Otra vez el economista Talvi.

Otra vez el economista Talvi.

Talvi instrumentó por encargo del Doctor Ramón Díaz desde el Banco Central, Uruguay Plaza Financiera, ya AEBU en 1999, en un documento «El sistema financiero asunto de Estado» denunció la situación, lo que motivó que el Contador Enrique invitara a una delegación del gremio a que fuera a Washington a dialogar con el BID y el Banco Mundial.

Pero Uruguay siguió con esa política suicida y en el 2002 se produjo la debacle. El Presidente Batlle, que había heredado esa situación, recurrió entonces a Talvi para que hiciera frente a los consecuencias de la política que había instrumentado y los resultados ya lo conocemos todos: Talvi puso pie en polvorosa y Juan José Ramos asumió como líder gremial, con sus compañeros de dirección de AEBU, la responsabilidad de una salida y para ello logró el apoyo del Dr. Alejandro Atchugarry y un grupo de destacados técnicos. El Doctor Batlle entre su renuncia y asumir la responsabilidad de nombrar ministro a Atchugarry con el apoyo directo de AEBU, asumió su responsabilidad y el país negoció con el FMI y encontró una salida.

Jorge Aniceto Molinari.
Martes, 28 de Julio del 2020.

Algo de la batalla de ideas.

Algo de la batalla de ideas.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Nacemos e iniciamos un importante camino de aprendizajes, el más importante tal vez el de discernir sobre las ideas, ser consciente de ellas y cómo vamos aprendiendo y a la vez enseñando hasta cumplido nuestro ciclo vital.

El camino es complejo y contradictorio y muchas de las «verdades» con las cuales vamos caminando se muestran insuficientes e incapaces y necesitamos renovarlas, ampliarlas, con una visión más completa del mundo que integramos.

En este abordaje apenas tomaremos algunas para identificar a donde queremos llegar y sobre que queremos poner la atención.

¿El sistema económico social nos es dado, o lo elegimos? No faltaran los que afirmen que el sistema lo hace la gente y que si perfeccionamos a la gente perfeccionaremos el sistema. Cuantas teorías giran sobre esta base falsa de que si educamos, –que hay que hacerlo cualquiera sea el sistema– solucionaremos todos los problemas que afrontamos como seres humanos. En el Uruguay por ejemplo el Instituto Edu 21 que hace aportes importantes no logra superar la contradicción de esta ecuación.

¿Por qué afirmo que es una base falsa? Porque aún en el marco de brillantes seres humanos que los ha habido y los hay, ninguno determina por si solo la existencia de un sistema propio, es más, como decía el flaco Menotti (lo de haber dicho otro antes pero lo recuerdo porque a mí me gusta el fútbol, y sobre todo el fútbol bien jugado) «el hombre es fruto de las circunstancias» y los hechos lo enseñan a diario.

Entonces lo primero es entender cómo se han venido dando los distintos modos de producción en la historia de la humanidad que son además los que han cimentado la generalidad de las condicionantes sociales que han determinado y determinan al ser humano. Y por si las moscas, hablamos de determinar, no quiere decir que eso determine que fatalmente sea así.

El modo de producción no se elige en un mercado, nos viene dado y en proceso. Y esto que parece tan sencillo es por ahora muy difícil de comprender, es más, nadie hoy define en que etapa del desarrollo del capitalismo estamos sabiendo que es el modo de producción predominante sobre el conjunto de la humanidad y que el también –el modo de producción– está sometido a un proceso de nacimiento, desarrollo y declinación, esta última en un largo proceso que comienza con el fin de su predominancia.

Es más, los maestros, Marx, Engels, Lenin –los más destacados– tenían como una premisa básica hacerlo en cada uno de los escritos.

Nosotros con la humildad de nuestros conocimientos tratamos de hacerlo y es por eso que afirmamos que estamos en la etapa de crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista que no quiere decir el fin del capitalismo, sino eso: la necesidad que tiene la humanidad para evitar mayores tragedias del fin en paz de su predominancia.

Hasta ahora la humanidad ha venido girando sobre la base de la rentabilidad capitalista, aún los capitalismos de Estado como la Unión Soviética –en su momento– y donde en medio de su acumulación primitiva esa necesidad de rentabilidad ha tenido numerosas víctimas. Se trata entonces de cambiar este concepto por el concepto de eficiencia para que cada uno de los recursos que la humanidad ha ido acumulando en su aparato productivo sirvan al objetivo social del desarrollo humano.

El concepto de acumulación primitiva utilizado, estudiado y desarrollado por Marx es de una enorme importancia en el desarrollo inicial del modo de producción capitalista y su concreción por años y años, motivó inmensos progresos y a la vez terribles explotaciones y esclavitud y su relato motivó múltiples expresiones en el ámbito del desarrollo de distintas disciplinas artísticas.

Lo podemos afirmar –nos gustaría debatirlo porque es importante– en la generalidad ecuménica del sistema predominante, este proceso inicial de acumulación primitiva está ya terminado con todo lo que ello implica.

Pero lamentablemente comprobamos un enorme atraso en la compresión de la economía como ciencia. Es más y salvo aquellos países en que el capitalismo está tomando como centro para su desarrollo y el desarrollo del libre comercio, –China y su entorno– no hay en la tierra –cualquiera que sea la filosofía de gobierno– otra mentalidad que la de un desarrollo de un capitalismo nacional ya sea por la vía del neoliberalismo o del propio capitalismo de Estado.

Un ejemplo dramático es Argentina, donde su vicepresidente la Doctora Cristina Fernández ha afirmado que se deben volcar para adentro tomando el ejemplo de Trump en EE.UU. cuando ellos mejor que nadie, porque han sido saqueados por el capitalismo como modo de producción, están en condiciones de plantearle al mundo un giro radical en la conducta económica de los organismos financieros internacionales. Sigo pensando en que el pueblo argentino eligió lo mejor de lo que disponía. Pero que por sí solo no resuelve la ecuación abierta en su país por la crisis.

Y más ahora que Europa ha aprobado una especie de Plan Marshall sobre la base de emisiones monetarias y ajustes al nivel de vida de la gente pero que en última instancia financia la propia economía mundial sometida monetariamente. Lo mismo está haciendo también con plazos muy cortos EE.UU.

Es esto un ejemplo claro, notorio, urgente, de porque imponer en la lucha de los pueblos la necesidad de una unidad de medida única y universal.

El otro tema tan acuciante como este es el de cómo acceder a los recursos, cuyo control acogota a la humanidad y la asfixia con la rentabilidad capitalista, y hasta ahora los impuestos tienen como objetivo la recaudación sobre las espaldas de la gente permitiéndole al inversor capitalista el libre camino no sólo para invertir desarrollando la producción sino también para especular y fomentar todos las lacras de la humanidad en aras de esa sacrosanta rentabilidad. Rentabilidad o muerte se llegó a decir en el Uruguay.

El nuevo plan, imprescindible, de reactivación de Europa post pandemia, no rompe este círculo vicioso sino que lo exacerba por la forma en que se accede a los recursos y aún con un periodo notorio de reactivación producto de la propia parálisis actual y como efecto «rebote» serán notorios las repercusiones sociales del mismo en el mundo y en la propia Europa, en tanto la ecuación de la rentabilidad capitalista ya está herida de muerte.

El incorporar la economía al mundo de la democracia, es impostergable, y así como la moneda debe ser única y universal los impuestos deben ser sobre la circulación del dinero, haciendo no legal aquello que no esté registrado donde la sociedad democráticamente lo determine, dando muerte a los paraísos fiscales y a los sistemas impositivos basados en el consumo, los salarios y las pensiones.

Un grupo relativamente numeroso de grandes empresarios capitalistas, han solicitado se le cobren impuestos para atender las exigencias que en los presupuestos de las naciones plantean las consecuencias de esta pandemia de la corona virus.

A principios del siglo 20 nació desde la derecha (es un tema en debate) la necesidad de un sistema de seguridad social que atendiera las consecuencias de la lucha de clases en la actividad económica empresarial. Pero eran épocas de acumulación primitiva de un capitalismo en pleno desarrollo. Hoy ya no es así y son necesarios recursos que permitan que el aparato productivo se siga desarrollando no sobre la base de la rentabilidad capitalista sino de la eficiencia empresarial en beneficio de la salud, de la educación, del trabajo, de la seguridad social y de los cuidados del conjunto de la sociedad.

Por eso está bien este propósito, está bien la renta básica universal, pero debemos exigirnos una organización democrática con centro en la economía mundial que ponga el aparato productivo en beneficio de la humanidad.

En ellos es que hay que incluir los cuidados de la salud, con una historia clínica digital de cada uno de los seres humanos que habitamos la tierra, y a la vez exámenes que hoy son económicos y están al alcance de todos, que permita prevenir los avatares de un desarrollo que si no es controlado va a seguir provocando graves coletazos como los de esta pandemia o similares.

No excluyo de esto debates con el propósito de resolverlos, por parte del colectivo, de temas como la deforestación o la incorporación de técnicas como el 5G, que traen de la mano la necesidad de elaboración de un protocolo democrático que atienda todos los tipos de contaminaciones a los que estamos expuestos. Estamos en un mundo de constante aumento –exponencial– de las intercomunicaciones de todo tipo y es bueno que así sea, pero a la vez es necesario atender todos sus riesgos.

También un grupo destacado de intelectuales han expuesto el propósito de separar de la economía central todos los aspectos que tienen que ver con las necesidades urgentes de la gente con el fin de obtener recursos que los atiendan de inmediato.

Me sumo al propósito, pero señalo además que es el momento en que la humanidad debe tomar en sus manos el control democrático de la economía, porque es en definitiva esta ausencia la que determina las graves consecuencias que padecemos.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 25 de Julio de 2020.

Transformaciones actuales de la relación entre sociedad política y sociedad civil en la geopolítica de América Latina. Trabajo final.

Transformaciones actuales de la relación entre sociedad política y sociedad civil en la geopolítica de América Latina. Trabajo final.

Introducción.

Este informe es nuestro trabajo final correspondiente al Curso «Transformaciones actuales de la relación entre sociedad política y sociedad civil en la geopolítica de América Latina. Lo público, lo democrático y lo ciudadano en redefinición» a cargo del Profesor Lucio Oliver, realizado entre el 16 y el 27 de Noviembre de 2009 en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, UDELAR.

El texto contiene en lo fundamental dos elementos.

Una primera parte consigna algunas generalidades sobre los Nuevos Movimientos Sociales en Latinoamérica en base a la bibliografía manejada.

La segunda parte brinda elementos informativos sobre los grupos ATTAC en Latinoamérica en general y Uruguay en particular.

Como Anexo se integra el texto completo de una entrevista que realizáramos a un miembro fundador de ATTAC Uruguay, Jorge Aniceto Molinari.

Enlace al documento en formato «PDF».

Jueves, 23 de Julio de 2020.
Jorge Aniceto Molinari.

Sociedad versus economia.

Sociedad versus economia.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Arbeleche: «si no mejoran los resultados fiscales, políticas sociales no podrán mantenerse».

La ministra de Economía dijo que «no comparte en absoluto la política económica que está detrás» de los números de 2019.

Un apreciado compañero saca la siguiente conclusión:

«La clave de la coalición llamada multicolor: dar vuelta el embudo, legislar para el capital y –si los resultados son magros y falta Plata– recortar de las ayudas sociales que intentaron alguna vez atenuar la brecha, la grieta. ¡Para eso ganaron! ¡¡Dan vuelta el embudo!! Nosotros tuvimos neobatllismo progresista, ellos van hacia neosaravismo capitalista salvaje! Cómo decía El poeta León Felipe Camino “¡Arre! ¡¡Vamos hacia el infierno!!”».

Mi reflexión:

Siendo así la cosa ¿se equivocó la gente? El problema es bastante más complejo. Si es cierto, hay gobiernos que responden a un sector social, –este lo expresa claramente– hay otros que responden a otros pero a todos los supera la crisis actual de la predominancia del modo de producción capitalista.

Y perdonen que sea machacón en esto: hablo de la predominancia no del modo de producción capitalista en sí que es el que ha generado el desarrollo del aparato productivo de toda la humanidad y aún tiene bases reales para desarrollarse.

A propuesta del gobierno de Uruguay, las cámaras empresariales y la Central Sindical han firmado un acuerdo en que privilegian el compromiso de mantener las fuentes laborales a costa de la caída del salario real por un periodo que el gobierno juzga como el necesario para que se vuelva a crecer.

No condenamos el acuerdo, señalamos la falta de perspectivas de una izquierda que no tiene otro horizonte que su dependencia de la rentabilidad capitalista. Tal como están las cosas esta va a ser cada vez más esquiva y la calidad y cantidad del trabajo cada vez menor y por lo tanto es imposible con estas coordenadas en dos años retomar el crecimiento y hacer de él participe a la clase trabajadora. Es un problema que vive el Uruguay similar al que vive la mayor parte del mundo, y del que por ahora se excluyen China y su entorno que se han ido convirtiendo en el centro mundial del libre comercio y del mismo capitalismo.

Seguramente exista un sector, que se reivindica ideológicamente en la izquierda, que planteará que no se debe dar cuartel en la lucha y que el objetivo es en definitiva estatizar la económica –que no empezar a hacerlo fue el error fundamental que atribuyen a las debilidades ideológicas del Frente Amplio y a los sectores que dentro de él lo máximo que alcanzaron a plantear fue el poder en disputa- hacen una lectura de los maestros, que desde nuestro modesto punto de vista es deformante. Eso no quiere decir que las estatizaciones no hayan jugado y aún hoy sigan jugando un rol, cuando el funcionamiento del aparato productivo está cuestionado como pasa en algunas industrias en países como Argentina y la necesidad de la continuidad de su funcionamiento en beneficio de la sociedad.

La predominancia del modo de producción capitalista es necesario que muera en paz, y que la propia industria de guerra no sea el objetivo de dar un respiro capitalista. No existen posibilidades nacionales de desarrollo, y los propios burgueses nacionales sueñan con un mercado mundial alimentado por China y su entorno, y sin otra perspectiva. Las promesas de que en dos años pasada la pandemia el país, va a retomar su proceso de crecimiento, las delegan a lo que pase en el mercado mundial con China y su entorno.

Es una de las paradojas de la época: furibundos anticomunistas sueñan con que el comunismo chino le solucionen lo que ellos son incapaces de proyectar para el porvenir de su sociedad.

Un apreciado compañero, me explicaba que también en China el poder está en disputa. Teoría que ha florecido para tratar de explicar con conceptos «marxistas-leninistas» lo que no pueden explicar a través de las enseñanzas de los maestros.

¿Y entonces qué hacer?: aplicar las enseñanzas de los maestros. Hay que caracterizar la etapa actual del desarrollo capitalista, de crisis irreversible de su predominancia y la necesidad de ir al centro de su funcionamiento: los organismos financieros internacional, sus dos principales, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Sobre ellos imponer la democracia en las relaciones económicas en el mundo, tomando como base que la moneda debe ser única y universal, anulando toda posibilidad de ajuste de los ingresos de los pueblos con su manejo. Ir a un sistema impositivo basado en la circulación del dinero eliminando los impuestos al consumo, los salarios y las pensiones. Dando muerte a los paraísos fiscales y a todas las lacras de la sociedad que a través de ellos se estimulan.

Ninguna transacción debe ser válida si no está registrada en los instrumentos que la sociedad democráticamente determine.

Esos recursos provenientes por este medio destinados a proveer los presupuestos de salud, de enseñanza, de trabajo, del medio ambiente de toda la sociedad ecuménica. Será la muerte de la rentabilidad capitalista y el nacimiento de la eficiencia en beneficio de toda la sociedad, estimulando el desarrollo en base a todos los instrumentos de organización dejando de lado toda forma de burocratismo.

Un ejemplo ilustrativo de que esto que decimos es necesario asumirlo ya, es la crisis actual en el Partido Socialista de Uruguay con la desafiliación de numerosos viejos y prestigiosos dirigentes de esa organización fundadora del Frente Amplio, sobre ello decíamos:

La crisis en el Partido Socialista nos llega a todos. Y lo primero es saber sobre la base de que ideas esa crisis está planteada porque en ello podría estar la explicación. Si así fuera todos sabemos que es en la sociedad donde esas ideas tienen que desarrollarse y plasmarse. Ver además cual ha sido el proceso de debate de las mismas y ayudar en la medida de lo posible a que ese debate de la oportunidad a todos de expresarse. Nosotros llegamos a la conclusión de que la crisis no obedece a ideas sino a cargos. Ello es más duro aún porque eso cierra el debate a objetivos a lograrse en la actual estructura del Estado y para ello bastan los votos y no el desarrollo de las ideas.

El problema es general en toda la izquierda y aún de quienes dicen haberse apartado de ella.

No existe en ningún sector de la izquierda hoy, una caracterización de la etapa actual del capitalismo, modo de producción predominante en la humanidad cuya predominancia ha entrado en una crisis irreversible. Eso es lo que hace que el único objetivo sean los cargos y no el convencimiento de las ideas y su difusión al resto de la sociedad, para participar en el proceso de cambio de la misma.

Tomemos un ejemplo: se habla de imperialismo norteamericano, cuando el centro del libre comercio y del propio capitalismo –acentuado ahora por la pandemia– se desplazan hacia China y su entorno gobernada por el Partido Comunista. El rol de los «servicios» que maneja EE.UU. siguen siendo tan siniestros como siempre, pero EE:UU. como Estado, su sociedad, también ha entrado de lleno en esta crisis.

Entonces como dar una orientación particularmente a la militancia sindical sin definir aspectos tan sustanciales de la política. El PIT-CNT por ejemplo está encerrado en los límites nacionales y no tiene las herramientas para proyectarse en el mundo. Con un planteo sobre la moneda y los impuestos que paren el deterioro que inevitablemente se produce con la aplicación de una política de adaptación a las condicionantes a las que están sometiendo al mundo los organismos financieros internacional. En función de las necesidades de los conglomerados empresariales multinacionales que en pugna entre sí gobiernan el mundo.

Por eso decimos: La crisis en el Partido Socialista nos llega a todos.

Este nuestro planteo recoge una crítica que nos pareció por demás ilustrativa:

«Sin entrar en la situación interna del PS. que no me corresponde, decir que la crisis es por cargos es una irrespetuosidad. Es evidente y era que en ese partido coexistían dos corrientes, una marxista, incluso leninista y otra que había desestimado y tomado otro método de análisis de la realidad, bajo el léxico de democrático. Como si los demás no lo fueran. Por otro lado, decir que China es el centro hoy del capitalismo es no entender un ápice de la concepción de Marx y Lenin, recomiendo leer con ojos de hoy. Acerca del Programa de Gota de Marx y Acerca del impuesto en especie, de Lenin. En China se desarrollan las fuerzas productivas que caben en las relaciones de producción capitalistas, una de cada tres es privada a extranjera. Cual triunfará es el dilema, ahora el imperialismo lo tiene claro, el Partido Comunista Chino es el enemigo principal, sobre él dirigen todos sus dardos».

Mi comentario:

Apreciado compañero, es claro en tu respuesta que te inclinas por una de las posiciones de la interna del PS, y no lo critico, cada uno que no perteneciendo al PS se acerca a tratar de entender seguramente le darán los argumentos que tu esgrimes. También ellos hablan del imperialismo en abstracto y cuando gobierna la izquierda como en China también hablan del poder en disputa sin llegar a definir nunca que realmente plantean. Salvo cuando se va a la concreción de los cargos o las postulaciones de los cargos, dejando entrever además y eso es lo peligroso de que existiría otra política posible que además no llegan a definir.
Esto no quiere decir que no reconozca en cada una de las corrientes un conjunto muy valioso de compañeros que el Frente no debiera permitir se autodestruyeran, aunque no conozco otro método superior al de debatir abiertamente los temas ideológicos.

El debate está abierto y mi propuesta también.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 18 de Julio de 2020.

La crisis en el Partido Socialista.

La crisis en el Partido Socialista.

La crisis en el Partido Socialista nos llega a todos. Y lo primero es saber sobre la base de que ideas esa crisis está planteada porque en ello podría estar la explicación. Si así fuera todos sabemos que es en la sociedad donde esas ideas tienen que desarrollarse y plasmarse. Ver además cual ha sido el proceso de debate de las mismas y ayudar en la medida de lo posible a que ese debate de la oportunidad a todos de expresarse. Nosotros llegamos a la conclusión de que la crisis no obedece a ideas sino a cargos. Ello es más duro aún porque eso cierra el debate a objetivos a lograrse en la actual estructura del Estado y para ello bastan los votos y no el desarrollo de las ideas.

El problema es general en toda la izquierda y de quienes dicen haberse apartado de ella.

No existe en ningún sector de la izquierda hoy una caracterización de la etapa actual del capitalismo modo de producción predominante en la humanidad cuya predominancia ha entrado en una crisis irreversible. Eso es lo que hace que el único objetivo sean los cargos y no el convencimiento de las ideas y su difusión al resto de la sociedad, para participar en el proceso de cambio de la misma.

Tomemos un ejemplo: se habla de imperialismo norteamericano, cuando el centro del libre comercio y del propio capitalismo –acentuado ahora por la pandemia– se desplazan hacia China y su entorno gobernada por el Partido Comunista. El rol de los «servicios» que maneja EE.UU. siguen siendo tan siniestros como siempre, pero EE:UU. como Estado también ha entrado en esta crisis.

Entonces como dar una orientación política particularmente a la militancia sindical sin definir aspectos tan sustanciales de la política. El PIT-CNT por ejemplo está encerrado en los límites nacionales y no tiene las herramientas para proyectarse en el mundo con un planteo sobre la moneda y los impuestos que paren el deterioro que inevitablemente se produce con la aplicación de una política de adaptación a las condicionantes a las que están sometiendo al mundo los organismos financieros internacional. En función de las necesidades de los conglomerados empresariales multinacionales que en pugna entre sí gobiernan el mundo.

Por eso decimos: La crisis en el Partido Socialista nos llega a todos.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 16 de Julio de 2020.

La situación política en Uruguay.

La situación política en Uruguay.

Comienza a circular la idea de un referéndum contra la Ley de Urgente Consideración (LUC), un modo de nuevo de legislar que inauguró en la historia del país la coalición multicolor. No tenemos dudas de que la ley contiene aspectos que son regresivos.

Ahora desde el punto de vista del hacer político, no nos seduce la idea, que seguramente va a ser analizada en los ámbitos en los que desarrolla su actividad el movimiento popular.

Por ahora desde la izquierda política y sindical la orientación es la resistencia a la política de la multicolor y esta medida podría estar encuadrada dentro de esa lógica.

Hemos dicho en cuanta oportunidad hemos tenido a mano que no alcanza con resistir es necesario hacer una propuesta hacia el conjunto de la sociedad que tiene que abordar dos herramientas cruciales: la moneda y los impuestos.

Es con estas dos herramientas manejadas sin el control social que la derecha hace sus ajustes.

¿Cual es el problema que se plantea?: que son herramientas que corresponde al manejo que los Estados hacen con los organismos financieros internacionales.

El análisis de estas herramientas está para nosotros antes incluso que lo que puede provocar el retroceso por la aplicación de la LUC.

Para el movimiento político y para el movimiento sindical es una situación inmejorable, pues este es un problema que todos en el mundo están viviendo salvo aquellos países que en estas circunstancias comanda el libre comercio y comienzan a ser el centro del capitalismo mundial.

¿O es que alguien piensa que la salida a la crisis del corona virus que ha acelerado una crisis ya existente, puede resolver de otra manera que no sea un acuerdo internacional a nivel de los organismos financieros terminando con la joda de la monedas y de los paraísos fiscales?

Jorge Aniceto Molinari.
Lunes, 6 de Julio de 2020.

Asado.

Asado.

Así no; nos enojamos y criticamos que el Presidente de la República haya ido a una obra en construcción a comer asado con sus obreros. A mi parece bien. Como me parece bien que el «Coni» Hughes haya ido a comer un asado a la sede del Sunca. ¿Y Uds. dirán, que tiene que ver? Pues a mí me parece más peligroso lo que hace Hughes que denuncia la presupuestación de más de 200 trabajadores de Antel, y eso amerita que el gobierno los deje sin esa presupuestación.

A mí me parece bien que haya puntos permanentes de contacto, de intercambios, eso es la democracia.

Lo que sí me parece mal es que la crisis se profundiza aquí y en todo el mundo y nosotros no tengamos respuesta, como no la tiene el gobierno y la multicolor.

Y no hablamos de resistir para mantener las conquistas, que eso es una necesidad, sino analizar de donde deben provenir los recursos para atender las necesidades de la gente que de eso nadie habla, como nadie habla de la moneda y de los impuestos. Mientras una inmensa riqueza de estos países sigue saliendo hacia los centros financieros y paraísos fiscales como lo denuncian los propios organismos financieros internacionales.

Jorge Aniceto Molinari.
Sábado, 4 de Julio de 2020.

China.

China.

Tomado de Resumen Latinoamericano, 30 de Junio de 2020.

El 1 de julio se celebra el 99° aniversario de la fundación del Partido Comunista de China (PCCh).

Xi Jinping.

Resumen Latinoamericano. Martes, 30 de Junio de 2020.

Xi Jinping, secretario general del Comité Central del PCCh, ha subrayado en muchas ocasiones que hay que «permanecer fiel a nuestra aspiración original y mantener firmemente nuestra misión en mente». Las siguientes son citas de algunas de sus frases destacadas.

La aspiración original y la misión de los comunistas chinos es buscar la felicidad para el pueblo chino y la revitalización para la nación china.

Xi Jinping.

Todo lo que hace el PCCh es por el bienestar del pueblo chino, la revitalización de la nación china, así como la paz y el desarrollo de la humanidad. El pueblo es la base y el alma del PCCh.

Para una persona o un partido político, la cualidad más apreciada es mantenerse siempre fiel a su aspiración original pese a todas las vicisitudes que afronten.

La clave para mantenerse fiel a la misión fundacional del Partido es la conciencia de enfrentarse a los problemas y el valor de llevar a cabo un autoexamen.

Siempre debemos recordar que nuestro Partido proviene del pueblo y tiene sus raíces en el pueblo, por lo que nunca debemos alejarnos del pueblo, volvernos indiferentes o ignorar sus dificultades.

Para seguir siendo la vanguardia de los tiempos, la columna vertebral de la nación y un partido de gobierno marxista, nuestro Partido siempre debe medirse con los más altos estándares.

Fuente: CGTN.

Enlace del artículo original en castellano:

https://www.resumenlatinoamericano.org/2020/06/30/china-el-1-de-julio-se-celebra-el-99-aniversario-de-la-fundacion-del-partido-comunista/

Sin duda un hueso duro de roer para los que han dado por muertas las ideas de los maestros y no valoran los esfuerzos que en todos lados se hacen para que estas ideas sean estudiadas y comprendidas. China no es un modelo sino un ejemplo de cómo avanzar hoy en el mundo cuando la predominancia del modo de producción capitalista ha entrado en una crisis irreversible.

Jorge Aniceto Molinari.
Miércoles, 1 de Julio de 2020.

El aparato productivo.

El aparato productivo.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Por nuestra formación intelectual y por la cultura en la que vivimos es natural que nuestros enfoques hacia la política siempre tenga como destinatario el rol que cumplen las estructuras que detentan el poder político y todos sus alrededores: el Estado.

Tomemos un ejemplo si se quiere paradigmático. En Octubre de 1917 (Noviembre para el calendario nuestro, ahora universalizado), llegan al poder político en la vieja Rusia el Partido de Lenin en un proceso conocido como la revolución bolchevique.

Un hecho de trascendencia tal que marca un antes y un después. Sin embargo el programa del partido que comandó esa revolución recién es asumido por la misma y por su líder, Lenin, en Abril de 1917.

¿Qué pasó? Porque después el proceso se dio de manera tal que ese programa parecía definitivo para todas las revoluciones de carácter socialista del futuro. Pareció ser el diferencial entre «reformistas» y «revolucionarios», y hoy todavía hay quienes dictan cátedra sobre esas diferencias y llegan a una conclusión diabólica: «socialismo es propiedad estatizada» y el que no lo admita es un reformista y aún peor un aspirante a burgués.

En el Uruguay por ejemplo a principios del siglo 20 se dio en uno de los Partidos tradicionales un proceso orientado por José Batlle y Ordoñez, que realizó en el Uruguay reformas sociales de avanzada para lo que era el mundo en ese momento, absolutamente compatibles con lo más avanzado del pensamiento social ecuménico.

La izquierda de ese entonces era a imagen y semejanza de la europea, e incluso las corrientes anarquistas que llegaron a estas orillas en el Uruguay muchos de ellos se incorporaron al «batllismo», y a su vez surgió una corriente de una primera crisis del Partido Socialista, que se identificó como Partido Comunista (1920), más definido por su apoyo a la revolución rusa, que con la derrota de la dirección de esta, luego de la muerte de Lenin (1924), fue durante años reducto del stalinismo hasta el proceso de 1955 en que Rodney Arismendi lidera un profundo cambio en su orientación y proceder y la vincula incluso con lo mejor del viejo batllismo, también con militantes anarquistas y trotskistas.

Que mucho tiene que ver con la creación de la central de trabajadores: la CNT, ahora luego de la dictadura PIT-CNT y del propio Frente Amplio. Experiencia inédita en el mundo que hasta ahora no se ha repetido en esas condiciones en ninguna parte.

Ahora volvamos a Marx: ¿que estaba pasando con el aparato productivo del mundo, base fundamental para dar sustento a la «política», en todo este tiempo?

El mundo estaba cambiando ya rápidamente, en 1916 vísperas del proceso de la revolución rusa y en plena primera guerra mundial Lenin («El imperialismo fase superior del capitalismo») advierte que la dirección económica del mundo tiende a pasar a los complejos empresariales multinacionales, y que sus políticas tienen una fuerza mayor que las de los propios gobiernos de los Estados.

Los imperialismos de esa época en crisis y en plena guerra tendían a reacomodarse a una nueva realidad. El centro del capitalismo, el Reino Unido, se venía saturando y de su seno surgían los principales elementos que formarían luego de la segunda guerra mundial un nuevo centro para el desarrollo capitalista, lo que conocemos hoy como EE.UU. con una conocida y trágica trayectoria imperialista en nuestra América.

Los historiadores oficiales privilegian las historias políticas de estos procesos, y poco la base económica que los determina.

Es por eso que hoy prácticamente no se habla ni se escribe como es que el centro del libre comercio en el mundo y el propio centro del capitalismo se han venido desplazando hacia China y su entorno gobernada por el Partido Comunista.

Las fantasiosas construcciones políticas que se fabrican sin tener en cuenta las consecuencias políticas del desarrollo de la economía nos presentan todos los días una posible nueva guerra mundial tomando en cuenta los comandos políticos de determinados Estados sin tener en cuenta que muchas veces se promueve la guerra y los enfrentamientos bélicos como desahogo a las economías de multinacionales cada vez más agobiadas por el agostamiento inexorable de la tasa general de ganancias.

Esto no quiere decir que las tragedias que hoy significan las guerras localizadas no se generalicen, el peligro existe y el mundo debe resolverlo abordando la crisis económica determinada por la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista. Que esta predominancia muera en paz es un desafío para toda la humanidad que pasa esencialmente por abordar el programa para una transición a un modo de producción superior. Esto se llama introducir la democracia en las relaciones económicas globales que aún hoy no existe.

Mucho se ha argumentado justificándolo, que el stalinismo que se origina de la propia revolución, que fue una necesidad de defender las conquistas mediante el poder del Estado aunque para ello hayan tenido que asesinar a los propios dirigentes bolcheviques que comandaron la revolución.

Nosotros no nos afiliamos a esta tesis y por el contrario pensamos que lo más atrasado de la sociedad rusa encontró en Stalin y en el ingreso a filas bolcheviques de quienes no habían participado de la revolución un instrumento para hacerse del poder del Estado en la medida que los mejores cuadros de la clase obrera habían muerto en la guerra civil.

La acumulación primitiva de este capitalismo –de Estado– también costó sangre sudor y lágrimas.

Trotsky1 mismo siempre mantuvo como premisa la defensa de la existencia de la Unión Soviética como conquista de la revolución en plena guerra inter imperialista y aspiraba a cambios en su interior que no llegaron a concretarse.

La contradicción eclosiona luego en el tiempo cuando los capitalismos de Estados del llamado socialismo real son impotentes ante el desarrollo del capitalismo mundial que impone sus condiciones con el instrumento fundamental del mercado.

Pero como dice el tango: el mundo sigue andando y tampoco los llamados «Estados capitalistas» han podido condicionar y gobernar al capitalismo real que hoy tiene su centro de libre comercio y su propio centro desplazándose a China y su entorno.

La vida le ha dado la razón a Lenin, no a Kausky (teórico del super imperialismo), el problema es que aún hoy la izquierda no tiene programa para resolver la ecuación.

Está claro que no es estatizando que se la resuelve, aunque hoy la crisis del corona virus hace que hasta en Alemania se esté hablando de estatizar para hacerle frente, y que nunca las estatizaciones pueden ser descartadas como salidas coyunturales como lo fueron en las propias revoluciones socialistas que han ocurrido hasta la fecha.

Ahora el mundo necesita un programa que aborde la crisis –hoy acelerada por el corona virus– con un centro que es la necesidad de la toma de los organismos que dirigen la política económica del mundo: el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Es desde ellos que debe asumirse la moneda única y universal y que los impuestos sean sobre la circulación del dinero dando muerte a los paraísos fiscales y a los sistemas impositivos basados en el consumo, los salarios y las pensiones.

Es sobre la base de estos enormes fondos que debe planificarse el aparato económico del mundo, con eficiencia, y con un objetivo, en la salud, la educación, la vivienda y el trabajo pleno de toda la población mundial con eficiencia sin engorde de aparatos burocráticos estatales y dando digna sepultura a la rentabilidad que movió el aparato productivo durante todos estos años de predominio del modo de producción capitalista.

No es el fin del capitalismo como modo de producción como no lo fue la revolución francesa para el feudalismo, es si la muerte de su predominancia, y el abrir al mundo a una posibilidad de desarrollo en armonía con la propia naturaleza, que hoy no existe por la predominancia de ese interés capitalista movido por la rentabilidad, que pone en riesgos sus equilibrios de sustentabilidad.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 30 de Junio de 2020.

Nota:

1Cumplió un rol fundamental para el triunfo de la revolución rusa, tanto en la organización de la insurrección como en la construcción desde un tren, del ejército rojo, durante todo el periodo de la guerra civil. Junto a Bujarin, eran con Lenin los teóricos más destacados del Partido Bolchevique. Los dos, Trotsky y Bujarin, mantuvieron un profundo debate teórico con Lenin sobre las aplicación de las ideas de Marx en el desarrollo de la revolución, su lectura nos enseña hoy que las dificultades que tenemos ya estaban presentes en ese entonces, la vida porfiada en su desarrollo le ha venido dando la razón a Lenin, y hoy comprendemos mejor las causas de su derrota en 1924 y el rol actual que cumple China en el mundo.

A 47 años…

A 47 años…

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

A 47 años del golpe de Estado en 1973, se sigue dando al hecho sólo una dimensión nacional.

Lo decimos por enésima vez. Sin la intervención de los «servicios» de EE.UU. el golpe no se hubiera dado, como prácticamente en toda América, en la propia Cuba, donde el dejar hacer a la heroica guerrilla de Fidel, hicieron que se les fuera de las manos un movimiento que ellos calculaban sólo para derrocar a Batista.

Si bien ahora la crisis global del capitalismo ha hecho del «imperialismo norteamericano» un servicio de gendarmería de los complejos empresariales que gobiernan el mundo y que están desplazando el centro del sistema y el libre comercio hacia China y su entorno gobernada por el Partido Comunista, es bueno saberlo para hacer un reconto histórico más ajustado a la realidad.

Valorar lo realizado por el pueblo y sus organizaciones como la huelga general, es de enorme importancia, venimos de una rica historia donde ya a inicios del siglo 20 teníamos leyes de avanzada en el mundo, con José Batlle y Ordóñez y luego con los años, el propio partido Comunista del Uruguay fue diferente en el mundo a los partidos ganados por la concepciones estatistas del estalinismo que se excluían del proceso de la economía mundial en el que hoy si están incluidos países con fuerte origen estatista como China, Vietnam, la propia Cuba.

El Partido Comunista de Uruguay fue pilar en la construcción del Frente Amplio y de la CNT, instrumentos de centralización ciudadana y de avances que hoy se pueden exhibir ante el mundo frente al corona virus por ejemplo, como parte de un pueblo que valora sus principios, aún en la variedad de principios filosóficos.

Una enorme valoración a aquella lucha y a la vez hacer el esfuerzo por ubicarla en un contexto correcto, para poder entender los hechos y planificar el futuro.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 27 de Junio de 2020.