Decíamos ayer, el Mayo francés.

Decíamos ayer, el Mayo francés.

Decíamos ayer. En el 2008 al conmemorarse 40 años del mayo francés, la Dirección de Cultura de la Intendencia Municipal de Paysandú promovió sobre esos hechos un intercambio. En este caso reproducimos lo que fueron nuestras palabras en ese evento. A los que tengan interés les podemos enviar el audio completo que en este caso no lo hacemos porque son casi dos horas.

Jorge Aniceto Molinari.
Viernes, 13 de Noviembre de 2020.


Mayo Francés.

https://youtu.be/2UgNWJVVlos

Mayo Francés. Fecha de publicación en «YouTube»: Viernes, 13 de Noviembre de 2020. Duración: 25 minutos y 52 segundos. Idioma: castellano.

A 50 años –2008– de ese acontecimiento que conmovió no sólo a Francia sino a todo el mundo, que se conoció con el nombre del «Mayo francés» la Dirección de cultura de la Intendencia departamental de Paysandú convocó a distintas personas a que en Mesa Redonda dieran su opinión en un intercambio a 40 años de ocurrido los hechos.

A continuación la intervención que en la oportunidad realizara el dirigente de los jubilados de AEBU, representante en el Consejo Honorario de Caja Bancaria, Jorge Aniceto Molinari.

Impuestos a la riqueza, a las ganancias en paraísos fiscales y a las grandes compañías tecnológicas para responder a la pandemia.

Impuestos a la riqueza, a las ganancias en paraísos fiscales y a las grandes compañías tecnológicas para responder a la pandemia.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Un apreciado amigo me envía este artículo aparecido en La Diaria, señalando que va en la misma dirección de lo que hemos venido propiciando. El artículo y luego mi comentario:

La Diaria.La Diaria Política. Jueves, 12 de Noviembre de 2020.

Un informe de la organización Transnational Institute reúne propuestas de financiación para atender la crisis de manera global.

Política internacional.

«El mundo afronta una serie de crisis profundas», frente a las cuales «la peor respuesta» serían «las políticas de austeridad que fracasaron en el pasado», afirma el investigador Ben Tippet, autor del informe «Cómo pagar por la pandemia y una transición justa». En ese estudio, de la organización Transnational Institute (TNI), con sede en Ámsterdam, se plantean diez propuestas para obtener recursos que pueden dar una respuesta a esta crisis en el mundo y que fueron elaboradas antes por académicos, movimientos sociales y organizaciones internacionales.

Algunas de esas propuestas incluidas por Tippet, que actualmente cursa un doctorado en la Universidad de Greenwich e investiga las causas de la desigualdad en Reino Unido, incluyen gravámenes a distintos tipos de riqueza, condonación de deuda y reencauzamiento del gasto militar. Según el informe del TNI, estas medidas permitirían generar recursos para mitigar las crisis, y también para promover el desarrollo sostenible y descarbonizar la economía.

El informe estima que durante cada uno de los próximos diez años se requieren 9.410 billones de dólares para cumplir esos objetivos, y, según sus cálculos, una decena de iniciativas podrían solventarlos, con una recaudación de 9.457 billones de dólares anuales. Cada uno de los gastos está desarrollado en el estudio, así como una estimación de cuánto se podría recabar con cada medida propuesta.

Por ejemplo, el informe señala que los gobiernos ya anunciaron, desde el 12 de junio, «11 billones de dólares en medidas fiscales para enfrentar la pandemia». Esto «incluye todos los gastos adicionales, recortes impositivos, préstamos, inyecciones de capital y garantías» anunciados por distintos países del mundo. La mitad, 5,4 billones, consiste en «gastos adicionales e ingresos fiscales no percibidos» por el Estado, «lo que genera directamente el aumento del déficit fiscal y la deuda pública». Otros 5,4 billones de dólares se vinculan con «préstamos, inyecciones de capital y garantías» que «podrían acrecentar la deuda pública y los déficits fiscales en el futuro».

De acuerdo con el informe, «si bien la respuesta fiscal ayudó a mantener el sistema económico a flote, gran parte de ese dinero público benefició en forma desmedida a las grandes empresas y las industrias contaminantes». Por otra parte, sostiene que «el Sur Global se vio impedido de implementar el mismo nivel de apoyo estatal sin precedentes que se vio en el Norte Global». Agrega que actualmente 64 países del mundo pagan «más por el servicio de la deuda que lo que destinan a la atención sanitaria».

En cuanto a las medidas propuestas, el documento argumenta que «el 1% más rico de los habitantes del mundo posee más del doble del patrimonio que 88% de la población mundial, o 6.900 millones de personas». Este es uno de los argumentos para proponer impuestos a distintos tipos de riqueza. Otro es que el patrimonio está subgravado: «Apenas cuatro centavos de cada dólar de los ingresos fiscales proceden de impuestos a la riqueza». A su vez, «la covid-19 está exacerbando la desigualdad en razón de la riqueza», sostiene el investigador, que cita diversos estudios.

A partir de una propuesta de impuesto mundial a la riqueza que ya hizo Thomas Piketty en su libro Capital e ideología, el informe propone gravarla en forma progresiva, de tal modo que los más ricos paguen las tasas más altas. Advierte que «como no existe una autoridad fiscal internacional, esta propuesta debería plantearse a nivel nacional y redistribuirse en todo el mundo», y recuerda que «en los últimos ocho años, la idea del impuesto a la riqueza pasó de los márgenes de la economía al terreno de la realidad política». Según las estimaciones del estudio, «un impuesto a la riqueza multimillonaria podría recaudar entre 70.000 y 100.000 millones de dólares por año».

«Una propuesta más rápida de implementar, que tiene el apoyo de Oxfam, consiste simplemente en gravar todas las fortunas que superen los 1.000 millones de dólares con una pequeña tasa de 1,5%», agrega. Esta medida afectaría a apenas 2.152 personas. Ese es el número de multimillonarios según datos de 2019, agrega.

Otra de las medidas propuestas por el investigador del TNI consiste en gravar la renta del capital de la riqueza privada en el extranjero, porque «son principalmente las personas más ricas del mundo las que ocultan su patrimonio en el extranjero». Una tercera es un «impuesto a las ganancias extraordinarias de las 32 empresas más rentables del mundo». El informe argumenta que «si bien la pandemia obligó a millones de personas a vivir en la pobreza, Microsoft, Apple, Google, Nestlé y Amazon están ganando miles de millones de dólares más de lo que habrían obtenido si la enfermedad no se hubiera propagado».

Como antecedentes, recuerda que «tanto Estados Unidos como Gran Bretaña aplicaron impuestos sobre las ganancias empresariales extraordinarias después de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, a tasas de 80% y 95%». Otro ejemplo es un impuesto de este tipo que ya fue aplicado en Indonesia a las grandes empresas tecnológicas internacionales que se beneficiaron con la crisis sanitaria, entre ellas Zoom y Netflix.

A estas propuestas se suman las de gravar las ganancias de las empresas en el extranjero, las que se transfieren a paraísos fiscales; un impuesto a las transacciones financieras; terminar con políticas de subsidios públicos a la industria de los combustibles fósiles y aplicarle a esta industria un impuesto sobre el costo de la contaminación; redirigir 10% del gasto militar a paliar la crisis sanitaria y su impacto; la condonación de la deuda, una iniciativa que promueve la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo en el marco de la pandemia; y una emisión de derechos especiales de giro, que el informe define como «la “moneda” internacional del propio Fondo Monetario Internacional». Por último, propone un nuevo Plan Marshall que redistribuya fondos desde el norte hacia el sur del planeta.

Enlace del artículo original en castellano:

https://ladiaria.com.uy/politica/articulo/2020/11/impuestos-a-la-riqueza-a-las-ganancias-en-paraisos-fiscales-y-a-las-grandes-companias-tecnologicas-para-responder-a-la-pandemia/

Mi comentario:

Si, comparto. A ello habría que agregar que ello permitiría a los Estados desahogar los presupuestos. Eso que hacen hoy EE.UU. y la comunidad europea con las emisiones monetarias y que son una verdadera bomba de tiempo.

Sin embargo no hay que perder de vista la principal palanca del modo de producción capitalista que es la rentabilidad. Esto no la soluciona porque dentro de la predominancia de este modo de producción ya no tiene solución, su destino debe ser morir en paz.

Por eso esto es un importante inicio para procurar un gran avance, pero no es una solución en sí misma, sino que es el inicio para destrabar algo que los políticos y economistas no consiguen destrabar en tanto no asuman que la predominancia del modo de producción capitalista está llegando a su final.

Lo dramático a su vez es que en la izquierda de esto no se entiende un carajo a pesar de que los maestros lo comenzaron a analizar hace ya más de 200 años y cuando el capitalismo estaba en pleno desarrollo.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 13 de Noviembre de 2020.

Entrevista a Álvaro Garcia Linera.

Entrevista a Álvaro Garcia Linera.

Bolivia no tiene escrito su destino.
Una entrevista con Álvaro García Linera.

https://youtu.be/peA8OJ_LKUE

Excelente. A veces siento cierta impotencia por no poder debatir con estos apreciados comunistas que están abiertos al desarrollo del mundo. Tenemos que crear los instrumentos de intercambio. Por ejemplo siento que una vez más Lenin tenía razón: sin teoría revolucionaria no hay acción revolucionaria, y la teoría siempre se va a expresar en un programa.

Alvaro Garcia Linera bordea las dificultades del programa pero aún no tiene los elementos para llegar a él, y hoy esa es la gran dificultad de la izquierda en el mundo: no ha podido aún definir un programa.

Jorge Aniceto Molinari.
Lunes, 26 de Octubre de 2020.

A 75 años de Perón y el peronismo en Argentina.

A 75 años de Perón y el peronismo en Argentina.

Hay mucho para analizar y estudiar, pero con Perón llegó una gran parte del pueblo a derechos que como trabajadores le eran negados. Batlle y Ordoñez por ejemplo lo medía con mucha claridad cuando analizaba el rol de Lenin y la revolución rusa, luego la derrota de este y el stalinismo no pudieron negar el avance que ello significó para la vida de ese pueblo. Además también con Batlle en el Uruguay se afirmaron derechos y avances; con Perón se estaba llegando ya a los límites de un desarrollo posible dentro de la explotación clásica del capital en las zonas que no eran centrales para la explotación capitalista del mundo. Alguien en 1945 podía llegar pensar que el centro del capitalismo y del libre comercio iba a pasar a China y su entorno gobernado por el Partido Comunista, verdad que no, pero la vida ha confirmado los análisis de Marx y Engels y los posteriores del propio Lenin. Hoy pensar un desarrollo para Argentina sin modificar la gobernanza que del capitalismo en el mundo hacen el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, y abordando temas como la moneda y los impuestos ya no es posible. Pero de eso no se habla.

Jorge Aniceto Molinari.
Viernes, 16 de Octubre de 2020.

La ley de urgente consideración y las firmas para su derogación.

La ley de urgente consideración y las firmas para su derogación.

¿Firmar o no firmar?: Si voy a firmar pero… No alcanza, hay que hacer propuestas. Si el Frente hubiera triunfado en las últimas elecciones como lo quisimos con nuestro voto, hubiéramos tenido graves problemas presupuestales que hoy además son comunes prácticamente en todos los países del mundo salvo aquellos que son el centro del libre comercio y del capitalismo y aún siguen creciendo a un ritmo importante. El arremeter contra la LUC sin mostrar una contra partida es además de peligroso suicida para el Frente que junto con el movimiento sindical tiene experiencia en resistir pero cuando tuvo que proponer quedó –como no podía ser de otra manera– con las armas impositivas y monetarias que el capitalismo sigue imponiendo en el mundo y que hay que quebrar si queremos que la humanidad retome un rumbo de progreso.

Jorge Aniceto Molinari.
Miércoles, 14 de Octubre de 2020.

Analisis autocrítico, ya, ahora.

Analisis autocrítico, ya, ahora.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Algo para analizar hasta tanto se comience el análisis autocrítico en todos los organismos de toda esta etapa y de nosotros mismos como actores privilegiados de los hechos.

Nuestra definición es la de que pertenecemos al pueblo trabajador, al que se gana su sustento con el trabajo.

Para defender sus derechos, sus libertades, necesitamos construir sindicato y partido desde donde conducir esa defensa.

Así lo predicó y lo llevaron a la práctica los grandes maestros de la izquierda que dejaron escritos valiosos textos relatando sus experiencias.

Si bien las experiencias tienen valor universal cada pueblo ha hecho su propia valiosa experiencia.

Las revoluciones han sido jalones de triunfos y derrotas, pero como dice Batlle con referencia a la revolución rusa, esta incorporó a miles y miles de seres humanos a derechos tan elementales como la salud y la educación.

Por supuesto que los niveles han sido distintos y las experiencias de los pueblos también, construir Partido y Sindicato nunca fue fácil, la derecha además siempre trató de pudrir esos instrumentos.

El capitalismo supo a través de su desarrollo ahora en su etapa final, como conceder para poder ampliar su base.

El aparato del Estado fue y es uno de sus instrumentos favoritos. La izquierda en su inmadurez y a la vez en su crisis una vez obtiene cargos por la vía democrática rápidamente hace que el centro de la política pase del Partido o de los instrumentos políticos a los instrumentos burocráticos del Estado.

Lo hizo Tabaré, lo hizo Mujica, lo hicieron los intendentes en cada uno de los departamentos. La política era cosa de los elegidos burocráticamente para desempeñar la tarea, no del debate y el análisis de las bases «que no están preparadas para ello», la política es cosa de gente savia, no de gente sin preparación que lo que si debe hacer es juntar votos nos dicen.

Y de Lenin peleando cada una de sus ideas en medio de la gente, pasamos a Stalin y sus crímenes.

Y de Seregni analizando cada uno de los planteos de las fuerzas que integraron el Frente al gabinete de Vázquez decidiendo una política económica sin explicarla a nadie que no fuera de su entorno. Así se decidió que se mantuvieran los impuestos al consumo, y los impuestos a los sueldos, y las pensiones. No digo que se pudiera hacer otra cosa, estamos donde estamos en un sistema capitalista que abarca en su crisis a todo el planeta. Lo que digo es que no se intentó la menor explicación. Lo mismo pasó con la baja de los aportes patronales a la seguridad social –e insisto tiene una explicación– pero a la gente se le trató como ignorantes y nunca se dio una explicación sana y profunda del tema.

Es cierto también se acordó el plan Ceibal que no estaba en ningún punto programático y que fue un enorme acierto, como lo fue la reforma de la salud, aunque omitió analizar quien era cada quien en este negocio de la medicina y los medicamentos.

Luego llegó Mujica, que siempre se las supo todas, y la derecha lo trabajó en el mundo. Se le acercaron Popes del capitalismo luego de su discurso en la ONU, donde habló de moneda única y de impuesto a las transacciones financieras. Seguramente le ofrecieron de todo si dejaba de lado esas ideas juveniles inaplicables si de capitalismo hablamos.

Y de ahí pasamos a Aratirí, al puerto de aguas profundas y a la regasificadora. Algún apreciado compañero llegó a decirme: «tenemos gobierno del Frente Amplio por 50 años». No le pude explicar que la cotización del hierro en el mundo no la fija el Frente Amplio, como tampoco el valor de la celulosa –ver el análisis que del tema ha hecho el Ing. Grompone–. Eso no quiere decir que el Uruguay podía mantenerse al margen de lo que es hoy el mercado mundial que es el que ha impulsado en el agro uruguayo todo el desarrollo que hace también que sea cada vez menos viables emprendimientos que no tengan el espacio económico necesario.

Había criticado en «Pepe Coloquios» que el Partido Socialista actuaba como una secta y siempre ponía sus propios candidatos por encima del interés colectivo, para llegar a hacer lo mismo con su MPP. Y de aquel planteo en la ONU (Septiembre del 2013) pasamos a la renta básica universal –idea para nada descartable– pero financiada con los impuestos al consumo, los salarios y las pensiones.

Su objetivo construir un nuevo centro político y sindical y así nos está yendo.

Compañeros hay que retornar a los maestros, hay que retornar a Seregni, y a la construcción de dirección política y sindical unificada, aunque ello como en el 70-71 tenga sus dificultades y sus costos. Nadie puede quedar afuera, pero se exige una humildad y una paciencia como la que tuvieron aquellos grandes conductores.

Nuestra estrategia es sencilla y fácil de comprender. Vamos a debatir todo, como aconteció siempre en los grandes procesos revolucionarios. Vamos a definir donde estamos parados, en medio de un capitalismo cuya predominancia ha venido cerrando su ciclo histórico y tenemos claro que la misma debe morir en paz en un mundo donde la guerra es un negocio que equilibra los presupuestos de importantes complejos empresariales multinacionales que ejercen en la predominancia capitalista el gobierno del mundo.

A quienes nos hablan de democracia y de distintos modelos. Nosotros vamos a argumentar que la democracia esencial es la económica y que a partir de ella rigen las otras y que esta batalla se da en el marco de la lucha de clases en el que es necesario afirmar la independencia de clase en los sindicatos y los partidos.

Que el capitalismo de Estado pudo ser una variable en medio del desarrollo y crecimiento del capitalismo pero que hoy esa etapa está cerrada. El stalinismo no fue comunismo fue afirmarse en las conquistas de octubre para hacer del Estado un régimen de dictadura de la burocracia.

Que el modo de producción capitalista fue revolucionario y significó un enorme avance de la humanidad pero hoy su ciclo se está cerrando y lo que hablaba Keynes de la eutanasia del rentista hoy es una necesidad. Hoy ya comienzan a ser antagónicos conceptos como rentabilidad y eficiencia, en tanto la rentabilidad se obtiene extremando al máximo todas las lacras de la sociedad humana.

Que la necesaria muerte en paz de la predominancia del capitalismo no significa la desaparición de este modo de producción sino que la humanidad debe encontrar formas de gobernanza democrática de todo el aparato productivo atendiendo y desarrollando las necesidades humanas.

Que la crisis no es de la humanidad sino del capitalismo como sistema predominante. Que superada esta etapa los medios para un desarrollo formidable ya están dados.

Argentina:

Me ha costado, me cuesta, pero es necesario hablar de Argentina, de su crisis, de su gente, que quiero y admiro y que son nuestros hermanos en todo, desde el futbol, el tango, la historia, que sus avatares políticos nos golpean. No es casual el hecho de que los fascistas del plan Cóndor utilizaran su territorio para accionar contra los dos pueblos conjuntamente.

Argentina siempre preocupó a los líderes del imperialismo en el mundo, recordemos lo que pensaba Churchill sobre Perón, con un razonamiento donde estaba excluida toda posibilidad de desarrollo humano del gran pueblo argentino.

El problema es que hoy Argentina está en medio de una crisis que ya no tiene las “salidas clásicas”; no es posible volcarse hacia dentro y reconstruir el capitalismo como proponía la Vicepresidente la Dra. Cristina Fernández –ella hablaba del ejemplo Trump–, pero tampoco es posible estatizar la economía porque además su espacio económico aunque lo hicieran impecablemente –que tampoco es posible– está largamente superado por los que son los espacios económicos donde planifican los complejos empresariales multinacionales que gobiernan el mundo.

Donde pasó Macri ya no crece la hierba. Argentina necesita reconstruirse con la economía mundial y para ello necesita plantearle al mundo revolucionar la conducción económica del mundo tomando organismos como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, para hacer que cese ya la joda de las monedas contra los pueblos, hay que ir ya a una moneda única y universal –no importa su nombre, importa el concepto– y a un sistema impositivo basado en la circulación del dinero, haciendo no válida toda transacción que no esté debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo decida.

De ahí deben surgir los recursos para realizar las inversiones necesarias para que los pueblos satisfagan sus necesidades y planifiquen su desarrollo futuro.

Para hacerlo se necesita juntar voluntades políticas y Argentina tiene autoridad ante el mundo para hacerlo, comienzo requieren las cosas.

La pandemia agudiza la crisis, pero también obliga a que debatamos salidas porque como dice la canción española: no hay salvación sino es con todos.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 29 de Septiembre de 2020.

Peñarol.

Peñarol.

Salud carboneros feliz aniversario. Hace 129 años los ingleses del ferrocarril central fundaban en Uruguay el Central Uruguay Railway Cricket Club –CURCC– con el objetivo de que sus directivos tuvieran en el cricket un deporte para sus momentos de recreo. Junto con el cricket trajeron un deporte que estaba en auge y que rápidamente prendió en directivos y trabajadores del ferrocarril: el football. Situación que hizo con los años que ante un balance no promisorio de la empresa se decretará que sus directivos no podían participar del club que ahora mayoritariamente practicaba el nuevo deporte.

Esto provocó que se fundara Peñarol como continuidad del CURCC en 1913, lo que hace se discuta el decanato del fútbol uruguayo que en realidad pertenece al club Albión.

Lo que es real es que Peñarol fue la primer gran nacionalización en el deporte uruguayo y que en 1928 se incorpora a las grandes justas internacionales que el país había comenzado a principios de siglo y rubricara con la obtención olímpica de 1924 y la gira de Nacional por Europa en 1925.

Jorge Aniceto Molinari.
Lunes, 28 de Septiembre de 2020.

El Presidente en la Facultad de Medicina.

El Presidente en la Facultad de Medicina.

Lo que está haciendo el Presidente Luis Lacalle Pou no es sencillo. Encara un tema crítico en el mundo como la pandemia del coronavirus respaldado por el accionar de prestigiosos científicos, y una base que tiene el país que nos viene desde los tiempos de don José Batlle y Ordoñez y que los últimos gobiernos habían reforzado.

Pero la otra pandemia, la de la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista en el mundo no la encara de la misma manera, si usufructuando la falta de respuesta programática de todo el espectro político nacional e internacional.

Ayer en la Facultad de Medicina cuando lo encaran sobre el presupuesto de la Universidad y el Hospital de Clínicas responde: «pero este no es un problema de ahora».

La respuesta si no fuera en el marco de las restricciones a los presupuestos aludidos sería totalmente válida.

Pero hay restricciones apostando a que la actividad agropecuaria reactive el país en los años próximos. Y ello es suicida para la mayoría de la gente, salvo para una pequeña minoría asociada al sector financiero en el campo.

El desafío para el Presidente si es consciente de ello es convocar de la misma manera que se ha hecho con el covid19 a los científicos a debatir el tema.

Claro que no es fácil la izquierda está paralizada en su elaboración programática, fenómeno que no es solo nuestro sino universal donde el capitalismo solo crece en aquellas regiones comandas por China y su entorno liderando el libre comercio y además siguiendo las orientaciones del Partido Comunista de aquellas regiones que nuestra izquierda hace como que no existiera.

Es muy bueno que se reclame, que el Presidente sea receptivo, pero es necesario parar la pelota como se dice en el fútbol y buscar abrir los espacios del razano miento colectivo.

No podernos seguir los pueblos del mundo con monedas que sean variable de ajuste en los ingresos de los trabajadores y con impuestos sobre el consumo, los sueldos y las pensiones. Además ahora haciendo economías en presupuestos que son vitales para el país.

El Uruguay no lo puede cambiar solo, como se demostró claramente durante los gobiernos progresistas, tampoco puede avanzar estatizando la economía, es necesario abrir el debate en el Uruguay y en el mundo sabiendo que en la democracia existen condiciones para hacerlo.

Jorge Aniceto Molinari.
Sábado, 26 de Septiembre de 2020.

La paz en Oriente Medio.

La paz en Oriente Medio.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Carta de Roberto Savio1 a sus amigos sobre la paz en Oriente Medio a la que agrego mi opinión.

22 de Septiembre de 2020.

Crear un Estado palestino sigue siendo una quimera.

Después de la caída del Imperio Otomano al finalizar la I Guerra Mundial, Gran Bretaña fue mandatada por la Liga de Naciones para administrar Palestina. La gestión de Londres fue poco eficaz, en parte, por las promesas contradictorias que hicieron a los árabes, a los sionistas y a Francia, la otra potencia colonial con la cual dividió la zona.

Pero el conflicto es mucho más antiguo. Ya se han cumplido 30 siglos desde los primeros enfrentamientos entre filisteos y hebreos y el acuerdo de paz impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump entre Israel y dos pequeñas dictaduras monárquicas arcaicas del golfo no será ciertamente la solución para la rivalidad milenaria.

Los filisteos se establecieron en esa zona alrededor del año 1200 a.c. A finales del siglo XI a.c, los israelitas lograron expulsarlos de gran parte de su territorio, pero siguieron siendo independientes en la franja costera. Y, a pesar de que nunca dominaron por completo todo el área, el nombre del gentilicio procede precisamente, de la palabra peleset (filisteo) y el territorio Filasṭin, Falasṭn o Filisṭin (Palestina).

Tres mil años más tarde, el conflicto parece no tener arreglo. Los Israelíes nunca han aceptado la existencia de un Estado palestino.

Por su parte, los dirigentes palestinos viven utilizando una retórica imposible, que los ha llevado a perder muchas ocasiones. La corrupción de los cuales se les acusa, es cierta, pero Israel tiene una historia bastante negra.

Los sultanes y jeques árabes son personas con mentalidad de la edad media, que lo único que les importa es el fanatismo religioso y el dinero. Trump le gusta, porque de alguna manera se les parece. Los israelíes han sabido aprovechar todo esto, y eliminar la posibilidad de un Estado palestino.

Resultado: los palestinos van a tener que vivir bajo el control israelita. Van a ser ciudadanos de segunda clase, y la composición de Israel va a cambiar ya que los ultra ortodoxos haredin, tienen una tasa de crecimiento más alta de los árabes y de los demás judíos.

Los árabes son el 20% de la población, mientras los haredin ya constituyen el 12% de la población. Al momento de la creación del Estado de Israel, eran solo el 0.2%. Son clanes medievales, que viven en un mundo especial. Por ejemplo, han logrado el derecho de no ir a la escuela, ya que sólo estudian las escrituras sagradas. No hacen el servicio militar y por derecho no trabajan, básicamente los mantiene el Estado.

Benjamín Netanyahu sobrevive gracias a los partidos ultra ortodoxos. El futuro de Israel no es un futuro de paz. Es un país que se va a derechizar siempre más, que va a tener que continuar usando la fuerza contra los palestinos, que van a convertirse exclusivamente un problema interno, ya que serán abandonado por los demás árabes. Van a vivir en condiciones económicas y sociales atroces, y vamos a presenciar como Israel va adoptando cada vez más el camino del apartheid.

Estas victorias cortas de Netanyahu, presagian un futuro negro. He visitado demasiadas veces la región como para tener un pronóstico positivo. En todo esto  Trump impulsa alianzas con los fundamentalistas religiosos sunitas liderados por Arabia Saudita, unidos en contra de los chiitas, liderados por Irán.

Irán, la antigua civilización persa, es mucho más tolerante que los sunitas. El problema es que ha sido capturada por un grupo de fanáticos, que aprovecharon de la impopularidad del Sah, Mohammad Reza Pahlaví, para tomar el poder en 1979. No son populares, pero se mantienen.

Cabe recordar que el régimen teocrático se instaló con la decisiva ayuda de Occidente.

El Ayatolá Ruhollah Jomeini volvió de su exilio en Francia a Irán en un avión puesto a disposición por el gobierno conservador del presidente galo Valéry Giscard d’Estaing. Irán hace parte de los errores de lectura de la realidad de Estados Unidos, cuya política exterior es siempre de corto plazo.

Desencadenar una escalada para sacar el Sah, utilizando el clero, creó un régimen que finalmente se invirtió contra ellos, cosa que Reza Pahlaví nunca hubiera hecho. Es el mismo error cometido en Afganistán, cuando financiaron un movimiento en contra de la ocupación rusa, creando fenómenos como Bin Laden, que terminaron en un camino opuesto.

Dicho sea de paso, es el mismo error que hizo Israel cuando apoyó al comienzo a Al Fatah, para debilitar a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) de Yasir Arafat.

Los mullah no son nada populares, pero se mantienen, por el apoyo de los campesinos y un fuerte aparato represivo. Sin duda en algún momento los sacarán en una crisis interna sangrienta, e Irán volverá a su normalidad.

A este respecto, deseo subrayar tres asuntos: a) Irán tiene universidades de altísimo nivel, un gran cine, una excelente arquitectura, una buena categoría científica: todas realidades desconocidas en el mundo sunita. b) En Teherán hay sinagogas e iglesias, cosa inexistente en el mundo sunita. c) En todos los atentados terroristas ocurridos en Europa y Estados Unidos, no hay un solo terrorista chiita. Y tengamos en cuenta que Irán sufre sanciones hace 40 años.

Moraleja: el desastre político del Medio Oriente es un desastre de gobernabilidad, en el cual el Occidente y Trump tienen muchas responsabilidades. Y también los europeos, que instalaron a los reyes, príncipes, emires y jeques cuando se repartieron el imperio otomano.

Y Trump, con su yerno, que a pesar de ser judío, sabe razonar en términos árabes, al fortalecer el mundo de los petrodólares y del pensamiento medieval.

En todo este panorama, los palestinos continúan como un pueblo sin patria y sin nacionalidad, y los israelíes tienen la respuesta preparada: no aceptan el plan de paz, y no tienen dirigentes que quieran la paz.

Sin embargo, persistir en mantener a millones de personas resentidas y en la pobreza no es una receta inteligente. Y es evidente que el nivel intelectual y artístico del pueblo israelita poco tiene que ver con esta fórmula.

Por lo tanto, caer en esta trampa sólo se explica por el esfuerzo de Netanyahu de mantenerse en el poder, a cualquier precio, vendiendo su alma a la ultra derecha, con una izquierda que se ha convertido en una fuerza simbólica…

Mi opinión:

Los elementos que aporta Roberto Savio son razonables, pero corresponden a una etapa del desarrollo de la economía mundial en que se razonaba en función de la construcción de Estados. Se buscaba la correspondencia entre nacionalidad y Estado.

No renegamos de ello pero si busquemos entender en medio de una crisis irreversible acentuada por la pandemia de la predominancia del modo de producción capitalista.

Como defender una nacionalidad o nacionalidades en medio de esta crisis sin poder afirmar la viabilidad de la empresa que es en definitiva el Estado.

Sería un crimen imperdonable tratar de borrar de la faz de la tierra una cualquiera de las nacionalidades –se trata de un crimen fascista– pero en la actual estructura del capitalismo a ello se llega por la inviabilidad empresarial del Estado. Y a ello apunta lo más regresivo del planeta con la contra partida de que tampoco pueden abrir una perspectiva propia de largo alcance.

¿Entonces? Es un desafío para la revolución que proponemos tome el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial cambiando radicalmente su orientación económica en el mundo con dos herramientas básicas: la moneda única y universal, y el sistema impositivo basado en la circulación del dinero dando muerte a los paraísos fiscales.

Palestina necesita inversiones y eso ya no lo va a hacer con rentabilidad el modo de producción capitalista. Lo tienen que hacer con eficiencia y con formas de administración participativa estos organismos revolucionados construyendo sociedad en todos los lugares que sea necesario.

No lo más grave es que no se está haciendo y si se puede hacer ya.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 23 de Septiembre de 2020.


Nota:

1 Presidente de Other News, el ítalo-argentino Roberto Savio es economista, periodista, experto en comunicación, comentarista político, activista por la justicia social y climática y defensor de una gobernanza global anti neoliberal. Director de relaciones internacionales del Centro Europeo para la Paz y el Desarrollo. Cofundador, en 1964, y actual Presidente Emérito de la agencia de noticias Inter Press Service (IPS), que dirigió durante más de cuatro décadas.

Mi desafío.

Mi desafío.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Corría diciembre de 1958, mi primer año de universitario –Facultad de Ciencias Económicas– lo había dedicado en gran parte a la militancia en la Federación de Estudiantes del Interior (FEI), recorriendo el interior del país en la defensa del proyecto de lo que luego sería la ley orgánica de la Universidad.

Hace muy poco tiempo atrás recuperamos el audio del acto que se realizó en Paysandú luego de levantada la ocupación del Liceo Departamental, hoy Nº 1, en que hablamos obreros, estudiantes, profesores y padres de alumnos el 9 de octubre de 1958.

No es excusa pero mi año universitario no había sido bueno y opté por dar aquellas materias que me parecían más accesibles aún en la insuficiencia de la preparación y en uno de los casos en concreto, ante la exigencia de un catedrático, el profesor Israel Wonsever, apegado a los textos.

La suerte estuvo de mi lado y el 13 de Diciembre (puede ser que la fecha no sea del todo exacta) me presenté ante la mesa examinadora integrada por el catedrático, acompañado por los profesores contadores Enrique Iglesias y Luis Faropa.

En el momento de ser convocado es llamado el Contador Faropa que debe retirarse, como era costumbre la mesa igual funcionaba comenzando a interrogarme el Contador Iglesias.

Por supuesto que no recuerdo los temas, si que ante una pregunta del profesor, contesté diciendo cual era mi opinión, lo que entusiasmó al Contador Iglesias que empezó a pasearme con preguntas sobre el conjunto del programa del año y yo respondiendo con opiniones, era algo insólito, creo sin exagerar que el diálogo debe haber durado casi 45 minutos. Cuando pasé al Contador Wonsever este se limitaba no a mis opiniones sino a que decían los autores analizados, en el año, en sus textos. No le conteste ni una pregunta, y en menos de 5 minutos terminó el examen.

El debate sobre mi examen me resultó interminable pues no entendía que se prolongara siendo mi desempeño con el profesor de la cátedra paupérrimo.

Al final se paró el Contador Enrique Iglesias y carnet en mano me dice: «Molinari el examen conmigo fue brillante, Ud. conoce la materia pero no le contestó ni una al catedrático por lo que el proponía una tercera pregunta pero como no estaba el Profesor Faropa no nos poníamos de acuerdo sobre quien hacía esa tercera pregunta, al final accedió a aprobarlo sin nota. Ahora por favor la próxima vez además estúdiele algo al Catedrático».

¿Por qué esta introducción?: para explicar que cuando llegué Marx no fue por razones universitarias sino por un deseo de entender que mierda estaba pasando en la realidad.

No fue fácil porque luego de tener una formación familiar en mi infancia valorando la obra de don José Batlle y Ordoñez, pasando por el anarquismo fui llegando a las ideas de Trotsky y particularmente a su programa de «transición» (1938) y particularmente a las ideas de Posadas que me ayudaron a comprender muchas cosas y a la vez a estar en una gran confusión con su afirmación de que «la guerra era inevitable». Era la concepción largamente refutada por Lenin en los trabajos de Trotsky y de Bujarin. Lo de Stalin («Cuestiones del leninismo») fue el uso de los trabajos de Bujarin, y no un desarrollo propio, para luego asesinarlo.

Durante todos esos años valorábamos a Lenin, pero decíamos que estaba equivocado con la NEP (Nueva economía política) y que el camino era construir economías estatizadas.

Finalizadas las elecciones de 1971, decidí tomarme un tiempo de reflexión, había trabajado intensamente desde el POR (trotkista) en la formación del Frente Amplio como antes lo había hecho desde AEBU (sindicato bancario) en pro de la conformación de una central única de trabajadores, con que se llegó a la conformación de la CNT, pero necesitaba entender que era lo que pasaba en el mundo y como parte de él en el Uruguay.

Lenin era para mí una gran incógnita y para nada aceptaba que lo de Stalin fuera su continuidad, sino más bien una traición y si se le reivindicaba como a Cristo, era para hacer lo contrario de lo que era su prédica.

Tenía además los trabajos del Doctor Carlos Quijano, que orientaba sobre la formidable lucha de Lenin por incorporar a la Unión Soviética al marco universal del desarrollo de la economía. Era además notable su comprensión del fenómeno de la revolución cubana teniendo que estatizar empujada por la acción canalla del entonces imperialismo norteamericano –hoy gendarme de las multinacionales sin perspectiva propia y con la tragedia de sus intervenciones–.

Fue un tiempo de encuentro con Lenin, y a través de él a la médula de las enseñanzas de Marx y de Engels, y a replantearme todo el contenido humano y social de sus trabajos.

Me encontré además con el trabajo de Rodney Arismendi, del profesor Julio Rodríguez, los más destacados, para valorar lo que significa ese pensamiento hoy.

No me costó trabajo entender que el concepto de los maestros sobre Dictadura del Proletariado, nada tenía que ver con defender la burocracia estatal del partido sino como los trabajadores defendían sus derechos frente al derecho burgués que amparaba la dictadura en declinación de la clase dominante. En el Uruguay un ejemplo brillante, reciente, fue la acción de los trabajadores de la construcción (SUNCA), imponiendo una ley de responsabilidad empresarial ante los accidentes que sufren los trabajadores. Sin su acción la ley jamás se hubiera aprobado, como tantas conquistas en la historia del movimiento obrero y de los derechos humanos, entre ellos en especial los de las mujeres.

Y también comprender que en 1924, Lenin había sido derrotado en su concepción de dirigir el Estado Soviético aún cuando las conquistas de este persistieron tal como lo analizara Batlle y Ordóñez a la muerte del líder de la revolución, Lenin.

¿Cómo se dividen hoy las aguas y cómo encarar lo que tenemos por delante y cuanto me costó entender esto?:

«(…) en la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia».

Karl Marx, Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política (1859).

¿Y entonces como nos plantamos hoy con estas enseñanzas y con la crisis del capitalismo tal como está planteada?

Lo primero: el objetivo no es construir un Estado alternativo, que compita con el Estado de los capitalistas. Es necesario comprender lo que ya Lenin decía en 1916 «El Imperialismo fase superior del capitalismo» en que preveía que la humanidad dentro del capitalismo se encaminaba a ser gobernada por los complejos empresariales multinacionales, que es lo que hoy pasa.

Lo que se trata es de luchando por imponer la paz, obligar a la «predominancia del capitalismo» a cerrar su etapa histórica que surge como una necesidad de toda la sociedad y de las propias relaciones de producción en su estado actual.

El aparato productivo y la técnica de su manejo es cada vez más universal, ningún país, ni aún China son dueños de su producción, hoy por encima de los «propietarios» hay una élite de técnicos, asesores de toda clase que son los que le dan a esa producción continuidad y desarrollo. Hoy esa elite no tiene expresión propia y llama poderosamente la atención que ante la crisis destacadas personalidades del pensamiento humano solo atinan a una tibia crítica sin ir a la médula del problema.

El corset es el concepto de rentabilidad, que ya no tiene que ver con el concepto de eficiencia. Keynes hablaba al final de la segunda guerra mundial de la «eutanasia del rentista».

El problema es que para liberarse de ese corset la humanidad necesita de una revolución que tome al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional obligando a cambios fundamentales: como la moneda única universal y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero, que dé muerte a los paraísos fiscales y haga que ninguna transacción sea válida si no está debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine.

Hoy llegamos a enormes contradicciones, por ejemplo acá en el Uruguay el Frente Amplio y la Central de trabajadores se organizan para resistir las medidas de un gobierno de estructura conservadora que intenta organizar la actividad económica fuera de las necesidades de la gente. Pero no dicen una sola palabra sobre el manejo monetario, los negocios se hacen en dólares y la gente cobra en pesos y tampoco se habla del sistema impositivo; el Contador Astori nos anunció el proyecto de un impuesto a las grandes fortunas, pero hasta ahora no sabemos en qué consiste, si que en su gobierno bajaron los aportes patronales de la seguridad social y se logró una muy débil rebaja del IVA, en tanto los impuestos al consumo (60% del presupuesto) a los sueldos y las jubilaciones siguieron siendo los principales. Y todos sabemos que este gobierno actual inexorablemente por distintas vías va a recurrir no solo al endeudamiento si a acentuar los impuestos actuales.

Ningún país puede por sí y ante si cambiar su matriz económica. Antes pensábamos que las revoluciones estatizando la economía si lo podían hacer. China, Vietnam, Cuba… nos muestran hoy que se apoyaron en las estatizaciones pero hoy conquistan el mundo con su actividad económica y el libre comercio que han pasado a encabezar.

No sé si hay conciencia de ello pero están aplicando las ideas de Lenin desarrolladas en cada uno de sus trabajos.

La dificultad consiste hoy en la falta de consciencia del hecho en sí, que está exigiendo un programa universal, no de estatizaciones sino dirigido a la moneda y los impuestos que ayude a la predominancia del capitalismo y su hija: la rentabilidad, a morir en paz.

Y a proyectar con esa inmensa masa de riqueza el desarrollo de la economía universal, elevando la educación, la salud, el trabajo, la vida de todos los seres humanos. Con eficiencia dando sepultura al burocratismo y a todas las lacras sociales. Pasar de la prehistoria a la verdadera historia de la humanidad, con seres humanos que tendrán todo para desarrollarse y convertir la tierra en un verdadero paraíso del pan y de las rosas.

Cuando recuerdo aquel examen de 1958, sigo pensando en las respuestas a los desafíos que la economía nos hace todos los días y que no tienen respuesta organizada, que no consiste en saber que dice cada autor sino en plantearse realmente los problemas.

Albert Einstein afirmaba que el destino de la humanidad era el socialismo, y que el ser humano incapaz de fabricar una manzana era, si, capaz de destruir lo construido con la energía nuclear.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 16 de Septiembre de 2020.