Respuesta a Yamandú Orsi.

Respuesta a Yamandú Orsi.

Yamandú Ramón Antonio Orsi Martínez.No lo conozco personalmente. Los informes me indican que se trata de un excelente administrador, frenteamplista y militante. Estoy hablando del compañero Yamandú Orsi. Sin embargo y quiero señalarlo, sus declaraciones sobre la desdolarización del país son equivocadas. Necesitamos tener un lugar donde debatirlas. Esto de opinar diciendo lo que se piensa es muy bueno. Ahora necesitamos la contrapartida de eventos donde esto se pueda debatir abiertamente, con el complemento luego de que las organizaciones tomen luego las medidas propias necesarias para cumplir administrativamente con lo resuelto. Así debe funcionar la democracia en todos sus planos: sindical, política, social.

Azucena Arbeleche.Bastante daño le ha hecho al país las declaraciones de la economista Azucena Arbeleche diciendo que habían hecho gestiones –no sabemos por resolución de quién– ante calificadoras internacionales de riesgo. No debería promoverse que se juegue al pelotazo, como parece ser la moda actual. Volviendo sobre el punto decíamos en nuestra columna de Uypress, con referencia a Chile: «Imaginemos por un momento a Chile, a Uruguay, a Brasil, a Grecia, a España, sin impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones. ¿Y entonces como se banca el presupuesto del Estado?, con un impuesto sobre la circulación del dinero, haciendo inválida cualquier transacción que no esté debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine».

«Sí, pero ningún país lo puede hacer por separado, si y es ahí donde debemos organizar la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para imponer un cambio sustancial en la economía del mundo».

«Una sola forma universal de medir los hechos económicos, no a una moneda para los dueños de los medios de producción y otra para la gente. Que los recursos provenientes de un impuesto a la circulación del dinero sean administrados democráticamente sin engrosar las burocracias estatales y administrados con criterios de rentabilidad social, y eficiencia».

Por eso hablar de dos monedas cuando los ahorros del país, y los ahorros personales de los administradores se hacen en la moneda «fuerte» no sólo me parece incorrecto, sino grave para los intereses de la gente. Destaco lo de fuerte porque ya en el mundo se debe hablar de monedas predominantes como es en este caso, que inciden sobre la vida de la gente, y hacen que sobre el manejo de ellas se juegue con el nivel de vida de vastos sectores.

Jorge Aniceto Molinari.
Martes, 19 de Noviembre de 2019.

Esto es ahora: 2019.

Esto es ahora: 2019.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias dándose un abrazo.Se perfila como novedad un gobierno en España del PSOE y Podemos. Se están discutiendo cargos lo cual no es novedad, pero la preocupación es que programa para España y ahora ya con eso no alcanza, es necesario avanzar en un programa para el mundo.

No somos optimistas. Ahora la situación va agregando cada vez más ingredientes en la crisis en un mundo cuyo gobierno y en la pugna está en manos de los cuerpos gerenciales de los conglomerados empresariales multinacionales, sus instrumentos para aplicar su política a los Estados son el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Es una dictadura por ahora no cuestionada y donde todo lo demás viene por añadidura.

Tal vez la historia nos esté reservando novedades, son demasiados los ingredientes que se le vienen poniendo a la olla de la crisis, para que de ella la humanidad no saque enseñanzas para avanzar.

Y porque no, desde España, desde Uruguay; miren lo que está pasando en Bolivia, todo el odio de clase al desnudo como que hubiera estado escondido por la afrenta que para ellos significaba que un «Indio» fuera Presidente, con el apoyo del pueblo.

Hasta la sociedad en EE.UU. parece más tolerante luego del gobierno de Obama, ahora el problema sigue siendo el mismo: ¿cuál es el programa que necesitamos para abordar la crisis y sus consecuencias?

La derecha lo quiere todo aunque no sabe para qué. En el poder se siente segura. En Venezuela ganaron una elección entre más de 10 (la abstención de la izquierda fue notoria). En Bolivia aún con crecimiento económico importante, Evo dio un paso en falso, y fuera, sus mayorías no califican en el mercado capitalista. Recordemos que su derrota en la propuesta constitucional de continuidad fue precedida de una campaña de prensa, sucia sobre su moralidad, que luego se demostró falsa.

Un amigo me escribe coincidiendo con mis enfoques, pero me señala que insisto con la revolución bolchevique que está fuera del conocimiento de las generaciones actuales.

Tal vez tenga razón en que me faltan elementos en el desarrollo, y que no explique suficientemente en que todos los cambios sociales para afirmarse necesitan de la teoría y del conocimiento profundo de la realidad. En 1917 llegó en plena crisis al poder, un partido que tenía toda una estructura ideológica que no la enarbolaba como dogma sino como guía para la acción y a su vez la enriquecía permanentemente con nuevos textos. Eso se cortó en 1924 y aún hoy la humanidad lo sufre porque no ha podido reemplazarlo y continuar la tarea de elaboración que es lo que hoy necesitamos imperiosamente. Hoy la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista abarca a todo el planeta.

Los partidos actuales, todos, elaboran programas para su país como si el resto del mundo no existiera y no fuera determinante.

Sin embargo el propio Marx tenía una respuesta para esta interrogante:

«…El conjunto de las relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio (Uberbau) jurídico y político y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina (bedingen) el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia».

Esta estructura económica es hoy ecuménica. De eso la conciencia social ha comenzado a tomar nota y necesita tiempo y experiencia para conformar la voluntad política necesaria para avanzar.

Estamos en presencia de una crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista y no solo necesitamos que su muerte sea en paz, sino que sea reconocida como tal.

Cuánto ha costado en términos de desarrollo de la economía, que se entendiera que tal como venía el desarrollo económico de la humanidad, el capitalismo que conociera uno de sus centros de mayor desarrollo en el Reino Unido, necesitó, en una determinada etapa, construir un nuevo centro sobre la base en gran parte de la herencia cultural del propio Reino Unido en EE.UU., rica en luchas sociales y la aplicación de todos los avances de la tecnología, recordemos el rol del ferrocarril en medio de la guerra civil en la construcción de la unidad nacional.

Similitud en la utilización de ferrocarril para construir el ejército rojo, y la propia unidad de la Unión Soviética sobre esa base en medio de la guerra civil.

La vida hacía añicos la teoría del súper imperialismo y daba la razón a los análisis de Lenin.

Sin embargo, la vida iba a depararnos nuevas vueltas, EE.UU. comandaba el libre mercado en el mundo, y a la vez la Unión Soviética, luego de la derrota de Lenin, se convertía en el modelo alternativo al capitalismo que se esboza desde un capitalismo de estado y se amuralla.

Renacía nuevamente la teoría del súper imperialismo. Y otra vez la vida no sólo que da por tierra con esta teoría sino que nos hace vivir hoy la paradoja en la construcción de un nuevo centro predominante del capitalismo mundial en China y su entorno, gobernada esta por el Partido Comunista y liderando el libre comercio mundial.

El ministro del área en el gobierno Bolsonaro de Brasil acaba de informar –no ocultando su satisfacción– que ese país va a firmar un tratado de libre comercio con China. Cosas vedere Sancho, le haría decir don Miguel de Cervantes a don Quijote.

Y por si esto fuera poco es EE.UU. ahora el que se amuralla, y no son pocos los izquierdistas que sueñan en el mundo con sus propias murallas con el objetivo de desarrollos nacionales.

«El modo de producción de la vida material determina (bedingen) el proceso de la vida social». El proceso de la economía china y su entorno necesariamente luego de su auge va a conocer la necesidad de planificar su vida posterior, se pondrá en juego en el nuevo centro del capitalismo la capacidad de los comunistas para rectificar una compresión de los fenómenos sociales luego de la derrota de Lenin, que no ha permitido comprender en su plenitud el pensamiento de los maestros y frenó por todo un período la compresión de los fenómenos que estábamos viviendo.

Tal vez lo que ha costado pasar de los límites nacionales a los internacionales, para elaborar respuestas en beneficio de la gente. Hoy todavía los comunistas y los socialistas son nacionales. La literatura sobre la derrota de Lenin en 1924, es aún muy escasa. En el Uruguay tenemos el privilegio de tener un texto de José Batlle y Ordoñez sobre el tema.

Sin embargo, la tarea central para procesar este cambio aún no está planificada –falta la voluntad política que lo realice y es nada más ni nada menos que la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional para imponer un cambio sustancial en su política, que necesitará de dos herramientas primarias para poder ser aplicada: la moneda y los impuestos.

Ahora creo entender que está pasando con quienes leen mis notas: Toda la vida se basaron en la idea de que socialismo es propiedad estatizada, y que alguien venga y les diga que eso es un error, que el socialismo se construye no creando un modelo alternativo al capitalismo, sino desarrollando éste hasta sus límites, para luego ayudar a que su predominancia muera en paz y se comience a planificar la economía con un carácter mundial y sobre la base de una moneda única universal y que los impuestos que la sociedad necesita para abordar las necesidades de este etapa deben provenir de la propia circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales y haciendo no válida toda transacción que no esté debidamente registrada en los instrumentos que la sociedad democráticamente determine.

No desconocemos que en toda una etapa de la historia, el Estado cumplió una función y muchas veces fue el escudo de los débiles, cuando los débiles pudieron hacerse fuertes para defender sus derechos. Ahora, siempre fue un medio y no un fin en sí mismo.

No renegamos de ninguno de los programas nacionales que en su momento reivindicó la izquierda en la lucha de clases, si aportamos que estos tenían y tiene un período a cumplir que hoy necesita de una perspectiva superior.

Y nos hacemos cargo, ahora que está de moda decir que uno se hace cargo, de todos los errores cometidos en el capitalismo de estado con el objetivo de contribuir a liberar a la sociedad de las consecuencias de la explotación capitalista. De lo que no nos hacemos cargo es de convertir esas acciones en la teoría necesaria para superar la etapa capitalista de la sociedad, y menos de emparentarla con las ideas que en su momento desarrollaron los maestros. Y menos aun de la corrupción y de los crímenes que se cometieron en nombre de los ideales revolucionarios.

La vuelta a esas ideas es lo que nos permite pensar que un mundo mejor es posible.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 14 de Noviembre de 2019.

Reflexión.

Reflexión.

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias dándose un abrazo.Se perfila como novedad un gobierno en España del PSOE y Podemos. Se están discutiendo cargos lo cual no es novedad, pero la preocupación es qué programa para España, y ahora ya con eso no alcanza. Es necesario avanzar en programa para el mundo.

No somos optimistas. Ahora la situación va agregando cada vez más ingredientes en la crisis en un mundo cuyo gobierno y en la pugna está en manos de los cuerpos gerenciales de los conglomerados empresariales multinacionales. Sus instrumentos para aplicar su política a los Estados son el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Es una dictadura por ahora no cuestionada y donde todo lo demás viene por añadidura.

Tal vez la historia nos esté reservando novedades. Son demasiados los ingredientes que se le vienen poniendo a la olla de la crisis, para que de ella la Humanidad no saque enseñanzas para avanzar.

Y porque no desde España, desde Uruguay, miren lo que está pasando en Bolivia. Todo el odio de clase al desnudo como que hubiera estado escondido por la afrenta que para ellos significaba que un «Indio» fuera Presidente, con el apoyo del pueblo.

Hasta EE.UU. parece más tolerante luego del gobierno de Obama. Ahora el problema sigue siendo el mismo: ¿cuál es el programa que necesitamos para abordar la crisis y sus consecuencias?

Un amigo me escribe coincidiendo con mis enfoques, pero me señala que insisto con la revolución bolchevique que está fuera del conocimiento de las generaciones actuales.

Tal vez tenga razón en que me faltan elementos en el desarrollo, y que no explique suficientemente en que todos los cambios sociales para afirmarse necesitan de la teoría y del conocimiento profundo de la realidad. En 1917 llegó, en plena crisis al poder, un partido que tenía toda una estructura ideológica que no la enarbolaba como dogma sino como guía para la acción y a su vez la enriquecía permanentemente con nuevos textos. Eso se cortó en 1924 y aún hoy la Humanidad lo sufre porque no ha podido reemplazarlo y continuar la tarea de elaboración que es lo que hoy necesitamos imperiosamente. Hoy la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista es irreversible y abarca a todo el planeta.

Los partidos actuales, todos, elaboran programas para su país como si el resto del mundo no existiera y no fuera determinante.

Jorge Aniceto Molinari.
Miércoles, 13 de Noviembre de 2019.

De Chile al mundo.

De Chile al mundo.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

María Cecilia Morel Montes, primera dama de Chile. Triste.La señora esposa del actual Presidente de Chile lo expresó con una claridad meridiana: (no es textual y no conozco que haya sido desmentido) «nos están invadiendo los alienígenas, vamos a tener que ceder algunas de nuestras riquezas».

La expresión puede tener varias traducciones, generalizada en algunos sectores de la sociedad actual; una traducción de clase: son ellos y nosotros, los pobres y los ricos, los que tienen y los que no tienen. Una salida, no tan compartida: ceder algunas de nuestras riquezas.

Por desgracia esta es una forma de razonar producto de un sistema económico, de un modo de producción que está llegando a sus límites posibles.

Probablemente la señora no esté en condiciones de reconocer que aún así no tiene arreglo, que lo que necesita morir es la predominancia de un modo de producción.

Porque lo que pasa en Chile, hoy es solo un ejemplo más de lo que está pasando en el mundo.

También es nociva la contrapartida vulgar: «si tuviéramos los bienes que tiene ellos», pues no conduce a superar lo que origina el problema.

Imaginemos por un momento a Chile, a Uruguay, a Brasil, a Grecia, a España… sin impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones. ¿Y entonces como se banca el presupuesto del Estado?, con un impuesto sobre la circulación del dinero, haciendo inválida cualquier transacción que no esté debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine.

Sí, pero ningún país lo puede hacer por separado, si y es ahí donde debemos organizar la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para imponer un cambio sustancial en la economía del mundo.

Una sola forma universal de medir los hechos económicos, no a una moneda para los dueños de los medios de producción y otra para la gente. Que los recursos provenientes de un impuesto a la circulación del dinero sean administrados democráticamente sin engrosar las burocracias estales y administrados con criterios de rentabilidad social, y eficiencia.

¿Que resolver hacer esto debe ser lo más complicado?: de acuerdo. Pero hoy lo hace la burocracia instalada en el Banco Mundial y en el Fondo Monetario Internacional sin más aval que el de las capas gerenciales de los complejos empresariales multinacionales.

Entonces a analizar y poner en debate como organizar el aparato productivo de la humanidad para que sea más eficiente y democrático para la gente.

No estamos de acuerdo con los nacionalismos a los que se acude para dispersar la capacidad organizativa popular, esto en múltiples facetas, donde se reivindican religiones, monedas, costumbres. Si estamos de acuerdo con que se respeten las nacionalidades, que significan entre otras respetar las culturas que han incorporados sus conocimientos a la riqueza de la humanidad.

Hasta hoy las empresas estatizadas1, y las cooperativas han sido un medio de defender el trabajo de la gente cuando existían actividades que corrían el riesgo de dejarla sin trabajo. Las primeras convertidas en teoría que conocieron su mayor fracaso con la caída del llamado socialismo real, aún cumplen un ciclo histórico y de alguna manera continúan hasta hoy. Las segundas teniendo que convivir en una sociedad que siempre aspiraba a absorberlas para el sistema de empresas monopólicas.

Pensamos que una organización democrática del aparato económico de la humanidad no va a descartar particularmente a las cooperativas que son siempre un instrumento de educación del trabajo colectivo, y que entonces si encontrarán las estabilidades que hoy le son negadas.

¿Qué tiene que ver todo esto con lo concreto de Chile hoy? Salvador Allende en un histórico discurso en la ONU reivindicó para Chile la nacionalización del cobre. Era la época donde los pueblos aún podían pensar en los beneficios de una economía estatizada, frente a la expoliación de los monopolios empresariales multinacionales.

La derecha no soportó este camino y utilizó el sabotaje militar organizado por los «servicios» de EE.UU. para derrocarlo. Pero, paradoja, hoy el cobre estatizado es la fuente de recursos del presupuesto militar.

Hoy Chile necesita una constituyente donde se puedan organizar la atención a las necesidades popular, sabiendo en definitiva que el equilibrio solo se podrá lograr si el mundo encara un sistema impositivo basado en la circulación del dinero.

Y no para resolver Chile sino para atender la economía del mundo en plena crisis.

Escritas estas líneas llegan noticias entre otras del golpe contra Evo Morales en Bolivia y del pantano electoral en España, un amigo me escribe en Facebook afirmando que el único camino es la democracia a lo que respondo:

«No te confundas, la democracia no es un fin, es un medio. Para lograr los avances han sido necesarios los esfuerzos con ese fin. Cuando cosas tan simples como que la economía tenga una medida igual para todos y que los impuestos vayan sobre la circulación del dinero son tan resistidos y ninguneados por todos, es porque la crisis es muy profunda y la sociedad ha entrado en una etapa en que si no discutimos ideas de cómo salir no se va a salir.

Es muy fácil decir los que están en el gobierno son los responsables de todo, o la contrapartida: nadie lo puede hacer mejor que nosotros, pero ambas posturas son falsas. Necesitamos ideas, programa para superar una crisis que es irreversible pero que no es el fin del mundo si logramos que esas ideas avancen».

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 11 de Noviembre de 2019.


Nota:

1En la salud y la enseñanza, el rol del Estado ha ganado un papel que a pesar de la mercantilización de estos rubros ha sido bien importante.

El ejercicio del gobierno estadual quema.

El ejercicio del gobierno estadual quema.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

El gobierno de la economía del mundo ya no está en los Estados sino que radica en las direcciones gerenciales de los complejos empresariales multinacionales. Desde los Estados alguna cosa se puede hacer aún (y es importante) en beneficio de la gente en general o en beneficio de los grupos que desde el poder estadual buscan el provecho propio.

Cuando hablamos de direcciones gerenciales, estamos hablando de un complejo entramado, que no siempre está a la luz pública pero que tiene en la práctica una responsabilidad cada vez mayor sobre los destinos de nuestro planeta. En él se mezclan propiedades y conocimientos siendo estos últimos los que predominan aún con la visión propietarista en la que nos hemos educado la inmensa mayoría de los seres humanos que hoy habitamos la tierra. El avance tecnológico es tal, que el más avaro de los seres humanos sin asomarse a su conocimiento no sería más que un mendigo tecnológico.

Es en ese mundo en el que se deciden gobiernos por la vía democrática o no democrática, como sucede en la casi totalidad de los países.

Se nos podría decir que en China y en los países de su entorno aún se mantienen los rasgos gubernamentales a nivel de Estado. Y que EE.UU., ahora amurallándose, ha logrado reactivar su economía.

Hay un hecho que ya se comienza a notar en todos lados y es la decisión del capitalismo como sistema de desplazar su principal centro de desarrollo hacia China. No es que China gobernada por el Partido Comunista haya decidido hacerlo sino que es el propio sistema más poderoso económicamente, que cualquier Estado, el que necesitado de equilibrios en el desarrollo ha optado por este centro. A la vez es un enorme desafío para el Partido Comunista chino para comprender, interpretar y actuar en esta etapa de la historia.

Los textos de los maestros, que fueron tergiversados, y se les tomó como la base del capitalismo de Estado, diciendo que eso era el comunismo, el socialismo, comienzan a ser reexaminados, de sus lecturas se desprende en primer lugar que el capitalismo no puede ser sustituido por el Estado, que necesita de un programa universal de transición que aún hoy no existe.

No fue pretensión de los maestros crear una especie de verdad revelada, sino de la trabajar aportando a la ciencia humana en un terreno de no fácil acceso como son las relaciones sociales. Fue después del triunfo de la revolución rusa en que el auge de las ideas que condujeron al triunfo de esa revolución entraron en un largo periodo de frustración y deformación que es del que ahora comienza a salirse. La derrota de Lenin fue en 1924 y no en 1992 cuando cayó el «socialismo real». Demoraron 30 años en conocerse los documentos de 1922 a la muerte de Lenin, en que se hacían propuestas que fueron guardadas en secreto.

¿Tendrán los comunistas chinos la capacidad de convocar a los comunistas y a la izquierda del mundo a debatir tamaño tema? Tema además en el que están involucrados todos los que tienen que ver con el gerenciamiento de empresas y de complejos empresariales multinacionales, aún sin estar emparentados con los ideales socialistas, como sí lo estaba Albert Einstein.

En el 2001 al influjo del liderazgo del PT de Lula, en la ciudad de Porto Alegre se convocaba al primer foro social mundial, miles y miles de activistas se concentraron y debatieron en cientos de talleres de los más diversos temas, al influjo de Lula y del surgimiento de Hugo Chávez parecía como que el avance social en el mundo iba a conocer un periodo de formidables realizaciones, sin embargo no llegó a concretar un programa que ayudara a la transición, se perdió en un mar de declaraciones y buenas intenciones.

Un sector importante de la burguesía brasileña que antes había intentado frenar a Lula de mil maneras, ahora veía en él una marca con la cual comerciar en el mundo sus productos. Lo empujó hasta que sintió temor por la crisis del mercado y los avances sociales de Brasil, y promovió su salida. Sin embargo, hoy con Bolsonaro la reactivación no llega y la inquietud social aumenta.

No es este un impulso diferente al que siente el capitalismo como sistema en el mundo cuando empuja en China la construcción de un nuevo centro de desarrollo. Ahora comprendamos que la fuerza de la burguesía brasileña, poderosa, es inferior fundamentalmente en espacio económico a la que se maneja a nivel planetario. Y no son los únicos ejemplos, los deseos de un desarrollo nacional surgen naturalmente de mano de quienes en el terreno empresarial buscan su desarrollo. Están en la base de las corrientes nacionalistas que hoy se expresan.

Lo que en la izquierda no se ha entendido es que el modo de producción capitalista tiene límites y que a esos límites se avanza a pasos agigantados y que la humanidad toda necesita que la predominancia de este modo de producción pueda morir en paz, para ello necesita hacer una transición cuyo programa aún no ha resuelto.

En la actualidad en cada uno de los países el gobierno quema, pues es imposible pensar en el futuro sin encarar las cosas tal cual son. Es por eso que en las campañas electorales actuales escuchamos los más reverendos disparates.

En el Uruguay en estos días se ha estado debatiendo sobre estas declaraciones de la economista Azucena Arbeleche: «Como equipo de economía de Lacalle Pou (candidato opositor con más chance) hemos tenido diálogo constante con las agencias calificadoras de riesgo en estos cinco años, y lo que más pedimos es que no nos bajen la nota porque necesitamos tiempo. No nos bajaron la nota porque nos han dado tiempo».

Declaraciones que no resisten el menor análisis democrático, pues de las gestiones nadie asume que haya sido consultado para que las mismas se realizaran. Pero además por lo absurdo de la naturaleza del planteo ante la realidad que venimos analizando del propio desarrollo del capitalismo en el mundo.

El tema de las nacionalidades que tanto sigue pesando en el mundo actual. Hubo un periodo de la historia humana que estuvo matrizado por estas características, que eran las que se trasladaban a la actividad productiva. De las nacionalidades exitosas nacieron los imperialismos modernos, hasta que los Estados fueron superados por el propio desarrollo empresarial.

El capitalismo tiende a generalizar todo, es la dictadura de la rentabilidad y del espacio económico que la determina. ¿Qué va a pasar entonces con las nacionalidades cuando la humanidad logre entrar en una transición? Nosotros además, desde la modestia de nuestros conocimientos, creemos que las herramientas para ello son la moneda única universal y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero. Pensamos entonces que en un nuevo marco de desarrollo donde la rentabilidad ya no esté al servicio de una clase social sino de la sociedad toda, las nacionalidades se van a proyectar en beneficio del desarrollo general.

La crisis es tan profunda que el ejercicio de las responsabilidades de gobierno queman, se prefieren los cargos para el control y no el ejercicio ejecutivo. Los que están tratan de conservar sus cargos y rogar para que la crisis ceda. Ya no puede tardar el debate de los graves problemas por los que atraviesa la humanidad, que en las campañas electorales actuales están ausentes.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 8 de Octubre de 2019.

Historia Clínica Electrónica Nacional.

Historia Clínica Electrónica Nacional.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

El principal cometido de la Historia Clínica Electrónica Nacional (HCEN) es promover y mejorar la continuidad del proceso asistencial de los usuarios del sistema de salud uruguayo, mediante un mecanismo que permite unificar y hacer disponible toda la información clínica del usuario de Salud ante un evento asistencial.

Se informa por parte de las autoridades de Salud Pública, ayer 27 de setiembre de 2019, de que más del 90 % de la población de Uruguay ya dispone de este adelanto en cualquiera de las emergencias de salud que pueda vivir.

Saludamos el hecho y el avance que esto significa.

Hemos señalado que en un país como el nuestro en que las Instituciones democráticas son una garantía para todos, era necesario que ya cuando se tramita el documento de identidad a través de un enlace digital se estableciera la posibilidad del acceso a esta información, con las conformidades correspondiente del involucrado.

Debemos bregar para que el próximo paso sea la de que cada habitante de este país disponga de un examen preventivo voluntario que ya está disponible y a muy bajo costo (más cuando se le compara con el hecho de no hacerlo para las circunstancias posteriores) que permita conocer las afecciones que ha padecido y de las que está propenso a padecer.

Analicemos las trágicas circunstancias de la muerte súbita de este juvenil futbolista Agustín Martínez para comprobar lo que decimos. La contradicción radica en el camino que estamos señalando y el hecho enormemente costoso de llevar a cada lugar los aparatos y la tecnología necesaria en cada circunstancia.

El Uruguay así como ha sido pionero en el mundo con las ceibalitas, debe serlo en este camino, este gobierno ha mostrado su buena disposición.

Decíamos ayer desde estas mismas columnas:

Telómeros.

Los telómeros (del griego τέλος [telos], «final», y μέρος [meros], «parte») son los extremos de los cromosomas. Son regiones de ADN no codificante, altamente repetitivas, cuya función principal es la estabilidad estructural de los cromosomas en las células eucariotas, la división celular y el tiempo de vida de las estirpes celulares. Además están involucradas en enfermedades tan importantes como el cáncer. (Tomado de Wikipedia).

En una nota anterior – 20 de agosto – decíamos:

«Hoy existen condiciones materiales como para llevar digitalmente las historias clínicas de todos los que habitamos el planeta Tierra, pero además por si esto fuera poco, los avances que se han desarrollado en materia de detectar la posibilidad de afecciones para cada ser humano y el tamaño de su costo en relación con el conjunto de la economía no deja de asombrarnos. Ya no son necesarios exámenes que por su erogación eran patrimonio de un sector privilegiado de la sociedad, y sin los cuales le era imposible a los médicos diagnosticar correctamente. Nos atrevemos a decir que la inmensa mayoría de los costosísimos exámenes en corto plazo serán cosa del pasado».

Aunque mis conocimientos en la materia son más que modestos, esta nota de Agosto sugerida por un amigo, que piensa y lo comparto, que el país así como lo hizo con las ceibalitas, podría en la prevención y atención de las enfermedades humanas dar un salto gigantesco de utilidad para toda la humanidad.

Por eso mi sorpresa cuando en una nota televisiva (Canal 12 – Calidad de Vida) se presenta un profesional médico y asegura que en este plano se está en condiciones científicas de dar un salto de prevención gigantesco, y nos habla de la investigación sobre los «telómeros» y las posibilidades reales de llegar de tener un cuadro completo de las afecciones de cada ser y a su vez prevenir las futuras.

Pensemos entonces que además de la historia clínica digital, para cada uno de nosotros, incluida en un mecanismo tan sólido como un enlace al propio documento de identidad, adjuntemos los resultados de este tipo de exámenes.

Sería una revolución, que sin duda afectaría a toda la industria que hoy se mueve en el mundo de la medicina y los medicamentos, habría que repensarla, como hay que repensar hoy todos los trabajos administrativos y el propio desarrollo de la actividad económica, conmovida por la tecnología.

¿Lo podría hacer el Uruguay bajo la presidencia un destacado profesional médico, o la propia Cuba, vanguardia reconocida en el mundo en la materia?

La ciencia, el avance tecnológico han llegado a un punto en el que la predominancia del modo de producción capitalista es incompatible con la aplicación de esos adelantos, pero a su vez estos son incontenibles.

Cuando el Presidente Vázquez tomó la resolución sobre las ceibalitas escuchamos muchas voces de oposición, la medida tenía tal peso y se correspondía al avance tecnológico que prácticamente hacía muy menores las críticas, que no podían cuestionar la esencia de la medida sino la forma y hasta la manera excelente en que ella pudo ser instrumentada por Antel y por el propio responsable de la aplicación: Miguel Brechner y sus colaboradores.

Esto que proponemos es, pensamos, aún más profundo, pues es fácilmente implantable, pero a la vez lesiona intereses que se han gestado a través de un entramado vinculado directamente al corazón del sistema, como es la medicina y la industria de todo su entorno.

Sin embargo, el Uruguay está en buenas condiciones para asumir, pues ha hecho una reforma de la salud en la que se involucró correctamente a todos los habitantes del país, ahora a su vez en la proyección, los costos actuales alarman, y la hacen en un determinado plazo presupuestalmente insostenible; estamos hablando no sólo del instrumental médico y de los medicamentos cada vez más sofisticados sino del propio costo de una atención que tiende a ser cada más personalizada. Podríamos en la cantidad, profundizar la atención y licuar la diferencia que hoy existe entre la medicina especializada y la común, sin grandes traumas empresariales.

Ahora no nos quedemos pensando que es nuestra problemática, miremos el mundo y lo que se puede hacer o lo que ya se ha hecho, en casos como el cubano.

Entonces convengamos que la investigación sobre los telómeros puede ser el inicio de un gran beneficio para la humanidad toda, salvo que los que realmente saben del tema nos demuestren lo contrario, además de hacer un desarrollo del mismo que nos ayude a conocerlo y entender.

La nota está fechada el 7 de diciembre de 2017.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 28 de Septiembre de 2019.

Propuestas económicas para la crisis. Entrevista a Jorge Aniceto Molinari. La Voz de Paysandú, 24‑9‑2019.

Propuestas económicas para la crisis. Entrevista a Jorge Aniceto Molinari. La Voz de Paysandú, 24‑9‑2019.

https://www.ivoox.com/propuestas-economicas-para-crisis-entrevista-a-jorge-audios-mp3_rf_42634107_1.html

Néstor Gerardo Vanzini entrevista a Jorge Aniceto Molinari, colaborador del Centro de Estudios Joan Bardina en Uruguay. Propuesta de un patrón o una medida monetaria única para todo el Mundo, una moneda telemática que ayude a resolver diferentes problemas económicos: Deuda de los estados y carencias presupuestarias, posible quiebra de los servicios sociales, paro, fraude fiscal, especulación de divisas, corrupción, falta de protección al medio ambiente, etc. Como el Presidente de Uruguay José Mujica planteó esta solución en la Asamblea General de la ONU, el martes, 24 de Septiembre del 2013.

Emisión radiofónica del martes, 24 de Septiembre de 2019. CW39, La Voz de Paysandú, Uruguay. Duración: 37 minutos y 11 segundos. Idioma: castellano.

En el Uruguay el déficit fiscal.

En el Uruguay el déficit fiscal.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Siempre es bueno repasar lo que hemos escrito antes. Para confirmarnos o para corregirnos. En este caso tiene una especial importancia para tratar el tema del déficit fiscal, al que de alguna se le ha dado el valor de talón de Aquiles de la economía uruguaya, porque si no logramos salir de las coordenadas actuales es lógico vaticinar recortes en el nivel de vida de la gente. Repasemos entonces lo que decíamos en setiembre del 2005 (salió en carta de los lectores del semanario «Búsqueda»), para luego agregar algunos apuntes:

¿El Pepe se va?

De Mujica a Grompone ¿cuántas leguas quedarán?

Nadie puede poner en duda la capacidad de Búsqueda y en particular de Danilo Arbilla (ex dirigente bancario –rimenber Lista 55) en poner los centros de por donde pasa el acontecer político, y con ello dar su mensaje ideológico. Así ocurrió en dictadura, así ocurre ahora en democracia.

Las notas tanto al Ministro José Mujica como al Ingeniero Juan Grompone, no vinculadas periodísticamente entre si, tienen mucho que ver con lo que hoy está pasando en el país.

Dice Mujica: –Ganó una concepción ideológica. Me está ganando Harvard, que es tan dogmática como Moscú. Más que Astori es el astorismo. Acá hay dogmatismo de derecha y dogmatismo de izquierda, hay dogmatismo en los dos lados.–

¿Y en que ganó Harvard?, ¿en la propiedad de la tierra?, ¿en imponer las recetas de los organismos financieros internacionales?, Harvard ganó en el libre ingreso de mercaderías, incluso en el ingreso de productos competitivos con los nuestros o los de nuestra región. Esta es la batalla perdida por el Ministro que nos puede dejar sin su concurso.

Lo que nos tendría que explicar el Ministro es si esta batalla está emparentada con la otra, la de la propiedad de la tierra, la de la organización de toda la producción, porque el Uruguay tiene un millón de pobres, una dependencia cada vez mayor con el mercado mundial.

Nosotros estamos con el Ministro Mujica, en esta batalla, pero siempre y cuando nos lleve a la otra batalla, a la de la organización de la economía en beneficio de la gente, porque lo que él llama astorismo es el navegar con las coordenadas que hoy mandan en el mundo, con la prolijidad de un gobierno progresista sí, pero con coordenadas contradictorias con nuestros sueños.

Los ministros Astori y Mujica son necesarios en el gobierno, en tanto no podamos incidir en el cambio de esa realidad, pero alguien tiene que decir que otro mundo es posible. Y eso es lo que no se está haciendo. Con el agravante de que los cambios por los que se brega toda la vida sólo son posibles en los momentos más cruciales de las crisis, y ello requiere una apertura de cabeza que hoy existe muy limitadamente.

El gobierno camina a pasos acelerados a una diferenciación social cada vez más pronunciada, ese es el resultado de las recetas que hoy increíblemente también intranquilizan a Harvard, el plan de emergencia social, necesario e insuficiente no remedia esta tendencia de la economía, es una tendencia empresarial que predomina inexorablemente en el mundo.

Empresas con cargos gerenciales muy bien remunerados y una masa inestable de asalariados cuanto más tercerizados e informales mejor para esta política. Esto no quiere decir que también a nivel gerencial no se tercerice (las asesorías famosas), Mujica da la batalla con un sector muy importante y muy golpeado, pero muy pequeño en su tamaño económico frente a la realidad empresarial actual.

Por otro lado Grompone confronta con el planteo del Cr. Enrique Iglesias que ató el crecimiento económico de Uruguay a la posibilidad de que aproveche sus recursos naturales, ante las enormes posibilidades que genera el mercado asiático. Dijo Iglesias, que el país tiene una especial dotación de recursos naturales sobre todo aquellos que provienen de la base agraria. Grompone por el contrario llamó el dilema básico para el futuro uruguayo: la agropecuaria o la tecnología.

El Ministro Mujica habla a nombre de su gente que tiene que perdurar en una realidad económica adversa, más allá de las previsiones hechas a medida de las grandilocuentes conferencias internacionales del Cr. Enrique Iglesias. El ministro siente a la gente que va quedando a la vera del camino.

Grompone habla en nombre de los jóvenes que quieren abrirse paso, y augura un mundo tecnológico irrebatible desde el punto de vista pragmático de lo que está sucediendo hoy en el mundo. Pero es un terreno para pocos que se destaquen y sean reconocidos por las multinacionales o los contratistas de las multinacionales, es un mundo para pocos, para los pocos que puedan acceder a la accesocracia.

El tema es que necesitamos de Mujica, de Astori, de Iglesias y de Grompone entre otros, para romper él circulo vicioso a donde nos conduce el capitalismo actual. Y la realidad es tan cruda que no admite bolazos.

Mujica sabe que no puede delinearse en el país una política distinta a la diseñada por Astori y su equipo, más allá de errores de concepto en aspectos si se quiere menores aun cuando en su momento puedan tener graves consecuencias como por ejemplo la política con la Dirección General Impositiva, donde se privilegió la remuneración elitista por sobre la necesidad de instrumentos de la sociedad como la bancarización.

Pero frente a ello se nos podrá decir que no era correcto crear otro frente en las negociaciones con el Fondo.

Nosotros pensamos por el contrario que hay que ir preparando las condiciones políticas para dirigir los dardos hacia el conjunto de la política económica universal.

Fracasos como los del Mercosur eran totalmente previsibles en la medida que los organismos internacionales presionan de mil maneras para que no se produzcan avances como el de la comunidad económica europea. Y hablar de Mercosur sin un sistema impositivo común y una moneda común es no hablar.

Pero tal vez lo más grave es que unos y otros piensan en un sistema capitalista sin grandes convulsiones, y nosotros por el contrario vaticinamos una crisis superior a la 1929, y para la cual hay que preparar medidas de transición.

Aterra la pasividad del gobierno y de las fuerzas políticas ante el derrumbe monetario, y que no salgan de las expresiones de atraso cambiario o su reverso la inflación en dólares. Yo no les pido que se acuerden de Marx, sería demasiado pero por lo menos que alguien se preocupe por las opiniones de Keynes al finalizar la segunda guerra mundial de que era necesaria una única moneda universal.

Es muy posible que una vez desatada la crisis, el tema este en debate.

Para hacer lo que plantea Mujica, o para hacer lo que plantea Grompone, los reparos de Astori necesariamente van a ser los recursos. Y los recursos provienen de los impuestos, en una realidad de un millón de pobres y del 40% de informalismo. ¿Pero es que Uruguay puede cambiar su sistema impositivo, sin que el tema este debatido en el centro mismo del sistema económico mundial?. Jeremy Rifkin dice que el capitalismo es cada vez más un juego para pocos, Stiglitz analiza como las capas superiores del capitalismo, sus cuerpos gerenciales se van comiendo a las capas inferiores, pero todos son contestes en que es necesario un cambio.

Miércoles, 28 de setiembre de 2005.

Entonces algunos apuntes 14 años después, con la ventaja de que los actores mencionados estamos todos y podemos reflexionar sobre lo que ha estado pasando, ser críticos y autocríticos.

En su reciente discurso de clausura de la exposición rural del Uruguay, el Presidente de la Asociación Rural Ing. Capurro volvió insistir en la devaluación monetaria como medio para ajustar a la baja sueldos y jubilaciones, y en consecuencia también el costo de los servicios (no lo dijo así expresamente, aunque la intención es esa, cuando se habla de la competitividad cotizada en el mundo en dólares), y así bajar el llamado costo del Estado, al que luego se agrega la exigencia de menor cantidad de funcionarios públicos sin analizar cuál es su función en el desarrollo de la sociedad.

Argentina es el ejemplo de la aplicación de esta política en medio de una sociedad que desarrolla pocas grandes fortunas y una de sus peores crisis. Aunque en el otro extremo del abanico político está Venezuela, cuyo manejo de la moneda ha sido de tal naturaleza que ha sumido al país también en uno de los peores índices sociales, a la vez que hacían sus ganancias (agentes internos y externos) con la misma y el bloqueo le daba a los «servicios» de EE.UU. la esperanza de quedarse con el gobierno y las riquezas de ese rico país.

De aquel entonces a ahora (2005-2019), lo que tal vez comienza a verse con más claridad es la crisis en el trabajo –en la llamada generación de empleos–, el capitalismo hoy con la realidad de que su centro se ha ido desplazando hacia China y su entorno, es incapaz de generar con «rentabilidad» el trabajo que las sociedades necesitan para el desarrollo humano.

Ahora quienes se mueven dentro del razonamiento de la rentabilidad capitalista se muestran incapaces de pensar de que la sociedad necesita otras formas de organizar el trabajo, y que no es precisamente creando Estados que confronten con el modo de producción capitalista sino desarrollando el programa que permita una transición haciendo que la predominancia del modo de producción capitalista pueda morir en paz. El espacio para ello es el mundo, no es posible abordarlo en forma nacional, aun cuando todos en el interin recurren a paliativos, muchas veces sin reconocer que son esos, paliativos.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 17 de
Septiembre de 2019.

Con el Doctor Henry Engler.

Con el Doctor Henry Engler.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Con el ahora eminencia mundial Dr. Henry Engler, en su rubro dentro de la medicina, fuimos compañeros en CUDES, Centro Único De Estudiantes Sanduceros. Luego, él tomó el camino de la lucha guerrillera con la cual siempre discrepé radicalmente, no porque dudara del espíritu de justicia social que los alimentaba, sino porque entendía que en ese camino iban a ser usados –como efectivamente lo fueron– por la derecha.

La vida siguió, los avatares llevaron a que aquellos dos hermanos, Walter –mayor, ya fallecido– y Henry, rehicieran sus vidas y se recibieran de médicos en Suecia.

Henry, por su estudio y su esfuerzo llegó a lo que es hoy, un científico reconocido mundialmente.

Vuelto al Uruguay, y compartiendo su patria de adopción, Suecia, por semestres, fundó en nuestro país un Centro para desarrollar su disciplina.

Hasta aquí lo conocido por todos, pero ahora surge su voluntad de apartarse de la Dirección de ese Instituto por el fundado, manteniendo su capacidad investigativa, y así se lo comunica al Presidente de la República, que también en el plano de la medicina es reconocido en el mundo.

Este hecho simple, normal, termina mal, porque quienes ahora son responsables del CUDIM se sienten con fuerza para apartar a Engler.

Y no estamos hablando de un hecho burocrático sobre el cual habría un informe del Dr. Delpiazzo, que nada tiene que ver con el fondo del asunto, que es nada más y nada menos que el de mantener vinculado al Dr. Engler al destino del Centro del cual fue su fundador.

Y en esto pueden hacerse cientos de especulaciones sobre los que está pasando con los médicos, la medicina, y las empresas vinculadas a los rubros de esta actividad. Pero acá se trata de juntar a todos los que tienen alguna responsabilidad y buscar una solución para que la actividad de Engler continúe.

Que no nos ocurra lo que ha ocurrido, por ejemplo, con el trato a la minoridad infractora, en que el país se ha dado el lujo de mantener al margen a quienes realizaron la mayor experiencia exitosa con ese sector de la sociedad.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 30 de Agosto de 2019.

El derecho a criticar.

El derecho a criticar.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

El haber sido por muy poco tiempo universitario en mi juventud tal vez me restrinja el derecho a ser crítico con los universitarios de hoy. No me ocurre lo mismo con la militancia política que la he asumido en sus distintos niveles prácticamente desde que tengo uso de razón.

¿A qué quiero llegar? A que siento la necesidad de hacer una fuerte crítica a los sectores universitarios que tienen que ver con la ciencia política –no conozco que el fenómeno se extienda a otras disciplinas– por su falta de iniciativa para promover en la sociedad nuestra y en su vinculación con el mundo, el debate de los problemas graves que hoy se viven.

No escapa a mi conocimiento que en el mundo actual los motores generadores de ideas deberían ser los partidos políticos (en especial los llamados de ideas, aunque en definitiva todos deberían serlo) y que ello no está ocurriendo.

Tomemos el ejemplo de nuestro Partido Comunista, fundador del Frente Amplio, de la Central Sindical, participe activo bajo el liderazgo de Rodney Arismendi de la vida política de toda nuestra América. De activa incidencia además en la propia vida universitaria. Hoy es un partido nacional, sin opinión sobre cómo transcurre el desarrollo capitalista en el mundo. Tienen declaraciones donde ubican siempre el bando al que apoyan, pero todos sabemos que en política esa no es la enseñanza de los maestros y que no alcanza.

Nuestro Partido Comunista aún no reconoce que Lenin fue derrotado en 1924 y que la vida confirmó el juicio de José Batlle y Ordoñez a la muerte de Lenin. En que además Batlle valoró lo que significó para el pueblo ruso y para la humanidad el triunfo de esa revolución.

El no hacerlo le trae consecuencias como el de tener que explicar permanentemente por ejemplo la dictadura del proletariado, que para los maestros era la necesidad de los trabajadores de arrancar conquistas elementales para el desarrollo de su vida a la dictadura de la burguesía. En cosas tan elementales como por ejemplo acá, en el Uruguay reciente, la responsabilidad empresarial frente a los accidentes en el trabajo. Es cierto esa conquista se plasmó a través de la ley, ¿pero hubiera sido posible sin los trabajadores movilizados?

Los sectores conservadores de la sociedad admiten la organización de los trabajadores como una imposición de la que siempre buscan liberarse o de buscar sectorialmente de asociarlo a sus fines, cosa que muchas veces han logrado, a través de la burocratización del aparato sindical.

Confundir el trabajo de Lenin en el desarrollo de las libertades democráticas en el propio Estado soviético, e incluso en todo ese periodo de lucha ideológica en que combatió con las ideas de Trotsky sobre el comunismo de guerra (Trotsky reconoció luego su error) y de Bujarin sobre el socialismo a paso de tortuga, cuyo desarrollo teórico fuera tomado como propio por Stalin en el texto «Cuestiones del leninismo» –Stalin era incapaz de desarrollar un planteo teórico de esa entidad– que culminaron también con el asesinato del propio Bujarin, y el desarrollo a ultranza del capitalismo de estado. Recordemos que Lenin en sus análisis le daba al capitalismo de estado un valor coyuntural, necesario para salvar el aparato productivo de la destrucción de la burguesía.

Trotsky, uno de los grandes líderes de esa revolución y uno de los perseguidos hasta el asesinato por Stalin, siempre supo diferenciar la dirección enfermiza de ese Estado de lo que significaba la Unión Soviética como conquista para la humanidad, como sustento para otras revoluciones, y para llegar a lo que es hoy, en que el desarrollo capitalista, con su predominancia en una crisis irreversible, a tener a China gobernada por un Partido Comunista como el nuevo centro de su actividad actual. Liderando además el libre comercio mundial que fue lo que en sus inicios (el comercio) dio origen a la etapa capitalista de la humanidad y a la superación del feudalismo.

Hoy no hay una explicación a esto, y ello se siente también en el ambiente universitario y no solo ahí, en las investigaciones, en la actividad de las distintas cátedras. No es lo mismo reunir datos e investigar que tener la iniciativa de caminos a recorrer. A esto están referidos en gran parte los aportes de Antonio Gramsci. No es otra cosa la hegemonía de la que él habla.

Es muy común escuchar y leer opiniones en las que se dice, por ejemplo: hay que juntarse y estudiar un camino para la crisis de la seguridad social.

Y está bien. Ahora eso no es lo más importante, lo más importante es tener una posición y jugarse documentada por ella, sin la cual las reuniones, los congresos, las conferencias transcurren sin consecuencia.

Es cierto para ello se necesita estudio, certezas, intercambios, pero el problema es pegar el salto y jugarse por una posición, eso hacían los maestros, eso hacía Batlle, Quijano, Seregni, Arismendi.

Eso es lo que explica la necesidad de la lucha de tendencias en cualquier organización que tenga vida activa. Trotsky explicaba que esto es necesario como el aire que respiramos, donde también absorbemos toxinas pero si dejamos de respirar morimos.

El capitalismo en sus inicios también fue pujante, y continuó, conquistando todo el planeta, en su predominancia la humanidad ha conocido avances increíbles, la rentabilidad lo explicaba todo y el mercado regulaba esa rentabilidad que era la madre de todas las realizaciones.

El llegar a los límites posibles trae como consecuencia que esa rentabilidad, comienza a agostarse, y con ello el crecimiento de todas las lacras de la decadencia, uno de cuyos ejemplos más dramático es el permanente crecimiento de los paraísos fiscales, el endeudamiento frenético de los Estados, la industria de la guerra, los juegos, la droga. La corrupción comienza a ser una necesidad para la subsistencia del sistema, una especie de opio. En eso cayó Lula, Correa, la propia Cristina, y podríamos seguir. Muchos de los juicios contra ellos son inventados por la propia corrupción capitalista, como está saltando hoy en cada uno de estos Estados. También ha pasado y pasa en nuestro Uruguay con otra intensidad y tal vez con otro traqueteo.

Una de las críticas más comunes es de que la izquierda gobernando también es corrupta, o de que no ha podido gobernar sin corrupción y es correcta la crítica, salvo que la humanidad no ha salido del capitalismo y de él no se puede salir por Estados. Con el agravante de que el gobierno de la economía del mundo ya no radica en los Estados.

Es aquí donde llegamos al meollo del asunto.

Chávez nos dijo en una oportunidad: la campaña electoral que me llevó a la Presidencia de la república de Venezuela la financió el Zar de las comunicaciones Cisneros. Ganadas las elecciones se presentó Cisneros ante Chávez y le dijo: «los ministros van a ser tal y cual», a lo que Chávez respondió: «el Presidente soy yo y a los ministros los designo yo», y ahí comenzó otra historia que Uds. Conocen.

Se está dando un fenómeno democrático formidable en México con Andrés Manuel López Obrador. Ahora la económica está estancada o tiende a estancarse. La derecha espera su momento porque las contradicciones de esta sociedad son enormes.

Entonces no hay nada más importante –no importa el lugar desde donde desarrolle la actividad– para quién siente la causa de la humanidad, que ayudar a preservar lo conquistado, sabiendo a la vez que ello no va a ser posible si no se avanza en un programa de transición que permita a la humanidad ayudar a la predominancia del modo de producción capitalista a morir en paz.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 24 de Agosto de 2019.