Declaración con puntas.

Declaración con puntas.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Richard Hayden Black.Reproduzco estas declaraciones que se han difundido del senador republicano (EE.UU) Richard Black que no he podido chequear totalmente su veracidad o su desmentido1.

Que esta poderosa nación del norte ya no sea en el mundo la líder del libre comercio, si bien no se hacen sobre ello valoraciones, en lo personal entiendo es uno de los acontecimientos económicos del mundo actual que trae con ello de seguro, importantes transformaciones, y rica en pronunciamientos desde los más variados orígenes.

Richard Black, senador republicano por el estado de Virginia, Coronel retirado del ejército de EEUU y ex funcionario de la OTAN, declaró que tienen que terminarse las operaciones de cambio de régimen que ha emprendido Estados Unidos contra Venezuela y también en otros países del continente americano, y las sanciones que están provocando «sufrimientos inimaginables» a mucha gente, deben ser derogadas.

Estados Unidos ha «satanizado» la moneda venezolana, haciéndola «inservible», y luego decimos: «Miren qué mal gobierno es éste, su moneda no vale nada». Y no fueron ellos los que la hicieron inservible, sino que «nosotros hicimos que no valiera nada», argumentó Black.

«Luego, tenemos un bloqueo, de hecho, a sus exportaciones petroleras… y entonces decimos: “Pero fíjense, no pueden dar de comer a su población”. Y ¿saben qué?, no pueden dar de comer a su población porque nosotros hemos cortado toda su fuente de ingresos».

«Nosotros (EEUU) sencillamente tenemos que dejar tranquila a Venezuela. Déjenlos ser. Déjenlos ocuparse de su gobierno. Creo que eso sería mejor para el mundo entero… No es mi gobierno, y no soy yo, o algún estadounidense, quien deba determinar cómo van a ocuparse los venezolanos de sus asuntos internos», señaló Black.

Ah, pero entonces «vamos de nuevo, y nos involucramos en Bolivia», y «seleccionamos a un candidato escogido por nosotros…». «Hubiese sido mucho mejor que los bolivianos decidieran ellos mismos, su situación», declaró Black.

«El problema con toda esta desestabilización, donde se derrocan gobiernos, uno tras otro, es que se exacerban los enredos migratorios y los problemas con los carteles de las drogas. Y hace que esa desestabilización en Latino América cree las condiciones para la enorme y descontrolada migración hacia los Estados Unidos, a través de su frontera sur», señaló.

«Yo creo que si dejamos de micro gestionar la región y dejamos que su población pruebe con la forma de gobierno que ellos quieran, nosotros estaríamos mucho mejor. Creo que Latino América sería mucho más próspera y mucho más estable, y así se eliminarían muchas de las presiones qué hay sobre Estados Unidos», terminó diciendo el senador Black.

Comentarios:

Alguien me comentó: lo de Venezuela es culpa de Maduro. Otro amigo, que es reconocer hechos reales que están sucediendo y son la causa del agravamiento de la crisis en estos países.

Sin embargo en lo personal creo que tienen aún un valor mayor. Lo de Trump es un repliegue oportunista de lo que fue un sector de la oligarquía imperialista hacia un capitalismo de Estado, sin tener el aparato político propio suficiente para poder bancarlo por mucho tiempo, y sin que el Estado pueda resolver los problemas de la gente.

Tal vez el ejemplo más notorio y duradero de capitalismo de Estado, ha sido en la historia el encabezado por Stalin y la Unión Soviética, que no terminó en una tragedia aún mayor por el rol cumplido –muy cuestionado en la izquierda– de Gorbachov.

Ese capitalismo trágico en múltiples aspectos –desarrollo y represión– pudo llevarse a cabo porque nació de la revolución social más profunda que ha conocido la historia.

Se podría decir que a Lenin no le dieron las fuerzas para poder abordar el ensamble de la revolución con una realidad mundial que necesitaba un programa para ello. Las famosas 21 condiciones2 en definitiva sirvieron para dividir a la izquierda porque su programa no lograba la unidad de objetivos que era necesario.

La preocupación de Lenin reflejada en una enorme cantidad de textos era sobre sus dos principales dirigentes con gran capacidad ideológica, tanto Trotsky como Bujarin. Su principal organizador había fallecido de tifus en 1921 (Svedrov) que motivó la llegada a la dirección del aparato partidario de una figura que resultaría nefasta en la historia de la revolución como lo fue Stalin, al que intentó separar de las tareas de dirección y fue derrotado con las consecuencias ya conocidas. La opinión de Lenin permaneció oculta y se conoció 30 años después.

Esto es tan así, que la izquierda en el mundo aún hoy es incapaz de elaborar un programa que vaya más allá de la estatización de la economía o con algunos atenuantes a los que se llama erróneamente socialismo, pero que en esencia es lo mismo: el control del aparato del Estado cuando el desarrollo económico de la humanidad ya superó largamente las fronteras de los Estados como lo vaticinara Lenin en «El imperialismo fase superior del capitalismo» (1916).

Lo que está diciendo Richard Black es que aquellas personas que han hecho tareas para la derecha en el mundo, y no son guerreristas o no son criminales de guerra sienten la necesidad de una salida que hoy no se las brinda nadie.

Vamos entonces a lo que en determinado momento sostenía Marx, el programa de la izquierda deberá convertirse en el programa de toda la Humanidad.

Hoy la izquierda no está a la altura de esa necesidad y nuestra tarea es abrir el debate para que se pueda llegar a ello, pues los elementos ideológicos para poder hacerlo ya existen.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 3 de Febrero de 2020.


Notas:

1Las fuentes de información han sido varias, pero en estas cosas la seguridad solo la da el que se supone es el propio autor de las mismas.

2Las 21 condiciones eran la base programática en el mundo para constituirse en Partido Comunista y adherir a la Tercera Internacional.

Debate de ideas II.

Debate de ideas II.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Es un desafío para la izquierda explicar porque en los países que se producen revoluciones sociales, gobiernos progresistas, inmediatamente que se contemplan las necesidades de los sectores más desprotegidos se produce la inmigración primero de los sectores medios y luego también incluso de sectores a los que la revolución manifiesta amparar. Por lo general se habla de un sistema nuevo que nace y que necesita tiempo, sin embargo la verdad desde nuestro punto de vista es otra.

Esta es la pregunta de un amigo:

«Y porqué emigran por miles. Hay alguna incongruencia. ¿No te parece?».


Mi respuesta:

Porque el desarrollo capitalista es más potente que el capitalismo de Estado, y los sectores sociales medios buscan inmediatamente mejorar su situación. La contradicción se da hoy con China y su entorno donde predomina el capitalismo de Estado con una apertura al mercado mundial que le ha permitido un cierto desahogo a la crisis del capitalismo. Por eso hoy se da la contradicción de que China lidera el libre comercio y EE.UU. se amuralla.

Otro amigo me dice:

«Mirando la bola de cristal, que no falla, me auguró que Cuba en menos de 10 años ya está nuevamente dentro de la órbita capitalista. Ojalá se equivoque».

Al que respondo:

Error muy difundido, ningún país puede salir de la lógica del capitalismo. Lo que conocemos como socialismo o comunismo es capitalismo de Estado. Lo que han hecho bien, regular o mal las revoluciones es incorporar a grandes masas a los derechos sociales, como muy claramente lo dice José Batlle y Ordoñez a la muerte de Lenin. Lo que ocurre hoy es que en plena crisis de la predominancia capitalista China y Cuba entre otros se incorporaron al dinamismo del capitalismo global, mientras EE.UU. amuralla su economía. Lo que no ha resuelto la izquierda es el programa para esta etapa. Mujica lo insinuó en la ONU, nosotros humildemente se lo planteamos a Obama en carta que nunca respondió. El programa es además muy sencillo. Tiene que ver con la moneda y los impuestos y la muerte de los paraísos fiscales para que la humanidad pueda hacer lo que necesita y que a la predominancia capitalista no le resulta rentable.

No cuestiono entonces la legitimidad de las revoluciones como muy bien lo señala Batlle y Ordoñez, sí la continuidad, que en el caso de la revolución rusa como antes con la revolución francesa la reacción que la misma produjo llevó a la muerte a sus mejores dirigentes. Con el agravante para la rusa que en esta los que llegaron al poder maliciosamente trataron de que se les valorara como los continuadores, y para ello contaron con la propia propaganda ecuménica de las agencias centrales del capitalismo, pues servía a sus intereses.

Esto lo vivimos muy claramente en 1992, cuando la crisis del Partido Comunista uruguayo, pilar fundamental en la formación del Frente Amplio (partido de gobierno), y de la CNT, central sindical, cuando este claro quiebre en la revolución rusa apreciado por Batlle fue ignorado por las dos corrientes principales en que se dividió el partido. Unos, aferrados a la defensa del capitalismo de estado, mayoritarios y, otros, desplazados de la conducción negando las ideas de Marx, Engels, Lenin con las cuales se condujo al triunfo a la revolución rusa, que aún más que la francesa tuvo una fuerte base ideológica que la hizo posible.

Nosotros que personalmente vivimos aquella crisis de 1992 intentamos, como lo intentamos ahora, abrir el debate para que se estudien los textos de los maestros, válidos porque analizan hasta ahora, sin ser igualados, la esencia del sistema social que nos ha tocado vivir en esta etapa de la historia humana.

No se trata de crear un sistema alternativo (con el mote de socialista, pues no lo es), que confronte con el capitalismo sino a ayudar a la muerte en paz de la predominancia de este sistema vigente para que pueda toda la humanidad transitar hacia un modo de producción superior, para el cual ya están todas las condiciones dadas en lo material, con el déficit de que aún no pesa lo mejor de la humanidad para construir la voluntad política que lo haga efectivo.

Así, planteadas las cosas, el Uruguay en elecciones llamadas primarias acaba de definir los candidatos de cada uno de los partidos a la presidencia de la república.

Hubo sorpresas pero no en los primeros lugares.

Podemos entonces definir dos grandes corrientes de partidos: los que aseguran mantener las conquistas sociales y los que por el contrario hablan de recortes con la ilusión de que el capital haga inversiones que aumenten la capacidad ocupacional de la población del país. Esto que conjuntamente con la seguridad de las personas, lo cual también tiene ese origen, se define como uno de los graves problemas.


Lo grave ahora es que en el fárrago de programas que se dice se van a realizar, no existen otras cosas que no sean un compendio de buenas intenciones en el marco de lo que señalamos en el párrafo anterior.

En ninguno se define la crisis actual de la predominancia del modo de producción capitalista, empezando porque no se entiende qué es China, líder actual del libre comercio en el mundo gobernada en un sistema de partido único por el Partido Comunista, lo que sólo tiene explicación si se entiende el proceso como se ha dado globalmente. Más aún si se sabe que fue el libre comercio lo que determinó la crisis y caída del modo de producción feudal, y las conquistas de los derechos democráticos actuales, extendidos por el mundo aunque muy poco respetados en el proceso de la crisis actual.

Pero además porque se vende la ilusión de que cada Estado puede hacer su voluntad, y la verdad es que esto no lo puede hacer nadie en el mundo, ni aún la propia China y su entorno en un liderazgo de crecimiento que permite al capitalismo ir sobreviviendo, o Trump, que basa su amurallamiento en que eso le permite incluso ser reelecto sobre la base de un crecimiento más que circunstancial del 3,5%.

Como decía el Foro Social Mundial en su nacimiento: un mundo mejor es posible. Nosotros agregamos que a condición de construir la voluntad política que lleva adelante el programa necesario para el cual hemos tratado de aportar ideas.

Jorge Aniceto Molinari.
Martes, 2 de Julio de 2019.