Propuestas económicas para la crisis. Entrevista a Jorge Aniceto Molinari. La Voz de Paysandú, 24‑9‑2019.

Propuestas económicas para la crisis. Entrevista a Jorge Aniceto Molinari. La Voz de Paysandú, 24‑9‑2019.

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Néstor Gerardo Vanzini entrevista a Jorge Aniceto Molinari, colaborador del Centro de Estudios Joan Bardina en Uruguay. Propuesta de un patrón o una medida monetaria única para todo el Mundo, una moneda telemática que ayude a resolver diferentes problemas económicos: Deuda de los estados y carencias presupuestarias, posible quiebra de los servicios sociales, paro, fraude fiscal, especulación de divisas, corrupción, falta de protección al medio ambiente, etc. Como el Presidente de Uruguay José Mujica planteó esta solución en la Asamblea General de la ONU, el martes, 24 de Septiembre del 2013.

Emisión radiofónica del martes, 24 de Septiembre de 2019. CW39, La Voz de Paysandú, Uruguay. Duración: 37 minutos y 11 segundos. Idioma: castellano.

Hagamos volar la imaginación.

Hagamos volar la imaginación.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Los jalones que conocemos en la historia tienen acontecimientos que marcan luego los tiempos. Por ejemplo la toma de la Bastilla en la revolución francesa, el asalto al Palacio de Invierno en la revolución rusa. Eclosión de procesos.

Nosotros en nuestra humildad vamos a intentar hacer volar la imaginación y nos planteamos, como un signo de estos tiempos, la toma de los organismos financieros internacionales, en particular el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

En este caso no se trata de la toma física sino en la toma ideológica de los mismos y lo que ello significa para la política económica que se desarrolla en el mundo.

Una primera dificultad, existe la creencia bastante arraigada de que la realidad se cambia Estado por Estado, y que el gobierno del mundo radica en los Estados. Y eso ya no es así, el gobierno del mundo, y lo que es fundamental el de su economía, no reconoce a las autoridades estaduales –que incluso selecciona (y para ello usan la democracia, la dictadura, los golpes de Estado, según los convenga) en función de sus intereses– sino a los estados mayores gerenciales de los complejos empresariales multinacionales que además están en pugna por la rentabilidad que se va agostando permanentemente en la medida que la expansión del modo de producción capitalista alcanza los límites planetarios.

Es en esta realidad en la que se han creado dos organismos encargados de regir las políticas necesarias a las corporaciones y a los propios Estados en línea con ellos, son el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Entonces para la política que rige en los Estados surgen dos posiciones, una que nos plantea que debemos seguir al pie de la letra sus recomendaciones para entonces acceder al desarrollo económico (el llamado flujo de capitales) y otra la de que debemos romper con estas instituciones porque proponen una política de ajuste en las economías, que conduce al hambre y la desocupación de los pueblos. De más está decir que las dos posiciones sufren los avatares de la crisis actual.

No compartimos ninguna de las dos posiciones. Creemos que la voluntad política organizada en el mundo debe plantearse el tomar la dirección del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para aplicar un programa de transición que nos saque de esta crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista y la ayude a morir en paz.

Me imagino el escándalo y más bien el ignorar este planteo, (esto sucedió con el discurso del entonces Presidente Mujica en la ONU en setiembre del 2013, lamentablemente única oportunidad en que encaró el tema con la seriedad que requiere) de todas las corrientes políticas que han hecho parte de su transitar en el mundo el ocupar los cargos estatales, el dulce encanto de la burocracia. Lo que no quiere decir que no haya sido necesaria para determinada etapa de la historia humana que ahora está llegando a su fin.

Imagino a estos organismos o a otros similares en esta su función actual, determinar por ejemplo, la muerte de la multiplicidad de monedas, y así como existe, el kilo, el litro, el metro… que exista en la economía una medición única y universal, y con ello cerrando la etapa de las maniobras estaduales y de empresas dedicadas a ello, contra la gente con las mismas. Y luego establecer que los sistemas impositivos deban establecerse sobre la circulación del dinero, haciendo no válidas las transacciones que no estén registradas en los organismos que la sociedad determine, dando muerte a los paraísos fiscales y a los impuestos basados en el consumo, los salarios y las jubilaciones.

Cuantos «marxistas» nos dirán: pero esa no es la revolución que planteaban Marx, Engels y Lenin. Es el problema que podemos tener con los «marxistas» mal leídos, pero es hora que a los maestros –con una formidable obra que ha enriquecido a la humanidad–, se les valore por el verdadero valor de las mismas.

El capitalismo como modo de producción predominante ha preparado las condiciones para ser superado. Pero no va a ser sustituido por un modo de producción que lo confronte y lo derrote como fue lo que la concepción stalinista desarrolló en toda una etapa en que el desarrollo del capitalismo de Estado (no se trataba ni se trata de un modo de producción diferente) se presentaba como alternativa. No renegamos de esa etapa de la historia, entre otras cosas porque usufructuó la herencia de la revolución rusa y permitió con mucho sacrificio construir experiencias importantes para la humanidad como fueron por ejemplo la revolución china y la cubana que luego empezaron a reencaminar su andar hasta llegar a lo que sucede hoy en que el propio capitalismo se encamina a establecer a China y su entorno como un nuevo centro en la actual etapa de su desarrollo.

Cuánto costó y con qué sacrificio la gente agobiada por el hambre, empujó para que se tomara la Bastilla, otra cosa –también existía el hambre– fue la toma del Palacio de Invierno, en que un Partido organizado y con base ideológica iba dando los pasos para que el accionar popular se plasmara en lo que fue el primer gobierno bolchevique.

Esta época en muchos aspectos es diferente, la humanidad conoce un desarrollo del modo de producción capitalista que hace maravillas con la tecnología y llega a los confines de todo el planeta. Pero la tasa general de ganancias se agosta, y la rentabilidad comienza a buscarse en los peores incentivos contrarios al desarrollo humano, agravando además la llamada grieta social, que no es otra cosa que la propia crisis del sistema. A la vez aumentan, el déficit fiscal, los endeudamientos y el monto en los paraísos fiscales. Hay una capacidad productiva que va quedando a la vera del camino rápidamente y se vuelve rápidamente obsoleta y otra nueva rápidamente se incorpora. Desde el punto de vista humano –tal vez lo más grave, con tremendo peso en la consciencia colectiva– millones de seres que pasan por la vida en muy malas condiciones y sin tener de parte de la sociedad una respuesta que le permita realizarse como seres humanos.

Los stalinistas y neostalinistas no dan pie en bola, y es hora de recurrir al bagaje de conocimientos que la humanidad atesora en la obra de los maestros para poner en práctica no el de crear un régimen alternativo y de confrontación sino para desarrollar las herramientas que permitan la transición en paz, sin desconocer los riesgos que significa una agravación de la guerra que el negocio de esa industria está realizando.

Aspiramos a que el mundo tenga una respuesta antes de que la crisis tenga consecuencias aún más graves, pero no tenemos duda de que este camino, el que hemos venido desarrollando, es el que hay que recorrer, para iniciar una tarea gigantesca para el porvenir, para lo cual están todas las condiciones. Porque un mundo y una humanidad mejor es posible.

Jorge Aniceto Molinari.
Lavalleja, 6 de Septiembre de 2019.

Sobre una nota de Roberto Savio.

Sobre una nota de Roberto Savio.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Es un tanto extensa para lo que se acostumbra en este tipo de columnas, pero no quiero al dar mi opinión privar al lector de todos los elementos de juicio. Savio es un conocido y prestigioso periodista y su opinión me es útil para tratar de explicar mejor mi propia opinión.

Su nota:

La precipitosa barbarización de nuestros tiempos.

Lunes, 22 de Julio de 2019.

Por Roberto Savio*

Cuando todo está dicho y hecho, parece que Thomas Hobbes, aquel filósofo inglés del siglo XVII que tuvo una terrible visión del hombre, no estaba totalmente equivocado.


Pues bien, miremos lo frívolo y lo serio del mundo en que vivimos. En sólo una semana hemos tenido cuatro noticias que no ocurrirían en un mundo normal.

Una belleza porno inglesa con 86,000 seguidores en las redes sociales ha puesto a la venta frascos con el agua con la que se baña a unos 33 euros por frasco y ya ha vendido varios miles de ellos.

Luego, una encuesta en Brasil reveló que el 7% de los ciudadanos cree que la tierra es plana (el 40% de las escuelas estadounidenses enseñan que el mundo se creó en una semana, según la Biblia, por lo que no puede haber civilizaciones antiguas). Una conferencia sobre el mismo tema, reunió en junio en Sicilia gente de todo el mundo.

Otra encuesta, esta vez de miembros del partido británico Tory que probablemente elegirán a Boris Johnson como primer ministro (no es precisamente un triunfo de la razón) están tan a favor de un Brexit «duro» que no les importa que esto signifique la salida de Escocia y el fin del Reino Unido.

Finalmente, para ganar las elecciones, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha hecho del racismo una de sus banderas y, en un país de inmigrantes, ello le ha dado un aumento de 5 puntos en las encuestas de opinión.

Hay tantos signos de barbarización que llenarían un libro… y más de uno!

Eurípides escribió: «A quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco».

No es popular, pero tenemos que mirar la realidad y observar que, en el período de mayor desarrollo científico y tecnológico de la historia, estamos viviendo en tiempos de una barbarización precipitosa.

La desigualdad social se ha convertido en la base de la nueva economía. La gente ya ha reducido sus expectativas y está preparada para trabajar a tiempo parcial en un «empleo» precario, y a los jóvenes (según la Organización Internacional del Trabajo) sólo les queda la expectativa de recibir una pensión de jubilación de 600 euros al mes.

Esto ha sido aceptado por el sistema político. Tenemos un estudio de España según el cual, en el actual mercado inmobiliario, casi el 87% de las personas necesitan el 90% de su salario sólo para alquilar una vivienda.

Hoy en día, para muchos, un salario significa supervivencia, no una vida digna. La nueva economía ha desarrollado la llamada «economía del calesín»: usted trabaja para distribuir alimentos, pero lo hará como un co-emprendedor, sin ninguno de los derechos de un empleado, y por una paga que nunca le permitirá casarse.

Y los niños ya se han acostumbrado a ver fenómenos como la pobreza o la guerra como algo natural.

Por lo demás, la política ya no se basa en ideas, sino en cómo poder explotar con éxito las entrañas de la gente, ondeando pancartas contra los inmigrantes (ahora que estamos presenciando una rápida caída de la tasa de natalidad) y dividiendo los países entre «nosotros» que representamos a la gente, y «ustedes» enemigos del país. Estados Unidos es el mejor ejemplo, donde los republicanos consideran a los demócratas enemigos de los Estados Unidos.

Esto nos lleva a una pregunta central: ¿Acaso no han sido elegidos democráticamente tanto Trump, como el italiano Matteo Salvini, el brasileño Jair Bolsonaro y compañía? ¿Son el síntoma o la causa de la «populocracia» que reemplaza a la democracia?

Evidentemente no es posible ofrecer aquí un estudio sociológico o histórico, así que nos quedamos en un juego de palabras: Hemos pasado de la era Gutenberg a una nueva: la era Zuckerberg.

Quienes celebraron con entusiasmo la llegada de Internet también lo hicieron porque democratizaría la comunicación y, por lo tanto, generaría una mayor participación. La esperanza era la de ver un mundo donde la comunicación horizontal reemplazaría al sistema vertical de información que Gutenberg hizo posible.

La información era, de hecho, un instrumento para los estados y las empresas, que la utilizaban para llegar a los ciudadanos, que no podían recurrir a la retroalimentación. Con Internet, en cambio, la gente ya puede hablar directamente en y a todo el mundo y la propaganda que acompañó su llegada no se consideró relevante. La campaña decía: saber ya no es lo importante, lo importante es saber dónde encontrar… Bueno, tenemos todas las estadísticas sobre cómo Internet ha afectado el nivel general de cultura y diálogo.

La capacidad de atención de la gente ha disminuido dramáticamente. La mayoría de los usuarios de Internet no se fijan en una un tema más de 15 segundos. En los últimos cinco años, el volumen de libros se ha reducido en 29 páginas de media. Y hoy en día, los artículos de más de 650 palabras ya no son aceptados por los servicios de los columnistas.

La última reunión de editores de agencias de noticias internacionales decidió bajar el nivel de comunicación de las noticias del de 22 años al de 17 años. En Europa, el porcentaje de personas que compran al menos un libro al año ahora es del 22% (en los Estados Unidos es de sólo el 10,5%). Y según un estudio reciente en Italia, solo el 40% de la población es capaz de leer y entender un libro. Y el 13% de las bibliotecas del país han cerrado en los últimos diez años.

Una transmisión muy popular en España fue la de «59 segundos», que vio a varias personas debatir en torno a una mesa; a los 59 segundos desaparecerían sus micrófonos. Hoy, el sueño de un entrevistador de televisión es que la persona entrevistada dé una respuesta más breve que la pregunta.

Y los periódicos ya son para personas mayores de cuarenta años. Y hay una queja unánime sobre el nivel de los estudiantes que ingresan a la universidad: no todos están libres de errores de ortografía y sintaxis. Y la lista podría continuar prácticamente hasta el infinito.

El problema de la barbarización adquiere mayor relevancia para la participación política. Las generaciones Gutenberg estaban acostumbradas al diálogo y la discusión. Hoy en día, el 83% de los usuarios de Internet (con el 80% menores de 21 años), lo hacen sólo en el mundo virtual que se forjaron. Las personas del Grupo A se reúnen solo con las personas del Grupo A. Y si se encuentran con alguien del Grupo B, se insultan.

Los políticos han podido adaptarse rápidamente al sistema. El mejor ejemplo es Trump. Todos los periódicos de los Estados Unidos tienen en total una circulación de 60 millones de ejemplares (de los cuales aquellos de calidad circulan diez millones de los conservadoras y otros tantos de los progresivas).

Trump tiene 60 millones de seguidores que toman sus tweets como información. No compran periódicos y, si ven televisión, son espectadores de Fox, que es el amplificador de de la voz de Trump. No es de extrañar, pues, que más del 80% de los votantes de Trump vayan a votar por él nuevamente.

Y los medios, que han perdido la capacidad de ofrecer análisis y cubrir procesos, y no sólo eventos, ya toman el camino fácil: seguir a los famosos y hacerlos aún más famosos. El periodismo analítico está desapareciendo. En los Estados Unidos todavía existe gracias a subvenciones y, en todos los países europeos, quedan pocos diarios de calidad, mientras que la mayor circulación la tienen los periódicos que ahorran a sus lectores el esfuerzo de pensar. The Daily Mirror en el Reino Unido y Bild en Alemania son los mejores ejemplos.

Internet ha hecho de todos un comunicador. Este es un logro fantástico. Pero en esta creciente barbarización, la gente utiliza Internet también para transmitir información falsa, historias basadas en la fantasía, sin ninguno de los controles de calidad que solía tener el mundo de los medios de comunicación. Y la clase política cabalga este camino, en lugar de enseñar civismo y visión. La inteligencia artificial ha entrado con fuerza en la red, creando muchas cuentas falsas, que interfieren en el proceso electoral, como se demostró en las últimas elecciones en los Estados Unidos.

Debemos agregar a esto que los algoritmos utilizados por los propietarios de Internet pretenden captar la atención de los usuarios para mantenerlos lo más posible. Este mes, el diario español El País publicó un extenso estudio titulado «La toxicidad de Youtube», en el que muestra cómo sus algoritmos llevan al espectador a elementos que son de fantasía, pseudocientíficos pero de gran atracción.

Esto se debe al hecho de que los propietarios se han enriquecido fabulosamente al transformar a los ciudadanos en consumidores. Ellos descubren nuestra identidad y la venden a las empresas para su comercialización, y también para las elecciones. Esos propietarios tienen una riqueza sin precedentes, nunca alcanzada en el mundo real: y no sólo en el mundo de la producción, sino también en el universo de las finanzas, que se han convertido en un casino sin control.

El entero mundo de la producción de servicios y bienes, hecho por el hombre, se acerca a un billón de dólares por día; en el mismo día, los flujos financieros alcanzan los 40 billones de dólares.

El divorcio del fundador de Amazon, Jeff Bezos, proporcionó a su esposa 38 mil millones de dólares. Esto equivale al ingreso promedio anual de 20,000 dólares correspondiente a 19 millones de personas. No es de extrañar, pues, que sólo 80 individuos posean ahora la misma riqueza que 2,3 billones de personas (en 2008, eran 1.200 individuos).

Ahora bien, según los historiadores, la codicia y el miedo son grandes motores de cambio en la historia. Eso también fue cierto en la era de Gutenberg. Pero ahora se ha activado una combinación de ambos en un corto período de tiempo. Después de la caída del Muro de Berlín, la doctrina de la globalización liberal llegó con tal fuerza que Margaret Thatcher (quien junto a Ronald Reagan introdujo la nueva visión de los beneficios individuales y la eliminación del bienestar social) habló del No Hay Alternativa (TINA por las siglas en inglés de There Is No Alternative).

Todo el sistema político, socialdemócratas incluidos, aceptó manejar un sistema de valores basado en la codicia y la competencia sin restricciones a nivel individual, estatal e internacional. Llevó 20 años, desde la caída del muro de Berlín, hasta la crisis financiera del 2008, para comprender que los pobres se han vuelto más pobres y los ricos más ricos, y que los estados han perdido gran parte de su soberanía ante las corporaciones multinacionales y el mundo de las finanzas.

Vale la pena señalar que, en la crisis del 2009, para salvar un sistema financiero corrupto e ineficiente, el mundo gastó 12 trillones de dólares (4 trillones sólo en Estados Unidos). Desde ese rescate, los bancos han pagado la impresionante suma de 800 mil millones de dólares en multas por actividades ilícitas.

La crisis financiera de 2009 ha provocado una ola de miedo. No olvidemos que hasta 2009, no hubo partidos soberanistas, populistas y xenófobos en ninguna parte, excepto Le Pen en Francia. Y viejas trampas como «en nombre de la nación» y «la defensa de la religión» no tardaron en ser resucitadas por políticos capaces de montar la ola del miedo. Se encontró un nuevo chivo expiatorio, los inmigrantes, y los populócratas ya están socavando la democracia en todas partes.

La populocracia es la nueva ola. El ex primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, introdujo un nuevo lenguaje político y televisivo. Salvini, Trump y otros lo han actualizado. Twitter, Facebook e Instagram son el nuevo medio y ahora el medio es el mensaje. La vieja élite no ha encontrado un nuevo lenguaje para comunicar con las masas.

La era de Zuckerberg es una era de codicia y miedo. Él intenta ahora crear una moneda global, Libra, para ser utilizada por sus 2.300 millones de usuarios. Hasta ahora, los estados eran las únicas entidades capaces de emitir dinero, un símbolo de la nación. La moneda de Zuckerberg se basa totalmente en Internet y no tendrá control ni regulaciones. En caso que falle, tendremos una crisis mundial sin precedentes. En la era de Gutenberg esto no era posible.

Pero ¿quién ha hecho que Jeff Bezos pueda dar 38 mil millones de dólares a una ex esposa? ¿Quién ha elegido a Trump y Salvini y compañía? Quienes hablan en el nombre de la nación y de la gente y convierten a los que no están de acuerdo con ellos en enemigos de la nación y de la gente, crea una polarización sin precedentes, acompañada por una orgía de revueltas contra ciencia y conocimiento, que han apoyado a la élite, y son por lo tanto enemigos de la gente común. Nunca se había visto una campana para reducir la instrucción, la investigación, la medicina pública, y eliminar los pilares de la cultura clásica, como griego y latín. Bolsonaro en Brasil ha anunciado que quiere eliminar filosofía y sociología.

Este proceso de barbarización no debe ocultar un viejo proverbio: cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Se llama democracia. Sin embargo, la élite tradicional no tiene código de comunicación con la nueva era. Hay una brecha creciente entre la élite y los ciudadanos. Y la respuesta podría encontrarse en la movilización ciudadana.

Una joven sueca, Greta Thunberg, ha hecho más con su obstinación por crear conciencia sobre el cambio climático inminente, que todo el sistema político. Incluso Trump (aunque por motivos electorales) ha declarado que el cambio climático es importante.

Hoy en día, muchos «puntos de luz» están apareciendo en el mundo. Las elecciones en Estambul son un buen ejemplo, al igual que las movilizaciones en Hong Kong, Sudán y Nicaragua, entre muchos otros.

Esperemos llegar a un punto en el que la gente tome las riendas del proceso y despierten al mundo del curso precipitado de la barbarización. Incluso Thomas Hobbes llegó a la conclusión de que la humanidad siempre, más tarde o más temprano, encontrará el camino correcto y se otorgará un buen gobierno. Pensó que una élite siempre sería capaz de dirigir a las masas.

Bueno, las élites son ahora los y las Greta Thunbergs de este mundo.

Mi opinión:

Si acordamos que el devenir de los tiempos genera en los seres vivos un proceso de nacimiento, desarrollo y muerte y que lo que el ser humano genera sobre la tierra también vive un proceso similar aunque tenga otras dimensiones en el tiempo y que la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases, que aún la ciencia no tiene conceptos concluyentes sobre si esto pudo ser de otra manera, en lo personal pienso que sí, que pudo ser de otra manera pero que este desarrollo es el que hoy debemos desentrañar. Y sobre el cual desarrollaron sus estudios Marx, Engels y Lenin, los más destacados.

Aclaremos que esto se corresponde con un razonamiento de base materialista, y que el mismo no pretende ignorar o desacreditar razonamientos con una base idealista.

Nadie hasta ahora ha estudiado esta etapa de la historia, la etapa del desarrollo capitalista desde su nacimiento como los que señalamos como maestros con un enorme bagaje de textos sobre el tema y al menos habría que analizar si algunos de sus conceptos centrales han sido superados en el estudio de la sociedad.

Savio constata hechos y su mensaje es de una enorme preocupación por lo que esta crisis está provocando en el seno de la Humanidad. Sus apreciaciones son sobre las repercusiones que en la sociedad vienen provocando las transformaciones en el aparato productivo pero sin llegar a apreciar que el modo de producción que predomina ya empieza a no gobernar ese aparato productivo, y necesita para salir de la crisis de una transición, que una inmensa mayoría del aparato político de izquierda a derecha y de derecha a izquierda, no pueden entender sin una estatización de la economía que han heredado de su no comprendida derrota transitoria de Lenin en 1924, y que hoy no encuentra mejor reivindicación que lo que sucede con China y su entorno.

Una vez más recordemos a Marx en su crítica a la economía política:

«…en la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinadas de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia».

¿Entonces?: Imaginemos a organismos multinacionales que hoy ejercen la función de tratar de estabilizar y de darle continuidad a la predominancia del capitalismo abandonando ese papel y constituyéndose en los impulsores de programas que utilicen los capitales que hoy no se pueden utilizar pues no generan rentabilidad en la actual predominancia capitalista.

Cuando señalamos que la transición hoy tiene dos herramientas básicas: la moneda y los impuestos, no estamos ignorando que lo mejor que podamos reunir de la Humanidad tiene entonces la primordial tarea de poner en marcha todas las capacidades productivas del conjunto de la sociedad y que eso pasa por cuidar a fondo las capacidades de la enseñanza, de la salud y pasando por todos los aspectos que integran la vida humana.

Humildemente queremos señalar que lo que Savio muestra es precisamente aquella parte de la sociedad hundida en el aparato político y que aún no ve que iniciada la transición (insisto en las dos herramientas básicas: moneda e impuestos) la liberación de las capacidades humanas permitirá soñar con una organización social más elevada y con seres humanos con un mejor desarrollo, armónico. Pero también con una organización económica donde la cooperación comience a hacer su camino global por sobre la competencia.

Roberto Savio ve el aumento de la incultura de la gente y nosotros que no negamos esto, también vemos una enorme capacidad hoy contenida por reglas económicas predominantes que una vez vencidas por la voluntad política, que se necesita para la transición, serán capaces de liberar fuerzas para construir la sociedad del pan y de las rosas.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 24 de Julio de 2019.

José Pepe Mujica.

José Pepe Mujica.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Cuando en setiembre del 2013, el entonces Presidente José Mujica, hacía su exposición ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), no fueron pocos los amigos que me felicitaban porque el Presidente de la República había abordado a nivel del mundo aquellos puntos por los cuales venía bregando en cada una de las oportunidades que me era posible.

No faltó quién a nivel de chanza me dijera: «se lo redactaste vos» y en verdad que me entusiasmaba que al fin los centros de la crisis irreversible en la predominancia del modo de producción capitalista eran abordados en el estrado de la máxima Institución ecuménica; antes lo había intentando con una carta dirigida al entonces Presidente electo Barack Obama, de la que no había obtenido respuesta1.

No conozco las causas por las cuales el entonces Presidente Mujica llegó al foro de la ONU con un planteo que iba al corazón de la crisis y luego no volviera sobre él. Tampoco he tenido oportunidad de conversarlo directamente con él o con sus allegados más próximos. Me consta que están ahora en otra cosa, incluso su agrupación política ha venido reivindicado la renta básica universal, que si bien puede ser en determinadas circunstancias un paliativo como lo son las estatizaciones o las propias cooperativas cuando se cierran las posibilidades de trabajo a resolver en una coyuntura, no son las que en su momento planteó en la ONU. Y esto porque no son una solución en si misma cuando la crisis llega al funcionamiento de todo el aparato productivo.

¿Qué es lo que más duele de todo esto?: que la crisis avanza y la necesidad de un programa para resolverla e iniciar una transición es imperiosa.

En el Uruguay, la segunda planta de celulosa de UPM, y el restablecimiento a pleno de las líneas centrales del ferrocarril, auguran el poder tirar la crisis para adelante. No es sencillo porque los cuestionamientos tienen base en muchas cosas que hoy están pasando con el medio ambiente aún cuando no tengan una respuesta alternativa para poder hacer funcionar al país en las condiciones actuales de un cierto crecimiento dentro del capitalismo, lo que no es poco comparado con la crisis que nos rodea particularmente en Brasil y Argentina.

A lo que hay que agregarle el deterioro general de la economía, que no se detiene en las fronteras de ningún país. Es cierto el éxito de Trump parando el no crecimiento de su PBI (Producto Bruto Interno) y obteniendo una reactivación superior al 3% no es poca cosa, pero si analizamos a costa de que se ha obtenido, llegaremos sin dificultades a la conclusión de que los próximos meses pueden llegar a ser dramáticos, aún con la reelección. Con los episodios además de la industria de guerra que como todos los demás conglomerados industriales importantes no solo están radicados en EE.UU. y su manejo político forma parte de la constante agravación de la crisis.

Sé también que los economistas de más renombre y los dirigentes políticos más destacados no gustan hablar de estos temas. Hacen descripciones y diagnósticos pero omiten hacer proyecciones para la aplicación de sus posibles propuestas o a lo sumo describen un mundo ideal.

El gigante asiático y su Partido Comunista, empujan la economía capitalista mundial, pero somos contestes que eso tiene límites y que ya no están tan lejano.

No se puede mover el aparato productivo con el objetivo de la rentabilidad si la organización económica del mundo está regida por la predominancia capitalista que se aferra al juego de las monedas y de los impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones, mientras las economías se endeudan cada vez más y los paraísos fiscales no paran de crecer en su aumento demencial.

Mujica en la ONU atacó esos centros, muchos en el mundo lo aplaudieron pero aún no existe la voluntad política de abrir el debate sobre esos temas.

Mientras tanto sin llevarse un centésimo a sus bolsillos ha demostrado ser un pésimo administrador en las normas que el capitalismo exige para su funcionamiento, aún cuando hoy este esté lleno de vicios y costumbres que lo envilecen permanentemente.

Cuando la Presidencia del Dr. Jorge Batlle –tampoco él se llevó un centésimo a sus bolsillos– ocurrió algo similar con otro signo, la economía bancaria era un caos y los millones pasaban por los asientos contables –públicos y no públicos– rumbo a los paraísos fiscales, sin que el gobierno atinara a ninguna medida, y lo más grave aún es que los economistas y políticos que estaban en el centro del problema tampoco atinaban a nada.

Recordemos que una de las grandes virtudes del gobierno de Batlle es que perdido por perdido, haber confiado la conducción del país para encarar la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a un líder sindical del gremio bancario: Juan José Ramos, que asociado a un líder político moralmente sano: el Dr. Alejandro Atchugarry, y un excelente equipo, encararon con fuerza y energía la defensa de la economía del país en esas negociaciones.

Pero entonces como ahora hablamos de lo inmediato, como por ejemplo el déficit fiscal, pero no hay una sola idea de cómo encarar una realidad que inexorablemente comienza a mostrar sus rasgos negativos.

Mujica en la ONU insinuó un camino, pero en la vida ha transitado otro. Lo grave es que aquí en el Uruguay el Frente Amplio en el gobierno no está en condiciones de ser sustituido con ventajas para el país. Es más, la campaña electoral actual tiene un objetivo, todos quieren aumentar sus cargos en el aparato político del Estado pero nadie honestamente en la oposición pretende la ejecución de las políticas con un candidato presidencial creíble.

Ahora no es sólo un fenómeno nuestro en el Uruguay. Está pasando prácticamente en una enorme cantidad de países. En EE.UU. ocurre con Trump y se va a agravar cuando las condicionantes de su política actual acentúen la crisis de los conglomerados empresariales multinacionales que tienen su matriz de origen en ese país. En Argentina con Cristina Fernández que pone el centro en que la economía argentina se debe amurallar como la de EE.UU. o la crisis de Bolsonaro en que frente a los cuestionamientos ha recordado que es militar y no político y que en ese marco no tiene respuestas razonables a las inquietudes de los empresarios que primero respaldaron a Lula y luego lo derribaron y hoy no ocultan su malestar.

Con esta realidad, seguimos afirmando que están todas las condiciones humanas y tecnológicas para cerrar en paz la etapa de predominancia del capitalismo e iniciar una transición, para la cual se exige la construcción de una voluntad política plasmada en un programa. Programa sobre cuyos puntos fundamentales venimos insistiendo.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 1° de junio de 2019.

Nota:

1 Ver Carta al Presidente Barack Obama, de 11 de diciembre de 2008.

Imperialismo.

Imperialismo.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

El mundo cambió. El avance tecnológico parece transformarlo todo. Sin embargo, hay compañeros y organizaciones políticas a las que pertenecen esos compañeros que cuando tienen que definir una situación cualquiera, comienzan definiendo a un enemigo: el imperialismo y quién no lo haga corre el riesgo de considerársele, que pasa a revistar filas en ese enemigo.

No se puede negar las relaciones asimétricas que existe entre las naciones y tampoco que mucho del desarrollo industrial de alguna de ellas tiene mucho que ver con su accionar fuera de fronteras, y con recursos naturales de ese origen, eso no tiene otra definición que la de imperialismo, pero lo que cambió es el gobierno del mundo. Lo cual entorpece la búsqueda del enemigo sino comprendemos el cambio y seguimos aplicando anteriores esquemas.

Ejemplos como el del imperialismo inglés y toda su red de influencia, económica, cultural, etc. etc., es innegable.

Ahora la vida es un poco más compleja, y así como es por lo menos irracional no comprobar la intervención criminal de los servicios de EE.UU. en Venezuela, también lo es resumir la realidad en sólo la denuncia del hecho y no ver lo que objetivamente está pasando y las dificultades de esa sociedad no solo para repeler la injerencia yanqui sino para organizarse socialmente.

Es cierto Cuba pudo hacerlo y con mil sacrificios, que aún perduran. Hoy es vanguardia en el mundo en muchos aspectos de la vida humana, pero existía la Unión Soviética y el capitalismo de Estado aún no conocía el derrumbe que luego sobrevendría.

Existía todo un desarrollo que explicaba a contrapelo de lo que su momento habían analizado Marx, Engels, Lenin, los más destacados, y que hablaban de esa experiencia como la del socialismo realmente existente. Si existían análisis profundamente críticos que advertían que eso no era socialismo sino una construcción que pretendía ser alternativa y competir con el capitalismo «realmente» existente.

Ahora pretender ignorar lo que ello significaba y que muchos avances sociales se dieron en el marco de esa confrontación, no es correcto. Es ignorar las alternativas de la propia lucha de clases que no se desplazan en línea recta sino sinuosa.

Otra cosa hubiera sido teorizar que ese sistema estatista podía superar al propio sistema capitalista expandido a todo el planeta, con esta realidad actual de EE.UU. y China.

Lo nuevo que hay que comprender y es una lección para los venezolanos, es que los cambios en el mundo son de tal magnitud que hoy el centro del capitalismo mundial está pasando a ser China gobernada por un Partido Comunista, liderando además el libre comercio en el mundo, mientras EE.UU. amuralla su economía.

Sin embargo el cambio no es fácilmente asimilable. ¿Cuántos partidos Comunistas en el mundo, y cuantos partidos que se reclaman de izquierda, siguen elaborando propuestas donde el centro es el aparato productivo estatizado o la idea de líneas de producción propios o de agregados de valor libremente determinados? Y que cuando tienen dificultades sin resolver acuden a la imagen de que el obstáculo viene por el lado de la existencia del Imperialismo. Pero una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa. La diferencia en el potencial económico de los países existe, no se puede ignorar. EE.UU. hoy puede amurallar su economía y crecer un 3,5% en su PBI. Incluso Trump puede pensar en su reelección. Y a la vez dar alce a la industria de guerra, para el respiro de esa economía, comandando agresiones de todo tipo en el mundo. Pero no lo puede hacer Uruguay, no lo puede hacer Venezuela, pero tampoco España, y ni siquiera ya Inglaterra.

Tampoco lo puede hacer Argentina, aunque la Dra. Cristina Fernández hable en la presentación de su libro de que el gobierno argentino debería tomar como ejemplo la política proteccionista de EE.UU.

Trump puede pensar hoy lo importante que es que a los demás países no se les ocurra utilizar al dólar como su moneda porque ello haría imposible a EE.UU. cerrar sus fronteras. Y hoy especula con una producción propia sin la competencia del mercado mundial, pero ¿cuánto puede durar esto?

Este es además un debate a dar fundamental, el de la moneda, –es una materia pendiente en los cursos de economía– pues incluso se habla de la vuelta al patrón oro, como si fuera posible retrotraerse en el tiempo y volver a convertir el oro en una mercancía privilegiada para el intercambio de las otras mercancías. Es claro que lo que en última instancia marca el valor monetario es el valor real de la producción que es el que pueden determinar los que están en el centro de su realización y que hoy especulan con los paraísos fiscales y la acumulación trágica de millones y millones de valores en distintas monedas, aún las digitales, que no pueden ser aplicadas con rendimiento y rentabilidad en la organización de la producción actual. ¿Es que alguien ha podido descubrir otro árbitro para determinar los valores de la moneda?

Hemos oído hablar en distintas ocasiones en que se reivindica la producción en un determinado país del valor de una matriz productiva nacional, de agregar valor a las distintas líneas de la producción. Todo ello es loable pero debe tener en cuenta el desarrollo productivo a nivel mundial que barre con todas las barreras nacionales que lo puedan obstaculizar.

Una realidad económica a observar para comprobar esto que estamos exponiendo es la actual de EE.UU. y las presiones que comienzan a señalarse en el plano interno.

El problema es que no barra con las necesidades de la gente y precisamente para eso que debemos darnos un programa que transforme esta realidad donde las inversiones productivas son tales sólo sin son rentables y redituables dentro de la predominancia del marco capitalista.

A eso es que debe apuntar el programa que reivindique medir los hechos económicos de igual manera en todo el planeta: una sola medida monetaria universal. Que los recursos que la sociedad en su conjunto necesita para la salud, la enseñanza, la vivienda, también para organizar el trabajo –nadie debería no aportar su esfuerzo a las necesidades propias y de la sociedad– deben provenir de un sistema impositivo basado en la circulación del dinero dando muerte a los paraísos fiscales, y a los impuestos al consumo, al trabajo y a las jubilaciones y pensiones. Ninguna operación con dinero puede ser legal sin estar debidamente registrada donde la sociedad lo determine.

Establecer entonces los organismos universales que puedan planificar en el marco de la mayor expresión democrática los planes para que todo el mundo tenga trabajo y aporte su esfuerzo a la sociedad en el marco de planes de construcción de ciudades autosustentables y extendidas en jardines terrenales. ¿Es solo un sueño? No, hoy ya es posible, hay que construir la voluntad política para hacerlo.

O es que hoy por ejemplo se deja contaminar a la Naturaleza porque es un problema de dejadez de los seres humanos: ¡¡¡no!!!, se deja contaminar porque las inversiones en ese plano no le son rentables al capitalismo. No es un problema del ser humano en sí, es un problema por la existencia de la predominancia de un modo de producción que necesita morir en paz e iniciar el transito a uno superior.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 9 de Mayo de 2019.

Jubilaciones y/o pensiones.

Jubilaciones y/o pensiones.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Nacieron como las conocemos actualmente como una necesidad dentro del modo de producción capitalista, venían ya en la historia, de la solidaridad, de la atención a sectores menos protegidos de la sociedad, de la rica epopeya de la hermandad entre los seres humanos.

Hoy sufren las vicisitudes del modo de producción predominante y sería en vano analizarlas fuera del contexto pues su «costo» hoy forma parte del costo del sistema, que ya está llegando a los límites posibles de su desarrollo. A ninguno de los asesores empresariales que hoy son casi imprescindibles para el accionar de estas instituciones se les ocurriría calificarlo y tratarlo de otra manera a riesgo de perder su calificado y bien remunerado trabajo.

Sin duda que sobre esto podemos elaborar hermosos discursos, hermosas teorías sobre los derechos humanos, sobre las tradiciones de atención y sacrificio en todos los problemas que la vida del ser humano afronta, pero en definitiva quienes ejercen el poder llegan al final a la ecuación costo‑beneficio, y sobre ella abordan las definiciones.

No es otra la razón del porqué una parte mayoritaria de la humanidad vive en la indigencia y con la carencia de satisfacción en sus necesidades de vida. Al modo de producción predominante le es imposible en las actuales circunstancias sin abandonar esa predominancia atender lo que es una grieta creciente en la mayoría de las sociedades que pueblan el planeta. El capitalismo ya no tiene solución para organizar la sociedad de otra forma. Y conste que durante toda una etapa existió una camada importante de intelectuales y técnicos que aspiraron a una solución con el capitalismo de Estado. En cuyo seno hubo y hay distintas formas de abordar esta problemática y el de la burocratización.

Los funcionarios neoliberales que abundan en el sistema, a veces con disfraces distintos, nos hablan de cómo ajustar costos, o como acostumbrar a la gente a vivir con menos ingresos. O los políticos oportunistas que abundan que nos hablan no de soluciones sino de cómo hacer para en el compromiso abarcativo del conjunto político adormecer el tema. Es un tema grave nos dicen, debemos reunirnos todos y llegar a un acuerdo. Acuerdo para el cual no se les ocurre como dicen en el barrio: «ni una puta idea», y elucubran con las variables sin ir al fondo del problema: los recursos.

¿Por qué en determinada etapa de la historia el capitalismo se dispuso aún a costa de enlentecer su acumulación destinar recursos con este fin? El capitalismo eclosiona su predominancia a partir de la revolución francesa que rompe los diques del feudalismo y proclama, libertad, igualdad y fraternidad. Sintió la presión social que a su vez contradictoriamente al ampliar el mercado dio base a una mayor dimensión para su desarrollo. Explicación que nos lleva a entender el porqué de China y su entorno hoy.

Rápidamente entonces, de acuerdo a como se lo permiten las circunstancias asimila los derechos conquistados por las masas y acelera su camino de desarrollo, transformando millones y millones de la plusvalía en un capital universal, primero por el Estado y luego superando esas fronteras en capitales empresariales universales.

Reconoció todo lo que necesitó reconocer para transitar ese camino. Las masas impusieron conquistas y derechos que hicieron que el capitalismo se fuera adecuando en su desarrollo a las circunstancias que la conquista de esos derechos les imponía. Fue la época del gran desarrollo capitalista y de la que algún desprevenido diría: «es el fin de la historia» o a la que no faltó quién agregara: es el fin de la utopía comunista, aún cuando Joan Manuel Serrat advertía que los pobres se estaban juntando esperando al señor1.

Ningún país por más desarrollado que fuera pudo convertirse en un superimperialismo dentro del capitalismo (Lenin, 1916: «El Imperialismo fase superior del capitalismo»). El centro de este –del capitalismo–, pasó del Reino Unido a EE.UU. y ahora se traslada a China y su entorno. Los gobiernos estatales pasaron a perder facultades frente al desarrollo universal de los conglomerados empresariales multinacionales, que por supuesto nunca han abandonado la pugna intercapitalista que caracteriza al sistema.

Sin embargo, hoy asistimos a una contradicción como lo es la de que en EE.UU. una de las cunas del neoliberalismo capitalista, asume el gobierno una corriente que defiende al capitalismo amurallado, y por otro lado el capitalismo mundial toma como centro y desarrollo del libre comercio a China y su entorno comandado por el Partido Comunista.

Los sistemas de seguridad social, de previsión social, que fueron compatibles con la ideología del capitalismo comienzan a derrumbarse en todo el mundo y la humanidad siente la indefección que su crisis causa. Siente que todo lo logrado está cuestionado, no hay recursos para atender a los problemas de la gente.

En el Uruguay caminando ya el año electoral, todos amenazan con blandir el tema. A su vez todos coinciden en no tener la menor idea de qué hacer, pues es precisamente en el marco de los recursos donde existen las dificultades para comprender que esos recursos deben provenir de la circulación del dinero y que este debe ser medido universalmente. Se entiende pero no se acuerda.

En Europa por ejemplo, el informalismo crece inexorablemente sin solución de continuidad, y las tareas que hoy se deben organizar a través del Estado se hacen doblemente costosas, si de competir con el informalismo se trata.

El debate inaplazable sobre la seguridad social, sobre la previsión social no es otro que el debate sobre la muerte en paz de la predominancia del modo de producción capitalista y tiene que abordar inexorable el valor universal de las mediciones monetarias así como que los impuestos deben ser sobre la circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales y a los que se aplican sobre el consumo, los salarios y las pensiones. El inmenso monto que hoy ya se puede recaudar, si se produjera este giro en la economía, no puede ser destinado a engordar los aparatos estatales sino a que el mundo encuentre los mecanismos de administración y gestión que permitan rápidamente administrar y ejecutar, organizando el trabajo de todos los seres humanos en el Planeta, atendiendo, su salud, su enseñanza, y todas sus necesidades vitales. ¿Es posible hacerlo? Si es posible hacerlo ya, existen todos los medios técnicos y científicos. Se necesita como única condición la voluntad política para la cual ya existe una vasta experiencia y un importante bagaje de conocimientos.

La forma de desarrollar el aparato productivo aún sin la predominancia del capitalismo, continuará siendo capitalista aún por mucho tiempo imponiendo la rentabilidad y la eficiencia que los organismos de la sociedad deberán controlar en beneficio de esta. Hasta que la sociedad en su progreso haga el aprendizaje para una organización de la producción superior, como por otra parte ha ocurrido con los modos de producción anteriores.

Seguramente se nos dirá, ¿y mientras tanto?: defender organizadamente todo lo conquistado pero sabiendo que sus límites son cada vez más estrechos y propicios a situaciones trágicas, sino abrimos paso a soluciones como las que hemos marcado.

Seguramente en alguna nota posterior abordaremos el urticante tema de las diferencias en los montos de jubilaciones y pensiones, así como las que existen de notorio privilegio, y no sólo algunas de las militares, que son las que ahora en el Uruguay están en el debate. Y que no es otra cosa que el traslado a la realidad de la seguridad social, de las injusticias que existen en el mundo laboral actual.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 29 de Marzo de 2019.

Nota:

1Canción Disculpe el señor.

Disculpe el señor
si le interrumpo, pero en el recibidor
hay un par de pobres que
preguntan insistentemente por usted.

No piden limosnas, no…
Ni venden alfombras de lana,
tampoco elefantes de ébano.
Son pobres que no tienen nada de nada.

No entendí muy bien
sin nada que vender o nada que perder,
pero por lo que parece
tiene usted alguna cosa que les pertenece.

¿Quiere que les diga que el señor salió…?
¿Que vuelvan mañana, en horas de visita…?
¿O mejor les digo como el señor dice:
«Santa Rita, Rita, Rita,
lo que se da, no se quita…»?

Disculpe el señor,
se nos llenó de pobres el recibidor
y no paran de llegar,
desde la retaguardia, por tierra y por mar.

Y como el señor dice que salió
y tratándose de una urgencia,
me han pedido que les indique yo
por dónde se va a la despensa,
y que Dios, se lo pagará.

¿Me da las llaves o los echo? Usted verá
que mientras estamos hablando
llegan más y más pobres y siguen llegando.

¿Quiere usted que llame a un guardia y que revise
si tienen en regla sus papeles de pobre…?
¿O mejor les digo como el señor dice:
«Bien me quieres, bien te quiero,
no me toques el dinero…»?

Disculpe el señor
pero este asunto va de mal en peor.
Vienen a millones y
curiosamente, vienen todos hacia aquí.

Traté de contenerles pero ya ve,
han dado con su paradero.
Estos son los pobres de los que le hablé…
Le dejo con los caballeros
y entiéndase usted…

Si no manda otra cosa, me retiraré.
Si me necesita, llame…
Que Dios le inspire o que Dios le ampare,
que esos no se han enterado
que Carlos Marx está muerto y enterrado.

Joan Manuel Serrat.

Las redes sociales.

Las redes sociales.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Es apasionante. Acudimos a las redes sociales para debatir. Encontramos de todo. Ahora nos ayuda a tener la cabeza despejada para entender algunas expresiones, para tratar de comprender como se reacciona cuando se piensa que se es libre para opinar. Marx daba un enorme valor a todas las opiniones humanas, en la medida que ellas reflejaban situaciones que debían ser estudiadas, ello quiere decir que en muchas de ellas se refleja la miseria no sólo material sino espiritual en que se desarrolla la lucha de clases y la vida.

Nuestro manejo técnico es limitado, envidiamos a los que saben y siempre queremos saber más, esto que ahora reproduzco son algunos juicios que he difundido en Facebook. León Trotsky, uno de los artífices de la revolución rusa e inspirador de la hazaña militar del siglo 20: la construcción del ejército rojo con su comando general funcionando en un tren. Decía que la lucha de ideas, de tendencias, es como el aire que respiramos, en el va el oxígeno pero también sustancias nocivas. Ahora, si dejamos de respirar morimos.

En algunas oportunidades he recurrido a transcribir íntegro los juicios de quienes tienen opiniones distintas a la mía, porque es lo correcto y a la vez me obliga a explicar mejor mi pensamiento. En esta oportunidad he recurrido a transcribir mis opiniones sobre cuestiones puntuales que me preocupan. Seguramente en la próxima nota volveremos a transcribir las otras opiniones y el juicio que me merecen.

Estos son algunos de los juicios emitidos utilizando la réplica en Facebook:

  1. Se está dando un fenómeno muy peligroso para la democracia. Todos los partidos de la oposición aspiran a aumentar su representación pero cada vez menos a la responsabilidad de conducir el Estado. No tienen candidatos para ganar. Por otra parte las Cámaras empresariales que conocen la realidad y no apuestan a un cambio, si apuestan a que las presiones sobre el gobierno impongan que los «ajustes» se hagan sobre la gente. Por eso sus objetivos son el llamado «atraso cambiario» y que los impuestos sean sobre el consumo, el salario y las pensiones. Que me preocupa que en la izquierda sobre moneda e impuestos no haya propuesta salvo el planteo de Mujica en la ONU (setiembre 2013) sobre el que ni su grupo habla.

  1. Hagamos un esfuerzo, razonemos. Los organismos financieros internacionales, de los cuales ningún país puede vivir al margen, imponen que los impuestos sean sobre el consumo, los salarios, y las pensiones (jubilaciones), sino no hay inversiones. La moneda además, con tarjeta, o sin tarjeta, debería ser medida universalmente de la misma forma eliminando la especulación que con sus valores se hacen. Entonces, porque no plantear (como lo insinuó Mujica en la ONU) que los impuestos sean sobre la circulación del dinero y que ninguna operación sea válida si no está debidamente registrada donde la sociedad determine dando muerte a los paraísos fiscales. Lo que estamos viviendo no es el fin del trabajo, si estamos viviendo el fin del trabajo que da rentabilidad a las inversiones capitalistas.

  2. El sistema está organizado para que ocurra de esta manera. Los impuestos que se necesitan para la salud, para la enseñanza, para cumplir con las funciones sociales se recaudan sobre el consumo, los salarios y las jubilaciones, no sobre el giro del dinero que obligaría para que una operación con dinero fuera válida a que esté registrada donde la sociedad determine dando muerte a los paraísos fiscales. El trabajo que hoy existe es porque le es rentable al capitalismo y ese trabajo tiende a desaparecer, aumentando la crisis social.

  3. Entender y hacer entender que los seres vivos, nacen, se desarrollan y mueren y que lo mismo sucede con los modos de producción creados por el ser humano. Hoy asistimos a la crisis mayor e irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista. ¿Qué significa? que todo lo que no les dé rentabilidad está de más, con el agravante de que eso mismo determina la muerte de sus posibles consumidores. El modo de producción que está naciendo involucrará a todos. Pero no a través del Estado (que sin duda ha cumplido y cumple importante papel) sino de la sociedad toda. Muchos dirán: pero eso es utópico. Más utópico es pensar que esto puede seguir así y no reviente en mil pedazos. Tenemos dos herramientas que necesitan de la voluntad política para ser aplicadas. Una misma medida monetaria para todos, y que los impuestos se apliquen sobre la circulación del dinero, dar muerte a los paraísos fiscales. ¿Es el fin del capitalismo? No, es el fin de su predominancia, como ha ocurrido con los modos de producción anteriores.

Y para finalizar volvamos al estilo que preferimos. Un compañero nos hace una crítica a lo que expresamos en este último apartado (el D), su crítica y nuestra respuesta:

Comparto parcialmente el diagnóstico (sospecho que menosprecia la resiliencia del capitalismo). Crisis irreversible, vi varias. Es asunto discutible. Conozco y respeto los fundamentos de Cesar. No. comprendo, salvo que se trate de un respeto a mi juicio excesivo de la dialéctica, cual es el nuevo modo de producción que la crisis irreversible del capitalismo está creando. Perdón por insistir, respetado compañero. Quisiera creer pero no puedo aflojarle a la crítica.

Mi respuesta:

Y es muy bueno, de eso se trata. Hasta ahora el desarrollo de la economía mundial con la predominancia del capitalismo ha venido cumpliendo con lo analizado por Marx y Engels y luego por Lenin. Lo que no asegura que en el futuro haya quienes puedan demostrar que estaban equivocados. Es más, tampoco asegura que la interpretación que se hace masivamente de esos estudios sea la correcta. El capitalismo ha estado siempre en expansión. Sí, ha tenido muchas crisis, muchas de ellas estudiadas por los maestros, pero nunca dejó de expandirse y creó la mentalidad de que es el único sistema posible, y más aún cuando del otro lado se respondía con una suerte de capitalismo de Estado. ¿Qué es lo que hoy está pasando? Hay muchos que cuestionan al capitalismo, nosotros no lo cuestionamos, –es un fenómeno histórico– si analizamos que está llegando a su fin y es necesario ayudar a que su predominancia muera en paz.

En febrero del 2006, en la audición «Buscadores» de la Televisión Nacional nos hicieron una nota que mucho tiene que ver con esto que estamos exponiendo. Se puede ver en YouTube con esta dirección.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 31 de Diciembre 2018.

La economía en la Venezuela actual.

La economía en la Venezuela actual.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Reproducimos una nota de Pascualina Curcio y luego la comentamos:

Últimas Noticias Venezuela.

 

 

Enigmas.

Por: Pascualina Curcio | Martes, 04/12/2018.

  1. Pascualina Curcio.¿Qué explicación tendrán los economistas neoliberales acerca de la variación del bolívar en 558.035.614 % desde el 2013? No hemos visto cálculos que les permitan sustentar tal «depreciación». ¿Será que no hallan cómo incluir la variable política «ataque a la moneda» en las teorías económicas y por eso evitan hablar de Dolartoday?

  2. ¿Qué método de cálculo estarán utilizando los monetaristas para justificar que el valor de la moneda es 500 BsS/US$, si para que ello ocurra se requiere 21 veces la cantidad de bolívares que actualmente circula en la economía?

  3. ¿Por qué insisten en que la culpa de la hiperinflación es del gobierno que imprime dinero «no respaldado», si por el contrario, la cantidad de dinero con respecto al tamaño de la economía ha disminuido 91 % desde el año 2014? Hoy, la cantidad de dinero con respecto al PIB es 6 %, en 2014 era 66 %. ¿Será un cuento lo del dinero inorgánico?

  4. ¿Cómo estarán resolviendo los monetaristas la contradicción teórica en la que incurren cuando afirman que la causa de la hiperinflación es la emisión de dinero? Su teoría supone que la mayor cantidad de dinero «inorgánico» llega a los bolsillos de los venezolanos y por lo tanto, demandamos más bienes y servicios, lo que presiona los precios al alza ¿Algún venezolano está demandando más bienes que en 2013?

  5. Mucha alharaca hicieron los empresarios y sus voceros para liberar el mercado cambiario. Presionaron con el argumento de que no tenían dónde transar sus divisas y que por tal motivo no las traían. Se aventuraron a decir que la liberación detendría el ataque al bolívar porque ingresarían capitales. Ahora que ya fue liberado dicen no tener las divisas, dicen que el Estado debe «inyectarlas». Sin comentarios.

  6. Pascualina Curcio.Consecomercio está sugiriendo incrementos de salarios. Se han percatado de que los venezolanos hemos perdido el poder adquisitivo y que no lograrán vender su mercancía. ¿Se les habrá ocurrido que dicha pérdida se debe al aumento de los precios? ¿Por qué en lugar de solicitar ajustes de salarios no detienen la escalada de los precios? ¿Por qué no se suman a la campaña contra Dolartoday?

  7. La guerra económica contra los venezolanos ha sido declarada por Donald Trump. Hay quienes todavía la niegan. Siempre será un gran enigma la actitud antipatriota de algunos.

Tomado del diario Últimas Noticias Venezuela.

Nuestro comentario:

Jorge Aniceto Molinari.Lo que señala Pascualina Curcio es irrebatible.

Un ejemplo a tener en cuenta es el de Macri en Argentina que ha venido realizando a través de la cotización del dólar (moneda con la que se comercializa la producción argentina) un ajuste descomunal en los salarios y pensiones. (En realidad con la desvalorización permanente del peso argentino como ocurre en otros países con las monedas nacionales).

El problema es que ellos pensaron que manejando el gobierno iban a tener la posibilidad de participar en el mercado mundial de capitales que le estaba vedado a Cristina Kirschner, y la verdad es que en la realidad actual la situación se está convirtiendo en un gran problema para el FMI que no puede dejar caer a ese país, a la vez que si aún Macri no ha caído es porque la izquierda no tiene un programa para sustituirlo.

Manejar en un país dos monedas, una para los burgueses vinculados a los productos y a la producción, tarde o temprano se convierte en una forma directa de atacar el nivel de vida de la gente, y otra a la gente misma que siente que el gobierno la quiere defender pero le es imposible amurallar el país para que ello ocurra.

El tema de las monedas debería discutirse a nivel mundial aprovechando además de que el Estado Popular Chino es el que tiene mayor cantidad de dólares como reserva.

Debería terminarse ya con la joda de las diferentes cotizaciones de las monedas e ir a la moneda única y universal. No hay una sola razón que si podría haber existido en otra época para que los Estados tengan su propia moneda.

Y si a eso le agregamos los notables avances tecnológicos podríamos ir con enorme facilidad a un sistema impositivo basado en la circulación del dinero que de muerte a los paraísos fiscales, y permita a la humanidad realizar proyectos que hoy al capitalismo ya no le son rentables que permitirían hacer planes universales en la salud, la enseñanza, la vivienda, el trabajo. Desmontar la industria de la guerra.

La izquierda se desgasta en el mundo realizando una protesta tras otra, mientras la derecha sin rumbo enfila hacia la guerra y el fascismo. La necesidad del programa es imperiosa.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 6 de Diciembre de 2018.

El relato…

El relato…

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Todos los acontecimientos que la humanidad ha vivido, y las proyecciones para el futuro en todas las ramas del conocimientos humano necesitan de registros, hoy muy favorecidos y enriquecidos por el avance de la tecnología. Esto constituye una ciencia muy importante, y como tal se le trata a nivel de cátedra universitaria.

En política adquiere aún una importancia mayor y no son pocos los hechos de enorme importancia para la historia humana que aún tienen documentación insuficiente.

Tal vez sea por eso que Lenin tenía especial cuidado en documentar cada uno de sus pasos y hoy tenemos 55 tomos de sus obras que hicieron el milagro de pasar a través del stalinismo, que brindan la posibilidad de analizar cada uno de los episodios de la primera revolución socialista triunfante. Hay una historia documentada durante la vida de Lenin, y otra posterior que ya pertenece al secretismo. Como si esto fuera un mojón distintivo, que lo es, entre una etapa y la otra.

Ahora esto se ha dado en forma solapada en todos los países del mundo. En el Uruguay, por ejemplo, sus partidos políticos, las instituciones sindicales, han registrado de alguna manera, tal vez no lo codificada que exigiera, cada uno de sus pasos, la documentación existe. El Frente Amplio, la CNT, ahora el PIT-CNT, y cada uno de los partidos y sindicatos han tratado de hacerlo. Tal vez un debe y no menor, es que, Juan José Ramos, Alejandro Atchugarry y el propio Jorge Batlle, no hayan dejado un registro relatando la crisis del 2002, por lo que sobre ella hoy tenemos historias que para nada se ajustan a la realidad, la falsean.

Un debe para nuestra AEBU (Asociación de empleados bancarios del Uruguay) que previo a la campaña electoral de 1999, elaboró un documento para ese evento: «el sistema financiero un asunto de Estado», que motivó que el Secretario General del Banco Interamericano de Desarrollo, Contador Enrique Iglesias, invitara institucionalmente a AEBU a hacerse presente en Washington ante ese organismo y ante el Banco Mundial. Era claro que a todos preocupaba la crisis que se avecinaba en esta zona del mundo. La crisis se desató en Argentina y arrastró a nuestro país, AEBU y Juan José Ramos, en particular, tuvieron un rol fundamental en la elaboración negociada de la salida.

¿Que estamos sugiriendo?: que ante la magnitud de los disparates que se han dicho sobre esos episodios y cuando las tormentas de nuevas crisis acechan al mundo y a la zona, sería de una importancia enorme rescatar y publicar ordenadamente cada uno de los episodios vividos en aquella oportunidad. Por suerte historiadores abundan, la dificultad está en valorar crudamente los hechos tal como fueron en la realidad.

Lo mismo ocurre con el movimiento tupamaro, lleno de libros, y películas, pero carente de un registro de cómo se decidieron los hechos. Los propios organismos oficiales, los servicios de EE.UU. actores fundamentales en los hechos entre otros, guardan celosamente documentos que en algún momento van a servir para desvelar algunas incógnitas como la planteada por el ex Presidente Mujica cuando afirma que fueron usados. Duele aún más porque en esas acciones se frustró una parte importante y valiosa de la juventud de nuestro país a la que se le aplicó la táctica del aborto: acelerar los movimientos sociales con acciones guerrilleras para poder aniquilarlos como si ellos no fueran fruto de la propia crisis del capitalismo y de problemas que se replantean inexorablemente.

Es cierto, el capitalismo se maneja con el secreto: el comercial, el industrial, el bancario, etc. etc.

Esto que ahora es la vedette: el tema de la corrupción tiene mucho que ver con esto y particularmente porque la «izquierda» tendría que ideológicamente sentirse incómoda en su postura intelectual ante la misma.

En el capitalismo es más cómodo el secreto que el registro, es su modo operando, al menos para los que pueden manejar algo y en esto no se diferencian los grandes burgueses de los que no lo son.

Llegamos al colmo de que en un país, como el Uruguay, donde la actividad financiera en su mayor parte se realiza por fuera de los bancos, su no registración sea defendida por un abanico multicolor en el plano político: es la oposición a la bancarización. Conscientes de que la tecnología impone condiciones, su defensa de la no registración toma la forma de oposición a la llamada bancarización obligatoria. Nos hablan además de que los que se benefician son los bancos y en particular los privados como si estos no fueran partícipes a través de todos sus medios precisamente de todo aquello que financieramente se realizan por fuera de los mismos y redundan en beneficio de sus casas centrales.

Es verdad que un país aislado en materia de registración financiera poco o nada puede avanzar, pero hoy en el mundo donde los grandes capitales, financian y promueven la droga, las armas, las industrias del medicamento, de la seguridad, etc. etc. y los políticos discuten como atender sus efectos y no su origen, sería necesario plantear el empezar a agarrar al toro por los cuernos. Este punto no figura en el programa de ninguno de los partidos políticos.

En esto como en muchos otros temas del desarrollo humano, así como la preocupación por el avance de las corrientes fascistas –en relación directa con las dificultades cada vez mayores del capitalismo en cada país– es en Europa y EE.UU. donde ya debería surgir una decisión programática que permitiera enfrentar el desafío, ya no hay nada que justifique que el sistema impositivo, los impuestos, no deban ser sobre la circulación del dinero, haciendo ilícita toda operación que no esté debidamente registrada a través de los mecanismos que la propia sociedad determine, dando muerte a los paraísos fiscales y a los impuestos al consumo, el salario y las pensiones. Disponiendo así de montos de capital que podrían perfectamente aplicarse a obras que al capitalismo ya no le son rentables y a la sociedad le significaría un enorme avance, ya sea en salud, educación, vivienda, trabajo…

No estamos hablando de estatizar, que en determinadas circunstancias concretas puede ser necesario, sí de organizar la actividad económica utilizando los medios que hoy existen desarrollados y que van más allá de la organización económica de los Estados. Se trata de organizar el trabajo para todos sin crear burocracia. Es más, tendiendo a eliminarla que es lo que permite la tecnología. No estamos proponiendo la eliminación de la organización empresarial en la que hoy el mundo apoya su desarrollo productivo. Sí estamos proponiendo su sometimiento consciente al interés colectivo, salto en el desarrollo humano que ya el mundo está en condiciones objetivas de realizar.

En la actualidad seres humanos –lamentablemente no pocos– que están involucrados en la guerra, tienen injerencia directa en el gobierno del mundo. Se trata de que la pierdan, y sí la tengan los millones de ellos, que en las distintas ramas del saber humano se han preparado para construir. Aquello es el capitalismo que ha cumplido su ciclo de predominancia, que necesita morir en paz. Esto es el socialismo que necesita también crecer en paz. Lo decisivo es la voluntad política, los registros, los relatos, el estudio, parte de la construcción de la educación para poder hacerlo. Cuanto antes reiniciemos este camino mejor.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 9 de Noviembre de 2018.

En debate.

En debate.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Los intercambios en Facebook tienen ese picante que muchas veces les falta a los debates acartonados, académicos, este es uno de ellos, también con sus limitaciones.

Gabriel  Mucho Lula y Bolsonaro pero por casa entregamos el agua y le hacemos los mandados al Fondo Monetario.

Graciela  Lamentable una vez más!!!

Jorge Aniceto Molinari  No es tan sencillo por eso en la izquierda no se habla de la política actual de Cuba ni de China. Tanto es así que hoy el centro del capitalismo en el mundo tiende a ser China, que lidera en el mercado mundial el libre comercio mientras EE.UU, organiza murallas en sus fronteras.

Graciela BJorge Aniceto, podrías aclarar??? Tú decís que no nos siguen cocinando?? Sos un estudioso y tenes dignidad, pero no será demasiada teoría?? Si podes explicar se agradece

Jorge Aniceto Molinari  Lo he tratado de explicar, los complejos empresariales multinacionales en pugnas entre sí gobiernan el mundo o si te gusta mejor nos cocinan, nuestros gobiernos algo logran pero la crisis es cada vez más profunda, lo mejor del mundo debe unirse para buscar salidas posibles como qué por ejemplo los impuestos sean sobre la circulación del dinero.

Gabriel  Molina muy hábil declarante, son años pero la verdad muy profundo o muy vaga la respuesta no sé, igual siempre es según del lado que se esté parado. Opino que no se puede acomodar el discurso, después de tanta tinta gastada en prometer otras cosas.

Jorge Aniceto Molinari  Lo tuyo me dices, desde un iPhone fabricado en China, ¿cuál es tu propuesta?

Alicia  No LLEGAMOS?? LPM….

Carlos  La realidad: vivimos en un mundo globalizado por el capitalismo y las transnacionales. Es decir, estamos en una jaula a los gritos para ver si nos abren la puerta. Por supuesto, hay quien se beneficia de esto y otros que ni se preocupan.

Jorge Aniceto Molinari  Pero todos perciben la crisis, unos se preparan para matar por sus bienes, y de lo que se trata es unir lo mejor de la humanidad, y enfrentar al fascismo.

Graciela B.  Sabes que no puedo creer más en espejitos de colores. La humanidad no creo que se una. Cada uno cada día más se cuida a sí mismo y en esto le debo agradecer a la izquierda quien considero fracturó la sociedad del Uruguay. Contra el Poder, donde están metidos los poderosos psseudoizquierdistas, no se les vencerá jamás. A nadie le interesa terminar con la pobreza, el hambre, las guerras, con nada. No quiero más teorías, quiero ejecutividad

Jorge Aniceto Molinari  Hablar de ejecutividad también es teoría, el problema está en lo que se propone, mira los problemas de los países vecinos.

Gabriel  Me pregunto sin ser tan profundo, el renegar de las consultas populares, el no votar investigadoras, el proteger delincuentes, el favorecer a los familiares, el privatizar todo, etc. etc., tendrá que ver China o quizás llegaron al poder con cuentos chinos y quieren continuar con los incondicionales como también supo tener Pacheco en su tiempo, esto ya no se cambia de adentro.

Graciela B.  Me Importa mejorar mi país. Vivo AQUÍ y quiero estar bien. Ya sé que no puedo cambiar nada que estemos en un mundo globalizado. Mejoremos lo importante de este país, pero el FA está destruyendo todo. Primero nuestras empresas.

Vero  Está bien q haya pasado esto viven pendientes de lo q pasa en Argentina Brasil y de lo q pasa acá nada ahora se viene la época electoral y todos publicando contra el FA PERO DESPUES VAN Y LOS VOTAN así q ajo aguantarse y a joderse y antes de votar el próximo año PIENSENNNN !!!!

Jorge Aniceto Molinari  Graciela dice: no puedo cambiar nada. Todo está en cambio y nosotros somos parte de él. Antes usábamos una máquina de escribir y un teléfono ahora usamos un iphone. Gabriel hace la más fácil, se escuda en los errores y horrores, notorios y justifica su acción negativa, pero no hace ninguna propuesta, aún no piensa en que salida tiene esto, a no ser la clásica de que todo debe manejarlo el Estado y que nosotros debemos reclamarlo todo de quienes han asumido su manejo. Y eso que es producto de deformaciones estatistas (Trump es el último hijo de esto) que ha vivido el mundo hoy no corre en ninguna parte. Pero tampoco corre el de que cada uno haga la suya, por lo que debemos ayudar a una salida que nos beneficie a todos, si esto sigue así quienes ganan son los que más se han enriquecido.

Martha  Sin tener ninguna base ideológica, humildemente me pregunto también quien tiene una propuesta mejor. Económica y que además detenga o disminuya una inseguridad palpable y rampante. No nos engañemos con soluciones radicales ni iluminados peligrosos como Bolsonaro o Trump. Tampoco con prácticas totalitarias que no han resultado.

Martha  Que necesitamos un cambio nadie lo duda, pero tampoco hemos caído en una situación desesperante…

Martha  Si nadie propone algo mejor… sigo observando los inmigrantes con sus rutas desesperadas por llegar al Uruguay y eso me hace pensar que no estamos tan mal…esos otros paraísos que muchos de ustedes admiraron se convirtieron en una trampa mortal… Creo que muchas cosas no se hicieron de mala fe, sino que simplemente no resultaron… En cuanto a los gobernantes no han sido tan malos…

Martha  Que podrían ser mejores… pero es nuestra naturaleza apasionarnos con reclamos (yo también lo hago) y a veces desconocemos cada ley y el trabajo que la precedió.

Martha  No me gustan los verticalismos vengan de donde vengan por eso no me adhiero a ningún grupo pero respeto y observo.

Alicia  Yo solamente recuerdo… del otro lado del mostrador salíamos a juntar firmas para defender las empresas públicas, decíamos NO AL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA!!! Ahora todo esto cambió y no hay explicación de globalización ni de macro economía que lo me explique…

Jorge Aniceto Molinari  Todos tenemos una base ideológica. De ella tenemos más o menos consciencia. Con ella afrontamos una realidad. Muchos se acomodan a ella, aún aquellos que hacen de la crítica su arma de autodefensa, pero acomodados a esa realidad. Nos cuesta entender que este mundo en que los uruguayos estamos relativamente bien, está en plena crisis, y que queramos o no, debemos ser participes de soluciones que hoy nos parecen ajenas o lejanas. Batlle y Ordoñez significó un cambio, el Frente en menor proporción también, pero se agotan y es necesario pensar salidas que hoy ya no alcanza con pensarlas para un país. Por ejemplo con la moneda, hay que terminar con la joda de las diferentes monedas que solo favorece a los que la manejan. Con los impuestos, en el Uruguay hasta los ultras aceptan este sistema, que el Uruguay debe adoptar obligadamente de impuestos al consumo, los salarios y las pensiones, cuando todos deberíamos estar empujando en el mundo para que los impuestos sean sobre la circulación del dinero, y que ningún movimiento de dinero sea válido sino está debidamente registrado dando muerte a los paraísos fiscales.

Alicia: Jorge Aniceto Molinari respeto profundamente tu conocimiento pero quiero respuestas a cosas concretas en las que en realidad me siento estafada…. Porque no defendemos el agua como lo hicimos hace años con todas las empresas públicas?? Por qué está guardada en el ropero la bandera de NO AL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA???

Martha  Quizá fue un error juvenil y en la práctica no sirve?

Martha  A quién le dio resultado…

Martha  Hay que ser más pragmático.

Jorge Aniceto Molinari  El país en el mundo más endeudado es EE.UU. y el que tiene mayores reservas en dólares es China, gobernada por el Partido Comunista. La crisis hoy no reconoce fronteras y si cada país se cierra en sí mismo como parece ser lo de Bolsonaro, más rápido aún vamos a ver las consecuencias, el caso inverso es el que se abrió al mundo financiero de Macri, ya estamos viendo los resultados. Por lo tanto consignas que en su momento tuvieron fundamento como la nacionalización de la banca defendida por el Frente y por Wilson, hoy necesitan ir a un plano superior como es que los impuestos se cobren sobre la circulación del dinero y se liquiden los paraísos fiscales. Mujica lo insinuó en la ONU (septiembre 2013) pero luego reculó retrocedió.

Jorge Aniceto Molinari  Lo del agua creo que muchas de las advertencias particularmente las que vienen de la cátedra son atendibles, ahora de eso se pretendió hacer una operación política para algo que el país ha garantizado en la constitución y necesita ser reglamentado para que cuando hay sequía las pérdidas no sean las de la última. Una infamia en un país en que la mayor parte del año abunda el agua. A la que también hay que cuidar, y no se lo está haciendo correctamente.

Martha  yo también me equivoqué hasta que un productor me lo hizo ver y además señaló que llevaban un año de estudio en el Parlamento.

Martha  En cuanto a comunismo en China… tu mismo dijiste que es capitalista…

Martha Yo lo que se que son pragmáticos…

Martha  De nada te sirven las ideologías si no implican avanzar. En definitiva el pueblo necesita el pan cada día y esperanza.

Jorge Aniceto Molinari  En mi última columna en Uypress (se entra con cualquier navegador) escribo sobre esto. Porqué China gobernada por el Partido Comunista tiende a ser el centro del capitalismo mundial, porque los comunistas chinos han entendido perfectamente lo que analizaba Marx de que este sistema debe desarrollarse hasta las últimas posibilidades para dar luego si paso a una transición. No hay ni puede haber países comunistas o socialistas confrontando como sistema con el capitalismo.

Martha  También respeto tu trayectoria y también tu participación actual. No debe haber confrontación sino participación productiva, más en nuestro querido país cuna de hijos y nietos.

Polaco  Leí un libro, sobre China, (que a esta altura de la vida, me removió totalmente). Es de un periodista catalán, que vivió años en esa sociedad. Una previa descripción del país: viven en China más del 25% de los seres humanos, entre ellos e India, está la mitad de nuestra especie; en la descripción geográfica, hay partes rotalmente áridas. Por nuestra cultura y nuestra historia, América, comparando, está todavía, media desierta. Concluyo, que para nosotros, tiene una importancia central, «la libertad» (agregale que soy un pequebu) para ellos es «la Vida». Tarde me día cuenta, que para cualquier ser vivo, la primer y fundamental lucha es la sobrevivencia. Somos el país más despoblado de latinoamérica, Cuba, con una superficie, que será menos de la mitad del Uruguay, tiene 11 millones y nosotros 3. En cuanto al proceso político (dice el periodista, que entrevista dirigentes de ese país) la época de Mao, fue el socialismo, un ordenamiento de la sociedad, para su desarrollo. (nada que ver reforma agraria, si estaba la tierra dividida, y solares de poco más que un solar de nuestros balnearios, Vivian abuelos hijos nietos, todos de ese pequeño pedazo de tierra) lo que sí, ordenaron, el éxodo del campo a la ciudad, que provoco la revolución industrial, de cada uno de esas familias iba uno a la ciudad, los demás lo mantenían en el campo, viendo de esos pequeños pedazos de tierra. Por 1970/80, del siglo pasado, los dirigentes del PCCh deciden, entrar al desarrollo capitalista, mandaron millones de jóvenes, a estudiar a la meca del capital, EEUU. Cuando discutían la medida, alguien planteo, pero se van a querer quedar, Le contesto el líder: no te preocupe algunos van a volver, y nos alcanza. Y la concentración hacia las fábricas fue mucho más fluida. En pocas palabras empezó el desarrollo capitalista. No sigo porque te estoy aburriendo chau.

Jorge Aniceto Molinari  Muy bueno lo del Polaco: aporta. Insisto en el estudio. Nosotros hemos repetido muchas cosas como papagayos, sin estudiar. En este país nadie conoció y aplicó las ideas de Marx mejor que José Batlle y Ordoñez. Ni Marx, ni Lenin hablaron nunca de países comunistas o socialistas, si escribieron que el mundo iba a pasar a ser gobernado no desde los Estados sino desde los complejos empresariales multinacionales que es lo que hoy ocurre, pero tiene límites y necesita de que su fin sea lo menos traumático posible luego de desarrollar todo su potencial económico. ¿Que podemos hacer desde nuestro país? Hacer que la vida de la gente sea lo mejor posible sin jodas, ni corrupción y a la vez proponer en el mundo posibles soluciones como lo hizo Mujica en la ONU, y luego se asustó o lo asustaron y no volvió a hablar del tema.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 27 de octubre de 2018.