Los partidos comunistas de América del Sur.

Los partidos comunistas de América del Sur.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Comunidad de Estados Latinoamericanos y el Caribe (CELAC). Logotipo.Los partidos comunistas de América del Sur han emitido una declaración conjunta sobre la que quiero hacer un comentario:

El comunicado:

Los partidos comunistas de América del Sur destacamos con orgullo de clase el decisivo rol de los trabajadores de distintas ramas, y fundamentalmente de la salud, en el combate contra la pandemia Covid-19 que asola al mundo.

Saludamos que se haya realizado la teleconferencia de Ministros de Salud y Cancillerías convocada por la presidencia pro tempore mexicana de la CELAC, dado que este es el único ámbito donde pueden reunirse todos los países de Nuestra América con la invalorable presencia de Cuba, vanguardia mundial en innovación médica y bioquímica y en ética humanista, dando participación asimismo a la Organización Panamericana de la Salud y a una delegación de alto nivel de la República Popular China.

La pandemia del CoVID-19 demuestra trágicamente las profundas falencias de los sistemas de salud pública en la mayoría de los países de la región, que se conocían ya antes de la aparición del coronavirus. Esas deficiencias son el resultado de las políticas antipopulares aplicadas por los gobiernos al servicio del gran capital para comercializar y privatizar la salud, respaldando la rentabilidad de los grupos monopolistas.

Esas políticas, además, han socavado las capacidades científicas y tecnológicas disponibles para satisfacer las necesidades de prevención y atención masiva a la población. La experiencia actual pone en evidencia la naturaleza antisocial y parasitaria del neoliberalismo y destaca la superioridad de la intervención del estado en las áreas vitales de cualquier nación y la planificación teniendo como criterio las necesidades populares, así como demuestra que ellas no pueden regirse por la lógica mezquina del capitalismo. Eso implica en materia de salud proporcionar atención primaria y prevención, hospitales dignos, laboratorios equipados, médicos y enfermeros, medicamentos, respiradores, testeos y exámenes y todo lo que se necesita para satisfacer las necesidades constantes y urgentes de los pueblos.

Consideramos esencial garantizar los derechos de los trabajadores, desempleados y subempleados, de los estratos sociales más pobres, como un gesto humano y solidario que, al mismo tiempo, asegura el mantenimiento básico de la actividad económica. El pago de salarios debe garantizarse, al igual que una renta mínima para todos los trabajadores informales. No son ellos quienes deben pagar la crisis. Con este fin, las políticas de austeridad fiscal deben revertirse, y el Estado debe asumir responsabilidades extraordinarias para mantener la actividad económica, incluida la garantía de la contribución de los sistemas bancarios financieros a este fin.

Es necesario de una vez terminar con el bloqueo y otras medidas coercitivas unilaterales contra Cuba y Venezuela, y con las acciones en contra de Nicaragua, cuyo carácter insolidario, discriminatorio e injusto resalta aún más en medio de esta crítica situación. En tal sentido valoramos las palabras del Presidente de Argentina, Alberto Fernández quien, además de adoptar un conjunto de medidas adecuadas en la emergencia, se ha pronunciado dignamente al respecto.

Es preciso y urgente condonar de manera definitiva las deudas externas de nuestros países con el FMI y la banca internacional usurera.

Enviamos nuestro más sincero agradecimiento a los médicos y enfermeros, al personal de los hospitales, de las unidades de salud que están luchando enfrentando grandes dificultades. Expresamos nuestra solidaridad a todos los afectados por la pandemia del CoVID-19 y les deseamos una recuperación pronta de la enfermedad.

Saludamos a los países que están llevando a cabo acciones de solidaridad con los países más afectados, como por ejemplo el envío de materiales de protección, ventiladores y profesionales de salud, como China, Cuba y Rusia, lo que contrasta con las acciones de los EE.UU. y la OTAN que persisten en desplegar tropas, como hicieron recientemente en varios países de Europa, sosteniendo ingentes presupuestos militares que se niegan a la salud y el bienestar social.

Luchamos por transformaciones profundas que vendrán de la mano de la unión de los trabajadores y los pueblos. Nos posicionamos con responsabilidad y con sentido de Humanidad. ¡Estamos presentes en la lucha para tomar medidas inmediatas para proteger la salud y salvaguardar los derechos de todos los pueblos en todos los rincones del planeta!

Partido Comunista de la Argentina.
Partido Comunista de Bolivia.
Partido Comunista do Brasil.
Partido Comunista Brasileño.
Partido Comunista Colombiano.
Partido Comunista de Chile.
Partido Comunista del Ecuador.
Partido Comunista de Paraguay.
Partido Comunista Peruano.
Partido Comunista del Perú – Patria Roja.
Partido Comunista de Uruguay.
Partido Comunista de Venezuela.

El comentario:

Que los Partidos Comunistas se hayan puesto de acuerdo para un comunicado conjunto me parece un hecho positivo, promisorio, principio quieren las cosas.

Me siento comunista, y no reniego de ello, ahora esto que es un compendio de buenas intenciones, en un mundo en plena crisis de la predominancia del modo de producción capitalista, donde el libre comercio hoy es comandado por China y su entorno gobernada por el Partido Comunista y hacia donde se desplaza el centro del capitalismo en el mundo, siento que no me representa.

Y porque además siguen pensando en el socialismo, país por país, amurallados en el aparato del Estado (Trump lo hace desde la derecha), mientras los países siguen aumentando sus deudas sin solución de continuidad, y la derecha jugada al envilecimiento de los signos monetarios, mientras ellos se manejan en «moneda fuerte».

Es que Marx, Engels, Lenin, (los más destacados), escribieron lo que escribieron y analizaron lo que analizaron, para que quienes hoy se dicen comunistas sigan reivindicando como única salida hacerse con el aparato del Estado para organizar la producción a través de él, cuando en el mundo ya se está en condiciones de medidas que cambien radicalmente la situación y ayuden a la predominancia del modo de producción capitalista a morir en paz.

Como por ejemplo la de una moneda única y universal, y la de sistemas impositivos basados en la circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales, y a los sistemas impositivos basados en el consumo, los salarios y las pensiones.

Mucho se ha hecho desde el aparato del Estado y mucho seguramente se hará aún, pero señalarlo como el objetivo prioritario de los comunistas para el cambio que hoy la humanidad necesita, no está en consonancia con las enseñanzas de los maestros, que además se confirman día a día como por ejemplo la idea del superimperialismo que combatió Lenin frente a los planteos de Kausky.

Los partidos comunistas deberían tener un rol a cumplir que no es este que se señala en la declaración, sino tratando de abrir un debate que permita a la humanidad alumbrar un programa que organice la voluntad política necesaria frente a esta crisis.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 31 de Marzo de 2020.

La pregunta es…

La pregunta es…

Monedas y billetes.La pregunta es: ¿en que beneficia a la gente de un determinado país que haya una moneda diferente para la producción y otra para los salarios y la pensiones?

Necesito respuesta a esta pregunta y no porque yo no la tenga. Mi opinión es que en nada, al contrario permite como ahora en el Uruguay una grave especulación monetaria que durante el comando de Astori se trató de mitigar.

Otra aclaración breve. Sostengo que el gobierno de la economía en el mundo lo ejercen los complejos empresariales multinacionales, sus cuerpos gerenciales y de asesores, muchas veces en pugna, por ejemplo desahogando la economía con la industria de guerra. Son el gobierno real y dictatorial del mundo.

Carlos con toda lógica me pregunta, si la moneda es el dólar y es EE.UU. quien la emite, no quedamos atados a ella.

Está sí que es una buena pregunta y necesita que nos informemos como se emite el dólar y como está regulada su cantidad. El dólar lo emite una entidad privada la Reserva Federal que cada vez dependen menos del gobierno de EE.UU. y más de los organismos financieros internacionales. Lo mismo sucede con el Euro, aunque este sea emitido por el Banco Central de Europa.

Por eso es que en las últimas décadas las emisiones gigantescas de estas monedas han sido realizadas para las operaciones de equilibrio presupuestal de las grandes potencias cada vez más endeudadas.

Y recordemos que quien tiene mayor reserva en dólares es China y su entorno, y también que en países como los nuestros cada vez más endeudados (no hay ninguna fórmula posible para salir de ello) la propiedad de la producción que se exporta que es la que genera gran parte del trabajo nacional es cada vez más producto de estos complejos empresariales multinacionales, que por razones de espacio económico son los que trabajan con rentabilidad. Esa rentabilidad que cada vez le es más difícil de obtener en el mercado mundial.

Jorge Aniceto Molinari.
Viernes, 7 de Febrero de 2020.

Algunos apuntes al finalizar 2019.

Algunos apuntes al finalizar 2019.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Facebook. Logotipo.En Facebook intercambiamos opiniones, hasta diría que de algún modo debatimos –es lo que hay en una sociedad que es reticente a hacerlo–, estos apuntes –desordenados– son parte de lo que he venido haciendo, reflejan opinión y también estado de ánimo. Soy optimista, biológicamente optimista, pero siempre recuerdo aquella sentencia que dice que los pesimistas son aquellos que han visto como les ha ido a los optimistas.

1)

La «izquierda» se ha quedado sin programa en el mundo y no porque la derecha tenga razón. La crisis es cada día mayor en todo el mundo. Se ha quedado sin programa porque por todo un periodo en la historia luego de la derrota de Lenin en 1924, se difundió como su idea la de un capitalismo de estado. Pero a su vez ese es también el gran problema que viven los gobiernos progresistas cuando intentan desarrollar una economía nacional (Cristina, que es una suerte que haya vuelto al gobierno, dice que Argentina debería hacer lo que hace Trump), en un mundo donde el centro del capitalismo y del libre comercio está pasando a China y su entorno gobernada por el Partido Comunista.

Alberto Fernández trata de lograr cierto equilibrio y hacer que las cuentas favorezcan a las necesidades de la gente, que es a lo que en definitiva se opone Del Caño buscando capitalizar un descontento de «izquierda».

¿No debería el peronismo plantear este problema al mundo? Lula lo intentó en su primer gobierno y luego se quedó. La burguesía paulista que lo había combatido lo apoyó pensando en la marca Brasil en el mundo, pero luego a las primeras dificultades le dio un golpe de Estado y hoy tiene contra las cuerdas a Bolsonaro que ha ido a negociar con el Partido Comunista Chino. Mujica planteó el problema en la ONU (ver su intervención de setiembre del 2013 en internet), pero luego retrocedió.

Nuestros países, de la pobre América en lo social, todos sufren el manejo de las monedas nacionales que se utilizan para ajustar los sueldos y las pensiones y con ello todo lo que sea la mediana y pequeña producción. ¿Por qué hay una moneda para los dueños de la producción y otra para la gente, cuando China es el país en el mundo que más reservas de dólares tiene?

Los impuestos deben ser sobre la circulación del dinero, no sobre el consumo, los salarios y las pensiones, pero Argentina no lo puede hacer sola. Necesita planteárselo al mundo. Ninguna transacción con dinero debería ser lícita sino está debidamente registrada en los instrumentos que la sociedad democráticamente determine. Hay que dar muerte a los paraísos fiscales, entre ellos los que son destinatarios del despojo a los pueblos como el argentino.

Este es el debate que hay que abrir, es el debate que el mundo hoy necesita.

2)

Este es un asunto importante, y creo que Nelly fuerza un deseo que tenemos todos de la eliminación del narcotráfico, con la realidad.

Mujica eligió en este tema un camino y le dio publicidad en el mundo. Ese camino es el de la regulación estatal como en determinado momento se intentó con el alcohol y ahora se reintenta.

No podemos ni debemos estar en contra de ello, pero la realidad nos indica que hasta que el mundo no regule los movimientos del dinero, la actividad terapéutica que la sociedad debería realizar va a estar postergada.

3)

La riqueza del idioma español es indiscutible e invalorable, precisamente porque cada uno de esos sinónimos usados expresan a la vez matices y hasta contenidos distintos. De eso se trata el arte de utilizarlos. Arte el cual es un placer ejercitarlo porque a la vez constantemente estamos aprendiendo y reexaminando para ser más precisos. No es sencillo, más cuando a nuestras dificultades en el aprendizaje constante, se agrega el poder entender que pasa en el mundo material que nos rodea. Digo material pues el espiritual sabemos que tiene otras reglas y sus límites aún no los hemos podido descubrir.

4)

El problema de Europa no es la moneda, es su competencia con el mercado mundial, y el sistema impositivo, pero como de esto la «izquierda» no habla, la crisis es un campo fértil para el fascismo.

Acá en América, mientras se acentúan los negocios especulativos con las distintas monedas nacionales, la derecha trata de ganar tiempo y voltear gobiernos ahí donde no los tiene y la izquierda de ganar gobiernos sin saber mucho para qué.

«El rey está desnudo» decía la niña mientras los adulones, los alcahuetes, e inda mais alababan su traje. Alguien tiene que decir que la joda con las monedas debe terminar. No puede haber una moneda para los dueños de la producción y otra para la gente.

Alguien trasnochado nos podría decir: pero si adoptamos el dólar eso favorece al «imperialismo norteamericano». Sin embargo eso ignora que la principal reserva de dólares es la que está China y que su emisión, la que hace la Reserva Federal, está bajo la responsabilidad de los organismos financieros internacionales. Y que además si hoy por ejemplo la moneda de México fuera el dólar no habría muro que los pudiera separar.

Somos seres que hacemos el esfuerzo de razonar y pedimos no expliquen porque se mantiene esta absurda posición que favorece a los más ricos contra la inmensa mayoría de los más pobres.

5)

Lo que organiza es el programa. Los nombres son todos valiosos: Javier, Ernesto,…

¿Pero cuanto hace que en el Frente no se elabora una tesis sobre la situación política del mundo? Lo que llamamos programa es un compendio elaborado por gente muy valiosa en los distintos rubros, pero es eso, un compendio de buenas intenciones.

Hoy el país, ahora con gobierno multicolor, está dependiendo de la inversión de UPM2 y de los precios internacionales, pero sobre ellos y las perspectivas futuras no hay análisis.

La militancia es siempre importante, y viendo lo que pasaba en los países vecinos salió a trillar, pero no alcanza. No basta con decir vamos a hacerlo mejor, porque hemos demostrado que carecemos de rigor administrativo, ya desde los problemas con los casinos, pasando por Pluna, sobre la que se dejó caer porque se entendía que no se podía controlar y podríamos seguir.

Todo el Frente estaba embalado con Aratirí –recordemos que pusieron los inversores a Puntigliano como Gerente General– y con Aratirí iba el puerto de aguas profundas y la regasificadora. A mi algunas figuras que incluso hoy se bajaron y son críticas, me decían: «con Aratirí tenemos gobierno del Frente por 50 años», y cuando analizábamos que estaba pasando con la industria del hierro en el mundo, no se nos escuchaba.

Ahora, por ejemplo, tenemos un grave problema en los países de América con la cotización de las monedas nacionales, Chile, Colombia, Argentina, Venezuela, han sido víctimas de un deterioro del nivel de vida vía devaluación monetaria, y el Uruguay muy difícilmente se escape de ese medio de ajuste de los que manejan la producción contra el nivel de vida de la gente (la joda del llamado atraso cambiario).

Mujica en la ONU en setiembre del 2013 se lució ante el mundo insinuando la moneda única universal y el impuesto a las transacciones financieras, pero luego retrocedió y no habló más del tema y el sistema político de ello no habla.

Con todo respeto pienso que lo que se plantea es voluntarismo puro y a la larga produce un tremendo desgaste y el desaliento. Ahora si nos juntamos y empezamos a remar en este sentido las cosas van a cambiar.

6)

Entiendo y me siento solidario con este planteo pero no lo comparto.

Sería absurdo pedirle a quien está ejerciendo la medicina por ejemplo que se manejara no por sus estudios sino por sus sentimientos.

La política es una ciencia que exige estudios, y esos estudios exigen el intercambio, el debate, el análisis profundo de los temas.

La izquierda que es el instrumento que tiene la gente para defenderse se está quedando sin programa en el mundo, sin un análisis completo de la realidad en un momento crucial en que la crisis de la predominancia del modo de producción capitalista es ya irreversible y uno los hechos que corrobora esto es que el centro del capitalismo y del libre comercio en el mundo se está desplazando a China y su entorno, gobernada por el Partido Comunista, mientras EE.UU. se encierra y se amuralla en su propia economía.

Cristina Fernández que por suerte para el pueblo argentino ha vuelto al gobierno, dice que la economía argentina debe cerrarse como lo hace Trump.

¿Es que nosotros no debemos analizar esto?, ¿O es un problema que cada nación resuelve por su lado?

Mujica hizo en discurso lleno de contenido en la ONU. Lo compartimos pero luego nadie, ni él mismo volvieron sobre los puntos de esa intervención, y su grupo lo ignora y plantea temas que están fuera de su contenido.

En Argentina, en Chile, en Colombia, en Venezuela, el manejo de la moneda: una para los que negocian la producción y otra la moneda nacional para retribuir los salarios y las pensiones, ha provocado una tremenda miseria del pueblo y el enriquecimiento de los menos.

Los impuestos son sobre el consumo, los salarios y las pensiones, mientras el gran negocio capitalista está exonerado por la necesidad de que se invierta.

¿Sobre todo esto no tenemos nada que decir?

A mí la vida me dio el privilegio de participar en la fundación de la CNT y del Frente Amplio, y no reniego de nada de lo que he defendido, por eso digo que hay que abrir el debate.

7)

La base material es siempre lo que cuenta. No dejamos de señalar que el triunfo de Alberto Fernández en Argentina era un hecho positivo, y que el triunfo de Jair Bolsonaro en Brasil negativo. Pero a la vez señalamos las contradicciones y los desafíos, Fernández era la reacción ante el caos de Macri y su banda, y Bolsonaro la reacción de la burguesía brasileña ahogada por la crisis y ajustando a su propio pueblo. Sin embargo la vida te da sorpresas. El mundo, el mundo del libre comercio que comanda el capitalismo, está trasladando su centro a un país gobernado por el Partido Comunista, y hacia ahí va Bolsonaro presionado por su burguesía y por sectores del propio ejército que miden la crisis de EE.UU. Por el contrario, Fernández a la vez que toma medidas para aliviar el deterioro del nivel de vida de la gente, centra su accionar económico en cerrar su economía, lo cual hoy puede traer beneficios coyunturales como los están usufructuando Trump, pero son eso sólo, coyunturales.

Es necesario hacer el esfuerzo y tomar la economía como lo que es un hecho universal y que necesita que la política a través del programa lo aborde. Estamos en medio de una crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista y para que esta muera en paz necesitamos la voluntad política expresada en un programa y en decisiones colectivas.

La moneda y los impuestos son las herramientas que hay que utilizar ya por parte de partidos, sindicatos, organizaciones sociales, Estados, para hacer la tarea que hoy es imprescindible para que el mundo salga de esta crisis.

8)

¿El fenómeno de la dolarización llegó para quedarse en Venezuela?

De acuerdo a los más recientes estudios, actualmente un 53,8 % de las transacciones en el país se realizan en la divisa estadounidense.

Desde el sector oficial no existen cifras al respecto. Sin embargo, el pasado 17 de noviembre, el presidente Nicolás Maduro, evidenció por primera vez que el gobierno se encuentra al tanto de la situación.

«Yo, quizás lo que diré será un pecado para los dueños de los dogmas, no lo veo mal. Me declaro pecador: no lo veo mal. Evaluar cómo ese proceso, que llaman de dolarización, puede servir para la recuperación y despliegue de las fuerzas productivas y el funcionamiento de la economía. Es una válvula de escape, gracias a Dios existe», indicó Maduro, en unas declaraciones que repetiría el pasado martes.

El mandatario venezolano sostiene que la dolarización surgió por la «autoregulación necesaria» de la economía venezolana para procurar la «desaceleración de la inflación criminal inducida».

9)

El Partido Socialista en el Uruguay cumple 109 años. Felicitaciones y a recordar con orgullo su trayectoria. Es uno de los Partidos fundadores del Frente Amplio.

Su trayectoria está signada por los avatares del quehacer político en el país y en el mundo. Es verdad, sentimos cierta nostalgia de lo que llegó a ser en un determinado momento su vida política, signada por el desarrollo de tesis muchas veces contrapuestas que daban lugar a corrientes de pensamiento que tuvieron repercusión en la vida completa de la sociedad uruguaya.

De su seno nace en 1920 el Partido Comunista del Uruguay y ya eso hecho daría para un intenso análisis de cómo ocurrieron los hechos. El análisis de las 21 condiciones de la Tercera Internacional e incluso el augurio de la crisis en la revolución rusa que analiza Batlle y Ordoñez en un editorial de «El Día» a la muerte de Lenin.

Pero también lo que significó en su seno el triunfo de la revolución cubana y luego su integración en la construcción del Frente Amplio.

La influencia polémica de las distintas corrientes del llamado campo socialista y el accionar de dirigentes como Vivían Trias, lleno de elaboración teórica, en que cada paso que se daba se hacía aportando la misma. Tal vez hoy con la valoración actual se pueda tener una visión cuestionadora de lo que fue su accionar, preferimos rescatar el hecho de que cada paso se fundamentaba y en el error o en el acierto se actuaba de acuerdo a como se pensaba.

En el pensamiento socialista revolucionario ha hecho mucho daño el stalinismo y hay confusiones que aún perduran. Por ejemplo, cuando un compañero dice que primero discute en su organismo y luego en función de ello actúa. NO, las ideas se analizan siempre en cualquier marco, no necesitan del secretismo, lo que tiene cabina interna y el respecto a las resoluciones son las medidas administrativas. Claro, hoy a falta de análisis y de debate todo queda reservado para el ámbito administrativo.

La izquierda necesita del Partido Socialista porque necesita de ámbitos donde enriquecer sus ideas, porque así lo fue con el nacimiento del Frente Amplio y debe volver a serlo para que nuestro pueblo recupere protagonismo.

10)

Nadie puede hacerse ilusiones sobre que las intenciones de la derecha ante un ahogo presupuestal son inexorablemente los ajustes. Y los caminos para ello pueden ser varios. Tal vez el que tengan más a mano sea el que están usando en varios países y es el del juego con el valor de la moneda, al que presentan como «un hecho de la realidad».

Nosotros no tenemos otro camino que denunciarlo y a la vez hacer propuestas que vayan al centro del problema. No puede haber una moneda para los «negocios» y otra para los laburantes. Y los impuestos deben ser sobre el movimiento del dinero, buscando dar muerte a los impuestos al consumo, los salarios y las pensiones y a los paraísos fiscales.

¿Por qué en la izquierda de esto no se habla? Ellos hasta quieren eliminar la bancarización y nos hablan de la libertad individual. Confunden la libertad empresarial con la libertad individual, como confunden la libertad de prensa con también la libertad empresarial de los medios monopólicos de difusión.

11)

Las ideologías no son instrumentos que se compran en un comercio del ramo. Son una elaboración permanente de la sociedad y de cada uno de nosotros. Hablar de una cosa adquirida y cerrada para siempre es un tremendo error. Si, es cierto, cada uno se presenta a la faena diaria con lo que ha venido adquiriendo, pero luego los hechos ponen en juego lo que sabemos y como los enfrentamos. Por eso hoy la crisis pone a prueba todos los conocimientos y todas las estructuras culturales que poseemos, y lo primero es comprender que hablar de una ideología completa es imposible. Lo que si deberíamos hablar es de guías para comprender la realidad y actuar en ella.

El modo de producción que predomina y en el que vivimos actualmente fue estudiado minuciosamente por Marx, Engels y Lenin –los más destacados que dejaron una obra inmensa–. De ellos se desprendió una guía para la acción que en particular se manifestó con una enorme fuerza en la revolución rusa, pero luego esa conducción fue derrotada en 1924 y sus componentes asesinados.

Ahora los problemas se agravan porque este modo de producción se encamina a perder su predominancia o a generar una tragedia aún mayor que la que vivimos actualmente, y es cuando surge la necesidad de volver a analizar aquellos textos que enseñaban a comprenderla.

Y por si fuera poco para los que se enredan con esto de las ideologías, el modo de producción capitalista ahora tiende a tener un nuevo centro, del libre comercio mundial en China y su entorno gobernada por el Partido Comunista mientras EE.UU. se amuralla.

12)

Dentro de la modestia de mis conocimientos considero que es muy bueno para él, para el Frente y para la sociedad toda, que el compañero José Mujica haya pedido disculpas. Y mucho más cuando su accionar se valora fuera de fronteras.

Admito su justificación, pero no comparto la explicación política. El Frente pudo desde el gobierno no haber cometido ningún error u horror, pero aún así hubiera sido insuficiente porque la crisis que se traslada al Frente y particularmente a su conducta en el accionar político, abarca a toda la humanidad. Y también llega a los nuevos gobernantes, que aún creen que con algunos ajustes se sale.

Esto no justifica lo que está sucediendo que no se resuelve con más voluntad –que siempre es importante– sino yendo al fondo del asunto: el programa.

El Pepe que hizo un brillante discurso en la ONU que no fue comentado, pero que llegó a todo el mundo, luego se ha cerrado en forma sistemática volver a encararlo y todas sus explicaciones y hasta diríamos sin despreciarlos sus sermones, tienen destino individual en el ser humano quién es quien sufre las condiciones que impone el sistema, imposible de cambiar sólo por el esfuerzo individual, que nunca deja de ser importante.

A ello se agrega un condimento: ¿la lucha feminista está por encima de la lucha de clases? Sin duda que trasvasa las distintas clases sociales y aporta justicia, como aporta justicia la lucha sindical, la lucha por los derechos humanos en general, pero sería imposible pedirle que resolviera los problemas de rentabilidad del modo de producción actualmente predominante. Ese es el rol que hoy no se está cumpliendo y que corresponde a la necesidad del programa que contemplando estas realidades aborde una salida.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 24 de Diciembre de 2019.

El escándalo en la ideología.

El escándalo en la ideología.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Jorge Aniceto Molinari.Si bien hay muchos hechos puntuales en la realidad actual, entendemos de un gran valor volver e insistir sobre aquellos aspectos de la teoría que en su momento significaron y significan de alguna manera, una guía para la formación de generaciones de militantes de la izquierda y de la sociedad toda.

No hay mejor antídoto para el proceso de derechización y fascismo que provoca en la sociedad la crisis actual y la falta de respuestas programáticas frente a ella, que analizar las experiencias que nos da la historia.

La revolución rusa llegó a su cima con la conducción del Partido Bolchevique y el trabajo ideológico formidable, fundamental de Lenin. Ha sido el único Partido en la historia de la humanidad hasta hoy, que se construyó atendiendo a lo que estaba elaborado en textos magistrales que analizando el capitalismo había dado toda una guía para la acción política, y en lo que se destacaban los estudios de Marx y Engels. Lenin no solo que no se apartó un ápice de ellos sino que con un espíritu crítico y a la vez analítico incorporó nuevos elementos que hicieron de su aporte algo fundamental para entender lo que hoy está pasando.

Sus polémicas con Plejanov en la formación del Partido y luego en la tarea de construcción en revolución con Trotsky y Bujarin, son enseñanzas que hoy hay que tener presente. No para tomar como una verdad revelada sino como una guía para aprender a aplicar un método en el accionar social y político.

Lenin fue derrotado en 1924 cuando su intento de separar de la dirección del Partido a Stalin fracasó. La burocracia había dado un golpe y los textos de Lenin sobre estos hechos se conocieron 30 años después.

El capitalismo con sus liderazgos maltrechos salía de la tragedia de la primera guerra mundial y reconstituía sus fuerzas en las que preferían en la pugna que significaba su desarrollo y el egoísmo de clase, tener como rival a un capitalismo de Estado y no al de las conquistas sociales por parte del proletariado en el mundo. Vivía en medio de un peligroso equilibrio social. Más de uno de sus estadistas buscó por medio de los seguros sociales (seguridad social, previsión social) ese equilibrio.

El stalinismo mientras perseguía y asesinaba a los bolcheviques, heredaba como ejemplo para el mundo, las conquistas de la revolución de octubre.

A Trotsky mismo, no fueron pocos los militantes que lo increparon por defender a la Unión Soviética a pesar de Stalin. Su defensa era muy clara: «la Unión Soviética es una conquista de la humanidad».

Es como si hoy no entendiéramos que la caída de Venezuela, o de Cuba significarían un gran retroceso aún cuando pudiéramos señalar errores y hasta horrores burocráticos que nada tienen que ver con lo que fue el stalinismo, aunque hay mucho de lo que fue su origen.

El horror que significa en el mundo actual la promoción y la derrota de la llamada «primavera árabe» en la que participaron intelectuales europeos de izquierda, que no entendieron que sin desarrollo de una base social que lo posibilite, es imposible hacer un proyecto de sociedad nacional democrática. Introdujeron la inestabilidad social y el caldo de cultivo para la industria de la guerra, para la tragedia social actual y el padecimiento de las migraciones.

El propio fomento de los nacionalismos sin una base económica democrática a nivel mundial, tiene el marco de intereses sectoriales que pugnan por un desarrollo capitalista propio y en definitiva van en contra de la defensa misma de la razón de ser de las nacionalidades, como lo analizaba Lenin.

Rodney Arismendi, conductor del Partido Comunista uruguayo, constructor fundamental de la unidad sindical y política en el país, hablaba para interpretar los acontecimientos de la revolución de rusa de que Lenin había producido un escándalo en la ideología, pues había acercado los textos de los maestros a lo que estaba pasando con la construcción del llamado socialismo real y originado la reacción de la socialdemocracia europea, comprometida con los créditos para la guerra de sus respectivas burguesías.

Permítasenos, en nuestra modestia de conocimientos, señalar que dentro de sus enormes valores y aportes, esa fue una idea que aún sigue haciendo daño a la izquierda y es sobre ello que queremos hacer algunas puntualizaciones para enriquecer el debate importante que tarde o temprano se debe dar sobre la ideología.

Lo cual conlleva nuestra propia autocrítica, pues en 1971 muchos de estos temas nos eran confusos y aún no teníamos una base ideológica suficiente como para entender porque el camarada profesor Julio Rodríguez afirmaba que el stalinismo era el trotskismo sin Trotsky. Seguramente a su tiempo volveremos a examinar estos temas, ya que con Batlle y Ordoñez, con el Doctor Carlos Quijano y con el propio Julio, creemos haber aprendido a valorar a los maestros en una dimensión que antes no comprendíamos y que en la etapa actual resulta fundamental para poder entender que está pasando.

No hay texto, análisis, desarrollo, en la obra de Marx, Engels y Lenin, donde se analice la posibilidad de construir un modo de producción alternativo –no es otra cosa el capitalismo de Estado– en competencia y confrontación con el capitalismo que es lo que se propuso el stalinismo usufructuando las conquistas formidables de la revolución de octubre. Capitalismo de Estado coyunturalmente necesario para defender el propio aparato productivo en beneficio de la gente en cada una de las crisis anteriores en el desarrollo y crecimiento del modo de producción predominante.

Para esa defensa de las conquistas, el ejercicio de la Dictadura del Proletariado, en contraposición a la dictadura ejercida dentro del modo de producción capitalista por la burguesía y sus formas imperialistas. Dictadura del Proletariado a la que se recurre con las huelgas, con las ocupaciones, incluso con las revoluciones cuando las masas se sienten ahogadas por la explotación como ocurre hoy en muchos países y la burguesía trata de meterlas dentro del corset de su propia dictadura.

Sabiendo que dentro de esas conquistas están los derechos democráticos de las masas, el derecho a la salud, a la enseñanza, el voto, el voto secreto, los derechos de la mujer, de los niños, de los ancianos…

Está fuera de esos objetivos hacer de cada Estado centro de la economía en confrontación con el desarrollo ecuménico de la misma.

El capitalismo como sistema trató de circunscribir los problemas a cada país y los revolucionarios fueron coptados por el aparato del Estado y llamaron a eso socialismo y sus programas ya no tuvieron la dimensión universal con la que fueron desarrollados en los textos de los maestros.

Estamos hablando a principio del siglo 20 de crisis iníciales de un modo de producción predominante, con situaciones de una gravedad tal que determinaron la existencia de tragedias como las guerras, dos de ellas mundiales.

El modo de producción capitalista se repuso y continuó su desarrollo, de un centro inicial: el Reino Unido con su saturación, pasó a un centro que se desarrolló con el encabezamiento de EE.UU. como nación emergente, fue en su momento el nuevo «súper imperialismo».

Hoy EE.UU. también se ha saturado y su lucha interna que se extiende a lo que ha sido su influencia en el mundo comandando en su momento el libre comercio y la diversidad de monedas pero imponiendo la hegemonía del dólar; confronta con complejos empresariales multinacionales que ya se van desplazando a hacia un nuevo centro: China y su entorno.

Mientras tanto corrientes «nacionales» de capitalistas se amurallan para desarrollar lo que queda del aparato productivo nacional, usando como estandarte a Trump y al ala más conservadora del Partido Republicano.

De aquel imperialismo quedan «servicios» que actúan como gendarmes manteniendo y aumentando sus características criminales en la defensa de una de las válvulas de escape del sistema a la crisis: la industria de la guerra.

Hoy la crisis de la predominancia del modo de producción capitalista es tal que se da esta situación insólita e incompresible sin recurrir a lo que los maestros analizaron en su momento.

El capitalismo no va a ser sustituido por un sistema alternativo que lo derrote en una confrontación. Por el contrario, su predominancia necesita morir en paz, para evitar una tragedia mayor aún a la Humanidad y eso que hoy hace que la tasa general de ganancia haga cada vez más difícil su actividad productiva. Va a pasar a las manos de la organización democrática de la sociedad para que esta determine no el fin del capitalismo como modo de producción sino que con una nueva predominancia de la sociedad, esta planifique una actividad global que atienda a las necesidades del conjunto de la sociedad humana.

Ocurrió con la esclavitud, con el feudalismo, también ocurrirá con el capitalismo. De esa nueva realidad resurgirán las ideas socialistas y el «hombre» nuevo será producto de nuevas relaciones de producción a las que la sociedad podrá llamar «socialista» por su carácter liberador del ser humano dando inicio a la verdadera historia de la Humanidad.

De aquel viejo programa apoyado en estatizaciones para mantener el funcionamiento del aparato productivo mientras desde el poder se defendían los derechos y conquistas de los trabajadores, pasaremos a este que tiene como herramientas la medida monetaria única y universal, y como modo de obtener fondos para el desarrollo de la sociedad un sistema impositivo basado en la circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales, y a los sistemas impositivos basados en el consumo, los salarios y las pensiones.

Seguramente para ello será necesario tomar la conducción de la economía mundial desde el Banco Mundial y desde el Fondo Monetario Internacional como los medios más importantes para imponer desde ellos estás líneas programáticas.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 16 de Diciembre de 2019.

Respuesta a Yamandú Orsi.

Respuesta a Yamandú Orsi.

Yamandú Ramón Antonio Orsi Martínez.No lo conozco personalmente. Los informes me indican que se trata de un excelente administrador, frenteamplista y militante. Estoy hablando del compañero Yamandú Orsi. Sin embargo y quiero señalarlo, sus declaraciones sobre la desdolarización del país son equivocadas. Necesitamos tener un lugar donde debatirlas. Esto de opinar diciendo lo que se piensa es muy bueno. Ahora necesitamos la contrapartida de eventos donde esto se pueda debatir abiertamente, con el complemento luego de que las organizaciones tomen luego las medidas propias necesarias para cumplir administrativamente con lo resuelto. Así debe funcionar la democracia en todos sus planos: sindical, política, social.

Azucena Arbeleche.Bastante daño le ha hecho al país las declaraciones de la economista Azucena Arbeleche diciendo que habían hecho gestiones –no sabemos por resolución de quién– ante calificadoras internacionales de riesgo. No debería promoverse que se juegue al pelotazo, como parece ser la moda actual. Volviendo sobre el punto decíamos en nuestra columna de Uypress, con referencia a Chile: «Imaginemos por un momento a Chile, a Uruguay, a Brasil, a Grecia, a España, sin impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones. ¿Y entonces como se banca el presupuesto del Estado?, con un impuesto sobre la circulación del dinero, haciendo inválida cualquier transacción que no esté debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine».

«Sí, pero ningún país lo puede hacer por separado, si y es ahí donde debemos organizar la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para imponer un cambio sustancial en la economía del mundo».

«Una sola forma universal de medir los hechos económicos, no a una moneda para los dueños de los medios de producción y otra para la gente. Que los recursos provenientes de un impuesto a la circulación del dinero sean administrados democráticamente sin engrosar las burocracias estatales y administrados con criterios de rentabilidad social, y eficiencia».

Por eso hablar de dos monedas cuando los ahorros del país, y los ahorros personales de los administradores se hacen en la moneda «fuerte» no sólo me parece incorrecto, sino grave para los intereses de la gente. Destaco lo de fuerte porque ya en el mundo se debe hablar de monedas predominantes como es en este caso, que inciden sobre la vida de la gente, y hacen que sobre el manejo de ellas se juegue con el nivel de vida de vastos sectores.

Jorge Aniceto Molinari.
Martes, 19 de Noviembre de 2019.

De Chile al mundo.

De Chile al mundo.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

María Cecilia Morel Montes, primera dama de Chile. Triste.La señora esposa del actual Presidente de Chile lo expresó con una claridad meridiana: (no es textual y no conozco que haya sido desmentido) «nos están invadiendo los alienígenas, vamos a tener que ceder algunas de nuestras riquezas».

La expresión puede tener varias traducciones, generalizada en algunos sectores de la sociedad actual; una traducción de clase: son ellos y nosotros, los pobres y los ricos, los que tienen y los que no tienen. Una salida, no tan compartida: ceder algunas de nuestras riquezas.

Por desgracia esta es una forma de razonar producto de un sistema económico, de un modo de producción que está llegando a sus límites posibles.

Probablemente la señora no esté en condiciones de reconocer que aún así no tiene arreglo, que lo que necesita morir es la predominancia de un modo de producción.

Porque lo que pasa en Chile, hoy es solo un ejemplo más de lo que está pasando en el mundo.

También es nociva la contrapartida vulgar: «si tuviéramos los bienes que tiene ellos», pues no conduce a superar lo que origina el problema.

Imaginemos por un momento a Chile, a Uruguay, a Brasil, a Grecia, a España… sin impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones. ¿Y entonces como se banca el presupuesto del Estado?, con un impuesto sobre la circulación del dinero, haciendo inválida cualquier transacción que no esté debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine.

Sí, pero ningún país lo puede hacer por separado, si y es ahí donde debemos organizar la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para imponer un cambio sustancial en la economía del mundo.

Una sola forma universal de medir los hechos económicos, no a una moneda para los dueños de los medios de producción y otra para la gente. Que los recursos provenientes de un impuesto a la circulación del dinero sean administrados democráticamente sin engrosar las burocracias estales y administrados con criterios de rentabilidad social, y eficiencia.

¿Que resolver hacer esto debe ser lo más complicado?: de acuerdo. Pero hoy lo hace la burocracia instalada en el Banco Mundial y en el Fondo Monetario Internacional sin más aval que el de las capas gerenciales de los complejos empresariales multinacionales.

Entonces a analizar y poner en debate como organizar el aparato productivo de la humanidad para que sea más eficiente y democrático para la gente.

No estamos de acuerdo con los nacionalismos a los que se acude para dispersar la capacidad organizativa popular, esto en múltiples facetas, donde se reivindican religiones, monedas, costumbres. Si estamos de acuerdo con que se respeten las nacionalidades, que significan entre otras respetar las culturas que han incorporados sus conocimientos a la riqueza de la humanidad.

Hasta hoy las empresas estatizadas1, y las cooperativas han sido un medio de defender el trabajo de la gente cuando existían actividades que corrían el riesgo de dejarla sin trabajo. Las primeras convertidas en teoría que conocieron su mayor fracaso con la caída del llamado socialismo real, aún cumplen un ciclo histórico y de alguna manera continúan hasta hoy. Las segundas teniendo que convivir en una sociedad que siempre aspiraba a absorberlas para el sistema de empresas monopólicas.

Pensamos que una organización democrática del aparato económico de la humanidad no va a descartar particularmente a las cooperativas que son siempre un instrumento de educación del trabajo colectivo, y que entonces si encontrarán las estabilidades que hoy le son negadas.

¿Qué tiene que ver todo esto con lo concreto de Chile hoy? Salvador Allende en un histórico discurso en la ONU reivindicó para Chile la nacionalización del cobre. Era la época donde los pueblos aún podían pensar en los beneficios de una economía estatizada, frente a la expoliación de los monopolios empresariales multinacionales.

La derecha no soportó este camino y utilizó el sabotaje militar organizado por los «servicios» de EE.UU. para derrocarlo. Pero, paradoja, hoy el cobre estatizado es la fuente de recursos del presupuesto militar.

Hoy Chile necesita una constituyente donde se puedan organizar la atención a las necesidades popular, sabiendo en definitiva que el equilibrio solo se podrá lograr si el mundo encara un sistema impositivo basado en la circulación del dinero.

Y no para resolver Chile sino para atender la economía del mundo en plena crisis.

Escritas estas líneas llegan noticias entre otras del golpe contra Evo Morales en Bolivia y del pantano electoral en España, un amigo me escribe en Facebook afirmando que el único camino es la democracia a lo que respondo:

«No te confundas, la democracia no es un fin, es un medio. Para lograr los avances han sido necesarios los esfuerzos con ese fin. Cuando cosas tan simples como que la economía tenga una medida igual para todos y que los impuestos vayan sobre la circulación del dinero son tan resistidos y ninguneados por todos, es porque la crisis es muy profunda y la sociedad ha entrado en una etapa en que si no discutimos ideas de cómo salir no se va a salir.

Es muy fácil decir los que están en el gobierno son los responsables de todo, o la contrapartida: nadie lo puede hacer mejor que nosotros, pero ambas posturas son falsas. Necesitamos ideas, programa para superar una crisis que es irreversible pero que no es el fin del mundo si logramos que esas ideas avancen».

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 11 de Noviembre de 2019.


Nota:

1En la salud y la enseñanza, el rol del Estado ha ganado un papel que a pesar de la mercantilización de estos rubros ha sido bien importante.

Propuestas económicas para la crisis. Entrevista a Jorge Aniceto Molinari. La Voz de Paysandú, 24‑9‑2019.

Propuestas económicas para la crisis. Entrevista a Jorge Aniceto Molinari. La Voz de Paysandú, 24‑9‑2019.

https://www.ivoox.com/propuestas-economicas-para-crisis-entrevista-a-jorge-audios-mp3_rf_42634107_1.html

Néstor Gerardo Vanzini entrevista a Jorge Aniceto Molinari, colaborador del Centro de Estudios Joan Bardina en Uruguay. Propuesta de un patrón o una medida monetaria única para todo el Mundo, una moneda telemática que ayude a resolver diferentes problemas económicos: Deuda de los estados y carencias presupuestarias, posible quiebra de los servicios sociales, paro, fraude fiscal, especulación de divisas, corrupción, falta de protección al medio ambiente, etc. Como el Presidente de Uruguay José Mujica planteó esta solución en la Asamblea General de la ONU, el martes, 24 de Septiembre del 2013.

Emisión radiofónica del martes, 24 de Septiembre de 2019. CW39, La Voz de Paysandú, Uruguay. Duración: 37 minutos y 11 segundos. Idioma: castellano.

Hagamos volar la imaginación.

Hagamos volar la imaginación.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Los jalones que conocemos en la historia tienen acontecimientos que marcan luego los tiempos. Por ejemplo la toma de la Bastilla en la revolución francesa, el asalto al Palacio de Invierno en la revolución rusa. Eclosión de procesos.

Nosotros en nuestra humildad vamos a intentar hacer volar la imaginación y nos planteamos, como un signo de estos tiempos, la toma de los organismos financieros internacionales, en particular el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

En este caso no se trata de la toma física sino en la toma ideológica de los mismos y lo que ello significa para la política económica que se desarrolla en el mundo.

Una primera dificultad, existe la creencia bastante arraigada de que la realidad se cambia Estado por Estado, y que el gobierno del mundo radica en los Estados. Y eso ya no es así, el gobierno del mundo, y lo que es fundamental el de su economía, no reconoce a las autoridades estaduales –que incluso selecciona (y para ello usan la democracia, la dictadura, los golpes de Estado, según los convenga) en función de sus intereses– sino a los estados mayores gerenciales de los complejos empresariales multinacionales que además están en pugna por la rentabilidad que se va agostando permanentemente en la medida que la expansión del modo de producción capitalista alcanza los límites planetarios.

Es en esta realidad en la que se han creado dos organismos encargados de regir las políticas necesarias a las corporaciones y a los propios Estados en línea con ellos, son el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Entonces para la política que rige en los Estados surgen dos posiciones, una que nos plantea que debemos seguir al pie de la letra sus recomendaciones para entonces acceder al desarrollo económico (el llamado flujo de capitales) y otra la de que debemos romper con estas instituciones porque proponen una política de ajuste en las economías, que conduce al hambre y la desocupación de los pueblos. De más está decir que las dos posiciones sufren los avatares de la crisis actual.

No compartimos ninguna de las dos posiciones. Creemos que la voluntad política organizada en el mundo debe plantearse el tomar la dirección del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para aplicar un programa de transición que nos saque de esta crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista y la ayude a morir en paz.

Me imagino el escándalo y más bien el ignorar este planteo, (esto sucedió con el discurso del entonces Presidente Mujica en la ONU en setiembre del 2013, lamentablemente única oportunidad en que encaró el tema con la seriedad que requiere) de todas las corrientes políticas que han hecho parte de su transitar en el mundo el ocupar los cargos estatales, el dulce encanto de la burocracia. Lo que no quiere decir que no haya sido necesaria para determinada etapa de la historia humana que ahora está llegando a su fin.

Imagino a estos organismos o a otros similares en esta su función actual, determinar por ejemplo, la muerte de la multiplicidad de monedas, y así como existe, el kilo, el litro, el metro… que exista en la economía una medición única y universal, y con ello cerrando la etapa de las maniobras estaduales y de empresas dedicadas a ello, contra la gente con las mismas. Y luego establecer que los sistemas impositivos deban establecerse sobre la circulación del dinero, haciendo no válidas las transacciones que no estén registradas en los organismos que la sociedad determine, dando muerte a los paraísos fiscales y a los impuestos basados en el consumo, los salarios y las jubilaciones.

Cuantos «marxistas» nos dirán: pero esa no es la revolución que planteaban Marx, Engels y Lenin. Es el problema que podemos tener con los «marxistas» mal leídos, pero es hora que a los maestros –con una formidable obra que ha enriquecido a la humanidad–, se les valore por el verdadero valor de las mismas.

El capitalismo como modo de producción predominante ha preparado las condiciones para ser superado. Pero no va a ser sustituido por un modo de producción que lo confronte y lo derrote como fue lo que la concepción stalinista desarrolló en toda una etapa en que el desarrollo del capitalismo de Estado (no se trataba ni se trata de un modo de producción diferente) se presentaba como alternativa. No renegamos de esa etapa de la historia, entre otras cosas porque usufructuó la herencia de la revolución rusa y permitió con mucho sacrificio construir experiencias importantes para la humanidad como fueron por ejemplo la revolución china y la cubana que luego empezaron a reencaminar su andar hasta llegar a lo que sucede hoy en que el propio capitalismo se encamina a establecer a China y su entorno como un nuevo centro en la actual etapa de su desarrollo.

Cuánto costó y con qué sacrificio la gente agobiada por el hambre, empujó para que se tomara la Bastilla, otra cosa –también existía el hambre– fue la toma del Palacio de Invierno, en que un Partido organizado y con base ideológica iba dando los pasos para que el accionar popular se plasmara en lo que fue el primer gobierno bolchevique.

Esta época en muchos aspectos es diferente, la humanidad conoce un desarrollo del modo de producción capitalista que hace maravillas con la tecnología y llega a los confines de todo el planeta. Pero la tasa general de ganancias se agosta, y la rentabilidad comienza a buscarse en los peores incentivos contrarios al desarrollo humano, agravando además la llamada grieta social, que no es otra cosa que la propia crisis del sistema. A la vez aumentan, el déficit fiscal, los endeudamientos y el monto en los paraísos fiscales. Hay una capacidad productiva que va quedando a la vera del camino rápidamente y se vuelve rápidamente obsoleta y otra nueva rápidamente se incorpora. Desde el punto de vista humano –tal vez lo más grave, con tremendo peso en la consciencia colectiva– millones de seres que pasan por la vida en muy malas condiciones y sin tener de parte de la sociedad una respuesta que le permita realizarse como seres humanos.

Los stalinistas y neostalinistas no dan pie en bola, y es hora de recurrir al bagaje de conocimientos que la humanidad atesora en la obra de los maestros para poner en práctica no el de crear un régimen alternativo y de confrontación sino para desarrollar las herramientas que permitan la transición en paz, sin desconocer los riesgos que significa una agravación de la guerra que el negocio de esa industria está realizando.

Aspiramos a que el mundo tenga una respuesta antes de que la crisis tenga consecuencias aún más graves, pero no tenemos duda de que este camino, el que hemos venido desarrollando, es el que hay que recorrer, para iniciar una tarea gigantesca para el porvenir, para lo cual están todas las condiciones. Porque un mundo y una humanidad mejor es posible.

Jorge Aniceto Molinari.
Lavalleja, 6 de Septiembre de 2019.

Sobre una nota de Roberto Savio.

Sobre una nota de Roberto Savio.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Es un tanto extensa para lo que se acostumbra en este tipo de columnas, pero no quiero al dar mi opinión privar al lector de todos los elementos de juicio. Savio es un conocido y prestigioso periodista y su opinión me es útil para tratar de explicar mejor mi propia opinión.

Su nota:

La precipitosa barbarización de nuestros tiempos.

Lunes, 22 de Julio de 2019.

Por Roberto Savio*

Cuando todo está dicho y hecho, parece que Thomas Hobbes, aquel filósofo inglés del siglo XVII que tuvo una terrible visión del hombre, no estaba totalmente equivocado.


Pues bien, miremos lo frívolo y lo serio del mundo en que vivimos. En sólo una semana hemos tenido cuatro noticias que no ocurrirían en un mundo normal.

Una belleza porno inglesa con 86,000 seguidores en las redes sociales ha puesto a la venta frascos con el agua con la que se baña a unos 33 euros por frasco y ya ha vendido varios miles de ellos.

Luego, una encuesta en Brasil reveló que el 7% de los ciudadanos cree que la tierra es plana (el 40% de las escuelas estadounidenses enseñan que el mundo se creó en una semana, según la Biblia, por lo que no puede haber civilizaciones antiguas). Una conferencia sobre el mismo tema, reunió en junio en Sicilia gente de todo el mundo.

Otra encuesta, esta vez de miembros del partido británico Tory que probablemente elegirán a Boris Johnson como primer ministro (no es precisamente un triunfo de la razón) están tan a favor de un Brexit «duro» que no les importa que esto signifique la salida de Escocia y el fin del Reino Unido.

Finalmente, para ganar las elecciones, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha hecho del racismo una de sus banderas y, en un país de inmigrantes, ello le ha dado un aumento de 5 puntos en las encuestas de opinión.

Hay tantos signos de barbarización que llenarían un libro… y más de uno!

Eurípides escribió: «A quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco».

No es popular, pero tenemos que mirar la realidad y observar que, en el período de mayor desarrollo científico y tecnológico de la historia, estamos viviendo en tiempos de una barbarización precipitosa.

La desigualdad social se ha convertido en la base de la nueva economía. La gente ya ha reducido sus expectativas y está preparada para trabajar a tiempo parcial en un «empleo» precario, y a los jóvenes (según la Organización Internacional del Trabajo) sólo les queda la expectativa de recibir una pensión de jubilación de 600 euros al mes.

Esto ha sido aceptado por el sistema político. Tenemos un estudio de España según el cual, en el actual mercado inmobiliario, casi el 87% de las personas necesitan el 90% de su salario sólo para alquilar una vivienda.

Hoy en día, para muchos, un salario significa supervivencia, no una vida digna. La nueva economía ha desarrollado la llamada «economía del calesín»: usted trabaja para distribuir alimentos, pero lo hará como un co-emprendedor, sin ninguno de los derechos de un empleado, y por una paga que nunca le permitirá casarse.

Y los niños ya se han acostumbrado a ver fenómenos como la pobreza o la guerra como algo natural.

Por lo demás, la política ya no se basa en ideas, sino en cómo poder explotar con éxito las entrañas de la gente, ondeando pancartas contra los inmigrantes (ahora que estamos presenciando una rápida caída de la tasa de natalidad) y dividiendo los países entre «nosotros» que representamos a la gente, y «ustedes» enemigos del país. Estados Unidos es el mejor ejemplo, donde los republicanos consideran a los demócratas enemigos de los Estados Unidos.

Esto nos lleva a una pregunta central: ¿Acaso no han sido elegidos democráticamente tanto Trump, como el italiano Matteo Salvini, el brasileño Jair Bolsonaro y compañía? ¿Son el síntoma o la causa de la «populocracia» que reemplaza a la democracia?

Evidentemente no es posible ofrecer aquí un estudio sociológico o histórico, así que nos quedamos en un juego de palabras: Hemos pasado de la era Gutenberg a una nueva: la era Zuckerberg.

Quienes celebraron con entusiasmo la llegada de Internet también lo hicieron porque democratizaría la comunicación y, por lo tanto, generaría una mayor participación. La esperanza era la de ver un mundo donde la comunicación horizontal reemplazaría al sistema vertical de información que Gutenberg hizo posible.

La información era, de hecho, un instrumento para los estados y las empresas, que la utilizaban para llegar a los ciudadanos, que no podían recurrir a la retroalimentación. Con Internet, en cambio, la gente ya puede hablar directamente en y a todo el mundo y la propaganda que acompañó su llegada no se consideró relevante. La campaña decía: saber ya no es lo importante, lo importante es saber dónde encontrar… Bueno, tenemos todas las estadísticas sobre cómo Internet ha afectado el nivel general de cultura y diálogo.

La capacidad de atención de la gente ha disminuido dramáticamente. La mayoría de los usuarios de Internet no se fijan en una un tema más de 15 segundos. En los últimos cinco años, el volumen de libros se ha reducido en 29 páginas de media. Y hoy en día, los artículos de más de 650 palabras ya no son aceptados por los servicios de los columnistas.

La última reunión de editores de agencias de noticias internacionales decidió bajar el nivel de comunicación de las noticias del de 22 años al de 17 años. En Europa, el porcentaje de personas que compran al menos un libro al año ahora es del 22% (en los Estados Unidos es de sólo el 10,5%). Y según un estudio reciente en Italia, solo el 40% de la población es capaz de leer y entender un libro. Y el 13% de las bibliotecas del país han cerrado en los últimos diez años.

Una transmisión muy popular en España fue la de «59 segundos», que vio a varias personas debatir en torno a una mesa; a los 59 segundos desaparecerían sus micrófonos. Hoy, el sueño de un entrevistador de televisión es que la persona entrevistada dé una respuesta más breve que la pregunta.

Y los periódicos ya son para personas mayores de cuarenta años. Y hay una queja unánime sobre el nivel de los estudiantes que ingresan a la universidad: no todos están libres de errores de ortografía y sintaxis. Y la lista podría continuar prácticamente hasta el infinito.

El problema de la barbarización adquiere mayor relevancia para la participación política. Las generaciones Gutenberg estaban acostumbradas al diálogo y la discusión. Hoy en día, el 83% de los usuarios de Internet (con el 80% menores de 21 años), lo hacen sólo en el mundo virtual que se forjaron. Las personas del Grupo A se reúnen solo con las personas del Grupo A. Y si se encuentran con alguien del Grupo B, se insultan.

Los políticos han podido adaptarse rápidamente al sistema. El mejor ejemplo es Trump. Todos los periódicos de los Estados Unidos tienen en total una circulación de 60 millones de ejemplares (de los cuales aquellos de calidad circulan diez millones de los conservadoras y otros tantos de los progresivas).

Trump tiene 60 millones de seguidores que toman sus tweets como información. No compran periódicos y, si ven televisión, son espectadores de Fox, que es el amplificador de de la voz de Trump. No es de extrañar, pues, que más del 80% de los votantes de Trump vayan a votar por él nuevamente.

Y los medios, que han perdido la capacidad de ofrecer análisis y cubrir procesos, y no sólo eventos, ya toman el camino fácil: seguir a los famosos y hacerlos aún más famosos. El periodismo analítico está desapareciendo. En los Estados Unidos todavía existe gracias a subvenciones y, en todos los países europeos, quedan pocos diarios de calidad, mientras que la mayor circulación la tienen los periódicos que ahorran a sus lectores el esfuerzo de pensar. The Daily Mirror en el Reino Unido y Bild en Alemania son los mejores ejemplos.

Internet ha hecho de todos un comunicador. Este es un logro fantástico. Pero en esta creciente barbarización, la gente utiliza Internet también para transmitir información falsa, historias basadas en la fantasía, sin ninguno de los controles de calidad que solía tener el mundo de los medios de comunicación. Y la clase política cabalga este camino, en lugar de enseñar civismo y visión. La inteligencia artificial ha entrado con fuerza en la red, creando muchas cuentas falsas, que interfieren en el proceso electoral, como se demostró en las últimas elecciones en los Estados Unidos.

Debemos agregar a esto que los algoritmos utilizados por los propietarios de Internet pretenden captar la atención de los usuarios para mantenerlos lo más posible. Este mes, el diario español El País publicó un extenso estudio titulado «La toxicidad de Youtube», en el que muestra cómo sus algoritmos llevan al espectador a elementos que son de fantasía, pseudocientíficos pero de gran atracción.

Esto se debe al hecho de que los propietarios se han enriquecido fabulosamente al transformar a los ciudadanos en consumidores. Ellos descubren nuestra identidad y la venden a las empresas para su comercialización, y también para las elecciones. Esos propietarios tienen una riqueza sin precedentes, nunca alcanzada en el mundo real: y no sólo en el mundo de la producción, sino también en el universo de las finanzas, que se han convertido en un casino sin control.

El entero mundo de la producción de servicios y bienes, hecho por el hombre, se acerca a un billón de dólares por día; en el mismo día, los flujos financieros alcanzan los 40 billones de dólares.

El divorcio del fundador de Amazon, Jeff Bezos, proporcionó a su esposa 38 mil millones de dólares. Esto equivale al ingreso promedio anual de 20,000 dólares correspondiente a 19 millones de personas. No es de extrañar, pues, que sólo 80 individuos posean ahora la misma riqueza que 2,3 billones de personas (en 2008, eran 1.200 individuos).

Ahora bien, según los historiadores, la codicia y el miedo son grandes motores de cambio en la historia. Eso también fue cierto en la era de Gutenberg. Pero ahora se ha activado una combinación de ambos en un corto período de tiempo. Después de la caída del Muro de Berlín, la doctrina de la globalización liberal llegó con tal fuerza que Margaret Thatcher (quien junto a Ronald Reagan introdujo la nueva visión de los beneficios individuales y la eliminación del bienestar social) habló del No Hay Alternativa (TINA por las siglas en inglés de There Is No Alternative).

Todo el sistema político, socialdemócratas incluidos, aceptó manejar un sistema de valores basado en la codicia y la competencia sin restricciones a nivel individual, estatal e internacional. Llevó 20 años, desde la caída del muro de Berlín, hasta la crisis financiera del 2008, para comprender que los pobres se han vuelto más pobres y los ricos más ricos, y que los estados han perdido gran parte de su soberanía ante las corporaciones multinacionales y el mundo de las finanzas.

Vale la pena señalar que, en la crisis del 2009, para salvar un sistema financiero corrupto e ineficiente, el mundo gastó 12 trillones de dólares (4 trillones sólo en Estados Unidos). Desde ese rescate, los bancos han pagado la impresionante suma de 800 mil millones de dólares en multas por actividades ilícitas.

La crisis financiera de 2009 ha provocado una ola de miedo. No olvidemos que hasta 2009, no hubo partidos soberanistas, populistas y xenófobos en ninguna parte, excepto Le Pen en Francia. Y viejas trampas como «en nombre de la nación» y «la defensa de la religión» no tardaron en ser resucitadas por políticos capaces de montar la ola del miedo. Se encontró un nuevo chivo expiatorio, los inmigrantes, y los populócratas ya están socavando la democracia en todas partes.

La populocracia es la nueva ola. El ex primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, introdujo un nuevo lenguaje político y televisivo. Salvini, Trump y otros lo han actualizado. Twitter, Facebook e Instagram son el nuevo medio y ahora el medio es el mensaje. La vieja élite no ha encontrado un nuevo lenguaje para comunicar con las masas.

La era de Zuckerberg es una era de codicia y miedo. Él intenta ahora crear una moneda global, Libra, para ser utilizada por sus 2.300 millones de usuarios. Hasta ahora, los estados eran las únicas entidades capaces de emitir dinero, un símbolo de la nación. La moneda de Zuckerberg se basa totalmente en Internet y no tendrá control ni regulaciones. En caso que falle, tendremos una crisis mundial sin precedentes. En la era de Gutenberg esto no era posible.

Pero ¿quién ha hecho que Jeff Bezos pueda dar 38 mil millones de dólares a una ex esposa? ¿Quién ha elegido a Trump y Salvini y compañía? Quienes hablan en el nombre de la nación y de la gente y convierten a los que no están de acuerdo con ellos en enemigos de la nación y de la gente, crea una polarización sin precedentes, acompañada por una orgía de revueltas contra ciencia y conocimiento, que han apoyado a la élite, y son por lo tanto enemigos de la gente común. Nunca se había visto una campana para reducir la instrucción, la investigación, la medicina pública, y eliminar los pilares de la cultura clásica, como griego y latín. Bolsonaro en Brasil ha anunciado que quiere eliminar filosofía y sociología.

Este proceso de barbarización no debe ocultar un viejo proverbio: cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Se llama democracia. Sin embargo, la élite tradicional no tiene código de comunicación con la nueva era. Hay una brecha creciente entre la élite y los ciudadanos. Y la respuesta podría encontrarse en la movilización ciudadana.

Una joven sueca, Greta Thunberg, ha hecho más con su obstinación por crear conciencia sobre el cambio climático inminente, que todo el sistema político. Incluso Trump (aunque por motivos electorales) ha declarado que el cambio climático es importante.

Hoy en día, muchos «puntos de luz» están apareciendo en el mundo. Las elecciones en Estambul son un buen ejemplo, al igual que las movilizaciones en Hong Kong, Sudán y Nicaragua, entre muchos otros.

Esperemos llegar a un punto en el que la gente tome las riendas del proceso y despierten al mundo del curso precipitado de la barbarización. Incluso Thomas Hobbes llegó a la conclusión de que la humanidad siempre, más tarde o más temprano, encontrará el camino correcto y se otorgará un buen gobierno. Pensó que una élite siempre sería capaz de dirigir a las masas.

Bueno, las élites son ahora los y las Greta Thunbergs de este mundo.

Mi opinión:

Si acordamos que el devenir de los tiempos genera en los seres vivos un proceso de nacimiento, desarrollo y muerte y que lo que el ser humano genera sobre la tierra también vive un proceso similar aunque tenga otras dimensiones en el tiempo y que la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases, que aún la ciencia no tiene conceptos concluyentes sobre si esto pudo ser de otra manera, en lo personal pienso que sí, que pudo ser de otra manera pero que este desarrollo es el que hoy debemos desentrañar. Y sobre el cual desarrollaron sus estudios Marx, Engels y Lenin, los más destacados.

Aclaremos que esto se corresponde con un razonamiento de base materialista, y que el mismo no pretende ignorar o desacreditar razonamientos con una base idealista.

Nadie hasta ahora ha estudiado esta etapa de la historia, la etapa del desarrollo capitalista desde su nacimiento como los que señalamos como maestros con un enorme bagaje de textos sobre el tema y al menos habría que analizar si algunos de sus conceptos centrales han sido superados en el estudio de la sociedad.

Savio constata hechos y su mensaje es de una enorme preocupación por lo que esta crisis está provocando en el seno de la Humanidad. Sus apreciaciones son sobre las repercusiones que en la sociedad vienen provocando las transformaciones en el aparato productivo pero sin llegar a apreciar que el modo de producción que predomina ya empieza a no gobernar ese aparato productivo, y necesita para salir de la crisis de una transición, que una inmensa mayoría del aparato político de izquierda a derecha y de derecha a izquierda, no pueden entender sin una estatización de la economía que han heredado de su no comprendida derrota transitoria de Lenin en 1924, y que hoy no encuentra mejor reivindicación que lo que sucede con China y su entorno.

Una vez más recordemos a Marx en su crítica a la economía política:

«…en la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinadas de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia».

¿Entonces?: Imaginemos a organismos multinacionales que hoy ejercen la función de tratar de estabilizar y de darle continuidad a la predominancia del capitalismo abandonando ese papel y constituyéndose en los impulsores de programas que utilicen los capitales que hoy no se pueden utilizar pues no generan rentabilidad en la actual predominancia capitalista.

Cuando señalamos que la transición hoy tiene dos herramientas básicas: la moneda y los impuestos, no estamos ignorando que lo mejor que podamos reunir de la Humanidad tiene entonces la primordial tarea de poner en marcha todas las capacidades productivas del conjunto de la sociedad y que eso pasa por cuidar a fondo las capacidades de la enseñanza, de la salud y pasando por todos los aspectos que integran la vida humana.

Humildemente queremos señalar que lo que Savio muestra es precisamente aquella parte de la sociedad hundida en el aparato político y que aún no ve que iniciada la transición (insisto en las dos herramientas básicas: moneda e impuestos) la liberación de las capacidades humanas permitirá soñar con una organización social más elevada y con seres humanos con un mejor desarrollo, armónico. Pero también con una organización económica donde la cooperación comience a hacer su camino global por sobre la competencia.

Roberto Savio ve el aumento de la incultura de la gente y nosotros que no negamos esto, también vemos una enorme capacidad hoy contenida por reglas económicas predominantes que una vez vencidas por la voluntad política, que se necesita para la transición, serán capaces de liberar fuerzas para construir la sociedad del pan y de las rosas.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 24 de Julio de 2019.

José Pepe Mujica.

José Pepe Mujica.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Cuando en setiembre del 2013, el entonces Presidente José Mujica, hacía su exposición ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), no fueron pocos los amigos que me felicitaban porque el Presidente de la República había abordado a nivel del mundo aquellos puntos por los cuales venía bregando en cada una de las oportunidades que me era posible.

No faltó quién a nivel de chanza me dijera: «se lo redactaste vos» y en verdad que me entusiasmaba que al fin los centros de la crisis irreversible en la predominancia del modo de producción capitalista eran abordados en el estrado de la máxima Institución ecuménica; antes lo había intentando con una carta dirigida al entonces Presidente electo Barack Obama, de la que no había obtenido respuesta1.

No conozco las causas por las cuales el entonces Presidente Mujica llegó al foro de la ONU con un planteo que iba al corazón de la crisis y luego no volviera sobre él. Tampoco he tenido oportunidad de conversarlo directamente con él o con sus allegados más próximos. Me consta que están ahora en otra cosa, incluso su agrupación política ha venido reivindicado la renta básica universal, que si bien puede ser en determinadas circunstancias un paliativo como lo son las estatizaciones o las propias cooperativas cuando se cierran las posibilidades de trabajo a resolver en una coyuntura, no son las que en su momento planteó en la ONU. Y esto porque no son una solución en si misma cuando la crisis llega al funcionamiento de todo el aparato productivo.

¿Qué es lo que más duele de todo esto?: que la crisis avanza y la necesidad de un programa para resolverla e iniciar una transición es imperiosa.

En el Uruguay, la segunda planta de celulosa de UPM, y el restablecimiento a pleno de las líneas centrales del ferrocarril, auguran el poder tirar la crisis para adelante. No es sencillo porque los cuestionamientos tienen base en muchas cosas que hoy están pasando con el medio ambiente aún cuando no tengan una respuesta alternativa para poder hacer funcionar al país en las condiciones actuales de un cierto crecimiento dentro del capitalismo, lo que no es poco comparado con la crisis que nos rodea particularmente en Brasil y Argentina.

A lo que hay que agregarle el deterioro general de la economía, que no se detiene en las fronteras de ningún país. Es cierto el éxito de Trump parando el no crecimiento de su PBI (Producto Bruto Interno) y obteniendo una reactivación superior al 3% no es poca cosa, pero si analizamos a costa de que se ha obtenido, llegaremos sin dificultades a la conclusión de que los próximos meses pueden llegar a ser dramáticos, aún con la reelección. Con los episodios además de la industria de guerra que como todos los demás conglomerados industriales importantes no solo están radicados en EE.UU. y su manejo político forma parte de la constante agravación de la crisis.

Sé también que los economistas de más renombre y los dirigentes políticos más destacados no gustan hablar de estos temas. Hacen descripciones y diagnósticos pero omiten hacer proyecciones para la aplicación de sus posibles propuestas o a lo sumo describen un mundo ideal.

El gigante asiático y su Partido Comunista, empujan la economía capitalista mundial, pero somos contestes que eso tiene límites y que ya no están tan lejano.

No se puede mover el aparato productivo con el objetivo de la rentabilidad si la organización económica del mundo está regida por la predominancia capitalista que se aferra al juego de las monedas y de los impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones, mientras las economías se endeudan cada vez más y los paraísos fiscales no paran de crecer en su aumento demencial.

Mujica en la ONU atacó esos centros, muchos en el mundo lo aplaudieron pero aún no existe la voluntad política de abrir el debate sobre esos temas.

Mientras tanto sin llevarse un centésimo a sus bolsillos ha demostrado ser un pésimo administrador en las normas que el capitalismo exige para su funcionamiento, aún cuando hoy este esté lleno de vicios y costumbres que lo envilecen permanentemente.

Cuando la Presidencia del Dr. Jorge Batlle –tampoco él se llevó un centésimo a sus bolsillos– ocurrió algo similar con otro signo, la economía bancaria era un caos y los millones pasaban por los asientos contables –públicos y no públicos– rumbo a los paraísos fiscales, sin que el gobierno atinara a ninguna medida, y lo más grave aún es que los economistas y políticos que estaban en el centro del problema tampoco atinaban a nada.

Recordemos que una de las grandes virtudes del gobierno de Batlle es que perdido por perdido, haber confiado la conducción del país para encarar la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a un líder sindical del gremio bancario: Juan José Ramos, que asociado a un líder político moralmente sano: el Dr. Alejandro Atchugarry, y un excelente equipo, encararon con fuerza y energía la defensa de la economía del país en esas negociaciones.

Pero entonces como ahora hablamos de lo inmediato, como por ejemplo el déficit fiscal, pero no hay una sola idea de cómo encarar una realidad que inexorablemente comienza a mostrar sus rasgos negativos.

Mujica en la ONU insinuó un camino, pero en la vida ha transitado otro. Lo grave es que aquí en el Uruguay el Frente Amplio en el gobierno no está en condiciones de ser sustituido con ventajas para el país. Es más, la campaña electoral actual tiene un objetivo, todos quieren aumentar sus cargos en el aparato político del Estado pero nadie honestamente en la oposición pretende la ejecución de las políticas con un candidato presidencial creíble.

Ahora no es sólo un fenómeno nuestro en el Uruguay. Está pasando prácticamente en una enorme cantidad de países. En EE.UU. ocurre con Trump y se va a agravar cuando las condicionantes de su política actual acentúen la crisis de los conglomerados empresariales multinacionales que tienen su matriz de origen en ese país. En Argentina con Cristina Fernández que pone el centro en que la economía argentina se debe amurallar como la de EE.UU. o la crisis de Bolsonaro en que frente a los cuestionamientos ha recordado que es militar y no político y que en ese marco no tiene respuestas razonables a las inquietudes de los empresarios que primero respaldaron a Lula y luego lo derribaron y hoy no ocultan su malestar.

Con esta realidad, seguimos afirmando que están todas las condiciones humanas y tecnológicas para cerrar en paz la etapa de predominancia del capitalismo e iniciar una transición, para la cual se exige la construcción de una voluntad política plasmada en un programa. Programa sobre cuyos puntos fundamentales venimos insistiendo.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 1° de junio de 2019.

Nota:

1 Ver Carta al Presidente Barack Obama, de 11 de diciembre de 2008.