Lo lamento pero esto pienso.

Lo lamento pero esto pienso.

Abordando eso gris, que parece la teoría.

Jorge Aniceto Molinari.

Viernes, 22 de Noviembre de 2019.

Roberto Savio.Con este título presentaba su nota Roberto Savio1, la pueden leer en las columnas digitales de Uypress: precisa, clara e inquietante; no sólo expresa los valiosos conocimientos sobre acontecimientos de enorme importancia sino también y de algún modo un estado de ánimo generalizado. Es a ello que traté de responder en un correo que le envié al autor.

Mi correo:

Excelente descripción, y aún podríamos agregarles más cosas, como por ejemplo que con los documentos de identificación nacionales o en el marco de comunidades como la europea, podría agregarse un enlace donde cada uno de los seres humanos dispusiera de su historia clínica digital, y si disponemos como hoy dispone la humanidad de análisis de poco costo y no invasivos para saber qué enfermedades ha tenido cada uno de nosotros y cuales es propenso a tener, cada ser humano estará en condiciones de ser atendido en las mejores condiciones, con un resultado relevante en el mundo sobre la posibilidades de atender correctamente con los medicamentos e instrumental médico que hoy son patrimonio de sectores privilegiados de la sociedad.

¿Pero cuál es el problema, tanto para lo que desarrolla Roberto, como esto que agrego? Que la economía de la Humanidad está en manos de una dictadura regida por los complejos empresariales multinacionales, y comandada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional que regula sus pugnas contra la gente en un marco permanente de agostamiento de la tasa general de ganancia, y haciendo al sistema incapaz sin ampliar la guerra de mantener la rentabilidad, lo cual es suicida. ¿Qué necesitamos? La voluntad política para aplicar dos herramientas: una moneda única y universal, que termine con el juego de esta contra la gente, y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero que ni siquiera necesita que sea material físico, eliminando los impuestos al consumo, a los salarios y a las pensiones, y dando muerte a los paraísos fiscales. Esto es dar muerte en paz a la predominancia del modo de producción capitalista y la sociedad estaría en condiciones de un desarrollo democrático y en beneficio de la gente de su aparato productivo. Cambio radical en el BM y en el FMI. Todo lo que desarrolla Roberto apuntando a este objetivo sería la revolución que la humanidad está hoy necesitando. Organizando la atención de la salud, de la educación, del trabajo, del medio ambiente, bajando así radicalmente todas las lacras que la falta de rentabilidad entre otras cosas hace que el capitalismo las promueva. Y un apunte más. Nada de engordar Estados para poder aplicar esta política, que debe ser eficiente y rentable en beneficio de la sociedad toda. El capitalismo seguramente ya sin su predominancia seguirá existiendo como ha ocurrido con los otros modos de producción. La nueva forma de organizar el aparato productivo nos dará el ser humano nuevo, por aquello que escribía Carlos Marx:

«…El conjunto de las relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio (Uberbau) jurídico y político y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina (bedingen) el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia».

Esta estructura económica es hoy ecuménica.

La respuesta del compañero no se hizo esperar:

Muy bien dicho, y tienes toda la razón. Pero, hasta ahora, la gente se vuelve zombi… y el sistema no se toca… ojalá vayamos en tu dirección… un abrazo Roberto en el aeropuerto de Bonn…

Días antes habíamos intercambiado opiniones sobre la necesidad de comprender que está pasando con el Foro Social Mundial (FSM), que naciera con una enorme fuerza y alentara esperanzas de promover cambios importantes sobre la grave crisis que vive el mundo y que mucho tiene que ver con lo que Roberto Savio analiza en su nota sobre los enormes cambios tecnológicos de esta época.

Roberto nos hacía partícipes de este correo que nos dice con claridad su opinión:

Querido Chico,

No lo había leído, y quiero darte una respuesta rápida, ya que estoy viajando…

Creo que venimos de dos experiencias diferentes, y que de allá vienen nuestras posiciones diferentes.

Yo siempre estuve a favor del espacio abierto. Pero esto no quiere decir que un espacio abierto tiene que ser una masa informe de personas, que sólo a través de una improbable autogestión total pueden encontrar el mejor de sus caminos. Si la autogestión no tiene alguna capacidad de crear mecanismos de visión y de prioridades, esto hace del espacio abierto algo que es un gigantesco intercambio, pero que no va a una construcción importante. Que se haga un FSM, en el cual no hay paneles sobre el cambio climático, como fue de hecho la última vez, es ciertamente una expresión de las prioridades de los participantes. Pero a la vez buscar líneas que son objetivamente prioritarias, y pedir a los participantes que se abran a ellas, es algo que hay que solucionar. La inmensa fragmentación de los foros en muchos paneles que se repetían ad infinitum, es otro problema que hay que solucionar, espacio abierto o no. El mundo iba hacia un camino desastroso, y nosotros a una pulverización de debates, sin la capacidad de poder presentar una voz alternativa…

Creo que hemos llegado a extremos de talmudismo en que no se pudieran hacer declaraciones, ya que estas podían dividir. Un llamado a la paz, una declaración en contra de las guerras, una denuncia del florecimiento de líderes nacionalistas, xenófobos y populistas, no hubieran divido el FSM. Hubiera bastado acordar los límites a declaraciones, para que fueran suficientemente inclusivas y relacionadas a los temas contenidos en la carta de principios, para que el FSM hubiese jugado un papel activo en las relaciones internacionales, como era su intención anti Davos. No veo como una declaración sobre el desastre ambiental hubiese divido al Foro.

En otras palabras, para defender unos principios abstractos, hemos conducido el Foro a ser sólo un espacio de reflexión, basado en el mínimo común denominador, reduciendo enormemente el valor de una enorme movilización de entusiasmo y compromiso.

Lo que siempre me sorprende es que en el debate sobre el FSM nunca se habla de comunicación. Probablemente, porque esto hay que organizarlo. Pero cada Foro no ha tenido relación con el inmenso mundo que miraba al Foro, y que por razones diferentes (económicas, geográficas) no podía participar. Y que tampoco hemos asegurado el traspaso de lo alcanzado en un foro al que seguía. Los FSM se han así convertido en una secuencia de actos auto referentes, que no han logrado crear un proceso, ni una participación de la sociedad civil.

Una acotación, tal vez emblemática. Los diarios no han dejado de participar porque no éramos contemporáneos a Davos. Muy pocos medios hubieran tenido los recursos para cubrir los dos eventos. Han dejado de participar, como dije varias veces, porque un periodista que viene a un FSM se encuentra frente a centenares de paneles, y a menos que no sea un especialista de temas globales, se pierde, y termina escribiendo sobre el folklore del FSM. Esto hubiera sido fácil de solucionar. Hubiese bastado dar a los periodistas un carné de nombres y teléfonos (como hace EU en las Conferencias), con escrito: Mujer: resource person: Gina Vargas. Tel: 43217562. Allá quien quería escribir sobre temas de mujer, contactaba a la Gina Vargas, miraba al FSM en que estaba con mayor comprensión, y sacaba un buen artículo sobre este tema, y después sobre otros.

Pues, Chico, hubiese sido esto posible, en tu visión ¿Nombrar de alguna manera portavoces? Obviamente no. El resultado: perdimos todos los diarios. Y cuando levanté este tema, no faltó quien dijera que no era nuestro interés tener diarios burgueses en el FSM. Y esto, para mí, es falta de consciencia política…

Asi, querido, yo creo que prisioneros de nuestra formula, no hemos tomado ni algunas medidas mínimas para sincronizarnos con el mundo exterior, ya que hubieran requerido alguna medida organizativa, que nada tiene que ver con la organización de un movimiento, sino con hacer más eficiente la fórmula del espacio abierto. Más bien creo que hemos cometido un error tolemaico. El FSM partió tan fuerte y exitoso, que nos hemos quedado en sus orígenes, mientras el mundo cambiaba, y no nos preocupábamos para nada de esto. Podemos decir que hemos sido coherentes. Hemos seguido por 18 años el mismo camino, la defensa de una horizontalidad como método absoluto, un espacio autogestionado, etc. Pero sabemos que esto no es completamente así. Que en el CI siempre hubo un grupo más igual que los otros. Y que siempre se dieron momentos de supremacía de unos sobre otros, sin que esto fuera una batalla de valores…

Moraleja. Yo creo que un espacio abierto no pueda convertirse en un espacio cerrado, que no se relaciona con su mundo exterior. El FSM tenía que motivar, abastecer e intercambiar también con los que no habían podido llegar, y querían seguir el debate interno. El FSM tenía que reaccionar al mundo que lo circundaba. El FSM tenía que hacer esfuerzos para ser una alternativa a Davos, lo que significaba sembrar en el mundo. Un debate sobre modelos abstractos nos ha paralizado, nos ha impedido de ser una voz fuerte y participativa en un mondo que, como dices tú, «andas por lo pior». Y, nuevamente, me gustaría entender como el FSM va a seguir en un mundo donde la deriva comercial de Internet nos está transformando todos en zombies. Me gustaría entender cómo se puede entender el futuro del FSM, con reuniones físicas, como integrar a ellas todos los nuevos actores de la sociedad civil global, sin entrar en el campo de la batalla en la comunicación… pero para hacer este nuevo FSM, relacionado con la realidad, querido Chico, significa salir de tu experiencia de la iglesia de base de Brasil, para entrar en un camino que requiere alguna organización: por ejemplo, hacer un FSM sobre los varios puntos que la olla a presión deja escapar, de Chile a Alger, de Lebanon, a Honk Kong, de Francia a Yemen… los puntos que nos dicen que el sistema ya no aguanta… Pero tiene sentido querer llevarlos todos a un lugar, para que discutan entre ellos, como es nuestra tradición, sin que puedan hacer ninguna declaración: ¿Estamos seguros que esto es lo que los que manifiestan para un cambio necesitan hoy? A la vez, no creo que tampoco puedan organizar un movimiento, vista las grandes diferencias. Pero un espacio de encuentro y de intercambio ciertamente. ¿Pero tú crees que la vieja fórmula del FSM es contemporánea?

Esto dicho, un abrazo, Roberto.

A lo cual respondí interesado por la importancia del tema:

«Es un tema apasionante y a la vez lleno de ideas contrapuestas y en un marco que no las puede atender y por lo tanto tampoco responder.

El FSM irrumpe en el Brasil de Lula, donde la burguesía paulista en particular, luego de combatirlo de mil formas, lo apoya como un modo de desarrollar su inserción en el mercado mundial.

El FSM, nació con ese impulso pero producto de una inmensidad de militancias en distintas áreas del desarrollo humano y con distintos objetivos y fines. Y está bien que fuera así porque eso es lo que mejor expresa el sentimiento y el desarrollo de los seres humanos.

El Foro no se podía constituir en una iniciativa política en sí mismo, podía dar los insumos, y ser la base con conocimientos y militancia, no podía resolver la ecuación política.

Lula y también la burguesía paulista con sus objetivos diferentes agotaron rápidamente su programa. La crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista exige un programa que lo que hasta el día de hoy está para resolver. Y no es el Foro el que lo debe resolver son las organizaciones políticas que dicen responder a los intereses de los trabajadores, que deben tomar el desafío.

No es el Foro el que está en crisis, sino las organizaciones políticas, el Foro está allí y cada vez que se le convoque estará presente».

Mis disculpas, soy consciente de traer al intercambio apreciaciones en el marco personal, que desde mi punto de vista (también subjetivo) valen en tanto son preocupaciones que cada vez están generalizadas.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 21 de Noviembre de 2019.


Enlace del artículo original en castellano:

https://www.uypress.net/auc.aspx?100275


Nota:

1El ítalo-argentino Roberto Savio es economista, periodista, experto en comunicación, comentarista político, activista por la justicia social y climática y defensor de una gobernanza global anti neoliberal. Director de relaciones internacionales del Centro Europeo para la Paz y el Desarrollo. Cofundador, en 1964, y actual Presidente Emérito de la agencia de noticias Inter Press Service (IPS), presidente de Other News.

Respuesta a Yamandú Orsi.

Respuesta a Yamandú Orsi.

Yamandú Ramón Antonio Orsi Martínez.No lo conozco personalmente. Los informes me indican que se trata de un excelente administrador, frenteamplista y militante. Estoy hablando del compañero Yamandú Orsi. Sin embargo y quiero señalarlo, sus declaraciones sobre la desdolarización del país son equivocadas. Necesitamos tener un lugar donde debatirlas. Esto de opinar diciendo lo que se piensa es muy bueno. Ahora necesitamos la contrapartida de eventos donde esto se pueda debatir abiertamente, con el complemento luego de que las organizaciones tomen luego las medidas propias necesarias para cumplir administrativamente con lo resuelto. Así debe funcionar la democracia en todos sus planos: sindical, política, social.

Azucena Arbeleche.Bastante daño le ha hecho al país las declaraciones de la economista Azucena Arbeleche diciendo que habían hecho gestiones –no sabemos por resolución de quién– ante calificadoras internacionales de riesgo. No debería promoverse que se juegue al pelotazo, como parece ser la moda actual. Volviendo sobre el punto decíamos en nuestra columna de Uypress, con referencia a Chile: «Imaginemos por un momento a Chile, a Uruguay, a Brasil, a Grecia, a España, sin impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones. ¿Y entonces como se banca el presupuesto del Estado?, con un impuesto sobre la circulación del dinero, haciendo inválida cualquier transacción que no esté debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine».

«Sí, pero ningún país lo puede hacer por separado, si y es ahí donde debemos organizar la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para imponer un cambio sustancial en la economía del mundo».

«Una sola forma universal de medir los hechos económicos, no a una moneda para los dueños de los medios de producción y otra para la gente. Que los recursos provenientes de un impuesto a la circulación del dinero sean administrados democráticamente sin engrosar las burocracias estatales y administrados con criterios de rentabilidad social, y eficiencia».

Por eso hablar de dos monedas cuando los ahorros del país, y los ahorros personales de los administradores se hacen en la moneda «fuerte» no sólo me parece incorrecto, sino grave para los intereses de la gente. Destaco lo de fuerte porque ya en el mundo se debe hablar de monedas predominantes como es en este caso, que inciden sobre la vida de la gente, y hacen que sobre el manejo de ellas se juegue con el nivel de vida de vastos sectores.

Jorge Aniceto Molinari.
Martes, 19 de Noviembre de 2019.

Esto es ahora: 2019.

Esto es ahora: 2019.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias dándose un abrazo.Se perfila como novedad un gobierno en España del PSOE y Podemos. Se están discutiendo cargos lo cual no es novedad, pero la preocupación es que programa para España y ahora ya con eso no alcanza, es necesario avanzar en un programa para el mundo.

No somos optimistas. Ahora la situación va agregando cada vez más ingredientes en la crisis en un mundo cuyo gobierno y en la pugna está en manos de los cuerpos gerenciales de los conglomerados empresariales multinacionales, sus instrumentos para aplicar su política a los Estados son el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Es una dictadura por ahora no cuestionada y donde todo lo demás viene por añadidura.

Tal vez la historia nos esté reservando novedades, son demasiados los ingredientes que se le vienen poniendo a la olla de la crisis, para que de ella la humanidad no saque enseñanzas para avanzar.

Y porque no, desde España, desde Uruguay; miren lo que está pasando en Bolivia, todo el odio de clase al desnudo como que hubiera estado escondido por la afrenta que para ellos significaba que un «Indio» fuera Presidente, con el apoyo del pueblo.

Hasta la sociedad en EE.UU. parece más tolerante luego del gobierno de Obama, ahora el problema sigue siendo el mismo: ¿cuál es el programa que necesitamos para abordar la crisis y sus consecuencias?

La derecha lo quiere todo aunque no sabe para qué. En el poder se siente segura. En Venezuela ganaron una elección entre más de 10 (la abstención de la izquierda fue notoria). En Bolivia aún con crecimiento económico importante, Evo dio un paso en falso, y fuera, sus mayorías no califican en el mercado capitalista. Recordemos que su derrota en la propuesta constitucional de continuidad fue precedida de una campaña de prensa, sucia sobre su moralidad, que luego se demostró falsa.

Un amigo me escribe coincidiendo con mis enfoques, pero me señala que insisto con la revolución bolchevique que está fuera del conocimiento de las generaciones actuales.

Tal vez tenga razón en que me faltan elementos en el desarrollo, y que no explique suficientemente en que todos los cambios sociales para afirmarse necesitan de la teoría y del conocimiento profundo de la realidad. En 1917 llegó en plena crisis al poder, un partido que tenía toda una estructura ideológica que no la enarbolaba como dogma sino como guía para la acción y a su vez la enriquecía permanentemente con nuevos textos. Eso se cortó en 1924 y aún hoy la humanidad lo sufre porque no ha podido reemplazarlo y continuar la tarea de elaboración que es lo que hoy necesitamos imperiosamente. Hoy la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista abarca a todo el planeta.

Los partidos actuales, todos, elaboran programas para su país como si el resto del mundo no existiera y no fuera determinante.

Sin embargo el propio Marx tenía una respuesta para esta interrogante:

«…El conjunto de las relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio (Uberbau) jurídico y político y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina (bedingen) el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia».

Esta estructura económica es hoy ecuménica. De eso la conciencia social ha comenzado a tomar nota y necesita tiempo y experiencia para conformar la voluntad política necesaria para avanzar.

Estamos en presencia de una crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista y no solo necesitamos que su muerte sea en paz, sino que sea reconocida como tal.

Cuánto ha costado en términos de desarrollo de la economía, que se entendiera que tal como venía el desarrollo económico de la humanidad, el capitalismo que conociera uno de sus centros de mayor desarrollo en el Reino Unido, necesitó, en una determinada etapa, construir un nuevo centro sobre la base en gran parte de la herencia cultural del propio Reino Unido en EE.UU., rica en luchas sociales y la aplicación de todos los avances de la tecnología, recordemos el rol del ferrocarril en medio de la guerra civil en la construcción de la unidad nacional.

Similitud en la utilización de ferrocarril para construir el ejército rojo, y la propia unidad de la Unión Soviética sobre esa base en medio de la guerra civil.

La vida hacía añicos la teoría del súper imperialismo y daba la razón a los análisis de Lenin.

Sin embargo, la vida iba a depararnos nuevas vueltas, EE.UU. comandaba el libre mercado en el mundo, y a la vez la Unión Soviética, luego de la derrota de Lenin, se convertía en el modelo alternativo al capitalismo que se esboza desde un capitalismo de estado y se amuralla.

Renacía nuevamente la teoría del súper imperialismo. Y otra vez la vida no sólo que da por tierra con esta teoría sino que nos hace vivir hoy la paradoja en la construcción de un nuevo centro predominante del capitalismo mundial en China y su entorno, gobernada esta por el Partido Comunista y liderando el libre comercio mundial.

El ministro del área en el gobierno Bolsonaro de Brasil acaba de informar –no ocultando su satisfacción– que ese país va a firmar un tratado de libre comercio con China. Cosas vedere Sancho, le haría decir don Miguel de Cervantes a don Quijote.

Y por si esto fuera poco es EE.UU. ahora el que se amuralla, y no son pocos los izquierdistas que sueñan en el mundo con sus propias murallas con el objetivo de desarrollos nacionales.

«El modo de producción de la vida material determina (bedingen) el proceso de la vida social». El proceso de la economía china y su entorno necesariamente luego de su auge va a conocer la necesidad de planificar su vida posterior, se pondrá en juego en el nuevo centro del capitalismo la capacidad de los comunistas para rectificar una compresión de los fenómenos sociales luego de la derrota de Lenin, que no ha permitido comprender en su plenitud el pensamiento de los maestros y frenó por todo un período la compresión de los fenómenos que estábamos viviendo.

Tal vez lo que ha costado pasar de los límites nacionales a los internacionales, para elaborar respuestas en beneficio de la gente. Hoy todavía los comunistas y los socialistas son nacionales. La literatura sobre la derrota de Lenin en 1924, es aún muy escasa. En el Uruguay tenemos el privilegio de tener un texto de José Batlle y Ordoñez sobre el tema.

Sin embargo, la tarea central para procesar este cambio aún no está planificada –falta la voluntad política que lo realice y es nada más ni nada menos que la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional para imponer un cambio sustancial en su política, que necesitará de dos herramientas primarias para poder ser aplicada: la moneda y los impuestos.

Ahora creo entender que está pasando con quienes leen mis notas: Toda la vida se basaron en la idea de que socialismo es propiedad estatizada, y que alguien venga y les diga que eso es un error, que el socialismo se construye no creando un modelo alternativo al capitalismo, sino desarrollando éste hasta sus límites, para luego ayudar a que su predominancia muera en paz y se comience a planificar la economía con un carácter mundial y sobre la base de una moneda única universal y que los impuestos que la sociedad necesita para abordar las necesidades de este etapa deben provenir de la propia circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales y haciendo no válida toda transacción que no esté debidamente registrada en los instrumentos que la sociedad democráticamente determine.

No desconocemos que en toda una etapa de la historia, el Estado cumplió una función y muchas veces fue el escudo de los débiles, cuando los débiles pudieron hacerse fuertes para defender sus derechos. Ahora, siempre fue un medio y no un fin en sí mismo.

No renegamos de ninguno de los programas nacionales que en su momento reivindicó la izquierda en la lucha de clases, si aportamos que estos tenían y tiene un período a cumplir que hoy necesita de una perspectiva superior.

Y nos hacemos cargo, ahora que está de moda decir que uno se hace cargo, de todos los errores cometidos en el capitalismo de estado con el objetivo de contribuir a liberar a la sociedad de las consecuencias de la explotación capitalista. De lo que no nos hacemos cargo es de convertir esas acciones en la teoría necesaria para superar la etapa capitalista de la sociedad, y menos de emparentarla con las ideas que en su momento desarrollaron los maestros. Y menos aun de la corrupción y de los crímenes que se cometieron en nombre de los ideales revolucionarios.

La vuelta a esas ideas es lo que nos permite pensar que un mundo mejor es posible.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 14 de Noviembre de 2019.

Propuestas económicas para la crisis. Entrevista a Jorge Aniceto Molinari. La Voz de Paysandú, 24‑9‑2019.

Propuestas económicas para la crisis. Entrevista a Jorge Aniceto Molinari. La Voz de Paysandú, 24‑9‑2019.

https://www.ivoox.com/propuestas-economicas-para-crisis-entrevista-a-jorge-audios-mp3_rf_42634107_1.html

Néstor Gerardo Vanzini entrevista a Jorge Aniceto Molinari, colaborador del Centro de Estudios Joan Bardina en Uruguay. Propuesta de un patrón o una medida monetaria única para todo el Mundo, una moneda telemática que ayude a resolver diferentes problemas económicos: Deuda de los estados y carencias presupuestarias, posible quiebra de los servicios sociales, paro, fraude fiscal, especulación de divisas, corrupción, falta de protección al medio ambiente, etc. Como el Presidente de Uruguay José Mujica planteó esta solución en la Asamblea General de la ONU, el martes, 24 de Septiembre del 2013.

Emisión radiofónica del martes, 24 de Septiembre de 2019. CW39, La Voz de Paysandú, Uruguay. Duración: 37 minutos y 11 segundos. Idioma: castellano.

El derecho a criticar.

El derecho a criticar.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

El haber sido por muy poco tiempo universitario en mi juventud tal vez me restrinja el derecho a ser crítico con los universitarios de hoy. No me ocurre lo mismo con la militancia política que la he asumido en sus distintos niveles prácticamente desde que tengo uso de razón.

¿A qué quiero llegar? A que siento la necesidad de hacer una fuerte crítica a los sectores universitarios que tienen que ver con la ciencia política –no conozco que el fenómeno se extienda a otras disciplinas– por su falta de iniciativa para promover en la sociedad nuestra y en su vinculación con el mundo, el debate de los problemas graves que hoy se viven.

No escapa a mi conocimiento que en el mundo actual los motores generadores de ideas deberían ser los partidos políticos (en especial los llamados de ideas, aunque en definitiva todos deberían serlo) y que ello no está ocurriendo.

Tomemos el ejemplo de nuestro Partido Comunista, fundador del Frente Amplio, de la Central Sindical, participe activo bajo el liderazgo de Rodney Arismendi de la vida política de toda nuestra América. De activa incidencia además en la propia vida universitaria. Hoy es un partido nacional, sin opinión sobre cómo transcurre el desarrollo capitalista en el mundo. Tienen declaraciones donde ubican siempre el bando al que apoyan, pero todos sabemos que en política esa no es la enseñanza de los maestros y que no alcanza.

Nuestro Partido Comunista aún no reconoce que Lenin fue derrotado en 1924 y que la vida confirmó el juicio de José Batlle y Ordoñez a la muerte de Lenin. En que además Batlle valoró lo que significó para el pueblo ruso y para la humanidad el triunfo de esa revolución.

El no hacerlo le trae consecuencias como el de tener que explicar permanentemente por ejemplo la dictadura del proletariado, que para los maestros era la necesidad de los trabajadores de arrancar conquistas elementales para el desarrollo de su vida a la dictadura de la burguesía. En cosas tan elementales como por ejemplo acá, en el Uruguay reciente, la responsabilidad empresarial frente a los accidentes en el trabajo. Es cierto esa conquista se plasmó a través de la ley, ¿pero hubiera sido posible sin los trabajadores movilizados?

Los sectores conservadores de la sociedad admiten la organización de los trabajadores como una imposición de la que siempre buscan liberarse o de buscar sectorialmente de asociarlo a sus fines, cosa que muchas veces han logrado, a través de la burocratización del aparato sindical.

Confundir el trabajo de Lenin en el desarrollo de las libertades democráticas en el propio Estado soviético, e incluso en todo ese periodo de lucha ideológica en que combatió con las ideas de Trotsky sobre el comunismo de guerra (Trotsky reconoció luego su error) y de Bujarin sobre el socialismo a paso de tortuga, cuyo desarrollo teórico fuera tomado como propio por Stalin en el texto «Cuestiones del leninismo» –Stalin era incapaz de desarrollar un planteo teórico de esa entidad– que culminaron también con el asesinato del propio Bujarin, y el desarrollo a ultranza del capitalismo de estado. Recordemos que Lenin en sus análisis le daba al capitalismo de estado un valor coyuntural, necesario para salvar el aparato productivo de la destrucción de la burguesía.

Trotsky, uno de los grandes líderes de esa revolución y uno de los perseguidos hasta el asesinato por Stalin, siempre supo diferenciar la dirección enfermiza de ese Estado de lo que significaba la Unión Soviética como conquista para la humanidad, como sustento para otras revoluciones, y para llegar a lo que es hoy, en que el desarrollo capitalista, con su predominancia en una crisis irreversible, a tener a China gobernada por un Partido Comunista como el nuevo centro de su actividad actual. Liderando además el libre comercio mundial que fue lo que en sus inicios (el comercio) dio origen a la etapa capitalista de la humanidad y a la superación del feudalismo.

Hoy no hay una explicación a esto, y ello se siente también en el ambiente universitario y no solo ahí, en las investigaciones, en la actividad de las distintas cátedras. No es lo mismo reunir datos e investigar que tener la iniciativa de caminos a recorrer. A esto están referidos en gran parte los aportes de Antonio Gramsci. No es otra cosa la hegemonía de la que él habla.

Es muy común escuchar y leer opiniones en las que se dice, por ejemplo: hay que juntarse y estudiar un camino para la crisis de la seguridad social.

Y está bien. Ahora eso no es lo más importante, lo más importante es tener una posición y jugarse documentada por ella, sin la cual las reuniones, los congresos, las conferencias transcurren sin consecuencia.

Es cierto para ello se necesita estudio, certezas, intercambios, pero el problema es pegar el salto y jugarse por una posición, eso hacían los maestros, eso hacía Batlle, Quijano, Seregni, Arismendi.

Eso es lo que explica la necesidad de la lucha de tendencias en cualquier organización que tenga vida activa. Trotsky explicaba que esto es necesario como el aire que respiramos, donde también absorbemos toxinas pero si dejamos de respirar morimos.

El capitalismo en sus inicios también fue pujante, y continuó, conquistando todo el planeta, en su predominancia la humanidad ha conocido avances increíbles, la rentabilidad lo explicaba todo y el mercado regulaba esa rentabilidad que era la madre de todas las realizaciones.

El llegar a los límites posibles trae como consecuencia que esa rentabilidad, comienza a agostarse, y con ello el crecimiento de todas las lacras de la decadencia, uno de cuyos ejemplos más dramático es el permanente crecimiento de los paraísos fiscales, el endeudamiento frenético de los Estados, la industria de la guerra, los juegos, la droga. La corrupción comienza a ser una necesidad para la subsistencia del sistema, una especie de opio. En eso cayó Lula, Correa, la propia Cristina, y podríamos seguir. Muchos de los juicios contra ellos son inventados por la propia corrupción capitalista, como está saltando hoy en cada uno de estos Estados. También ha pasado y pasa en nuestro Uruguay con otra intensidad y tal vez con otro traqueteo.

Una de las críticas más comunes es de que la izquierda gobernando también es corrupta, o de que no ha podido gobernar sin corrupción y es correcta la crítica, salvo que la humanidad no ha salido del capitalismo y de él no se puede salir por Estados. Con el agravante de que el gobierno de la economía del mundo ya no radica en los Estados.

Es aquí donde llegamos al meollo del asunto.

Chávez nos dijo en una oportunidad: la campaña electoral que me llevó a la Presidencia de la república de Venezuela la financió el Zar de las comunicaciones Cisneros. Ganadas las elecciones se presentó Cisneros ante Chávez y le dijo: «los ministros van a ser tal y cual», a lo que Chávez respondió: «el Presidente soy yo y a los ministros los designo yo», y ahí comenzó otra historia que Uds. Conocen.

Se está dando un fenómeno democrático formidable en México con Andrés Manuel López Obrador. Ahora la económica está estancada o tiende a estancarse. La derecha espera su momento porque las contradicciones de esta sociedad son enormes.

Entonces no hay nada más importante –no importa el lugar desde donde desarrolle la actividad– para quién siente la causa de la humanidad, que ayudar a preservar lo conquistado, sabiendo a la vez que ello no va a ser posible si no se avanza en un programa de transición que permita a la humanidad ayudar a la predominancia del modo de producción capitalista a morir en paz.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 24 de Agosto de 2019.

De lo simple a lo complejo, de lo complejo a lo simple.

De lo simple a lo complejo, de lo complejo a lo simple.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Intentamos explicar lo más simple que podemos lo que pensamos. Para así ayudar al intercambio y que el mismo nos enriquezca y nos ayude a abordar los fenómenos complejos en los que estamos inmersos.

Acá en el Uruguay un ex presidente, ahora Secretario General de su Partido, que llegó a la Presidencia con el principal líder opositor preso y con el líder de la izquierda proscripto, con detenidos desaparecidos, declara que el principal asunto de la campaña electoral en Uruguay es definir si Venezuela es o no, una dictadura.

Conste además que no estamos renegando del proceso de salida a la dictadura que vivió Uruguay, que mucho tuvo que ver además con la etapa de valoración que los servicios de EE.UU. hacían del desgaste que los ejércitos de América Latina estaban sufriendo al convertirse en árbitros en el manejo político que normalmente hacen los partidos y que mucho tiene que ver con la suerte del propio aparato productivo del país.

Y, por si fuera poco, la voluntad política del pueblo uruguayo reivindicando siempre mayoritariamente el funcionamiento de las instituciones de todo tipo que la sociedad se ha venido dando en democracia.

Tampoco desconocer, el papel muy particular del entonces Presidente Sanguinetti de recibir al Comandante Fidel Castro durante su segundo gobierno. Sí que lo que se juega no es tan simple como la definición democrática abstracta que pretende ahora el Dr. Sanguinetti, extrapolándola de la propia intervención declarada públicamente del comando sur del ejército de EE.UU.

Ahora una pregunta simple: ¿quién o quiénes gobiernan la economía del mundo?: ¿los Estados? Porque si así fuera, los gobiernos que se eligen para cada país serían representativos de la voluntad de la gente en el gobierno de esa economía.

Sabemos que la planificación de esos conglomerados empresariales multinacionales poco o nada tienen que ver con la planificación de algún Estado en particular.

En 1916, un año antes del triunfo de la revolución rusa, Lenin escribió «El Imperialismo fase superior del capitalismo» en el que afirmaba que la economía del mundo se encamina a ser gobernada por encima de la voluntad de los Estados por los complejos empresariales multinacionales a la vez en pugna por una tasa de ganancia cuya tendencia a agostarse sería cada vez más notoria en relación a la propia posibilidad de expansión del sistema capitalista, destinado además a llegar a los confines de todo el planeta.

Esto es lo que hoy está ocurriendo, a la vez que se da en medio de un fenómeno que es que el centro del modo de producción capitalista que conoció un primer auge en el Reino Unido y luego se desplazó a EE.UU., hoy se está desplazando a China que además lidera el libre comercio a nivel mundial, gobernada por el Partido Comunista.

A la vez agreguemos una contradicción más, el gobierno actual de EE.UU. amuralla su economía para posibilitar un desarrollo de los empresarios que quedaron relegados al escenario nacional. Es naturalmente un escenario coyuntural porque en un plazo mediano esta situación es insostenible.

Y todavía una contradicción más, en la izquierda o de la mano de gobiernos que dicen representar un sentimiento progresista se insiste en desarrollos nacionales sin tener en cuenta un programa de integración en la economía universal que es vital.

Ahora, ¿Qué tiene la derecha para gobernar esta dictadura económica del planeta?: la moneda y los impuestos, a los cuales la izquierda aún no accede, como que está impedida ideológicamente de analizarlos, salvo el lapsus de Mujica en la ONU en setiembre del 2013, análisis al que luego no volvió.

Entonces no nos podemos dar el lujo de crucificar al gobierno constitucional de Maduro, calificándolo de dictadura en esta situación de la economía mundial. Algo de esto ya pasó con la llamada primavera árabe, que fue utilizada por la derecha armamentista para desarrollar su industria y sembrar, en toda esa zona, hambre y miseria.

Tampoco esto nos debe impedir analizar los errores y horrores que cometen los gobiernos de izquierda en el mundo, más particularmente cuando no han podido rendir examen aún sobre materias tan sencillas como la moneda y los impuestos.

Carlos Marx y Federico Engels que dedicaron su vida a analizar y tratar de entender el funcionamiento del sistema capitalista, análisis que siguen siendo rectores para comprender el origen, el desarrollo, y su etapa de superación en la que estamos entrando, nos dicen que el propio sistema va creando los elementos capaces de sustituirlo en un ciclo de superación de la humanidad.

El maestro de taller inicial, que se transformaba en empresario a través de la aplicación de aquella humilde plusvalía –nadie ha demostrado que esto fuera distinto en cuanto al origen del capital– se ha convertido en impresionantes complejos empresariales capaces de hacerlo todo, pero para ello los núcleos centrales de técnicos y accesores se han convertido en la clave de ese notable crecimiento.

Así como al inicio era aquella humilde plusvalía de la que nacía luego el desarrollo capitalista, hoy eso está en manos de millares y millares –tal vez millones– de seres humanos que tienen una ubicación privilegiada en el aparato productivo, acumulando todo el conocimiento empresarial que la humanidad tiene en el desarrollo de su aparato productivo.

Cuando el capitalismo como sistema va trasladando su centro a China va en busca de preservar esa riqueza en el funcionamiento del aparato productivo.

Sin embargo, esa proyección tiene un límite y es la rentabilidad sin la cual el sistema como tal no puede ser.

La crisis se proyecta en forma inexorable, no es ya coyuntural, la continuidad del sistema está hoy montada en el crecimiento de China y su entorno. No lo veamos como la proximidad de una catástrofe porque esto tiene salida, en la medida que construyamos la voluntad política que ayude a superarlo.

Sin embargo los riesgos existen, fundamentalmente provienen de la industria de la guerra, industria que en su historia se constituye en válvula de oxigeno de las crisis del capitalismo, aún cuando existe una mayor consciencia de los peligros a partir de las tragedias de la segunda guerra mundial.

La demora en la concreción de una transición podría ser letal.

Una vez más, no estamos hablando de construir una alternativa que confronte con el capitalismo como modo de producción. Estamos si hablando de construir una transición que ayude a la predominancia del capitalismo a morir en paz aún cuando este modo de producción seguramente seguirá existiendo aún por muchos años, decenas tal vez. Como por otra parte ha ocurrido con los modos de producción anteriores, con menor grado de desarrollo en su expansión global.

Esa transición tiene dos llaves: la moneda y los impuestos. Luego la construcción de organismos de la sociedad para que democráticamente se vuelquen en ellos las necesidades de desarrollo y planificación que la población humana tiene en el planeta.

Hoy no se puede hablar de democracia en ninguna parte del planeta, porque el gobierno de la economía está en manos de los conglomerados empresariales multinacionales que en pugna entre sí deciden el destino de la gente y de la producción.

El funcionamiento de todo el aparato productivo más allá de que entre los gobiernos podamos distinguir a aquellos que defienden o dicen defender a los sectores más humildes, o por el contrario los que se consagran a la defensa de sus intereses sectoriales, aún escondiendo sus intenciones.

Lo que hoy se está en condiciones de hacer en toda la humanidad, liberada de estas trabas, no debería hacer dudar a nadie que forme parte de ese sector de alguna manera privilegiado (técnicos y accesores) que participa de mil maneras y hace posible el desarrollo del aparato productivo, de acompañar el avance que se necesita para iniciar una etapa gigantesca de desarrollo social que acompañe las maravillas de la ciencia que ya se anuncian y que serían criminal se frenaran por la falta de voluntad política para dar este salto en la evolución humana.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 19 de Agosto de 2019.

La moneda nuestra de cada dia.

La moneda nuestra de cada dia.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Sin duda que es un momento muy difícil, pero más difícil aún por la falta de pronunciamientos, de opinión política; me estoy refiriendo a la llamada guerra de las monedas donde las jefaturas de los Estados operan de acuerdo a la influencia directa de los complejos empresariales multinacionales que gobiernan el mundo. Pensamos que esto es apenas el presagio de una tormenta mucho más grave y profunda.

Lo mejor de la humanidad debe acordar e imponer la unidad monetaria única y universal, no existe otra posibilidad de progreso aún eliminando la moneda física que la humanidad ya está en condiciones de hacerlo. Es decir determinar un valor único y universal, como el kilo, el litro, el metro…

Establecida la unidad y universalidad de la medición económica el otro paso es que el sistema impositivo sobre el cual con sus fondos se realizan las necesidades de la sociedad tiene que ir a gravar el movimiento del dinero danto muerte a las células cancerosas de los paraísos fiscales, estimulo permanente para todas las lacras sociales, que alimentan la rentabilidad.

Cambio de paradigma también que determinaría que la humanidad estuviera en condiciones de invertir en lo que es necesario y que hoy el capitalismo ya no hace porque no le es rentable.

Si esto ya no se ha hecho es porque sobre el interés general prima el interés de los sectores y sus círculos de influencia. No puede ser como sucede hoy en el mundo que haya una moneda para los negocios y otra para las remuneraciones salariales y pensionarias de la gente, para los pequeños negocios de barrio.

Esto le ha costado muy caro al pueblo de Venezuela y al pueblo de Argentina, por poner dos ejemplos –enfrentados políticamente– donde hubo quienes hicieron con esto enormes ganancias en detrimento del nivel de vida de la población en general.

En la última edición de Bitácora (Bitácora. Año XVIII, Nro. 797: Wilson Ferreira: «imperdonable», http://www.bitacora.com.uy/auc.aspx?10760,7), el compañero Esteban Valenti recuerda un juicio de Wilson Ferreyra Aldunate sobre que es imperdonable que un país como el Uruguay y en las condiciones en que está, sea ingobernable.

Una visión simple sin profundizar de como se mueve hoy la economía en el mundo, nos llevaría a decir que sí, que efectivamente la ecuación debería cerrar.

Batlle y una generación formidable así lo hizo, a inicios del siglo 20. Las economías se gobernaban desde los Estados y recién en 1916 vísperas de la revolución rusa Lenin escribe su «El imperialismo fase superior del capitalismo» en que nos advertía que el gobierno de la economía en el mundo iba a pasar de los Estados a los conglomerados empresariales multinacionales que es lo que hoy ocurre.

Valenti no ignora la dependencia de la economía mundial incluso en una publicación reciente analizando la inversión de UPM 2 en el Uruguay, con una cifra record en la historia económica del país, pulveriza los argumentos conservadores del Dr. Hoenir Sarthou afiliado a la tesis de una especie de socialismo en cada país, que hoy no llevan ni China, ni Cuba, para poner un ejemplo de los que en su momento edificaron una economía interna fuertemente estatista de alguna manera justificadas por las condiciones políticas que la crisis mundial les imponía a esos países.

Recordemos una vez más las vicisitudes de Lenin implantando la NEP (nueva economía política), que tanto ha costado analizar en nuestra izquierda.

No vamos a discutir acá el papel de los compañeros que en determinado momento desistieron de desarrollar la interna en el Frente Amplio (Partido de gobierno en el Uruguay) abandonándolo, para que las desviaciones burocrática y de corrupción tuvieran su sanción. Ya esto había ocurrido con otra dimensión en la interna del Partido Comunista (1992) y la izquierda uruguaya perdió la gran oportunidad de tener lucha ideológica que lo hubiera permitido profundizar sobre los problemas que hoy están aún pendientes de resolución en la izquierda y en el mundo.

El Frente Amplio con la conducción del General Líber Seregni se construyó integrando a todos pero no cortando nunca el debate y el desarrollo de las distintas opiniones. El mismo criterio se impuso en el movimiento sindical bajo la conducción de José Pepe D´Elía que ha permitido no sin dificultades desarrollar una central sindical. En otros países existe el todo o nada, el que es mayoría se queda con toda la dirección y el que pierde va para a fuera, que en definitiva significa varios sindicatos en un misma rama de actividad y su debilidad.

Días pasados leía un comentario del Dr. Ignacio de Posadas, (Ministro de Lacalle Herrera) figura muy controvertida pero que me consta que con el gremio bancario tuvo una actitud correcta. Decía de Posadas, que el programa de Wilson que él había apoyado era irrealizable.

Aspecto vinculado con el tipo de negocios que propiciamos frente a una política meramente estatista.

Esto tiene mucho que ver con lo que nos plantea Esteban, ¿cómo cerrar la ecuación en la economía de un país solo cuidando el tema de la honestidad republicana en el ejercicio del gobierno? No está solo en el planteo, hoy en el mundo lo acompaña con gran esfuerzo el presidente de México Andrés Manuel López Obrador, pero la economía de ese país hoy no crece. A diferencia de Argentina, Brasil, Ecuador,… la derecha aún no ha tenido oportunidad de acusarlo de corrupción, pero ella sabe por su experiencia que el capitalismo en estos años tiene esa característica en su desarrollo como imprescindible, y a partir de allí esperan para realizar la contraofensiva restauradora como lo han venido haciendo en toda América a medida que la crisis les capitalismo los está acorralando.

Los Estados comienzan a ser todos ingobernables, salvo los que pertenecen a la esfera de los que hoy siguen creciendo y ya son prácticamente centro del capitalismo mundial y del libre comercio o la coyuntura de una economía amurallada como ocurre hoy en EE.UU. con Trump.

Hoy estamos en condiciones de exigirnos intelectualmente un desarrollo mayor de nuestra capacidad de conocimiento de la realidad. La humanidad ha reunido un enorme bagaje de conocimientos en el plano económico y político que transitoriamente ha dejado de lado pero que necesita retomar.

Como diría el Dr. Carlos Quijano: «siempre se vuelve a Marx, para negarlo, para negarnos, para reafirmarlo y reafirmarnos, pero siempre se vuelve a Marx».

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 11 de Agosto de 2019.

¡Viva Batlle!

¡Viva Batlle!

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Hacen casi 30 años. Era afiliado al Partido Comunista y militante del gremio bancario. Se aproximaban las elecciones nacionales y departamentales (coincidían), y se me ocurrió escribir y repartir mi opinión a mis compañeros del Banco Hipotecario y del gremio bancario. (Su difusión superó mi aspiración inicial).

Me llegaron versiones de que la misma fue analizada por los Ejecutivos del Partido Colorado donde se analizó su legalidad y del Partido Comunista que se vio como positivo pero por medio de uno de sus dirigentes se me sugirió eliminar la referencia a Stalin.

Viva Batlle.

La verdad es que el boletín repartido en la puerta de acceso del personal del banco y con la colaboración del inolvidable Pelado Molfese, fue muy bien recibido y además reproducido por otros compañeros para distribuir en otras instituciones.

Lo reproduzco hoy porque mucho tiene que ver con lo que está pasando en la contienda electoral actual.

Consultados los abogados del Banco por un miembro del Directorio (de mayoría colorada), manifestaron que estaba ejerciendo un derecho ciudadano por fuera de la Institución y que no tenían base legal para imponer limitaciones.

Por otra parte, el boletín no fue modificado pues en los hechos estaba defendiendo el criterio de Lenin, de que en el Partido las opiniones son libres y la disciplina (el llamado centralismo democrático) está referida a resoluciones a las que se llega por parte de los responsables en el libre ejercicio de sus facultades y el Partido se preocupa por ejecutarlas correcta y disciplinadamente y comprometer a todos en su aplicación. Nada diferente al funcionamiento de la histórica Convención colorada en tiempos de Batlle y Ordoñez.

Recordemos además que en esa elección ganada por el Dr. Lacalle Herrera, el Frente Amplio gana por primera vez a través del Dr. Tabaré Vásquez la intendencia de Montevideo.

El boletín tenía de un lado la foto de Batlle haciendo alusión a que desde 1929 a 1989 habían transcurrido 60 años de su desaparición física, el título: ¡Viva Batlle! y del otro el texto que transcribo:

A mis compañeros y amigos:

¿Te fijaste que en esta campaña electoral nadie nombra al Pepe Batlle?

¿Te preguntaste por qué será?

Durante años el retrato del Pepe juntó muchos votos, y ahora ¿por qué ha desaparecido?

Yo me respondo: es que votar por cualquiera de los dos Jorge nada tiene que ver con Don Pepe.

Si votas a Jorge Batlle, en realidad estás votando por el programa de Lacalle y votar a Pacheco, es como volver a votar a Bordaberry (el blanco candidato colorado), ¿me explico?

¿Y el Hugo Fernández? Bueno, no corre, y a Don Pepe ni lo nombra.

Por supuesto los blancos, con Don Pepe nada que ver; fíjate que Don Pepe impulsó la creación del Banco de Seguros; dijo que era para que no fuéramos bobos y le regaláramos la plata a los gringos. ¿Y Zumarán? bueno en realidad lo que él hizo fue abrir las tranqueras –me explico– y muchos ya se fueron a galope tendido.

Por supuesto que a Carlos Julio no se le va a ocurrir defender a Batlle, bastante trabajo tiene con explicar que él no es comunista, y que sus votos no le van a servir a Lacalle.

¿Y en otras tiendas? El Hugo (se refiere a Batalla) tampoco habla de Don Pepe. Claro, si nombra mucho a Batlle, la gente puede pensar que vuelve al Partido Colorado, y en ese caso la figura de Zelmar cada vez más grande, pero cada vez más lejana, perdónenme, yo pienso que Zelmar nunca hubiera abandonado al General.

¿Y nosotros? Yo te confieso, que el 26 de noviembre a la noche, tengo unas ganas bárbaras de salir a 18 a gritar ¡viva Batlle! pero Don Pepe Batlle y esto sólo podrá producirse si gana el Frente, si crece, si gana Montevideo.

Se me podrá decir: sí, pero Don Pepe no era de izquierda y además dicen que era masón.

Bueno, despacito por las piedras. En primer lugar masones eran los de antes, los de ahora están para… (ponele vos adjetivo).

En segundo lugar, sabés lo que dijo Batlle en enero de 1924 en el diario «El Día» cuando murió Lenin. Algo así como, salvando las diferencias ideológicas, de pie, Lenin ha muerto. Y le rindió su homenaje señalando que había sido un gran revolucionario.

Claro, tú me podrás decir que luego de Lenin vino Stalin, que entre otras cosas asesinó o mandó asesinar a los compañeros de Lenin, y el nazismo, que vio su gran oportunidad, se lanzó sobre el primer Estado de obreros y campesinos y esto le costó a la Unión Soviética 20 millones de muertos.

Pero la Unión Soviética no pudo ser derrotada, y las ideas de Lenin, a las que rindió homenaje Batlle, hoy son retomadas por Gorvachov y la lucha en el mundo sigue.

Mi viejo votaba a Batlle (a Don Pepe) para que los pobres fueran menos pobres aunque los ricos fueran menos ricos.

Claro el después, sin abandonar a Batlle comenzó a votar al Frente Amplio.

Claro, yo algo leí de Batlle, sobre los trabajadores en la dirección de las empresas, sobre la propiedad social de los medios de producción y de cambio.

Por eso, compañeros y amigos, yo creo que si el 26 de noviembre a la noche tenés ganas de gritar, ¡Viva Batlle!, tenés un solo camino, votar al Frente Amplio.

Yo además, dentro del Frente Amplio, respetando todas las valiosas opciones que se presentan, voy a votar a Democracia Avanzada, por el Pepe, por Lenin, Gorvachov, por mi viejo (que ya no está), y por mis hijos y los hijos de mis adversarios.

Anímate y acompáñanos.

Tal el documento. No se me ocurriría hoy cambiar ni un punto, ni una coma. Si señalar que muchos de los problemas que en ese entonces estaban planteados hoy son aún mayores y el mundo enfrenta una crisis de la predominancia del modo de producción capitalista irreversible. De eso seguiremos hablando con orgullo del camino recorrido y del aprendizaje realizado y que hacemos esfuerzos por continuar.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 6 de Agosto de 2019.

Enlace del artículo original en castellano:

http://barometrolatinoamericano.blogspot.com/2019/08/viva-batlle.html

Cascabel al gato.

Cascabel al gato.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Dicen que los ratones reunidos en asamblea para preservar sus vidas resolvieron por unanimidad ponerle un cascabel al gato. El problema pasó a ser entonces quién le ponía el cascabel al gato. Algo de esto está pasando con el acuerdo generalizado de que hay que reformar la Seguridad Social. Todos coinciden y hemos escuchado los más variados argumentos.

Ahora el problema es crucial para abordarlo y para la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista que estamos viviendo. Por lo tanto somos incansables en repetir una y mil veces nuestros argumentos hasta que se nos demuestre que estamos equivocados o no.

En Febrero del 2006 en plena crisis de la Caja Bancaria participamos sobre el tema en «Buscadores», un programa de la Televisión Nacional del Uruguay, que ahora pasa a VTV y esto era lo que decíamos.

En octubre del 2008, el gremio bancario defendiendo su Caja Bancaria, logró un importante acuerdo a nivel del gobierno que ha permitido en este sector un equilibrio actuarial sustentable y un ejemplo a analizar y tener en cuenta.

Por otra parte el crecimiento sostenido de la economía y los acuerdos salariales han permitido que los distintos sectores abarcados por la Seguridad Social hayan vivido un periodo de relativa tranquilidad y digo relativa porque no ignoro las consecuencias de la salidas a la Seguridad Social que originó la llamada ley de las afaps con sus consecuencias actuales.

Ahora hoy todos avizoran un panorama sombrío en la medida que la crisis económica directa, que vive esta zona del continente va a tener también consecuencias en el Uruguay, aún cuando haya un nuevo período de gobierno para el Frente Amplio; nuevo período para el cual todos en la oposición parecerían estar de acuerdo en que así ocurra en la medida que electoralmente aumenten su influencia para poder decidir en las medidas futuras de gobierno, sin por lo tanto estar implicados en la responsabilidad del mismo, cuando no tienen la menor idea de que hacer, y más aún con lo que le viene sucediendo a cambios muy festejados por ellos –a la oposición– en su momento, como los de Macri y Bolsonaro.

Esta Seguridad Social que hoy tenemos se corresponde a una etapa de desarrollo capitalista en el mundo occidental y cristiano que está llegando a su fin. Todos coinciden en que el problema son los recursos y por lo tanto o se achican las prestaciones o se incrementan estos. En el mundo capitalista actual esto es una disyuntiva de hierro, ecuación que podríamos definir como indestructible dentro de la predominancia de este modo de producción.

Podríamos resumir: para bajar las prestaciones se precisan gobiernos neoliberales lindantes con el fascismo, para aumentar los recursos se necesitan gobiernos «populistas» que pongan impuestos a los empresarios o asuman desde el Estado gestiones empresariales que por lo general están destinadas al fracaso.

¿Y entonces quién le pone el cascabel al gato?

Para nosotros humildemente se trata de comprender que la Humanidad está en otra etapa y que para abordarla en beneficio de la gente necesita reformas universales para las cuales hay que construir voluntad política.

Hoy están existiendo situaciones dramáticas donde las necesidades presupuestales hacen que gobiernos sensibles a los problemas de la gente tengan que decidir si determinados recursos van para atender una población cada vez más envejecida o a las nuevas generaciones, por ejemplo.

Es urgente el cambio de rumbo del Banco Mundial, y del Fondo Monetario Internacional, en lo regional entre otros del Banco Interamericano de Desarrollo y para ello es necesario que los cientos y miles de intelectuales que han estado involucrados en su gestión hagan el análisis retrospectivo de lo que ha sido su gestión y sus propuestas fallidas en el seno de la sociedad humana.

Esto puede sorprender, porque existe una «cultura» de izquierda que cataloga a estos organismos de una manera y para siempre: «son el estandarte de la derecha». No desarrollamos falsas expectativas, pero si sabemos que la crisis en su curso puede tener transformaciones en la manera de encarar los problemas que llegados a un determinado punto pueden eclosionar, más aún si somos capaces de hacer propuestas programáticas correctas y no un compendio de buenas intenciones que es en lo que se han convertidos los programas de las izquierdas. La crisis actual es irreversible para la predominancia del modo de producción capitalista, ¿o alguien puede demostrar lo contrario?

En el Uruguay por ejemplo tenemos a una personalidad excepcional como el Contador Enrique Iglesias, quién ha manifestado su preocupación por la incertidumbre que hoy afecta al desempeño político y económico de los Estados en el mundo. ¿No sería el momento de un llamado a esa reserva intelectual del mundo para encarar la crisis actual? No se trata entonces de un cascabel sino de abordar a nivel humano una salida que nosotros no tenemos la menor duda de que existe, y que vale la pena transitarla.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 27 de Abril de 2019.

Malevaje.

Malevaje.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

En las letras de los tangos, hay de todo, pero predomina toda una filosofía que vive y se realiza con grandes virtudes y defectos, en el común de la gente. Es una llave formidable para comprender y estudiar la idiosincrasia y la historia de nuestra comunidad.

Hay letras de tango para explicar hasta lo más increíble, sin duda que también en un mar de contradicciones, no es fácil en muchas oportunidades interpretarlos en su escenario y en su sentir.

También expone una etapa de nuestra historia donde un desarrollo inicial se frustra y luego se engarza en una nueva etapa del desarrollo económico de la humanidad. Tal vez por eso las letras más sentidas corresponden a la década del 40 (del siglo XX) cuando nuestro Carlos Gardel ya había fallecido.

«Malevaje» (1929) es uno de esos tangos donde describe la historia del «Malevo»1 golpeado por la vida que se arrima mansito y desconocido para sus viejos conocidos.

El se creó y a la vez le crearon una historia –mito al fin– la vida que en la letra de este tango describe como en sus vueltas lo bajó y lo puso en el lugar donde el tango va a su encuentro.

No tengo capacidad, pero si pudiera lo haría, tal vez en una letra de tango, es lo que hoy está pasando con múltiples actores políticos. Esto es lo que intentan hacer las «murgas», género artístico popular –muy nuestro– con variada suerte.

Tenemos una tremenda falta de preparación para entender en medio de una crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista qué carajo está pasando.

Claro, el primer plano de destaque es para el individuo y sus «flaquezas» no para la crisis de la sociedad. Eso parece inaccesible. Sin embargo los grandes autores en la letra de cada uno de los temas hacen una pintura social para colocar las cosas de alguna manera en su lugar.

Veamos sino lo que está pasando –corresponde a una información difundida por la CNN–. Nuestro ex Presidente Dr. Julio María Sanguinetti habría firmado el apoyo a Juan Guaidó 7 (siete) días antes de que este se juramentara como presidente de Venezuela: «El malevaje extrañao te mira sin comprender, no sos el mismo que ayer…».

Si, alguien me podría decir: «te extraña esta forma de proceder». En eso sigue siendo el mismo «malevo» que se jactaba de no perder ninguna huelga obrera que involucrara a su gobierno, o mejor dicho no abrir ningún camino sindical para las reivindicaciones de los trabajadores. Como quien dice «batllismo» pero no el de don Pepe.

«Malevaje» revela una crisis, personal circunscripta a un individuo, nos sería muy difícil determinar a partir de esto otras coordenadas de la sociedad aunque si trate de explicarlo en su época.

Y que tentado estoy en hacer con la realidad actual, cuadros similares accesibles a todos los niveles del hacer político. Es un derrumbe generalizado de paradigmas, el capitalismo es cruel en su crisis.

Los burguesitos –los hay para todos los gustos– se atan a las ideas del capitalismo, pero les es imposible explicar la conducta económica actual de EE.UU. o entender China, a la que si se cuidan no hacer objeto de sus ataques ideológicos, vaya que eso perjudique su comercio, porque al que le va bien le va bien, no importa lo que piensa o las utopías que defienda.

Tal vez por eso de vez en cuando escucho a Gardel cantando «Aquaforte» y quedo una vez más frustrado porque el tango termina mal: el tipo con ganas de llorar ante la injusticia, con ni el menor atisbo de rebeldía llamando a organizar la resistencia social o poniéndose como hoy está de moda en Europa, un «chaleco amarillo» al menos.

Ahora no me lo nieguen: cuantos malevos vemos hoy en la vuelta con conductas que ya no tienen explicación. El abanico es amplísimo. Como nos encantaría crucificarlos para justificar nuestras propias conductas, cuando lo que se necesita es abrir la capacidad de razonar y tener en el análisis todos los complejos elementos que nos presenta el mundo actual y que en un muy corto plazo van a generalizar la puesta a prueba de nuestra capacidad para elaborar salidas.

La inmensa mayoría de los «malevos» en su posición actual no arrastran a nadie. La sociedad es dura cuando de analizar continuidad en las conductas se trata. Es más, esto es lo más fácil, sencillo. Lo otro, el analizar con un criterio y un método lo que está sucediendo nos parece en la mayoría de los casos inaccesible, aunque existan experiencias y métodos que en su momento sí lo hicieron y vaya si dejaron una senda trazada y un bagaje enorme de conocimientos que la humanidad no tenemos dudas va a retomar para abrir el camino a un modo de producción superior al que hoy predomina y necesita morir en paz.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 10 de Febrero de 2019.


Nota:

1El adjetivo malevo se utiliza de distintas maneras en varios países sudamericanos. En Argentina, el término se emplea para aludir a un individuo peleador o bravucón. El uso de esta calificación era más habitual en la antigüedad, cuando se atribuía dicha actitud o conducta a quienes residían en los arrabales de Buenos Aires.