La grieta de la falacia.

La grieta de la falacia.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Grieta.Es muy común en estos días de fines del 2019 oír hablar o leer sobre que existe una grieta en la sociedad por «el accionar de los partidos políticos». Entonces surgen los comedidos en solucionar este tipo de problema «coyuntural» por la vía de hablar, de pactar, de ponerse todos de acuerdo en que con buena voluntad esto se soluciona. Chile parecería ser el ejemplo más paradigmático y a la vez más preocupante.

Ergo quien no está a tono con esta máxima, se está poniendo fuera del sistema haciendo de su accionar la grieta. Parte de una falacia muy trabajada desde los medios empresariales de difusión, de que el sistema es un hecho de la realidad y no se puede cambiar. Entonces proponer el cambio en beneficio de la gente es antisistema, y eso nos advierten, el pragmatismo de la vida nos indica de que «no se puede».

Ahora se da una primera contradicción, la que indica la consigna del sí se puede que tiene como objetivo, que si se puede encauzar a todos dentro del sistema. Tiene a su favor que los que pretendemos defender los intereses generales de la población y en particular los de la población trabajadora, al administrar –el capitalismo, que es lo que hay para administrar– somos cómplices de errores y horrores que rápidamente son capitalizados por quienes tienen como objetivo preservar los bienes y las acciones de los sectores privilegiados del capitalismo. Y cuando los errores no existen tienen los medios para crearlos artificialmente y hacerlo pasar como tales. El ejemplo Lula parecería ser el más gráfico.

En síntesis la derecha nos dice «si se puede» conservar lo que tenemos y no se puede abrir una grieta para hacer de los que no tienen una forma de cuestionar todo el sistema. Este sistema es bueno, nos dicen y los errores que él comete son humanos, por eso todo intento de hacer otro sistema ha fracasado, o está fracasando, y esto haciendo caso omiso al proceso que vive el capitalismo en el mundo, que está haciendo que su centro sea China y su entorno, gobernada por el Partido Comunista y liderando el libre comercio mundial en contraposición a EE.UU. con su economía amurallada.

En este mar de absurdos se nos dice por ejemplo: «pero China es capitalista, no es comunista», como si hoy todavía no se entendiera que los modos de producción no son modelos que se adquieren en el comercio del ramo, sino procesos que vive la Humanidad en la que los modos de producción, que se suceden a lo largo de la historia, nacen, se desarrollan, llegan al límite de su capacidad y comienzan un proceso de desaparición que puede llevar siglos pero que comienza con la necesaria muerte de su predominancia, que es lo que hoy está ocurriendo con el modo de producción capitalista. Y que en China en medio de su crecimiento –reconocido por todos– ni siquiera ha comenzado, aún con los índices formidables que marcan el progreso de su pueblo, y el éxito de una revolución socialista que nació en medio de marcas sociales donde normalmente existían las hambrunas y el analfabetismo, y enormes carencias sanitarias y habitacionales.

Ahí está el origen de la grieta. La necesidad que tiene hoy la Humanidad de dar muerte a la predominancia del capitalismo y abordar un programa que permita a la Humanidad toda abrir el desarrollo hoy contenido por la incapacidad cada vez más generalizada en la rentabilidad de las inversiones en la predominancia actual del modo de producción del capitalismo.

O como analizara Carlos Marx, la baja tendencial en la tasa general de ganancia del modo de producción capitalista cuando este predomina y en su expansión abarca todo el planeta. Y como contrapartida la acumulación monstruosa de capitales en los paraísos fiscales sin posibilidades reales de invertirse con rentabilidad. Entonces la válvula de escape: el incremento de la guerra y su industria y de todas las lacras sociales que asolan a la Humanidad, lo cual provoca una tragedia aún mayor.

Podríamos abrir todo un capítulo de análisis para estudiar cómo ha llegado China a la posición actual y como se han dado en su seno las distintas corrientes de pensamiento que han tenido un vasto escenario como en todo el desarrollo de las distintas revoluciones sociales de esta época. Si, llegamos a la conclusión de que ni el propio Lenin hubiera soñado con un desarrollo revolucionario como el que lideran los chinos encabezando el capitalismo y el libre comercio en el mundo. Ya estaría trabajando en el programa de esta etapa del mundo que se viene y que no tiene como objetivo proponer el desarrollo de una economía estatizada, sino liberar la economía mundial para que en su desarrollo comience a generalizar los derechos fundamentales de las masas.

Objetivo de masas, tarea primordial en esta época, plenamente realizable, y pudiendo poner a full el aparato productivo de la Humanidad.

¿Y entonces por dónde empezar?: por la moneda y los impuestos. Y para ello generar la voluntad política que tenga como objetivo tomar el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional para que desde su seno se generen las política que la Humanidad reclama imperiosamente en medio de una grieta que se agranda en forma constante.

¿Existe otra posibilidad?: NO y las políticas de acrecentamiento de la guerra están jugando al borde de una tragedia mayor, que la Humanidad tiene herramientas para cambiar de inmediato.

¿Qué nos duele?: la inercia de la sociedad, de sus partidos, de sus intelectuales, que cuando se habla de estos temas parecen entrar en un limbo donde lo que interesa es lo inmediato, el cargo, el negocito, lo individual.

¿Es posible cambiar esta realidad en el mundo de las ideas? Si, sin duda y los ejemplos se viene dando a diario, pero aún como expresiones aisladas, y la necesidad no es administrativa, es ideológica, y va de una punta a otra de toda las sociedades.

Un mundo mejor es posible, dice la consigna central del Foro Social Mundial. Ese mundo posible no puede ser en contraposición al que hoy existe, sino ayudando a la predominancia del modo de producción actual a morir en paz, desarrollando el aparato productivo, que hoy está trabado por el agostamiento de la tasa general de ganancia y la imposibilidad de invertir todos los capitales que se acumulan con rentabilidad. No se puede repartir y dar de nuevo como se pensaba en los primeros tiempos del cristianismo: el Jubileo.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 23 de Noviembre de 2019.

Lo lamento pero esto pienso.

Lo lamento pero esto pienso.

Abordando eso gris, que parece la teoría.

Jorge Aniceto Molinari.

Viernes, 22 de Noviembre de 2019.

Roberto Savio.Con este título presentaba su nota Roberto Savio1, la pueden leer en las columnas digitales de Uypress: precisa, clara e inquietante; no sólo expresa los valiosos conocimientos sobre acontecimientos de enorme importancia sino también y de algún modo un estado de ánimo generalizado. Es a ello que traté de responder en un correo que le envié al autor.

Mi correo:

Excelente descripción, y aún podríamos agregarles más cosas, como por ejemplo que con los documentos de identificación nacionales o en el marco de comunidades como la europea, podría agregarse un enlace donde cada uno de los seres humanos dispusiera de su historia clínica digital, y si disponemos como hoy dispone la humanidad de análisis de poco costo y no invasivos para saber qué enfermedades ha tenido cada uno de nosotros y cuales es propenso a tener, cada ser humano estará en condiciones de ser atendido en las mejores condiciones, con un resultado relevante en el mundo sobre la posibilidades de atender correctamente con los medicamentos e instrumental médico que hoy son patrimonio de sectores privilegiados de la sociedad.

¿Pero cuál es el problema, tanto para lo que desarrolla Roberto, como esto que agrego? Que la economía de la Humanidad está en manos de una dictadura regida por los complejos empresariales multinacionales, y comandada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional que regula sus pugnas contra la gente en un marco permanente de agostamiento de la tasa general de ganancia, y haciendo al sistema incapaz sin ampliar la guerra de mantener la rentabilidad, lo cual es suicida. ¿Qué necesitamos? La voluntad política para aplicar dos herramientas: una moneda única y universal, que termine con el juego de esta contra la gente, y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero que ni siquiera necesita que sea material físico, eliminando los impuestos al consumo, a los salarios y a las pensiones, y dando muerte a los paraísos fiscales. Esto es dar muerte en paz a la predominancia del modo de producción capitalista y la sociedad estaría en condiciones de un desarrollo democrático y en beneficio de la gente de su aparato productivo. Cambio radical en el BM y en el FMI. Todo lo que desarrolla Roberto apuntando a este objetivo sería la revolución que la humanidad está hoy necesitando. Organizando la atención de la salud, de la educación, del trabajo, del medio ambiente, bajando así radicalmente todas las lacras que la falta de rentabilidad entre otras cosas hace que el capitalismo las promueva. Y un apunte más. Nada de engordar Estados para poder aplicar esta política, que debe ser eficiente y rentable en beneficio de la sociedad toda. El capitalismo seguramente ya sin su predominancia seguirá existiendo como ha ocurrido con los otros modos de producción. La nueva forma de organizar el aparato productivo nos dará el ser humano nuevo, por aquello que escribía Carlos Marx:

«…El conjunto de las relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio (Uberbau) jurídico y político y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina (bedingen) el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia».

Esta estructura económica es hoy ecuménica.

La respuesta del compañero no se hizo esperar:

Muy bien dicho, y tienes toda la razón. Pero, hasta ahora, la gente se vuelve zombi… y el sistema no se toca… ojalá vayamos en tu dirección… un abrazo Roberto en el aeropuerto de Bonn…

Días antes habíamos intercambiado opiniones sobre la necesidad de comprender que está pasando con el Foro Social Mundial (FSM), que naciera con una enorme fuerza y alentara esperanzas de promover cambios importantes sobre la grave crisis que vive el mundo y que mucho tiene que ver con lo que Roberto Savio analiza en su nota sobre los enormes cambios tecnológicos de esta época.

Roberto nos hacía partícipes de este correo que nos dice con claridad su opinión:

Querido Chico,

No lo había leído, y quiero darte una respuesta rápida, ya que estoy viajando…

Creo que venimos de dos experiencias diferentes, y que de allá vienen nuestras posiciones diferentes.

Yo siempre estuve a favor del espacio abierto. Pero esto no quiere decir que un espacio abierto tiene que ser una masa informe de personas, que sólo a través de una improbable autogestión total pueden encontrar el mejor de sus caminos. Si la autogestión no tiene alguna capacidad de crear mecanismos de visión y de prioridades, esto hace del espacio abierto algo que es un gigantesco intercambio, pero que no va a una construcción importante. Que se haga un FSM, en el cual no hay paneles sobre el cambio climático, como fue de hecho la última vez, es ciertamente una expresión de las prioridades de los participantes. Pero a la vez buscar líneas que son objetivamente prioritarias, y pedir a los participantes que se abran a ellas, es algo que hay que solucionar. La inmensa fragmentación de los foros en muchos paneles que se repetían ad infinitum, es otro problema que hay que solucionar, espacio abierto o no. El mundo iba hacia un camino desastroso, y nosotros a una pulverización de debates, sin la capacidad de poder presentar una voz alternativa…

Creo que hemos llegado a extremos de talmudismo en que no se pudieran hacer declaraciones, ya que estas podían dividir. Un llamado a la paz, una declaración en contra de las guerras, una denuncia del florecimiento de líderes nacionalistas, xenófobos y populistas, no hubieran divido el FSM. Hubiera bastado acordar los límites a declaraciones, para que fueran suficientemente inclusivas y relacionadas a los temas contenidos en la carta de principios, para que el FSM hubiese jugado un papel activo en las relaciones internacionales, como era su intención anti Davos. No veo como una declaración sobre el desastre ambiental hubiese divido al Foro.

En otras palabras, para defender unos principios abstractos, hemos conducido el Foro a ser sólo un espacio de reflexión, basado en el mínimo común denominador, reduciendo enormemente el valor de una enorme movilización de entusiasmo y compromiso.

Lo que siempre me sorprende es que en el debate sobre el FSM nunca se habla de comunicación. Probablemente, porque esto hay que organizarlo. Pero cada Foro no ha tenido relación con el inmenso mundo que miraba al Foro, y que por razones diferentes (económicas, geográficas) no podía participar. Y que tampoco hemos asegurado el traspaso de lo alcanzado en un foro al que seguía. Los FSM se han así convertido en una secuencia de actos auto referentes, que no han logrado crear un proceso, ni una participación de la sociedad civil.

Una acotación, tal vez emblemática. Los diarios no han dejado de participar porque no éramos contemporáneos a Davos. Muy pocos medios hubieran tenido los recursos para cubrir los dos eventos. Han dejado de participar, como dije varias veces, porque un periodista que viene a un FSM se encuentra frente a centenares de paneles, y a menos que no sea un especialista de temas globales, se pierde, y termina escribiendo sobre el folklore del FSM. Esto hubiera sido fácil de solucionar. Hubiese bastado dar a los periodistas un carné de nombres y teléfonos (como hace EU en las Conferencias), con escrito: Mujer: resource person: Gina Vargas. Tel: 43217562. Allá quien quería escribir sobre temas de mujer, contactaba a la Gina Vargas, miraba al FSM en que estaba con mayor comprensión, y sacaba un buen artículo sobre este tema, y después sobre otros.

Pues, Chico, hubiese sido esto posible, en tu visión ¿Nombrar de alguna manera portavoces? Obviamente no. El resultado: perdimos todos los diarios. Y cuando levanté este tema, no faltó quien dijera que no era nuestro interés tener diarios burgueses en el FSM. Y esto, para mí, es falta de consciencia política…

Asi, querido, yo creo que prisioneros de nuestra formula, no hemos tomado ni algunas medidas mínimas para sincronizarnos con el mundo exterior, ya que hubieran requerido alguna medida organizativa, que nada tiene que ver con la organización de un movimiento, sino con hacer más eficiente la fórmula del espacio abierto. Más bien creo que hemos cometido un error tolemaico. El FSM partió tan fuerte y exitoso, que nos hemos quedado en sus orígenes, mientras el mundo cambiaba, y no nos preocupábamos para nada de esto. Podemos decir que hemos sido coherentes. Hemos seguido por 18 años el mismo camino, la defensa de una horizontalidad como método absoluto, un espacio autogestionado, etc. Pero sabemos que esto no es completamente así. Que en el CI siempre hubo un grupo más igual que los otros. Y que siempre se dieron momentos de supremacía de unos sobre otros, sin que esto fuera una batalla de valores…

Moraleja. Yo creo que un espacio abierto no pueda convertirse en un espacio cerrado, que no se relaciona con su mundo exterior. El FSM tenía que motivar, abastecer e intercambiar también con los que no habían podido llegar, y querían seguir el debate interno. El FSM tenía que reaccionar al mundo que lo circundaba. El FSM tenía que hacer esfuerzos para ser una alternativa a Davos, lo que significaba sembrar en el mundo. Un debate sobre modelos abstractos nos ha paralizado, nos ha impedido de ser una voz fuerte y participativa en un mondo que, como dices tú, «andas por lo pior». Y, nuevamente, me gustaría entender como el FSM va a seguir en un mundo donde la deriva comercial de Internet nos está transformando todos en zombies. Me gustaría entender cómo se puede entender el futuro del FSM, con reuniones físicas, como integrar a ellas todos los nuevos actores de la sociedad civil global, sin entrar en el campo de la batalla en la comunicación… pero para hacer este nuevo FSM, relacionado con la realidad, querido Chico, significa salir de tu experiencia de la iglesia de base de Brasil, para entrar en un camino que requiere alguna organización: por ejemplo, hacer un FSM sobre los varios puntos que la olla a presión deja escapar, de Chile a Alger, de Lebanon, a Honk Kong, de Francia a Yemen… los puntos que nos dicen que el sistema ya no aguanta… Pero tiene sentido querer llevarlos todos a un lugar, para que discutan entre ellos, como es nuestra tradición, sin que puedan hacer ninguna declaración: ¿Estamos seguros que esto es lo que los que manifiestan para un cambio necesitan hoy? A la vez, no creo que tampoco puedan organizar un movimiento, vista las grandes diferencias. Pero un espacio de encuentro y de intercambio ciertamente. ¿Pero tú crees que la vieja fórmula del FSM es contemporánea?

Esto dicho, un abrazo, Roberto.

A lo cual respondí interesado por la importancia del tema:

«Es un tema apasionante y a la vez lleno de ideas contrapuestas y en un marco que no las puede atender y por lo tanto tampoco responder.

El FSM irrumpe en el Brasil de Lula, donde la burguesía paulista en particular, luego de combatirlo de mil formas, lo apoya como un modo de desarrollar su inserción en el mercado mundial.

El FSM, nació con ese impulso pero producto de una inmensidad de militancias en distintas áreas del desarrollo humano y con distintos objetivos y fines. Y está bien que fuera así porque eso es lo que mejor expresa el sentimiento y el desarrollo de los seres humanos.

El Foro no se podía constituir en una iniciativa política en sí mismo, podía dar los insumos, y ser la base con conocimientos y militancia, no podía resolver la ecuación política.

Lula y también la burguesía paulista con sus objetivos diferentes agotaron rápidamente su programa. La crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista exige un programa que lo que hasta el día de hoy está para resolver. Y no es el Foro el que lo debe resolver son las organizaciones políticas que dicen responder a los intereses de los trabajadores, que deben tomar el desafío.

No es el Foro el que está en crisis, sino las organizaciones políticas, el Foro está allí y cada vez que se le convoque estará presente».

Mis disculpas, soy consciente de traer al intercambio apreciaciones en el marco personal, que desde mi punto de vista (también subjetivo) valen en tanto son preocupaciones que cada vez están generalizadas.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 21 de Noviembre de 2019.


Enlace del artículo original en castellano:

https://www.uypress.net/auc.aspx?100275


Nota:

1El ítalo-argentino Roberto Savio es economista, periodista, experto en comunicación, comentarista político, activista por la justicia social y climática y defensor de una gobernanza global anti neoliberal. Director de relaciones internacionales del Centro Europeo para la Paz y el Desarrollo. Cofundador, en 1964, y actual Presidente Emérito de la agencia de noticias Inter Press Service (IPS), presidente de Other News.

Respuesta a Yamandú Orsi.

Respuesta a Yamandú Orsi.

Yamandú Ramón Antonio Orsi Martínez.No lo conozco personalmente. Los informes me indican que se trata de un excelente administrador, frenteamplista y militante. Estoy hablando del compañero Yamandú Orsi. Sin embargo y quiero señalarlo, sus declaraciones sobre la desdolarización del país son equivocadas. Necesitamos tener un lugar donde debatirlas. Esto de opinar diciendo lo que se piensa es muy bueno. Ahora necesitamos la contrapartida de eventos donde esto se pueda debatir abiertamente, con el complemento luego de que las organizaciones tomen luego las medidas propias necesarias para cumplir administrativamente con lo resuelto. Así debe funcionar la democracia en todos sus planos: sindical, política, social.

Azucena Arbeleche.Bastante daño le ha hecho al país las declaraciones de la economista Azucena Arbeleche diciendo que habían hecho gestiones –no sabemos por resolución de quién– ante calificadoras internacionales de riesgo. No debería promoverse que se juegue al pelotazo, como parece ser la moda actual. Volviendo sobre el punto decíamos en nuestra columna de Uypress, con referencia a Chile: «Imaginemos por un momento a Chile, a Uruguay, a Brasil, a Grecia, a España, sin impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones. ¿Y entonces como se banca el presupuesto del Estado?, con un impuesto sobre la circulación del dinero, haciendo inválida cualquier transacción que no esté debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine».

«Sí, pero ningún país lo puede hacer por separado, si y es ahí donde debemos organizar la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para imponer un cambio sustancial en la economía del mundo».

«Una sola forma universal de medir los hechos económicos, no a una moneda para los dueños de los medios de producción y otra para la gente. Que los recursos provenientes de un impuesto a la circulación del dinero sean administrados democráticamente sin engrosar las burocracias estatales y administrados con criterios de rentabilidad social, y eficiencia».

Por eso hablar de dos monedas cuando los ahorros del país, y los ahorros personales de los administradores se hacen en la moneda «fuerte» no sólo me parece incorrecto, sino grave para los intereses de la gente. Destaco lo de fuerte porque ya en el mundo se debe hablar de monedas predominantes como es en este caso, que inciden sobre la vida de la gente, y hacen que sobre el manejo de ellas se juegue con el nivel de vida de vastos sectores.

Jorge Aniceto Molinari.
Martes, 19 de Noviembre de 2019.

De Chile al mundo.

De Chile al mundo.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

María Cecilia Morel Montes, primera dama de Chile. Triste.La señora esposa del actual Presidente de Chile lo expresó con una claridad meridiana: (no es textual y no conozco que haya sido desmentido) «nos están invadiendo los alienígenas, vamos a tener que ceder algunas de nuestras riquezas».

La expresión puede tener varias traducciones, generalizada en algunos sectores de la sociedad actual; una traducción de clase: son ellos y nosotros, los pobres y los ricos, los que tienen y los que no tienen. Una salida, no tan compartida: ceder algunas de nuestras riquezas.

Por desgracia esta es una forma de razonar producto de un sistema económico, de un modo de producción que está llegando a sus límites posibles.

Probablemente la señora no esté en condiciones de reconocer que aún así no tiene arreglo, que lo que necesita morir es la predominancia de un modo de producción.

Porque lo que pasa en Chile, hoy es solo un ejemplo más de lo que está pasando en el mundo.

También es nociva la contrapartida vulgar: «si tuviéramos los bienes que tiene ellos», pues no conduce a superar lo que origina el problema.

Imaginemos por un momento a Chile, a Uruguay, a Brasil, a Grecia, a España… sin impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones. ¿Y entonces como se banca el presupuesto del Estado?, con un impuesto sobre la circulación del dinero, haciendo inválida cualquier transacción que no esté debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine.

Sí, pero ningún país lo puede hacer por separado, si y es ahí donde debemos organizar la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para imponer un cambio sustancial en la economía del mundo.

Una sola forma universal de medir los hechos económicos, no a una moneda para los dueños de los medios de producción y otra para la gente. Que los recursos provenientes de un impuesto a la circulación del dinero sean administrados democráticamente sin engrosar las burocracias estales y administrados con criterios de rentabilidad social, y eficiencia.

¿Que resolver hacer esto debe ser lo más complicado?: de acuerdo. Pero hoy lo hace la burocracia instalada en el Banco Mundial y en el Fondo Monetario Internacional sin más aval que el de las capas gerenciales de los complejos empresariales multinacionales.

Entonces a analizar y poner en debate como organizar el aparato productivo de la humanidad para que sea más eficiente y democrático para la gente.

No estamos de acuerdo con los nacionalismos a los que se acude para dispersar la capacidad organizativa popular, esto en múltiples facetas, donde se reivindican religiones, monedas, costumbres. Si estamos de acuerdo con que se respeten las nacionalidades, que significan entre otras respetar las culturas que han incorporados sus conocimientos a la riqueza de la humanidad.

Hasta hoy las empresas estatizadas1, y las cooperativas han sido un medio de defender el trabajo de la gente cuando existían actividades que corrían el riesgo de dejarla sin trabajo. Las primeras convertidas en teoría que conocieron su mayor fracaso con la caída del llamado socialismo real, aún cumplen un ciclo histórico y de alguna manera continúan hasta hoy. Las segundas teniendo que convivir en una sociedad que siempre aspiraba a absorberlas para el sistema de empresas monopólicas.

Pensamos que una organización democrática del aparato económico de la humanidad no va a descartar particularmente a las cooperativas que son siempre un instrumento de educación del trabajo colectivo, y que entonces si encontrarán las estabilidades que hoy le son negadas.

¿Qué tiene que ver todo esto con lo concreto de Chile hoy? Salvador Allende en un histórico discurso en la ONU reivindicó para Chile la nacionalización del cobre. Era la época donde los pueblos aún podían pensar en los beneficios de una economía estatizada, frente a la expoliación de los monopolios empresariales multinacionales.

La derecha no soportó este camino y utilizó el sabotaje militar organizado por los «servicios» de EE.UU. para derrocarlo. Pero, paradoja, hoy el cobre estatizado es la fuente de recursos del presupuesto militar.

Hoy Chile necesita una constituyente donde se puedan organizar la atención a las necesidades popular, sabiendo en definitiva que el equilibrio solo se podrá lograr si el mundo encara un sistema impositivo basado en la circulación del dinero.

Y no para resolver Chile sino para atender la economía del mundo en plena crisis.

Escritas estas líneas llegan noticias entre otras del golpe contra Evo Morales en Bolivia y del pantano electoral en España, un amigo me escribe en Facebook afirmando que el único camino es la democracia a lo que respondo:

«No te confundas, la democracia no es un fin, es un medio. Para lograr los avances han sido necesarios los esfuerzos con ese fin. Cuando cosas tan simples como que la economía tenga una medida igual para todos y que los impuestos vayan sobre la circulación del dinero son tan resistidos y ninguneados por todos, es porque la crisis es muy profunda y la sociedad ha entrado en una etapa en que si no discutimos ideas de cómo salir no se va a salir.

Es muy fácil decir los que están en el gobierno son los responsables de todo, o la contrapartida: nadie lo puede hacer mejor que nosotros, pero ambas posturas son falsas. Necesitamos ideas, programa para superar una crisis que es irreversible pero que no es el fin del mundo si logramos que esas ideas avancen».

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 11 de Noviembre de 2019.


Nota:

1En la salud y la enseñanza, el rol del Estado ha ganado un papel que a pesar de la mercantilización de estos rubros ha sido bien importante.

Decíamos ayer…

Decíamos ayer…

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

León Trotsky, el notable revolucionario comunista ruso, analizaba que la palabra escrita tenía el valor ante la expresión verbal de la fuerza de un documento. Hoy tal vez la tecnología ha acercado los valores. En este caso vamos a recordar algo que escribimos en el 2004, podríamos hacerle ajustes o precisiones, además hemos hechos desarrollos posteriores, pero en este caso hemos preferido mantener el texto original.

Publicado en la revista del CDA (Consejo Directivo Autónomo) de jubilados y pensionistas en AEBU (Asociación de Bancarios del Uruguay) en mayo del 2004:

¿Qué mierda es un inversor?

Bueno, no se asusten por el título, pero el debate político me obliga a seguir sus reglas y hoy se habla así. Lamentablemente o no, pero se habla así: viste.

Por lo tanto develemos el misterio sobre que es un inversor.

Unos dicen que es un ser malvado que viene a llevarse las ganancias, otros que es el que nos va a salvar dándonos empleo, dándonos trabajo, haciendo ingresar al país todo el bienestar que se nos está yendo y con él, nuestros hijos, nuestros hermanos, nuestros amigos, etc. etc.

Ya de por sí, la palabra inversor es un producto de esta época, en otras se hablaría de empresario. Y acordemos que no es lo mismo inversor que empresario. Empresario está referido directamente a una actividad específica. Inversor es un término más poderoso porque se refiere a aquel que tiene una actividad donde su accionar se vuelca a aquello que es redituable, y además tiene los medios para saberlo y hacerlo, y puede accionar los contactos para que lo sea. Es más, son estos contactos (estudios jurídicos, estudios contables, asesores de distinta laya, vendedores de influencia) los que por lo general salen a prevenir sobre que tal o cual política ahuyenta a los inversores. La contracara es la de aquellos que nos previenen que luego del pasaje de estos señores no queda nada, ni empleo, ni naturaleza, sólo campo pelado.

El tema es que el mundo sigue su marcha, y que la actividad económica, quiéramoslo o no, tiene forma empresarial, empresarial privada, multinacional o empresarial estatal. Pero tiene forma empresarial. Y es un tema al que hay que meterle el bisturí a fondo.

Pero además es un fenómeno que sigue su desarrollo, y hoy no podemos hablar de un mundo empresarial sin analizar su concentración económica a través de la actividad de un sistema financiero multinacional como jamás se ha conocido antes. Es decir, hoy la iniciativa de la inversión en el mundo está en manos de los grandes centros financieros internacionales que superan con creces las dimensiones de los estados nacionales más desarrollados, a los cuales a su vez ponen al servicio de sus resoluciones.

Por eso hablar del inversor o hablar de las inversiones como un fenómeno puro aislado del mundo en que vivimos es una reverenda idiotez, o una canallada para servir intereses propios, a costa del interés colectivo.

Ahora bien, esto en lo macro, pero en la micro cada uno de nosotros es un inversor, que decide en cada momento que hacer con sus ingresos, (recordar el tema de los ahorristas estafados, 2002). El problema es que el pragmatismo del sistema dominante lleva el razonamiento a ver el pequeño problema, importante en lo individual, sin ver la globalidad de la tendencia, que es la que en definitiva se impone.

Por eso hay ciudadanos que con muy buenas intenciones hablan del desenganche del país, (nuestro Uruguay, otros países pueden tener más margen), de la vuelta a una política de nacionalizaciones o estatizaciones, que no tiene margen para operar, y que a lo sumo puede defender lo ya adquirido con grandes dificultades en el terreno empresarial, pero con muchos adeptos en el plano ideológico, reminiscencia de lo que fue el mal llamado campo socialista.

En este esquema están encerrados los llamados gobiernos y partidos progresistas, los llamados despectivamente por el ilustre Dr. Julio María Sanguinetti, los «populistas», como si el querer comer todos los días, tener derecho a la salud, a la vivienda, a la enseñanza fuera «populismo».

Pero el esquema se rompe. Luego se recompone, y más tarde vuelve a romperse y en una dimensión mayor. El tema es si nos da la vida para ver cuando se sustituya. Pero además qué hacemos para que se sustituya por uno superior o por un no-esquema.

Y en la de todos los días nos hablan de dejar entrar al inversor, de no espantarlo con impuestos, o en el otro bando del impuesto a la renta, de la no venta de la tierra a sociedades anónimas, etc., etc., etc.

No está en discusión que desde el gobierno mucho se puede hacer en beneficio de la gente. Y ojo, digo de la gente en general; porque también se puede hacer mucho por los amigos, y esto por lo general en detrimento del beneficio de la gente. Pero tampoco está en discusión que los límites son cada vez más agobiantes, porque las condiciones que se exigen para la inversión son cada vez más indignas, y más aún cuando se compite con zonas del planeta donde nunca existió la seguridad social.

¿Qué corre a nuestro favor?, el avance tecnológico, las comunicaciones, las opiniones que cruzan todo el planeta, en síntesis: la democracia; pero la crisis es de una enorme profundidad.

¿Se acuerdan Uds. de los ilustres compatriotas que defendían la invasión a Irak, y hablaban de una micro cirugía? Cuando vemos estas fotos sobre la tortura, ¿cuántos de nosotros hemos recordado la tarea en el Uruguay de Dan Mitrione? ¿Fue en democracia? Y ya estaban preparando la dictadura cívico-militar, y promovían el enfrentamiento guerrillero como vía para desarticular el movimiento popular y justificar el avasallamiento de las instituciones. ¡Cuántas enseñanzas!

Hoy en el mundo predominan los inversores de la guerra, los que generaron el 11 de Septiembre (en Chile y en Nueva York), el 11 de Marzo en Madrid, y la masacre de Irak y de Medio Oriente.

Para que predominen los otros inversores, los de la paz, es necesario reglas democráticas, algunas sencillas de tomar, pero que aparecen muy lejanas aún.

  1. Tenemos que ir a la moneda única universal; así como existe el metro, el kilo, el litro, tiene que existir una medida única de moneda, y para ello hay que ir a un nuevo acuerdo de Bretton Woods.

  2. Radical transformación de los regímenes impositivos, sobre la base del impuesto a las transacciones financieras. Para ello debemos ir a acuerdos banco centralistas.

  3. Certeza jurídica a través de la bancarización.

  4. Creación de un fondo universal de desarrollo, para la asistencia inmediata de los sectores más empobrecidos, atendiendo la salud, la enseñanza, la vivienda, promoviendo el trabajo, la investigación científica.

  5. Reexamen de la deuda: externa e interna. Desarrollo de instrumentos de arbitraje.

  6. Despenalización de las drogas y del aborto, como instrumento de combate al negocio de la droga y del aborto y a su vez promover la vida.

  7. Defensa de la identidad cultural de los pueblos, de las regiones de las nacionalidades, de sus costumbres.

Y, sin duda, que quedan muchos puntos programáticos más, Basta recordar lo que han sido los Foros Sociales Mundiales para tener una idea de la riqueza de las propuestas que circulan en el mundo. Si he puesto estas a consideración es porque desde mi modesto punto de vista, estas son las que están en el centro de la decisión política.

Y por último una muestra: Funsa. Es un triunfo, como pudo ser y no fue lo de Cristalería. Tal vez si aquello hubiera sido en tiempos preelectorales hubiera cristalizado. Una razón más para entender el tema de los inversores.

Porque un mundo mejor es posible.

Sábado, 15 de Mayo de 2004.
Jorge Aniceto Molinari.

Está escrito y publicado en Mayo de 2004. Aún no había llegado al gobierno el Frente Amplio. Ahora parece como que el tiempo no hubiera transcurrido para los problemas que afronta la humanidad y ya en el desarrollo de un nueva campaña electoral siguen y cada vez son más grave los mismos problemas, con el agravante de que esta campaña cada vez está más enfocada para la gente en el dilema de conservar lo que se ha avanzado o experimentar un retroceso conservador. Y no nos gusta el retroceso, ni el no emprender las soluciones que nuestra humanidad necesita.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 27 de Marzo de 2019.

A 50 años del mayo francés.

A 50 años del mayo francés.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Hace 10 años la Dirección Departamental de Cultura de la Intendencia Municipal de Paysandú, a cargo de la profesora Nelly de Agostini, propició un intercambio sobre el llamado Mayo francés, que en ese entonces cumplía 40 años.

En esa oportunidad fui invitado a exponer sobre el mismo, adjunto lo que dije, que hoy podría ajustar pero no me parece necesario y si vale lo allí dicho, más allá de detalles perfectibles.

Ahora a 200 años del nacimiento de Carlos Marx.

16 de mayo de 2008. Análisis del mayo francés en 1968.

El evento fue organizado por la Dirección de Cultura de la Intendencia Municipal de Paysandú, en la sede que esa Dirección posee denominada «Espíritu de Paysandú».

El evento fue grabado por panelistas participantes, con algunas dificultades que esperamos puedan superarse para tener la versión total. En este caso las desgrabaciones corresponden a las intervenciones de Jorge Aniceto Molinari, actual delegado de los jubilados bancarios en la Caja Bancaria, y en su época dirigente estudiantil de CUDES (Centro único de estudiantes sanduceros) y de FEI (Federación de estudiantes del Interior).

Primera intervención.

Muy buenas noches para todos, creo que es muy buena cosa lo que se está haciendo; agradezco la invitación felicito por la idea y veremos si en lo personal podemos aportar algo a este esfuerzo de contribuir a comprender en que época estamos… que acontecimientos suceden y que fue en última instancia el Mayo francés.

Este año, 2008, se conmemoran cien años de la publicación de un texto formidable –que aconsejo a todos leer– que se llama «Materialismo y empiriocriticismo» de Lenin, que es un libro que trata de despejar todo lo que sea idealismo en la comprensión de los fenómenos económicos sociales y políticos, para entrar en la base material del conocimiento. Es un libro realmente formidable y que nos ayuda, en cuanto a su método, a entender algunas cosas que pasan en el mundo, y a entender el porqué de algunas cosas.

¿Qué fue el Mayo francés y a que época histórica correspondía? Y no es poca pregunta en este momento… porque… yo tengo la absoluta convicción de que la humanidad se encamina a una de sus peores crisis, no se si la última del capitalismo, pero tal vez a la peor crisis de la historia. Superior a la del año ’29 en que hubo hambrunas, en que mi padre me contaba, por ejemplo, de que en la Barraca Americana (aquí en Paysandú) habían colas de cuadra y media pidiendo trabajo.

Nos aproximamos, inexorablemente, a una de las crisis más graves… ¿Qué nos da el Mayo francés para entender este proceso…? Las tres fuentes del pensamiento de Carlos Marx, fueron la filosofía alemana, el socialismo francés, las bases económicas inglesas. Pero el socialismo francés significaba un peso muy grande… porque antes existió la Comuna de Paris en 1871, que cuestionó todo el sistema y que no se pudo aguantar. Pero cuestinó todo el sistema.

Tanto es así que en el ’68 Charles de Gaulle arengaba a los blindados franceses en Alemania, para rodear Paris en el caso de que no bajaran los decibeles o el voltaje del Mayo francés. Pero antes del Mayo francés y después de la Comuna de Paris existió la Revolución de Octubre. Y la Revolución de Octubre cuestionó todo el sistema. Lenin llegó al programa de la Revolución de Octubre en abril de 1917 y lo aplicó, frente a la inexorable contradicción que planteaba la guerra, al hambre, a la crisis brutal, a la movilización general de la sociedad producto de esa terrible guerra.

Y, producto de esa terrible guerra, en la respuesta fue… la economía tiene que estar en manos del Estado, tiene que ser estatizada. Triunfa la revolución y Lenin inmediatamente trata de reorganizar la economía. Y ya no en la base estatal, exclusivamente, sino trata de darle otra base. Pero en ese momento en el mundo, a raíz del proceso de guerra empiezan a generarse desarrollos estatales violentos, decisivos, es decir los estados tenían el mando empresarial y se desarrollaban brutalmente para favorecerse como Estados. Eso fue utilizado por todos los sectores burocráticos de la sociedad rusa, de la vieja sociedad rusa que, en mixtura con sectores revolucionarios lograron, en última instancia frenar la revolución y someterla a su encasillamiento estatal.

Lenin fue derrotado, la NEP fue derrotada, y hoy la izquierda no la reivindica a la NEP. No la entiende. No ha habido discusión sobre la NEP. Ahora… ¿Que tiene que ver el Mayo francés con todo esto…? Porque después de la Revolución de Octubre se produjo la Revolución de España. Y la izquierda nunca discutió a fondo la Revolución española… pero… ¿Qué es lo que hay que discutir de la Revolución española? Si el Estado podía tener todo en sus manos… o la otra idea de los anarquistas de que la sociedad se gobernara por sí sola. La Revolución española fue terrible desde el punto de vista de la crisis ideológica producida en el seno de la sociedad.

Pero después de la Revolución española se produce la segunda guerra mundial. Y se produce otra revolución, pero una revolución de derecha, pero revolución al fin. Que todavía no ha sido analizada profundamente. Y es el nacimiento de las corrientes neoliberales con Hayek –Ramón Díaz en Uruguay– de Mont Pellerain. Que establecían que el desarrollo empresarial no podía tener metas nacionales… tenía que tener metas internacionales… y que las empresas no podían ser sometidas a los marcos nacionales.

Y surgen planteos como el de Lord Keynes que dice… «este es el momento de implantar la moneda única universal…». No puede ser que haya varias monedas, tiene que haber una moneda sola que permita regular el sistema general. Estados Unidos se opone tenazmente a eso y mantiene su desarrollo estatal. Luego viene el Plan Marshall sobre la base de mantener el centro de su actividad en manos del dólar.

Pero el mundo seguía avanzando. El capitalismo seguía generando monopolios y deterioros brutales en el seno de la sociedad dividida en clases. ¿Como se respondió a eso? La Revolución cubana fue una respuesta al viejo estilo. Pero respuesta al fin y necesidad al fin. La Revolución cubana estatizó todo porque no tuvo más remedio que estatizar todo. Hasta los puestos de diarios fueron estatizados. Hoy Fidel Castro dice… «Lo que nosotros hicimos ya hoy no se puede hacer». Y en el ínterin, antes de la Revolución Cubana, la Revolución China y todos los procesos que se dieron.

El Mayo francés… ¿Qué podía significar entonces? Sobre esto que esta planteado hoy, ustedes lo ven acá en el Uruguay, la discusión política, todavía soterrada que no sale a luz, de los sectores que dicen… «El Frente Amplio frente a la fractura social debería estatizar todo…». O tener una economía estatizada, una ingerencia más de la sociedad… o los sectores que dicen… «Eso no es posible en la sociedad de hoy». Estamos todos integrados en el mundo… y entonces… ¿Cual es el programa para que el mundo no acogote a la sociedad y la haga brutalmente fracturada como al día de hoy? Los franceses largaron una serie de consignas en el ’68. Valiosas, pero además por una razón de edad, por una razón humana, los revolucionarios del ’68 habían sufrido las guerras mundiales en la carne de sus padres. La mayoría, cuando terminó la guerra recién estaban naciendo.

Ellos no se podían sujetar a una sociedad que había demostrado que no podía resolver los problemas humanos. Y ellos no se podían someter a eso. Y entonces claro «Prohibir lo prohibido…» o «Eliminar lo prohibido». Y todas las consignas en relación con eso. Y el mayo francés atemorizó a la burguesía, atemorizó al imperialismo, atemorizó al mundo empresarial. Pero el mundo empresarial reaccionó de la manera que tenia que reaccionar. Cuando la clase obrera salio a respaldar la movilización… y bueno cuanto reclaman ustedes… ¿Tanto? Bueno ahí lo tienen…

Pero ojo, esto no es la primera vez que pasa en la historia. Cuando la revolución rusa, los patrones desarrollaron un sistema de seguridad social que todavía rige hoy en el Uruguay y en el mundo. El capitalismo aflojó de su acumulación para que la sociedad pudiera asimilar ese aflojamiento y desarrollarse de otra manera. La seguridad social fue, centralmente, un proceso encabezado por Bismarck en Alemania. Acá en el Uruguay, los abanderados fueron Batlle, Carnelli, Frugoni, que trajeron leyes, organizaron un capitalismo nacional, con bases estructuradas sólidas, que hoy son las que todavía nos rigen y permiten que el Uruguay sea como es a pesar que el deterioro cada vez es mayor.

Independientemente del gobierno que esté, el capitalismo se viene deteriorando como sistema. Esa es una de las enseñanzas del Mayo francés. Pero nosotros aun todavía no comprendemos montones de cosas de este proceso. Compañeros, yo a fines del ’50 discutía con Raúl Sendic el tema de la lucha armada. Fui uno de los primeros que hablé con Raúl del tema de la lucha armada. A mi no me pudo convencer, porque estaba absolutamente convencido que el camino era ese, que había señalado la Revolución Rusa.

Yo ya estaba enamorado de la Revolución Rusa. Y no de la Revolución Rusa de los mausoleos, que nada tiene que ver con Lenin. Estaba enamorado de la Revolución Rusa, en el hecho político de transformar a la sociedad y en dar un programa para el conjunto de la sociedad. Y bueno, se vivió la experiencia de los Tupamaros. No la hemos discutido a fondo todavía. Algún día tendremos que discutirla a fondo. Y saber realmente que significó. Y su profundidad. No estoy desmereciendo ni el coraje, ni la valentía ni la abnegación de los compañeros que estuvieron en ese proceso, bajo ningún concepto.

Pero vamos a estudiarlo desde el punto de vista filosófico, histórico y saber como se dio todo eso. Incluso lo de la Teología de la Liberación que lo traía muy bien el compañero Luís, que son todos hechos a analizar. ¿Cuál es la importancia de todo esto? La importancia de todo esto es ver que armas tenemos de aquí para adelante. Y las armas que tenemos de aquí para adelante y yo termino para no abusar del tiempo, son las ideas políticas capaces de unir a la Humanidad. Y las ideas políticas, capaces de unir a la Humanidad son reformas. No es la revolución al estilo clásico, tomando el Poder en algún Estado, que eso el Capitalismo lo estimula, como lo está estimulando en Colombia en estos momentos. Estimula la lucha guerrillera y estimula división de la sociedad, a los efectos de que la sociedad se mantenga fracturada. Como lo hace en Bolivia, o como lo hace en la agresión permanente a Cuba.

Tratar de mantener la fractura de la sociedad. Y las ideas esas, las reformas que hoy necesitamos… ¿Cuáles son? Necesitamos la moneda única universal, con el dólar, vamos a empapelare los baños, para que la gente sea desagraviada del dolor que le significó a la Humanidad el dólar. Pero además algunas medidas que son fundamentales. Y que hay que discutir acá. Por ejemplo, no se puede grabar el trabajo ni el consumo. Hay que gravar el giro del capital. Y eso hay que discutirlo, no acá en la interna nuestra. Hay que discutirlo universalmente, hay que discutirlo en los foros latinoamericanos. Hay que discutirlo en el mundo. Porque hoy el mundo está sufriendo esa fractura y hoy en los centros mundiales se esta discutiendo eso. Ese es el mensaje del Mayo francés en cuanto a este progreso. A mover todo. A mover las estructuras. A enseñarnos a pensar.

Y a no pensar en forma idealista, sino en utilizar el materialismo dialéctico. Utilizar las armas que nos dieron, particularmente Marx y Lenin, entre otros…

Un primer comentario.

Me gustaría hacer un pequeño comentario, a algo que se ha dicho acá, comparando el ’83 con el ’68, que en el 83 fuimos autodidactas… y yo pregunto lo siguiente… ¿Quién le enseñó a Fidel Castro… quién le enseñó a Evo Morales… quién le enseñó a Hugo Chávez… quien le enseñó a Rafael Correa…? Son todos autodidactas… pero a la vez todos guiados por pensamientos por aportes ideológicos que se fueron dando a traves de los años… nadie como Fidel Castro vivió la guerra de España porque la familia de él es de origen gallego. La vivió con amargura. Y actuó en función de esa situación. Ahora analicemos los otros casos. Veamos el caso de Hugo Chávez, esto que es un fenómeno del punto de vista político. Hijo de maestros rurales, que en el año ’73 estaba en la frontera entre Venezuela y Colombia en su tarea de soldado, cuando fue derrocado Salvador Allende. Escuchaban Radio Habana, para saber que pasaba con Salvador Allende. Y que con el compañero con el que estaba en ese momento, tenían entre sí una consigna. Que cada vez que se encontraban repetían el discurso de Fidel Castro, cuando dijo que… «Si cada soldado tuviera una metralleta en Chile, si cada estudiante tuviera una metralleta, si cada obrero tuviera una metralleta Allende no hubiera sido derrocado».

Entonces cada vez que se encontraban uno le decía al otro… si cada obrero… y el otro contestaba… tuviera una metralleta… Se forjaron en los hechos políticos. Ahora el gran problema que tenemos nosotros… y en eso discrepo con lo que acá se ha dicho, no es valorar tesis filosóficas, es analizar la realidad del mundo como se desarrolla. Cuales son las consecuencias. Porque estamos enfrentados hoy no solamente al problema de la contaminación ambiental… estamos enfrentados a una de las crisis más grandes de la Historia.

Yo no se si será el final del capitalismo, pero es el capitalismo el que ha regido, no es el socialismo el que ha regido el mundo… es el capitalismo y como tal se llega a determinada situación. Por eso lo que yo digo es que todos de alguna manera nos hemos formado. A veces desconocemos las fuentes de formación, pero todos nos hemos ido formando con esos acontecimientos…

Intervención final.

Hay algunos hechos que siempre hay que tener en cuenta. Uno de los primeros traductores de los textos de Carlos Marx al castellano, fue José Pedro Varela. José Batlle y Ordóñez dedicó varios editoriales del diario «El Día» a la muerte de Lenin diciendo… «De pié, Lenin ha muerto… Este hombre que ha tratado de llevar la educación y desarrollar un país tremendamente atrasado, a los niveles más adelantados ha muerto sin lograr lo que soñó, pero haciendo una obra maravillosa. Sin embargo se salteó etapas –decía Batlle– y ha ido demasiado apresurado y el capitalismo va a durar, porque tiene etapas de desarrollo. Lo decía Batlle y Ordoñez.

Que conocía de marxismo más que muchos de nosotros. Y son hechos que están mostrando, en definitiva, que la verdad era ésa. Lo que pasa es que él no sabía que Lenin había planteado una estrategia para enfrentar la segunda guerra mundial, que él la veía a fines de la década del 20. Y que evidentemente necesitaba preparar una estrategia.

Ahora ¿Cuál es el problema que tenemos hoy? Hay acumulación… sin ninguna duda hay acumulación… Ahora, esa acumulación… ¿Para que nos tiene que servir? Nos tiene que servir para afrontar los acontecimientos que se vienen, que se vienen inexorablemente y tenemos que prepararnos… y coincido con los compañeros, pero por ejemplo Luís decía que el mundo es unipolar… y no… Ese es el sueño del capitalismo pero no lo va a lograr… el mundo no es unipolar… porque hoy el mundo es multipolar y está enfrentado en mil formas y un ejemplo es la crisis… Cuando el capitalismo sea unipolar deja de existir, no tiene mas razón de ser… ahora… ¿Qué pasa? Es que nosotros nos apresuramos. Y es lógico, queramos saltear etapas… pero las etapas no se pueden saltear.

El asalto al poder no es producto de la voluntad… es producto de que la Humanidad llega a determinado nivel de maduración, como lo dice Marx en la «Crítica a la Economía Política». Ahora esa maduración política, el programa de eso es lo que hoy está faltando. Porque uno rasca en la izquierda, rasca hoy… y ¿Cuál es el programa de la izquierda? Y sigue siendo la estatización de la economía… uno los rasca un poquito a los revolucionarios y… «hay que estatizar todo… si me dejan estatizar todo, estatizo todo…». Y no camina eso. Y no lo digo yo, lo dice Fidel Castro que algo más sabe de estos fenómenos de las revoluciones.

Y además, porque los hechos del mundo están interconectados. Nosotros fuimos condiscípulo, compartimos los años liceales con los hermanos Engler. A Henry Engler le decíamos «el nazi» de sobrenombre. Yo tuve un intercambio de correo con Henry Engler al que nunca más lo he visto. Era sobre la ida o no a Estados Unidos. Los científicos norteamericanos invitaron a Henry Engler a ir a Estados Unidos y el hizo una carta diciendo que… «yo a Estados Unidos no voy». Y yo le mandé un correo diciéndole «Estás equivocado». La revolución no se para en la frontera de Estados Unidos, vos tenías que haber ido porque en Estados Unidos hay gente que va a apoyar el desarrollo humano. No va a apoyar la guerra y la fractura en la sociedad humana, va a apoyar el progreso humano. Hay gente que lo esta haciendo y lo está peleando.

Yo invito a los compañeros a leer libros como los de Rifkin –«El fin del trabajo» «La era del hidrógeno»– pero además como se viene desarrollando la discusión y como… en el ’68 no existía el Mouse… no existía el ratón… y hoy la comunicación es permanente en el mundo. Por eso el optimismo nuestro en el futuro y probablemente nosotros no lo veamos. No veamos que este sistema va a ser transformado en otro. Ahora ¿Qué pasa? Que el falso dilema de revolución o reforma no existe. No hay tal dilema. No se puede revolucionar este sistema a partir de esto de tomar el poder en un determinado Estado pero el sistema se puede reformar ¿Cómo…? Uniendo a lo mejor que la Humanidad tiene… ¿Con respecto a qué? Con respecto a los sectores guerreristas, que estimulan la guerra en todo el mundo. Y eso hay que hacerlo todos los días. Esa es una exigencia del Gobierno uruguayo de hoy. El gobierno uruguayo no puede estar al margen de las grandes discusiones internacionales que hoy están planteadas.

Lamentablemente, en todo este periodo el Gobierno ha estado al margen. Eso no significa que no haya participado muy activamente, como en la Conferencia de Mar del Plata, pero necesitamos más… que se interconecte más con el mundo. Que sea incluso más artiguista. Porque Artigas era un hombre que estaba interconectado con el mundo. Y cuando le clausuraron las Aduanas y lo querían ahogar, sobre la base de que no podía recaudar impuestos, inventó con los piratas, inventó los corsarios y salió por el mundo. Y tuvo el apoyo de Bolívar y de los revolucionarios norteamericanos. Y se abrió al mundo.

Pero en Artigas penetraban las ideas mas avanzadas de la Humanidad. Y hoy también en nosotros tienen que penetrar las ideas más avanzadas. Porque hay instrumentos para hacerlo. Y no hay ninguna generación que haya fracasado como generación si deja ideas para el futuro. Todas han ido dejando ideas para el futuro.

Ahora, el Apocalipsis está en la Biblia. Pero no esperemos un Apocalipsis. Esperemos transformaciones. Ahora tampoco esto es un invento mío compañeros, Si ustedes leen atentamente «El imperialismo fase superior del capitalismo» de Lenin, Lenin dice… «el capitalismo está generando a través de los monopolios empresariales internacionales los mecanismos para un cambio… pacífico incluso ¿y cómo?… ¿este icono de la revolución plantea la transformación pacífica? A muchos se les debe haber caídos las medias. Esperaban oir… «El imperialismo y vamos arriba y vamos a pegarle y vamos a hacer la huelga…». Ah, pará un momento… no es voluntarismo… es pegar en los centros ideológicos.

Hoy hay determinados puntos programáticos que tienen que ser levantados internacionalmente. Yo insisto en dos, siempre. La moneda única universal y el Impuesto a las Transacciones Financieras. Ahora… ¿Es una utopía? ¿Es una reforma que no se va a llevar a cabo? Esperemos. Pero incidamos sobre las crisis actuales y como ellas se desarrollan. Creo que ese es el tema que está planteado. Pero es un inicio de discusión. Confieso que hay mucha cosa para hablar. Mucha cosa para hablar… y me alegro profundamente… vamos a mirar donde estamos parados… Estamos en la Intendencia Municipal de Paysandú de un gobierno progresista, discutiendo temas que debieron discutirse toda la vida pero que empiezan a discutirse en profundidad ahora. Y soy agradecido porque esto significa entre otras cosas avances impresionantes. Y lo que pasa y a nivel universitario también se están haciendo cosas… se están impulsando, se están empujando… La Internet es un arma imponente… y bueno avancemos, discutamos, y no tengamos miedo e impulsemos lo que los revolucionarios del ’68 impulsaban… acá no vale prohibir, acá hay que profundizar la discusión. Y el análisis teórico. Y sobre todo leer. Estudiar. Yo les decía a los compañeros míos del gremio bancario… el día que dejemos de estudiar perdemos la juventud… No hay que dejar de estudiar nunca… Hay que estudiar los fenómenos sociales, comprenderlos, intercambiar, corregirse. A mi un día me dijeron que lo de Lenin era una cosa maravillosa y un día me mostraron un manuscrito de Lenin… todo tachado… Ah, entonces se equivocaba, corregía. Un día me mostraron un manuscrito de Marx, está todo tachado, va para adelante, va para atrás… ah… entonces era como nosotros. Y claro que era como nosotros. El que tenga temor a equivocarse que no se meta en esto…

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 19 de abril de 2018.

Lula.

Lula.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Lula.Lula o el papel del individuo en la historia. Podría ser este el título de esta breve nota en la que nos proponemos resumir lo que consideramos el momento político de Brasil y por su peso el momento político de nuestra América. Es una muestra importante además, para analizar lo que hoy pasa en el mundo.

¿Por qué triunfa Lula, en su momento, en las elecciones a la Presidencia de Brasil?, ¿es diferente a por qué triunfa Chávez en Venezuela, o antes Allende en Chile?

El entonces Presidente Mujica, en su momento dio una clave a modo de indicio de lo que estaba sucediendo, de lo que a él le estaba sucediendo: «debemos viajar en el estribo de la economía de Brasil» (se refería a la economía de Uruguay).

Es que en su momento los empresarios nacionales, especie poderosa en su tiempo y en Brasil muchísimo más, pero en por ahora lento proceso de extinción –se viene acelerando–, sintieron antes que nadie, que un proceso de achicamiento en los derechos de la sociedad era también un proceso de acotamiento de sus perspectivas de desarrollo, y apostaron en una coyuntura muy particular del mundo a un desafío que ellos mismo luego calificaron de «populista». También coexisten con estos, los burgueses (y porque no, hasta pequeños burgueses –los medios digitales se los permiten–) que claramente ya han optado por ser parte del capital multinacional y los que tienen huevos en los dos canastos.

En su momento primaron los que querían acomodar los gobiernos nacionales para en una coyuntura económica favorable (los precios de los comodities) vincularse con los mercados del mundo.

Ahora cuando los pueblos comenzaron a sentir el gustito de que algo estaba avanzando, la derecha –sin horizontes– sintió miedo (el llamado miedo de clase) y empezó a activar la posibilidad de los ajustes, aduciendo particularmente la corrupción, corrupción de la que ella había usufructuado en todos los gobiernos anteriores, y que tienen que ver fundamentalmente con la circulación de dinero en sus distintas formas, en el Uruguay las llamadas Safis, pero en el conjunto, los Panamá Papers, o las distintas formas de realizar sobornos al que han sido proclive las empresas particularmente encargadas de los grandes emprendimientos en las obras públicas.

Es cierto. Nuestra izquierda ha sido débil frente a estos fenómenos. Es más, en ella hay sectores que son cómplices directos de lo que han sido una forma de explotación de la economía en una práctica extensiva favoreciéndose de la falta de controles.

¿Pudo llegar al gobierno Chávez en Venezuela sin el apoyo de Cisneros?, ¿pudo Fidel Castro derrotar a Batista sin el dejar hacer del sistema político de EE.UU. y en particular sus «servicios»?, ¿pudo triunfar Lula, sin el apoyo de los sectores políticos que luego se le dieron vuelta?

Pudo el Frente Amplio en el Uruguay llegar al gobierno, sin la mirada esperanzada de amplios sectores medios de la sociedad que aún sin entender añoran al viejo batllismo.

Sin duda que en todos los casos hay una derecha intransigente, antibatllista en el Uruguay, pero por encima de todo anticomunista, que fue franquista primero y luego fascista, pero reducida a sus funciones regresivas, en el terrorismo de Estado, en la dictadura, haciendo daño a la convivencia humana y apostando siempre a la confrontación como modo de justificar su propia vida.

¿Y en la izquierda? No otra cosa ha sido el stalinismo, para justificar la necesidad de un modelo que confronte con el capitalismo, o en un sentido opuesto, el sentimiento libertario expresado en la guerrilla, utilizada preferencialmente por la derecha para desarticular los movimientos sociales. Sentimiento libertario, que siempre anidó en el corazón de la humanidad, y que florece en circunstancias muy especiales como fue el hecho, por ejemplo, de la revolución cubana, que primero estimularon y luego no pudieron encorsetar.

¿Entonces qué salida tenemos?: la programática. El procurar responder a la crisis con un programa que permita poner el aparato productivo al servicio de la gente, que impida las destrucción de lo que la humanidad ha logrado.

En la historia humana, el voto, el voto secreto, la ley de 8 horas, las licencias de distinta índole, los derechos de la mujer, etc., etc. han ido haciendo una base social de reivindicaciones que le han dado al capitalismo también la posibilidad de desarrollarse.

El capitalismo como modo de producción predominante tenía todo el planeta para desarrollarse, y así lo entendieron luego de la segunda guerra mundial los que en Mont Pellerin establecieron toda una estrategia para que las trabas burocráticas estatales no fueran obstáculos al desarrollo. Sabiendo además que la izquierda que había logrado predominar, ya no era leninista sino estatista, y eso favorecía sus planes.

Pero ya no estamos en 1945, y los límites para la expansión capitalista ya son totalmente visibles y se reflejan directamente en la tasa general de ganancias, en el aumento de los paraísos fiscales, en el endeudamiento, en el aumento demencial de la emisión monetaria, en el invento de mil formas de organizar al capital desde el capital financiero para mantener parte de la tasa de ganancia para determinados sectores que actúan como lumpen.

Por eso la especulación que hoy hay en los sectores que gobiernan realmente la sociedad brasileña, es entre la posibilidad de que Lula vuelva a la Presidencia, y la de impedirlo.

El problema es que si Lula y su organización no encaran una ofensiva en materia programática, la crisis tarde o temprano terminará opacando sus posibilidades aún cuando en la sociedad predomine la idea de su retorno a la Presidencia.

En la primera Presidencia, el ordenar la economía ya suponía un avance, pero los compromisos con los distintos sectores que en política expresan la economía capitalista, tal cual hoy predomina en el mundo, era entrar en un rompecabezas que a la larga termina imposibilitando gobernar.

Ahora el programa necesario hoy, tiene que ver con el desarrollo de la economía mundial, no es el programa que permita el desahogo económico de un país, porque si antes estatizando se resolvían problemas coyunturales, hoy ya no queda prácticamente espacio para poder hacerlo, lo que no quiere decir que no se siga haciendo, o levantando muros para beneficios puntuales y acotados en el tiempo.

Hasta ahora toda perspectiva de futuro estaba inexorablemente vinculada a las inversiones, éstas a su vez cada vez eran menos nacionales y más internacionales, por la sencilla razón de que al complicarse las relaciones económicas quienes se manejan en el mundo tienen un espacio del que ninguna economía nacional dispone. Pero también estos espacios están acotados, particularmente por un convidado que no encaja para la salida que la humanidad necesita: la industria de la guerra, acompañada por otras industrias que operan como colaterales como la del medicamento, por mencionar a una de las importantes y dentro de marco de las admitidas legalmente, pero sin desconocer su vinculación con el mundo de la droga, del lavado de dinero, del juego, del tráfico de seres humanos.

El primer punto entonces del programa, hoy más necesario que nunca, es la paz; necesitamos ayudar a la muerte en paz de la predominancia del modo de producción capitalista. Y para ello dos herramientas: la moneda y los impuestos, que los organismos ecuménicos tengan los recursos necesarios para inyectar a la economía de un dinamismo que la falta de rentabilidad capitalista hoy impide. Organizar por medio de la educación, y la salud, la participación de todos en un trabajo organizado con un fin social, y sin la carga burocrática de los Estados, distribuir las responsabilidades con un criterio de rendimiento y eficiencia, con un gran desarrollo del control social.

¿Podrá ser éste el programa de Lula?

A su influjo y el de su Partido nació en el 2001 el Foro Social Mundial, una expresión social formidable que esperanzó en una renovación de la izquierda en el mundo.

En nuestra modesta opinión el evento que viene repitiéndose, no pudo superar la crisis de la izquierda, que se expresó por ejemplo en una de sus mayores demostraciones –en su momento– en la dirección de la revolución española.

El Foro Social Mundial, más allá de declaraciones muy importantes, no se pudo poner de acuerdo en un programa a impulsar. Una vez más por un lado los estatistas y sus modelos confrontativos, o la necesidad de medidas de transición para ayudar a morir en paz a la predominancia del modo de producción capitalista. Lula, aunque no se lo reconoce, vivió esta disyuntiva en el propio gobierno. Porque la corrupción viene incorporada al propio modo de producción predominante, y el convivir con ella supone alguna manera de complicidad, sino se da en el plano programático la perspectiva necesaria del cambio y el combate a esas formas de hacer política.

En el 2001, se organizó una esperanza de izquierda para el mundo desde el Brasil del PT, con Lula a la cabeza, no cristalizó en un programa. ¿Podrán ahora, en un nuevo empuje, nacer las propuestas de transición que ya no deberán estar referidas, no solo en Brasil sino en el mundo que las necesita? Mujica las insinuó en la ONU en setiembre del 2013, y luego el silencio.

El topo de la historia del que hablaban Marx y Engels sigue su tarea, llamando a actores a escena, para un rol protagónico que nos corresponde a todos, aún con un pequeño grano de arena.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 16 de setiembre de 2017.