa de UPM es un respiro económico, en un panorama político donde los llamados partidos tradicionales no sólo que prácticamente no les interesa ganar el ejecutivo del gobierno, sino que además de no tener otra política, su objetivo es el de tener la mayor cantidad de cargos a nivel parlamentario y de contralor.

Si no fuera así y hubiera un cambio en la conducción política del poder ejecutivo, aparte de arremeter contra el nivel de vida de la gente como han hecho Macri y Bolsonaro no tendrían la menor idea de que hacer como ocurre hoy también con estos mismos actores de los países vecinos.

No es lo mismo que nos preguntemos nosotros: ¿después qué? A que se lo pregunten en China al amparo de la economía de esa zona del mundo. Sin embargo y a pesar de nuestra cultura estatista, cualquier respuesta que pretenda dar una respuesta coherente necesita ser analiza hoy en el espacio económico que abarca todo el planeta.

A su vez nada de esto anula la necesidad de que en cada región, en cada empresa, en cada Estado, se administre correctamente dando combate a las prácticas de corrupción y desarrollando los protocolos que amparen a la sociedad frente a estas debilidades de los seres humanos que el propio sistema predominante en su decadencia ha ido estimulando.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 20 de Mayo de 2019.

Cascabel al gato.

Cascabel al gato.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Dicen que los ratones reunidos en asamblea para preservar sus vidas resolvieron por unanimidad ponerle un cascabel al gato. El problema pasó a ser entonces quién le ponía el cascabel al gato. Algo de esto está pasando con el acuerdo generalizado de que hay que reformar la Seguridad Social. Todos coinciden y hemos escuchado los más variados argumentos.

Ahora el problema es crucial para abordarlo y para la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista que estamos viviendo. Por lo tanto somos incansables en repetir una y mil veces nuestros argumentos hasta que se nos demuestre que estamos equivocados o no.

En Febrero del 2006 en plena crisis de la Caja Bancaria participamos sobre el tema en «Buscadores», un programa de la Televisión Nacional del Uruguay, que ahora pasa a VTV y esto era lo que decíamos.

En octubre del 2008, el gremio bancario defendiendo su Caja Bancaria, logró un importante acuerdo a nivel del gobierno que ha permitido en este sector un equilibrio actuarial sustentable y un ejemplo a analizar y tener en cuenta.

Por otra parte el crecimiento sostenido de la economía y los acuerdos salariales han permitido que los distintos sectores abarcados por la Seguridad Social hayan vivido un periodo de relativa tranquilidad y digo relativa porque no ignoro las consecuencias de la salidas a la Seguridad Social que originó la llamada ley de las afaps con sus consecuencias actuales.

Ahora hoy todos avizoran un panorama sombrío en la medida que la crisis económica directa, que vive esta zona del continente va a tener también consecuencias en el Uruguay, aún cuando haya un nuevo período de gobierno para el Frente Amplio; nuevo período para el cual todos en la oposición parecerían estar de acuerdo en que así ocurra en la medida que electoralmente aumenten su influencia para poder decidir en las medidas futuras de gobierno, sin por lo tanto estar implicados en la responsabilidad del mismo, cuando no tienen la menor idea de que hacer, y más aún con lo que le viene sucediendo a cambios muy festejados por ellos –a la oposición– en su momento, como los de Macri y Bolsonaro.

Esta Seguridad Social que hoy tenemos se corresponde a una etapa de desarrollo capitalista en el mundo occidental y cristiano que está llegando a su fin. Todos coinciden en que el problema son los recursos y por lo tanto o se achican las prestaciones o se incrementan estos. En el mundo capitalista actual esto es una disyuntiva de hierro, ecuación que podríamos definir como indestructible dentro de la predominancia de este modo de producción.

Podríamos resumir: para bajar las prestaciones se precisan gobiernos neoliberales lindantes con el fascismo, para aumentar los recursos se necesitan gobiernos «populistas» que pongan impuestos a los empresarios o asuman desde el Estado gestiones empresariales que por lo general están destinadas al fracaso.

¿Y entonces quién le pone el cascabel al gato?

Para nosotros humildemente se trata de comprender que la Humanidad está en otra etapa y que para abordarla en beneficio de la gente necesita reformas universales para las cuales hay que construir voluntad política.

Hoy están existiendo situaciones dramáticas donde las necesidades presupuestales hacen que gobiernos sensibles a los problemas de la gente tengan que decidir si determinados recursos van para atender una población cada vez más envejecida o a las nuevas generaciones, por ejemplo.

Es urgente el cambio de rumbo del Banco Mundial, y del Fondo Monetario Internacional, en lo regional entre otros del Banco Interamericano de Desarrollo y para ello es necesario que los cientos y miles de intelectuales que han estado involucrados en su gestión hagan el análisis retrospectivo de lo que ha sido su gestión y sus propuestas fallidas en el seno de la sociedad humana.

Esto puede sorprender, porque existe una «cultura» de izquierda que cataloga a estos organismos de una manera y para siempre: «son el estandarte de la derecha». No desarrollamos falsas expectativas, pero si sabemos que la crisis en su curso puede tener transformaciones en la manera de encarar los problemas que llegados a un determinado punto pueden eclosionar, más aún si somos capaces de hacer propuestas programáticas correctas y no un compendio de buenas intenciones que es en lo que se han convertidos los programas de las izquierdas. La crisis actual es irreversible para la predominancia del modo de producción capitalista, ¿o alguien puede demostrar lo contrario?

En el Uruguay por ejemplo tenemos a una personalidad excepcional como el Contador Enrique Iglesias, quién ha manifestado su preocupación por la incertidumbre que hoy afecta al desempeño político y económico de los Estados en el mundo. ¿No sería el momento de un llamado a esa reserva intelectual del mundo para encarar la crisis actual? No se trata entonces de un cascabel sino de abordar a nivel humano una salida que nosotros no tenemos la menor duda de que existe, y que vale la pena transitarla.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 27 de Abril de 2019.

Ahora, Argentina.

Ahora, Argentina.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Van a coincidir la campaña electoral en el Uruguay con la de Argentina. Y siempre es importante saber que está pasando ahí para saber cómo va a influir acá. Un amigo me manda una nota de página 12 que reproduzco y su comentario. Me permito analizar las dos cosas:

Por José Pablo Feinmann. Página 12. Domingo, 24 de Febrero del 2019.

Si lo que pasa en Venezuela es el espejo de lo que pasará en América Latina en los tiempos venideros es prioritario averiguarlo. Porque es grave. Todo lo que se está haciendo contra el gobierno de Nicolás Maduro tiene la perfecta, acabada figura del golpe de Estado. Con aires de matón, de gendarme mundial, Donald Trump ha intervenido del modo más descarado posible. Lo hizo por medio de su vicepresidente Mike Pence, un rudo republicano hecho para esos menesteres desestabilizadores. Ahora se encuentra a punto de viajar a la frontera con Colombia para estar cerca del lugar de los acontecimientos. Nunca se vio algo tan abiertamente golpista. Un vice de EE.UU. al frente de una conspiración en América Latina. Tampoco se vio a un presidente reconocer a una embajadora falsa, ilegal, como la que Juan Guaidó puso en Argentina. Eso hizo Macri. Que se desvive por hacer buena letra ante el amo del Norte.

Un periodista de La Nación se preguntó si yo tenía la facultad de adivinar el futuro. No creo que la tenga. Sólo puedo descifrar el presente y decir qué líneas se establecen para trazar el futuro. Aquí, en nuestro país, el establishment tiene miedo de un regreso que es el más temido desde el de Perón. No saben ya qué hacer para frenar a CFK. Si llega a ganar (y esto es lo que veo en el futuro) se complotarán para impedirle gobernar. Y ahí intervendrá el amo Trump y el FMI que tiene atrapado a este país gracias a las gestiones calamitosas del gobierno Macri. Es un mal antecedente que Cristina no le haya entregado al recién asumido presidente la banda presidencial. Esto lo autoriza a obrar de igual manera e iniciar con malos modales la relación con el nuevo gobierno.

Si Trump y Guaidó y la Asamblea Nacional triunfan en Venezuela quedará instalado el precedente. Cualquier advenedizo se puede proclamar en una plaza pública primer mandatario de una nación. El neoliberalismo –que cunde como una peste– lo apoyará desde todos los países que ha hecho suyos. La globalización es nefasta para la autonomía de las naciones. Esto se ve en Venezuela. El apoyo de Bolsonaro y Macri a Guaidó, el apoyo de la Unión Europea son muestras del imperialismo globalizado. Ahora se puede hacer cualquier cosa. El mundo es de todos. O sea, de todos los poderosos y los fascistas que lo ocupan. Hay ayuda de Rusia y China a Venezuela. Pero están lejos. Putin ha dicho que apunta sus misiles contra EE.UU. Una frase que habría sido imprudente aun en medio de la Guerra Fría.

Argentina tiene un panorama complicado. Vive una situación de miseria, de exasperante escasez. Nada de esto pareciera perjudicar como sería justo a los corruptos de guante blanco que gobiernan. Siguen embistiendo a sus opositores por medio de una maquinaria judicial belicosa y cruel, por ella murió Héctor Timerman. Boudou está preso otra vez. D’Elía también. Se preparan nuevas agresiones. Sobre todo contra Cristina Kirchner, a quien temen. Ella aún no decidió su candidatura. Pero lo hará. Entre tanto, mantiene decisivas reuniones con las cabezas del peronismo. Sigue midiendo generosamente en las encuestas. Y cada vez medirá más. No es la vuelta al pasado, como con tanta interesada insistencia se dice. Nada ni nadie vuelve al pasado. Si llega a la presidencia, el país con que se encontrará CFK no es el del pasado. Tendrá que gobernar para ese presente distinto. Y distinto será lo que tendrá que hacer. No podrá atacar al capitalismo, como proponen los representantes de la izquierda. Sería suicidarse en la primera semana de gobierno. Tendrá que buscar las caras humanistas del capitalismo, que habrá que arrancárselas porque no las quiere mostrar. El populismo es la cara del capital que actúa erosionándolo. Un capitalismo humanista es subversivo porque el capital no se lleva bien con lo humano. Este gobierno del ajuste y del hambre es la cara inhumana del capital. La que mejor le va. Pero el populismo es la cara distribucionista e igualitaria. Más a la izquierda, hoy, está la pared.

Respondo:

No sé que pensas de esta nota. La verdad es que no la entiendo y poco aporta. Argentina, como Brasil, Venezuela, Uruguay necesitan un programa que aborde la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista. Que en unos se manifiesta de una forma en otros de otra pero en todas, la gente sufre el problema de la falta de trabajo y la amenaza constante del deterioro de la moneda con la cual se pagan los salarios y las pensiones. Esta es el arma de la derecha para sus ajustes.

Cristina puede ganar, pero no tiene programa. Si lo tuviera su vuelta sería imparable y en lo personal no me disgusta, pues a pesar de los gruesos errores de su gobierno, creo que está en condiciones de corregirse. Por ejemplo, en el tema de la moneda. Este es un punto esencial para los exportadores que ven con miedo que se adopte. Ellos con Macri cuanto más aumenta el dólar menos impuestos pagan. Y eso asusta a los fascistas, que saben que su apoyo es cada vez menor en un escenario democrático.

La respuesta de mi amigo:

JORGE, creo que el futuro inmediato es el más peligroso. La crisis económica mundial que tu has abordado en varias oportunidades hace que las potencias económicas-militares (EE.UU. Rusia, China) cuiden y sometan sus «patios». «Los rubios del Norte», como acostumbraba a llamarlo el líder blanco L. A. Herrera ya lo han comenzado, sin dificultades en Centro América, y al someter a Venezuela más temprano que tarde, nuestra América india y negra sufrirá otra vez las recetas del Imperio. De nada valdrá presentar un proyecto progresista, de llegar al gobierno difícil será obtener el poder. Los medios de difusión (la comunicación es otra cosa) en manos del gran capital, harán imposible el avance de las mayorías cada día más castigadas. Aquí ya la derecha tiene como eslogan que si gana Cristina, la Argentina se vuelve Venezuela. Tu bandera de imponer la Tasa sobre el movimiento monetario sin una aceptación mayoritaria de naciones, pasa a ser un solución virtual.

Mi respuesta:

Valoro tu respuesta. Macri llegó al gobierno fundamentalmente por el descontento de un sector de la población por el manejo de la moneda, el llamado dólar blue. En eso los sectores que especularon no se diferencian en sus preferencias, eran de Cristina y a la vez de Macri. Y Cristina a la vez que apoyaba a Kicillof, dejaba hacer a estos.

Ya en el gobierno, Macri se aseguró su capital y el capital de los buitres con la esperanza de una corriente de inversiones que diera respiro a la economía, cosa que no ocurrió y alarmó inmediatamente al FMI, por la estabilidad económica de Argentina que de ponerse en riesgo era una alarma grave para la economía mundial.

Macri no llamó al Fondo. Este intervino y Macri no tuvo más remedio que darle la cobertura de su «llamado». Tanto es así que hoy el Fondo está moviendo a Roberto Lavagna que fue su artífice en la salida del 2002 como ministro de economía de Kirchner luego. Su salida posterior estuvo directamente relacionada con el mayor peso en la interna kirchnerista de los sectores que hicieron la alianza con Chávez y su desarrollo político en toda América.

Hoy el Fondo está preocupado fundamentalmente por la interna de EE.UU. pues si bien Trump con su política de amurallamiento le dio un crecimiento a su economía, las reacciones en todos los terrenos no se han hecho esperar y no pueden fijar metas ni siquiera a mediano plazo.

En ese camino las acciones contra Venezuela que tenderían a favorecer a un grupo de multinacionales del petróleo cuentan con cada vez menos apoyo, lo que no quiere decir que esto disminuya el peligro de una acción militar. Trump lo sabe porque recuerda como murió Kennedy; en un giro dice en su discurso, EE.UU. nunca va a ser socialista, se dirige a la interna.

Por eso es muy importante comprender que un programa en la campaña electoral de Argentina también debe dirigirse a la sociedad norteamericana.

Las campañas que radicalizan el mensaje creyendo que ganan votos con el llamado antiimperialismo alejan el apoyo que deben tener en la interna de cada uno de los países del mundo.

Si hoy naciera en el mapa político argentino alguien capaz de levantar un programa que como el discurso de Mujica en la ONU (que hoy tiene olvidado, pero del que no ha renegado a pesar de su actual retroceso) levantara el tema de la moneda única, de los impuestos a las transacciones financieras y la muerte de los paraísos fiscales, concitaría un apoyo que hoy no tiene nadie de la izquierda argentina en el mundo donde pesa su desprestigio.

Esa es la razón de mi planteo, que no es virtual sino que va directo al centro del problema, que por ahora no se entienda es otra cosa. Recordemos que luego del discurso de Mujica en la ONU nadie habló del tema y si lo repasas veras que no es virtual y siempre es útil releerlo.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 26 de Febrero 2019.

El FMI pronostica.

El FMI pronostica.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

El FMI pronostica un crecimiento en el PIB de China del 6,2% en 2019, superior al del 3,5% previsto para todo el mundo, el 2% para las «economías avanzadas», el 2,5% en Estados Unidos, el 1,6% en la Eurozona y el 1,3% en Alemania.

Con estos datos del Fondo Monetario Internacional cerraba la nota anterior sobre la relación entre el trabajo y el capital. Por lo general está fuente de información económica está en lo cierto o por lo menos bien rumbeada.

Reconozcamos además que sobre la tasa de crecimiento del capitalismo, o las tasas de crecimientos en cada país o zona, es un tema muy debatido departe de los economistas en primer lugar, pero también en las otras ramas del conocimiento social. No es esto lo que hoy queremos analizar sino las controvertidas situaciones políticas que este hecho en sí provoca.

El que ha escuchado los últimos discursos del Presidente Trump, podría decir como dice nuestro relator de fútbol Kesman: «grosero!!!!!», y se quedaría muy corto. ¿Sabe Trump y las distintas corrientes políticas, que en el país donde está la economía que más crece en el mundo, gobierna el Partido Comunista?, ¿Cuál es su explicación, la tienen?

Recordemos que la última agresión militar planificada contra un país definido como socialista fue la que llevó a la muerte a John F. Kennedy. El complejo militar tiene sus reglas y Trump no le está hablando al mundo, se está dirigiendo a la interna, en la que tiene un respiro muy transitorio, no está resolviendo la fractura social que en lo interno también aumenta.

Porque hoy también en EE.UU. los bolsones de pobreza son cada vez mayores, aunque aún como lo indica el Fondo su tasa de crecimiento hace que las corrientes migratorias de los países más pobres sigan en ese sentido. Pero además porque el actual crecimiento tiene una explicación directa no solo en la industria de guerra y sus derivados, las drogas, sino el amurallamiento de la economía, que los burgueses saben que es pan para hoy y hambre para mañana.

Compramos lo nuestro, gravamos lo que nos llega, pero las inversiones en la economía mundial tienen origen principal en los capitalistas norteamericanos y la potencia de la economía mundial es mayor que la de la economía en particular de cualquier país, de eso algo supo en su momento la economía de la Unión Soviética.

Sobre todo porque una de las causas porque EE.UU. aún puede hacer ese amurallamiento es por las diferencias monetarias, que las burguesías europeas trataron de eliminar en sus fronteras creando el Euro pero que no han tenido el coraje político de proponerle al mundo, una moneda única y universal que haría inviable ese amurallamiento.

En las corrientes de izquierda en lo que tiene que ver con la moneda, es una materia que cuando prepararon el examen para doctorarse se la saltearon.

Recordemos además que el entonces Presidente Mujica en la ONU, setiembre del 2013, advertía el empantanamiento en el que estaban los parlamentos de Europa en la discusión de un impuesto a las transacciones financieras.

¿Siguen con los impuestos al consumo?: ¡¡¡no habrá seguridad social y previsión social que aguante!!!. No hay capitalismo que aguante.

Acá en el Uruguay estamos discutiendo la inversión para instalar una nueva pastera, y muchos le recuerdan al Presidente Dr. Vázquez la campaña electoral previa a su primer gobierno en que se pronunciaba contra este tipo de inversiones.

El Dr. Vázquez nunca reflexionó públicamente sobre porque tuvo que cambiar de opinión. Además el Ministerio de Economía a cargo del Cr. Astori ya en la previa a la reforma del sistema impositivo que hoy nos rige decía que no se podía aumentar el gravamen al capital porque si no, no había inversiones, y con ello tampoco se generaban puestos de trabajo. Las dos cosas van en el mismo sentido.

Y acá no vamos a reiterar la posición de los que defienden el capitalismo de Estado, que en la historia en muchas oportunidades su intervención, la del Estado ha sido más que necesaria, teniendo en cuenta además la existencia de la Unión Soviética aún con su desarrollo a contrapelo de las ideas de Marx, Engels y Lenin que ellos decían defender. Pero existió y generó una realidad que hay que tener en cuenta.

¿Qué puede hacer un gobierno nacional, si no cambia el sentido de la economía en el mundo? ¿Lo que hacen Macri, Bolsonaro, Piñera, etc. etc.. para defender sus intereses de clase o lo que hace la izquierda a como pueda, con una cuchara, defendiendo sus posiciones burocráticas en el Estado y sin comprender que si no abre su accionar al mundo va a ser envuelta por una crisis inexorable?

China confirma a Lenin, como nadie lo hubiera podido hacer más contundentemente, pero necesita un programa de ahora en adelante. Es un desafío, más cuando el crecimiento la más de las veces acalla la capacidad crítica. Aunque nosotros somos de los que pensamos que es mucho mejor tener la cabeza libre de las escaseces de la economía para poder planificar y planear el futuro.

Material ideológico existe en abundancia, los maestros dejaron todo escrito, y además el camino recorrido en esta etapa de agostamiento de la tasa general de ganancia del capitalismo el aprendizaje se ha acelerado, el stalinismo, y las distintas corrientes de la socialdemocracia de post guerra han ido perdiendo pie en el mapa político.

Pero las ideas para un programa de transición en paz para la muerte de la predominancia capitalista aún no tienen la fortaleza del respaldo mayoritario de lo mejor de la humanidad y ello provoca incertidumbres, falta de definiciones claras y precisas sobre la economía y su democratización.

Hablar hoy de moneda única universal, de impuesto a las transacciones financieras, de que ninguna transacción pueda ser válida si no está debidamente registrada donde la sociedad determine, dando muerte a los paraísos fiscales, parece ser un grito en el desierto.

Lo cierto es que aun no hay ningún concierto de masas planificado en este sentido.

De todos modos como dice el Foro Social Mundial: «un mundo mejor es posible».

Precisamente uno de los fundadores de este foro, Roberto Savio publicaba una nota1 en la que abogaba por la necesidad de un Partido Mundial, a ella le hice el siguiente comentario:

«He sido miembro del primer partido internacional del mundo: el Partido Radical Transnacional, fundado en 1956 por los italianos Marco Pannella y Emma Bonino.» Esto decía Savio al inicio de su nota, y esta fue mi respuesta:

Apreciado compañero, y amigo, por esta magia que es la Internet, es muy interesante la nota pero no puedo compartir su inicio.

El primer partido internacional del mundo fue el de los que fundaron la Primera Internacional.

Y no es un hecho menor, porque precisamente el problema que hoy tenemos los que pensamos que es una necesidad, es lo que la Primera Internacional resolvió de entrada: el programa.

Luego podemos analizar si ese programa que se constituyó en un avance para toda la humanidad, estaba con la suficiente madurez como para resolver los problemas que en su desarrollo el capitalismo iba originando. Pero llegó a los niveles de una revolución social paradigmática en el mundo y que luego como la revolución francesa soportó la reacción que comenzó con la derrota de Lenin en 1924.

De esa derrota surgió la ideología del capitalismo de Estado, ideología que aún impide a destacados intelectuales tener la amplitud en su visión para comprender que lo primero es el programa.

Y ese programa tiene que abordar directamente el funcionamiento actual del capitalismo:

  1. los fenómenos económicos y del aparato productivo deben ser abordados con una misma unidad de medida que determine la misma ubicación democrática para todos sus actores.

  2. los impuestos que la sociedad necesita para su funcionamiento y planificar la participación de todos en el trabajo, deben provenir de la propia circulación del dinero, no siendo válida ninguna transacción que no esté debidamente registrada, dando muerte a los paraísos fiscales.

  3. no se plantea el fin del capitalismo, sino el fin de su predominancia, que necesitamos muera en paz.

¿Como puede y debe nacer este Partido Mundial?: una sola chispa puede encender toda la pradera.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 23 de Febrero de 2019.


Nota:

1La nota de Roberto Savio «Un Partido Mundial» puede leerse en las columnas de la publicación digital Uypress.

Fondo Monetario Internacional.

Fondo Monetario Internacional.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Tenemos la convicción de que con el Fondo Monetario Internacional (FMI) está ocurriendo algo que la prensa en general y la especializada en particular no refleja. Vamos a partir para ello de un ejemplo que para nosotros en el Uruguay es muy cercano: el gobierno de Macri.

Todo el mundo tiene la información de que fue el gobierno de Macri en Argentina quién solicitó la ayuda y la intervención de este Organismo.

Sabemos que esta información está corroborada de mil maneras. Nosotros llegamos a la conclusión de que fue a la inversa. Macri reabrió el camino a la inversión internacional en Argentina –así lo pensó él–, resarciendo a los buitres de un dinero mal habido porque fue de la utilización de la indefensión del pueblo argentino ante la crisis del 2001, enorme para lo que es el presupuesto de esa nación, a cambio de una apertura a grandes inversiones y su propio interés patrimonial, pero la respuesta de los posibles inversores ha sido y es paupérrima.

Recordemos que el entonces Ministro Axel Kicillof realizó una defensa formidable de la soberanía argentina enfrentando a estos fondos depredatorios del interés de la nación, y si bien el gobierno de Cristina Fernández respaldó esa defensa en los hechos dejó que el triunfo de Macri abriera el camino al éxito de los mismos. Me refiero a que no hubo una verdadera defensa política de lo realizado por el Ministro.

Kicillof también si bien hizo la defensa no exhibió un programa alternativo a esa política que realizan en el mundo este tipo de fondos que terminan siendo un cáncer para las naciones. Es la lumpen burguesía. En este mismo sentido es que valoramos lo que en septiembre del 2013 dijo en su discurso ante la ONU el entonces presidente Mujica insinuando salidas frente a esto que enferma y acelera la crisis de las relaciones financieras. Hay una relación directa entre fondos buitres, paraísos fiscales y el crecimiento de la lumpen burguesía y su accionar en el campo de la drogas, las armas, la prostitución…

Macri vio el campo libre, y aplicó para el mundo financiero la política que le permitió a él y su clan atesorar en el curso de los años una enorme fortuna. Esperó una respuesta favorable a realizar inversiones en su país de este mundo, pero la respuesta siempre iba a ser en esta materia utilitaria y por lo tanto, el mundo financiero estuvo agradecido por el regalo pero también entendió que el mismo debilitaba al gobierno gravemente desde el punto de vista político y ellos no están dispuestos a correr riesgos. Algún filósofo del mundo financiero acuñó la frase: «el capital es cobarde», y la verdad es que el capital que nació de la humilde plusvalía (todas las teorizaciones pretendiendo otro origen han ido quedando a la vera del camino) cumple siempre su función en la historia buscando «rentabilidad». Dejemos que los sociólogos, politólogos, etc. etc. hagan su trabajo para delinear el carácter de esa llamada cobardía, y de si es tal.

La dirección del FMI vio lo que sucedía y decidió salir ella en respaldo de la economía argentina, pues sentían que un simple rasguño podía conducir a una gangrena en la ya debilitada salud de la economía mundial.

Algo parecido ocurrió y viene ocurriendo en Grecia, aún con un gobierno que nació en lo que podríamos llamar una orientación inversa a la de Argentina, y así con cada una de las economías que tienen prendidas luces amarillas y hasta chalecos de ese color, pero hoy la economía debe ser cuidada de tal manera por estos Popes porque un desequilibrio que se expanda puede ser incontrolable y lo saben.

En Argentina nadie tiene un programa que sustituya la intervención del FMI y en la práctica en un nivel o en otro, todos los países aceptan el tutelaje que esta Institución ejerce en la gobernanza de la economía mundial, sin embargo hay reglas que aún se toleran, como por ejemplo: su intervención aparece siempre como solicitada, aún cuando todo el mundo sabe que su certificación es el salvoconducto de los países en la economía mundial y sin el cual nada les podría funcionar.

Es más, la defensa de Kicillof ante los fondos buitres, el Fondo no la podía aceptar públicamente pero hoy se da el caso de que ante el Fondo tiene más respeto la posición de Kicillof que la de Dubjone (Ministro de Economía de Macri).

Se está caminando por el filo de la navaja.

Nos responderán muchas voces diciendo que si, que hay un programa sin el FMI, y unos y otros nos hablarán de las políticas que desde el Estado se pueden hacer, y una vez más tendremos que explicar lo que Lenin en 1916 preveía y se viene cumpliendo inexorablemente: de que el gobierno económico del mundo ya no iba a residir en los Estados sino que esa gobernanza que no elimina la pugna inter capitalista. Ha pasado a las direcciones de los conglomerados empresariales multinacionales.

Todo esto tiene límites y estamos llegando a ellos, con el riesgo de destrucción masiva que supone. La dimensión del problema no es nacional, es universal.

Hasta ahora la diferencia entre izquierda y derecha en los gobiernos nacionales no radica en su posición con respeto al FMI, sino teniendo en cuenta lo inexorable de su monitoreo el de aún así realizar políticas en beneficio de la gente. Si bien hay gobiernos con fuertes desajustes monetarios –relación entre la moneda con que se maneja la producción y la moneda que maneja la gente– que hacen fuertes declaraciones contra el FMI, que más tiene que ver con lo que pasa en la tribuna que lo que sucede en el escenario de juego.

A su vez el desafío es tener un programa de gobierno de la economía que se imponga al actual de restricciones y ajustes de esta organización y sea compatible con la defensa del aparato productivo alcanzado por la humanidad en su desarrollo: «difícil para Sagitario».

En ninguno de los puntos en que la economía muestra su desequilibrio el Fondo tiene un programa diferente a aplicar, distinto a ajustar y reducir el déficit, instrumentar el pago de las deudas. La deuda y los déficits aumentan en el mundo sin solución de continuidad, que pasaría si cambiara su política y actuara sobre la moneda y los impuestos.

La hipótesis sobre la que trabaja la izquierda en general es que el FMI es un enemigo, aunque no tiene un proyecto de cómo sustituirlo, lo que implica un riesgo en la continuidad del aparato productivo. La derecha a su vez lo considera cada vez menos creíble pero un mal necesario para tutelar los equilibrios.

Estamos muy cerca de definiciones que siempre por su naturaleza son traumáticas, que implican entre otras cosas el cambio de orientación de organismos como el que venimos analizando, que si contamos con lo que son los avances tecnológicos, se pueden dar de inmediato.

Sabemos que para la cultura del socialismo por país (no es lo mismo revolución socialista por país que socialismo por país, lo primero se viene dando, lo segundo es imposible), concepción extendida y predominante en la izquierda aún esto no cabe en su compresión política, la crisis se va a encargar, si es que logramos una salida positiva, de poner las cosas en su lugar, por aquello tan recordado a 100 años del asesinato de Rosa de «socialismo o barbarie».

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 21 de Enero de 2019.

Chalecos Amarillos (II).

Chalecos Amarillos (II).

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Convengamos en que no es fácil entender el mundo actual. Un mundo con el líder del capitalismo, Donald Trump, aferrado al proteccionismo y poniendo trabas al libre comercio y por otro al país que comanda el actual desarrollo capitalista gobernado por un Partido Comunista y propiciando el libre comercio.

Lo que no cambia por otra parte es la OEA, consecuente, defendiendo la «democracia» de acuerdo a los planes del Comando Sur del Ejército de EE.UU. Sin embargo tenemos a la reserva Federal (privada) de los EE.UU. emitiendo dólares y a China teniendo la mayor reserva de ellos (dólares) mientras se condena a los pueblos al sometimiento de las dobles monedas en que la especulación monetaria campea contra la gente.

Es la distancia que hay entre Macri y Macron; Macri es parte del manejo de las diferencias cambiarias provocando una baja generalizada de salarios y pensiones (lo que en el lenguaje de los economistas se llama «ajuste»), a la vez que con el manejo de las tarifas intenta en un mercado mundial cada vez más complicado la competitividad de sus colegas burgueses e inversores en el país (los que hubo antes, ahora ya no vienen).

Macron atado al EURO, (eso que la izquierda europea no termina de entender, cultivando la leyenda de lo que se puede hacer con una moneda propia cuando la producción del mundo ha cambiado radicalmente), y entonces le queda para el equilibrio el manejo de las tarifas, desafiando lo que ello provoca: una conmoción social que está latente por el constante desequilibrio que la gente siente que sufre su economía personal y nacional.

Nunca antes en la historia un modo de producción se desarrolló tanto y a la vez agotó al extremo sus desequilibrios como lo hace el capitalismo en la actualidad. Lo que el Dr. Mario Bergara (pre candidato a la Presidencia de la República en nuestro país) denomina «las incertidumbres».

¿Por qué surgen los chalecos amarillos? Una primera respuesta: porque la izquierda no tiene programa para abordar esta etapa de la historia, y sus cartas son sólo la protesta y la resistencia. Claro está que la derecha también sólo puede ofrecer la guerra, el fascismo, soluciones, salidas, ninguna. No es la misma situación que al finalizar la segunda guerra mundial en que el nacimiento del neoliberalismo abría un margen de desarrollo que es lo que hoy predomina y está culminando en la economía mundial. Chalecos amarillos sin definición ideológica ejercen la protesta y la resistencia a las medidas gubernamentales, encuentran un eco social inorgánico.

Antes se decía: «una sola chispa puede encender toda la pradera», el combustible ideológico estaba dado por la necesidad de la universalización de derechos y de dos revoluciones, la francesa y la rusa que si lo tenían.

El actual índice de crecimiento universal de la economía, que es lo que le permite al capitalismo seguir viviendo, tiene su centro en China, y al propio crecimiento de ese capitalismo «nacional» con el que mantiene la respiración Trump tiene ahí su explicación pero también sus límites.

¿Qué pasaba entonces al finalizar la segunda guerra mundial?: se planificaban los organismos multinacionales que reglaban la conducta del desarrollo capitalista teniendo como marco al planeta todo y en competencia con lo que era el resultado en la izquierda de la derrota de Lenin en 1924, con la construcción de economías estatizadas y pensando en un mundo organizado de igual manera, que esa es la herencia del stalinismo. Y vaya si duró: más de 70 años. China, Cuba, Vietnam, actualmente ya son parte de otra realidad.

Se nos podrá decir que en el medio vivían y viven corrientes de los más diversos orígenes que planificaban desarrollos que no entran dentro de esto que clasificamos y es verdad, pero también es verdad que la perspectiva de esos desarrollos estuvo y está condicionada al marco de regulaciones de los organismos financieros multinacionales que predominaban y predominan.

Hoy en Europa, si hay algo que une a partes importantes de la derecha y de la izquierda es «el sueño de una moneda propia», ahora una vez que se tomó el camino del Euro, se puede ir a más pero no a menos. Se puede exigir que el mundo mida la actividad económica con una misma medida universal, pero no se puede pensar en que cada cual mida como quiera. Si una vez hubo espacio económico para poder hacerlo, construir planes propios de desarrollo económico, hoy ya no lo hay, cualquier mercancía reúne condicionantes materiales y técnicas que son ecuménicas.

Tanto es así que hoy el éxito del amurallamiento de la economía que conduce Trump está dependiendo directamente de que no se dolaricen las economías que rodean a EE.UU. Nos referimos a que la gente común y los empresarios midan y operen en una misma moneda.

Macron ha cedido, pero esto está siendo medido por el FMI, como antes pasó en Grecia, en España… y tiene en el corto plazo sólo una posibilidad: el permitirle a Francia un mayor endeudamiento, que es además lo que está sucediendo con cada una de las unidades nacionales que componen la realidad de la economía universal.

El profesor Atilio Borón recopilaba en una nota en Página 12 de Argentina, los antecedentes franceses en las luchas sociales. El socialismo francés es reconocido como una de las partes integrantes fundamentales del pensamiento de Carlos Marx, y un aporte esencial en las conquistas que la humanidad ha ido reivindicando a lo largo del tiempo.

Por lo tanto es una expresión que se da de esta manera, no sólo por la carencia de un programa para avanzar sino porque es la sociedad toda que siente que ha llegado a los límites en los cuales es necesario hacer pesar los sentimientos humanos que dieron base y fundamento a la toma de la Bastilla en 1789.

Sin embargo y el manejo de los números puede prestarse para cualquier cosa. Se nos dice que el número de manifestantes es muy menor al nivel de las adhesiones que el movimiento tiene en el conjunto de la sociedad.

Tal vez por aquello de que no hay acción revolucionaria sin teoría revolucionaria. Aún cuando los tiempos de cada una de estas acciones se retroalimentan, hacen a los episodios de la vida. Ahora el topo (del que hablaba Marx) trabaja en miles, millones de jóvenes que la realidad desafiante los enfrenta con los conocimientos que como nunca antes están al alcance de su computadora.

Es entonces lícito pensar que en algún momento todo ese bagaje de conocimientos que la humanidad reúne y hoy no consigue aún recopilar, lo sintetice en un programa, organizando la voluntad política para aplicarlo, que logre al fin el poder hacerlo.

Precisemos, una vez más. No estamos hablando del fin del capitalismo, estamos hablando del fin, si, de su predominancia. Capitalismo como modo de producción seguramente habrá por mucho tiempo aún. Lo que debe finalizar es su predominancia, la cual hay que procurar que muera en paz. Para ello dos herramientas: medir la actividad económica con una misma unidad monetaria, y hacer que la sociedad disponga de fondos para sus necesidades: salud, educación, vivienda, trabajo, previsión social, a través de que los impuestos se apliquen primordialmente sobre la circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales y aplicando esos fondos con rentabilidad y eficiencia a través de los organismos que la propia sociedad democráticamente determine o construya nuevos con ese fin y apuntando a la desburocratización estatal de la misma.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 18 de Diciembre de 2018.

De 1999 al 2019.

De 1999 al 2019.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Para las elecciones nacionales en Uruguay del año 1999, AEBU1 dio forma a un documento sobre la situación del sistema financiero al que llamó «sistema financiero un asunto de Estado» y con él hizo una intensa campaña de difusión ante los candidatos, ante la sociedad y sus Instituciones representativas.

Tal vez el resultado más importante de esa campaña fue que el Cr. Enrique Iglesias, en ese entonces Secretario General del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) invitó a las autoridades de AEBU a exponer su posición ante el Directorio de esta Institución en Washington y también ante autoridades del Banco Mundial. Era un hecho nuevo, no acostumbrado, inusitado, que el gremio bancario se había ganado por la responsabilidad de sus dirigentes y por los antecedentes del propio gremio en su actuación cuando la crisis de 1965 (quiebra del Banco Transatlántico), en ese tiempo con la conducción de un núcleo destacado de dirigentes entre los cuales se distinguía Carlos Gómez, el flaco Gómez como lo conocíamos, en una huelga que fue del 22 de abril al 11 de Mayo de ese año, logró defender a los trabajadores y a los ahorristas; culminó con una ley que aprobó el Parlamento Nacional, un verdadero triunfo social.

Además el rol de AEBU y del gremio bancario en los años de la llamada dictadura cívico-militar fueron ejemplares, tal vez porque el prestigio ganado en la resolución de la crisis financiera de 1965, le daba credenciales que a los fascistas les era difícil ignorar, reflexionamos que esto sería muy bueno y necesario para un material a recopilar y dar forma por parte de los historiadores, para entender lo que realmente pasó en el país. Pendiente además en el aprendizaje de las nuevas generaciones.

Ya en 1999 y con la experiencia anterior, los nubarrones de una crisis del sistema financiero preocupaba a todos. AEBU realizaba particularmente a través del principal dirigente del sector de la banca privada un cuidadoso monitoreo de la situación. Juan José Ramos como antes Carlos Gómez tenían un dominio, un conocimiento profundo y completo del sistema en donde le tocaba a actuar a su gremio.

Ante la invitación del BID viajaron a Washington este dirigente: Juan José Ramos, el Presidente del sindicato Eduardo Fernández, el Presidente del sector Banca Oficial: Ángel Peñaloza, un asesor, el Cr. Julio Fornaro, Gustavo Weare y Leonardo Di Doménico, como representantes de las corrientes de opinión minoritarias en el Consejo Central de ese entonces, manteniendo el criterio histórico del sindicato de que todos estuvieran representados y comprometidos con los pasos que el gremio daba.

El hecho no pasó desapercibido aún cuando la prensa no lo reflejó. Pero el espaldarazo que la dirección del BID dio a AEBU, permitió sin dudas que el sindicato estallada la crisis del 2002 y con el aval del Presidente de la República (a pesar de la gravedad de la crisis y de la imprevisión del Gobierno, fue una suerte para el país que el Presidente fuera Jorge Batlle, pues ante la posibilidad cierta de su renuncia y el de avalar la acción de un sindicalista, prefirió esto último) y el timón en economía de Alejandro Atchugarry tomara directamente las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional y condujera la crisis salvaguardando los intereses de trabajadores y ahorristas a la vez que permitiera al país continuar sin quiebre con su vida democrática, que en el 2005 ya significaría un cambio de enorme trascendencia.

En el 2002, las crisis que se venía produciendo tenía determinados epicentros y la tarea de los organismos financieros internacionales era conjurarlas, y dependía del carácter de las negociaciones que sus consecuencias fueran asimiladas por sectores menos pudientes de la sociedad. La banca y los banqueros se reacomodaban y seguían su camino, en medio de las desventuras de la gente.

Cuando AEBU hace el documento que mencionamos en 1999, apuntando a las elecciones nacionales, era evidente la preocupación porque el grueso del ahorro nacional marchaba hacia el exterior sin lograr una política de inversiones en el país, y en esos eventos tenía un peso enorme la evasión y elusión impositiva que tenía su origen en Argentina y venía por refugio o por una posible escala por Uruguay, con otro destino: los paraísos fiscales.

Algo ha cambiado para bien en nuestro país, no así en la Argentina, lo que es sin duda un elemento de preocupación.

Hoy a casi 20 años la situación tiene en principio en el Uruguay una base distinta, hay inversiones y un ahorro con respaldos que no existía en ese entonces. Pero… la crisis es sustancialmente diferente y amenaza a todo el sistema, lo que se llama la generalización de las incertidumbres.

La crisis actual es infinitamente más grave que la que se vislumbraba en 1999, con una característica muy particular y es que detectado un foco inmediatamente corren los organismos financieros internacionales a tratar de paliar la situación, y con ellos hoy el análisis profundo del sistema está prácticamente bloqueado. Los ejemplos actuales de Francia y Argentina son más que ilustrativos.

Hay una permanente acumulación de desequilibrios, con el agravante de que quienes los analizan, se autoimponen un límite que inexorablemente también los bloquea.

Eso también está pasando en AEBU, claro se nos podría decir que la diferencia es que hoy ya no alcanza con analizar «lo nuestro». Es necesario tener un enfoque universal que la izquierda y el movimiento popular han ido perdiendo con el triunfo en su seno de las corrientes estatistas que se inició con la derrota de Lenin en 1924.

Los «chalecos amarillos» en Paris son un síntoma, no son un programa. Ahora no son sólo ellos, también en última instancia, el propio Trump, o Bolsonaro también lo son.

Macri por ejemplo, sin tanto escándalo utilizó lo que ya se venía realizando con el dólar «blue», para bajar radicalmente el valor de los salarios y la pensiones atribuyéndoselo a un avatar de la economía y no a una medida premeditada que hizo a los ricos más ricos y a los pobres más pobres y numerosos.

AEBU en 1965 y en 1999, trabajó una salida con la sociedad uruguaya que ya contaba con una centralización sindical y política que fue gestando instrumentos muy potentes que hacen de nuestra sociedad un ejemplo.

Sin embargo, es imprescindible romper el bloqueo ideológico y comenzar a elaborar salidas que ya no alcanzan con el marco de las fronteras nacionales. Necesitan ser planteadas al mundo.

Todos sabemos que las emergencias que atienden hoy los desequilibrios van a llegar a un punto en el mundo en que su gestión va a ser infructuosa.

No somos agoreros de la catástrofe. Por el contrario, estamos convencidos de que organizada la voluntad política las medidas programáticas a adoptar y en medio de un formidable avance tecnológico se van a poder instrumentar rápidamente.

Pero así como en 1965 y 1999, se trabajó la voluntad política y alcanzaba con los marcos nacionales, hoy es necesario que lo que en 1999 tuvo su eco en el BID dirigido por el Cr. Iglesias también lo tenga a nivel de propuesta en todos los organismos multinacionales.

Tómese esto desde la modestia de mi opinión como un llamado a la acción, siguiendo la trayectoria de aquellos gigantes del sindicalismo como fueron Carlos Gómez y Juan José Ramos.

Y también como un reproche hacia los historiadores que en AEBU, los hay y muy buenos, que están en mora en la realización de trabajos que relaten estos acontecimientos, para abonar los desarrollos que necesariamente tendrán que venir y necesitan de la compresión más plena de lo vivido.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 10 de Diciembre de 2018.

Nota:

1AEBU, gremio en Uruguay de los trabajadores del sistema financiero, integrante activo de la Central de Trabajadores desde su fundación en 1966.

La economía en la Venezuela actual.

La economía en la Venezuela actual.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Reproducimos una nota de Pascualina Curcio y luego la comentamos:

Últimas Noticias Venezuela.

 

 

Enigmas.

Por: Pascualina Curcio | Martes, 04/12/2018.

  1. Pascualina Curcio.¿Qué explicación tendrán los economistas neoliberales acerca de la variación del bolívar en 558.035.614 % desde el 2013? No hemos visto cálculos que les permitan sustentar tal «depreciación». ¿Será que no hallan cómo incluir la variable política «ataque a la moneda» en las teorías económicas y por eso evitan hablar de Dolartoday?

  2. ¿Qué método de cálculo estarán utilizando los monetaristas para justificar que el valor de la moneda es 500 BsS/US$, si para que ello ocurra se requiere 21 veces la cantidad de bolívares que actualmente circula en la economía?

  3. ¿Por qué insisten en que la culpa de la hiperinflación es del gobierno que imprime dinero «no respaldado», si por el contrario, la cantidad de dinero con respecto al tamaño de la economía ha disminuido 91 % desde el año 2014? Hoy, la cantidad de dinero con respecto al PIB es 6 %, en 2014 era 66 %. ¿Será un cuento lo del dinero inorgánico?

  4. ¿Cómo estarán resolviendo los monetaristas la contradicción teórica en la que incurren cuando afirman que la causa de la hiperinflación es la emisión de dinero? Su teoría supone que la mayor cantidad de dinero «inorgánico» llega a los bolsillos de los venezolanos y por lo tanto, demandamos más bienes y servicios, lo que presiona los precios al alza ¿Algún venezolano está demandando más bienes que en 2013?

  5. Mucha alharaca hicieron los empresarios y sus voceros para liberar el mercado cambiario. Presionaron con el argumento de que no tenían dónde transar sus divisas y que por tal motivo no las traían. Se aventuraron a decir que la liberación detendría el ataque al bolívar porque ingresarían capitales. Ahora que ya fue liberado dicen no tener las divisas, dicen que el Estado debe «inyectarlas». Sin comentarios.

  6. Pascualina Curcio.Consecomercio está sugiriendo incrementos de salarios. Se han percatado de que los venezolanos hemos perdido el poder adquisitivo y que no lograrán vender su mercancía. ¿Se les habrá ocurrido que dicha pérdida se debe al aumento de los precios? ¿Por qué en lugar de solicitar ajustes de salarios no detienen la escalada de los precios? ¿Por qué no se suman a la campaña contra Dolartoday?

  7. La guerra económica contra los venezolanos ha sido declarada por Donald Trump. Hay quienes todavía la niegan. Siempre será un gran enigma la actitud antipatriota de algunos.

Tomado del diario Últimas Noticias Venezuela.

Nuestro comentario:

Jorge Aniceto Molinari.Lo que señala Pascualina Curcio es irrebatible.

Un ejemplo a tener en cuenta es el de Macri en Argentina que ha venido realizando a través de la cotización del dólar (moneda con la que se comercializa la producción argentina) un ajuste descomunal en los salarios y pensiones. (En realidad con la desvalorización permanente del peso argentino como ocurre en otros países con las monedas nacionales).

El problema es que ellos pensaron que manejando el gobierno iban a tener la posibilidad de participar en el mercado mundial de capitales que le estaba vedado a Cristina Kirschner, y la verdad es que en la realidad actual la situación se está convirtiendo en un gran problema para el FMI que no puede dejar caer a ese país, a la vez que si aún Macri no ha caído es porque la izquierda no tiene un programa para sustituirlo.

Manejar en un país dos monedas, una para los burgueses vinculados a los productos y a la producción, tarde o temprano se convierte en una forma directa de atacar el nivel de vida de la gente, y otra a la gente misma que siente que el gobierno la quiere defender pero le es imposible amurallar el país para que ello ocurra.

El tema de las monedas debería discutirse a nivel mundial aprovechando además de que el Estado Popular Chino es el que tiene mayor cantidad de dólares como reserva.

Debería terminarse ya con la joda de las diferentes cotizaciones de las monedas e ir a la moneda única y universal. No hay una sola razón que si podría haber existido en otra época para que los Estados tengan su propia moneda.

Y si a eso le agregamos los notables avances tecnológicos podríamos ir con enorme facilidad a un sistema impositivo basado en la circulación del dinero que de muerte a los paraísos fiscales, y permita a la humanidad realizar proyectos que hoy al capitalismo ya no le son rentables que permitirían hacer planes universales en la salud, la enseñanza, la vivienda, el trabajo. Desmontar la industria de la guerra.

La izquierda se desgasta en el mundo realizando una protesta tras otra, mientras la derecha sin rumbo enfila hacia la guerra y el fascismo. La necesidad del programa es imperiosa.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 6 de Diciembre de 2018.

Explicar: un desafío.

Explicar: un desafío.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Muy buen desafío. No es común por lo general que los amigos digan claramente lo que piensan y en este caso tiene un doble valor. La sinceridad y además un desafío para explicar más claramente lo que pienso que siempre tiene la dificultad de no saber uno si la recepción de la idea es correcta, es o no completa.

Este es el texto crítico que me envían:

«No es fácil arrancar con un tema sin antes cuestionarse cosas importantes. Una de ellas es el enfoque. Mi ánimo no es criticar, sino intentar un enfoque diferente y abrir ventanas. Analicemos, por ejemplo, la frase siguiente de tu trabajo:

«Las leyes económicas son más fuertes que los inventos ideológicos, que no tienen una base material sustentable, los capitalismos de Estado comenzaron a derrumbarse en una competencia desigual con el viejo capitalismo y sus nuevas formas…» 1.

Esta forma de enfocar el análisis está limitando nuestros pensamientos, haciéndonos mirar como por un caño, dejando de lado cosas del entorno que nos quitan visión y perspectiva. Tan es así que, al no observar el entorno y quedarnos con la frase, sucede que la realidad es lo contrario a lo que parece decir tu frase. Las leyes económicas no son más fuertes que la realidad, sino que la realidad ha demostrado una y mil veces que las leyes económicas se diseñan de acuerdo al interés de los poderosos, y una y mil veces la propia realidad ha tirado abajo la veracidad y la vigencia de muchas de esas leyes.

El ser humano ha ido evolucionando desde sus comienzos siendo muy habilidoso para construir esos «inventos ideológicos» que mencionas, que han tenido la virtud y el cometido de nuclear voluntades a su alrededor, convenciéndonos de cosas (que algunos llaman ficciones), tales como la patria, la bandera, el sentimiento nacional, la autorregulación del mercado, etc. Esas ficciones de alguna manera han sido justificaciones para dejar de lado valores genéricos muy importantes para la convivencia social, tales como los valores éticos y morales, por ejemplo.

No podemos enfocar el análisis de cómo funciona la economía, solamente en base a leyes inventadas para explicar lo que nos conviene. ¿Por qué algo exitoso debe ser necesariamente algo con crecimiento constante, por qué no podemos ni pensar en concretar cosas como las que planteas sobre la moneda única universal, o el salario básico necesario aunque no tengas trabajo? Uno de los motivos, creo importante recalcar, es la falta de valores fundamentales como los mencionados, dentro de los cuales uno de los básicos debe ser la solidaridad.

Creo que tenemos que apoyarnos más en esas cosas, en lugar de arrancar aceptando como válidas leyes que se inventaron para justificar lo injustificable».

Mi respuesta:

Siempre existe dificultad cuando se trata de sintetizar y para ello la necesidad de hacer abstracción.

¿La economía tiene leyes en su desarrollo?, y no me estoy refiriendo a las leyes emanadas de los parlamentos, sino leyes que como en el caso de la física, la ley de la gravedad por ejemplo, deben ser desentrañadas para tener un conocimiento más completo de la realidad.

Federico Engels tiene un trabajo monumental sobre el papel de trabajo en la transformación del mono en hombre, donde muestra como las «leyes» económicas han ido modelando las formas supra estructurales en el plano político.

Marx, Lenin, Batlle y Ordoñez son muy precisos en marcar que cada uno de los avances sociales conquistados legítimamente por el avance de la humanidad no se pueden transformar en quimeras administrativas para hacer lo que se quiera con los Estados. Que es lo que trató de hacer el stalinismo, y el batllismo post Batlle y Ordoñez.

«Esta forma de enfocar el análisis está limitando nuestros pensamientos, haciéndonos mirar como por un caño, dejando de lado cosas del entorno que nos quitan visión y perspectiva».

No soy yo el que quita visión y perspectiva, sino la falta de rigurosidad científica para analizar la realidad tal cual es. Relaté en una de mis notas que cuando estaba en su apogeo la idea de Aratirí en un encuentro con un dirigente del Frente Amplio este me decía que con Aratirí, el puerto de aguas profundas y la regasificadora había Frente Amplio para 50 años. Cuando le señalaba que las decisiones sobre el manejo del hierro en el mundo eran muy erráticas, se me indicaba que no podía poner piedras en el camino.

¿A que voy con todo esto?, que el desarrollo del capitalismo tiene en su pugna por la tasa general de ganancia a concentrarse en decisiones que tienen carácter universal.

En la nota que ahora sale en Uypress 2 vuelvo sobre este tema de la matriz productiva que hoy no es posible diseñar para ningún país del mundo.

Un apunte sobre el tema de la moneda. Se insiste en un rol propio de la moneda, para justificar su manejo por parte de roscas financieras, que atentan contra el nivel de vida de la gente. Es una de las vías más canallescas de ajuste en los salarios y las pensiones. El ejemplo Macri es paradigmático.

Lo de la renta básica universal ya es otro problema y en el caso del MPP 3 de Uruguay se utiliza para no definirse sobre las bases del discurso de Mujica en la ONU 4.

Ahora ¿que puede pasar si nos negamos a analizar precisamente esas leyes generales de la economía en aras de proyectos nacionales sin ningún fundamento económico? Creo que los ejemplos que tenemos a la vista son más que elocuentes.

¿De qué se trata entonces? De tratar de entender las leyes de la economía para en consonancia con estas organizar en el mundo un mejor desarrollo para la vida de la humanidad. Que de eso trata la obra de los maestros. Y para nada cuestionan los valores éticos, de solidaridad, de inventiva que tú mencionas 5.

Saludos y gracias por opinar.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 30 de
Noviembre de 2018.

Notas:

1 Se refiere a la columna en Uypress del 22 de Noviembre: «De izquierda» (https://eso-gris.blog.pangea.org/2018/11/13/de-izquierda/).

2 Se refiere a la columna del 30 de Noviembre en el mismo medio digital: «Grave vacío conceptual» (https://eso-gris.blog.pangea.org/2018/11/24/grave-vacio-conceptual/).

3 6 MPP, Movimiento de Participación Popular, agrupación que encabeza el ex Presidente José Mujica, integrante mayoritario actualmente del Frente Amplio, Partido de Gobierno en el Uruguay.

4 La predisposición de Mujica hacia el MPP 6 no es buena, es más, existe en la izquierda un concepto profundamente nocivo de que el MPP desaparecido Mujica, desaparece también. No somos quién para aconsejar a nadie, pero sería muy bueno para la izquierda que el Pepe sometiera sus ideas al debate interno de su organización empezando por su intervención en la ONU (Septiembre 2013) en que sus ejes centrales en materia económica fueron la moneda y los impuestos, problemas que hoy están candentes en todo el mundo a la vez que hay una resistencia generalizada a analizarlos. Recordemos que el MPP definió su apoyo a la llamada Renta Básica Universal sin llegar a determinar cuál debería ser su financiación.

5 El debate sobre materialismo e idealismo y entre materialistas e idealistas ya lleva siglos, y promete ser cada vez más intenso en la medida que la humanidad afronta crisis como la actual en que llega a su fin la predominancia de un modo de producción, la necesidad de que muera en paz, y el desarrollo de uno nuevo que aún no se vislumbra con claridad.