[:es]La grieta de la falacia.[:]

[:es]

La grieta de la falacia.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Grieta.Es muy común en estos días de fines del 2019 oír hablar o leer sobre que existe una grieta en la sociedad por «el accionar de los partidos políticos». Entonces surgen los comedidos en solucionar este tipo de problema «coyuntural» por la vía de hablar, de pactar, de ponerse todos de acuerdo en que con buena voluntad esto se soluciona. Chile parecería ser el ejemplo más paradigmático y a la vez más preocupante.

Ergo quien no está a tono con esta máxima, se está poniendo fuera del sistema haciendo de su accionar la grieta. Parte de una falacia muy trabajada desde los medios empresariales de difusión, de que el sistema es un hecho de la realidad y no se puede cambiar. Entonces proponer el cambio en beneficio de la gente es antisistema, y eso nos advierten, el pragmatismo de la vida nos indica de que «no se puede».

Ahora se da una primera contradicción, la que indica la consigna del sí se puede que tiene como objetivo, que si se puede encauzar a todos dentro del sistema. Tiene a su favor que los que pretendemos defender los intereses generales de la población y en particular los de la población trabajadora, al administrar –el capitalismo, que es lo que hay para administrar– somos cómplices de errores y horrores que rápidamente son capitalizados por quienes tienen como objetivo preservar los bienes y las acciones de los sectores privilegiados del capitalismo. Y cuando los errores no existen tienen los medios para crearlos artificialmente y hacerlo pasar como tales. El ejemplo Lula parecería ser el más gráfico.

En síntesis la derecha nos dice «si se puede» conservar lo que tenemos y no se puede abrir una grieta para hacer de los que no tienen una forma de cuestionar todo el sistema. Este sistema es bueno, nos dicen y los errores que él comete son humanos, por eso todo intento de hacer otro sistema ha fracasado, o está fracasando, y esto haciendo caso omiso al proceso que vive el capitalismo en el mundo, que está haciendo que su centro sea China y su entorno, gobernada por el Partido Comunista y liderando el libre comercio mundial en contraposición a EE.UU. con su economía amurallada.

En este mar de absurdos se nos dice por ejemplo: «pero China es capitalista, no es comunista», como si hoy todavía no se entendiera que los modos de producción no son modelos que se adquieren en el comercio del ramo, sino procesos que vive la Humanidad en la que los modos de producción, que se suceden a lo largo de la historia, nacen, se desarrollan, llegan al límite de su capacidad y comienzan un proceso de desaparición que puede llevar siglos pero que comienza con la necesaria muerte de su predominancia, que es lo que hoy está ocurriendo con el modo de producción capitalista. Y que en China en medio de su crecimiento –reconocido por todos– ni siquiera ha comenzado, aún con los índices formidables que marcan el progreso de su pueblo, y el éxito de una revolución socialista que nació en medio de marcas sociales donde normalmente existían las hambrunas y el analfabetismo, y enormes carencias sanitarias y habitacionales.

Ahí está el origen de la grieta. La necesidad que tiene hoy la Humanidad de dar muerte a la predominancia del capitalismo y abordar un programa que permita a la Humanidad toda abrir el desarrollo hoy contenido por la incapacidad cada vez más generalizada en la rentabilidad de las inversiones en la predominancia actual del modo de producción del capitalismo.

O como analizara Carlos Marx, la baja tendencial en la tasa general de ganancia del modo de producción capitalista cuando este predomina y en su expansión abarca todo el planeta. Y como contrapartida la acumulación monstruosa de capitales en los paraísos fiscales sin posibilidades reales de invertirse con rentabilidad. Entonces la válvula de escape: el incremento de la guerra y su industria y de todas las lacras sociales que asolan a la Humanidad, lo cual provoca una tragedia aún mayor.

Podríamos abrir todo un capítulo de análisis para estudiar cómo ha llegado China a la posición actual y como se han dado en su seno las distintas corrientes de pensamiento que han tenido un vasto escenario como en todo el desarrollo de las distintas revoluciones sociales de esta época. Si, llegamos a la conclusión de que ni el propio Lenin hubiera soñado con un desarrollo revolucionario como el que lideran los chinos encabezando el capitalismo y el libre comercio en el mundo. Ya estaría trabajando en el programa de esta etapa del mundo que se viene y que no tiene como objetivo proponer el desarrollo de una economía estatizada, sino liberar la economía mundial para que en su desarrollo comience a generalizar los derechos fundamentales de las masas.

Objetivo de masas, tarea primordial en esta época, plenamente realizable, y pudiendo poner a full el aparato productivo de la Humanidad.

¿Y entonces por dónde empezar?: por la moneda y los impuestos. Y para ello generar la voluntad política que tenga como objetivo tomar el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional para que desde su seno se generen las política que la Humanidad reclama imperiosamente en medio de una grieta que se agranda en forma constante.

¿Existe otra posibilidad?: NO y las políticas de acrecentamiento de la guerra están jugando al borde de una tragedia mayor, que la Humanidad tiene herramientas para cambiar de inmediato.

¿Qué nos duele?: la inercia de la sociedad, de sus partidos, de sus intelectuales, que cuando se habla de estos temas parecen entrar en un limbo donde lo que interesa es lo inmediato, el cargo, el negocito, lo individual.

¿Es posible cambiar esta realidad en el mundo de las ideas? Si, sin duda y los ejemplos se viene dando a diario, pero aún como expresiones aisladas, y la necesidad no es administrativa, es ideológica, y va de una punta a otra de toda las sociedades.

Un mundo mejor es posible, dice la consigna central del Foro Social Mundial. Ese mundo posible no puede ser en contraposición al que hoy existe, sino ayudando a la predominancia del modo de producción actual a morir en paz, desarrollando el aparato productivo, que hoy está trabado por el agostamiento de la tasa general de ganancia y la imposibilidad de invertir todos los capitales que se acumulan con rentabilidad. No se puede repartir y dar de nuevo como se pensaba en los primeros tiempos del cristianismo: el Jubileo.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 23 de Noviembre de 2019.

[:]

[:es]Lo lamento pero esto pienso.[:ca]Ho lamento però això penso.[:]

[:es]

Lo lamento pero esto pienso.

Abordando eso gris, que parece la teoría.

Jorge Aniceto Molinari.

Viernes, 22 de Noviembre de 2019.

Roberto Savio.Con este título presentaba su nota Roberto Savio1, la pueden leer en las columnas digitales de Uypress: precisa, clara e inquietante; no sólo expresa los valiosos conocimientos sobre acontecimientos de enorme importancia sino también y de algún modo un estado de ánimo generalizado. Es a ello que traté de responder en un correo que le envié al autor.

Mi correo:

Excelente descripción, y aún podríamos agregarles más cosas, como por ejemplo que con los documentos de identificación nacionales o en el marco de comunidades como la europea, podría agregarse un enlace donde cada uno de los seres humanos dispusiera de su historia clínica digital, y si disponemos como hoy dispone la humanidad de análisis de poco costo y no invasivos para saber qué enfermedades ha tenido cada uno de nosotros y cuales es propenso a tener, cada ser humano estará en condiciones de ser atendido en las mejores condiciones, con un resultado relevante en el mundo sobre la posibilidades de atender correctamente con los medicamentos e instrumental médico que hoy son patrimonio de sectores privilegiados de la sociedad.

¿Pero cuál es el problema, tanto para lo que desarrolla Roberto, como esto que agrego? Que la economía de la Humanidad está en manos de una dictadura regida por los complejos empresariales multinacionales, y comandada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional que regula sus pugnas contra la gente en un marco permanente de agostamiento de la tasa general de ganancia, y haciendo al sistema incapaz sin ampliar la guerra de mantener la rentabilidad, lo cual es suicida. ¿Qué necesitamos? La voluntad política para aplicar dos herramientas: una moneda única y universal, que termine con el juego de esta contra la gente, y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero que ni siquiera necesita que sea material físico, eliminando los impuestos al consumo, a los salarios y a las pensiones, y dando muerte a los paraísos fiscales. Esto es dar muerte en paz a la predominancia del modo de producción capitalista y la sociedad estaría en condiciones de un desarrollo democrático y en beneficio de la gente de su aparato productivo. Cambio radical en el BM y en el FMI. Todo lo que desarrolla Roberto apuntando a este objetivo sería la revolución que la humanidad está hoy necesitando. Organizando la atención de la salud, de la educación, del trabajo, del medio ambiente, bajando así radicalmente todas las lacras que la falta de rentabilidad entre otras cosas hace que el capitalismo las promueva. Y un apunte más. Nada de engordar Estados para poder aplicar esta política, que debe ser eficiente y rentable en beneficio de la sociedad toda. El capitalismo seguramente ya sin su predominancia seguirá existiendo como ha ocurrido con los otros modos de producción. La nueva forma de organizar el aparato productivo nos dará el ser humano nuevo, por aquello que escribía Carlos Marx:

«…El conjunto de las relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio (Uberbau) jurídico y político y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina (bedingen) el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia».

Esta estructura económica es hoy ecuménica.

La respuesta del compañero no se hizo esperar:

Muy bien dicho, y tienes toda la razón. Pero, hasta ahora, la gente se vuelve zombi… y el sistema no se toca… ojalá vayamos en tu dirección… un abrazo Roberto en el aeropuerto de Bonn…

Días antes habíamos intercambiado opiniones sobre la necesidad de comprender que está pasando con el Foro Social Mundial (FSM), que naciera con una enorme fuerza y alentara esperanzas de promover cambios importantes sobre la grave crisis que vive el mundo y que mucho tiene que ver con lo que Roberto Savio analiza en su nota sobre los enormes cambios tecnológicos de esta época.

Roberto nos hacía partícipes de este correo que nos dice con claridad su opinión:

Querido Chico,

No lo había leído, y quiero darte una respuesta rápida, ya que estoy viajando…

Creo que venimos de dos experiencias diferentes, y que de allá vienen nuestras posiciones diferentes.

Yo siempre estuve a favor del espacio abierto. Pero esto no quiere decir que un espacio abierto tiene que ser una masa informe de personas, que sólo a través de una improbable autogestión total pueden encontrar el mejor de sus caminos. Si la autogestión no tiene alguna capacidad de crear mecanismos de visión y de prioridades, esto hace del espacio abierto algo que es un gigantesco intercambio, pero que no va a una construcción importante. Que se haga un FSM, en el cual no hay paneles sobre el cambio climático, como fue de hecho la última vez, es ciertamente una expresión de las prioridades de los participantes. Pero a la vez buscar líneas que son objetivamente prioritarias, y pedir a los participantes que se abran a ellas, es algo que hay que solucionar. La inmensa fragmentación de los foros en muchos paneles que se repetían ad infinitum, es otro problema que hay que solucionar, espacio abierto o no. El mundo iba hacia un camino desastroso, y nosotros a una pulverización de debates, sin la capacidad de poder presentar una voz alternativa…

Creo que hemos llegado a extremos de talmudismo en que no se pudieran hacer declaraciones, ya que estas podían dividir. Un llamado a la paz, una declaración en contra de las guerras, una denuncia del florecimiento de líderes nacionalistas, xenófobos y populistas, no hubieran divido el FSM. Hubiera bastado acordar los límites a declaraciones, para que fueran suficientemente inclusivas y relacionadas a los temas contenidos en la carta de principios, para que el FSM hubiese jugado un papel activo en las relaciones internacionales, como era su intención anti Davos. No veo como una declaración sobre el desastre ambiental hubiese divido al Foro.

En otras palabras, para defender unos principios abstractos, hemos conducido el Foro a ser sólo un espacio de reflexión, basado en el mínimo común denominador, reduciendo enormemente el valor de una enorme movilización de entusiasmo y compromiso.

Lo que siempre me sorprende es que en el debate sobre el FSM nunca se habla de comunicación. Probablemente, porque esto hay que organizarlo. Pero cada Foro no ha tenido relación con el inmenso mundo que miraba al Foro, y que por razones diferentes (económicas, geográficas) no podía participar. Y que tampoco hemos asegurado el traspaso de lo alcanzado en un foro al que seguía. Los FSM se han así convertido en una secuencia de actos auto referentes, que no han logrado crear un proceso, ni una participación de la sociedad civil.

Una acotación, tal vez emblemática. Los diarios no han dejado de participar porque no éramos contemporáneos a Davos. Muy pocos medios hubieran tenido los recursos para cubrir los dos eventos. Han dejado de participar, como dije varias veces, porque un periodista que viene a un FSM se encuentra frente a centenares de paneles, y a menos que no sea un especialista de temas globales, se pierde, y termina escribiendo sobre el folklore del FSM. Esto hubiera sido fácil de solucionar. Hubiese bastado dar a los periodistas un carné de nombres y teléfonos (como hace EU en las Conferencias), con escrito: Mujer: resource person: Gina Vargas. Tel: 43217562. Allá quien quería escribir sobre temas de mujer, contactaba a la Gina Vargas, miraba al FSM en que estaba con mayor comprensión, y sacaba un buen artículo sobre este tema, y después sobre otros.

Pues, Chico, hubiese sido esto posible, en tu visión ¿Nombrar de alguna manera portavoces? Obviamente no. El resultado: perdimos todos los diarios. Y cuando levanté este tema, no faltó quien dijera que no era nuestro interés tener diarios burgueses en el FSM. Y esto, para mí, es falta de consciencia política…

Asi, querido, yo creo que prisioneros de nuestra formula, no hemos tomado ni algunas medidas mínimas para sincronizarnos con el mundo exterior, ya que hubieran requerido alguna medida organizativa, que nada tiene que ver con la organización de un movimiento, sino con hacer más eficiente la fórmula del espacio abierto. Más bien creo que hemos cometido un error tolemaico. El FSM partió tan fuerte y exitoso, que nos hemos quedado en sus orígenes, mientras el mundo cambiaba, y no nos preocupábamos para nada de esto. Podemos decir que hemos sido coherentes. Hemos seguido por 18 años el mismo camino, la defensa de una horizontalidad como método absoluto, un espacio autogestionado, etc. Pero sabemos que esto no es completamente así. Que en el CI siempre hubo un grupo más igual que los otros. Y que siempre se dieron momentos de supremacía de unos sobre otros, sin que esto fuera una batalla de valores…

Moraleja. Yo creo que un espacio abierto no pueda convertirse en un espacio cerrado, que no se relaciona con su mundo exterior. El FSM tenía que motivar, abastecer e intercambiar también con los que no habían podido llegar, y querían seguir el debate interno. El FSM tenía que reaccionar al mundo que lo circundaba. El FSM tenía que hacer esfuerzos para ser una alternativa a Davos, lo que significaba sembrar en el mundo. Un debate sobre modelos abstractos nos ha paralizado, nos ha impedido de ser una voz fuerte y participativa en un mondo que, como dices tú, «andas por lo pior». Y, nuevamente, me gustaría entender como el FSM va a seguir en un mundo donde la deriva comercial de Internet nos está transformando todos en zombies. Me gustaría entender cómo se puede entender el futuro del FSM, con reuniones físicas, como integrar a ellas todos los nuevos actores de la sociedad civil global, sin entrar en el campo de la batalla en la comunicación… pero para hacer este nuevo FSM, relacionado con la realidad, querido Chico, significa salir de tu experiencia de la iglesia de base de Brasil, para entrar en un camino que requiere alguna organización: por ejemplo, hacer un FSM sobre los varios puntos que la olla a presión deja escapar, de Chile a Alger, de Lebanon, a Honk Kong, de Francia a Yemen… los puntos que nos dicen que el sistema ya no aguanta… Pero tiene sentido querer llevarlos todos a un lugar, para que discutan entre ellos, como es nuestra tradición, sin que puedan hacer ninguna declaración: ¿Estamos seguros que esto es lo que los que manifiestan para un cambio necesitan hoy? A la vez, no creo que tampoco puedan organizar un movimiento, vista las grandes diferencias. Pero un espacio de encuentro y de intercambio ciertamente. ¿Pero tú crees que la vieja fórmula del FSM es contemporánea?

Esto dicho, un abrazo, Roberto.

A lo cual respondí interesado por la importancia del tema:

«Es un tema apasionante y a la vez lleno de ideas contrapuestas y en un marco que no las puede atender y por lo tanto tampoco responder.

El FSM irrumpe en el Brasil de Lula, donde la burguesía paulista en particular, luego de combatirlo de mil formas, lo apoya como un modo de desarrollar su inserción en el mercado mundial.

El FSM, nació con ese impulso pero producto de una inmensidad de militancias en distintas áreas del desarrollo humano y con distintos objetivos y fines. Y está bien que fuera así porque eso es lo que mejor expresa el sentimiento y el desarrollo de los seres humanos.

El Foro no se podía constituir en una iniciativa política en sí mismo, podía dar los insumos, y ser la base con conocimientos y militancia, no podía resolver la ecuación política.

Lula y también la burguesía paulista con sus objetivos diferentes agotaron rápidamente su programa. La crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista exige un programa que lo que hasta el día de hoy está para resolver. Y no es el Foro el que lo debe resolver son las organizaciones políticas que dicen responder a los intereses de los trabajadores, que deben tomar el desafío.

No es el Foro el que está en crisis, sino las organizaciones políticas, el Foro está allí y cada vez que se le convoque estará presente».

Mis disculpas, soy consciente de traer al intercambio apreciaciones en el marco personal, que desde mi punto de vista (también subjetivo) valen en tanto son preocupaciones que cada vez están generalizadas.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 21 de Noviembre de 2019.


Enlace del artículo original en castellano:

https://www.uypress.net/auc.aspx?100275


Nota:

1El ítalo-argentino Roberto Savio es economista, periodista, experto en comunicación, comentarista político, activista por la justicia social y climática y defensor de una gobernanza global anti neoliberal. Director de relaciones internacionales del Centro Europeo para la Paz y el Desarrollo. Cofundador, en 1964, y actual Presidente Emérito de la agencia de noticias Inter Press Service (IPS), presidente de Other News.

[:ca]

Ho lamento però això penso.

Abordant això gris, que sembla la teoria.

Jorge Aniceto Molinari.

Divendres, 22 de novembre de 2019.

Roberto Savio.Amb aquest títol presentava la seva nota Roberto Savio1, la poden llegir en les columnes digitals de Uypress: precisa, clara i inquietant; no sols expressa els valuosos coneixements sobre esdeveniments d’enorme importància sinó també i d’alguna manera un estat d’ànim generalitzat. És a això que vaig tractar de respondre en un correu que li vaig enviar a l’autor.

El meu correu:

Excel·lent descripció, i encara podríem agregar-hi més coses, com per exemple que amb els documents d’identificació nacionals o en el marc de comunitats com l’europea, podria agregar-se un enllaç on cadascun dels éssers humans disposés de la seva història clínica digital, i si disposem com avui disposa la humanitat d’anàlisi de poc cost i no invasiu per a saber quines malalties ha tingut cadascun de nosaltres i quines són propenses a tenir, cada ésser humà estarà en condicions de ser atès en les millors condicions, amb un resultat rellevant en el món sobre la possibilitats d’atendre correctament amb els medicaments i instrumental mèdic que avui són patrimoni de sectors privilegiats de la societat.

Però quin és el problema, tant per allò que desenvolupa Roberto, com això que afegeixo? Que l’economia de la Humanitat està en mans d’una dictadura regida pels complexos empresarials multinacionals, i comandada pel Banc Mundial i el Fons Monetari Internacional que regula les seves pugnes contra la gent en un marc permanent d’esgotament de la taxa general de guany, i fent al sistema incapaç sense ampliar la guerra de mantenir la rendibilitat, la qual cosa és suïcida. Què necessitem? La voluntat política per a aplicar dues eines: una moneda única i universal, que acabi amb el joc d’aquesta contra la gent, i un sistema impositiu basat en la circulació del diner que ni tan sols necessita que sigui material físic, eliminant els impostos al consum, als salaris i a les pensions, i donant mort als paradisos fiscals. Això és donar mort en pau a la predominança de la manera de producció capitalista i la societat estaria en condicions d’un desenvolupament democràtic i en benefici de la gent del seu aparell productiu. Canvi radical en el BM i en el FMI. Tot allò que desenvolupa Roberto apuntant a aquest objectiu seria la revolució que la humanitat està avui necessitant. Organitzant l’atenció de la salut, de l’educació, del treball, del medi ambient, baixant així radicalment totes les xacres que la manca de rendibilitat entre altres coses fa que el capitalisme les promogui. I una anotació més. Res d’engreixar Estats per a poder aplicar aquesta política, que ha de ser eficient i rendible en benefici de tota la societat. El capitalisme segurament ja sense la seva predominança continuarà existint com ha ocorregut amb les altres maneres de producció. La nova manera d’organitzar l’aparell productiu ens donarà l’ésser humà nou, per allò que escrivia Karl Marx:

«…El conjunt de les relacions de producció forma l’estructura econòmica de la societat, la base real sobre la qual s’eleva un edifici (Uberbau) jurídic i polític i a la qual corresponen determinades formes de consciència social. La manera de producció de la vida material determina (bedingen) el procés de la vida social, política i espiritual en general. No és la consciència de l’home la que determina el seu ser, sinó per contra, el ser social és el que determina la seva consciència».

Aquesta estructura econòmica és avui ecumènica.

La resposta del company no es va fer esperar:

Molt ben dit, i tens tota la raó. Però, fins ara, la gent es torna zombie… i el sistema no es toca… tant de bo anem en la teva direcció… una abraçada Roberto en l’aeroport de Bonn…

Dies abans havíem intercanviat opinions sobre la necessitat de comprendre que està passant amb el Fòrum Social Mundial (FSM), que nasqué amb una enorme força i encoratjà esperances de promoure canvis importants sobre la greu crisi que viu el món i que molt té a veure amb el que Roberto Savio analitza en la seva nota sobre els enormes canvis tecnològics d’aquesta època.

Roberto ens feia partícips d’aquest correu que ens diu amb claredat la seva opinió:

Estimat Noi,

No ho havia llegit, i vull donar-te una resposta ràpida, ja que estic viatjant…

Crec que venim de dues experiències diferents, i que d’allà vénen les nostres posicions diferents.

Jo sempre vaig estar a favor de l’espai obert. Però això no vol dir que un espai obert ha de ser una massa informe de persones, que només mitjançant d’una improbable autogestió total poden trobar el millor dels seus camins. Si l’autogestió no té alguna capacitat de crear mecanismes de visió i de prioritats, això fa de l’espai obert una cosa que és un gegantesc intercanvi, però que no va cap a una construcció important. Que es faci un FSM, en el qual no hi ha panells sobre el canvi climàtic, com va ser de fet la darrera vegada, és certament una expressió de les prioritats dels participants. Però alhora cercar línies que són objectivament prioritàries, i demanar als participants que s’obrin a elles, és quelcom que cal solucionar. La immensa fragmentació dels fòrums en molts panells que es repetien ad infinitum, és un altre problema que cal solucionar, espai obert o no. El món anava cap a un camí desastrós, i nosaltres a una polvorització de debats, sense la capacitat de poder presentar una veu alternativa…

Crec que hem arribat a extrems de talmudisme en què no es poguessin fer declaracions, doncs aquestes podien dividir. Una crida a la pau, una declaració en contra de les guerres, una denúncia del floriment de líders nacionalistes, xenòfobs i populistes, no haurien dividir el FSM. N’hi hauria prou acordar els límits a declaracions, perquè fossin prou inclusives i relacionades als temes continguts en la carta de principis, perquè el FSM hagués jugat un paper actiu en les relacions internacionals, com era la seva intenció anti Davos. No veig com una declaració sobre el desastre ambiental hi hagués dividit el Fòrum.

En altres paraules, per a defensar uns principis abstractes, hem conduït el Fòrum a ser només un espai de reflexió, basat en el mínim comú denominador, reduint enormement el valor d’una enorme mobilització d’entusiasme i compromís.

Allò que sempre em sorprèn és que en el debat sobre el FSM mai no es parla de comunicació. Probablement, perquè això cal organitzar-ho. Però cada Fòrum no ha tingut relació amb l’immens món que mirava el Fòrum, i que per raons diferents (econòmiques, geogràfiques) no podia participar. I que tampoc hem assegurat el traspàs d’allò aconseguit en un fòrum al qual es seguia. Els FSM s’han així convertit en una seqüència d’actes auto referents, que no han aconseguit crear un procés, ni una participació de la societat civil.

Una acotació, tal vegada emblemàtica. Els diaris no han deixat de participar perquè no érem contemporanis a Davos. Molt pocs mitjans haurien tingut els recursos per a cobrir els dos esdeveniments. Han deixat de participar, com vaig dir diverses vegades, perquè un periodista que ve a un FSM es troba enfront de centenars de panells, i tret que no sigui un especialista de temes globals, es perd, i acaba escrivint sobre el folklore del FSM. Això hauria estat fàcil de solucionar. N’hi hauria prou donar als periodistes un carnet de noms i telèfons (com fa la Unió Europea en les Conferències), amb escrit: Dona: resource person: Gina Vargas. Tel: 43217562. Allà qui volia escriure sobre temes de dona, contactava a la Gina Vargas, mirava al FSM en qui estava amb major comprensió, i treia un bon article sobre aquest tema, i després sobre uns altres.

Perquè, Noi, hauria estat això possible, en la teva visió nomenar d’alguna manera portaveus? Òbviament no. El resultat: vam perdre tots els diaris. I quan vaig aixecar aquest tema, no va faltar qui digués que no era el nostre interès tenir diaris burgesos en el FSM. I això, per a mi, és manca de consciència política…

Així, volgut, jo crec que presoners de nostra formula, no hem pres ni algunes mesures mínimes per a sincronitzar-nos amb el món exterior, doncs haguessin requerit alguna mesura organitzativa, que res té a veure amb l’organització d’un moviment, sinó amb fer més eficient la fórmula de l’espai obert. Més aviat crec que hem comès un error ptolemaic. El FSM va partir tan fort i reeixit, que ens hem quedat en els seus orígens, mentre el món canviava, i no ens preocupàvem per a res d’això. Podem dir que hem estat coherents. Hem seguit per 18 anys el mateix camí, la defensa d’una horitzontalitat com a mètode absolut, un espai autogestionat, etc. Però sabem que això no és completament així. Que en el CI sempre va haver-hi un grup més igual que els altres. I que sempre es van donar moments de supremacia dels uns sobre els altres, sense que això fos una batalla de valors…

Moralitat. Jo crec que un espai obert no pot convertir-se en un espai tancat, que no es relaciona amb el seu món exterior. El FSM havia de motivar, proveir i intercanviar també amb els que no havien pogut arribar, i volien seguir el debat intern. El FSM havia de reaccionar el món que el circumdava. El FSM havia de fer esforços per a ser una alternativa a Davos, la qual cosa significava sembrar arreu del món. Un debat sobre models abstractes ens ha paralitzat, ens ha impedit de ser una veu forta i participativa en un pelat que, com dius tu, «vas pel pior». I, novament, m’agradaria entendre com el FSM seguirà en un món on la deriva comercial d’Internet ens està transformant tots en zombis. M’agradaria entendre com es pot entendre el futur del FSM, amb reunions físiques, com integrar a aquestes tots els nous actors de la societat civil global, sense entrar en el camp de la batalla en la comunicació… però per a fer aquest nou FSM, relacionat amb la realitat, estimat Noi, significa sortir de la teva experiència de l’església de base del Brasil, per a entrar en un camí que requereix alguna organització: per exemple, fer un FSM sobre els diversos punts que l’olla de pressió deixa escapar, de Xile a Alger, de Líban, a Honk Kong, de França a Iemen… els punts que ens diuen que el sistema ja no aguanta… Però té sentit voler portar-los tots a un lloc, perquè discuteixin entre ells, com és la nostra tradició, sense que puguin fer cap declaració: Estem segurs que això és el que els que manifesten per a un canvi necessiten avui? Alhora, no crec que tampoc puguin organitzar un moviment, vista les grans diferències. Però un espai de trobada i d’intercanvi certament. Però tu creus que la vella fórmula del FSM és contemporània?

Això dit, una abraçada, Roberto.

A la qual cosa vaig respondre interessat per la importància del tema:

«És un tema apassionant i alhora ple d’idees contraposades i en un marc que no les pot atendre i per tant tampoc respondre.

El FSM irromp al Brasil de Lula, on la burgesia paulista en particular, després de combatre-la de mil formes, li dóna suport com una manera de desenvolupar la seva inserció en el mercat mundial.

El FSM, va néixer amb aquest impuls però producte d’una immensitat de militàncies en diferents àrees del desenvolupament humà i amb diferents objectius i finalitats. I està bé que fos així perquè això és el que millor expressa el sentiment i el desenvolupament dels éssers humans.

El Fòrum no es podia constituir en una iniciativa política en sí mateix, podia donar els inputs, i ser la base amb coneixements i militància, no podia resoldre l’equació política.

Lula i també la burgesia paulista amb els seus objectius diferents van esgotar ràpidament el seu programa. La crisi irreversible de la predominança de la manera de producció capitalista exigeix un programa que el que fins al dia d’avui està per a resoldre. I no és el Fòrum el que l’ha de resoldre són les organitzacions polítiques que diuen respondre als interessos dels treballadors, que han de prendre el desafiament.

No és el Fòrum el que està en crisi, sinó les organitzacions polítiques, el Fòrum és allí i cada vegada que se li convoqui estarà present».

Les meves disculpes, sóc conscient de portar a l’intercanvi apreciacions en el marc personal, que des del meu punt de vista (també subjectiu) valen en tant són preocupacions que cada vegada estan generalitzades.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 21 de novembre de 2019.


Enllaç de l’article original en castellà:

https://www.uypress.net/auc.aspx?100275


Nota:

1L’ítalo-argentí Roberto Savio és economista, periodista, expert en comunicació, comentarista polític, activista per la justícia social i climàtica i defensor d’una governança global anti neoliberal. Director de relacions internacionals del Centre Europeu per a la Pau i el Desenvolupament. Cofundador, en 1964, i actual President Emèrit de l’agència de notícies Inter Press Service (IPS), president d’Other News.

[:]

[:es]Respuesta a Yamandú Orsi.[:ca]Resposta a Yamandú Orsi.[:]

[:es]

Respuesta a Yamandú Orsi.

Yamandú Ramón Antonio Orsi Martínez.No lo conozco personalmente. Los informes me indican que se trata de un excelente administrador, frenteamplista y militante. Estoy hablando del compañero Yamandú Orsi. Sin embargo y quiero señalarlo, sus declaraciones sobre la desdolarización del país son equivocadas. Necesitamos tener un lugar donde debatirlas. Esto de opinar diciendo lo que se piensa es muy bueno. Ahora necesitamos la contrapartida de eventos donde esto se pueda debatir abiertamente, con el complemento luego de que las organizaciones tomen luego las medidas propias necesarias para cumplir administrativamente con lo resuelto. Así debe funcionar la democracia en todos sus planos: sindical, política, social.

Azucena Arbeleche.Bastante daño le ha hecho al país las declaraciones de la economista Azucena Arbeleche diciendo que habían hecho gestiones –no sabemos por resolución de quién– ante calificadoras internacionales de riesgo. No debería promoverse que se juegue al pelotazo, como parece ser la moda actual. Volviendo sobre el punto decíamos en nuestra columna de Uypress, con referencia a Chile: «Imaginemos por un momento a Chile, a Uruguay, a Brasil, a Grecia, a España, sin impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones. ¿Y entonces como se banca el presupuesto del Estado?, con un impuesto sobre la circulación del dinero, haciendo inválida cualquier transacción que no esté debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine».

«Sí, pero ningún país lo puede hacer por separado, si y es ahí donde debemos organizar la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para imponer un cambio sustancial en la economía del mundo».

«Una sola forma universal de medir los hechos económicos, no a una moneda para los dueños de los medios de producción y otra para la gente. Que los recursos provenientes de un impuesto a la circulación del dinero sean administrados democráticamente sin engrosar las burocracias estatales y administrados con criterios de rentabilidad social, y eficiencia».

Por eso hablar de dos monedas cuando los ahorros del país, y los ahorros personales de los administradores se hacen en la moneda «fuerte» no sólo me parece incorrecto, sino grave para los intereses de la gente. Destaco lo de fuerte porque ya en el mundo se debe hablar de monedas predominantes como es en este caso, que inciden sobre la vida de la gente, y hacen que sobre el manejo de ellas se juegue con el nivel de vida de vastos sectores.

Jorge Aniceto Molinari.
Martes, 19 de Noviembre de 2019.

[:ca]

Resposta a Yamandú Orsi.

Yamandú Ramón Antonio Orsi Martínez.No el conec personalment. Els informes m’assenyalen que es tracta d’un excel·lent administrador, frenteamplista i militant. Estic parlant del company Yamandú Orsi. No obstant això i vull assenyalar-ho, les seves declaracions sobre la desdolarització del país estan equivocades. Necessitem tenir un lloc on debatre-les. Això d’opinar dient el que es pensa és molt bo. Ara necessitem la contrapartida d’esdeveniments on això es pugui debatre obertament, amb el complement després que les organitzacions prenguin després les mesures pròpies necessàries per a complir administrativament amb el resolt. Així ha de funcionar la democràcia en tots els seus plans: sindical, política, social.

Azucena Arbeleche.Bastant mal li ha fet al país les declaracions de l’economista Azucena Arbeleche dient que havien fet gestions –no sabem per resolució de qui– davant qualificadores internacionals de risc. No hauria de promoure’s que es jugui al pelotazo, com sembla ser la moda actual. Tornant sobre el punt dèiem en la nostra columna d’Uypress, amb referència a Xile: «Imaginem per un moment a Xile, a l’Uruguai, al Brasil, a Grècia, a Espanya, sense impostos al consum, al treball i a les pensions. I llavors com s’assoleix el pressupost de l’Estat?, amb un impost sobre la circulació dels diners, fent invàlida qualsevol transacció que no estigui degudament enregistrada on la societat democràticament ho determini».

«Sí, però cap país ho pot fer per separat, si i és aquí on hem d’organitzar la presa del Banc Mundial i del Fons Monetari Internacional, per a imposar un canvi substancial en l’economia del món».

«Una sola forma universal de mesurar els fets econòmics, no a una moneda per als amos dels mitjans de producció i una altra per a la gent. Que els recursos provinents d’un impost a la circulació dels diners siguin administrats democràticament sense engrossir les burocràcies estatals i administrats amb criteris de rendibilitat social, i eficiència».

Per això parlar de dues monedes quan els estalvis del país, i els estalvis personals dels administradors es fan en la moneda «forta» no sols em sembla incorrecte, sinó greu per als interessos de la gent. Destaco això de forta perquè ja en el món s’ha de parlar de monedes predominants com és en aquest cas, que incideixen sobre la vida de la gent, i fan que sobre el maneig d’aquestes es jugui amb el nivell de vida d’amplis sectors.

Jorge Aniceto Molinari.
Dimarts, 19 de novembre del 2019.

[:]

[:es]Esto es ahora: 2019.[:]

[:es]

Esto es ahora: 2019.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias dándose un abrazo.Se perfila como novedad un gobierno en España del PSOE y Podemos. Se están discutiendo cargos lo cual no es novedad, pero la preocupación es que programa para España y ahora ya con eso no alcanza, es necesario avanzar en un programa para el mundo.

No somos optimistas. Ahora la situación va agregando cada vez más ingredientes en la crisis en un mundo cuyo gobierno y en la pugna está en manos de los cuerpos gerenciales de los conglomerados empresariales multinacionales, sus instrumentos para aplicar su política a los Estados son el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Es una dictadura por ahora no cuestionada y donde todo lo demás viene por añadidura.

Tal vez la historia nos esté reservando novedades, son demasiados los ingredientes que se le vienen poniendo a la olla de la crisis, para que de ella la humanidad no saque enseñanzas para avanzar.

Y porque no, desde España, desde Uruguay; miren lo que está pasando en Bolivia, todo el odio de clase al desnudo como que hubiera estado escondido por la afrenta que para ellos significaba que un «Indio» fuera Presidente, con el apoyo del pueblo.

Hasta la sociedad en EE.UU. parece más tolerante luego del gobierno de Obama, ahora el problema sigue siendo el mismo: ¿cuál es el programa que necesitamos para abordar la crisis y sus consecuencias?

La derecha lo quiere todo aunque no sabe para qué. En el poder se siente segura. En Venezuela ganaron una elección entre más de 10 (la abstención de la izquierda fue notoria). En Bolivia aún con crecimiento económico importante, Evo dio un paso en falso, y fuera, sus mayorías no califican en el mercado capitalista. Recordemos que su derrota en la propuesta constitucional de continuidad fue precedida de una campaña de prensa, sucia sobre su moralidad, que luego se demostró falsa.

Un amigo me escribe coincidiendo con mis enfoques, pero me señala que insisto con la revolución bolchevique que está fuera del conocimiento de las generaciones actuales.

Tal vez tenga razón en que me faltan elementos en el desarrollo, y que no explique suficientemente en que todos los cambios sociales para afirmarse necesitan de la teoría y del conocimiento profundo de la realidad. En 1917 llegó en plena crisis al poder, un partido que tenía toda una estructura ideológica que no la enarbolaba como dogma sino como guía para la acción y a su vez la enriquecía permanentemente con nuevos textos. Eso se cortó en 1924 y aún hoy la humanidad lo sufre porque no ha podido reemplazarlo y continuar la tarea de elaboración que es lo que hoy necesitamos imperiosamente. Hoy la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista abarca a todo el planeta.

Los partidos actuales, todos, elaboran programas para su país como si el resto del mundo no existiera y no fuera determinante.

Sin embargo el propio Marx tenía una respuesta para esta interrogante:

«…El conjunto de las relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio (Uberbau) jurídico y político y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina (bedingen) el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia».

Esta estructura económica es hoy ecuménica. De eso la conciencia social ha comenzado a tomar nota y necesita tiempo y experiencia para conformar la voluntad política necesaria para avanzar.

Estamos en presencia de una crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista y no solo necesitamos que su muerte sea en paz, sino que sea reconocida como tal.

Cuánto ha costado en términos de desarrollo de la economía, que se entendiera que tal como venía el desarrollo económico de la humanidad, el capitalismo que conociera uno de sus centros de mayor desarrollo en el Reino Unido, necesitó, en una determinada etapa, construir un nuevo centro sobre la base en gran parte de la herencia cultural del propio Reino Unido en EE.UU., rica en luchas sociales y la aplicación de todos los avances de la tecnología, recordemos el rol del ferrocarril en medio de la guerra civil en la construcción de la unidad nacional.

Similitud en la utilización de ferrocarril para construir el ejército rojo, y la propia unidad de la Unión Soviética sobre esa base en medio de la guerra civil.

La vida hacía añicos la teoría del súper imperialismo y daba la razón a los análisis de Lenin.

Sin embargo, la vida iba a depararnos nuevas vueltas, EE.UU. comandaba el libre mercado en el mundo, y a la vez la Unión Soviética, luego de la derrota de Lenin, se convertía en el modelo alternativo al capitalismo que se esboza desde un capitalismo de estado y se amuralla.

Renacía nuevamente la teoría del súper imperialismo. Y otra vez la vida no sólo que da por tierra con esta teoría sino que nos hace vivir hoy la paradoja en la construcción de un nuevo centro predominante del capitalismo mundial en China y su entorno, gobernada esta por el Partido Comunista y liderando el libre comercio mundial.

El ministro del área en el gobierno Bolsonaro de Brasil acaba de informar –no ocultando su satisfacción– que ese país va a firmar un tratado de libre comercio con China. Cosas vedere Sancho, le haría decir don Miguel de Cervantes a don Quijote.

Y por si esto fuera poco es EE.UU. ahora el que se amuralla, y no son pocos los izquierdistas que sueñan en el mundo con sus propias murallas con el objetivo de desarrollos nacionales.

«El modo de producción de la vida material determina (bedingen) el proceso de la vida social». El proceso de la economía china y su entorno necesariamente luego de su auge va a conocer la necesidad de planificar su vida posterior, se pondrá en juego en el nuevo centro del capitalismo la capacidad de los comunistas para rectificar una compresión de los fenómenos sociales luego de la derrota de Lenin, que no ha permitido comprender en su plenitud el pensamiento de los maestros y frenó por todo un período la compresión de los fenómenos que estábamos viviendo.

Tal vez lo que ha costado pasar de los límites nacionales a los internacionales, para elaborar respuestas en beneficio de la gente. Hoy todavía los comunistas y los socialistas son nacionales. La literatura sobre la derrota de Lenin en 1924, es aún muy escasa. En el Uruguay tenemos el privilegio de tener un texto de José Batlle y Ordoñez sobre el tema.

Sin embargo, la tarea central para procesar este cambio aún no está planificada –falta la voluntad política que lo realice y es nada más ni nada menos que la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional para imponer un cambio sustancial en su política, que necesitará de dos herramientas primarias para poder ser aplicada: la moneda y los impuestos.

Ahora creo entender que está pasando con quienes leen mis notas: Toda la vida se basaron en la idea de que socialismo es propiedad estatizada, y que alguien venga y les diga que eso es un error, que el socialismo se construye no creando un modelo alternativo al capitalismo, sino desarrollando éste hasta sus límites, para luego ayudar a que su predominancia muera en paz y se comience a planificar la economía con un carácter mundial y sobre la base de una moneda única universal y que los impuestos que la sociedad necesita para abordar las necesidades de este etapa deben provenir de la propia circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales y haciendo no válida toda transacción que no esté debidamente registrada en los instrumentos que la sociedad democráticamente determine.

No desconocemos que en toda una etapa de la historia, el Estado cumplió una función y muchas veces fue el escudo de los débiles, cuando los débiles pudieron hacerse fuertes para defender sus derechos. Ahora, siempre fue un medio y no un fin en sí mismo.

No renegamos de ninguno de los programas nacionales que en su momento reivindicó la izquierda en la lucha de clases, si aportamos que estos tenían y tiene un período a cumplir que hoy necesita de una perspectiva superior.

Y nos hacemos cargo, ahora que está de moda decir que uno se hace cargo, de todos los errores cometidos en el capitalismo de estado con el objetivo de contribuir a liberar a la sociedad de las consecuencias de la explotación capitalista. De lo que no nos hacemos cargo es de convertir esas acciones en la teoría necesaria para superar la etapa capitalista de la sociedad, y menos de emparentarla con las ideas que en su momento desarrollaron los maestros. Y menos aun de la corrupción y de los crímenes que se cometieron en nombre de los ideales revolucionarios.

La vuelta a esas ideas es lo que nos permite pensar que un mundo mejor es posible.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 14 de Noviembre de 2019.

[:]

[:es]Reflexión.[:ca]Reflexió.[:]

[:es]

Reflexión.

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias dándose un abrazo.Se perfila como novedad un gobierno en España del PSOE y Podemos. Se están discutiendo cargos lo cual no es novedad, pero la preocupación es qué programa para España, y ahora ya con eso no alcanza. Es necesario avanzar en programa para el mundo.

No somos optimistas. Ahora la situación va agregando cada vez más ingredientes en la crisis en un mundo cuyo gobierno y en la pugna está en manos de los cuerpos gerenciales de los conglomerados empresariales multinacionales. Sus instrumentos para aplicar su política a los Estados son el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Es una dictadura por ahora no cuestionada y donde todo lo demás viene por añadidura.

Tal vez la historia nos esté reservando novedades. Son demasiados los ingredientes que se le vienen poniendo a la olla de la crisis, para que de ella la Humanidad no saque enseñanzas para avanzar.

Y porque no desde España, desde Uruguay, miren lo que está pasando en Bolivia. Todo el odio de clase al desnudo como que hubiera estado escondido por la afrenta que para ellos significaba que un «Indio» fuera Presidente, con el apoyo del pueblo.

Hasta EE.UU. parece más tolerante luego del gobierno de Obama. Ahora el problema sigue siendo el mismo: ¿cuál es el programa que necesitamos para abordar la crisis y sus consecuencias?

Un amigo me escribe coincidiendo con mis enfoques, pero me señala que insisto con la revolución bolchevique que está fuera del conocimiento de las generaciones actuales.

Tal vez tenga razón en que me faltan elementos en el desarrollo, y que no explique suficientemente en que todos los cambios sociales para afirmarse necesitan de la teoría y del conocimiento profundo de la realidad. En 1917 llegó, en plena crisis al poder, un partido que tenía toda una estructura ideológica que no la enarbolaba como dogma sino como guía para la acción y a su vez la enriquecía permanentemente con nuevos textos. Eso se cortó en 1924 y aún hoy la Humanidad lo sufre porque no ha podido reemplazarlo y continuar la tarea de elaboración que es lo que hoy necesitamos imperiosamente. Hoy la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista es irreversible y abarca a todo el planeta.

Los partidos actuales, todos, elaboran programas para su país como si el resto del mundo no existiera y no fuera determinante.

Jorge Aniceto Molinari.
Miércoles, 13 de Noviembre de 2019.

[:ca]

Reflexió.

Pedro Sánchez i Pablo Iglesias donant-se una abraçada.Es perfila com a novetat un govern a Espanya del PSOE i Podemos. S’estan discutint càrrecs la qual cosa no és cap novetat, però la preocupació és quin programa per a Espanya, i ara ja amb això no s’hi arriba. És necessari avançar en programa per al món.

No som optimistes. Ara la situació va agregant cada vegada més ingredients en la crisi en un món el govern del qual i en la pugna està en mans dels cossos gerencials dels conglomerats empresarials multinacionals. Els seus instruments per a aplicar la seva política als Estats són el Banc Mundial i el Fons Monetari Internacional. És una dictadura ara com ara no qüestionada i on tota la resta ve per afegiment.

Tal vegada la història ens estigui reservant novetats. Són massa els ingredients que se li venen posant a l’olla de la crisi, perquè d’ella la Humanitat no tregui ensenyaments per a avançar.

I perquè no des d’Espanya, des de l’Uruguai, mireu el que està passant a Bolívia. Tot l’odi de classe al descobert com que hagués estat amagat pel greuge que per a ells significava que un «Indi» fos President, amb el suport del poble.

Fins els EUA semblen més tolerants després del govern d’Obama. Ara el problema continua sent el mateix: quin és el programa que necessitem per a abordar la crisi i les seves conseqüències?

Un amic m’escriu coincidint amb els meus enfocaments, però m’assenyala que insisteixo amb la revolució bolxevic que està fora del coneixement de les generacions actuals.

Tal vegada tingui raó en què em falten elements en el desenvolupament, i que no explico prou en què tots els canvis socials per a afirmar-se necessiten de la teoria i del coneixement profund de la realitat. El 1917 va arribar, en plena crisi al poder, un partit que tenia tota una estructura ideològica que no l’enarborava com a dogma sinó com a guia per a l’acció i al seu torn l’enriquia permanentment amb nous textos. Això es va tallar el 1924 i encara avui la Humanitat ho pateix perquè no ha pogut reemplaçar-ho i continuar la tasca d’elaboració que és el que avui necessitem imperiosament. Avui la crisi irreversible de la predominança de la manera de producció capitalista és irreversible i abasta a tot el planeta.

Els partits actuals, tots, elaboren programes per al seu país com si la resta del món no existís i no fos determinant.

Jorge Aniceto Molinari.
Dimecres, 13 de novembre del 2019.

[:]

[:es]De Chile al mundo.[:]

[:es]

De Chile al mundo.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

María Cecilia Morel Montes, primera dama de Chile. Triste.La señora esposa del actual Presidente de Chile lo expresó con una claridad meridiana: (no es textual y no conozco que haya sido desmentido) «nos están invadiendo los alienígenas, vamos a tener que ceder algunas de nuestras riquezas».

La expresión puede tener varias traducciones, generalizada en algunos sectores de la sociedad actual; una traducción de clase: son ellos y nosotros, los pobres y los ricos, los que tienen y los que no tienen. Una salida, no tan compartida: ceder algunas de nuestras riquezas.

Por desgracia esta es una forma de razonar producto de un sistema económico, de un modo de producción que está llegando a sus límites posibles.

Probablemente la señora no esté en condiciones de reconocer que aún así no tiene arreglo, que lo que necesita morir es la predominancia de un modo de producción.

Porque lo que pasa en Chile, hoy es solo un ejemplo más de lo que está pasando en el mundo.

También es nociva la contrapartida vulgar: «si tuviéramos los bienes que tiene ellos», pues no conduce a superar lo que origina el problema.

Imaginemos por un momento a Chile, a Uruguay, a Brasil, a Grecia, a España… sin impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones. ¿Y entonces como se banca el presupuesto del Estado?, con un impuesto sobre la circulación del dinero, haciendo inválida cualquier transacción que no esté debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine.

Sí, pero ningún país lo puede hacer por separado, si y es ahí donde debemos organizar la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para imponer un cambio sustancial en la economía del mundo.

Una sola forma universal de medir los hechos económicos, no a una moneda para los dueños de los medios de producción y otra para la gente. Que los recursos provenientes de un impuesto a la circulación del dinero sean administrados democráticamente sin engrosar las burocracias estales y administrados con criterios de rentabilidad social, y eficiencia.

¿Que resolver hacer esto debe ser lo más complicado?: de acuerdo. Pero hoy lo hace la burocracia instalada en el Banco Mundial y en el Fondo Monetario Internacional sin más aval que el de las capas gerenciales de los complejos empresariales multinacionales.

Entonces a analizar y poner en debate como organizar el aparato productivo de la humanidad para que sea más eficiente y democrático para la gente.

No estamos de acuerdo con los nacionalismos a los que se acude para dispersar la capacidad organizativa popular, esto en múltiples facetas, donde se reivindican religiones, monedas, costumbres. Si estamos de acuerdo con que se respeten las nacionalidades, que significan entre otras respetar las culturas que han incorporados sus conocimientos a la riqueza de la humanidad.

Hasta hoy las empresas estatizadas1, y las cooperativas han sido un medio de defender el trabajo de la gente cuando existían actividades que corrían el riesgo de dejarla sin trabajo. Las primeras convertidas en teoría que conocieron su mayor fracaso con la caída del llamado socialismo real, aún cumplen un ciclo histórico y de alguna manera continúan hasta hoy. Las segundas teniendo que convivir en una sociedad que siempre aspiraba a absorberlas para el sistema de empresas monopólicas.

Pensamos que una organización democrática del aparato económico de la humanidad no va a descartar particularmente a las cooperativas que son siempre un instrumento de educación del trabajo colectivo, y que entonces si encontrarán las estabilidades que hoy le son negadas.

¿Qué tiene que ver todo esto con lo concreto de Chile hoy? Salvador Allende en un histórico discurso en la ONU reivindicó para Chile la nacionalización del cobre. Era la época donde los pueblos aún podían pensar en los beneficios de una economía estatizada, frente a la expoliación de los monopolios empresariales multinacionales.

La derecha no soportó este camino y utilizó el sabotaje militar organizado por los «servicios» de EE.UU. para derrocarlo. Pero, paradoja, hoy el cobre estatizado es la fuente de recursos del presupuesto militar.

Hoy Chile necesita una constituyente donde se puedan organizar la atención a las necesidades popular, sabiendo en definitiva que el equilibrio solo se podrá lograr si el mundo encara un sistema impositivo basado en la circulación del dinero.

Y no para resolver Chile sino para atender la economía del mundo en plena crisis.

Escritas estas líneas llegan noticias entre otras del golpe contra Evo Morales en Bolivia y del pantano electoral en España, un amigo me escribe en Facebook afirmando que el único camino es la democracia a lo que respondo:

«No te confundas, la democracia no es un fin, es un medio. Para lograr los avances han sido necesarios los esfuerzos con ese fin. Cuando cosas tan simples como que la economía tenga una medida igual para todos y que los impuestos vayan sobre la circulación del dinero son tan resistidos y ninguneados por todos, es porque la crisis es muy profunda y la sociedad ha entrado en una etapa en que si no discutimos ideas de cómo salir no se va a salir.

Es muy fácil decir los que están en el gobierno son los responsables de todo, o la contrapartida: nadie lo puede hacer mejor que nosotros, pero ambas posturas son falsas. Necesitamos ideas, programa para superar una crisis que es irreversible pero que no es el fin del mundo si logramos que esas ideas avancen».

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 11 de Noviembre de 2019.


Nota:

1En la salud y la enseñanza, el rol del Estado ha ganado un papel que a pesar de la mercantilización de estos rubros ha sido bien importante.

[:]

[:es]Si, los impuestos.[:]

[:es]

Si, los impuestos.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Uno de los temas de la campaña electoral uruguaya son los impuestos. Pues bien, hablemos de los impuestos.

Por ahora el intercambio es que cualquiera en el gobierno deberá aumentar los impuestos aunque en la campaña electoral se le niegue.

Y esto es verdad en el mundo, pues el capitalismo va aumentando en el endeudamiento de los gobiernos en cualquier parte del planeta y su servicio (los intereses de la deuda). Inexorable también es que esto va a parar en el incremento de los paraísos fiscales. La razón: no encuentra respiro en la economía del mundo tal cual está para restablecer la rentabilidad que se le va agostando.

Ahora lo que hay que analizar primero es que impuestos se van a aplicar, y si el país dispone de libertad para aplicar los que entienda más convenientes.

Nuestro sistema impositivo está basado en los impuestos al consumo, los salarios y las jubilaciones. Son los fundamentales, veamos las cifras oficiales de la recaudación y su procedencia.

¿Por qué es así? Porque eso lo imponen las relaciones económicas mundiales de las cuales no podemos separarnos. Rige la dictadura económica.

¿Qué ha ocurrido hasta ahora?, hasta la llegada del Frente Amplio al gobierno esto era salvaje, con su llegada esto se atemperó, y se le expuso como un sistema tributario justo, lo cual es falso.

La disyuntiva que tenemos ahora es que de esto no se quiere hablar, y hay que hablar, porque la crisis es inexorable y hay que tomar el toro por las guampas.

Es cierto en todo el espectro político de derecha a izquierda, y de izquierda a derecha nadie ha hablado del tema. Salvo una excepción: Mujica en la ONU en 2013, con una respuesta posterior que nadie ni el propio Mujica volvieron a hablar del tema.

Entonces el 24 de Noviembre voy a votar a Martínez-Villar. Pero muchachos se terminó el recreo, hay que debatir con la gente y de cara a la gente. Y así deberá ser también si gana la oposición, nuestra libertad está en juego y el derecho a decidir también.

Si no nos proponemos unirnos en el mundo para terminar con la dictadura económica cuyos centros son el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, tomándolos para revertir su política, los ejemplos que hoy vive el mundo en Chile, Ecuador, Argentina, por mencionar alguno de los más cercanos cada vez serán más grave y nos involucran. Las lacras que esta realidad genera –entre ellas el mundo de las drogas– continuarán siendo estimuladas por la crisis de inversión rentable para el capital, y la sociedad sin disponer de trabajo, de salud y de educación, incluso para reeducar a todo un mundo que va quedando al margen de la sociedad, generando su propia organización al margen de la ley y de un desarrollo social armónico. Uruguay tiene hoy 11.380 presos en un total poblacional de un poco más de 3 millones de habitantes.

Los muros callejeros son testigos de esta contradicción no resuelta a nivel ideológico y político: dicen unos, que la crisis la paguen los capitalistas, otros, que creo que es responsabilidad del Partido Comunista, que abogan por impuestos a los capitalistas.

Recuerdo que en la izquierda en forma infantil argumentábamos que Batlle y Ordoñez no era de izquierda porque estaba en contra del impuesto a la renta. La vida le ha dado la razón como en tantas otras cosas, incluido el propio balance sobre la revolución rusa y su defensa de Lenin.

Los empresarios toman a los impuestos como un dato de la realidad a incorporar a los costos de su actividad y por lo tanto derivados al precio de las mercancías. Cuando esto no les es rentable hacen las gestiones a todo nivel para que si lo sea, o cambian de rubro, o se van.

Ejemplos: de todos los tamaños, me viene a la memoria por ejemplo el de Cristalerías del Uruguay que ha tenido las derivaciones que todos conocemos.

Es más. Cuantas veces oímos y sabemos de la necesidad de exoneraciones tributarias para estimular la inversión, y su vinculación o no con la creación de fuentes de trabajo.

Y entonces ¿qué hacer? Tratar de que la gente pueda sortear en las mejores condiciones esta contingencia, que es lo que de alguna manera han hecho con dificultades –abuso del burocratismo y falta de controles en las empresas, estatales y privadas– los gobiernos del Frente Amplio.

Sabiendo que a la larga esto no tiene soluciones nacionales, y hay que ir si o si a plantearse el tema a nivel de la conducción de las relaciones económicas que están en las manos centrales del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional.

Lo que hoy viven las países con distinto grado de crisis es producto de esto.

La «izquierda» esto aún no lo entiende, porque siguen pesando en sus estructuras mentales el reformismo y el stalinismo. Reformismo que es no ver más allá de las fronteras nacionales en materia de soluciones y tratar de aprovecharlas corporativamente. Por supuesto, mi planteo también es reformista aunque genere una revolución en sus consecuencias. Lo del stalinismo se manifiesta en inflar lo que el Estado como tal pueda hacer, aunque nieguen el origen del planteo. Recordemos que Marx, Lenin, Batlle no eran estatistas y lo explicaban con solidez argumental.

Insistimos, el mundo asiste al aumento constante de los endeudamientos presupuestales de los Estados y con ellos el de los servicios en el pago de los intereses de la deuda. Pero a su vez el crecimiento descomunal, en paralelo, de los paraísos fiscales.

Esto se cambia con un «golpe de timón» en el Banco Mundial y en el Fondo Monetario Internacional1, imponiendo sistemas impositivos basados en la circulación del dinero, haciendo que ninguna operación sea válida si no está debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine, iniciando así el proceso de defunción de los paraísos fiscales y de los sistemas impositivos basados en el consumo, los salarios y las pensiones.

El complemento necesario a esto es el de que la economía tenga una sola y universal medida monetaria.

Es insólito que hoy se hable de las cotizaciones monetarias como de un «hecho de la realidad» cuando su manejo destruye condiciones de vida de los sectores mayoritarios y más humildes de la sociedad como ha ocurrido en Argentina y en Venezuela para citar dos ejemplos notorios y de distinto signo, dentro de lo que es la realidad actual del capitalismo con la contrapartida de la apropiación de esos recursos por parte de sectores de la oligarquía.

Y, por favor, no quiero ni oír hablar de soberanía monetaria nacional, cuando los actores que de eso hablan tienen sus reservas personales en dólares, y los bancos centrales miden su capacidad de reserva también en esa misma moneda2.

Necesitamos un sinceramiento, comprendiendo que el mundo vive en las relaciones económicas una dictadura que es necesario superar sin dañar, saneando y preservando el aparato productivo que la humanidad ha alcanzado. Podría parecer contradictorio pero se estimulan los nacionalismos y a la vez se avasallan las nacionalidades, en un hacer político también de corto vuelo.

El peligro es la descompensación de la industria de la guerra, que hasta ahora viene siendo usada para equilibrar presupuestos de grandes potencias y a la vez estimulando peligrosamente los conflictos y los movimientos fascistas.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo. Miércoles, 6 de Noviembre de 2019.


Notas:

1El «golpe de timón» no es otra cosa que generar la voluntad política para poder hacerlo. Ese es el centro de la revolución en nuestro tiempo.

2Por lo general cuando se habla con los economistas sobre estos temas, aparece en escena el llamado derecho al «señoreaje» que tiene que ver con los derechos y beneficios generados con la emisión monetaria.

Desde mi modesto punto de vista soy de la opinión de que el tema ha pasado de ser un tema técnico económico a ser político, sin dejar de ser técnico económico. Cuando hablamos de las emisiones de dólares y euros aparentemente descontroladas, en el pasado reciente, pensamos que ni el Banco Mundial, ni el Fondo Monetario Internacional han renunciado a su rol de comisarios sobre el desenvolvimiento capitalista de la economía mundial y no renunciamos a asignarle la responsabilidad y complicidad que le corresponde en esos hechos.

Es más, hoy no vemos ninguna razón para que los Estados que tienen fuerte presión sobre la moneda de parte de los sectores privilegiados de su sociedad (el manido «atraso cambiario»), no adopten como moneda de todos la que se utiliza en la producción de bienes y de reservas del propio Banco Central.

No creemos tener la verdad absoluta, pero necesitamos se nos argumente sólidamente para aceptar esto que hoy está sucediendo, y que va en directo detrimento del nivel de vida de la gente y en beneficio de sectores privilegiados de la sociedad.

[:]

[:es]La salvación no es sino con todos.[:ca]La salvació no és sinó amb tots.[:]

[:es]

La salvación no es sino con todos.

Hay compañeros que se niegan ver la realidad y la derecha usa para ellos las ideas nacidas de la derrota de Lenin en 1924, luego de que la Revolución rusa significara un hito en el desarrollo humano. Sueñan en construir un socialismo nacional país por país. No ven que el capitalismo es un sistema que nace, se desarrolla e inexorablemente llega a sus límites. Que eso tal como lo estudiara Marx hace que alcance hasta el último rincón del Planeta. Con tal gravedad en la capacidad de comprensión que no pueden explicar cómo el centro del capitalismo se desplaza a China y su entorno gobernada por el Partido Comunista y liderando el libre comercio en el Mundo.


Frente a esto hay dos conductas nocivas para la sociedad. Una, usar de las ideas de izquierda para llegar a los puestos bien remunerados, vegetar y tratar de mantenerlos aún haciendo tareas útiles para la gente, la otra tratar de romper todo lo que se ha hecho para que la gente al fin se subleve y se impongan las ideas de estatizar todo cerrando nuestras fronteras. Ejemplos de esto en cada país sobran.


A la izquierda le viene bien un sacudón para que de su árbol caiga la fruta podrida. El problema es cómo hacerlo sin cortar el árbol, que es lo que la derecha busca para mantener sus privilegios en la sociedad.


El problema sigue radicado en el qué hacer, que sólo lo puede resolver un programa correcto, que es lo que hoy no tiene la izquierda en el Mundo. Mujica lo insinuó en la ONU en Septiembre del 2013 pero luego su retroceso ha sido notorio. Ahora no hay otro camino que volver a plantear las dos herramientas esenciales para abordar la crisis: la moneda y los impuestos, que son los instrumentos que hoy usa la derecha en el mundo para impedir el cambio y tratando de mantener sus privilegios aún haciendo crecer el guerrerismo y de su mano el fascismo. También a ellos les cuesta entender que no hay salvación sino es con todos como dice una vieja canción española.

Jorge Aniceto Molinari.
Sábado, 2 de Noviembre de 2019.

[:ca]

La salvació no és sinó amb tots.

Hi ha companys que es neguen veure la realitat i la dreta usa per a ells les idees nascudes de la derrota de Lenin el 1924, després que la Revolució russa signifiqués una fita en el desenvolupament humà. Somien a construir un socialisme nacional país per país. No veuen que el capitalisme és un sistema que neix, es desenvolupa i inexorablement arriba als seus límits. Que això tal com ho va estudiar Marx fa que arribi fins al darrer racó del Planeta. Amb tal gravetat en la capacitat de comprensió que no poden explicar com el centre del capitalisme es desplaça a la Xina i el seu entorn governada pel Partit Comunista i liderant el lliure comerç en el Món.

Davant d’això hi ha dues conductes nocives per a la societat. Una, usar de les idees d’esquerra per a arribar als llocs ben remunerats, vegetar i tractar de mantenir-los encara fent tasques útils per a la gent, l’altra tractar de trencar tot el que s’ha fet perquè la gent a la fi es revolti i s’imposin les idees d’estatalitzar-ho tot tancant les nostres fronteres. Exemples d’això en cada país sobren.

A l’esquerra li ve bé una sacsejada perquè del seu arbre caigui la fruita podrida. El problema és com fer-lo sense tallar l’arbre, que és allò que la dreta cerca per a mantenir els seus privilegis en la societat.

El problema segueix radicat en el què fer, que només el pot resoldre un programa correcte, que és el que avui no té l’esquerra al Món. Mujica ho va insinuar a l’ONU al setembre del 2013 però després la seva reculada ha estat notòria. Ara no hi ha un altre camí que tornar a plantejar les dues eines essencials per a abordar la crisi: la moneda i els impostos, que són els instruments que avui fa servir la dreta en el Món per a impedir el canvi i tractar de mantenir els seus privilegis encara fent créixer el militarisme i de la seva mà el feixisme. També a ells els hi costa entendre que no hi ha salvació sinó és amb tots com diu una vella cançó espanyola.

Jorge Aniceto Molinari.
Dissabte, 2 de novembre del 2019.

[:]