Los secretos actuales, las generaciones venideras.

Los secretos actuales, las generaciones venideras.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Jorge Aniceto Molinari.Seguramente las futuras generaciones podrán acceder a una información que hoy a nosotros nos está vedada.

Lo mismo nos sucede a nosotros en relación a las generaciones anteriores. Hoy conocemos episodios y detalles que los contemporáneos ignoraban y sólo podían especular con la existencia de ellos.

Luego de la segunda guerra mundial, cuando el mundo para el sistema capitalista comenzó a ser un solo mercado, y los avatares nacionales a formar parte de las dificultades empresariales para mantenerse y desarrollarse, sus posibilidades reales de gobierno cada vez más acotadas, los secretos a nivel de los servicios de inteligencia constituyeron un material privilegiado al cual el común de los mortales hoy no tenemos acceso.

Podemos suponer cuantos y cuales golpes de Estado se armaron desde los servicios secretos de las grandes potencias, ahora el detalle de cada una de las acciones que seguramente han comprendido desde el armado de guerrillas, fugas de penales, atentados de la más diversa calaña por ahora es una nebulosa, manejos monetarios, de los artículos de consumo, agentes intervinientes en los mismo, etc. etc. Porque convengamos que tan importante como manejar los ejércitos nacionales y poder disponer de agentes en ellos, para las grandes potencias ha sido fundamental el poder hacer una operación en que la pinza tuviera bajo su control los dos brazos. Claro, la vida ha mostrado que esto no es lineal y siempre tiene riesgos para lo que ellos maniobran; la guerrilla cubana por ejemplo que creyeron controlar en un principio, se les fue de las manos y se convirtió en bandera de rebeldía para toda la izquierda latinoamericana, con lo cual trataron de asumir ese dato de la realidad y convertirlo en un instrumento para su táctica del aborto.

Lo mismo ha sucedido en la interna de los ejércitos, donde el soborno y el chantaje en una importante cantidad de casos han sido derrotados, ayudados también por el notorio declive económico de los otrora poderosos imperialistas.

Lo que no quiere decir que con el ascenso de Trump no renazcan los «comandos» que se ofrezcan para las nuevas circunstancias, por aquello del huevo de la serpiente, sobre el que escribía certeramente el dirigente comunista uruguayo Rodney Arismendi.

Ahora que importante que sería para la gente que todo esto fuera transparente, sabemos que no lo podrá hasta que la base económica de la sociedad no lo sea.

Un síntoma de esto es que los analistas políticos, parten siempre de los datos de su realidad política, no van al fondo de las cuestiones. Esto tiene mucho que ver también con el modo por el cual se financia su trabajo. Por ejemplo sabemos que en Rusia gobierna Putin, su gobierno además tiene presencia fuerte en los medios, ahora ¿cuál es la estructura real de su gobierno?, eso normalmente no se desarrolla y seguramente es ahí donde está la explicación de su rol en la política internacional.

Lo mismo sucede con Trump aunque en el caso de EE.UU. la novela política está más difundida. Por ejemplo se ha dicho que para el triunfo de Trump, la colaboración de Putin ha sido activa, sin embargo no conozco estudios sobre la relación económica de las dos bases de sustentación de estos liderazgos, donde seguramente habrá pistas para saber ciertamente que está pasando.

¿A qué vamos con esto? A que hoy es de una gran importancia para comprender el curso de los hechos saber realmente que características tiene la actual crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista. Tanto Trump, como Putin, son gerentes, importantes, pero las decisiones centrales se toman a otro nivel.

El problema es que ese otro nivel no encuentra salidas para la crisis, y el crecimiento de la guerra comienza a hacerse demencial para la humanidad.

Mientras tanto la «superestructura», política, sindical, religiosa, social, vive una realidad virtual donde este proceso se vive como en una burbuja, solo muy de vez cuando el mundo de la ciencia alerta con mensajes claros –porque los tiene–, sobre la existencia de esa otra realidad, pero es muy simple comprender que hoy aún el mundo de la ciencia está desagregado de esta realidad que se vive en la «política».

¿Hasta cuando esto va a seguir así?: parte de la respuesta la tiene la «izquierda» que por su bagaje ideológico hoy tendría elementos para actuar a un nivel superior. Sus maestros siempre se preocuparon de documentar sus estudios sobre la base material de la sociedad y su desenvolvimiento.

Ahora hoy su preocupación es la chacrita, lo cual no es en sí criticable, sino de que la suerte de la chacrita va a depender en última instancia de la propia suerte de la humanidad. Hoy no hay elaboración teórica, ni ideológica, para comprender en que etapa está el desarrollo, económico, social y político del mundo.

En el Uruguay por ejemplo ha ocurrido la conmoción del cambio Nelson; los comentarios van al plano político y sus implicancias, pero estamos frente a un submundo de movimientos de capitales sin el control de la sociedad, ahora si el Uruguay toma medidas propias y se aleja de lo que hoy se hace el mundo, también se aleja de lo que hoy es la actividad empresarial con los riesgos que ello supone por la repercusión en el aparato productivo y en el trabajo de la gente. Tampoco es justificable la posición de que solo corresponde hacer lo que legalmente está aprobado. En esto también están comprendidos los llamados acuerdos bancocentralistas, importantes pero que no han podido impedir el incremento permanente de los Paraísos Fiscales, de las deudas de los Estados y de las demenciales emisiones monetarias. Es necesario actuar con un programa que involucre a toda la sociedad.

Mujica en la ONU, setiembre del 2013, tomó el toro por las guampas, e insinuó un camino –convengamos en honor a la verdad, que no era su camino habitual el hablar de la moneda y de los impuestos–, pero luego su deserción y la de sus respaldos políticos ha sido total. Su comparecencia está grabada y se accede a ella fácilmente por Internet, y son de las que no se borran.

¿Se podrá retomar ese camino y avanzar? Nosotros creemos que sí, que el destino de la humanidad no está en la confrontación de modelos sino el de hacer pesar sobre la base de lo mejor de la humanidad las medidas de transición necesarias para la muerte en paz de la predominancia del modo de producción capitalista.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 2 de marzo de 2017.

La riqueza del lenguaje.

La riqueza del lenguaje.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Jorge Aniceto Molinari.Nuestro lenguaje tiene una característica formidable, y es la que a veces una frase desnuda claramente que piensa quien la escribe, el tema está en poder desentrañar el problema y tener instrumentos para analizarlos y no siempre contamos con ellos.

Lo que viene sucediendo en España, peculiar en sus formas tiene facetas que son fácilmente identificables en otras realidades en tanto el modo de producción que tiene predominancia es el mismo en todo el mundo, con el agregado de que de acuerdo a lo que hemos venido estudiando y analizando no podría ser de otra manera.

La nota que tiene origen en Argentina, está referida, reiteramos a España, y la frase es la siguiente:

El fracaso del débil e impopular actual gobierno se llevará puesta a la coalición gobernante y dejará en inmejorables condiciones electorales a Podemos. La grieta existe en España, se respira en el aire y se observa en las calles. Cualquier semejanza con la realidad política de nuestro país no es pura coincidencia. Al fin y al cabo, la historia siempre estuvo cortada por la disputa entre modelos de distribución y de concentración.

Empecemos por el «al fin y al cabo»; la historia nunca estuvo cortada por la disputa entre modelos de distribución y de concentración. Cada modo de producción ha venido ocupando su lugar en la historia humana, en una historia signada por la lucha de clases, en tanto su origen – el de la lucha de clases – es el centro de un debate que la ciencia aún no ha revelado y que importantes corrientes – con las que no simpatizamos – la atribuyen a la condición humana y a su «natural egoísmo». Desde el primer ser humano que utilizó un arma (pudo ser un palo o una piedra), hasta el primero que pensó en que organizando el trabajo (la primer humilde plusvalía) obtenía la posibilidad de desarrollarse «empresarialmente» ha transcurrido mucha agua bajo los puentes.

Ahora es un dato de la realidad, en Uruguay, en Argentina, en España, en EE.UU., en Rusia… de que las organizaciones políticas, sindicales y de distinta índole, no caracterizan la crisis actual del modo de producción predominante, y si ejercen la competencia entre sí, hablando de modelos. Unos aprovechan su turno, los otros esperan les toque y afilan sus armas de competencia como si la crisis les diera un plazo para satisfacer sus apetencias.

Ninguna crisis local, tomemos el país del mundo que tomemos, es producto solo y exclusivamente de los errores, de los horrores, o de la corrupción de los partidos gobernantes nacionales, que ello contribuye, no cabe la menor duda, como que también hay gobiernos que la han sabido navegar, el problema es que en algún caso se creen los dueños de una verdad de gestión que tampoco puede tener una medida nacional. La crisis empresarial hace además que predominen los horrores en la gestión.

La democracia ejercida por los partidos políticos y desde los Estados ha sido sin duda una conquista para la humanidad, y aún quedan muchos tramos por recorrer en todas partes del mundo para llegar a ella. También hay que saber que el sistema empresarial que se corresponde al modo de producción predominante ya hace mucho tiempo que ha sobrepasado los límites estatales y su poder mucho mayor que el mayor de los poderes de cualquier Estado en la tierra y ello influye en todo, también en la elección de los gobiernos.

Si a eso le agregamos el desarrollo de la burocracia, inexorable, que acompaña al desarrollo de los Estados, estamos en un círculo vicioso que no se puede quebrar a nivel nacional, y que pone en peligro la existencia de las formas democráticas dentro de la predominancia del modo de producción capitalista.

Europa y en particular la izquierda europea hizo agua en sus concepciones cuando la llamada «primavera árabe». Recordemos que uno de sus pecados originales no fue precisamente el «reformismo» sino el de votar los créditos de guerra en los prolegómenos de las guerras mundiales. La democracia se conquistó en esta parte del mundo en una realidad con determinada base empresarial, esa realidad se ha ido transformando en la medida que las principales empresas que compiten entre sí son multinacionales. El vestir el intento de esas multinacionales por avasallar las fronteras árabes con los principios democráticos no ha sido solo un fraude sino una tremenda tragedia para la humanidad que hoy no se termina de entender en medio de los proyectos de construir distintos tipos de muros.

¿Entonces? Primero a caracterizar la crisis. Para nosotros es irreversible dentro de la predominancia del modo de producción capitalista. Es necesario imponer la paz, ya, e impulsar medidas de transición que ayuden a esta predominancia a morir en paz. Para los que nos consideramos comunistas es un desafío que obliga a recordar a los maestros:

«El Comunismo no es simplemente una consecuencia derivada de la situación especial de Inglaterra o de cualquier otro país por separado, sino un corolario que se desprende necesaria e inevitablemente de las premisas implícitas en las condiciones generales de la Civilización moderna».

(Friedrich Engels, 1843).

«El Comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que haya que sujetarse la realidad. Nosotros llamamos Comunismo al Movimiento real (wirkliche Bewegung) que anula y supera el estado de cosas actual».

(Engels & Marx, Die deutsche Ideologie, 1845-1846).

Y aquí surgen enfoques que nos separan aún más de los que venimos analizando al inicio de esta nota.

Cada organización política y sindical en el mundo actual, particularmente de izquierda como en el caso que da origen a esta nota reivindica su rol para hacer de su Estado el acreedor a sus más caras utopías, y no solo que ya no es posible sino que nunca fue posible en tanto el Estado tenía fines que fueron útiles a la humanidad por un determinado periodo, en tanto se realizaba el desarrollo nacional de las economías y eso se correspondió al desarrollo del capitalismo.

¿En que puede estar entonces radicado el problema? En las medidas de transición, que de ninguna manera pueden ser estatistas (esto no significa descartarlas para casos muy puntuales, coyunturales) sino que deberán ser universales sobre la base de dos herramientas: la moneda y los impuestos.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 11 de febrero de 2017.

Una visión del mundo a analizar.

Una visión del mundo a analizar.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Confieso que me resulta el método más práctico para explicar una idea, el de reproducir una nota como esta que publica Other News y luego comentarla.

La nota:

El País. Logotipo.El País. Viernes, 30 de diciembre del 2016.

Las paradojas del progreso.

A pesar de que los políticos populistas se aprovechan del pesimismo de la población, estamos mejorando en casi todos los parámetros.

Kiko Llaneras (El País).

Los datos señalan que la humanidad está en la mejor situación de su historia y, sin embargo, la mayoría cree que el mundo empeora. Los políticos populistas están aprovechando esta percepción ignorando que estamos mejorando en todos los parámetros. El 81% de los votantes de Donald Trump creen que, hace 50 años, se vivía mejor, que el mundo era un lugar mejor. Una opinión que podría definirse como reaccionaria: cree que los cambios están empeorando las cosas.

Esta visión está lejos de limitarse a los votantes de Trump. La percepción de que el mundo retrocede, de que nos dirigimos hacia una suerte de caos, es amplia. Según un estudio del Instituto Motivaction, el 87% de la población mundial cree que, en los últimos 20 años, la pobreza global ha permanecido igual o ha empeorado.

La paradoja es que los datos dejan claro que esta es una idea falsa. El mundo no empeora, mejora.

No significa esto —vaya por delante— que el mundo sea un lugar perfecto. Ni siquiera un buen lugar. Padecemos injusticias, guerras, hambre y violencia. Una minoría de la población posee la mayor parte de la riqueza, mientras 760 millones —el 11% más pobre— sobreviven con menos de 2 dólares al día. La pobreza es cotidiana. Pero de todos los escenarios globales que hemos conocido (no imaginado o deseado, sino conocido) este es el mejor.

El científico cognitivo y profesor de Harvard Steven Pinker es uno de los autores que han aportado más datos en defensa de esta tesis. Su libro Los ángeles que llevamos dentro trata de demostrar que vivimos en la época más pacífica y próspera de la historia. «La gente a lo largo y ancho del mundo es más rica, goza de mayor salud, es más libre, tiene mayor educación, es más pacífica y goza de mayor igualdad que nunca antes», señala Pinker a EL PAÍS. «Todas las estadísticas señalan que mejoramos. En general, la humanidad se encuentra mejor que nunca».

El escritor e historiador sueco Johan Norberg es otra de las voces destacadas de esta corriente de pensamiento. Defiende en su libro Progress: Ten Reasons to Look Forward to the Future (Progreso: diez motivos para mirar hacia adelante) que el capitalismo es el sistema que más ha hecho progresar al ser humano y que vivimos en el mejor momento de nuestra historia. «El mundo está mejorando rápidamente. De hecho, nunca antes el mundo mejoró así de rápido. Por cada minuto de esta conversación, cien personas salen de la pobreza», explica.

Los datos respaldan estas afirmaciones.

Nos muestran, por ejemplo, que los adultos disfrutan en la de vidas más largas y que la mortalidad infantil se ha dividido entre cuatro. En 1960, según datos de la OMS y el Banco Mundial, de cada cinco niños uno se moría antes de cumplir cinco años; ahora sobreviven 19 de cada 20.

La riqueza también se ha multiplicado. Desde 1980 el porcentaje de personas que viven en la pobreza extrema se ha reducido a una cuarta parte. En el sur de Asia la sufrían el 50% y ahora el 15%. En el este de Asia y el Pacífico, la pobreza extrema pasó de afectar al 80% (cuatro de cada cinco personas) a apenas el 3,5%.

La alfabetización va camino de ser universal: en 1980 todavía el 44% de las personas sobre el planeta no sabían leer y escribir; ahora son sólo el 15%, según datos de la OCDE y la UNESCO. Además se está cerrando la brecha entre la educación que reciben los hombres y las mujeres de todo el mundo. En España cicatrizó en 2005. Muchos de estos datos provienen de la web Our World in Data, un proyecto que recopila indicadores para mostrar cómo están cambiando las condiciones de vida de las personas en todo el mundo.

Desde los años ochenta se han reducido las guerras. La violencia retrocede: en las sociedades agrícolas causaba alrededor del 15% de todas las muertes, según el pensador israelí Yuval Harari, autor de Sapiens. De animales a dioses. Durante el siglo XX provocó el 5% y hoy sólo es responsable del 1% de la mortalidad global.

Por qué no vemos este progreso.

Si los datos muestran mejora, ¿por qué existe la percepción de que empeoramos? Hay muchas respuestas. Todas correctas y ninguna completa. La primera es que somos más críticos, mucho menos tolerantes ante los errores e injusticias del sistema. Nunca antes la humanidad había sido tan exigente consigo misma. Cosas que hoy nos parecen intolerables eran la norma: en 1980, el 54% de los españoles pensaba que ser homosexual era injustificable (esa cifra ha bajado hasta el 8%). Esta exigencia nos hace sentir que no mejoramos (o que, al menos, no mejoramos lo suficiente).

Johan Norberg añade otra respuesta: «Tenemos mejor acceso a las noticias y a la comunicación que nunca. Y en los medios, las malas noticias son las que venden. Nos enteramos de alguna mala noticia o algún nuevo incidente cada minuto. Los desastres y las tragedias no son algo nuevo, pero los móviles y las cámaras sí lo son. Y esto hace que nos dé la impresión de que esos horrores son más frecuentes de lo que eran».

Steven Pinker coincide: «Mientras el número de incidentes o desastres no baje hasta cero, siempre habrá alguno para publicar. Cada cosa que sucede es tremendamente visible hoy en día». Así, las crisis económicas y de migrantes, los horrores del ISIS o el yihadismo (París, Bruselas, Estambul…) han entrado casi a diario en nuestros hogares a través de muchos y muy diversos canales. Hoy en día seguimos al minuto un golpe de Estado en Turquía mientras terminamos la cena. La percepción, el poso final que queda por culpa de estas tragedias, es que hemos alcanzado cotas de horror inéditas. Los datos —que dicen lo contrario— quedan sepultados bajo la oleada de malas noticias.

A todo esto cabe sumar otro factor: la nostalgia. «Cuando la gente piensa en «los buenos tiempos», se retrotrae a la época en la que crecieron, una época en la que no tenían que pagar facturas, no tenían hijos ni responsabilidades», explica Norberg. Quizás lo que añoramos no es el mundo de nuestra juventud sino nuestra juventud misma.

Hay una última teoría planteada por algunos científicos y que, grosso modo, defiende que no estamos hechos para ser felices. La evolución nos dotó de una biología que nos impide estar absolutamente satisfechos, porque así nos mantiene activos, curiosos, despiertos y ambiciosos.

Arma para los políticos.

El debate entre percepción y datos no pasaría de eso, de un debate, si no fuera porque la creencia de que el mundo empeora se usa con fines políticos. Si el mundo empeora, mejorarlo exige cambiar el sistema (aunque el sistema, o partes del mismo, siempre según los datos, nos hacen ir a mejor). Quien se oponga a cambiarlo todo será alguien que se opone a frenar el empeoramiento del mundo. Es decir, un egoísta, un inmoral, o un irresponsable. O todo a la vez. «Los políticos populistas nos quieren asustados y difunden mitos sobre amenazas inmediatas para nuestra supervivencia y modo de vida. Porque saben que la gente asustada quiere construir muros y votar a hombres fuertes que prometen mantenernos a salvo», reflexiona Norberg.

¿Qué pasa con la crisis? Muchos políticos esgrimen la crisis como evidencia de que vamos a peor. Y, en cierto modo, tienen razón. En España parece aventurado decir que vivimos mejor que en el año 2005. Este país atraviesa la crisis más grave en décadas y ha retrocedido en los últimos años debido al bache económico. Pero eso no implica que, en términos generales y a largo plazo, estamos empeorando. El PIB por habitante está al nivel de 2004. Pocos indicadores nos han devuelto más allá de 2000 y muchos no han dejado de mejorar. Se trata de alteraciones puntuales —que provocan sufrimiento a miles de individuos, claro—, pero que forman parte de un proceso que abarca siglos.

Lo explica Pinker: «Hay periodos de subidas y bajadas, que, en general, no llegan a alterar una progresión sostenida. Por ejemplo, la tasa de crimen en Estados Unidos creció un poco el año pasado con respecto al anterior, pero en general la tendencia en global es de descenso. Otro ejemplo: la cifra de muertos por guerras aumentó tras 2011, debido a la guerra de Siria, pero siguió siendo mucho más baja que en los 50, los 60, los 70, los 80 y los 90».

Al pensar en la crisis, además, solemos olvidar que el mundo no es sólo Occidente. Mientras Europa y Estados Unidos padecían la recesión, en otras partes el progreso no sólo no se detuvo sino que se aceleró. Entre 2005 y 2013, en el conjunto del planeta, la pobreza extrema se redujo a la mitad. La esperanza de vida aumentó en 3 años y se redujo la mortalidad infantil en todos los continentes.

La paradoja de la desigualdad.

Por supuesto hay peros, asteriscos que poner al progreso sostenido de la humanidad. Uno es la desigualdad. Las diferencias han aumentado en muchos países ricos, como Estados Unidos, Alemania o Suecia. En el caso de España, ese aumento ha hecho que sea uno de los países con rentas más desiguales de la UE.

Pero de nuevo se antoja necesario mirar fuera de nuestras fronteras. Si lo hacemos veremos que la desigualdad global no crece, sino que se reduce. El motivo es que millones de personas en China, India y otros países han escapado de la pobreza. «Los pobres se están enriqueciendo más rápido que los ricos», explica Pinker. Según cálculos de Tomas Hellebrandt y Paolo Mauro, en un trabajo para el Peterson Institute for International Economics, la desigualdad de renta se ha reducido de 69 a 65 puntos entre 2003 y 2013. Las diferencias entre ricos y pobres globales son muy grandes, pero se están estrechando.

Además la relación entre desigualdad y pobreza ha cambiado. «La desigualdad aumenta porque los ricos tienen más sin que esto —y por primera vez en la historia de la humanidad— suponga que los pobres tengan menos», explica el economista Branko Milanovic, autor de Los que tienen y los que no tienen (Alianza Editorial) y Global inequality: A new approach for the age of globalization. «La riqueza puede crecer sin que afecte a la subsistencia de gran parte de la población». Durante siglos no hubo crecimiento y, por tanto, la riqueza de unos era la pobreza de otros. Esto ya no es así.

«Hay otro punto», añade Johan Norberg. «La desigualdad se suele medir sólo en dinero, pero hay más ángulos. Bill Gates es diez millones de veces más rico que tú, ¿pero su vida es diez millones de veces mejor que la tuya? No lo creo. Sí, tiene un avión privado, pero probablemente use el mismo móvil que tú y el mismo ordenador que tú. Y seguramente no vivirá 30 años más que tú y no tiene un 99% menos de probabilidades que tú de que sus hijos mueran antes de los 5 años. En cosas no económicas es posible que haya más igualdad. Por ejemplo en educación o acceso sanitario».

Pinker aún va más lejos: «La desigualdad económica no es un un problema fundamental; la pobreza lo es. Si las personas están más sanas, bien alimentadas, y disfrutan sus vidas, no importa cómo de grande sea la casa de J. K. Rowling. Y las tasas de pobreza global están cayendo».

Pero ¿qué es mejorar?

Pongamos el ejemplo de una tribu del Amazonas que hace 100 años vivía en medio de la jungla sin que nadie ni nada perturbara su existencia. El año pasado una empresa maderera acabó con su hábitat. El mundo, tal y como lo conocían, ha acabado de forma traumática para ellos. ¿Cómo aseverar que para esta tribu el mundo ha progresado? No existe una concepción irrefutable sobre lo que se considera progresar. Es indudable que vivimos más, hay menos pobreza, más confort y menos violencia. ¿Pero somos más felices?

Algunos pensadores como Yuval Harari plantean este debate. ¿Es más feliz hoy un minero de Siberia que un cazador-recolector de hace veinte mil años? Resulta imposible saberlo. Un acuerdo para medir si la humanidad ha progresado es saber si hemos mejorado en los parámetros que exigimos para ser felices. Es decir, si nuestros gobiernos nos van concediendo lo que les llevamos siglos pidiendo: buena salud, educación, confort, tiempo de ocio, libertad. Sucesivos estudios han observado que, en general, los países donde tienen estas cosas las personas se dicen más felices, consideran que han progresado.

Como especie, como civilización, como mundo, hemos avanzado hacia lo que consideramos progreso, hacia lo que hemos perseguido y entendemos como un mundo mejor. Seguimos lejos de un mundo perfecto o ideal, si es que existe. Pero los datos nos dicen que, a pesar de percepciones —interesadas o no—, avanzamos por el buen camino. Aunque cueste creerlo, aunque falte mucho por andar.

Publicado por Other News.

Nuestro comentario:

Jorge Aniceto Molinari.No voy al examen riguroso de los datos (pueden analizarse diferencias y tal vez alguna sea importante) sino a los conceptos que son en este caso los que si me interesan.

Existe una percepción generalizada de que el mundo va mal, y que por lo tanto una de las conclusiones lógicas es que el capitalismo debe caer, y para ello se valora erróneamente lo analizado en los estudios de Marx, Engels, Lenin…

Todos los modo de producción han hecho su aporte al progreso humano, y su ciclo es de nacimiento, desarrollo y muerte, ¿Cuál es la etapa actual del modo de producción capitalista?: no tengo dos respuestas válidas, tengo una sola: estamos en la etapa en la que la predominancia del modo de producción debe morir y dar pasos transitorios hacia un nuevo modo de producción y la nota no tiene elementos para contradecir esta afirmación.

¿Esto es producto de que los números del mundo dan mal?: No, los que sí comienzan a pesar son los números del capitalismo que sí dan mal. Seguramente el autor de la nota no debe formar parte de ninguno de los enormes grupos humanos que hoy sufren las consecuencias de la situación actual, y para los cuales no cabe un juicio aséptico con respeto a la realidad.

Aclaremos el capitalismo es un sistema competitivo en el que el estado simultáneo y combinado de ascensos y quiebras de diferentes organizaciones empresariales está en su naturaleza (en su ADN como se dice ahora). Siempre hay alguna crisis, salvo que ahora la crisis general (que siempre se ha correspondido a grandes ciclos históricos) tiene un contenido y una característica ya irreversible, abarca a toda la sociedad y está para asimilar lo que el capitalismo ha generado y ahorrar tragedias humanas, necesita superarlo. Aclaremos una vez más: esto no supone el fin del capitalismo, sí el de su predominancia, el capitalismo como modo de producción en su declinación se sobrevivirá años, como ha venido ocurriendo con los modos de producción anteriores. La extensión e intensificación de la guerra –como anuncio siempre de hechos transcendentales– lo corrobora. (Este dato está ausente en la nota que comentamos).

No son motivo de este nuestro comentario cuales son en nuestro concepto las medidas de transición necesarias para poner fin a la predominancia capitalista, seguramente ya tendremos oportunidad de volver una vez más sobre el tema.

Esto podríamos completarlo con el dato del aumento del endeudamiento general en permanente crecimiento de los Estados y también de las personas y el aumento exponencial de los llamados paraísos fiscales.

Por si fuera poca la confirmación a lo estudiado y escrito por Marx, digamos que no se trata de crear un «modelo» alternativo que «compita» con el capitalismo sino el de desarrollar imponiendo la PAZ, las medidas de transición necesarias para la muerte de su predominancia. Son estas precisamente, «las medidas de transición», las que a la izquierda le están impidiendo por ahora un acercamiento al pensamiento de Marx, de Engels, de Lenin, por citar si duda a los más destacados, al no poder definirlas y perderse en consideraciones reformistas, estatistas e inda mais. El árbol no les está permitiendo ver el bosque. O dicho de otra manera, por el falso dilema de reforma o revolución, con el que se etiquetó la crisis de la socialdemocracia europea, previo a las guerras mundiales en que se diferenciaron los que votaban los créditos de guerra para sus gobiernos, de los que intervenían para denunciar el carácter de la guerra y generar acciones como la revolución rusa para imponer la paz.

Un comentario más, dicho si se quiere con ironía: este tipo de análisis que estamos comentando es muy común en la izquierda actual cuando se accede a posiciones de gobierno.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 6 de febrero de 2017.

Sólo le pido a Dios…

Sólo le pido a Dios…

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Mundo manos.«Sólo le pido a Dios
Que la guerra no me sea indiferente
Es monstruo grande y pisa fuerte
Toda la pobre inocencia de la gente».

Jorge Aniceto Molinari.El mundo está en guerra –y se extiende–, el capitalismo como modo de producción predominante ya no puede vivir sin ella, forma parte de sus cálculos y previsiones presupuestales.

A menos que lo mejor de la humanidad se una para poner fin a esa predominancia, cosa que hoy aparece como muy difícil –la falta de voluntad política, el atraso ideológico, la falta de rigurosidad científica en los análisis políticos, el egoísmo individual o de grupos que pretenden preservar privilegios frente al resto de la sociedad– sin embargo desde el punto de vista tecnológico la humanidad está en condiciones de abordarla en un muy corto, cortísimo plazo. Cubrir este desfasaje puede ser crucial, por eso todo esfuerzo vale para poder salir de la prehistoria y en el tránsito ingresar en la construcción de una sociedad superior.

Lo más terrible aún, es comprobar que hoy nos hacen vivir con las consecuencias, como si se tratara la violencia, simplemente e inconscientemente de un dato de la realidad. Las destrucciones, los bombardeos, las migraciones, los desplazamientos de miles y miles de seres humanos, muertes y vejaciones de todo tipo, la droga, el lavado de dinero, las acciones mafiosas, que consciente o inconscientemente se van trasladando a lo cotidiano de la información y a una forma de vida de convivencia con la violencia. Y no hay población de algún Estado que de alguna manera no lo esté sufriendo.

Si a eso le sumamos la sensación basada en los hechos reales del deterioro del sistema para proveer de trabajo digno, tenemos en si un coctel explosivo.

¿Qué es lo que no cabe en el razonamiento predominante?: de que ya no hay naciones imperialistas, si existen Estados gendarmes que cumplen la función que les asignan los conglomerados empresariales multinacionales en pugna por la tasa de ganancia en permanente agostamiento. Además de endeudarse lo que si hacen los Estados con mayor aparato productivo –y una larga historia de siniestro Imperialismo– es envilecer su moneda e imponerla a los pueblos aprovechando, particularmente en este caso la debilidad ideológica de la izquierda que aún esgrime el argumento de la soberanía monetaria y que es para la derecha un medio presupuestal nacional de bajar el nivel de vida de la gente mientras no se les vuelva inmanejable, como ya ha empezado a ocurrir. Un ejemplo es la Argentina de Macri, e incluso la Venezuela de Maduro al serle ajeno el control monetario. Son ejemplos significativos que aparecen en las antípodas ideológicas.

Entonces la radicación de la industria de guerra no depende del enfrentamiento entre naciones, y de ninguno de los tipos de confrontaciones de distinto origen, sino de la rentabilidad de este sector indicativo de la industria capitalista, que además no se puede explicar en la necesidad de los intereses nacionales de los Estados, que están aumentando permanentemente su endeudamiento y a la vez agravan la crisis en la prestación de servicios elementales para su propia población. El llamado fenómeno Trump tal vez sea una explicación por la inversa, como si existirá una inercia referida a la historia anterior del capitalismo. Trump habla además de no involucrase en guerras que no le sean rentables, como si pudiera elegir esa eventualidad.

El repliegue a las fronteras nacionales (veremos cuanto de verdad hay en esto) que comparten Trump e izquierdas (clásicas y de las otras), hace que la consigna de la paz, fundamental en la revolución bolchevique y origen de la crisis de la socialdemocracia europea (votan los créditos de guerra a sus respectivos gobiernos) en el proceso de la primera guerra mundial, hoy solo esté a cargo del Papa Francisco, de Mujica en la ONU en setiembre del 2013, y de Juan Manuel Santos al recibir el premio Nobel de la Paz, no son los únicos, pero si se destacan haciendo un centro en ello en ocasiones puntuales. Cabe destacar que esta fue la preocupación fundamental del revolucionario cubano Fidel Castro en sus últimos años de vida.

La industria de guerra –otrora dinamizadora de las economías nacionales– ya no es nacional sino multinacional y hoy su curso alimenta no los presupuestos nacionales por las conquistas económicas, si que por el contrario es el pretexto para una asignación de recursos por encima de las necesidades de los pueblos haciendo mella también en los presupuestos de aquellas naciones con aparato productivo más desarrollado. Las deudas y los paraísos fiscales crecen sin solución de continuidad como si no tuvieran límite, nosotros estamos convencidos que si lo tiene, y por ello no vacilamos en plantearnos primero una política de paz, luego el manejo de dos herramientas claves, la moneda única y universal, un sistema impositivo, también universal, basado en la circulación del dinero, eliminando los impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones y dando muerte a los paraísos fiscales, ninguna operación en el planeta puede ser válida sin el registro que la sociedad determine. También sabemos que para ello necesitamos en primer lugar de la unión de los trabajadores del mundo, para hacer realidad aquello de que su patria es la humanidad toda, como era el objetivo de la Primera Internacional, durante la conducción de Carlos Marx y Federico Engels. De ahí la necesidad del giro en la conducción política de Estados, partidos y sindicatos, donde la clase obrera pueda hegemonizar una conducción en la cual se reconozca lo mejor de la humanidad. Debemos confesar que cuando la intervención de Mujica en la ONU, pensamos que el giro comenzaba a darse, pero luego vino el silencio, y otra vez a esperar pacientemente a que el topo haga su trabajo.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 2 de febrero de 2017.

Bienvenido ¿o no?, a la crisis: Presidente Trump.

Bienvenido ¿o no?, a la crisis: Presidente Trump.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Jorge Aniceto Molinari.La crisis omnipresente abarca como el capitalismo prácticamente todo el planeta. Sus desequilibrios son el comentario diario en el quehacer político de cada Estado, un mundo de relativas sorpresas como esta elección en Estados Unidos.

¿Qué es lo que con ello se intenta generar, como en este caso?: en primer lugar un proceso de cambios en el aparato económico de la sociedad. Si bien hoy en los análisis más importantes se reconoce la gobernanza, en medios de sus disputas, de los conglomerados empresariales multinacionales; en los Estados quedan los aparatos económicos nacionales, y son ellos los que dan la batalla en el primer frente de acción de los partidos políticos. Nadie ignora que son estos conglomerados multinacionales los que más aportan e imponen, en costosísimas campañas electorales y que los aparatos reaccionan buscando agradar a esas exigencias. Algo de esto hemos visto en un Partido Republicano despegado de la candidatura Trump, cuando ésta de alguna manera expresaba la voluntad del empresariado de EE.UU. de mejorar las condiciones en las que hoy lo ubica la crisis, con un Estado terriblemente endeudado incapaz de abordar necesidades elementales, más aún los apetitos empresariales. No estamos definiendo fronteras nítidas entre una cosa y la otra, porque además todo el marasmo de notas sobre el tema poco o nada contiene sobre la relación económica de Trump con todos estos mecanismos. Además, el sistema electoral de EE.UU., facilita este tipo de resultados.

Cuando los aparatos económicos nacionales sin ninguna independencia posible frente al desarrollo económico del mundo, se sienten ahogados se facilita este tipo de maniobras, en similar sentido es lo que ha venido ocurriendo, por ejemplo en Brasil, donde el retiro del apoyo del aparato económico al PT, ha dado paso a un proceso de retroceso en el que la propia burguesía se siente insegura. O el caso argentino donde los números cada vez cierran menos. Conclusión, si el marco para estos cambios ha sido «democrático» su fracaso va camino de hacer «a peligrar» la democracia, juicio que suena fuerte dicho por Dilma pero que es real, más allá, precisamente por eso, de que no haya una respuesta política viable, al menos que se pueda proyectar en el futuro.

Trump arriba a la Presidencia en medio de esta realidad, más producto de los errores del actual Partido gobernante, que a sus propios méritos e ideas que tienen un campo estrictamente acotado para llevarse a la práctica.

Acá algunas reflexiones: los errores del actual Partido gobernante son particularmente los que comenten intelectuales de primera línea en todo el mundo, en no visualizar la crisis en su conjunto y apelar siempre a soluciones paliativas –algunas veces necesarias pero que son paliativas– a los que siempre hay que agregar los oportunismos de una lumpen burguesía que en cada país tiene características propias, insaciables y con la característica de acompañar prácticamente a todo el espectro político.

En cuanto a meritos e ideas, es como pedirle a Trump que razone distinto a como razonan Macri, Temer, Rajoy o el propio Putin,… etc., etc. Tienen en común un abanico de necesidades empresariales, que les complican las propias necesidades del funcionamiento del aparato económico del Estado.

Es poco lo que gobiernos como el de Trump, si uno ve la realidad de hoy, pueden modificar, pero es una «gotita» más que acumula en una realidad insostenible, si aumenta, la preocupación por la paz porque son gobiernos que están caminando por el pretil.

El de generar la voluntad política que aborde la crisis con el concepto de que hoy la humanidad ya tiene las herramientas para superarla rápidamente, sigue estando en el debe, apenas si las insinuó Mujica en la ONU en setiembre del 2013, y luego el silencio: «de eso no se habla».

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 10 de noviembre de 2016.

Decíamos ayer…

Decíamos ayer… 1. [1]

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

En debate la rendición de cuentas central del Estado, y en ella pesa uno de los temas que la sociedad (la humanidad en su conjunto) no tiene resuelto: cómo solucionar el déficit creciente de la Seguridad Social.

El 21 de noviembre del 2007 el Instituto que orientaba el entonces senador Francisco Gallinal promovió en uno de los salones del Parlamento un intercambio sobre la Caja Bancaria, la secretaría del Instituto la ejercía la hoy senadora Verónica Alonso, que hizo la presentación de los distintos participantes, entre los que recuerdo (corro el riesgo de omisión) a Gustavo Pérez, Julio De Brum, Leomar Pastorino, Romeo Pérez y un informe económico realizado por el propio Instituto.

Como lo que dijimos en esa oportunidad (grabado y desgrabado por el inolvidable compañero Félix Duarte) sigue siendo a nuestro modo de ver cada día más válido, lo recordamos:

En primer lugar un agradecimiento al Instituto Aportes, al Senador Francisco Gallinal por esta iniciativa. Y un recuerdo, en cierta medida emocionado, para quien trabajó en su momento buscando soluciones para la Caja Bancaria. Y me estoy refiriendo a una persona, lamentablemente ya desaparecida, que fue en ese momento en que se redactó la última ley para la Caja Bancaria (CB), en el año 1994, el doctor Álvaro Carbone (Aplausos) Una persona dispuesta a lo que estamos dispuestos nosotros, al diálogo, al análisis de los problemas.

Buscando en la paz y en el acuerdo, las salidas para problemas que son graves y profundos en el seno de la sociedad, que se vienen arrastrando ya, por el término de muchos años. Siempre, en cada una de las oportunidades que he tenido posibilidad de intervenir, siempre recuerdo algo que mi padre me decía –y mi padre era carpintero, carpintero independiente, con tercero de escuela– «el que no aporta a la seguridad social es un delincuente…». Todo el mundo tiene que aportar a la seguridad social.

La anécdota de Wilson Ferreira.

Mi padre era, un hombre que vivió la crisis del año 1929, con todas sus consecuencias terribles para la sociedad. Era, de alguna manera producto de una sociedad que sentía que todo el mundo tenía que estar defendido en sus derechos. Era un hombre que se desarrolló en una sociedad donde la seguridad social era la garantía, en última instancia, de las posibilidades reales del conjunto de la sociedad. En alguna oportunidad, Wilson Ferreira fue consultado sobre las características del Uruguay. Y Wilson decía algo que tiene mucha importancia.

Contaba la anécdota de dos inmigrantes que se habían encontrado, uno que se había radicado en el Uruguay y el segundo en otro país. Y decía que en esa conversación uno decía yo me radique en el Uruguay y estoy contento porque acá, en este país, nadie es más que nadie. Y la seguridad social, la salud pública, la enseñanza pública, fueron las bases de este país que aun estamos gozando nosotros hoy. Pero nosotros tenemos una enorme deuda, porque recibimos un país en esas condiciones, pero hoy tenemos una cantidad de inseguridades.

¿Por qué nació la Seguridad Social?

Eso es grave. Para poder darles un país a las futuras generaciones, que responda a los problemas que hoy la gente tiene. Y esta deuda, queremos saldarla en el diálogo, en el análisis, en la profundidad de los problemas que tenemos por delante nosotros. En la muy documentada exposición que hacía el compañero presidente del Consejo Honorario de la Caja Bancaria, Leomar Pastorino, mostraba claramente un período relativamente corto en la historia de la Humanidad, como es principios del siglo XX y el transcurso de ese siglo.

Las vicisitudes de la seguridad social y en especial de la CB. Ahora ¿Por qué nació la seguridad social? ¿Cuál fue su origen? ¿Por qué existe una seguridad social y una previsión social? La respuesta es que eso existe porque la seguridad social fue una respuesta a la crisis producida por la primer gran revolución industrial que vivió el mundo a fines del siglo XIX y principios del XX originó en la sociedad ya organizada en clases, un ahondamiento de la fractura social. Y choques sociales brutales. Celebramos el primero de mayo, fecha de un acontecimiento trágico.

La base de aportación empresarial.

Celebramos el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, también un acontecimiento de esa naturaleza. Pero esto fue de alguna manera, marcando las características y obligando a una salida. Y hubo dos respuestas. La revolución social, entre ellas la revolución de octubre en la Rusia zarista. Y por otro lado proyectos de transformación de la sociedad sobre la base de aportación del sector empresarial a los efectos de crear un fondo que permitiera la seguridad social.

Permitiendo también el desarrollo social de la sociedad. Fue una respuesta en última instancia a la gravedad del momento. En el Uruguay un núcleo, una generación «de oro», siempre damos nombres como referencia pero no son los únicos –hay muchos nombres de gente que aportó a la vida del país– Don José Batlle y Ordóñez, Carnelli, Frugoni. Sería larga la lista. Esta gente de alguna manera forjó un país con esos equilibrios. Pero, acá no es un problema de maldad, nosotros podemos exhibir con orgullo los números de la Caja Bancaria.

El neoliberalismo desregulariza.

También de la actividad empresarial de la CB, sin tener temor en pasar un examen exhaustivo y profundo. Pero la crisis de la CB, en última instancia, y de la seguridad social no son producto, solamente, en el caso de la seguridad social general, un tema de mala administración. Hay un cambio en la sociedad moderna, hay un cambio en la actividad empresarial del mundo. Luego de la segunda guerra mundial nace lo que es, en definitiva una revolución de derecha, pero una revolución. Es el nacimiento del neoliberalismo.

El neoliberalismo desregulariza. Eso que los Estados habían creado internamente como base de seguridad social y de ordenamiento empresarial. Y empieza a desarrollarse el informalismo. Y el informalismo ustedes lo conocen. Yo le decía al Intendente de Salto, el profesor Fonticciela… «Ustedes que tienen un lugar famoso que es el Baga-shopping, tienen abuelos informales, hijos informales, nietos informales. Generaciones enteras de informalismo, que provocan en forma inevitable eso. Retrotraerlo atrás es una tarea no fácil, porque no se puede retrotraer».

Bancos controlados por la caja.

Son necesarios nuevos ordenamientos, nuevas ideas y nueva organización de la sociedad. Ese desafío la CB lo vivió con claros-oscuros. ¿Por qué? Porque la CB pudo, entre otras cosas, mantener con claridad. Si ustedes ven un informe de gestión ven, cuanto pagan las empresas, cuantas jubilaciones hay. Todo bien claro. Pero… ¿Saben una cosa? Esa realidad de la Caja Bancaria no es solo esfuerzo nuestro o de gobiernos nuestros. Es también producto de la preocupación de los grandes centros financieros internacionales.

Centros esos que no quieren que los bancos estén en una situación en la que no se puedan controlar. Esos bancos han estado controlados por la CB y de alguna manera por el Banco Central y en últimas instancias, buscaron otras formas, en este mercado de desregularización. Y hoy nos encontramos, con que luego de un período complejo, duro, en que nosotros hemos estado en forma permanente buscando que se analice esto, porque no nos consideramos parte de un problema. Nos consideramos parte de la solución al problema.

Se necesita una ley de bancarización.

Nosotros, que hemos estado buscando la solución, por todas las formas hemos estado analizando, para el caso de CB, dos elementos sustanciales. La ampliación del campo afiliatorio y un impuesto a la actividad bancaria, que ya existió en la CB cuando fue fundada. Y hoy, a consecuencia de que hemos tenido respuesta del Poder Ejecutivo y eso es un hecho positivo, podemos señalar que de repente se demoro, pero hoy tenemos respuestas. El gobierno ha dado un paso que, para nosotros es gigantesco. ¿En qué consiste?

Creo que el IVA se evade en un 40%.

Consiste en tomar a casi todas las empresas que realizan actividad financiera y brindar información a la CB para que se analice su incorporación a la CB. Este es un paso que significa, entre otras cosas, regularizar una actividad que va a obligar a análisis muy profundos. Porque eso no se puede hacer sin, por lo menos, una ley de bancarización. Y analizar porque se ha ido desregularizando esa actividad. Y porque además, esto no se puede hacer dentro de un sistema empresarial, en el país, que sigue desregularizado.

Donde se admite por parte de las fuentes oficiales, que más de un 40 % de actividad informal y donde se admite que la principal fuente de ingresos al país en los impuestos, como el IVA, tiene más de un 28 % (creo que está por encima del 40 %) de evasión., Es decir, nosotros podemos regularizar la CB, podemos tirar para adelante, podemos encontrar soluciones transitorias, pero…¿que nos queda después de todo esto? Que nosotros podamos seguir navegando. El problema sigue siendo lo que viene detrás de nosotros.

La sociedad incrementa su fractura.

La preocupación de que les dejamos a los que vienen detrás de nosotros. Y hoy nosotros, en ese terreno, podemos decirles que siendo parte de la solución, nosotros vemos como una de las grandes salidas para la sociedad, la necesidad de discutir un sistema impositivo basado en el movimiento de los capitales. Que no es un problema que el Uruguay pueda hacer solo, separado del resto, pero principio tienen las cosas. Y es necesario encararlo, porque este sistema de seguridad social que tenemos, se nos destruye.

La sociedad aumenta su fractura, ahonda sus divisiones y sus problemas, que hoy tiene. Y para abordarlo es necesaria esta audacia. La audacia necesaria de poder analizar profundamente, donde están los elementos que permitan concentrar en manos de la sociedad, los elementos de desarrollo que permitan lograr los equilibrios, que hoy no existen en el seno de la sociedad. Es un desafío enorme. Y es un desafío enorme que yo insto a los legisladores, de todos los partidos, a discutir y analizarlo en profundidad.

El dólar achica los plazos.

Nosotros podemos discutir eventos electorales, pero por encima de los eventos electorales, está la necesidad de encontrar salidas a los problemas que están planteados. Hoy podemos mostrar que el tema de la CB es relativamente sencillo a pesar del agudo déficit del Instituto. En este momento la CB está en un entorno entre los 50 y los 60 millones de dólares de déficit. Y al hablar de dólares debemos preocuparnos a cuanto está la cotización hoy. En la medida que se achica el valor del dólar, moneda en que la CB tiene sus reservas.

También se achica el plazo en el que la CB podrá pagar sus obligaciones. Y este problema y esta preocupación tienen también que estar en manos de los sectores políticos. Y el análisis político del problema. El ingeniero Juan Grompone, entre sus varios libros, tiene una obra monumental, que se llama «La danza de Shiva» Explica ahí que en toda la Historia de la humanidad siempre se han ido haciendo cosas más grandes. Y dice que todas estas cosas más grandes que se van haciendo, tienen límites.

¿Q nos plantean hoy los jubilados?

Por ejemplo, el acelerador de la materia puede tener el límite del planeta, pero no más grande. El tema de la seguridad social, nosotros siempre lo enfocamos con la mentalidad nacional. Con el enfoque nacional. Y cuando hoy se desequilibra en forma fundamental por problemas externos o internos, nos cuesta ubicar este problema en el marco general. Días pasados recibíamos en el seno del Consejo Honorario de la CB la delegación de una maderera que, creo, era de Portugal. Les planteamos sobre la seguridad social y la forestación.

Y nos decían que… «el problema no es de ustedes, el problema es universal, eso está planteado en todos lados.» Ahora, nosotros acá en este pequeño país… ¿Podemos aportar soluciones? ¿Desde la CB lo podemos hacer? ¿Qué nos plantean hoy los jubilados? Ah, yo tengo que resolver el problema hoy. ¿Cobramos el año que viene o no sigo cobrando? Y es un tema complejo a resolver, pero yo no creo que llegue la sangre al río, en lo que tiene que ver la continuidad del pago de las prestaciones.

La tecnología fija sus pautas.

El problema es como, de que manera se soluciona Y a eso tendremos que abocarnos, de alguna manera, todos para encontrar las soluciones. Estas pistas que he intentado dar aquí, modestamente, son para mi las pistas sobre las que hay que trabajar para transitar en el futuro. Podemos llegar en forma transitoria a acuerdos, a lograr soluciones transitorias pero el problema es de aquí para adelante, para las futuras generaciones, brindarles a los que vienen detrás de nosotros la posibilidad real, que tuvimos nosotros en su momento.

Y nuestro agradecimiento a las anteriores generaciones va a estar dado, en última instancia por nuestra capacidad para brindar salidas para el futuro. Hoy decía Leomar que cuando se fundó la CB el impuesto a los movimientos de capitales, era complejo de recaudar. Hoy ya no es así. Y no es así, entre otras cosas., porque el adelanto tecnológico en el mundo, va fijando pautas que es muy necesario que estén al servicio de la sociedad. Hoy, las multinacionales saben más de nosotros que nosotros mismos.

Terreno en que debemos construir.

No estoy cuestionando eso. Lo que estoy diciendo es que la sociedad tiene que tener elementos democráticos para controlar el movimiento económico. Que no es posible que esta concentración empresarial que existe en el mundo disponga de soluciones o de salidas y que muchas veces las ha dispuesto mal y ha solucionado sus problemas críticos con la guerra, como ha sido en todo este último período. Somos hombres de paz y predicamos la paz y buscamos salidas en un ambiente de paz. Es el terreno en que hay que construir este control empresarial.

En EEUU en este momento, se ensaya un sistema, por medio del cual, cuando uno va al Supermercado, no pasa el carrito y sacan los artículos y se leen en un lector. Cada artículo tiene un chip, Pasa el carrito delante de un visor y del otro lado sale la factura. ¿Cuánto puede eso demorar en llegar acá? Antes –lo dice Grompone– podía demorar diez años, 15 años. Hoy los avances tecnológicos ya están acá. Y la actividad económica ya no se hace para stock, se hace sobre la base de la colocación real.

La gente no es el problema.

Ahora, esos elementos… ¿No pueden permitir un control de los movimientos de capitales que sirva como base impositiva para que la sociedad organice fondos de desarrollo y tenga un equilibrio. En 1925 los fundadores de la CB eran premonitores. Estaban dando la pista por donde podía ir la cosa. Hoy tenemos que encontrar la manera de analizarlo. Y lo digo porque esta reunión tiene un plano político. Y tenemos que hablar con cabeza abierta. Dar elementos para poder progresar y desarrollarnos. Teniendo la base artiguista, que tenemos todos.

Además teniendo la base seregnista que en mi caso considero que es una de las bases de formación, tenemos que lograr a través del consenso el diálogo, el debate a fondo de los problemas para reencontrarnos, junto a lo mejor del mundo que existe y que discute este problema, sin todavía encontrarse las soluciones necesarias. Nosotros somos parte de la solución. La gente no es el problema en el mundo, la gente es parte de la solución, sin la gente no va haber soluciones. Y estamos dispuestos a colaborar para una salida eficiente en ese sentido. Muchas gracias.

Miércoles, 21 de Noviembre de 2007.
Jorge Aniceto Molinari.

[1] Tal vez recurramos a este estilo para recordar la historia de nuestros planteos.

Conferencia: «Un proceso justo y transparente del problema de la deuda externa».

Conferencia: «Un proceso justo y transparente del problema de la deuda externa».

ATTAC. Justicia económica global. Logotipo.Expositores: Dr. Pedro Morazán y Ec. Jürgen Kaiser. Comentaristas: Diputado José Amorín Batlle, Senador Enrique Rubio, Jorge Molinari por ATTAC-Uruguay, Gustavo Bernini y Cr. Julio Fornaro por AEBU. Moderadora: Diputada Margarita Percovich.

Auspician: Presidencia de la Cámara de Representantes, FESUR, AEBU y ATTAC-Uruguay.

Martes, 29 de octubre de 2002.

Jorge Aniceto Molinari.(Reproducimos la intervención de Jorge Molinari por ATTAC, que en esta oportunidad consistió en un comentario leído).

Luego de la exposición de los distinguidos catedráticos Pedro Morazán y Jürgen Kaiser, atendiendo además a lo que ellos han estado difundiendo en distintas publicaciones; y agradeciendo a la Presidencia de la Cámara de Representantes, a FESUR, a AEBU, como integrantes de ATTAC-Uruguay, queremos comentar algunos aspectos, que a nuestro entender son sustanciales para comprender el difícil momento actual.

Hay elementos centrales que están a consideración:

  1. El crecimiento exorbitante de la Deuda Externa y las crisis que esta situación genera.
  2. Las importantes experiencias históricas sobre la materia, fundamentalmente las deudas y los planes vinculados a ellas, luego de la Segunda Guerra Mundial, y aunque las soluciones actuales no van a ser iguales, deben recoger las enseñanzas –buenas y malas– que esas soluciones dejaron.
  3. Recoger experiencias a nivel nacional de países como EEUU, a través del capitulo 9 del código de insolvencia. Tratado que ampara, también internacionalmente, a sectores desprotejidos a la hora de atender los efectos contractuales que generan entre otros elementos precisamente la insolvencia.

También nosotros tenemos una experiencia legal interna; son temas sobre los que tendremos que estudiar, trabajar y aprender para incorporarnos a los planteamientos que ya se están realizando en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional y con el Banco Mundial.

Y nosotros agregaríamos algunos elementos más. Por ejemplo lo que tiene que ver con las condiciones impositivas internas a las que están sometidos los países deudores. Asociado esto con la crisis fiscal, que apremia la necesidad de recaudación, el aumento constante de la informalidad, y el manejo del signo monetario como un instrumento que genera subsidios indiscriminados, ya sea a las importaciones o a las exportaciones, según se incline la balanza –pero siempre a favor del que tiene más poder económico–, y el deterioro del nivel de vida de los sectores medios y bajos de la sociedad que no tienen sus recursos vinculados al dólar.

El tema del arbitraje es de una enorme importancia conceptual. Con esto, ¿qué queremos decir?: que más allá de encontrar elementos instrumentales, que los hay y que nuestros distinguidos disertantes tienen experiencias muy valiosas, el tema de la insolvencia es de tal magnitud que obliga a su tratamiento prioritario.

El solo hecho de tener un ámbito donde analizar, las causas, el origen de la insolvencia, es de por si relevante.

E insistimos en hablar de «insolvencia» porque de eso se trata en esta crisis. Y asociada a la insolvencia, como una sombra la corrupción. Así tenemos dos asociaciones de ideas fundamentales:

  1. Insolvencia-corrupción.
  2. Arbitraje-transparencia.

Para nosotros se repite a nivel universal, con estas consecuencias que estamos analizando una situación que a fines del siglo XIX y principio del XX, se dio con la revolución industrial.

Fundamentalmente en países que se estaban desarrollando vertiginosamente, el efecto de esta revolución, la acumulación acelerada de capitales, que permitía a los empresarios participar activamente en la feroz competencia desatada, originaba por otro lado un agravamiento insostenible de los enfrentamientos sociales.

Para cada capitalista la explotación feroz de sus trabajadores era la contracara necesaria para la competencia que desataba la revolución industrial.

¿Qué surge entonces frente a este desafío?: por un lado el crecimiento de las corrientes ideológicas que reivindicaban la liberación de los sectores explotados y por otro las ideas en torno a buscar una salida que permitiera atemperar esos enfrentamientos, y solidificar el estado nacional.

A esta última tesis se afilió Alemania, como otros países en pleno desarrollo industrial, a través del gobierno de Bismark. Señalamos hechos, no hacemos un juicio de valor que no corresponde a este comentario. Hay numerosas referencias a que esto fue el origen de la seguridad social. Sobre el aporte de las empresas –sin interferir en la competencia– se asignaron recursos destinados a atender las acuciantes necesidades de la sociedad.

En el Uruguay –en los marcos nacionales– esta política se transformó en leyes con el trabajo político y social de una generación, que entre otros, encabezó don José Batlle y Ordóñez.

Lo que viene después es otra historia; los enfrentamientos entre naciones, crisis bélicas impresionantes para resolver estos enfrentamientos y las salidas que la humanidad encontró para los endeudamientos bélicos. Endeudamiento que ha merecido el detenido análisis tanto del Dr. Morazán, como del Ec. Kaiser, para extraer enseñanzas para la situación actual.

Hoy estamos en otra etapa; a la que se llegó fundamentalmente por el desarrollo económico, predominando en el plano ideológico las concepciones neoliberales. Las empresas tomaron una proyección multinacional; y el derrumbe de las barreras nacionales significó también el derrumbe de la seguridad social de cada uno de los países, particularmente de los más pobres, donde va muriendo el aporte empresarial a la misma, generando una brutal contradicción: cuanto más recursos se necesitan, es cuando más escasean.

El mundo asiste hoy a permanentes corrientes migratorias, al crecimiento de la informalidad, a la marginación social, a nuevas formas empresariales comandadas en forma creciente por los centros financieros internacionales que aumentan su poder y en consecuencia deciden el destino de millones y millones de seres humanos.

Un hecho que últimamente ha impactado; es la pérdida de ahorros por parte de ciudadanos comunes frente a la crisis financiera; y no estamos hablando solamente de Uruguay, Argentina, sino también de la pérdida de ahorros, de fondos de pensión, a través de Enron, y otras situaciones fraudulentas, en el seno mismo del mayor desarrollo capitalista.

Frente a estos hechos la respuesta a través –no sé si es correcto llamarlo así– del keynesianismo de guerra a la grave recesión que afecta a países como EEUU; agrava aún más la situación de los sectores más desprotejidos. Tampoco esta idea es nueva, y una vez más se recurre a la guerra y a la industria de guerra para resolver las crisis.

Y por si esto fuera poco el premio Nobel de economía Joseph Stiglitz, advierte sobre peligros de inestabilidad financiera en el propio EEUU, y la posibilidad de una corrida en los depósitos bancarios1.

Todo lleva a la necesidad del ARBITRAJE, y en ello estamos pensando, cuando propiciamos la aplicación de un impuesto o tasa a las transacciones financieras a nivel universal. Y lo pensamos además apostando a la gente, a la aplicación en beneficio humano de todos los adelantos que la revolución técnico-científica ha proporcionado.

Cuando el ex-ministro Cavallo –en la Argentina– recurrió al instrumento de la bancarización como uno de los medios de recaudación fiscal; muchos lo apoyaron porque vieron un medio para combatir uno de los males de estos países, la evasión y la elusión impositiva. Pero no se podía bancarizar para impedir la informalidad de un sistema productivo en plena crisis.

Esto no descalifica la necesidad de la bancarización; sino que para bancarizar –entendiendo por ello el llevar a toda la sociedad los adelantos de la organización empresarial– es necesario empezar por la cabeza, y esto es nada más ni nada menos, que lo que proponemos cuando hablamos de un impuesto o tasa a las transacciones financieras a nivel universal.

***

A esta altura del comentario no queremos eludir la responsabilidad de marcar la necesidad de un debate.

Por lo general nuestros amigos europeos –pero no sólo ellos– ven la llamada Tasa Tobin como un instrumento de equilibrio del sistema financiero. Reconocemos que esa fue la idea inicial de James Tobin, pero nosotros insistimos en ir más allá y para ello hacemos una comparación histórica: el nacimiento de la seguridad social a nivel nacional a fines del siglo XIX –particularmente en Alemania– y la necesidad hoy de aplicar este criterio a nivel universal.

En el aspecto instrumental el arbitraje necesariamente debe recurrir a las mejores experiencias de la sociedad humana. Se multiplican en el mundo las instituciones que tratan a todo nivel cada una de las situaciones críticas; en el campo de la salud, de la enseñanza, de la ecología, del trabajo, del medio ambiente, de la preservación del patrimonio histórico de la humanidad.

Se necesita entonces la voluntad política para avanzar y profundizar en democracia, porque no es otra cosa el coordinar la acción efectiva de todas estas experiencias.

El concepto de arbitraje es el que da nacimiento a las Naciones Unidas, a la UNESCO, a la OIT, a la Organización Mundial para la Salud, etc. etc.

Como a fines del siglo XIX, hay que decidir políticamente tomar los recursos del lugar en donde estos se vienen concentrando aceleradamente; y a partir de esas premisas extender hasta los últimos rincones del planeta el fruto del trabajo humano, respetando las más sanas costumbres y tradiciones que la humanidad ha ido generando en el transcurrir de los siglos.

De no hacerlo así, la gravedad de la crisis, profundizará los daños irreparables contra los seres humanos, la ecología, el medio ambiente…

Un capítulo aparte merecería el tema de la unidad monetaria; tal vez sería por sí solo tema de un seminario. Sobre todo para nosotros que vemos día a día decrecer nuestro nivel adquisitivo por la depreciación de nuestro signo monetario.

Los acuerdos que dieron origen al Fondo Monetario Internacional, merecen ser revisados. Podría ser ésta, una etapa más madura del arbitraje. Para nosotros es urgente. Como diría nuestro José Artigas: «la causa de los pueblos no admite la menor demora».

Tal vez no esté lejos el día en que la humanidad así como tiene una unidad de medida y de peso universales, también la tenga a nivel de la medida monetaria.

La tarea de nuestros visitantes, nos da una renovada esperanza, en soluciones a todos estos temas.

Unámonos para poder decir adiós a las armas. Porque un mundo mejor es posible.

Muchas gracias.

Jorge Aniceto Molinari.


Nota:

1El País de Madrid, domingo, 13 de octubre de 2002.

Jaime Pérez

Jaime Pérez.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Compañeros se agrupan con el objetivo de homenajear a quién en vida fuera un extraordinario ser humano.

Mi aporte en este sentido es dar a publicidad lo que dije en la interna del Partido Comunista en oportunidad del duro debate interno que determinó su renuncia y una dolorosa fractura.

Intervención realizada en el seccional bancario del Partido Comunista el 3 de septiembre de 1991 por Jorge Aniceto Molinari.

Esta intervención fue realizada en el seccional bancario del Partido Comunista el 3 de septiembre de 1991 previa a la realización del Comité Central del Partido Comunista que analizara la carta del camarada Jaime Pérez del 1 de setiembre de 1991. El inicio de la grabación se realiza ya en el curso de la intervención, ya iniciada esta, por lo tanto falta la primera parte que refiere a la necesidad de construir la dirección revolucionaria en el país. Esa necesidad de construir la dirección revolucionaria partía en toda una etapa de la vida del Partido en que el problema cardinal de la revolución uruguaya era la construcción de un gran Partido Comunista. Consigna que hoy está superada por los hechos y se plantea la necesidad de la construcción de la dirección revolucionaria como el problema cardinal de la misma, siendo el rol del Partido Comunista insustituible en la construcción de dicha dirección. Luego viene el análisis pormenorizado de la carta del camarada Jaime, todavía no había sido analizado el tema del referéndum posteriormente tomado en el comité central.

La Unión Soviética y los Partidos Comunistas.

(…) todas las explicaciones a los problemas del Partido han tenido hasta ahora explicación nacional, pero por primera vez el Partido comienza a darle explicación de sus problemas en los problemas internacionales. –Particularmente los análisis sobre la Unión Soviética–. Y esto cuesta enormemente por que Luisito lo decía hoy: muchos camaradas, muchos camaradas han ingresado al Partido , han venido al Partido sobre la base de lo que fue la Unión Soviética. De lo que significó y de lo que significa la Unión Soviética hoy. Eso es absolutamente legítimo porque la Unión Soviética fue la primer revolución socialista triunfante en toda la humanidad. Es absolutamente legítimo que los camaradas que vinieran, vinieran por esa situación. El problema que eso no era totalmente exacto., totalmente claro o totalmente justo. Porque el proceso de la Unión Soviética exigía discutir que había pasado en la propia Unión Soviética. Cual eran sus enseñanzas y cual era su profundidad. El partido hasta el día de hoy no discutió el proceso de la Unión Soviética. Pero tampoco es problema del Partido, los soviéticos tampoco discutieron el proceso de la Unión Soviética.

En la Unión Soviética no existe historia de la revolución.

En la Unión Soviética no existe historia de la revolución. Los jóvenes soviéticos en las escuelas, en los liceos no saben lo que fue la revolución rusa. Nunca jamás se les enseñó lo que era la revolución. Y el sumun de la degradación en cuanto a la historia de la revolución fue la historia resumida del año 37 –Sería bueno que los camaradas lo leyeran, y los camaradas van a ver que el libelo de Cavia que fue uno de los elementos de ataque al artiguismo es un poroto– un bebé de pecho frente a las porquerías e inmundicias que dice esa historia de la revolución rusa editada en el año 37. Muchos compañeros dirían esto es producto de un loco de un demente, porque es la aberración más grande que se conoce escrita y determinada como historia oficial de un país.

Pero esa realidad que nos provoca hoy.

Pero esa realidad, ese problema concreto de no conocer la historia, de no saber que pasó, de tener grandes complicaciones en relación con eso, hace que los camaradas hoy se encuentren desnudos frente a ese problema. Nos encontramos todos desnudos frente a ese problema, porque todos de alguna forma hemos idealizado de alguna forma, entrado en contradicción, no saber cual eran los procesos y de que forma se dieron.

La ideología.

El camarada Jaime al inicio de su carta dice, hasta el día de hoy hemos seguido puntualmente lo que ha dicho la Unión Soviética, es real, es la primera autocrítica profunda, luego de la autocrítica que Arismendi hizo en el XXI Congreso. Lo hizo como un enunciado profundo, más tendiente a que la gente viera que había más cosas que incluso no las podía decir o no tenía fuerza, o no tenía todavía bases como para poder decirlas pero que evidentemente iniciaban la necesidad de una discusión más profunda. Yo creo que en ese aspecto el documento de Jaime es un documento valiente, en el sentido de romper el hielo, salir a hablar de la historia, salir a decir esto creímos que fue así, fue así, pero resulta que no es así. Cometimos tales o cuales errores. Pero el problema del documento de Jaime es que no es un documento ideológicamente riguroso. Contiene errores ideológicos. Me atrevo a señalarlo así. Y uno de los errores ideológicos que contiene este documento, es el famoso hecho de si la ideología está o no afectada. El día domingo el camarada Edgar Lanza –por el cual yo siento un enorme respeto– y lo considero un valioso camarada de la dirección del Partido dijo en CX30 en una polémica en la radio, que la revolución de octubre tenía un tumor adentro, es decir la famosa concepción de que la ideología fue golpeada que la ideología fue afectada ahora va a la otra concepción que va unida a esa: la revolución tenía en su seno algo que después determinó que saliera a concepciones erróneas. La concepción de la revolución dio nacimiento a concepciones erróneas. Esto tiene cierta lógica, Gatto lo dice con toda claridad, la concepción del marxismo-leninismo lleva a la dictadura del proletariado, lleva al partido único y lleva a concepciones burocráticas lleva a la deformación, lleva al ordeno y mando.

La ideología y Rosa Luxemburgo.

Lo dice con una claridad absoluta. Laguarda en la discusión en canal 5 lo dice con más cuidado. Dice no se respetaron los aspectos señalados por Rosa Luxemburgo. Y los aspectos señalados por Rosa Luxemburgo son de una enorme profundidad desde el punto de vista político. Claro el partido nunca estudió seriamente a Rosa Luxemburgo, ni siquiera estudió la polémica de Rosa Luxemburgo con Lenin y Trotsky, jamás estudió esa polémica. Ahora Laguarda señalaba en canal 5 y coincidía con Gatto en esto de que Lenin había desechado la Asamblea Constituyente en 1918 para la cual los bolcheviques tenía el 25% de los votos. Claro se olvidó de un pequeño detalle: la Unión Soviética estaba invadida por 18 naciones y estaba en plena guerra civil y se estaba construyendo el ejercito rojo en medio de una situación de hambruna de crisis espantosa. Sería muy bueno leer Terrorismo y Comunismo, un libro de Trotsky que analiza estos terribles momentos –hubo actos de canibalismo–. Recordar que el Ejercito Rojo se construyó con su comando en un tren que recorría todos los frentes de la Rusia, e iba construyendo la dirección del ejército rojo. Ahora cuando los camaradas llegan a esa conclusión: la teoría está equivocada, da engendros equivocados, es fundamentalmente por una razón política, de que no confrontan la teoría con la realidad. Si no conocen la historia de la revolución, no la pueden confrontar con la realidad. No hay una confrontación idea-revolución. Porque si se confrontara la idea con la realidad habría que ver que pasó. Confrontar cuales fueron los hechos históricos, que política, que necesidades, no se hace eso y entonces entra la desubicaciòn de los camaradas. Porque ahora el problema ya no es Stalin, el problema es Lenin, el problema es Marx. Marx llamaba a la insurrección, dice: proclamamos ante todo el mundo que nuestra revolución es una revolución violenta. Lo dice Marx al terminar el Manifiesto Comunista, dice ¡proletarios de todos los países unios!. Entonces comienza toda la revisión, de toda la concepción. Esto nos conduce a una situación crítica, tremendamente crítica. Insisto yo creo que es un documento valiente, que plantea cosas que son positivas desde ese punto de vista, pero que ideológicamente contiene errores. Esto desde mi punto de vista, modesto punto de vista y si los compañeros pueden demostrarme que no es así, que es un documento ideológicamente firme, yo no tengo inconveniente en admitir que me equivoque.

El enfoque de otro camarada.

Por supuesto que junto con ese documento de Jaime aparece el día viernes, un documento en La República de un camarada, Banina del seccional Che del Partido. Y en esta situación es muy importante la carta de Jaime como la del último militante del Partido que sale a la opinión pública y da un documento. Son todos importantes, y son todos documentos que hay que estudiar y disecar. Y yo esta carta la tomo como de un enorme valor y digo que desde el punto de vista ideológico es más audaz que la carta de Jaime. Es más profunda la autocrítica que hace Banina, y porque además conozco a Banina que interviene en los plenarios con dureza con un actitud agria, un compañero que muestra por todos los medios que lo que dice lo siente, que tiene honestidad en sus planteos y que además es la situación que vive el 100% del Partido. Que quiere meter el problema arriba de la mesa.

La línea de la carta de Banina.

Yo comparto la línea de la carta de Banina «carta de una liquidación anunciada». Esta carta me sirve para analizar algunos temas y comparar con la carta de Jaime, y tocar algunos aspectos más profundos todavía. Y aquí le voy a pedir disculpas al camarada Diego porque voy a utilizar una opinión que el me dio para hacerlo colectivo. Para analizarlo colectivamente. No porque sea una crítica al camarada, sino porque lo que el me planteó me dio la pista de que muchas veces no somos claros en nuestros planteos.

Y que aveces leemos cosas y no entendemos lo que leemos. Que yo creo que fue lo que le paso al camarada y muchas veces me pasa a mi. Y es lo siguiente: el otro día me dice: vos dijiste que en el análisis de un texto de Lenin, de una traducción de Massera de un francés –aparecido en La Hora Popular ahí se demostraba que el socialismo podía retroceder, entonces yo ahí abrí los ojos. Si claro que dije eso. En este artículo se dice lo siguiente: –este artículo es formidable aunque yo pueda tener discrepancias con el francés este o enfoques diferentes, pero es un artículo muy importante y hay que estudiarlo. Entonces cual es el problema y que era lo que me preguntaba Diego.– Esta clarísimo, si ahí Lenin dice que la dictadura del proletaria puede caer si los sindicatos no tienen independencia y no hay control obrero.

Lenin y la dictadura del proletariado.

Claro seguramente Diego buscaba una frase donde dijera el socialismo puede retroceder, –y que te parece– si Lenin dice que puede caer la dictadura del proletariado. Y efectivamente lo dice así.

Cuando Lenin polemiza con Trotsky, este que había dirigido el ejercito rojo durante tres años en el tren famoso, cuando llega a Moscú se encuentra con que la producción había caído, porque los índices eran brutales. Entonces influenciado por el peso y el éxito del ejercito rojo, había derrotado a la invasión en Polonia incluso, dice militaricemos el trabajo –y actúa incluso en forma fraccional– y Lenin lo critica ya que plantea la militarización del trabajo. Lenin dice ese no es el camino, el camino es la independencia de los sindicatos, el control obrero para defender la dictadura del proletariado. Ahora Trotsky entiende esto y se autocrítica de su posición y se suma a la posición de Lenin. A pesar de todo Lenin mantiene una critica a Trotsky que es muy valiosa sobre su actitud administrativa en algunos casos. Que tendía a resolver de esta manera problemas políticos. Claro que estas dos cabezas en su nivel político estaban muy por encima del conjunto del comité central. Trotsky era después de Lenin el dirigente más destacado, y que en los últimos tiempos de Lenin hay una búsqueda de conectarse con Trotsky que no lo pudo hacer.

Una de las cosas que hizo Stalin en los últimos meses de vida de Lenin fue rodearlo e impedir su comunicación con los restantes integrantes del comité central.

Se confunde stalinismo con socialismo.

Ahora este elemento central de una enorme importancia de si podía o no caer la dictadura del proletariado, planteada en este texto es lo que no se entiende en la dirección del Partido, y no se entiende en muchos camaradas, es decir que es lo que no se entiende. El camarada Jaime confunde stalinismo con socialismo; lo que hubo en la Unión Soviética en todo este periodo fue stalinismo no socialismo. Ahora podía haber socialismo. Era inevitable que hubiera stalinismo. No era inevitable, pero no podía haber socialismo. Y eso es lo que ha costado enormemente comprender. Porque no es posible el socialismo en un solo país; no está planteado por Marx, ni está planteado por Lenin, y la concepción del socialismo en un solo país es una concepción nacida con la burocracia, que no tiene nada que ver con la vida, con la realidad.

Por que sería absurdo, estúpido, idiota plantear que en el Uruguay vamos a construir el socialismo sobre la base del triunfo del Frente Amplio, porque triunfe la revolución socialista, ¡No!, si estamos dependiendo economicamente, absolutamente de todas las partes del mundo.

La razón de la política de Lenin.

Ahora también sería estúpido no largarse a realizar una tarea sobre la base de la conducción de la clase obrera para ir construyendo las bases que permitan a un Estado Revolucionario, los elementos necesarios para avanzar hacia la sociedad socialista, que es lo que hizo la revolución de octubre. Cuando la burguesía fue impotente para resolver el problema de la guerra. La socialdemocracia se alió con un política chovinista a los sectores más podridos de la burguesía y del imperialismo europeo, cuando la socialdemocracia traicionó al movimiento obrero, el leninismo, Lenin la III internacional, rompieron con esa concepción, ligados a quienes como Carlos Liebknecht y Rosa Luxemburgo en Alemania que fueron asesinados en el año 18, rompieron con la política guerrerista del imperialismo y plantearon la política de paz, rompieron con el chovinismo, rompieron con la socialdemocracia y llevaron la clase obrera al poder en la Rusia zarista en la Rusia en esos momentos de Kerensky, ¿para qué? para construir el socialismo ¡No! Para construir un Estado Revolucionario que iniciara el camino al socialismo esperando la reacción en Europa de la clase obrera europea y en otras partes del mundo como inicio de la revolución socialista mundial; pero no como el triunfo del socialismo en un solo país. Ahora eso no está comprendido por la dirección del Partido y no está comprendido por el partido, nunca ha habido un discusión profunda de estos temas Entonces el camarada Jaime –en su documento– dice esta es la realidad del socialismo, el socialismo ha sido derrotado, la ideología ha tenido errores y yo creo que no es así. Yo creo que eso es equivocado. Y con respecto a la carta de Banina, es mucho más profunda porque Banina habla del triunfo del stalinismo. Claro Banina dice cosas que son producto del desconocimiento de la revolución rusa.

¿Qué fue Stalin?

Stalin fue un táctico excepcional –lo describe así Banina–. Dice en todos los planos fue un táctico genial y la generalización teórico estratégica la usó como un mero justificativo. ¿Qué fue Stalin? Cual fue el rol, el papel y como surgió. Stalin fue un buen bolchevique. Un excelente bolchevique, cumplió tareas de una enorme importancia, pero fue un mal dirigente .Nunca comprendió su rol de dirigente y fue un dirigente mediocre, que no tenía idea no tenía posición pasaba inadvertido en la dirección del Partido. Pero era un militante que cumplía con todas las tareas. No solo con todas las tareas, cumplía abnegadamente con ellas, y tenia una cantidad de defectos personales y características como las tenemos todos, no era un extraplanetario.

La burocracia no la formó Stalin, no la creo Stalin. La burocracia se fue generando en función de una situación social como era la revolución y frente a las dificultades reales concretas que la revolución tenía. Ahora la burocracia necesitaba a alguien y a quien iba a buscar la burocracia de cabeza. Tenia que ser alguien que fuera bolchevique y que tuviera historia, y Stalin fue el medio, un mediocre que encabezó a la burocracia, pero Stalin no creo la burocracia, es lo que alguna gente cree, que Stalin dijo vamos a crear el Estado Burocrático, ¡no!

La burocracia ya existía.

La burocracia existía de antes. Lenin dice en un texto «había solo dos ministerios en los cuales no había burocracia: el de relaciones exteriores y el ministerio de guerra», por rara casualidad por los dos había pasado Trotsky. En esos dos ministerios no hay burocracia, en los otros ministerios es espantoso. Está todo el aparato del Estado y no se puede hacer nada, se traba por todos lados, y si claro: fue así. La clase obrera era pequeña además. La relación de la clase obrera con el conjunto de la población era muy pequeña y los mejores obreros murieron en la guerra. Peleando al frente, murieron en las principales tareas que los bolcheviques estaban planteando. Cuando muere Lenin, cual fue la primera medida que toma Stalin? La apertura del Partido, abre las puertas de par en par y quienes ingresaron. A ingresaron los que estaban en el aparato burocrático de la economía en los centros neurálgicos de la economía. Vychinski,… ¿cuando ingresan? ¿Como ingresan? ¿Los que son capos después del 24 para adelante cuando ingresaron? Antes o después de la revolución de octubre, a no ingresaron después. En la revolución de octubre no estuvieron. Ahora esos fueron desplazando en un proceso lento y complejo a la dirección de octubre y la fueron liquidando. Eso significa que el proceso fue una cosa lineal, vertical, no fue un proceso largo complejo de errores de avances de retrocesos y hay que analizar en esa época la historia de la conducción de la III Internacional, la derrota de la revolución china, la derrota de la revolución alemana, el rol de la III Internacional en la revolución española.

El rol de la III Internacional en la revolución española.

El principal dirigente que participó en la dirección del asalto al Palacio de Invierno, Antonov-Osenko, fue el director de la brigadas internacionales en España, cuando volvió a la Unión Soviética lo fusilaron. Andrés Nin fue el principal dirigente de la revolución española cuando fue a la Unión Soviética lo fusilaron. Nunca se discutió a fondo la historia de la revolución española. Apareció como un problema de tendencias, de luchas, de fracciones, de discusiones. Fue enorme el heroísmo de los comunistas no está en discusión eso. Pero fue espantosa la conducción de la revolución española como lo fue la de la revolución china de 1927, como lo fueron una cantidad de procesos que se dieron en esa etapa, y como fue la concepción del socialfacismo, como fue la división que se produjo en Alemania que permitió el triunfo del nazismo, para los comunistas el principal enemigo era la socialdemocracia, no eran los nazis. Y mientras tanto el fascismo venia surgiendo. Es como si nosotros hoy en la Asociación de Bancarios dijéramos nuestro principal enemigo no es Ramón Diaz, es Juanjo Ramos. Casi nada lo del ojo. Y eso fue lo que pasó en Alemania en todo ese proceso. Además en esa situación hubieron cosas como esta: hubo dirigentes muy importantes como Bujarin que ayudaron a Stalin o como Kamenev y Zinoviev. Kamenev y Zinoviev luego dijeron: cometimos el segundo gran error de nuestra vida. El primer gran error fue no haber apoyado la insurrección de octubre y el segundo error es haber servido de punto de apoyo para la política de Stalin. Y otro dirigente de gran importancia que era Bujarin, cometió errores impresionantes, como lo del socialismo a ritmo forzado que dio bases para la colectivización forzosa, luego dio marcha atrás, pero ya era tarde. Leer las crónicas de los arrepentimientos, y cada una de las cosas que dijeron los camaradas que fueron fusilados, es de terror, es impresionante todo ese periodo.

Esto nos lleva a otra conclusión, más profunda incluso; que es la siguiente: y yo creo que hay que poner especial atención en esto porque son los problemas que están planteados al día de hoy.

Grandes acontecimiento históricos: la revolución francesa de 1789.

La revolución francesa de 1789, incorporó a toda la humanidad la concepción de libertad, igualdad, fraternidad, los derechos humanos, pero fundamentalmente la división de poderes. Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y Poder Judicial. Ese era el marco para desarrollar la burguesía. Claro la revolución francesa no se propuso el desarrollo de la burguesía, la revolución francesa se propuso dar contenido a los derechos humanos, dar contenido a esas tres características fundamentales o cualidades o principios fundamentales, claro después el instrumento la forma económica de desarrollo fue lo que permitió el desarrollo burgués, no porque se lo propusiera sino porque la burguesía era una clase revolucionaria, había revolucionado absolutamente todo, había unido la producción, no separaba a los hombres en función de su raza o que eran de sangre azul, sino que desarrollaba las capacidades de producción, y de ahí en adelante la revolución francesa inundó el mundo, la revolución norteamericana fue sobre la base de la revolución francesa, el artiguismo fue sobre la base de la revolución francesa; toda la humanidad esta regada, impregnada de lo que fue la revolución francesa. Todavía la Federación Autónoma de la Carne a veces sale con La Marsellesa, y La Marsellesa tiene todo un significado para la Humanidad.

Ahora, la dirección de la revolución francesa fue liquidada. Pero hoy salvo algún idiota como Ramón Diaz, nadie puede decir que la revolución francesa no significó un avance impresionante para la humanidad. Ramon Díaz sostiene que no. Pero son contados con los dedos de la mano los que sostienen que la revolución francesa no fue un avance impresionante para la humanidad.

Ideológicamente nadie puede desconocerla, ¿quién va desconocer la ideología de la revolución francesa? Quien puede desconocer hoy el triunfo de esa ideología.

La revolución socialista de octubre de 1917.

La revolución de octubre fue mas profunda que la revolución francesa, porque se proponía llevar al poder a la clase obrera. ¿Por qué, por antojo, por voluntarismo? No porque la burguesía agotaba sus fuerzas, y era necesario para elevar el nivel de vida de la gente, para dar un sentido progresivo, ir más a fondo, que significaba instaurar los tres poderes? no, era más profundo, dar elementos mas profundos de democracia social. Entre otras cosas por ejemplo los soviets, entre otras cosas el control obrero, entre otras cosas el desarrollo del conjunto de la sociedad, claro no estaba previsto por el marxismo, o desarrollado por el marxismo que ese avance que se entendía debía realizarse en los lugares más avanzados del desarrollo social de la humanidad, la clase obrera en Inglaterra tenía mas tradición de discusión, de vida de desarrollo, de desarrollo social, las organizaciones en su conjunto. En la Rusia zarista no había ni siquiera antecedentes de discusión, no estaban acostumbrados ni a discutir, ni a reunirse, ni a trabajar de conjunto, era mucho mas grande el atraso, y mucho más difícil establecer las bases de una democracia nueva de un desarrollo nuevo de la sociedad. Pero la base fundamental de la revolución de octubre fue precisamente eso: todo el poder a los soviets, el control obrero, la independencia de las sindicatos el desarrollo de la sociedad, pero todo había que hacerlo, había que construirlo, era un proletariado tremendamente joven y tremendamente golpeado.

La dirección de esa revolución fue derrotada.

Esa dirección de esa revolución fue derrotada y hoy se cuestiona la ideología de esa revolución. Pero el problema es que no se puede avanzar en ninguna parte de la humanidad, ¡hoy! sin avanzar con la ideología de octubre, no se puede avanzar Porque cuando Seregni cierra el segundo congreso, lo cierra con concepciones que son de octubre, claro Seregni estudió la revolución de octubre, porque no creamos que somos nosotros los que estudiamos o no estudiamos la revolución, Seregni estudió la revolución de octubre; y hay textos de la escuela militar donde el habla, y sabia perfectamente quien era Lenin y cual fue la obra de Trotsky, como la conoce Baliñas, como la conoce Licandro, no son inventos son compañeros que han leido, que han estudiado y muchas veces repiten cosas que son posiciones sacadas de textos de Lenin, aunque el no diga soy leninista, se lo plantee con una chapa y estoy con la dictadura del proletariado, discusiones que no son el centro. El centro es empujar desarrollar tener claro ideológicamente, para empujar y desarrollar la capacidad de la gente para poder saber en un momento resolver situaciones que permitan avanzar y progresar.

Stalin y la agudización de la lucha de clases.

Banina dice acá, una cosa que se ha repetido últimamente y que sigue siendo un error. Banina dice que Stalin para ahogar a la oposición argumentaba que se agudizaba la lucha de clases en el socialismo. Bueno primero no había socialismo, segundo la lucha de clases se agudizó; porque la lucha de clases no es un fenómeno solamente nacional, para medir si la lucha de clases se agudiza o no se agudiza hay que medirlo internacionalmente y se estaba preparando la segunda guerra mundial, si eso no es agudización de la lucha de clases, yo no se lo que es agudización de la lucha de clases. Era evidente que se agudizaba la lucha de clases, ahora pasa que precisamente Stalin estaba golpeando para el otro lado, por algo se desmanteló el ejercito rojo, por algo cuando las tropas hitleristas invadieron la Unión Soviética después de haber desaparecido durante diez días como dice el general que dirigió la resistencia el general Zhukov, durante la segunda guerra mundial. El mariscal Zhukov dice que Stalin desapareció diez días, que nadie sabia donde estaba, y el que estaba dirigiendo las operaciones tampoco sabía donde estaba Stalin. Un día apareció, y entre otras cosas hizo una cosa importante; agarró el micrófono y se dirigió a la gente y llamó a la resistencia y fue una cosa importante, porque aun tipos como Stalin tenían una raíz bolchevique, y en definitiva en un momento de ahogo de una situación en que se le venia todo el mundo encima tubo dos posibilidades; o rajar y borrarse o resistir. Después de diez días resolvió agarrar el micrófono y llamar a la gente y la gente respondió. Claro había una cantidad muy grande de generales que estaban para ser fusilados, a esos generales los mandó al frente de batalla, muchos de ellos volvieron a ser héroes. Habían sido héroes en la construcción del ejercito rojo volvieron a ser héroes en la lucha contra el fascismo y salieron de un lugar a donde iban a ser fusilados por Stalin a convertirse en héroes en defensa de la Unión Soviética. Por eso que es un error decir que no se agudizó la lucha de clases. se agudizó la lucha de clases, lo que pasa que en la Unión Soviética no había socialismo. Había un estado revolucionario que sufría las consecuencias de la situación en todo el mundo; ahora eso no justificaba la política de asesinar a los militantes comunistas como lo hizo Stalin.

La construcción de la base material del socialismo.

Dice el camarada en otra parte: en la URSS se construyó la base material del socialismo; no, está en construcción aún hoy la base material del socialismo, todavía no está construido, está en construcción la base material del socialismo, el socialismo no está construido, no se construyó el socialismo, está en construcción aun hoy, aun con Yelsin está en construcción; porque vamos a ver que pasa en la discusión de la situación actual. Pero hay una cosa que es muy importante, que aun en la Unión Soviética no se llevó hasta las ultimas consecuencias la revolución democrático-burguesa por eso es que aun surgen tipos como Yacolev que defienden la división de poderes y Lenin no estaba en contra de la división de poderes, estaba por superar la división de poderes y no estaba en contra de la autonomía de las repúblicas, estaba por la independencia de las repúblicas, pero sobre la base de un partido bolchevique funcionando, con control obrero, con democracia socialista con funcionamiento soviético, con independencia de los sindicatos cosa que no existió, que se liquidó.

El Partido debe discutir todo.

Yo creo que estos son los elementos básicos muy a vuelo de pájaro, para discutir el problema que está planteado en el Partido, y yo digo que es absolutamente imprescindible discutirlos analizarlos detenidamente y yo lo hago en una forma muy sucinta se lo quería decir a los camaradas por supuesto que estas no son ideas de hoy, son ideas de hace muchos años, yo he aprendido muchas cosas, milité durante muchos años en el trotskismo, defendí ideas creyendo que eran de Trotsky, metidas por el stalinismo dentro del trotskismo, eso también es una realidad, por ejemplo la concepción del control obrero usada todos los días del año, los 365 días del año a todas las horas. Trotsky dice la consigna de control obrero utilizada indiscriminadamente para cualquier cosa es la consigna mas reformista que se conoce en el mundo. Y demuestra y explica porque. Y esto no se entendía sino se entendía la mecánica social al no entender los hechos sociales tal cual estaban planteados. Porque acá en este país contradictoriamente, –lamentablemente yo no tube tiempo de decírselo en vida– quién más defendió la concepción de la revolución permanente fue Arismendi, quien mejor defendió la concepción, sin saber e incluso estando en contra. Porque no hay nadie, ningún teórico en el Uruguay que haya defendido mejor la relación entre la etapa democrático burguesa y la revolución socialista. Nadie mejor que el, pero con un montón de contradicciones; porque claro que va a explicar Arismendi, la concepción de partido único con la concepción que defendemos nosotros acá en el Uruguay. Pero hay que comprender el rol y el valor que tubo el camarada en meter elementos teóricos que de repente muchos son contradictorios pero enormemente valiosos desde el punto de vista de la construcción. Claro yo sentía de alguna manera, que los camaradas cuando a mi me tocó trabajar en la formación del Frente Amplio; los camaradas tenían gran respecto por los trotskistas. Una actitud de respecto que no aparecía en los textos.

El Partido Comunista uruguayo el Frente Amplio y los trotskistas.

Por ejemplo el hecho de que cuando el POR proclamó sus candidatos en El Galpón, Julia Arévalo fue la encargada de ir en nombre de la dirección del Partido. O la propia actitud de Arismendi que el día que se hace el acto de fundación del Frente Amplio y el petiso Naguil toma el tema de la Unión Soviética y de Cuba, cuando termina el acto lo primero que hace Arismendi es ir a saludarlo y felicitarlo por la intervención, por haber tenido la valentía de meter en el acto de fundación del Frente Amplio la defensa de la Unión Soviética y de Cuba. Porque además siguen siendo los elementos centrales. Yo respecto enormemente a los camaradas que al grito de viva Stalin defendían la Unión Soviética. Claro no los respeto ideológicamente, en cuando a su profundidad de conocimientos, los respeto en cuanto al sentimiento, estaban defendiendo a la más avanzado que tenía la humanidad, independientemente de los problemas internos.

El stalinismo no es un producto del leninismo.

Ahora el stalinismo no es producto del leninismo, el stalinismo es producto del atraso de la sociedad, es producto del capitalismo en última instancia, porque lo otro significaría creer que la burocracia la creó Stalin; es al revés, la burocracia es un fenómeno social que se desarrolla en los países más atrasados e incluso nosotros vamos a necesitar de elementos burocráticos para poder gobernar, pero necesitamos de vida de Partido, necesitamos oxigeno, necesitamos discusión, necesitamos polémica, necesitamos ir abajo, es lo que hemos aprendido siempre; es lo que nos ha enseñado este Partido, ir a la discusión a no tener temor a la vida al intercambio de ideas. Yo creo que la carta de Jaime va a ser útil en la medida que se utilice con ese sentido. Yo creo que hay que tener la suficiente humildad y tratar de que todos los camaradas se sometan a esa discusión. Ganar a los camaradas para esa discusión. Yo al final no me pude conectar con Banina porque lo quería saludar por la carta esta; yo creo que es muy útil esto, yo le recomiendo a los camaradas leerla, por supuesto he marcado las discrepancias que tengo, sobre esto, pero es útil en cuanto a la valentía ideológica de plantear y va a servir, va a ser útil.

Aprender a discutir y como encarar nuestro problemas.

Creo además que hay que aprender a discutir, en general yo he encontrado en los camaradas muchas dificultades para discutir los problemas ideológicos, no hay que tenerle miedo a los problemas ideológicos, hay que meterse en ellos hay que entrar en los problemas, hay que empezar a conocerlos saber que por ejemplo: en este momento la Intendencia Municipal de Montevideo tiene graves problemas, los compañeros han creído que formaban los centros comunales y funcionaban, y han tenido grandes dificultades. Y es real, es que son características del capitalismo. Y hay que comprenderlo, hay que estudiarlo, la base fundamental del desarrollo de la Intendencia es el sindicato, es Adeom, pero si el PIT-CNT no se desarrolla y no funciona, el apoyo en el sindicato queda disminuido, y son los sindicatos que tienen que apoyar al municipio, vincularse, organizarse. Por ejemplo la FOT, la federación obrera, del transporte no puede mirar para otro lado mientras el problema del transporte está planteado en todos sus términos, o es un problema de Víctor Rossi, el problema del transporte, como va a intervenir la gente, si los sindicatos no intervienen directamente o en las organizaciones no hay elementos de movilización. Se pueden decretar los centros comunales, yo no digo que este mal, me parece importante el esfuerzo pero a eso hay que engrosarlo. En un momento determinado en el año 27, en la Unión Soviética Stalin decreta que en China tiene que haber Soviets y los comunistas salen a formar los soviets y rompen la alianza con los sectores socialdemócratas y con los sectores de la burguesia que más o menos querían avanzar y se dan contra la pared, porque rebotan y los soviets fracasan y luego cambian de línea y pasan a la alianza con el Kuomintang y los comunistas quedan patas arriba deshacen el Partido lo hacen pelota y vacilan de una posición a la otra, porque además no se entendía para que eran los soviets, claro Stalin que iba a decir de los soviets, si la burocracia los venia ahogando, no los iban a implantar en otro lado. O el movimiento sindical, como lo iban a desarrollar, si la concepción con la que se desarrollo era absolutamente la contraria al desarrollo independiente del movimiento sindical.

Nuestra realidad.

Ahora acá en el problema intendencia no vamos a tener situaciones parecidas: si. Y no tendremos que aprender cosas: si, y no tendremos que aprender cosas en AEBU en cuanto a la vinculación con la masa: si claro, pero esa es la discusión que hay que hacer, la vida la discusión y el Partido necesita funcionar como Partido, necesita reivindicar el centralismo democrático.

Y sobre estos temas, no me disgusta que lo trate Laguarda y que hable Gatto, no me disgusta, no me disgusta la discusión, la enriquece tiene vida porque además el Frente se prepara para el gobierno lo que si me preocupa es si el Partido sabe o no sabe discutir, eso es lo que me preocupa. Y hasta ahora ha habido grandes dificultades para la discusión, tremendas dificultades, algunos camaradas por timidez. Y así no se puede construir nada.

Bueno y como resolvemos esta situación. Una de las formas de resolverla es esta, discutiendo en los organismos, y yo estoy dispuesto a discutir a fondo en los organismos y que los organismos tomen resoluciones y que hagan lo que los camaradas dijeron, avancemos, metámonos en los temas, preguntemos, confrontemos ideas, analicemos detenidamente cada cosa.

Jorge Aniceto Molinari.
Martes, 3 de Septiembre de 1991.