Renta básica en España.

Renta básica en España.

Dice Carlos: «En España –que no tiene la fortaleza económica de Francia, Alemania o Inglaterra– La Moncloa acaba de aprobar el Ingreso Mínimo Vital que alcanza a 850000 Hogares. Los opositores a esa medida, esgrimen los mismos o peores argumentos que los opositores de acá a la Renta Básica».

Cuando analizamos este tipo de cosas debemos ser exigentes con nosotros mismos. Nadie debería oponerse a una renta básica universal que como dice Carlos reactivaría el mercado y remediaría la situación de un sector importante que hoy está careciendo de muchas cosas elementales. Ahora vayamos a analizar de dónde saca España los recursos para financiarla. EE.UU. y la Unión Europea están recurriendo al endeudamiento pero fundamentalmente a la emisión monetaria autorizada en forma cómplice por el Banco Mundial y el FMI, que traducido significa volcar sus déficits sobre el resto del mundo, y hasta que aguante, para lo cual ya no queda mucho. Si Uruguay la aplicara que no dudamos es justo, entraría en una vorágine devaluatoria a la larga insostenible. El Frente lo propone y Lacalle manifiesta que quiere tener un mayor control sobre el gasto pero que gastar por ahora resulta casi inexorable.

No comparto ni una ni otra posición. Creo que es el momento de exigir en bien de la gente un sinceramiento de la economía mundial ¿Lo puede hacer Uruguay, si cuando estuvo el Frente Amplio en el gobierno no lo hizo? No importa quién lo haga. Hay que hacerlo y cuando alguien salga va a romper un corsé ideológico con el que hoy se somete al mundo. Demás está decirles que esta propuesta, que veo como la única viable, lleva a la unidad de medida monetaria universal, –para esto no importa la forma del dinero– y sistemas impositivos basados en la circulación del dinero, y dando muerte a los paraísos fiscales. Que la central y el Frente no lo planteen me parece mal y que AEBU no haga de esto su bandera peor, pero así son las cosas.

Mujica lo llegó a plantear en el ONU, pero después nada.

Jorge Aniceto Molinari.
Sábado, 30 de Mayo de 2020.

Algo más sobre la crisis.

Algo más sobre la crisis.

Pongo especial cuidado en las posiciones que discrepan porque es a través de ellas que se aprende e incluso se corrigen errores. Una de las cosas que más cuesta asumir como seres vivos que nacemos, crecemos y morimos es que, con los modos de producción pasa algo no igual pero si parecido. No hay un menú de sistemas que uno elige o la nación en la que vive elige uno. Nos viene dado con el agravante que estamos viviendo la etapa crítica final de la predominancia del capitalismo, no porque el capitalismo vaya a desaparecer como sistema –seguramente para ello van a pasar decenas de años, siglos tal vez– sino porque lo que fue la base de su desarrollo que es la rentabilidad para este modo de producción se está agostando peligrosamente. Tanto es así que el libre comercio que fue su bandera de desarrollo hoy lo encabeza China y su entorno gobernada por el Partido Comunista, y EE.UU. que lo era, se amuralla. Humildemente pienso que si no se entiende esto uno puede ser de izquierda, de derecha o de centro, pero lo que hace son solo elucubraciones. Por ejemplo es tan difícil entender que esta crisis, acentuada enormemente por la pandemia, deja millones de desocupados que el sistema no está en condiciones de rentabilidad de volver a ocupar y que eso obliga a medidas universales que lamentablemente hoy no está puestas en el orden del día de partidos, sindicatos, y de cuanta organización haya en defensa de la gente.

Jorge Aniceto Molinari.
Jueves, 28 de Mayo de 2020.

Crisis, coronavirus.

Crisis, coronavirus.

Compañeros honestamente están dando una visión fatalista de la crisis. El tema es que con distinto grado de consecuencias la crisis abarca a todos. Los modos de producción como los seres humanos, nacen, se desarrollan y decrecen, con la diferencia que estos primero pierden su predominancia y luego en el curso de decenas de años, desaparecen como ocurre con la revolución burguesa y el feudalismo. No sé y no creo que lo sepamos cómo es que se desarrolló esta cepa de un virus, que existe antes que el ser humano sobre la tierra, si sabemos que hoy la propagación es mayor porque las comunicaciones son infinitamente mayores.

La humanidad ya está en condiciones de que cada ser humano con un control social y democrático, tenga una ficha médica digital y a la vez el acceso a un examen que de manera no invasiva pueda darle la historia de lo que ha sido sus enfermedades padecidas y de las que pueda padecer en el futuro. Y si esto no se hace es por los intereses de las grandes corporaciones médicas y farmacéuticas. Instrumentado esto el brote de una epidemia como esta hubiera podido ser rápidamente detectada y aislada. Hoy más allá de las medidas adoptadas se necesita de una vacuna.

La crisis de la predominancia del modo de producción capitalista es además irreversible, el capitalismo no restablece su desarrollo en aquellos países en que ese desarrollo se ha agotado. Su base, la del capitalismo, es el libre comercio, y hoy el centro del libre comercio en el mundo está en China y su entorno, gobernada por el partido Comunista. Y aún que muera media humanidad esto no tiene vuelta, es lo que están hoy aprendiendo los pueblos del mundo. Si es cierto el fascismo siempre en última instancia busca exterminar como lo hizo en Alemania pero van a terminar como terminaron en la segunda guerra mundial o en el mundo actual donde China está dando una prueba de la corrección del desarrollo de las ideas liberadoras de la sociedad, aún con la falta de una proyección universal.

Lo que necesitamos es unirnos en un programa que permita que esta predominancia muera en paz y se puedan dar los pasos para el nacimiento de una etapa superior y eso requiere que la moneda sea única y universal y que los impuestos sean sobre la circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales y a los sistemas impositivos basados en el consumo, los salarios y las pensiones.

El grave problema es que la izquierda hoy está en otra cosa soñando con gobernar su Estado y que la economía sea estatizada, o que le permita ocupar los cargos administrativos a su gente.

El Uruguay por ejemplo ya no va a poder, en estas condiciones, recuperar su equilibrio y aunque hubiera gobernado la izquierda, que en su momento pudo aprovechar bien la coyuntura, y no llegó a un programa para su continuidad en el gobierno, pero eso ya fue.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 26 de
Mayo de 2020.

20 de Mayo.

20 de Mayo.

20 de mayo, una fecha paradigmática en nuestras vidas, para nuestro Uruguay. No lo podemos negar. Es una fecha que vivimos con enorme preocupación. Nuestra deuda con el pasado, pero también con el presente y el futuro, es enorme y aún no la estamos saldando porque las dificultades que se oponen a la pública felicidad siguen siendo enormes y hoy en particular en medio del corona virus las incertidumbres aumentan y la crisis llega a grados insospechados.

No nos cansamos de escribirlo. Esto que hemos vivido y lo que estamos viviendo es en gran parte producto de la intervención de los servicios de EE.UU. Sin ellos la dictadura no hubiera sido posible, y que no se nos venga con el cuento de la guerrilla, que tanto dolor, sacrificios y sueños se llevó, en los hombros de gran parte de lo mejor de la juventud uruguaya, pero como dijera alguna vez Pepe Mujica: nos usaron.

EE.UU. llegó a ser luego de la segunda guerra mundial la principal potencia imperialista del mundo, el centro del capitalismo y del libre comercio mundial, hoy ya no lo es –la izquierda esto no lo analiza, no lo estudia, no lo comprende–.

El gobierno de la economía ha pasado de los Estados (EE.UU. entre ellos) a los complejos empresariales multinacionales que son hoy los que en pugna, por la tasa general de ganancias, lo hacen como lo previera Lenin en 1916 que iba a pasar.

Con una peculiaridad de que el centro del libre comercio y del propio capitalismo han pasado a China y su entorno, esta gobernada por el Partido Comunista.

Sin embargo hay un sector en los mandos privilegiados del otrora imperialismo yanqui que conservan los «servicios» hoy al servicio –valga la redundancia– de los fabricantes de armamentos, lo que hace pensar en la conservación de una estructura imperial totalmente carcomida por la crisis.

Nosotros no hemos pedido con la fuerza necesaria, que la humanidad toda conozca y juzgue los archivos del horror de los «servicios», que han significado y significan para nuestra América, que hoy siguen actuando incluso en ejemplos muy actuales como la última incursión en Venezuela.

La esperanza también surge porque en EE.UU. ese país que dio nacimiento, en medio del dolor, a fechas como el 1° de Mayo y el 8 de Marzo, se comienzan a mostrar señales liberadoras.

Por eso nuestra insistencia, hay que abrir todos los archivos, y hay que avanzar en un programa que una a toda la humanidad.

Jorge Aniceto Molinari.
Miércoles, 20 de Mayo de 2020.

Internacional progresista.

Internacional progresista.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

No son pocos los dirigentes y militantes de la izquierda que ven con buenos ojos esta iniciativa que ha surgido de mano de connotados dirigentes de la izquierda internacional.

No es menos cierto que luego del «fracaso» de las anteriores Internacionales, esta es como una tarea pendiente no fácil de superar.

Además historiar las internacionales no es tarea sencilla para nadie, cuando ella supone asumir posición sobre acontecimientos que pautaron y pautan la historia actual de la humanidad.

De todos modos acordemos que fue la Primera, impulsada por Marx y Engels, con un Manifiesto de trascendencia histórica la que más ha marcado su accionar.

Es nuestra opinión, que no se ha hecho una valoración de ninguna de ellas y han quedado como un debe de la izquierda ligado a la propia suerte de la predominancia del capitalismo como modo de producción.

Intentos han sido varios y variados, tal vez el que mayor significación adquirió, aún cuando no reivindicó su función de Internacional, fue el Foro Social Mundial de Porto Alegre, nacido al influjo del alza del PT de Brasil y de Lula como líder político (2001).

No definió un programa y en su seno se dieron cita todas las corrientes del pensamiento humano existentes a esa fecha, así, en forma anárquica y en borbollón, producto de un hecho político no menor que tenía como centro el desarrollo de Brasil y toda su potencia.

La poderosa burguesía industrial de San Pablo, que había combatido ferozmente a Lula, en los orígenes, a su sindicato y a su partido, ahora buscaba impulsarlo para que la marca «Brasil» tuviera peso en el mundo. Las condiciones económicas de esa coyuntura parecían lanzarlo con fuerza aún cuando su duración podía calcularse en un breve espacio de tiempo histórico.

Lula insinuó un programa, habló de la moneda, habló de los impuestos, pero finalmente el aparato burocrático comenzó a tragárselo. Los sueños de manejar el Estado y sus bienes como finalidad a la acción política desplazaron la necesidad de un programa, su respaldo y desarrollo en el mundo. La pelea era por administrar a como tuviera lugar y en eso los burgueses son más duchos.

Aunque en estos tiempos los chinos y sus entornos parecerían estar enseñando otra realidad.

En otro nivel algo parecido pasó con el Pepe Mujica y su discurso en la ONU llegó al mundo, pero en la interna se seguía administrando mal. El propio Mujica había hablado de ello, de la administración y sus vicios en el libro «Pepe Coloquios», lo que se analiza allí sucede después agravado en su propio movimiento y bajo su responsabilidad.

Tomamos estos hechos aunque podríamos hacer el esfuerzo de examinar todos, país por país, como ejemplo, de que en esta etapa del capitalismo en que la crisis de su predominancia es irreversible y en que explicar como el libre comercio y el propio capitalismo en el mundo hoy son comandados por China y su entorno gobernada esta por el Partido Comunista, tal vez se constituyan en las incógnitas que deben desvelar cualquier intento serio de proyectar una política internacional al mundo.

¿Es que podría hoy existir una Internacional que agrupara a lo mejor de la humanidad sin contar con China, Vietnam, Cuba…?

¿Qué programa podría elaborar? Uno para mitigar los efectos que produce la crisis del capitalismo o uno que busque superar esa crisis planificando el futuro de un aparato productivo que no debe caer en manos de la burocracia, cuando el capitalismo como modo de producción predominante no puede hoy mantener su funcionamiento. Estamos ante una crisis superior a la de 1929, en medio de dos guerras mundiales que destruyeron el aparato productivo de la humanidad en esa etapa de la historia; la contradicción con lo que sucede hoy es que el aparato productivo está en su estructura intacto, aún cuando dirigido a la renta capitalista no al de la sociedad como un todo.

No sé en verdad que asidero tiene la versión de que en Alemania se habría planteado la estatización de gran parte de la industria a los efectos de sortear esta crisis. Es la contra cara europea de la política ultra nacionalista de Trump, de su cierre de fronteras y a la vez la complicidad de los organismos financieros internacionales para que se emitan dólares y euros que en definitiva se van a volcar sobre las espaldas del resto del mundo.

Todo muy grave y a la vez lo más grave es que no conozco que el tema se esté debatiendo con la importancia que tiene para el destino de la humanidad toda.

Si este intento de Internacional Progresista fuese en esa dirección, aunque meramente abra el debate ya habría cumplido una importante función.

Pero como dicen en mi pueblo, aún no le veo uñas para guitarrero.

Ahora si no se camina en esta dirección, la guerra y los fascismos esperan su turno.

Antonio Gramsci (1891-1937), filósofo y dirigente del Partido Comunista Italiano, decía que: «El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos».

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 16 de Mayo de 2020.

Nuestro Frente Amplio.

Nuestro Frente Amplio.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Me pregunto: ¿Nuestro Frente Amplio no está integrado por organizaciones políticas, y personalidades prestigiosas del hacer político? ¿Es que no hay nadie que vaya más allá de un balbuceo, no hay nadie que opine sobre lo que está pasando en el mundo? ¿No hay tesis y contratésis, análisis de todo? ¿Cómo se puede hacer política así y darle al pueblo la esperanza de un futuro auspicioso?

Si, no se pueden hacer reuniones políticas presenciales, pero nada impide utilizar la técnica y debatir abiertamente ¿o es que todavía tiene vigencia aquello de que primero lo discuto con los míos y después si me autorizan con los demás?

Los maestros nos educaron en otra cosa, las ideas, el arte, deben ser abiertos y no deben existir cortapisas para su desarrollo.

Es cierto el Pepe lo intentó, pero ahora lo suyo también son balbuceos y su retroceso es incomprensible.

Ayer escuché un ratito a Vázquez y no lo pude seguir escuchando, es cierto hay quienes lo cuestionan como médico, pero tiene un peso en el Uruguay y en el mundo incuestionable, es una autoridad científica. Ahora en el campo de la medicina sin duda que tiene en cuenta los avances en el mundo ¿o es que hay fronteras? Entonces en la política también hay que tomar lo que pasa en el mundo y debatir salidas que si no son universales ya no van a ser viables.

Hasta ahora predominaron en los comités de base los «comisarios políticos» para que no se debatiera, ahora necesitamos a los agitadores –al decir de don José Batlle y Ordoñez– que debatan todo, que analicen, que creen opinión. No hay temas vedados todo es debatible.

En 1971 en Carmelo un frenteamplista en una reunión, le pregunta al querido General Doctor Óscar Baliñas: ¿Cómo explica General que en el Frente haya generales como Usted y trotskistas?, –por qué el Frente Amplio es eso, el crisol de todas las posiciones–, para que luego se asuma una que en democracia resuma el sentir general de nuestro pueblo sin acallar ninguna de las voces. (Por supuesto que no es textual).

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 8 de Mayo de 2020.

Un impuesto algo distinto.

Un impuesto algo distinto.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Astori (Ministro de Economía del gobierno anterior) trabaja en proyecto de ley para gravar depósitos de los uruguayos en el exterior.

«Todas las relaciones estancadas y enmohecidas, con su cortejo de creencias y de ideas veneradas durante siglos, quedan rotas; las nuevas se hacen añejas antes de llegar a osificarse. Todo lo estamental y estancado se esfuma; todo lo sagrado es profanado…» (Carlos Marx).

Nadie lo puede discutir, el compañero, Contador Danilo Astori ha tenido, desde la docencia, desde el gobierno, desde las columnas de opinión, desde el hacer político una destacadísima presencia.

El pueblo uruguayo bajo su participación en la conducción del gobierno pudo mejorar mucho, aún cuando no podía salir como tampoco puede ahora de las condiciones que determina el desarrollo capitalista en el Uruguay, en el mundo.

Algunos están descubriendo ahora la miseria y las condiciones en que vive mucha gente, pero los militantes sociales, políticos, sindicales, incluso religiosos siempre lo tuvieron presente y lo señalaron.

Astori también ha sido responsable de acciones desde el gobierno, de mala gestión, de errores importantes.

Pero hay algo que me interesa señalar cuando presenta este proyecto de ley para grabar capitales de uruguayos en el exterior, del que nadie podría estar en contra, más cuando los problemas planteados por el coronavirus son acuciantes y el propio gobierno ha obtenido el apoyo unánime para hacer una especie de solidaridad obligatoria con ingresos de funcionarios y jubilados relacionados con el Estado.

Y es que no hay la menor proyección de política económica con respecto a lo que está pasando en el mundo.

Sino un economista de su fuste debería estar encarando ya o promoviendo el análisis en todos los organismos del Frente sobre qué está pasando con las monedas en el mundo, donde ni EE.UU. y la comunidad europea, no paran de emitir y que pasa con los sistemas impositivos actuales de los presupuestos estatales en plena crisis, e insuficientes para bancar las cosas más elementales de la sociedad.

Recordemos además que las importantes reservas que fue generando el Uruguay tienen posicionamiento en dólares, en estos dólares cada vez más envilecidos.

El rol del Estado en los servicios esenciales, también se debe incorporar al debate impositivo.

Estamos hablando de servicios esenciales, y en la actual situación de la economía capitalista creo que no deberían existir dudas. El problema surge cuando se pasa a analizar cuáles son los recursos para esos servicios esenciales. Hay corrientes de opinión que piensan en la estatización total de la economía o por lo menos –dicen otras– volcar la actividad productiva hacia el Estado. Y es acá donde surgen las luchas ideológicas al respecto. Para el debate se fabrica un absurdo dilema: mercado o Estado. El mercado es una herramienta a la cual han concurrido todos los modos de producción, y Estado es una construcción que en la historia ha sido instrumento de cada uno de esos modos de producción. Hoy estamos asistiendo a la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista y a la necesidad de que su muerte sea en paz.

¿Que arrastra esa predominancia con su muerte?, arrastra los paraísos fiscales, y los sistemas impositivos basados en los impuestos al consumo, a los salarios y a las pensiones. Arrastra el juego de las monedas nacionales como instrumento en la actualidad de ajuste en los ingresos a través de salarios y pensiones.

Las monedas nacionales cumplieron un papel importante en la historia de las naciones, hoy ya no lo cumplen. Hoy son variables de ajuste a los ingresos de trabajadores y pensionistas. Además no se trata de un modo de producción alternativo que no es posible sino de la necesidad que la predominancia de este modo de producción muera en paz y de paso a medidas que serán el desarrollo de un nuevo modo superior.

¿Qué instrumentos tiene una nueva predominancia?: la moneda única y universal, y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero haciendo inválido toda operación que no esté registrada donde la sociedad determine.

Se estará entonces en condiciones de atender las necesidades esenciales de la humanidad toda, por encima de lo que hoy es la llamada «rentabilidad empresarial» sin dejar de lado la eficiencia en el trabajo.

¿Será el nuevo proyecto impositivo de Astori el inicio de cambios en la forma de ver y encarar los hechos económicos? o ¿es solo una chicana en las pulseadas políticas menores en la interna de un país?

La situación es muy grave, Astori lo sabe, salvo en el centro mismo del desarrollo capitalista, no hay prácticamente ningún Estado en el mundo que pueda exhibir equilibrios en su actividad económica. Existen aquellos que aunque hoy parezcan estar equilibrados en su proyección, la situación es insostenible. O recurren a emisiones y endeudamientos suicidas para el propio equilibrio de la economía del Planeta.

Lo más grave aún es la inercia y la miopía de los que podrían actuar y no lo hacen ante la inmensa posibilidad de un cambio gigantesco de toda la humanidad.

Ante un primero de mayo muy particular, 2020.

El recuerdo emocionado a quienes lograron con su lucha los jalones para el avance democrático de la humanidad y a la vez la reflexión para afrontar los desafíos de estos tiempos.

Un enorme avance de la ciencia y de la capacidad del ser humano de dominar en su beneficio esos avances, y a la vez una enorme contradicción en la organización social y en particular con una dictadura en la economía mundial.

Durante siglos la creación de puestos de trabajo y el desempeño de ellos con dignidad y pleno de derechos pareció ser el centro de memorables luchas obreras, en que se fueron conquistando derechos y libertades democráticas.

Hoy una pandemia desafía a la tecnología y la capacidad del ser humano para defenderse y prevenir este tipo de eventos que han sido trágicos en la historia de la humanidad.

Los elementos para prevenirla y evitar estos avatares existen, chocan con el interés empresarial que retrasa las soluciones y provoca daños.

En la actualidad tal vez el más palpable es la pérdida de millones de puestos de trabajo en el mundo tal cual está hoy organizado.

Una primera reacción lógica es resistirlo, ahora no alcanza son necesarias medidas que aborden el problema.

Dos reacciones primarias: una, el Estado se debe hacer cargo, la segunda son las leyes del mercado y a aguantarse. Una disyuntiva falaz: el Estado o el mercado.

El aparato productivo del mundo está sin daños, casi intacto, los burgueses salvo en el centro donde aún se desarrollo el capitalismo cada vez están más ahogados por la falta de rentabilidad y esa tendencia es inexorable dentro de la predominancia del modo de producción capitalista.

¿Entonces? Hay que tomar el centro mundial de la economía que ejercen organismos como el FMI el Banco Mundial e incluso la ONU, e imponer medidas cuyas herramientas son la moneda y los impuestos para desarrollar un plan global de producción atendiendo a la salud, la educación (también educar para el trabajo), la vivienda, la previsión los cuidados…

Es para esta tarea que recordamos hoy más que nunca la consigna de los 1° de mayo: «trabajadores de todos los países uníos».

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 28 de Abril de 2020.

Lenin.

Lenin.

Vladímir Ilich Uliánov o Vladimir Ilyich Lenin. Fecha de nacimiento: 22 de Abril de 1870, Uliánovsk, Rusia.

Hoy se cumplen 150 años de su nacimiento, su inmensa obra que José Batlle y Ordoñez destacara especialmente a su muerte en un editorial de «El Día», ha tenido la enorme virtud de ser documentada, está escrita en 55 tomos (más de 400 páginas cada uno) (sus obras completas), que han atravesado enormes vicisitudes históricas y hoy son obligada referencia cuando la crisis de la predominancia del modo de producción capitalista pone a la humanidad ante la cruz de los caminos.

Su obra como la de Carlos Marx, Federico Engels, también enorme en textos que abarcan todo el quehacer humano en la época del capitalismo, son insoslayables para entender el capitalismo y lo que hoy pasa.

Lenin fue el abanderado de la paz en medio de la guerra, y él construyendo un partido fue capaz de conducir a su pueblo en medio de una de las crisis más grandes de ese momento histórico con un programa para superar esa etapa e incorporar a su pueblo a los adelantos de toda la humanidad.

Su derrota posterior en 1924, el asesinato de sus compañeros, y el ocultamiento de los textos de ese periodo por más de 30 años no anulan el valor que hoy tienen para entender la continuidad del proceso de la historia. De pie, su lucha continúa.

Jorge Aniceto Molinari.
Miércoles, 22 de Abril de 2020.

Coronavirus.

Coronavirus.

Es cierto que no domino el tema y me agradaría que personas con más conocimiento, no solo que me corrigieran si es necesario, sino que expusieran sus propios conocimientos e ideas al respeto.

Los virus conviven con nosotros son parte de nuestro desarrollo vital, es su descontrol en relación con la vida del ser humano lo que provoca las enfermedades que como en este caso pueden ser fatales.

El corona virus es uno de ellos, que ha convivido con la humanidad durante siglos. Que ahora una determinada cepa se manifieste de esta manera puede ser producto de múltiples causas y no es lógico descartar a ninguna. Lo cierto es que además de la generación en el ser humano de anticuerpos, va a ser necesario tener una forma de prevenirlo a través de la vacuna, es una necesidad urgente.

El capitalismo como sistema predominante –incluida China– se ha manifestado incapaz de utilizar los medios que ya la humanidad dispone. El negocio de los medicamentos, del instrumental, y de los propios profesionales en sus núcleos más selectos, ha retrasado esta posibilidad y evitado la pérdida de numerosas vidas.

Hemos afirmado que ya se está en condiciones en todo el planeta de tener junto con el documento identificatorio de cada persona y a disposición de su voluntad democrática de la ficha médica digital y además de la misma manera disponer de una examen no invasivo y de bajo costo para determinar que enfermedades ha padecido o puede padecer.

Demás está decir que una vez detectado el desequilibrio podría haber sido inmediatamente encarado y hubo demoras.

A todas las demás especulaciones no me parece correcto entrar, si que la humanidad ha acelerado con esto los plazos para lograr que la predominancia del modo de producción capitalista pueda morir en paz y con el menor daño posible. Cuando el mundo enfrenta la necesidad ahora urgente de una restructuración gigantesco en su aparato productivo que está dejando hoy a cientos de millones sin trabajo dentro de la lógica del sistema. Aparato productivo que necesita del programa y la acción humana para desarrollarse y atender todas las necesidades. Cuando además es totalmente posible hacerlo.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 18 de Abril de 2020.

The Economist.

The Economist.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Se trata de un encumbrado medio de prensa orientado a los análisis de economía, estamos además en un momento de alta sensibilidad sobre estos temas. En lo que conocemos de la historia moderna no hay antecedentes de un retroceso tan pronunciado de los índices económicos en los distintos países y a nivel general.

Con una variante de enorme importancia: no son producto de la destrucción del aparato productivo, como sucede en las guerras, sino del accionar de una pandemia que acentúa la crisis ya instalada y directo sobre las formas de producir, a la vez sobre las relaciones que en ella se generan como las laborales. Se afirma que en EE.UU., por ejemplo, se han perdido 10 millones de puestos laborales, ahora se está llegando a hablar de 22, no sé qué asidero tiene, si bien las referencias son concretas. Si repasamos además en los distintos países, la pequeña empresa, el pequeño comercio, millones de trabajos que comenzaban a ser improductivos dentro del avance tecnológico, aplicando las reglas de la rentabilidad capitalista la destrucción de esa relación es ahora gigantesca y sin ninguna posible vuelta a atrás.

The Economist vaticina que sólo China va a crecer en su PBI y en un grado menor al que lo venía haciendo, ahora un 1,5 %. Agrega un elemento más, típico de un razonamiento burgués: China es la ganadora de esta crisis. Aplicando la tesis de un mundo gobernado por los Estados y no por los complejos empresariales multinacionales como ocurre en la realidad.

Y antes de seguir digamos que pensamos de China:

«¿Qué es China? China hizo una revolución socialista que permitió a su pueblo avanzar hasta el nivel de los más adelantados del mundo, desde ese nivel comenzó a incorporar todos los avances del modo de producción capitalista que se producían en el planeta, hasta llegar a donde está hoy, comandando el libre comercio mundial y convirtiéndose prácticamente ya ella y su entorno. en un nuevo centro del capitalismo en el mundo. Y acá comienza la confusión generalizada de la izquierda que educada en el estalinismo valora que socialismo es propiedad estatizada».

«El socialismo no es un sistema que se pueda construir en forma nacional y ni siquiera en confrontación con el capitalismo, para triunfar necesita a partir de la muerte de la predominancia del modo de producción capitalista (no del capitalismo, que como el feudalismo continuó luego de la revolución burguesa) de medidas universales que permitan democratizar la economía y someterla al control social, por eso el planteo de moneda única universal e impuestos basados en la circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales».

China tiene un plan de gobierno, y está en el centro del libre comercio y del desarrollo económico, que por el hecho de estar en su gobierno un Partido Comunista no deja de ser capitalista, porque además no podría ser de otra forma. Los modos de producción no son confrontativos, ni se eligen en una tienda encargada de ofrecerlos, a lo sumo lo han sido –confrontativos–, distintos tipos de capitalismos, como el capitalismo de Estado y el capitalismo liberal.

El gran mérito del Partido Comunista chino, como lo fue en su momento el Partido Bolchevique de Lenin fue incorporar las conquistas de su pueblo a los avances económicos de la época, –en nuestro recuerdo el editorial en «El Día» de José Batlle y Ordoñez a la muerte de Lenin, que valoraba ese hecho–. No ha sido sencillo ni exento de crisis y dificultades, de avances y retrocesos.

China desarrollando un capitalismo de estado ha tenido la orientación ideológica –promovida y desarrollada en diversos textos, en su momento por Lenin– de ligarse a los avances del modo de producción predominante que lo ha sido hasta el día de hoy el capitalismo, como sistema universal, obteniendo como resultado el desarrollo de su pueblo. Si bien es necesario pensar en una situación límite que bien puede ser la presente, en que el capitalismo como sistema ecuménico ha entrado ya en una etapa donde es necesario que pierda su predominancia, que solo podría conservar al costo de una tragedia extendiendo la guerra y poniendo en riesgo todo el avance conquistado en el proceso de las distintas generaciones.

¿Esto es definitivo?: ¡¡NO!!, esto tiene límites, límites que se han acelerado por la pandemia del corona virus. Porque el capitalismo como todos los modos de producción en la historia tiene un ciclo que es lo que ha venido cumpliendo, eclosionando su crecimiento con la revolución francesa y su ideología liberal, un formidable desarrollo posterior que hizo que su centro de gran auge en el Reino Unido se desplazara luego de la segunda guerra mundial hacia EE.UU. centro que ahora comienza su declive incluso amurallando su economía en función de los intereses de un sector del capitalismo con referencias nacionales. Hoy es incomprensible para destacados economistas que ya EE.UU. no sea líder del libre comercio mundial contraviniendo toda su historia. Algo huele mal en Washington, y anticipa grandes cambios o una gran tragedia.

¿Es consciente el Partido Comunista Chino de esto?: no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que la humanidad necesita un programa ecuménico para superar esta etapa en que la economía debe pasar a ser manejada democráticamente por los organismos que se dé para tal fin, y que podrían ser los actuales (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial) pero con una orientación diametralmente opuesta a la que hoy los rige.

Ese programa ecuménico de desarrollo del aparato productivo no tiene límites dentro de nuestra imaginación, si los tiene y dramáticos, sino nos atenemos a las reglas actuales de la rentabilidad del capitalismo como tal. Es más, se ha llegado a hablar de una humanidad con 500 millones de habitantes como si fuera el número de habitantes lo que determinara que el capitalismo fuera rentable o no. Una vez más el juicio de Einstein sobre la estupidez humana tiene confirmación y más aún en los momentos de crisis como estos.

¿En qué está la izquierda en el mundo?: atada en su mayoría al capitalismo de Estado, soñando con gestionar el Estado, por ahora incapaces de avanzar en un programa que una a lo mejor de la humanidad, como fue siempre la idea de los maestros.

El programa para el desarrollo tiene dos herramientas fundamentales: los hechos económicos deben ser medidos en todo el mundo de la misma manera: unidad monetaria. Los impuestos que la sociedad necesita recaudados sobre la circulación del dinero, eliminando los impuestos al consumo, a los salarios y a las jubilaciones, y dando muerte a los paraísos fiscales, ninguna operación deberá ser válida sino está registrada donde la sociedad democráticamente lo determine.

Los dineros así recaudados destinados universalmente a la salud, la educación, el trabajo, la seguridad y la previsión social, a planes de desarrollo de todo el planeta, cuidando la eficiencia y sin burocratizar la acción productiva. Poniendo todo el aparato productivo en marcha y en desarrollo. No más dinero paralizado a la espera de rentabilidad o volcándose a actividades reñidas con la conducta social del ser humano.

Se ha generalizado el debate sobre renta básica universal, es una necesidad para atender sectores que han quedado desprotegidos, y no se trata solo de vendedores independientes, que viven al día, también se trata de núcleos de profesionales universitarios independientes, artistas, etc. etc., por ejemplo.

Ahora no es lo mismo hablar de renta básica universal en EE.UU. donde Trump en plena campaña electoral lo ve como un instrumento financiable con emisión y con deuda que carga a la economía mundial, que Argentina por ejemplo, endeudada por el FMI, y aún con el sueño de un desarrollo capitalista propio, que hace que su capacidad fiscal recaiga en última instancia sobre su propia gente laburante.

Los economistas –premios Nobel–, la multitud de gente preparada al más alto nivel que hace al funcionamiento de los complejos empresariales multinacionales, el FMI, el Banco Mundial, en la ONU: ¿no hay nada que decir?, los partidos políticos, los sindicatos, etc. etc. ¿tampoco?

No es el fin del capitalismo, es el fin de su predominancia y el entrar de la sociedad en una etapa superior de desarrollo donde el interés social tiene una enorme capacidad de crecimiento que tenemos el deber de poner en evidencia.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 17 de Abril de 2020.