A modo de un llamado a la consciencia de todos.

A modo de un llamado a la consciencia de todos.

Imponente, más de un millón de personas se manifiestan en el centro de Santiago de Chile.

Hay un deseo común en Argentina, en Chile, en Uruguay de que se está en contra de las políticas de restricción de los derechos de la gente, con una denominación común el llamado neoliberalismo.

En Argentina se va a expresar en las urnas y va a decretar el fin del periodo de Macri, en Uruguay el Frente Amplio conseguirá un aval en las urnas para continuar su tarea. En Chile la mayor manifestación popular en toda su historia está decretando con los hechos el fin del gobierno de Piñera y se necesitan salidas constitucionales como puede ser la convocatoria de una Constituyente.

Ahora tenemos una obligación como militantes de las ideas revolucionarias que coronaron su primer esfuerzo con el triunfo de la Revolución Rusa en 1917, es necesario el programa para esta época.

Así como la revolución francesa tomó la Bastilla, la revolución rusa el Palacio de Invierno, este proceso revolucionario para ser tal debe proponerse tomar los organismos financieros internacionales: el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, no para destruirlos sino para cambiar su política utilizando dos herramientas fundamentales: la moneda y los impuestos.

La moneda debe ser única y universal, basta ya de maniobras contra la gente, y los impuestos que la sociedad necesita para la educación, para la salud, para la alimentación, para la vivienda, para la seguridad y previsión social deben provenir de la propia circulación del dinero. Ninguna operación podrá ser válida sino está debidamente registrada donde la sociedad lo determine. Muerte así a los paraísos fiscales y a los impuestos sobre el consumo, el trabajo y las pensiones.

Es necesario que todas las organizaciones tomen posición sobre esto, basta ya de oponerse al neoliberalismo en forma abstracta, los partidos, los sindicatos, las iglesias, los clubes, las cooperativas, todos debieran pronunciarse.

La situación tiene que tener una salida organizada, pues de lo contrario las provocaciones están al orden del día, y la represión puede llegar más allá de los límites que conocemos del fascismo.

Nuestro deber es ante todo mantener a la gente unida en la esperanza de un cambio que es totalmente posible.

La propia decisión de Bolsonaro de reunirse con el Partido Comunista chino está mostrando el carácter de la presión social que se hace sentir en todo el continente, y que no es ajena a lo que sucede en otras zonas del planeta producto de esta crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo. Viernes, 25 de Octubre de 2019.

Todo está encaminado para que en el Uruguay continúe gobernando el Frente Amplio.

Todo está encaminado para que en el Uruguay continúe gobernando el Frente Amplio.

Es más, el Dr. Vázquez, representa hoy, en muchos terrenos del hacer de gobierno, una mejor administración que la anterior. Un solo ejemplo: política exterior. Si bien no hubo el planteo profundo y universal de Mujica en la ONU, que luego olvidó, tampoco hubo errores garrafales como el de impulsar un secretario para la OEA que organizara su actividad con el comando sur del ejército de EE.UU. La política exterior de Uruguay en este periodo ha sido digna.


Lo que nos preocupa es el marco económico en el que se realiza la actividad política actual. El mundo está en una profunda crisis ya irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista. Existe una gran ventaja para poder analizar globalmente un cambio a favor de los pueblos y es que el centro del capitalismo se desplaza hacia China y su entorno, que lideran además la política de libre comercio en el mundo.


Pero, salvo el gobierno uruguayo, en todo su entorno regional no hay la misma predisposición para utilizar esta ventaja en beneficio de la gente. Se piensa en un cierre de las economías que si bien en una primera etapa puede significar una ventaja (ocurre hoy con Trump) luego se convierte en una bomba de tiempo.

Ahora tampoco se puede dejar libre el mercado, ¿de qué se trata entonces? Que es necesario discutir medidas universales para que la economía pueda desarrollarse en beneficio de la gente.

Jorge Aniceto Molinari.
Jueves, 24 de Octubre de 2019.

¡¡¡Un mundo diferente!!!

¡¡¡Un mundo diferente!!!

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Un apreciado amigo recibe carta de su hija, la misma le merece una reflexión y me pide una opinión. Entonces como se decía en la Vuelta Ciclista al Uruguay: «aprovecho la oportunidad que me brinda…». Y acá va todo el intercambio:

Días atrás mi hija Mariela me envió un mensaje que describía un mundo diferente, que se daría en menos de una década. Un mundo que dejaría de usar motores a gasolina y diesel, en que se fabricarían autos eléctricos, en que no habría más explotaciones petroleras, en que muchas industrias desaparecerían, en que prevalecería la inteligencia artificial (salud, transporte, educación, agricultura, ganadería, hogar, etc.) por sobre las actividades convencionales actuales. Un mundo que prescindiría de casi todas las profesiones universitarias, las licencias de conducir, los propietarios de automóviles que serían sustituidos por medios de transporte inteligentes y autónomos. Un mundo donde las zonas de parking y gasolineras se transformarían en espacios verdes, las compañías automovilísticas tradicionales desaparecerían, se salvarían por año un millón de vidas, muertes provocadas por actuales accidentes de tránsito. Las compañías de tecnología (Testa, Apple, Google, etc.) crecerían y crearían computadoras revolucionarias que a través de celulares facilitarían a los ciudadanos el acceso a la salud, transporte, enseñanza, actividades en cada hogar, etc. Las compañías de seguro tendrían enormes dificultades de subsistencia. Las ciudades de los países del planeta serían menos ruidosas y contaminadas, pues la energía solar y eléctrica predominaría.

Comenta mi amigo:

Reflexionando sobre este mundo diferente, parto de la siguiente hipótesis:

  1. la población mundial crecería a quince mil millones de personas,

  2. los ciudadanos mayores de setenta años retirados, ascenderían a cinco mil millones,

  3. las personas activas serían cinco mil millones (policías, educadores, expertos en cibernética, algunos profesionales universitarios, administrativos, obreros, etc.),

  4. los ciudadanos inactivos menores de setenta años serían cinco mil millones,

  5. las fuerzas armadas desaparecerían, prescindiríamos de la banca tradicional, sólo contaríamos con un Banco Central Mundial,

  6. no habría trabas ni requisitos para los migrantes,

  7. los países tendrían gobernantes para control de normas generales y no cumplirían funciones resolutivas, durarían en sus funciones dos años y serían elegidos por los ciudadanos de cada país, mantendrían sus fronteras en carácter simbólico,

  8. una Comisión de Notables y un Banco Central Mundial regirían y resolverían los problemas globales que pudieran suscitarse,

  9. existiría un moneda única para todo el planeta, el dinero, en la práctica, no circularía,

  10. los ciudadanos del mundo no pagarían impuestos, alquileres y transporte, tendrían derecho gratuito a la alimentación, salud, enseñanza, actividades deportivas, culturales y lúdicas,

  11. se liberaría el consumo de drogas, la C. D. N. controlaría: distribución, registros, excesos y tratamientos,

  12. desaparecería el narcotráfico,

  13. se acabarían las guerras, la industria armamentista se limitaría al equipamiento de la policía,

  14. la industria farmacéutica sería controlada exclusivamente por el C.D.N.,

  15. se acabaría la hambruna, la indigencia y la pobreza,

  16. no habría delincuencia, las cárceles serían modelos de enseñanza y recuperación de presos,

  17. las religiones serían totalmente libres sin fanatismos.

Como se financiaría lo expuesto?: se adaptaría la tasa «Tobin» (impuesto a las transacciones bancarias) a un impuesto a cada una de las operaciones con celulares, tablets y computadoras, dicho gravamen lo pagarían las compañías de tecnología (Tesla, Apple, Google, etc.). La Comisión de Notables y el Banco Central Mundial administrarían y se encargarían de distribuir los enormes recursos del impuesto. Sus autoridades durarían dos años y un plenario de gobernantes de todos los países del mundo, resolvería su continuidad o renovación. Inconvenientes que veo en este sistema que solucionaría los actuales problemas de nuestro planeta:

  1. habría cinco mil millones de personas menores de 70 años, vitales y capacitadas, que perderían sus empleos.

  2. ¿Cómo se atendería las necesidades de esos individuos desocupados?

  3. La C.D.N. y los Gobernantes de cada país deberían crear actividades y atención psicológica especial para esos ciudadanos que irremediablemente caerían en estados depresivos con consecuencias fatales.

  4. El sistema sería una especie de filosofía marxista ultra moderna.

  5. El fútbol pasaría a un segundo plano, perdería la pasión que lo transforma en el deporte Nº 1 del mundo, actividades como el carnaval y otras actividades lúdicas, pasarían también a un segundo plano.

  6. La C.D.N. debería crear mecanismos que defendieran la creatividad, que ciertamente decrecería. Sin duda este modo de vida salvaría al mundo de desastres actuales, que lo llevan a su vertiginosa destrucción.

Roberto Morresi. 20 de octubre de 2019.

Excelente la nota de tu hija y tu reflexión.

Sin duda que en cada uno de los campos del conocimiento humano podrían aportarse más elementos. Un ejemplo en la salud: hoy ya cada ser humano en un enlace que puede ser con su documento de identidad podría tener, de acuerdo a su voluntad, una historia clínica digital y además con un examen no invasivo y de poco costo, tener incorporado a la historia todas las que han sido sus afecciones y las que podría contraer en el futuro. Te imaginas que eso cambia el sentido de una industria tan importante como la del medicamento, pero también sobre las características reproductivas en las que hoy hay un desnivel notorio, donde es mayor la reproducción humana donde mayores son las carencias materiales de los actores.

Las características del trabajo también cambiarían sustancialmente, pues hoy el trabajo está asociado a la rentabilidad de quién maneja el capital sea privado o estatal. No desaparecería el concepto de rentabilidad ni de eficiencia, si estaría orientado al bien común y en ello va todo lo que significa por ejemplo transformar desiertos en praderas, etc. etc. Pero ya no solo lo que significa lo que anteriormente señalábamos de lo que se puede hacer en salud sino también en educación y en la rehabilitación de seres humanos atendidos de una manera sustancialmente diferente. Roberto, aumentarían los lugares de trabajo que hoy precisamente no se crean porque al capitalista inversor no le son rentables.

He insisto lo que desaparece no es el modo de producción capitalista sino su predominancia en la gobernanza del aparato productivo, para que desaparezca es necesario que se desarrolle un ser humano nuevo acorde con las nuevas pautas económicas generada por esta revolución.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo. Miércoles, 23 de Octubre de 2019.

¿Otra vez la táctica del aborto?

¿Otra vez la táctica del aborto?

Llama la atención tanto en Chile como antes en Ecuador, y también aunque con otros ingredientes lo de Catalunya en España, los chalecos amarillos en Francia, que rápidamente en el caso de Chile y Ecuador se da marcha atrás pero, en todos los casos, a falta de definiciones se recurre a la violencia para justificar la represión.

La derecha en el mundo va careciendo cada vez más de posibilidades democráticas. Su programa es ajustar el nivel de vida de la gente en aras de una rentabilidad económica que cada vez tiene menos margen. Está muy claro de que cuando se articulan movimientos sociales sólidos como fueron los del PT en Brasil y los de Chávez en Venezuela la acción para desarticularlos ha sido implacable por parte de la derecha internacional y si le es necesario la violencia terrorista es su arma preferida.

Hoy vemos que desde algunos sectores llama la atención del no involucramiento de sectores de izquierda en este proceso. Hay incertidumbre pero por sobre todas las cosas hay falta de programa.

Recordemos incluso que en uno de los pocos momentos que se habló de ello la Dra. Cristina Kirchner habló de cerrar la economía tomando el ejemplo de Trump, que humildemente para nosotros y sabiendo la importancia para la gente de un triunfo de su fuerza política, es un disparate que no tiene posibilidades de aplicarse.

Estamos seguros que el tiempo nos va a dar la razón. El modelo Trump, a contrapelo de propia historia de EE.UU., si aún no se derrumba es por la propia inercia de la economía que le está dando un margen de crecimiento luego del cual auguramos en peligroso derrumbe. Este es el origen de la táctica del aborto que por medio de la violencia terrorista se intenta hoy imponer, en medio del aumento de las necesidades reales de la gente.

Jorge Aniceto Molinari.
Lunes, 21 de Octubre de 2019.

La minoridad abandonada y/o infractora.

La minoridad abandonada y/o infractora.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

A propósito de las declaraciones de la Psicóloga Gabriela Fulco, Presidenta de INISA (Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente) en el Uruguay. Sobre la necesidad de Instrumentar una especie de servicio militar para este sector de la sociedad. Medida que no figura en ninguno de los planteos programáticos del Partido de Gobierno, el Frente Amplio.

Nos preocupa el tema y ya en agosto del año pasado dedicamos una columna a analizarlo:

«He estado leyendo el libro de Leonardo Clausen y Cristina Mega, donde relatan cómo se realizó la experiencia en la colonia Martirené para la recuperación de menores infractores y abandonados en el Uruguay.

No puedo entender como en este país, que hoy vive la realidad universal de la crisis del capitalismo con el aumento, entre otras de gran preocupación, de la delincuencia juvenil, no haya recurrido a retomar esa experiencia formidable para dar al menos una respuesta consciente y organizada al problema. Hace pocos días desde Barcelona (España), el Centro de Estudios Bardina, solicitaba autorización para hacer llegar a sus estudiosos una copia digital de este texto. La edición impresa es del 2016, coordinada por Paola Pastore y Diego Silva Balerio, el impresor Carlos Álvarez. Las experiencias son analizadas en el texto «Trazos y legados de una experiencia pedagógica (1969-1976)». El texto está en disponible en este enlace.

«Todavía es tiempo, aunque como para mí, como para Leonardo y Cristina si bien los años no han pasado en vano, lo cierto es que han pasado (ellos son ya bisabuelos). Ahora allí está la obra reflejada en un texto y en la vida del Uruguay y de los que vivieron y llevaron a cabo la experiencia.

Días pasados en Facebook, alguien me decía: el ser humano es egoísta por naturaleza, a lo que respondí al interlocutor que lo felicitaba pues tenía algo resuelto que en muchas disciplinas de la ciencia hoy sigue siendo motivo de debate y para mí una incógnita a resolver.

En lo personal –salvo que se me demuestre lo contrario– el desarrollo material completo del modo de producción es lo que determina las características «culturales» del desarrollo humano, incluido el egoísmo (este puede ser precisamente el punto en debate).

En la colonia Martirené, Leonardo y Cristina, –también sus pequeños hijos– empiezan en un trabajo arduo por restablecer el principio de autoridad, para dar base después sobre ese principio a organizar el trabajo y la autogestión, en el libro está explicado maravillosamente. Cada uno de estos pasos son realizados a plena consciencia seguros de una respuesta positiva en la inmensa mayoría de aquellos seres humanos que la sociedad había dejado de lado. Son meticulosos en describir cada una de aquellas ceremonias y protocolos, que luego se traducirán en la eficiencia del trabajo.

Ahora así como un joven en las coordenadas de la vida, necesita determinados principios de autoridad y que cuando no los tiene corre el riesgo de ingresar en zonas propensas al delito, lo mismo sucede con el desarrollo organizado de las sociedades. En Martirené los jóvenes se adhirieron no sin trabajo previo en ese sentido, pero se adhirieron firmemente a un principio de autoridad y disciplina que un vez hecho suyo dio paso naturalmente a la auto gestión, a la cooperación, a la construcción multifacética con beneficio colectivo.

En síntesis una deuda pendiente en la sociedad, con los jóvenes que hoy siguen sin encontrar su destino en la vida de todos los días.

Esta reflexión me trajo a otra:

Para hablar de la proyección del centro actual del capitalismo en el mundo: China y la sucesión de autoridades, en la historia al comando de la economía.

¿Qué exige el modo de producción capitalista desde el momento en que nace y comienza su desarrollo? Exige un mando, una autoridad, un patrón, que le dé forma y comando a la acción de producir, que a su vez participa en la competencia elemento central de su propia condición inicial.

El burgués se inicia desde su taller construyendo su empresa en competencia con sus iguales y con los no tan iguales. La revolución burguesa, que es la acumulación de estas experiencias llega hasta desbordar al modo de producción que lo antecede y para triunfar en su imponente crecimiento necesitó de la mayor realización de libertades que hubo conocido el ser humano hasta ese momento como sin duda lo fue la Revolución Francesa, uno de sus ejemplos mayores.

El desarrollo moderno de los Estados pareció ser la estación final de ese desarrollo; Inglaterra –no el único– fue su principal centro, desde el cual comenzaba a caminarse el mundo con los signos del capitalismo. Sin embargo el imperio no pudo impedir que desde su interior se diera impulso a un nuevo centro, más libre, más dinámico, ese nuevo centro fue EE.UU., la autoridad central británica del capitalismo era desafiada con éxito por el desarrollo impetuoso de este nuevo Estado. ¿Cómo se construyó, como ha sido la historia de su autoridad interna y luego externa? Valdría dedicarle tiempo y estudio a acontecimientos como por ejemplo el rol de ferrocarril en la unidad productiva de todos los puntos del país. Fue la construcción de una nueva autoridad para el capitalismo en el mundo, con la cual se afrontaron nada menos que dos guerras mundiales y una crisis como la de 1929. También en el abuso de esa autoridad el uso criminal de armas nucleares contra poblaciones civiles.

Con EE.UU. cuando su surgimiento, se produce en los hechos la debacle de la teoría del super imperialismo, pero a partir de la Segunda Guerra Mundial estas teorías vuelven a la carga con el rol del propio EE.UU.

En la actualidad cuando este centro del capitalismo se satura, y la competencia universal lo hace entrar en crisis, sus burgueses más relevantes, muchas veces asociados con los de otros países, comienzan a ubicarse en otras zonas del mundo favorables a lo que les exige la competencia –y esto ni la política nacionalista de Trump lo para, son las leyes del capitalismo– la búsqueda se orienta hacia ubicaciones en el planeta donde rige una autoridad aunque ella sea una paradoja pues es proporcionada por un Partido Comunista, y porque además estos han entendido –no sin lucha ideológica– como lo defendió Lenin toda su vida, que dependen del desarrollo productivo del mundo y no del aislarse de él. Entonces hacen de su vinculación a lo más avanzado en cada unas de las ramas de la actividad productiva un objetivo de sus mejores cuadros empresariales y también políticos.

El formidable desarrollo chino actual, tampoco es una estación de llegada del modo de producción capitalista, es si la utilización disciplinada ahí de los condiciones que se vienen dando en todo el mundo, que requieren un centro de esta naturaleza, pero a la vez acentuando las condiciones ecuménicas de fractura social, para la cual ya no hay en el planeta nuevos lugares de desarrollo, por el que el capitalismo pueda incursionar con sus objetivos de rentabilidad, los limites están.

China garantiza aún por un plazo histórico que las inversiones capitalistas si se hagan con rentabilidad, la seriedad de su modelo, que también sean eficientes sin cuestionar en ese marco la predominancia del modo de producción que en otras zonas del planeta está recargado de capitales improductivos sin posibilidad de inversión en un desarrollo económico eficiente.

Tal vez lo que el Partido Comunista no prevé es que en un plazo relativamente corto, tendrá que analizar con lo mejor de la cultura, de la intelectualidad mundial, en cómo ayudar a que el modo de producción que predomina en la propia China tenga que permitir la muerte en paz de esa predominancia, para pasar a construir la autoridad que emane de las instituciones de la sociedad en su conjunto. La contribución, por su experiencia social, de los comunistas chinos puede llegar a ser decisiva.

La historia china, tiene en sus antecedentes, –siempre hay que contar con ellos– acontecimientos que hay que tener en cuenta; el Profesor Julio Louis viene realizando en el semanario Voces, una serie de notas muy ilustrativas particularmente en lo que tiene ver con el análisis que en su momento realizara Marx sobre el modo de producción asiático, y que se conocieran no hace mucho tiempo cuando se publicaran sus escritos conocidos con el nombre de «Grundrisses».

El capitalismo, a diferencia de espacio de los modos de producción anteriores, edifica su autoridad para realizar su producción, desde el humilde taller artesanal a todo el planeta aumentando entonces los alcances de su pugna competitiva.

Es razonable entonces que la crisis en su autoridad se exprese en aquellos lugares que no son centrales en el desarrollo que se hace con mayor intensidad, construir una nueva autoridad que comprenda a todos los seres humanos requiere de una transición que hoy apenas se insinúa pero que comienza a ser decisiva para nuestro futuro, con la condición cada vez más excluyente de que debe abarcar todo.

Y construir una nueva autoridad que beneficie a los seres humanos siempre es posible, tal vez la más noble de las tareas del hacer político, como lo entendemos desde nuestro punto de vista en estas reflexiones».

Tal lo que decíamos el 4 de agosto de 2018. Los profesores Leonardo Clausen y Cristina Mega, mostraron claramente como sobre la base del trabajo organizado estableciendo el principio de autoridad era posible fijarse metas y luego autogestionarse por parte de este sector tan importante de la minoridad.

Su trabajo era de pleno conocimiento del General Líber Seregni quien siempre lo respaldó. Sin embargo, cuando el Frente llega al gobierno nacional y ya sin la presencia física de su líder, nada de esto se tuvo en cuenta. Y no estamos hablando de cargos, estamos hablando de una experiencia exitosa que hay que tener presente para no llegar al despropósitos hoy de los planteos que se hacen a nivel de la presidencia de INISA, que por lo menos muestran la orfandad de los objetivos.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo. Viernes, 18 de Octubre de 2019.

El voto universal.

El voto universal.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

En el Uruguay nos encaminamos a una elección general del poder legislativo y del poder ejecutivo, sobre la base del voto secreto, universal y obligatorio. Cada una de estas características en el sufragio tiene su historia, pero ninguna de ellas hubiera sido posible sin el ejercicio de la «dictadura del proletariado». Es decir si los trabajadores «en el mundo» no hubieran impuesto estos derechos.

Soy consciente del escándalo que una definición de esta naturaleza puede provocar, pero si, queremos provocar el debate, el análisis de definiciones que alguna vez se analizaron y en los últimos tiempos se analizaron mal.

Desde el Partido Nacional me aportarían los hechos que al principio del siglo 20 provocaron el levantamiento armado encabezado por Aparicio Saravia, en defensa del voto secreto, pero para nada aceptarían emparentar estos hechos con las reivindicaciones del proletariado.

También hay una «izquierda» para la cual «dictadura del proletariado» es Stalin; en sus cabezas socialismo es propiedad estatizada y aún cuando muchas veces ha sido necesario estatizar para defender el aparato productivo, el objetivo comunista no puede ser el capitalismo de estado ante un modo de producción predominante que ocupa todos los espacios económicos que le son posibles y rentables en el planeta.

El capitalismo de estado no nació en 1924, ni murió con la caída del muro de Berlín. La Unión Soviética en particular siendo el resultado de una formidable revolución social, aún con la derrota de Lenin, fue la base en la que se apoyaron los pueblos del mundo para enfrentar la explotación capitalista, al imperialismo, al fascismo y a la propia deformación política que fue el periodo stalinista y luego en la etapa actual al Estado gendarme en que se ha convertido EE.UU, al servicio de la política de guerra de un sector empresarial en el que intenta desahogar, sin éxito, sus crisis el capitalismo.

La crisis en la predominancia del modo de producción capitalista tiene tal grado de irreversibilidad, que trastoca conceptos que parecían firmes y arraigados, con el libre comercio y EE.UU. como centro, este Estado lo sufre y entonces en la lucha interna experimenta un cambio que hubiera sido insospechado en otra etapa, como lo es amurallar su economía y empezar a perder su rol de centro del capitalismo mundial y del libre comercio.

El trabajador sabe que si no defiende sus derechos es presa de la otra dictadura, la del poder económico del patrón y que para enfrentarla adquiere la consciencia de organizarse, y los pasos van desde lo gremial a lo político. El patrón siempre que puede prefiere la negociación individual, que tiene la lógica de la necesidad de rentabilidad.

En la campaña electoral uruguaya esto aparece a simple a vista en las fundamentaciones políticas de los candidatos de la derecha, aun cuando sienten la presión de la clase obrera organizada, y expresan que lo obtenido, obtenido está.

Un ejemplo reciente aquí en nuestro país. La ley de responsabilidad empresarial frente a los accidentes laborales. Fue clara la presión con la movilización de los trabajadores, para imponerla, como es clara la baja de siniestralidad una vez aplicada.

Ahora la historia abona esto que estamos expresando. El capitalismo hizo de EE.UU. el centro de su desarrollo empresarial, las luchas obreras en ese país tienen mojones de importancia universal como los hechos que dan lugar a fechas señaladas como el 1° de mayo y el 8 de marzo.

¿O es que la ley de 8 horas, ahora extendida al campo en el Uruguay, hubiera sido posible sin las luchas obreras en el mundo y sus derivaciones como fueron los gobiernos de Batlle y Ordoñez en el Uruguay? Y en nuestro caso estamos hablando de una ley de reciente aprobación, sin respaldo del empresariado agropecuario.

El objetivo del modo de producción capitalista es la rentabilidad no los derechos humanos. Esto no quiere decir que capitalistas como seres humanos no los reconozcan.

Ahora dictadura a través del poder del Estado no la pueden ejercer los trabajadores aún en un determinado nivel de organización política. Lenin es muy claro cuando señala que los trabajadores deben defenderse manteniendo su independencia frente a su propio Estado, entendiendo como tal al que se llega para defender los derechos más elementales del ser humano, como es el derecho a la paz, al pan, al trabajo, como ocurrió con la Revolución Rusa.

Lenin fue derrotado y la inmensa mayoría de los que integraron la dirección de su partido eliminados por el aparato del Estado en manos de la burocracia. Hoy en el mundo se vende ese producto en el mercado burgués y anexos, como la dictadura del proletariado, que nada tiene que ver con el pensamiento de Marx, Engels, Lenin, estoy nombrando a los más destacados.

En 2019, el capitalismo como modo de producción de predominancia en el mundo va de desequilibrio en desequilibrio. A su paso todo se deteriora, el medio ambiente, la salud de la gente, su nivel educativo, su capacidad de trabajo, la sociedad ahonda su fractura.

Ejercer hoy la dictadura del proletariado sería poder utilizar centralizadamente la capacidad de movilización de los trabajadores para imponer la muerte en paz de esa predominancia, que hoy es sostenida precisamente por la dictadura que ejerce el capitalismo a través de una relativo pequeño grupo que ejerce el control de los organismos financieros internacionales de la economía mundial.

Estamos hablando con una disparidad en la organización del trabajo –cuando hablamos de trabajadores– que va, por ejemplo, desde el que limpia una calle hasta el que maneja una computadora de última generación y sabiendo que la mayoría de los trabajos administrativos y mismo los trabajos rutinarios como el de limpiar una calle ya son asumidos por máquinas que el ser humano ha ido incorporando en el avance tecnológico.

Un primer paso sería tomar esos organismos, no para destruirlos sino para imponer dos herramientas que entendemos fundamentales: la unidad de medida monetaria única y universal y que los ingresos que la sociedad necesita para su desarrollo provengan de un sistema impositivo basado en la circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales y haciendo invalida cualquiera transacción que no se realice a través de los organismos que la sociedad democrática determine.

Los modos de producción como los seres vivos nacen, se desarrollan y comienza a fenecer. Cuando el capitalismo nace como modo de producción generando la primera humilde plusvalía, el que la maneja se diferencia de sus iguales en el taller asumiendo la tarea de reinvertirla, nace el burgués1; comienza una competencia en que su rentabilidad es mayor si su costo en salarios es menor, y el costo salarial de la competencia mayor en la medida en que en última instancia el depende de la capacidad de consumo de todos.

Contradictoriamente las conquistas sociales obtenidas en su esencia por la movilización y acción organizada por los trabajadores, construyendo sindicato, partidos, democracias, repúblicas, leyes sociales, le han dado al capitalismo la base para la amplitud que hoy tiene en todo el planeta, pero que no puede romper con la regla que fija sus límites con el agostamiento de la tasa general de ganancia.

E insistimos, una cosa es el capitalismo como modo de producción, que como antes ocurrió con los modos de producción anteriores, aún sin tener la dimensión planetaria de este, lo que debe morir en primer lugar es su predominancia que es lo que hoy sostiene su dictadura sobre la economía.

Es la razón de porque proponemos como objetivo de la transformación revolucionaria de esta época, la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para transformar su política, tal vez la última utilización de la dictadura del proletariado para que la rentabilidad empresarial hoy en manos de los dictadura de la burguesía pase a manos de la sociedad para que se utilizada en beneficio de la misma. En salud, en educación, en nivel de vida, en vivienda… también en el desarrollo de las nacionalidades en todo aquello que incorporan al acervo creativo de la humanidad.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo. Sábado, 12 de Octubre de 2019.


Nota:

1¿Pudo haber sido distinto? Es el debate abierto sobre la condición humana y su evolución y porque allí –en lo general– no nació un modo de producción cooperativo, si de competencia, con dos roles diferentes en el seno de la sociedad: la del burgués y la del proletario.

El ejercicio del gobierno estadual quema.

El ejercicio del gobierno estadual quema.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

El gobierno de la economía del mundo ya no está en los Estados sino que radica en las direcciones gerenciales de los complejos empresariales multinacionales. Desde los Estados alguna cosa se puede hacer aún (y es importante) en beneficio de la gente en general o en beneficio de los grupos que desde el poder estadual buscan el provecho propio.

Cuando hablamos de direcciones gerenciales, estamos hablando de un complejo entramado, que no siempre está a la luz pública pero que tiene en la práctica una responsabilidad cada vez mayor sobre los destinos de nuestro planeta. En él se mezclan propiedades y conocimientos siendo estos últimos los que predominan aún con la visión propietarista en la que nos hemos educado la inmensa mayoría de los seres humanos que hoy habitamos la tierra. El avance tecnológico es tal, que el más avaro de los seres humanos sin asomarse a su conocimiento no sería más que un mendigo tecnológico.

Es en ese mundo en el que se deciden gobiernos por la vía democrática o no democrática, como sucede en la casi totalidad de los países.

Se nos podría decir que en China y en los países de su entorno aún se mantienen los rasgos gubernamentales a nivel de Estado. Y que EE.UU., ahora amurallándose, ha logrado reactivar su economía.

Hay un hecho que ya se comienza a notar en todos lados y es la decisión del capitalismo como sistema de desplazar su principal centro de desarrollo hacia China. No es que China gobernada por el Partido Comunista haya decidido hacerlo sino que es el propio sistema más poderoso económicamente, que cualquier Estado, el que necesitado de equilibrios en el desarrollo ha optado por este centro. A la vez es un enorme desafío para el Partido Comunista chino para comprender, interpretar y actuar en esta etapa de la historia.

Los textos de los maestros, que fueron tergiversados, y se les tomó como la base del capitalismo de Estado, diciendo que eso era el comunismo, el socialismo, comienzan a ser reexaminados, de sus lecturas se desprende en primer lugar que el capitalismo no puede ser sustituido por el Estado, que necesita de un programa universal de transición que aún hoy no existe.

No fue pretensión de los maestros crear una especie de verdad revelada, sino de la trabajar aportando a la ciencia humana en un terreno de no fácil acceso como son las relaciones sociales. Fue después del triunfo de la revolución rusa en que el auge de las ideas que condujeron al triunfo de esa revolución entraron en un largo periodo de frustración y deformación que es del que ahora comienza a salirse. La derrota de Lenin fue en 1924 y no en 1992 cuando cayó el «socialismo real». Demoraron 30 años en conocerse los documentos de 1922 a la muerte de Lenin, en que se hacían propuestas que fueron guardadas en secreto.

¿Tendrán los comunistas chinos la capacidad de convocar a los comunistas y a la izquierda del mundo a debatir tamaño tema? Tema además en el que están involucrados todos los que tienen que ver con el gerenciamiento de empresas y de complejos empresariales multinacionales, aún sin estar emparentados con los ideales socialistas, como sí lo estaba Albert Einstein.

En el 2001 al influjo del liderazgo del PT de Lula, en la ciudad de Porto Alegre se convocaba al primer foro social mundial, miles y miles de activistas se concentraron y debatieron en cientos de talleres de los más diversos temas, al influjo de Lula y del surgimiento de Hugo Chávez parecía como que el avance social en el mundo iba a conocer un periodo de formidables realizaciones, sin embargo no llegó a concretar un programa que ayudara a la transición, se perdió en un mar de declaraciones y buenas intenciones.

Un sector importante de la burguesía brasileña que antes había intentado frenar a Lula de mil maneras, ahora veía en él una marca con la cual comerciar en el mundo sus productos. Lo empujó hasta que sintió temor por la crisis del mercado y los avances sociales de Brasil, y promovió su salida. Sin embargo, hoy con Bolsonaro la reactivación no llega y la inquietud social aumenta.

No es este un impulso diferente al que siente el capitalismo como sistema en el mundo cuando empuja en China la construcción de un nuevo centro de desarrollo. Ahora comprendamos que la fuerza de la burguesía brasileña, poderosa, es inferior fundamentalmente en espacio económico a la que se maneja a nivel planetario. Y no son los únicos ejemplos, los deseos de un desarrollo nacional surgen naturalmente de mano de quienes en el terreno empresarial buscan su desarrollo. Están en la base de las corrientes nacionalistas que hoy se expresan.

Lo que en la izquierda no se ha entendido es que el modo de producción capitalista tiene límites y que a esos límites se avanza a pasos agigantados y que la humanidad toda necesita que la predominancia de este modo de producción pueda morir en paz, para ello necesita hacer una transición cuyo programa aún no ha resuelto.

En la actualidad en cada uno de los países el gobierno quema, pues es imposible pensar en el futuro sin encarar las cosas tal cual son. Es por eso que en las campañas electorales actuales escuchamos los más reverendos disparates.

En el Uruguay en estos días se ha estado debatiendo sobre estas declaraciones de la economista Azucena Arbeleche: «Como equipo de economía de Lacalle Pou (candidato opositor con más chance) hemos tenido diálogo constante con las agencias calificadoras de riesgo en estos cinco años, y lo que más pedimos es que no nos bajen la nota porque necesitamos tiempo. No nos bajaron la nota porque nos han dado tiempo».

Declaraciones que no resisten el menor análisis democrático, pues de las gestiones nadie asume que haya sido consultado para que las mismas se realizaran. Pero además por lo absurdo de la naturaleza del planteo ante la realidad que venimos analizando del propio desarrollo del capitalismo en el mundo.

El tema de las nacionalidades que tanto sigue pesando en el mundo actual. Hubo un periodo de la historia humana que estuvo matrizado por estas características, que eran las que se trasladaban a la actividad productiva. De las nacionalidades exitosas nacieron los imperialismos modernos, hasta que los Estados fueron superados por el propio desarrollo empresarial.

El capitalismo tiende a generalizar todo, es la dictadura de la rentabilidad y del espacio económico que la determina. ¿Qué va a pasar entonces con las nacionalidades cuando la humanidad logre entrar en una transición? Nosotros además, desde la modestia de nuestros conocimientos, creemos que las herramientas para ello son la moneda única universal y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero. Pensamos entonces que en un nuevo marco de desarrollo donde la rentabilidad ya no esté al servicio de una clase social sino de la sociedad toda, las nacionalidades se van a proyectar en beneficio del desarrollo general.

La crisis es tan profunda que el ejercicio de las responsabilidades de gobierno queman, se prefieren los cargos para el control y no el ejercicio ejecutivo. Los que están tratan de conservar sus cargos y rogar para que la crisis ceda. Ya no puede tardar el debate de los graves problemas por los que atraviesa la humanidad, que en las campañas electorales actuales están ausentes.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 8 de Octubre de 2019.