Renta básica en España.

Renta básica en España.

Dice Carlos: «En España –que no tiene la fortaleza económica de Francia, Alemania o Inglaterra– La Moncloa acaba de aprobar el Ingreso Mínimo Vital que alcanza a 850000 Hogares. Los opositores a esa medida, esgrimen los mismos o peores argumentos que los opositores de acá a la Renta Básica».

Cuando analizamos este tipo de cosas debemos ser exigentes con nosotros mismos. Nadie debería oponerse a una renta básica universal que como dice Carlos reactivaría el mercado y remediaría la situación de un sector importante que hoy está careciendo de muchas cosas elementales. Ahora vayamos a analizar de dónde saca España los recursos para financiarla. EE.UU. y la Unión Europea están recurriendo al endeudamiento pero fundamentalmente a la emisión monetaria autorizada en forma cómplice por el Banco Mundial y el FMI, que traducido significa volcar sus déficits sobre el resto del mundo, y hasta que aguante, para lo cual ya no queda mucho. Si Uruguay la aplicara que no dudamos es justo, entraría en una vorágine devaluatoria a la larga insostenible. El Frente lo propone y Lacalle manifiesta que quiere tener un mayor control sobre el gasto pero que gastar por ahora resulta casi inexorable.

No comparto ni una ni otra posición. Creo que es el momento de exigir en bien de la gente un sinceramiento de la economía mundial ¿Lo puede hacer Uruguay, si cuando estuvo el Frente Amplio en el gobierno no lo hizo? No importa quién lo haga. Hay que hacerlo y cuando alguien salga va a romper un corsé ideológico con el que hoy se somete al mundo. Demás está decirles que esta propuesta, que veo como la única viable, lleva a la unidad de medida monetaria universal, –para esto no importa la forma del dinero– y sistemas impositivos basados en la circulación del dinero, y dando muerte a los paraísos fiscales. Que la central y el Frente no lo planteen me parece mal y que AEBU no haga de esto su bandera peor, pero así son las cosas.

Mujica lo llegó a plantear en el ONU, pero después nada.

Jorge Aniceto Molinari.
Sábado, 30 de Mayo de 2020.

Algo más sobre la crisis.

Algo más sobre la crisis.

Pongo especial cuidado en las posiciones que discrepan porque es a través de ellas que se aprende e incluso se corrigen errores. Una de las cosas que más cuesta asumir como seres vivos que nacemos, crecemos y morimos es que, con los modos de producción pasa algo no igual pero si parecido. No hay un menú de sistemas que uno elige o la nación en la que vive elige uno. Nos viene dado con el agravante que estamos viviendo la etapa crítica final de la predominancia del capitalismo, no porque el capitalismo vaya a desaparecer como sistema –seguramente para ello van a pasar decenas de años, siglos tal vez– sino porque lo que fue la base de su desarrollo que es la rentabilidad para este modo de producción se está agostando peligrosamente. Tanto es así que el libre comercio que fue su bandera de desarrollo hoy lo encabeza China y su entorno gobernada por el Partido Comunista, y EE.UU. que lo era, se amuralla. Humildemente pienso que si no se entiende esto uno puede ser de izquierda, de derecha o de centro, pero lo que hace son solo elucubraciones. Por ejemplo es tan difícil entender que esta crisis, acentuada enormemente por la pandemia, deja millones de desocupados que el sistema no está en condiciones de rentabilidad de volver a ocupar y que eso obliga a medidas universales que lamentablemente hoy no está puestas en el orden del día de partidos, sindicatos, y de cuanta organización haya en defensa de la gente.

Jorge Aniceto Molinari.
Jueves, 28 de Mayo de 2020.

Crisis, coronavirus.

Crisis, coronavirus.

Compañeros honestamente están dando una visión fatalista de la crisis. El tema es que con distinto grado de consecuencias la crisis abarca a todos. Los modos de producción como los seres humanos, nacen, se desarrollan y decrecen, con la diferencia que estos primero pierden su predominancia y luego en el curso de decenas de años, desaparecen como ocurre con la revolución burguesa y el feudalismo. No sé y no creo que lo sepamos cómo es que se desarrolló esta cepa de un virus, que existe antes que el ser humano sobre la tierra, si sabemos que hoy la propagación es mayor porque las comunicaciones son infinitamente mayores.

La humanidad ya está en condiciones de que cada ser humano con un control social y democrático, tenga una ficha médica digital y a la vez el acceso a un examen que de manera no invasiva pueda darle la historia de lo que ha sido sus enfermedades padecidas y de las que pueda padecer en el futuro. Y si esto no se hace es por los intereses de las grandes corporaciones médicas y farmacéuticas. Instrumentado esto el brote de una epidemia como esta hubiera podido ser rápidamente detectada y aislada. Hoy más allá de las medidas adoptadas se necesita de una vacuna.

La crisis de la predominancia del modo de producción capitalista es además irreversible, el capitalismo no restablece su desarrollo en aquellos países en que ese desarrollo se ha agotado. Su base, la del capitalismo, es el libre comercio, y hoy el centro del libre comercio en el mundo está en China y su entorno, gobernada por el partido Comunista. Y aún que muera media humanidad esto no tiene vuelta, es lo que están hoy aprendiendo los pueblos del mundo. Si es cierto el fascismo siempre en última instancia busca exterminar como lo hizo en Alemania pero van a terminar como terminaron en la segunda guerra mundial o en el mundo actual donde China está dando una prueba de la corrección del desarrollo de las ideas liberadoras de la sociedad, aún con la falta de una proyección universal.

Lo que necesitamos es unirnos en un programa que permita que esta predominancia muera en paz y se puedan dar los pasos para el nacimiento de una etapa superior y eso requiere que la moneda sea única y universal y que los impuestos sean sobre la circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales y a los sistemas impositivos basados en el consumo, los salarios y las pensiones.

El grave problema es que la izquierda hoy está en otra cosa soñando con gobernar su Estado y que la economía sea estatizada, o que le permita ocupar los cargos administrativos a su gente.

El Uruguay por ejemplo ya no va a poder, en estas condiciones, recuperar su equilibrio y aunque hubiera gobernado la izquierda, que en su momento pudo aprovechar bien la coyuntura, y no llegó a un programa para su continuidad en el gobierno, pero eso ya fue.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 26 de
Mayo de 2020.

20 de Mayo.

20 de Mayo.

20 de mayo, una fecha paradigmática en nuestras vidas, para nuestro Uruguay. No lo podemos negar. Es una fecha que vivimos con enorme preocupación. Nuestra deuda con el pasado, pero también con el presente y el futuro, es enorme y aún no la estamos saldando porque las dificultades que se oponen a la pública felicidad siguen siendo enormes y hoy en particular en medio del corona virus las incertidumbres aumentan y la crisis llega a grados insospechados.

No nos cansamos de escribirlo. Esto que hemos vivido y lo que estamos viviendo es en gran parte producto de la intervención de los servicios de EE.UU. Sin ellos la dictadura no hubiera sido posible, y que no se nos venga con el cuento de la guerrilla, que tanto dolor, sacrificios y sueños se llevó, en los hombros de gran parte de lo mejor de la juventud uruguaya, pero como dijera alguna vez Pepe Mujica: nos usaron.

EE.UU. llegó a ser luego de la segunda guerra mundial la principal potencia imperialista del mundo, el centro del capitalismo y del libre comercio mundial, hoy ya no lo es –la izquierda esto no lo analiza, no lo estudia, no lo comprende–.

El gobierno de la economía ha pasado de los Estados (EE.UU. entre ellos) a los complejos empresariales multinacionales que son hoy los que en pugna, por la tasa general de ganancias, lo hacen como lo previera Lenin en 1916 que iba a pasar.

Con una peculiaridad de que el centro del libre comercio y del propio capitalismo han pasado a China y su entorno, esta gobernada por el Partido Comunista.

Sin embargo hay un sector en los mandos privilegiados del otrora imperialismo yanqui que conservan los «servicios» hoy al servicio –valga la redundancia– de los fabricantes de armamentos, lo que hace pensar en la conservación de una estructura imperial totalmente carcomida por la crisis.

Nosotros no hemos pedido con la fuerza necesaria, que la humanidad toda conozca y juzgue los archivos del horror de los «servicios», que han significado y significan para nuestra América, que hoy siguen actuando incluso en ejemplos muy actuales como la última incursión en Venezuela.

La esperanza también surge porque en EE.UU. ese país que dio nacimiento, en medio del dolor, a fechas como el 1° de Mayo y el 8 de Marzo, se comienzan a mostrar señales liberadoras.

Por eso nuestra insistencia, hay que abrir todos los archivos, y hay que avanzar en un programa que una a toda la humanidad.

Jorge Aniceto Molinari.
Miércoles, 20 de Mayo de 2020.

Internacional progresista.

Internacional progresista.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

No son pocos los dirigentes y militantes de la izquierda que ven con buenos ojos esta iniciativa que ha surgido de mano de connotados dirigentes de la izquierda internacional.

No es menos cierto que luego del «fracaso» de las anteriores Internacionales, esta es como una tarea pendiente no fácil de superar.

Además historiar las internacionales no es tarea sencilla para nadie, cuando ella supone asumir posición sobre acontecimientos que pautaron y pautan la historia actual de la humanidad.

De todos modos acordemos que fue la Primera, impulsada por Marx y Engels, con un Manifiesto de trascendencia histórica la que más ha marcado su accionar.

Es nuestra opinión, que no se ha hecho una valoración de ninguna de ellas y han quedado como un debe de la izquierda ligado a la propia suerte de la predominancia del capitalismo como modo de producción.

Intentos han sido varios y variados, tal vez el que mayor significación adquirió, aún cuando no reivindicó su función de Internacional, fue el Foro Social Mundial de Porto Alegre, nacido al influjo del alza del PT de Brasil y de Lula como líder político (2001).

No definió un programa y en su seno se dieron cita todas las corrientes del pensamiento humano existentes a esa fecha, así, en forma anárquica y en borbollón, producto de un hecho político no menor que tenía como centro el desarrollo de Brasil y toda su potencia.

La poderosa burguesía industrial de San Pablo, que había combatido ferozmente a Lula, en los orígenes, a su sindicato y a su partido, ahora buscaba impulsarlo para que la marca «Brasil» tuviera peso en el mundo. Las condiciones económicas de esa coyuntura parecían lanzarlo con fuerza aún cuando su duración podía calcularse en un breve espacio de tiempo histórico.

Lula insinuó un programa, habló de la moneda, habló de los impuestos, pero finalmente el aparato burocrático comenzó a tragárselo. Los sueños de manejar el Estado y sus bienes como finalidad a la acción política desplazaron la necesidad de un programa, su respaldo y desarrollo en el mundo. La pelea era por administrar a como tuviera lugar y en eso los burgueses son más duchos.

Aunque en estos tiempos los chinos y sus entornos parecerían estar enseñando otra realidad.

En otro nivel algo parecido pasó con el Pepe Mujica y su discurso en la ONU llegó al mundo, pero en la interna se seguía administrando mal. El propio Mujica había hablado de ello, de la administración y sus vicios en el libro «Pepe Coloquios», lo que se analiza allí sucede después agravado en su propio movimiento y bajo su responsabilidad.

Tomamos estos hechos aunque podríamos hacer el esfuerzo de examinar todos, país por país, como ejemplo, de que en esta etapa del capitalismo en que la crisis de su predominancia es irreversible y en que explicar como el libre comercio y el propio capitalismo en el mundo hoy son comandados por China y su entorno gobernada esta por el Partido Comunista, tal vez se constituyan en las incógnitas que deben desvelar cualquier intento serio de proyectar una política internacional al mundo.

¿Es que podría hoy existir una Internacional que agrupara a lo mejor de la humanidad sin contar con China, Vietnam, Cuba…?

¿Qué programa podría elaborar? Uno para mitigar los efectos que produce la crisis del capitalismo o uno que busque superar esa crisis planificando el futuro de un aparato productivo que no debe caer en manos de la burocracia, cuando el capitalismo como modo de producción predominante no puede hoy mantener su funcionamiento. Estamos ante una crisis superior a la de 1929, en medio de dos guerras mundiales que destruyeron el aparato productivo de la humanidad en esa etapa de la historia; la contradicción con lo que sucede hoy es que el aparato productivo está en su estructura intacto, aún cuando dirigido a la renta capitalista no al de la sociedad como un todo.

No sé en verdad que asidero tiene la versión de que en Alemania se habría planteado la estatización de gran parte de la industria a los efectos de sortear esta crisis. Es la contra cara europea de la política ultra nacionalista de Trump, de su cierre de fronteras y a la vez la complicidad de los organismos financieros internacionales para que se emitan dólares y euros que en definitiva se van a volcar sobre las espaldas del resto del mundo.

Todo muy grave y a la vez lo más grave es que no conozco que el tema se esté debatiendo con la importancia que tiene para el destino de la humanidad toda.

Si este intento de Internacional Progresista fuese en esa dirección, aunque meramente abra el debate ya habría cumplido una importante función.

Pero como dicen en mi pueblo, aún no le veo uñas para guitarrero.

Ahora si no se camina en esta dirección, la guerra y los fascismos esperan su turno.

Antonio Gramsci (1891-1937), filósofo y dirigente del Partido Comunista Italiano, decía que: «El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos».

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 16 de Mayo de 2020.

Nuestro Frente Amplio.

Nuestro Frente Amplio.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Me pregunto: ¿Nuestro Frente Amplio no está integrado por organizaciones políticas, y personalidades prestigiosas del hacer político? ¿Es que no hay nadie que vaya más allá de un balbuceo, no hay nadie que opine sobre lo que está pasando en el mundo? ¿No hay tesis y contratésis, análisis de todo? ¿Cómo se puede hacer política así y darle al pueblo la esperanza de un futuro auspicioso?

Si, no se pueden hacer reuniones políticas presenciales, pero nada impide utilizar la técnica y debatir abiertamente ¿o es que todavía tiene vigencia aquello de que primero lo discuto con los míos y después si me autorizan con los demás?

Los maestros nos educaron en otra cosa, las ideas, el arte, deben ser abiertos y no deben existir cortapisas para su desarrollo.

Es cierto el Pepe lo intentó, pero ahora lo suyo también son balbuceos y su retroceso es incomprensible.

Ayer escuché un ratito a Vázquez y no lo pude seguir escuchando, es cierto hay quienes lo cuestionan como médico, pero tiene un peso en el Uruguay y en el mundo incuestionable, es una autoridad científica. Ahora en el campo de la medicina sin duda que tiene en cuenta los avances en el mundo ¿o es que hay fronteras? Entonces en la política también hay que tomar lo que pasa en el mundo y debatir salidas que si no son universales ya no van a ser viables.

Hasta ahora predominaron en los comités de base los «comisarios políticos» para que no se debatiera, ahora necesitamos a los agitadores –al decir de don José Batlle y Ordoñez– que debatan todo, que analicen, que creen opinión. No hay temas vedados todo es debatible.

En 1971 en Carmelo un frenteamplista en una reunión, le pregunta al querido General Doctor Óscar Baliñas: ¿Cómo explica General que en el Frente haya generales como Usted y trotskistas?, –por qué el Frente Amplio es eso, el crisol de todas las posiciones–, para que luego se asuma una que en democracia resuma el sentir general de nuestro pueblo sin acallar ninguna de las voces. (Por supuesto que no es textual).

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 8 de Mayo de 2020.