UN GACH PARA LA ECONOMÍA.

UN GACH PARA LA ECONOMÍA.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

La propuesta es del senador Manini, y el hecho que lo sea de quien mantiene cuentas pendientes con los derechos humanos, no justifica de ninguna manera el no considerar que se trata de una propuesta correcta.

Recordemos para los que leen estas columnas fuera de nuestras fronteras que el Gach, (grupo asesor científico honorario), es una medida apoyada casi unánimemente por nuestra sociedad, llevada a cabo por el Presidente Lacalle para que un grupo de reconocidos científicos asesoren en la grave crisis provocada por la Pandemia.

A su vez el senador Manini ha propuesto, hasta ahora sin éxito, que se hiciera lo mismo para analizar las graves dificultades económicas que atraviesa el país y que lo han llevado a guarismo de pobreza similares a los de la crisis del 2001-2.

Por lo tanto analicemos él porque entendemos que más que una propuesta es ya casi una necesidad de toda la sociedad.

Días pasados el Presidente Lacalle calificó de lastre al Mercosur (tratado comercial entre países de esta zona que integran entre otros Argentina y Uruguay). Propuso además liberalizar las relaciones comerciales de los países del Mercosur con otros países.

No nos vamos a detener en el tono del intercambio sino en el centro del problema.

Somos de los que pensamos que el Dr. Alberto Fernández Presidente de Argentina, significa un cambio positivo en la política argentina, frente al gobierno elitista (por no dar un calificativo más grave) de Macri. Sin embargo el propósito político de restablecer un capitalismo nacional en Argentina, sobre la base de un desarrollo industrial interno sin tener encuentra las relaciones comerciales que hoy rigen en el mundo nos parece irracional. En la práctica eso se traduce en aranceles para

ingresar a las fronteras nacionales de los productos elaborados fuera de ella.

Se ha procesado, pero no se lo reconoce, un cambio sustancial en las relaciones económicas de la humanidad, y todos los países tendrán que tenerlas en cuenta.

El centro del capitalismo mundial gobernado en pugna por los complejos empresariales multinacionales se está desplazando con el centro del libre comercio, hacia China y su entorno gobernada por el Partido Comunista chino el mayor del planeta.

Se ha conformado la zona de libre comercio mayor de la historia, esto mueve todas las simientes económicas del mundo.

Recordemos los debates en la izquierda cuando gobiernos de estas regiones discutían entrar en zonas de libre comercio regidas por el entonces imperialismo yanqui.

Era riqueza para unos pocos y para el resto miseria. Resultado de un comercio regido por un imperialismo que ya estaba entrando en una etapa final.

Hoy EE.UU., la Unión Europea, el Reino Unido, han usado de su fuerza institucional, para emitir dinero sin respaldo y saldar sus cuentas internas e incluso proponerse una reactivación post pandemia. Se ha pretendido hacerlo en detrimento del resto de la humanidad. Ninguna teoría económica justifica tamaña decisión.

Medida además que de no ponérsele coto, acentuará la grave grieta que sufre la humanidad en detrimento de las mayorías empobrecidas.

Saben que están en falta, por eso el Jefe del Comando Sur del ejército de EE.UU. el mismo que está a cargo del bloqueo a Cuba y Venezuela, se trasladó presuroso al Uruguay cuando el Presidente Lacalle tomó contacto directo con el Presidente Chino para salir del atolladero de las vacunas en el que se había metido cuando vetó las gestiones por la vacuna rusa. Ellos sienten como un peligro para sus privilegios el comercio con China.

Pero es el síntoma de una situación extremadamente delicada, que necesita de una salida respaldada por todos los sectores de la sociedad y en particular de los científicos.

Vayamos al quid de la cuestión. El planteo del Presidente Lacalle de vender en el mundo a quienes compren sin ninguna clase de condicionamientos es totalmente compartible, pero a la vez exige ubicarse frente a los problemas que hoy vive la sociedad en su conjunto de otra manera.

¿Qué pasaría si Uruguay hoy se adhiriera a la zona de libre comercio que encabeza China?, ¿pero además si propusiera hacerlo no solo al Mercosur, sino a todo el continente americano sometido a un comercio totalmente desventajoso para nuestra gente?, resultando la creciente miseria de todo el continente. Las emisiones de dólares, euros y libras sin respaldo –situación que no admite una vuelta atrás – hace que esto sea uno de los resultados previsibles.

El ex Presidente Mujica en la ONU (setiembre del 2013), esbozó y/o insinuó la moneda única universal y el impuesto a las transacciones financieras para cambiar el rumbo de la humanidad toda.

La izquierda casi por unanimidad no habla del tema, pero tampoco habla de China, ni siquiera se ubica frente a lo que está sucediendo en el mundo.

Lo hemos analizado de mil maneras, en China, como en el Uruguay de José Batlle y Ordoñez, se aplicaron –aunque no lo declarara de ese modo – las ideas de los maestros, Marx, Engels y Lenin.

Esto merecerá mayor desarrollo en futuras columnas analizando como los Partidos Comunistas, Socialistas y progresistas en general se han planteado los desafíos que la economía de cada país, pero en particular la economía mundial plantea a sus ubicaciones programáticas e ideológicas.

En esto mucho tiene que ver el debate en el seno del Partido de Lenin en el proceso que culminó con su muerte y la de sus compañeros de dirección, que partiendo de las conquistas de la revolución de octubre culminaron con la dictadura de la burocracia y la derrota de la dictadura del proletariado que en su momento fue una necesidad para incorporar al pueblo ruso a las conquistas de los trabajadores en el mundo desarrollado.

Ocurre como con los cristianos que solo reconocen a Cristo en las catedrales y no le ven en la calle entreverado con su gente.

Hay un capitalismo que predomina en el mundo y agota sus últimas fuerzas desarrollando el libre comercio y otro de las zonas que van quedando en la preeminencia económica relegada, que se aferran a las fronteras nacionales, unos manejando privilegios monetarios otros pensando que el aumento de la deuda puede ser eterno y no que tiende a reventar.

La única salida posible, aparte de la destrucción catastrófica –que siempre es irracionalmente posible – es que la humanidad tome en sus manos e imponga la democracia en las relaciones económicas. Pero sobre esto hay ahora un silencio que aterra.

Es imperativo, necesitamos que la predominancia del capitalismo muera en paz. Keynes nos hablaría de la eutanasia del rentista.

El aparato productivo que la humanidad ha construido, necesita que se le desarrolle a pleno para terminar con el hambre y la enfermedad.

Pensar en una humanidad que supere la actual situación y buscar los caminos para ello es totalmente legítimo.

Entonces convocar un GACH económico, no solo es empezar a analizar salidas sino que sería un hecho político de una enorme trascendencia nacional e internacional y democrática.

Jorge Aniceto Molinari.

Montevideo, 17 abril de 2021.

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