El FMI pronostica.

El FMI pronostica.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

El FMI pronostica un crecimiento en el PIB de China del 6,2% en 2019, superior al del 3,5% previsto para todo el mundo, el 2% para las «economías avanzadas», el 2,5% en Estados Unidos, el 1,6% en la Eurozona y el 1,3% en Alemania.

Con estos datos del Fondo Monetario Internacional cerraba la nota anterior sobre la relación entre el trabajo y el capital. Por lo general está fuente de información económica está en lo cierto o por lo menos bien rumbeada.

Reconozcamos además que sobre la tasa de crecimiento del capitalismo, o las tasas de crecimientos en cada país o zona, es un tema muy debatido departe de los economistas en primer lugar, pero también en las otras ramas del conocimiento social. No es esto lo que hoy queremos analizar sino las controvertidas situaciones políticas que este hecho en sí provoca.

El que ha escuchado los últimos discursos del Presidente Trump, podría decir como dice nuestro relator de fútbol Kesman: «grosero!!!!!», y se quedaría muy corto. ¿Sabe Trump y las distintas corrientes políticas, que en el país donde está la economía que más crece en el mundo, gobierna el Partido Comunista?, ¿Cuál es su explicación, la tienen?

Recordemos que la última agresión militar planificada contra un país definido como socialista fue la que llevó a la muerte a John F. Kennedy. El complejo militar tiene sus reglas y Trump no le está hablando al mundo, se está dirigiendo a la interna, en la que tiene un respiro muy transitorio, no está resolviendo la fractura social que en lo interno también aumenta.

Porque hoy también en EE.UU. los bolsones de pobreza son cada vez mayores, aunque aún como lo indica el Fondo su tasa de crecimiento hace que las corrientes migratorias de los países más pobres sigan en ese sentido. Pero además porque el actual crecimiento tiene una explicación directa no solo en la industria de guerra y sus derivados, las drogas, sino el amurallamiento de la economía, que los burgueses saben que es pan para hoy y hambre para mañana.

Compramos lo nuestro, gravamos lo que nos llega, pero las inversiones en la economía mundial tienen origen principal en los capitalistas norteamericanos y la potencia de la economía mundial es mayor que la de la economía en particular de cualquier país, de eso algo supo en su momento la economía de la Unión Soviética.

Sobre todo porque una de las causas porque EE.UU. aún puede hacer ese amurallamiento es por las diferencias monetarias, que las burguesías europeas trataron de eliminar en sus fronteras creando el Euro pero que no han tenido el coraje político de proponerle al mundo, una moneda única y universal que haría inviable ese amurallamiento.

En las corrientes de izquierda en lo que tiene que ver con la moneda, es una materia que cuando prepararon el examen para doctorarse se la saltearon.

Recordemos además que el entonces Presidente Mujica en la ONU, setiembre del 2013, advertía el empantanamiento en el que estaban los parlamentos de Europa en la discusión de un impuesto a las transacciones financieras.

¿Siguen con los impuestos al consumo?: ¡¡¡no habrá seguridad social y previsión social que aguante!!!. No hay capitalismo que aguante.

Acá en el Uruguay estamos discutiendo la inversión para instalar una nueva pastera, y muchos le recuerdan al Presidente Dr. Vázquez la campaña electoral previa a su primer gobierno en que se pronunciaba contra este tipo de inversiones.

El Dr. Vázquez nunca reflexionó públicamente sobre porque tuvo que cambiar de opinión. Además el Ministerio de Economía a cargo del Cr. Astori ya en la previa a la reforma del sistema impositivo que hoy nos rige decía que no se podía aumentar el gravamen al capital porque si no, no había inversiones, y con ello tampoco se generaban puestos de trabajo. Las dos cosas van en el mismo sentido.

Y acá no vamos a reiterar la posición de los que defienden el capitalismo de Estado, que en la historia en muchas oportunidades su intervención, la del Estado ha sido más que necesaria, teniendo en cuenta además la existencia de la Unión Soviética aún con su desarrollo a contrapelo de las ideas de Marx, Engels y Lenin que ellos decían defender. Pero existió y generó una realidad que hay que tener en cuenta.

¿Qué puede hacer un gobierno nacional, si no cambia el sentido de la economía en el mundo? ¿Lo que hacen Macri, Bolsonaro, Piñera, etc. etc.. para defender sus intereses de clase o lo que hace la izquierda a como pueda, con una cuchara, defendiendo sus posiciones burocráticas en el Estado y sin comprender que si no abre su accionar al mundo va a ser envuelta por una crisis inexorable?

China confirma a Lenin, como nadie lo hubiera podido hacer más contundentemente, pero necesita un programa de ahora en adelante. Es un desafío, más cuando el crecimiento la más de las veces acalla la capacidad crítica. Aunque nosotros somos de los que pensamos que es mucho mejor tener la cabeza libre de las escaseces de la economía para poder planificar y planear el futuro.

Material ideológico existe en abundancia, los maestros dejaron todo escrito, y además el camino recorrido en esta etapa de agostamiento de la tasa general de ganancia del capitalismo el aprendizaje se ha acelerado, el stalinismo, y las distintas corrientes de la socialdemocracia de post guerra han ido perdiendo pie en el mapa político.

Pero las ideas para un programa de transición en paz para la muerte de la predominancia capitalista aún no tienen la fortaleza del respaldo mayoritario de lo mejor de la humanidad y ello provoca incertidumbres, falta de definiciones claras y precisas sobre la economía y su democratización.

Hablar hoy de moneda única universal, de impuesto a las transacciones financieras, de que ninguna transacción pueda ser válida si no está debidamente registrada donde la sociedad determine, dando muerte a los paraísos fiscales, parece ser un grito en el desierto.

Lo cierto es que aun no hay ningún concierto de masas planificado en este sentido.

De todos modos como dice el Foro Social Mundial: «un mundo mejor es posible».

Precisamente uno de los fundadores de este foro, Roberto Savio publicaba una nota1 en la que abogaba por la necesidad de un Partido Mundial, a ella le hice el siguiente comentario:

«He sido miembro del primer partido internacional del mundo: el Partido Radical Transnacional, fundado en 1956 por los italianos Marco Pannella y Emma Bonino.» Esto decía Savio al inicio de su nota, y esta fue mi respuesta:

Apreciado compañero, y amigo, por esta magia que es la Internet, es muy interesante la nota pero no puedo compartir su inicio.

El primer partido internacional del mundo fue el de los que fundaron la Primera Internacional.

Y no es un hecho menor, porque precisamente el problema que hoy tenemos los que pensamos que es una necesidad, es lo que la Primera Internacional resolvió de entrada: el programa.

Luego podemos analizar si ese programa que se constituyó en un avance para toda la humanidad, estaba con la suficiente madurez como para resolver los problemas que en su desarrollo el capitalismo iba originando. Pero llegó a los niveles de una revolución social paradigmática en el mundo y que luego como la revolución francesa soportó la reacción que comenzó con la derrota de Lenin en 1924.

De esa derrota surgió la ideología del capitalismo de Estado, ideología que aún impide a destacados intelectuales tener la amplitud en su visión para comprender que lo primero es el programa.

Y ese programa tiene que abordar directamente el funcionamiento actual del capitalismo:

  1. los fenómenos económicos y del aparato productivo deben ser abordados con una misma unidad de medida que determine la misma ubicación democrática para todos sus actores.

  2. los impuestos que la sociedad necesita para su funcionamiento y planificar la participación de todos en el trabajo, deben provenir de la propia circulación del dinero, no siendo válida ninguna transacción que no esté debidamente registrada, dando muerte a los paraísos fiscales.

  3. no se plantea el fin del capitalismo, sino el fin de su predominancia, que necesitamos muera en paz.

¿Como puede y debe nacer este Partido Mundial?: una sola chispa puede encender toda la pradera.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 23 de Febrero de 2019.


Nota:

1La nota de Roberto Savio «Un Partido Mundial» puede leerse en las columnas de la publicación digital Uypress.

Democracia.

Democracia.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Hoy hay un debate instalado en el mundo sobre la democracia. Vamos a tratar de explicar nuestro punto de vista; para ir al meollo del debate vamos a empezar por señalar que el centro actual del capitalismo tiende a ubicarse en China, gobernada por el Partido Comunista, fruto de las conquistas democráticas de la humanidad.

No está en discusión que las libertades democráticas son un conquista de toda la humanidad, pero ellas no nacieron de un repollo. Son un largo camino de luchas sociales, que tiene su origen en la necesidad de la burguesía en el naciente capitalismo de imponer la libertad de comercio, por encima de las restricciones que imponían los regímenes feudales, las monarquías, el zarismo, los jeques, etc. etc.

Que esta afirmación que realizamos pueda ser controvertida, no lo dudamos, pero es parte del debate, y en este sentido una de las referencia actuales a la que podemos acudir es directamente a uno de los tomos del Ingeniero Juan Grompone y su obra «La danza de Shiva» en que está particularmente reseñada la forma en que estos avances se fueron dando.

Por supuesto que a esto no le damos un valor absoluto ni puro pues en la historia humana conocemos muchos antecedentes que luego vuelven a repetirse con otro grado de valor.

Las formas que esto ha ido tomando a través de la historia, hace por ejemplo que muchos de los antecedentes de las conquistas actuales comenzaron por imponer funcionamiento de parlamentos en las monarquías existentes, las dumas en el zarismo… La sustitución de la predominancia de un modo de producción por otro (del feudalismo al capitalismo) tuvo en su transcurso dramáticos acontecimientos como la revolución francesa, que marcó por los principios que impuso un hito en la historia humana que hoy seguimos recordando y celebrando.

El voto, muy restringido al principio, el voto secreto luego, fue marcando un paso de avance por medio del cual comenzaron a hacerse sentir por esta vía «las masas», mal que les pese la expresión a los oligarcas «antipopulistas» que hoy acaparan particularmente los medios empresariales de difusión masiva.

Imponer el voto secreto no fue una tarea sencilla, pero es un instrumento fundamental en este camino para liberar opiniones frente a la opresión de clases que existe aún cuando se le niegue. Hoy nadie se atrevería a cuestionar el voto secreto. Es algo que la dictadura del proletariado –en el sentido que le daba Marx, no en el stalinista– impuso a la dictadura de la burguesía que aún predomina en el mundo.

Se empezaron entonces a promover organizaciones como los partidos políticos, los sindicatos, las cooperativas, incluso las iglesias, que tuvieron que transformase ante una realidad distinta a la que vivieron en el feudalismo.

El Reino Unido –aún tienen una corona para venerar y expresar los alcances tolerados de la estupidez humana– fue el primer centro del capitalismo mundial, en su pleno desarrollo y efervescencia. Estamos hablando de un mundo donde los desarrollos nacionales estaban en plena intensidad, y donde las presiones internas por las conquistas democráticas particularmente en el mundo del trabajo, las equilibraban para sus presupuestos, con las conquistas imperiales a las que sometían a los pueblos del mundo colonial estas potencias imperiales.

Los burgueses imperialistas de esa época empezaron a sentir en medio de los traumas de los conflictos bélicos la necesidad de establecerse en otras zonas del planeta, más liberados de las conquistas sociales que se iban imponiendo «democráticamente» en sus países centrales.

Sin embargo el nacimiento y desarrollo de EE.UU. como centro del capitalismo mundial, –luego de dos guerras mundiales– además de lo que significó la tecnología –el rol del ferrocarril en la unidad territorial– también ya de inicio llevó en su seno todo el contenido de las luchas sociales. Recordemos que fechas universales de conmemoración obrera como el 1° de mayo y el 8 de marzo, tuvieron ese origen, aún cuando hoy se siguen negando en ese país.

Hemos señalado este hecho como la demostración de que la teoría del superimperialismo esto no lo puede explicar, como no puede explicar hoy que el centro del capitalismo, luego de la saturación capitalista en EE.UU. comience a desplazarse hacia China.

Sin embargo esto impone una aclaración, y es la de que este proceso se ha dado en el traslado del gobierno del mundo de los Estados a los complejos empresariales multinacionales que hoy lo gobiernan, con la cobertura ideológica del neoliberalismo que está en la dirección capitalista de la humanidad.

Esto sin dejar de desconocer que la predominancia del modo de producción capitalista aún con el crecimiento chino y su entorno –que es hoy su motor– han entrado en una crisis irreversible de esa predominancia que se expresa en el constante aumento de los capitales ociosos dispuestos a cualquier cosa en búsqueda de la rentabilidad.

A ello responde el financiamiento por esta vía de cuanto intento fascista anda en la vuelta y de una lumpen burguesía que abreva de la propia crisis.

Que EE.UU. mantenga hoy una tasa de crecimiento, luego de un período crítico, a costa de una amurallamiento económico y que el libre comercio en el mundo esté comandado por China implica un desajuste explosivo y sobre el que no parece interesar para el análisis a los politólogos, sociólogos, todológos, que andan en la vuelta, de las explicaciones intelectuales sobre los que estamos viviendo.

Sin duda que esto está en la base de cada uno de los conflictos que hoy existen en el mundo localizado en distintas naciones.

El problema es que siendo de una enorme importancia el ejercicio de los derechos democráticos conquistados por la humanidad, estos conflictos ya no se pueden resolver solo en el campo electoral. Necesitan de un acuerdo programático como el que insinuó el expresidente Mujica en la ONU en setiembre del 2013, y del que parece haberse olvidado totalmente en sus propuestas actuales.

Cuando existía el mal llamado campo socialista uno de los instrumentos que aceleraron su caída fue la existencia de una moneda manejada por la burocracia y la diplomacia y otra por el pueblo en general.

Que es lo que hoy sucede por ejemplo en Argentina y Venezuela.

Ahora pensar que cada uno de los países que atraviesen un centro crítico, pueda resolverlo por si solo, es irreal. Se necesita de un acuerdo universal que ayude a la predominancia del modo de producción capitalista a morir en paz, porque de eso se trata cada una de las expresiones de crisis actuales, más allá de los números del desarrollo chino y su entorno y del propio desarrollo amurallado y circunstancial de EE.UU.

A Argentina la está sosteniendo con reparos el Fondo Monetario Internacional, Venezuela necesita procesar un acuerdo para el que tiene un apoyo dificultoso pero mayoritario por un lado y por el otro el fantasma de la guerra civil con que han condenado a Siria, Irak, Libia… por ejemplo. No tenemos dudas que en ese acuerdo el tema monetario ocupa un lugar fundamental, más aún cuando es China la nación con mayores reservas de dólares en el mundo.

A la izquierda le está costando demasiado entender el papel que juega la moneda en el mundo actual y particularmente como instrumento de corrupción y esto no quiere decir que sea un tema fácil de resolver, pero sí que hay que encararlo porque es un instrumento permanente de ataque a las conquistas sociales que democráticamente han impuesto las masas.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 30 de Enero de 2019.

Chalecos Amarillos (II).

Chalecos Amarillos (II).

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Convengamos en que no es fácil entender el mundo actual. Un mundo con el líder del capitalismo, Donald Trump, aferrado al proteccionismo y poniendo trabas al libre comercio y por otro al país que comanda el actual desarrollo capitalista gobernado por un Partido Comunista y propiciando el libre comercio.

Lo que no cambia por otra parte es la OEA, consecuente, defendiendo la «democracia» de acuerdo a los planes del Comando Sur del Ejército de EE.UU. Sin embargo tenemos a la reserva Federal (privada) de los EE.UU. emitiendo dólares y a China teniendo la mayor reserva de ellos (dólares) mientras se condena a los pueblos al sometimiento de las dobles monedas en que la especulación monetaria campea contra la gente.

Es la distancia que hay entre Macri y Macron; Macri es parte del manejo de las diferencias cambiarias provocando una baja generalizada de salarios y pensiones (lo que en el lenguaje de los economistas se llama «ajuste»), a la vez que con el manejo de las tarifas intenta en un mercado mundial cada vez más complicado la competitividad de sus colegas burgueses e inversores en el país (los que hubo antes, ahora ya no vienen).

Macron atado al EURO, (eso que la izquierda europea no termina de entender, cultivando la leyenda de lo que se puede hacer con una moneda propia cuando la producción del mundo ha cambiado radicalmente), y entonces le queda para el equilibrio el manejo de las tarifas, desafiando lo que ello provoca: una conmoción social que está latente por el constante desequilibrio que la gente siente que sufre su economía personal y nacional.

Nunca antes en la historia un modo de producción se desarrolló tanto y a la vez agotó al extremo sus desequilibrios como lo hace el capitalismo en la actualidad. Lo que el Dr. Mario Bergara (pre candidato a la Presidencia de la República en nuestro país) denomina «las incertidumbres».

¿Por qué surgen los chalecos amarillos? Una primera respuesta: porque la izquierda no tiene programa para abordar esta etapa de la historia, y sus cartas son sólo la protesta y la resistencia. Claro está que la derecha también sólo puede ofrecer la guerra, el fascismo, soluciones, salidas, ninguna. No es la misma situación que al finalizar la segunda guerra mundial en que el nacimiento del neoliberalismo abría un margen de desarrollo que es lo que hoy predomina y está culminando en la economía mundial. Chalecos amarillos sin definición ideológica ejercen la protesta y la resistencia a las medidas gubernamentales, encuentran un eco social inorgánico.

Antes se decía: «una sola chispa puede encender toda la pradera», el combustible ideológico estaba dado por la necesidad de la universalización de derechos y de dos revoluciones, la francesa y la rusa que si lo tenían.

El actual índice de crecimiento universal de la economía, que es lo que le permite al capitalismo seguir viviendo, tiene su centro en China, y al propio crecimiento de ese capitalismo «nacional» con el que mantiene la respiración Trump tiene ahí su explicación pero también sus límites.

¿Qué pasaba entonces al finalizar la segunda guerra mundial?: se planificaban los organismos multinacionales que reglaban la conducta del desarrollo capitalista teniendo como marco al planeta todo y en competencia con lo que era el resultado en la izquierda de la derrota de Lenin en 1924, con la construcción de economías estatizadas y pensando en un mundo organizado de igual manera, que esa es la herencia del stalinismo. Y vaya si duró: más de 70 años. China, Cuba, Vietnam, actualmente ya son parte de otra realidad.

Se nos podrá decir que en el medio vivían y viven corrientes de los más diversos orígenes que planificaban desarrollos que no entran dentro de esto que clasificamos y es verdad, pero también es verdad que la perspectiva de esos desarrollos estuvo y está condicionada al marco de regulaciones de los organismos financieros multinacionales que predominaban y predominan.

Hoy en Europa, si hay algo que une a partes importantes de la derecha y de la izquierda es «el sueño de una moneda propia», ahora una vez que se tomó el camino del Euro, se puede ir a más pero no a menos. Se puede exigir que el mundo mida la actividad económica con una misma medida universal, pero no se puede pensar en que cada cual mida como quiera. Si una vez hubo espacio económico para poder hacerlo, construir planes propios de desarrollo económico, hoy ya no lo hay, cualquier mercancía reúne condicionantes materiales y técnicas que son ecuménicas.

Tanto es así que hoy el éxito del amurallamiento de la economía que conduce Trump está dependiendo directamente de que no se dolaricen las economías que rodean a EE.UU. Nos referimos a que la gente común y los empresarios midan y operen en una misma moneda.

Macron ha cedido, pero esto está siendo medido por el FMI, como antes pasó en Grecia, en España… y tiene en el corto plazo sólo una posibilidad: el permitirle a Francia un mayor endeudamiento, que es además lo que está sucediendo con cada una de las unidades nacionales que componen la realidad de la economía universal.

El profesor Atilio Borón recopilaba en una nota en Página 12 de Argentina, los antecedentes franceses en las luchas sociales. El socialismo francés es reconocido como una de las partes integrantes fundamentales del pensamiento de Carlos Marx, y un aporte esencial en las conquistas que la humanidad ha ido reivindicando a lo largo del tiempo.

Por lo tanto es una expresión que se da de esta manera, no sólo por la carencia de un programa para avanzar sino porque es la sociedad toda que siente que ha llegado a los límites en los cuales es necesario hacer pesar los sentimientos humanos que dieron base y fundamento a la toma de la Bastilla en 1789.

Sin embargo y el manejo de los números puede prestarse para cualquier cosa. Se nos dice que el número de manifestantes es muy menor al nivel de las adhesiones que el movimiento tiene en el conjunto de la sociedad.

Tal vez por aquello de que no hay acción revolucionaria sin teoría revolucionaria. Aún cuando los tiempos de cada una de estas acciones se retroalimentan, hacen a los episodios de la vida. Ahora el topo (del que hablaba Marx) trabaja en miles, millones de jóvenes que la realidad desafiante los enfrenta con los conocimientos que como nunca antes están al alcance de su computadora.

Es entonces lícito pensar que en algún momento todo ese bagaje de conocimientos que la humanidad reúne y hoy no consigue aún recopilar, lo sintetice en un programa, organizando la voluntad política para aplicarlo, que logre al fin el poder hacerlo.

Precisemos, una vez más. No estamos hablando del fin del capitalismo, estamos hablando del fin, si, de su predominancia. Capitalismo como modo de producción seguramente habrá por mucho tiempo aún. Lo que debe finalizar es su predominancia, la cual hay que procurar que muera en paz. Para ello dos herramientas: medir la actividad económica con una misma unidad monetaria, y hacer que la sociedad disponga de fondos para sus necesidades: salud, educación, vivienda, trabajo, previsión social, a través de que los impuestos se apliquen primordialmente sobre la circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales y aplicando esos fondos con rentabilidad y eficiencia a través de los organismos que la propia sociedad democráticamente determine o construya nuevos con ese fin y apuntando a la desburocratización estatal de la misma.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 18 de Diciembre de 2018.

En debate.

En debate.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Los intercambios en Facebook tienen ese picante que muchas veces les falta a los debates acartonados, académicos, este es uno de ellos, también con sus limitaciones.

Gabriel  Mucho Lula y Bolsonaro pero por casa entregamos el agua y le hacemos los mandados al Fondo Monetario.

Graciela  Lamentable una vez más!!!

Jorge Aniceto Molinari  No es tan sencillo por eso en la izquierda no se habla de la política actual de Cuba ni de China. Tanto es así que hoy el centro del capitalismo en el mundo tiende a ser China, que lidera en el mercado mundial el libre comercio mientras EE.UU, organiza murallas en sus fronteras.

Graciela BJorge Aniceto, podrías aclarar??? Tú decís que no nos siguen cocinando?? Sos un estudioso y tenes dignidad, pero no será demasiada teoría?? Si podes explicar se agradece

Jorge Aniceto Molinari  Lo he tratado de explicar, los complejos empresariales multinacionales en pugnas entre sí gobiernan el mundo o si te gusta mejor nos cocinan, nuestros gobiernos algo logran pero la crisis es cada vez más profunda, lo mejor del mundo debe unirse para buscar salidas posibles como qué por ejemplo los impuestos sean sobre la circulación del dinero.

Gabriel  Molina muy hábil declarante, son años pero la verdad muy profundo o muy vaga la respuesta no sé, igual siempre es según del lado que se esté parado. Opino que no se puede acomodar el discurso, después de tanta tinta gastada en prometer otras cosas.

Jorge Aniceto Molinari  Lo tuyo me dices, desde un iPhone fabricado en China, ¿cuál es tu propuesta?

Alicia  No LLEGAMOS?? LPM….

Carlos  La realidad: vivimos en un mundo globalizado por el capitalismo y las transnacionales. Es decir, estamos en una jaula a los gritos para ver si nos abren la puerta. Por supuesto, hay quien se beneficia de esto y otros que ni se preocupan.

Jorge Aniceto Molinari  Pero todos perciben la crisis, unos se preparan para matar por sus bienes, y de lo que se trata es unir lo mejor de la humanidad, y enfrentar al fascismo.

Graciela B.  Sabes que no puedo creer más en espejitos de colores. La humanidad no creo que se una. Cada uno cada día más se cuida a sí mismo y en esto le debo agradecer a la izquierda quien considero fracturó la sociedad del Uruguay. Contra el Poder, donde están metidos los poderosos psseudoizquierdistas, no se les vencerá jamás. A nadie le interesa terminar con la pobreza, el hambre, las guerras, con nada. No quiero más teorías, quiero ejecutividad

Jorge Aniceto Molinari  Hablar de ejecutividad también es teoría, el problema está en lo que se propone, mira los problemas de los países vecinos.

Gabriel  Me pregunto sin ser tan profundo, el renegar de las consultas populares, el no votar investigadoras, el proteger delincuentes, el favorecer a los familiares, el privatizar todo, etc. etc., tendrá que ver China o quizás llegaron al poder con cuentos chinos y quieren continuar con los incondicionales como también supo tener Pacheco en su tiempo, esto ya no se cambia de adentro.

Graciela B.  Me Importa mejorar mi país. Vivo AQUÍ y quiero estar bien. Ya sé que no puedo cambiar nada que estemos en un mundo globalizado. Mejoremos lo importante de este país, pero el FA está destruyendo todo. Primero nuestras empresas.

Vero  Está bien q haya pasado esto viven pendientes de lo q pasa en Argentina Brasil y de lo q pasa acá nada ahora se viene la época electoral y todos publicando contra el FA PERO DESPUES VAN Y LOS VOTAN así q ajo aguantarse y a joderse y antes de votar el próximo año PIENSENNNN !!!!

Jorge Aniceto Molinari  Graciela dice: no puedo cambiar nada. Todo está en cambio y nosotros somos parte de él. Antes usábamos una máquina de escribir y un teléfono ahora usamos un iphone. Gabriel hace la más fácil, se escuda en los errores y horrores, notorios y justifica su acción negativa, pero no hace ninguna propuesta, aún no piensa en que salida tiene esto, a no ser la clásica de que todo debe manejarlo el Estado y que nosotros debemos reclamarlo todo de quienes han asumido su manejo. Y eso que es producto de deformaciones estatistas (Trump es el último hijo de esto) que ha vivido el mundo hoy no corre en ninguna parte. Pero tampoco corre el de que cada uno haga la suya, por lo que debemos ayudar a una salida que nos beneficie a todos, si esto sigue así quienes ganan son los que más se han enriquecido.

Martha  Sin tener ninguna base ideológica, humildemente me pregunto también quien tiene una propuesta mejor. Económica y que además detenga o disminuya una inseguridad palpable y rampante. No nos engañemos con soluciones radicales ni iluminados peligrosos como Bolsonaro o Trump. Tampoco con prácticas totalitarias que no han resultado.

Martha  Que necesitamos un cambio nadie lo duda, pero tampoco hemos caído en una situación desesperante…

Martha  Si nadie propone algo mejor… sigo observando los inmigrantes con sus rutas desesperadas por llegar al Uruguay y eso me hace pensar que no estamos tan mal…esos otros paraísos que muchos de ustedes admiraron se convirtieron en una trampa mortal… Creo que muchas cosas no se hicieron de mala fe, sino que simplemente no resultaron… En cuanto a los gobernantes no han sido tan malos…

Martha  Que podrían ser mejores… pero es nuestra naturaleza apasionarnos con reclamos (yo también lo hago) y a veces desconocemos cada ley y el trabajo que la precedió.

Martha  No me gustan los verticalismos vengan de donde vengan por eso no me adhiero a ningún grupo pero respeto y observo.

Alicia  Yo solamente recuerdo… del otro lado del mostrador salíamos a juntar firmas para defender las empresas públicas, decíamos NO AL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA!!! Ahora todo esto cambió y no hay explicación de globalización ni de macro economía que lo me explique…

Jorge Aniceto Molinari  Todos tenemos una base ideológica. De ella tenemos más o menos consciencia. Con ella afrontamos una realidad. Muchos se acomodan a ella, aún aquellos que hacen de la crítica su arma de autodefensa, pero acomodados a esa realidad. Nos cuesta entender que este mundo en que los uruguayos estamos relativamente bien, está en plena crisis, y que queramos o no, debemos ser participes de soluciones que hoy nos parecen ajenas o lejanas. Batlle y Ordoñez significó un cambio, el Frente en menor proporción también, pero se agotan y es necesario pensar salidas que hoy ya no alcanza con pensarlas para un país. Por ejemplo con la moneda, hay que terminar con la joda de las diferentes monedas que solo favorece a los que la manejan. Con los impuestos, en el Uruguay hasta los ultras aceptan este sistema, que el Uruguay debe adoptar obligadamente de impuestos al consumo, los salarios y las pensiones, cuando todos deberíamos estar empujando en el mundo para que los impuestos sean sobre la circulación del dinero, y que ningún movimiento de dinero sea válido sino está debidamente registrado dando muerte a los paraísos fiscales.

Alicia: Jorge Aniceto Molinari respeto profundamente tu conocimiento pero quiero respuestas a cosas concretas en las que en realidad me siento estafada…. Porque no defendemos el agua como lo hicimos hace años con todas las empresas públicas?? Por qué está guardada en el ropero la bandera de NO AL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA???

Martha  Quizá fue un error juvenil y en la práctica no sirve?

Martha  A quién le dio resultado…

Martha  Hay que ser más pragmático.

Jorge Aniceto Molinari  El país en el mundo más endeudado es EE.UU. y el que tiene mayores reservas en dólares es China, gobernada por el Partido Comunista. La crisis hoy no reconoce fronteras y si cada país se cierra en sí mismo como parece ser lo de Bolsonaro, más rápido aún vamos a ver las consecuencias, el caso inverso es el que se abrió al mundo financiero de Macri, ya estamos viendo los resultados. Por lo tanto consignas que en su momento tuvieron fundamento como la nacionalización de la banca defendida por el Frente y por Wilson, hoy necesitan ir a un plano superior como es que los impuestos se cobren sobre la circulación del dinero y se liquiden los paraísos fiscales. Mujica lo insinuó en la ONU (septiembre 2013) pero luego reculó retrocedió.

Jorge Aniceto Molinari  Lo del agua creo que muchas de las advertencias particularmente las que vienen de la cátedra son atendibles, ahora de eso se pretendió hacer una operación política para algo que el país ha garantizado en la constitución y necesita ser reglamentado para que cuando hay sequía las pérdidas no sean las de la última. Una infamia en un país en que la mayor parte del año abunda el agua. A la que también hay que cuidar, y no se lo está haciendo correctamente.

Martha  yo también me equivoqué hasta que un productor me lo hizo ver y además señaló que llevaban un año de estudio en el Parlamento.

Martha  En cuanto a comunismo en China… tu mismo dijiste que es capitalista…

Martha Yo lo que se que son pragmáticos…

Martha  De nada te sirven las ideologías si no implican avanzar. En definitiva el pueblo necesita el pan cada día y esperanza.

Jorge Aniceto Molinari  En mi última columna en Uypress (se entra con cualquier navegador) escribo sobre esto. Porqué China gobernada por el Partido Comunista tiende a ser el centro del capitalismo mundial, porque los comunistas chinos han entendido perfectamente lo que analizaba Marx de que este sistema debe desarrollarse hasta las últimas posibilidades para dar luego si paso a una transición. No hay ni puede haber países comunistas o socialistas confrontando como sistema con el capitalismo.

Martha  También respeto tu trayectoria y también tu participación actual. No debe haber confrontación sino participación productiva, más en nuestro querido país cuna de hijos y nietos.

Polaco  Leí un libro, sobre China, (que a esta altura de la vida, me removió totalmente). Es de un periodista catalán, que vivió años en esa sociedad. Una previa descripción del país: viven en China más del 25% de los seres humanos, entre ellos e India, está la mitad de nuestra especie; en la descripción geográfica, hay partes rotalmente áridas. Por nuestra cultura y nuestra historia, América, comparando, está todavía, media desierta. Concluyo, que para nosotros, tiene una importancia central, «la libertad» (agregale que soy un pequebu) para ellos es «la Vida». Tarde me día cuenta, que para cualquier ser vivo, la primer y fundamental lucha es la sobrevivencia. Somos el país más despoblado de latinoamérica, Cuba, con una superficie, que será menos de la mitad del Uruguay, tiene 11 millones y nosotros 3. En cuanto al proceso político (dice el periodista, que entrevista dirigentes de ese país) la época de Mao, fue el socialismo, un ordenamiento de la sociedad, para su desarrollo. (nada que ver reforma agraria, si estaba la tierra dividida, y solares de poco más que un solar de nuestros balnearios, Vivian abuelos hijos nietos, todos de ese pequeño pedazo de tierra) lo que sí, ordenaron, el éxodo del campo a la ciudad, que provoco la revolución industrial, de cada uno de esas familias iba uno a la ciudad, los demás lo mantenían en el campo, viendo de esos pequeños pedazos de tierra. Por 1970/80, del siglo pasado, los dirigentes del PCCh deciden, entrar al desarrollo capitalista, mandaron millones de jóvenes, a estudiar a la meca del capital, EEUU. Cuando discutían la medida, alguien planteo, pero se van a querer quedar, Le contesto el líder: no te preocupe algunos van a volver, y nos alcanza. Y la concentración hacia las fábricas fue mucho más fluida. En pocas palabras empezó el desarrollo capitalista. No sigo porque te estoy aburriendo chau.

Jorge Aniceto Molinari  Muy bueno lo del Polaco: aporta. Insisto en el estudio. Nosotros hemos repetido muchas cosas como papagayos, sin estudiar. En este país nadie conoció y aplicó las ideas de Marx mejor que José Batlle y Ordoñez. Ni Marx, ni Lenin hablaron nunca de países comunistas o socialistas, si escribieron que el mundo iba a pasar a ser gobernado no desde los Estados sino desde los complejos empresariales multinacionales que es lo que hoy ocurre, pero tiene límites y necesita de que su fin sea lo menos traumático posible luego de desarrollar todo su potencial económico. ¿Que podemos hacer desde nuestro país? Hacer que la vida de la gente sea lo mejor posible sin jodas, ni corrupción y a la vez proponer en el mundo posibles soluciones como lo hizo Mujica en la ONU, y luego se asustó o lo asustaron y no volvió a hablar del tema.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 27 de octubre de 2018.

A un compañero en México.

A un compañero en México.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Respondo a un correo de un compañero coterráneo nuestro, que hoy vive en México, lo cual me es útil para tratar de aclarar mis puntos de vista.

Hola estimado Jorge.

Un atento saludo.

Me permito darte mi punto de vista relacionado con los reclamos de «atrasos cambiarios».

El manejo que se ha venido haciendo del tipo de cambio como un recurso para aquietar las presiones alcistas de la inflación, ha traído por consecuencia que los uruguayos con sus recursos originados en su trabajo dentro de Uruguay pasen las fronteras para surtirse de todo, pues desde los combustibles y el gas, hasta todos los artículos indispensables para el hogar está en un entorno de 20 a 25% más barato.

Lo más exitoso resulta ser la intermediación, el comprar afuera para vender dentro del país, tornando el comercio en un auténtico promotor del trabajo fuera de fronteras… considero que ya hace años se vienen tomando decisiones que conspiran contra la producción dentro de fronteras y ni hablar de los problemas que tienen que ver con la dolarización de la economía, que lleva en los casos de financiamientos, que el trabajador nacional que devenga pesos por su trabajo se endeude en dólares, lo cual es toda una aberración, a mi modesto entender,

Te saludo con afecto.

Paco.

Mi respuesta:

Muchas veces me ocurre que algo que manejo en mis opiniones no tiene la suficiente explicación y entonces es importante el intercambio pues ayuda a que ello se haga.

¿Por qué diferentes monedas?: si la economía tiende a ser cada vez más un espacio universal. Basta con ir a los shopping de cualquier país o «zonas francas» o como se le llame y ver los precios de los productos en dólares para comprobarlo. El manejo de las monedas correspondería entonces en la realidad actual a los manejos de los sectores de las economías nacionales que amparados en el poder del Estado realizan su actividad económica. Esto tiene distintas realidades en cada país dependiendo de cuál es su estado de desarrollo capitalista privado o estatal.

Entonces el manejo de la moneda es una posibilidad permanente de ajuste de los gobiernos frente a los que tienen sus retribuciones en las monedas nacionales. En una etapa de la historia en el capitalismo esto era fundamental para que cada país pudiera planificar su desarrollo económico propio, hoy es prácticamente una quimera llegándose al extremo de que el país que pregona cerrar sus fronteras es EE.UU. y el que plantea la libertad de comercio es China gobernada por el Partido Comunista, a su vez EE.UU. endeudado demencialmente en dólares y China con las mayores reservas del mundo en esa moneda. Estos son los extremos en el cual debe realizarse hoy lo que los economistas llaman pomposamente el «señoreaje» y sin desconocer la importancia que tuvo en su momento.

Por ejemplo hoy en el Uruguay, como maniobra política se le está exigiendo a la Dirección de Aduanas un control de las fronteras que el Uruguay no puede ni debe realizar, y que es imposible hasta para el propio EE.UU., más cuando una de las mayores resistencias del capitalismo en el mundo es al control sobre el movimiento de los capitales, que es además la única forma que tienen los pueblos de abordar el corte a la financiación de todo tipo de lacras sociales hoy fomentadas por el gran capital internacional, y que tú en México lo podés comprobar claramente.

He señalado que la medida que adoptó la derecha en Ecuador en un momento de mayor agudeza de la crisis económica en ese país de dolarizar la economía fue beneficiosa para su gente y contó con la oposición de los propios gobernantes de la economía de EE.UU. Correa que en su momento señaló su desacuerdo con la medida, tampoco ha desarrollado una explicación de en qué ello ha sido negativo.

Por otra parte el centro de los problemas de ese país han recaído sobre el precio de su principal comodities, el petróleo, y la pelea por la gestión del propio país. Las burguesías nativas aún conservan los encantos de la administración nacional con el cual atrapan a los sectores más propensos a las debilidades burguesas en cada país, como ocurre hoy en cada una de las realidades «progresistas» de nuestras repúblicas, con el extremo de Bolsonaro pugnando por llegar y de Macri en medio de un caos pugnando por mantenerse y con la expectativa de que es lo que pueda hacer López Obrador.

Si a esto le agregamos la presión de los organismos financieros internacionales para que los sistemas impositivos que se aplican en cada país estén basados en los impuestos al consumo, los salarios y las pensiones, el combo está completo. Sabiendo además que un cambio en los sistemas impositivos en el estado actual de la actividad económica mundial es imposible aplicarlo por separado en un Estado en particular.

Resumiendo: la política que practica el sector del capitalismo mundial que hoy está en la Casa Blanca de EE.UU. está aprovechando un nivel de maniobras muy acotado –hoy marcan hasta un crecimiento aceptable para los economistas, de su PBI, luego de un período nefasto en estos índices que coincidió con los gobiernos de Obama– en su rol actual de gendarme del capitalismo mundial, lo cual también es contradictorio, y que para nada ve como favorable para sus intereses el de que los países en el mundo adopten como solución eliminar las dualidades en el manejo de la monedas. Aún cuando ellos tienen una pelea permanente por aumentar las ya también demenciales emisiones de la reserva federal, en consonancia con lo que sucede también con el Euro, titular de otras de las crisis en la que se debate el mundo actual.

Lo he dicho en muchas de mis notas: así como en la época del mal llamado socialismo real era notoria la existencia irritante de una moneda para los «gobernantes» y otra para el pueblo, hoy eso es una nefasta realidad para los pueblos que pretenden a través de los llamados gobiernos «progresistas» disminuir sus infames índices de pobreza, y la derecha aprovecha cada una de las caídas de algunos de sus miembros en la debilidades del «capitalismo real» para cobrarse; no te extrañe que se preparen para hacerlo con López Obrador en México. He manifestado además que si México eliminara su moneda y se pasara directamente al dólar no habría muralla posible que separara a las dos naciones. Pero esta es la realidad para cada uno de nuestros países y ha sido una realidad terrible en la relación por ejemplo entre Colombia y Venezuela, lo que ha sido aprovechado por lo peor de los sectores que dominan la economía.

En el Uruguay por ejemplo se ha formado todo un movimiento entorno a la actividad agropecuaria, que pretendió arrodillar al gobierno con un eje en el «atraso cambiario» –hoy están siendo beneficiados por la crisis argentina– pero que a su vez esconden los llamados costos financieros y de intermediación que han llegado a límites espeluznantes, muy superiores aún que a los llamados créditos al consumo que diariamente vemos como un cáncer en nuestros países por los índices de endeudamientos personales.

Bueno por hoy hasta aquí llegamos, no sé si respondí a tus inquietudes pero tal vez sirva para agrandar todas nuestras dudas y el de las que nos puedan leer para que la investigación y el avance en nuestros conocimientos continue, y sobre todo para los que nos hemos educado, a los golpes, pero educados al fin, en los textos de los maestros.

Un abrazo.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 15 de octubre de 2018.

El impuesto al valor agregado.

El impuesto al valor agregado.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Ese gran tema: los impuestos. De entrada para que no haya dudas vamos a cortar grueso: todos los sistemas impositivos que hoy existen en el mundo son de derecha.

Entendiendo por derecha la política que predomina beneficiando a determinados sectores en detrimento de los más.

No podría ser de otra manera porque el modo de producción que predomina es el capitalista, y el objetivo impositivo es contribuir a su desarrollo, también en los proyectos que aún perduran de capitalismo de Estado.

En otro periodo de la historia en que el capitalismo necesitaba de la acumulación para desarrollarse en la inversión, la política de izquierda era plasmar conquistas sociales que obligaran a los capitalistas en general, a tener en cuenta ese proceso.

Ahora digámoslo con claridad, esa fue la razón tal vez más importante de que el centro del capitalismo se desplazara del Reino Unido a EE.UU. y hoy a China. El inversor capitalista no cambió su carácter y siempre va buscando la menor resistencia social aunque hoy en China sabe qué el país está gobernado por el Partido Comunista y la duda que nos queda y resolverá la historia es si los líderes del PC Chino, en su praxis son plenamente conscientes o no de ello.

Por eso cuando un gobernante nos dice que su propuesta impositiva es justa –algunos le agregan que es de izquierda– o se engaña o nos está tratando de engañar.

El impuesto al valor agregado más conocido como IVA, o con otras denominaciones según el país en que se aplica, es el impuesto al consumo, que en el Uruguay cuando la crisis del 2001-2002 llegó al 27% sobre el valor nominal de la mercadería.

En esa etapa la evasión y elusión impositiva superaba el 40% de la actividad económica, era muy común la existencia de estudios jurídicos, notariales, contables, especializados en eludir su pago. Aprovechaban la falta de controles y la actividad fraudulenta para llevar tres tipos de contabilidades por empresa, una para declarar ante la Dirección General Impositiva, otra ante el Banco de Previsión social y finalmente una verdadera para saber realmente lo que pasaba en la empresa. Las dos primeras iban dirigidas a la evasión o elusión en cada uno de esos institutos.

En el Uruguay por ejemplo, los impuestos fundamentales, porque abarcan la mayor parte de lo recaudado, son precisamente provenientes de la imposición al consumo, los sueldos y las pensiones. Y se señala que el objetivo de no gravar al capital tiene como destino estimular la inversión y por lo tanto la creación de puestos de trabajo, punto crítico del desarrollo económico actual. El capitalista incluye los impuestos en el costo de la producción, forman parte de la evaluación de la rentabilidad o no de la actividad, y cuando esta no se da se van.

Las llamadas clases medias asalariadas o cuenta propistas, que no puedan evadir impuestos, –siempre hay especialistas en el sistema para intentar hacerlo– son las más castigadas, que por supuesto no tienen la movilidad del gran capital, que cuando siente que puede ser gravado huye hacia otros horizontes. También lo hemos visto en distintas etapas de la vida política de los distintos países con el abandono emigratorio de sectores profesionales o altamente especializados. Son los que también comentan que «el país es caro».

En un capitalismo de Estado, más allá de los títulos pomposos que el mismo tenga, «socialismo real», «socialismo del siglo XXI», más allá de las mejores intenciones, la injusticia del sistema impositivo tiene más directa relación con la moneda, donde los que manejan el poder tienen una y el pueblo otra. No decimos que se pueda hacer otra cosa, estamos explicando el por qué en esta etapa de la predominancia del modo de producción capitalista en el mundo, todos los sistemas impositivos encierran una concepción de derecha en tanto no se lucha para terminar en paz con la predominancia capitalista y poder encarar en el mundo un sistema impositivo basado en la circulación del dinero, que de otra manera no es posible.

Por eso nos parece hipócrita la actitud de la derecha, cuando en su persecución política habla de la ruta del dinero K, cuando en el Uruguay, el de las SAFI (Sociedades anónimas financieras), han existido y existen rutas de dinero que el país ha aprovechado, –muchas veces no tan bien como en el proceso de la crisis del 2001–, para que algo de eso quede en el país y genere trabajo, como supieron aprovechar de la coyuntura en una primera etapa los gobiernos del Frente Amplio.

De esto por lo general no se habla, como por ejemplo del novedoso impuesto aplicado por el gobierno de Macri en la Argentina a las exportaciones, en que por cada dólar exportado, el exportador paga una imposición fija en «pesos argentinos», es decir es un incentivo a la permanente devaluación del peso argentino que es en el que se cobran los sueldos y las pensiones. Es la concreción diabólica del sueño del ajuste permanente a los sectores dependientes de un ingreso fijo y en esa moneda. Ya aparecen comercios –carnicerías en Córdoba– que expenden sus productos al público en dólares.

Tal vez sea por eso la preocupación del Fondo Monetario y las constantes misiones, pues lo que para ellos es un peligro: la eliminación lisa y llana –como ocurrió en su momento en Ecuador– de la moneda nacional puede volver a ocurrir. El ataque al nivel de vida del pueblo argentino es brutal, lo que también preocupa al comando sur del ejército de EE.UU. por lo que una reacción frente a esto puede provocar en las fuerzas armadas argentinas por la tradición de sectores nacionalistas no atados a los imperialismo de turno, el inglés y luego el norteamericano, esté hoy asumiendo su función de gendarme de los complejos empresariales multinacionales que en pugna gobiernan el mundo. La Argentina de hoy es el de las bases militares de EE.UU, lo que afecta a la moral de su ejército.

Hoy que un país se dolarice y elimine su moneda nacional, no es ninguna afrenta a su soberanía, en el mundo el país más endeudado en dólares es EE.UU. y el país con mayor reservas en dólares es quién se va constituyendo en el centro del capitalismo mundial: China; lo que en economía política se estudió en su momento de la ventaja del señoreaje (la emisión de una moneda propia) ya prácticamente no existe.

Sostenemos que el mundo debe ir a una unidad monetaria única y universal, pero cuando hay países donde se esquilma al pueblo con un manejo por un lado del dólar y por otro de la moneda nacional, el que se hable un mismo lenguaje económico siempre es mejor para la gente.

En el Uruguay por esta razón no existen economistas partidarios opositores y aún de los otros, que propongan un cambio impositivo. Hablan de achicar el Estado, de achicar su asistencia, de poner trabas a los Consejos de Salarios.

El concepto de derecha con que se aplican los impuestos en el mundo colma sus expectativas y cargan sus dardos en estos centros y a la vez contra aquellos países que llaman populistas y responden a las necesidades populares, que por lo general al operar en el mercado capitalista muestran dificultades de gestión y corrupción para hacer algo diferente a lo que han sido las gestiones y prácticas corruptas en el hacer capitalista.

El desafío sigue siendo en la izquierda, aquí y en todo el mundo, el de abrir el debate en algo que se discute por parcelas y sin abordar el fondo del problema, que está estrechamente ligado a la caracterización de la crisis actual del sistema predominante y el programa necesario para poder encararla con beneficio para la humanidad.

En recientes declaraciones el prestigioso economista Cr. Enrique Iglesias destaca los valores de la política económica del Estado uruguayo, ubicándola en ese contexto cada vez más incierto de la economía mundial. Sin embargo también el omite caracterizar la crisis. Está faltando audacia para abrir el análisis a medidas que cada vez son más necesarias por el porvenir ecuménico.

Jorge Aniceto Molinari.
Lavalleja, 17 de setiembre de 2018.

El imperialismo, los imperialismos.

El imperialismo, los imperialismos.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

El dirigente del Partido Socialista Manuel Laguarda, dedica una nota en «La Diaria» a este tema, importante sin duda para la definición de las políticas. Tema además que en su momento originó una importante polémica entre Lenin y Kausky, en la que además no fueron los únicos destacados protagonistas de la misma.

Tal vez lo más importante al inicio del análisis es precisar de que nuestro enfoque parte de que los modos de producción como lo seres vivos nacen, se desarrollan y luego decaen hasta su desaparición, pero a diferencia de estos no se reproducen, sino que dejan paso luego de una transición a un modo de producción superior, lo cual tampoco es fatal, porque podría ocurrir que el desarrollo de un modo de producción como el capitalista en la actualidad podría poner en riesgo la existencia de la civilización humana.

Marx además agregó otro concepto fundamental, el de que la base material es la que determina todos los otros aspectos de la superesctructura social, incluida las corrientes políticas que en su seno se desarrollan.

Lenin en 1916 escribe «el imperialismo fase superior del capitalismo» en el que analizando la base material del desarrollo capitalista concluye en que el gobierno de cada Estado que hasta ese entonces (primera guerra mundial) era algo así como el comando gerencial del sistema, pasaría a un comando gerencial superior a cargo de los complejos empresariales multinacionales que es lo que el sistema capitalista protocolizó en Mont Pelerin –a la salida de la segunda guerra mundial– con el nacimiento y desarrollo de las instituciones que han caracterizado al neoliberalismo.

Aquí una precisión, pues mientras Kausky pronosticaba la creación de un super imperialismo, Lenin con este trabajo mostraba no sólo que el capitalismo no iba a tener un mando único sino que esa confrontación intercapitalista se daría como se dio, con poderes muy superiores al de los Estados.

Claro, esto da por tierra una muy extendida cultura estatal, en la que se han movido prácticamente todos los partidos políticos, alentados además por la derrota de Lenin en 1924 y el triunfo coyuntural del stalinismo, 70 años en un Estado y los coletazos subsistentes, una suerte de capitalismos de Estado.

Todos los partidos políticos sin excepción teorizan sobre el desarrollo de sus respectivos Estados. También lo hace Laguarda; ese parece ser el objetivo de la nota. El objetivo del desarrollo nacional, sin duda que compartible, choca entonces contra las posibilidades objetivas de su desarrollo. Por ejemplo no nos dice si ese desarrollo corresponde a capitalistas nacionales o a emprendimientos estatales predominantes o totales en la economía nacional. Y tampoco en que se basa para sostener que deba ser así.

Conviene aclarar que siempre estos análisis deben relacionarse con la etapa de desarrollo del modo de producción predominante. Batlle y Ordoñez, conocedor profundo de las ideas de Marx, pero no atado a ninguna organización que se autoproclamara como la aplicadora de esas ideas, cuando realizó los desarrollos estatales que le dieron al Uruguay la solidez social que aún conserva, fue muy cuidadoso en establecer los límites del Estado, sabiendo que ello era un muro de contención para los abusos capitalistas nacionales e internacionales. Era la etapa en que el capitalismo aún predominaba en su desarrollo Estado por Estado. Hoy ya no es así ni siquiera en EE.UU., aunque en los hechos este es el principal gendarme del sistema y en particular de la industria de guerra.

El documento redactado por Batlle para el diario «El Día» a la muerte de Lenin es muy preciso en este sentido.

Mientras aplicando las enseñanzas de Lenin, podemos entender como el centro más importante del capitalismo que era Inglaterra se traslada a EE.UU. luego de dos guerras mundiales, hoy ese traslado se está produciendo hacia China gobernada además por el Partido Comunista, las otras concepciones no lo pueden hacer. El capitalismo cumple así con el pronóstico de Marx de que ningún modo de producción abandona su predominancia sin agotar todas sus posibilidades. Hoy es China quién aún se las da, manteniendo un índice de crecimiento que de otro modo le sería imposible y aceleraría su crisis.

Entonces surge la pregunta: ¿Después qué? Porque además las posibilidades de desarrollos nacionales, estatales o privados, es una etapa que se está cerrando en todo el mundo. La transición que Mujica insinuó en la ONU (septiembre del 2013) y sobre la cual luego no volvió, ni él, ni los partidos que integran el Frente, efectivamente tiene dos herramientas: una la moneda única y universal, otra los impuestos que deben ser sobre la circulación del dinero dando muerte a los paraísos fiscales, y haciendo ilegal toda transacción que no esté debidamente registrada ante los organismos que la sociedad determine. No más impuestos al consumo, los salarios y las pensiones.

Los fondos así reunidos son invertidos en salud, enseñanza, vivienda, salarios en aquellos proyectos y obras que la humanidad necesita y que hoy no realiza porque al capitalismo ya no le son rentables. Hacer que el trabajo prácticamente sea obligatorio, transformando las cárceles y los centros de recuperación en eso, verdaderos centros de recuperación. El trabajo como centro de organización social.

Las discusiones que se han dado en el Frente Amplio sin tener en cuenta estas consideraciones, cuando en el mundo el libre comercio lo comanda China, y el amurallamiento el gobierno de Trump en EE.UU. parecen de una desubicación ideológica absurda, producto de la falta de profundidad de los análisis.

Inexorablemente hasta que la lucha en el mundo se encauce en estos centros, nuestros países tendrán que hacer políticas de coyuntura producto de las circunstancias y no resultado de una planificación que la humanidad necesita en forma urgente.

Necesitamos que nuestra izquierda retorne al estudio de los maestros, no para quedarse religiosamente en ellos sino para encontrar la fuente renovadora de su pensamiento.

Laguarda con su nota seguramente está contestando y polemizando con una anterior en la que el autor reivindica de algún modo el ultra nacionalismo socialista para enfrentar desde el Estado al Imperialismo y para la cual las aperturas actuales de las economías como la cubana, la china o la vietnamita son la explicación de lo que ellos podrían llegar a calificar como retroceso ideológico.

Confieso que no es un tema sencillo de explicar, voy con un ejemplo:

Un querido compañero, coterráneo además, sobre el tema China me escribe esto:

Lo de China, en tu análisis queda claro, «desarrollar el capitalismo, vanguardizar para luego dejarlo morir». Leer a Marx, se puede… lo difícil es aplicarlo… Falta conciencia y lealtad a sus ideales… seguiremos remando…

Mi respuesta:

«Desarrollar el capitalismo, vanguardizar para luego dejarlo morir». No es esta precisamente una expresión correcta y en estas cosas conviene ser preciso.

Para vanguardizar es necesario tener consciencia de lo que se está viviendo, y la construcción económica actual no se hace conscientemente sino por normas que el propio capitalismo en su predominancia ha ido creando. Contrariamente a lo que piensa la generalidad de la gente el gobierno en el mundo no radica en los Estados, sino en los complejos empresariales multinacionales que a su vez están en pugna entre si (Lenin, 1916).

La adquisición de la consciencia, para la muerte en paz de la predominancia capitalista, depende de la capacidad de construir la voluntad política a través del programa. Por lo tanto lo que hoy hace el capitalismo es producto de sus propias necesidades que predominan y no porque esté vanguardizando, y por otro lado esperar su muerte puede ser suicida. Marx lo decía en una frase: la humanidad necesita pasar de la pre-historia a la historia.

Que el Frente no discuta en su programa la exposición de Mujica en la ONU, en la que se insinúan puntos como la moneda única y universal, que los impuestos se hagan sobre la circulación del dinero, danto muerte a los paraísos fiscales, a los actuales impuestos sobre el consumo, los salarios y las pensiones, sabiendo además que eso no se puede aplicar por separado en cada Estado, es hoy un tremendo atraso.

En los hechos el programa que se está discutiendo (próximo Congreso del Frente Amplio) es un saludo a la bandera. No discute los problemas reales que hoy vive la economía global.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 7 de setiembre de 2018.

A propósito del imperialismo y de los imperialismos, por Manuel Laguarda.

A propósito del imperialismo y de los imperialismos.

Jueves, 6 de septiembre de 2018 | Escribe: Manuel Laguarda en Dínamo.

La noción de imperialismo: vigencia y debates.

El concepto de imperialismo es central para los principios, valores y definiciones de la izquierda. Movimientos y partidos de izquierda en distintas partes del mundo, entre ellos el Frente Amplio, se definen como «antiimperialistas». ¿Cuál es la vigencia y pertinencia de esta definición? ¿Qué aspectos del concepto se mantienen y cuáles han cambiado en las últimas décadas? Esta será la discusión de Dínamo este mes.


La definición antiimperialista es parte de la identidad de la izquierda. Esto es así porque la categoría imperialismo sigue siendo válida para comprender muchos de los dramas e injusticias del mundo contemporáneo, así como algunas de las restricciones que pesan para limitar la capacidad de construir democráticamente el futuro por parte de la comunidad nacional o de la región latinoamericana.

En América Latina la referencia al imperialismo y al antiimperialismo apunta indiscutiblemente a Estados Unidos, la potencia hegemónica en la región desde que sustituyó en ese lugar a Gran Bretaña, por lo menos después de la Segunda Guerra Mundial. Y las tropelías y agresiones imperialistas jalonan la historia de nuestra región hasta el presente.

¿El imperialismo es uno solo? Si la respuesta es afirmativa, ¿se trata del imperialismo norteamericano o del imperialismo global? ¿O, por el contrario, son varios los imperialismos, y en ese caso igual se podría hablar de un imperialismo global que los abarca o enmarca?

El término «imperialismo» puede emplearse por lo menos con dos acepciones. En un sentido muy amplio, aplicable a cualquier época histórica o contexto, se utiliza como hegemonismo o dominación de un poder internacional sobre otro, al cual condiciona o limita. En un sentido más restringido, como lo teorizaron Hobson, Lenin, Hilferding y Luxemburgo hace más de un siglo, el imperialismo es una etapa de desarrollo y expansión del capitalismo, el cual para sobrevivir necesita de la expansión permanente.

Dentro de la teoría marxista, otros aportes deben ser tenidos en cuenta. Robert Cox (1983) ha aplicado los conceptos gramscianos de hegemonía a las relaciones internacionales para explicar el actual fenómeno del imperialismo. David Harvey, en «El nuevo imperialismo» (2003), retoma los desarrollos de Rosa Luxemburgo para plantear lo que él llama «solución espacial», la cual, junto con la acumulación por desposesión (privatizaciones, reestructuraciones de las sociedades, guerras y reconstrucciones posteriores), marca la expansión y la dinámica mundial del imperialismo, que no se limita así a actuar subordinando a las clásicas periferias.

Leo Panitch (2004) critica a la teoría marxista clásica del imperialismo por haber sobrestimado lo económico y subestimar lo político. La globalización ha disuelto la coherencia de las burguesías nacionales y ha creado una clase dominante transnacional. En esta última perspectiva podría hablarse del imperialismo en singular, si nos ubicamos a nivel del modo de producción capitalista en su conjunto actuando a escala mundial, y también podría hablarse de múltiples imperialismos y de la competencia y lucha entre ellos como rasgo justamente de la época que define al fenómeno imperialista.

Hay autores que plantean que a partir de la tercera revolución industrial y del fuerte empuje de la globalización de los 80 y 90, el capitalismo habría entrado en una tercera fase, o una segunda fase del imperialismo. Es lo que describimos como hegemonía del capital financiero transnacional, cuyo resultado es la crisis civilizatoria actual que abarca a todo el planeta.

Asumir la globalización del capitalismo como fenómeno incuestionable –por encima de países y de fronteras– no nos lleva al extremo de negar el papel de los centros de poder nacionales que se disputan la hegemonía mundial y que dan lugar a una suerte de lucha interimperialista, que recuerda a la que precedió a la Primera Guerra Mundial. Y ahí entran en juego –por lo menos– los imperialismos de Estados Unidos, de Rusia y de China.

En el mundo unipolar de la década de los 90 era indiscutible la hegemonía del imperialismo de Estados Unidos, contestada en el multipolarismo de los años más recientes. Hoy asistimos a procesos de reestructuración del capitalismo que podrían llevar a una rehegemonizacion de Estados Unidos. Pero pueden darse contradicciones a múltiples niveles, entre las potencias imperialistas y, a su vez, entre ellas o cada una de ellas y el capital transnacional. Por ejemplo, algunas de las líneas que representa Trump y que le permitieron triunfar van en esa última dirección.

¿Cómo nos paramos ante esa realidad? Afirmando la soberanía nacional, buscando la integración regional, apostando al multipolarismo y al derecho internacional, enfrentando y denunciando a todos los imperialismos. Un mundo equilibrado, con múltiples centros de poder, es preferible a un mundo unipolar, cualquiera sea el polo.

Pero nuestra perspectiva es más radical que la de, por ejemplo, el Foro de San Pablo (FSP), que plantea el dilema como una oposición entre Estados Unidos y los BRICS (Rusia o China). El capitalismo global es una totalidad. El camino no pasa por sustituir a Estados Unidos por Rusia o China. La opción es socialismo o barbarie, y hay que plantearse una gobernanza mundial democrática: globalizar la democracia para que ella prime sobre los mercados.

Visiones como las del FSP niegan la realidad de que Rusia y China son potencias capitalistas e imperialistas, tanto se entienda al imperialismo en la clásica acepción marxista, o como la necesidad del capitalismo, que ha llegado a cierto nivel de desarrollo de expansión y actuación a una escala mayor, entendida como dominación y hegemonismo.

En el caso de la ex Unión Soviética, sus específicas contradicciones trabaron en su momento el tránsito al socialismo y hoy Rusia asume un desarrollo abiertamente capitalista, con fuerte peso del Estado y rasgos autoritarios y mafiosos. En su pretensión de hegemonizar Eurasia, el gobierno de Putin desarrolla una política imperialista en esa parte del mundo en continuidad con los intereses y metas geopolíticas de la época zarista y comunista. Y financia y sostiene a la extrema derecha europea, además de cruzar elogios con Trump, exaltar los valores más tradicionales y conservadores de la iglesia ortodoxa y la Santa Rusia y apoyarse en ideólogos neofascistas como Alexander Duguin.

Y China es socialista sólo de nombre. Es una formación económico-social sui géneris sin democracia, con sindicatos controlados por el Estado: el paraíso ideal de los capitalistas. Es el lugar donde se extrae la mayor plusvalía de los trabajadores en el mundo. Y sus grandes empresas, que campean por el mundo –China es el paradigma exitoso de la globalización–, son asociaciones entre el Estado (o sea, el Partido Comunista) y la burguesía china (muchos de sus miembros integran dicho partido), con participación de las multinacionales en algunos casos.

Todo lo anterior no implica negar u olvidar todos los crímenes del imperialismo occidental, ni exculpar a Estados Unidos de sus antecedentes.

En el caso de los BRICS, no son una alianza estructurada o estable. Tienen potencialidades, tienen proyectos (como fondos de financiamiento y bancos comunes), tienen contradicciones e intereses contrapuestos entre ellos mismos. Pero la sola presencia de Rusia y China en el mundo actual es positiva, porque equilibra el mundo en el sentido del multilateralismo y contrabalancea el poder de Estados Unidos.

Una real perspectiva antiimperialista pasa por denunciar a todos los imperialismos y por defender y promover la paz, el diálogo, la democracia y el derecho internacional.

Manuel Laguarda integra el Comité Ejecutivo del Partido Socialista.

Enlace del artículo original en castellano:

https://ladiaria.com.uy/articulo/2018/9/a-proposito-del-imperialismo-y-de-los-imperialismos/

Facebook.

Facebook.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Facebook es una técnica atrapante, desnuda todo el pensamiento humano, desde el más bajo y ruin al más altruista, pero así somos y lo bueno es debatir.

El comunismo es uno de los temas más envolventes por aquello de que es un fantasma que sigue recurriendo el mundo.

Hay una publicación digital en facebook que se auto denomina Debate Batllista que dice esto que reproducimos y que motiva un intercambio del cual podemos sacar enseñanzas.


Debate batllista.

El dilema existencial del comunismo…

El Comunismo en su modelo que a nivel mundial prácticamente no existe. Sólo quedan algunos bastiones y nada más… aquellos países que lo padecieron sucumbieron en la miseria y en la pobreza absoluta padeciendo sus pueblos auténticas penurias…, pero el Comunismo es alrededor del Mundo con sus colectividades una extraña mezcla de personas que poco bueno le han brindado a la Sociedad que componen y que además están impregnados de «odios y resentimientos» hacia el prójimo, a veces poco explicables racionalmente, teniendo características muy peculiares, entre otras por ejemplo:


Sueñan, ambicionan y anhelan con repartir la riqueza… pero la ajena, no la propia. Jamás han dado un ejemplo propio de reparto de su propia riqueza por más pequeña que sea en pos de ayudar al otro y por más difíciles que sean las circunstancias que este tenga…

Siempre se sienten perseguidos y se victimizan, cuando en realidad imparten siempre «soberbia y prepotencia» cuando hablan y se refieren a los demás…

Siempre sus Derechos para ellos están por encima del resto, sino ya dicen ser discriminados… quedando claro que para los comunistas nunca sus Derechos terminan cuando empiezan el del otro…

Se creen los dueños de la «razón» por más que la verdad y la realidad demuestren lo contrario. A tal punto que usan el agravio, la mentira y el insulto para desvirtuar al prójimo mezclando muchas veces temas que no vienen al caso…

Odian a aquel que usa a la «verdad» con argumentos valederos cuando se debate una idea…

Odian a las dictaduras militares de Derecha pero idolatran y veneran a los dictadores militares de Izquierda que han hecho pasar penurias y angustias a sus Pueblos, como por ejemplo a Castro en Cuba, Chávez en Venezuela, etc…

Tienen un concepto distinto de democracia al resto de la Sociedad, dicen que existe la democracia unipartidaria cosa que va en contra del auténtico concepto de ésta o por ejemplo en Venezuela que según para ellos hay democracia pero con «presos políticos» que fueron detenidos por el solo hecho de pensar distinto y con ello bastó para encarcelarlos, cuando el verdadero concepto de democracia es otro muy distinto, lo que hay es una anarquía a lo cual los Comunistas gustan de esta palabra…

No aceptan muchas veces críticas ni opiniones de aquellos que piensan distinto a ellos, pero si ellos pueden criticar y opinar de los demás libremente si nos oponemos a que lo hagan nos argumentan que violamos la «Libertad de Expresión y Pensamiento»…

Tienen en su estigma una ambición desmedida por el «Poder»…

Dicen a los suyos odiar al «Capitalismo», pero viven, andan, y disfrutan de un bienestar como «Capitalistas»…

Muestran poca empatía por aquellos que están pasando por momentos difíciles y cuando aquellos que ya no los acompañan con sus propósitos son rechazados y dejados de lado…

Para los comunistas, hay ciertas «Libertades» que les molestan…

Viven atados y ligados al pasado en forma constante no permitiéndoles ver el presente tal cual es y menos proyectarse al futuro…

Usted votaría a un comunista de presidente… Yo no, y las razones para ello ya las nombré.

Gracias.


Buen descanso para todos…

Jorge Aniceto Molinari: Marx analizó el capitalismo como un modo de producción que iba a llegar a todo el planeta, que como los modos de producción anteriores, nacía, se desarrollaba y luego declinaba que es lo que hoy está sucediendo, pero jamás propuso un sistema competitivo con el capitalismo sino defender al pueblo de sus consecuencias para preparar la transición futura a un sistema superior. Tanto es así que hoy el centro del capitalismo está pasando a ser China que está gobernada por el Partido Comunista. El problema es que la mayoría de los que hoy se dicen comunistas nunca han leído y estudiado a los maestros y se manejan por las idioteces que hoy dice la derecha.

Guillermo: Idioteces que le escuché en innumerables ocasiones a Rodney Arismendi, que por supuesto de esto algo sabía y conscientemente nos engañaba a todos. Evidentemente no había leído ni analizado a Marx, por favor Molinari no culpes a la derecha de culpas del PC.

Jorge Aniceto Molinari: Querido Guillermo, deberías hacer un exámen de tu vida, para valorar lo que has aprendido y de lo que nos queda por aprender. Cuando se dicen cosas de Marx que son falsas, y las dice la derecha y la izquierda, las marco y tú me hablas de culpas pero una vez más omites analizarlas. Lo que repite Ramón de Marx es falso y no es él el culpable cuando tipos como vos que siguieron a Arismendi en su momento, reparten culpas.

Guillermo: Para recordar lo que Arismendi y otros nos decían de Marx no necesito examinar mi vida y menos toda mi vida. Tanto la derecha como la izquierda me han mentido, cosa que hoy en día no me sorprende, pero lo que más me pesa es haberlas creído en su momento. ¿Cómo puedo analizar algo que en el fondo es mentira y además me interesa muy poco?

Jorge Aniceto Molinari: Es importante, pero casi seguro que no me expresé bien. En el Uruguay quienes mejor conocieron el pensamiento de Marx, fueron José Batlle y Ordoñez y Carlos Quijano. Batlle además tuvo posibilidad de aplicarlo y lo aplicó, pero como Marx nunca se dijo «marxista» y tipos como vos que se dijeron marxistas nunca estudiaron a Marx se manejaron por sus supuestos mentores. No es nuevo esto. Los cristianos pocas veces tienen que ver con Cristo.

Guillermo: Y lo que pasó pasó, me alegro que Marx no sea Marxista, Lenín no es leninista y Batlle no es batllista, si marxista y Quijano no es blanco sino filocomunista. Me vas a enloquecer…

Jorge Aniceto Molinari: Ese es tu problema por seguir la corriente y no analizar dónde estás parado. No me creas a mí, estudia. Hoy hay muchos anticomunistas que de China no se animan a hablar, no entienden. Ahora que en supuestos izquierdistas ocurra lo mismo es de terror. Y te repito, China es en desarrollo el centro del capitalismo mundial y eso no niega los análisis de Carlos Marx, los confirma, pero obliga además a pensar una transición que Mujica insinuó en la ONU –septiembre 2013– y que luego reculó en chancletas.

Hasta aquí el intercambio.

Producto de la crisis la ciencia que hoy está más retrasada es la economía. Ahora como esa misma crisis golpea duramente, nosotros sentimos la necesidad de poner en discusión centros que necesariamente deben debatirse para entender dónde estamos y que medidas hay que adoptar.

Con el juego de las monedas la derecha creía que solo iba a acogotar a Venezuela y hoy surge lo de Argentina que a nosotros no nos toma de sorpresa en tanto lo venimos analizando.

En las últimas horas ha estado en el tapete en Argentina la dolarización, y aparentemente han optado por la política de retenciones tan vapuleada por la derecha en el gobierno de Cristina Fernández.

Solo aparentemente porque el impuesto que ahora se instrumenta se licua con el aumento del dólar, el impuesto es en pesos argentinos, un siniestro pasaje de recursos del pueblo a la oligarquía, que es lo que hoy hace también en América una derecha alentada por la incapacidad de gestión de la izquierda donde pululan los oportunistas, ante la falta clara y precisa de un programa que defina en forma concreta su conducta frente al manejo de las monedas y de los impuestos (Mujica septiembre del 2013 en la ONU).

Recordemos que EE.UU. es el país más endeudado en dólares y que China es a su vez el que tiene mayores reservas en esa moneda. Hemos dicho además que si por ejemplo México dolarizara su economía no habría muro posible de separación entre esos dos países y quienes hoy se oponen a esa medida son precisamente los que usufructúan del juego de que haya diferentes monedas.

Argentina hoy juega al borde del precipicio con las penurias del propio FMI que no la puede dejar caer, pero tanto da el cántaro a la piedra que al final…

De todos modos lo prioritario es analizar y concluir en un programa ecuménico para afrontar la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista que tan magistralmente analizara Carlos Marx y Federico Engels y posteriormente Lenin, mal que les pese a los analistas de derecha y a los malos izquierdistas.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 1º de setiembre de 2018.

Enlace del artículo original en castellano:

http://www.uypress.net/auc.aspx?89631

Una pausa para reflexionar.

Una pausa para reflexionar.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

He estado leyendo el libro de Leonardo Clausen y Cristina Mega, donde relatan cómo se realizó la experiencia en la colonia Martirené para la recuperación de menores infractores y abandonados en el Uruguay.

No puedo entender como en este país, que hoy vive la realidad universal de la crisis del capitalismo con el aumento, entre otras de gran preocupación, de la delincuencia juvenil, no haya recurrido a retomar esa experiencia formidable para dar al menos una respuesta consciente y organizada al problema. Hace pocos días desde Barcelona (España), el Centro de Estudios Bardina, solicitaba autorización para hacer llegar a sus estudiosos una copia digital de este texto. La edición impresa es del 2016, coordinada por Paola Pastore y Diego Silva Balerio, el impresor Carlos Álvarez. Las experiencias son analizadas en el texto «Trazos y legados de una experiencia pedagógica (1969‑1976)».

Todavía es tiempo, aunque como para mí, como para Leonardo y Cristina si bien los años no han pasado en vano, lo cierto es que han pasado, (ellos son ya bisabuelos). Ahora allí está la obra reflejada en un texto y en la vida del Uruguay y de los que vivieron y llevaron a cabo la experiencia.

Días pasado en Facebook, alguien me decía: el ser humano es egoísta por naturaleza, a lo que respondí al interlocutor que lo felicitaba pues tenía algo resuelto que en muchas disciplinas de la ciencia hoy sigue siendo motivo de debate y para mí una incógnita a resolver.

En lo personal –salvo que se me demuestre lo contrario– el desarrollo material completo del modo de producción es lo que determina las características «culturales» del desarrollo humano, incluido el egoísmo (este puede ser precisamente el punto en debate).

En la colonia Martirené, Leonardo y Cristina, –también sus pequeños hijos– empiezan en un trabajo arduo por restablecer el principio de autoridad, para dar base después sobre ese principio a organizar el trabajo y la autogestión, en el libro está explicado maravillosamente. Cada uno de estos pasos son realizados a plena consciencia seguros de una respuesta positiva en la inmensa mayoría de aquellos seres humanos que la sociedad había dejado de lado. Son meticulosos en describir cada una de aquellas ceremonias y protocolos, que luego se traducirán en la eficiencia del trabajo.

Ahora así como un joven en las coordenadas de la vida, necesita determinados principios de autoridad y que cuando no los tiene corre el riesgo de ingresar en zonas propensas al delito, lo mismo sucede con el desarrollo organizado de las sociedades. En Martirené los jóvenes se adhirieron no sin trabajo previo en ese sentido, pero se adhirieron firmemente a un principio de autoridad y disciplina que un vez hecho suyo dio paso naturalmente a la auto gestión, a la cooperación, a la construcción multifacética con beneficio colectivo.

En síntesis una deuda pendiente en la sociedad, con los jóvenes que hoy siguen sin encontrar su destino en la vida de todos los días.

Esta reflexión me trajo a otra:

Para hablar de la proyección del centro actual del capitalismo en el mundo: China y la sucesión de autoridades, en la historia al comando de la economía.

¿Qué exige el modo de producción capitalista desde el momento en que nace y comienza su desarrollo? Exige un mando, una autoridad, un patrón, que le dé forma y comando a la acción de producir, que a su vez participa en la competencia elemento central de su propia condición inicial.

El burgués se inicia desde su taller construyendo su empresa en competencia con sus iguales y con los no tan iguales. La revolución burguesa, que es la acumulación de estas experiencias llega hasta desbordar al modo de producción que lo antecede y para triunfar en su imponente crecimiento necesitó de la mayor realización de libertades que hubo conocido el ser humano hasta ese momento como sin duda lo fue la revolución francesa, uno de sus ejemplos mayores.

El desarrollo moderno de los Estados pareció ser la estación final de ese desarrollo; Inglaterra –no el único– fue su principal centro, desde el cual comenzaba a caminarse el mundo con los signos del capitalismo. Sin embargo el imperio no pudo impedir que desde su interior se diera impulso a un nuevo centro, más libre, más dinámico, ese nuevo centro fue EE.UU., la autoridad central británica del capitalismo era desafiada con éxito por el desarrollo impetuoso de este nuevo Estado. ¿Cómo se construyó, como ha sido la historia de su autoridad interna y luego externa? Valdría dedicarle tiempo y estudio a acontecimientos como por ejemplo el rol de ferrocarril en la unidad productiva de todos los puntos del país. Fue la construcción de una nueva autoridad para el capitalismo en el mundo, con la cual se afrontaron nada menos que dos guerras mundiales y una crisis como la de 1929. También en el abuso de esa autoridad el uso criminal de armas nucleares contra poblaciones civiles.

Con EE.UU. cuando su surgimiento, se produce en los hechos la debacle de la teoría del super imperialismo, pero a partir de la segunda guerra mundial estas teorías vuelven a la carga con el rol del propio EE.UU.

En la actualidad cuando este centro del capitalismo se satura, y la competencia universal lo hace entrar en crisis, sus burgueses más relevantes, muchas veces asociados con los de otros países, comienzan a ubicarse en otras zonas del mundo favorables a lo que les exige la competencia –y esto ni la política nacionalista de Trump, lo para, son las leyes del capitalismo– la búsqueda se orienta hacia ubicaciones en el planeta donde rige una autoridad aunque ella sea una paradoja pues es proporcionada por un Partido Comunista, y porque además estos han entendido –no sin lucha ideológica– como lo defendió Lenin toda su vida, que dependen del desarrollo productivo del mundo y no del aislarse de él. Entonces hacen de su vinculación a lo más avanzado en cada unas de las ramas de la actividad productiva un objetivo de sus mejores cuadros empresariales y también políticos.

El formidable desarrollo chino actual, tampoco es una estación de llegada del modo de producción capitalista, es si la utilización disciplinada ahí de los condiciones que se vienen dando en todo el mundo, que requieren un centro de esta naturaleza, pero a la vez acentuando las condiciones ecuménicas de fractura social, para la cual ya no hay en el planeta nuevos lugares de desarrollo, por el que el capitalismo pueda incursionar con sus objetivos de rentabilidad, los limites están.

China garantiza aún por un plazo histórico que las inversiones capitalistas si se hagan con rentabilidad, la seriedad de su modelo, que también sean eficientes sin cuestionar en ese marco la predominancia del modo de producción que en otras zonas del planeta está recargado de capitales improductivos sin posibilidad de inversión en un desarrollo económico eficiente.

Tal vez lo que el Partido Comunista no prevé es que en un plazo relativamente corto, tendrá que analizar con lo mejor de la cultura, de la intelectualidad mundial, en cómo ayudar a que el modo de producción que predomina en la propia China tenga que permitir la muerte en paz de esa predominancia, para pasar a construir la autoridad que emane de las instituciones de la sociedad en su conjunto. La contribución, por su experiencia social, de los comunistas chinos puede llegar a ser decisiva.

La historia china, tiene en sus antecedentes, –siempre hay que contar con ellos– acontecimientos que hay que tener en cuenta; el Profesor Julio Louis viene realizando en el semanario «Voces», una serie de notas muy ilustrativas particularmente en lo que tiene ver con el análisis que en su momento realizara Marx sobre el modo de producción asiático, y que se conocieran no hace mucho tiempo cuando se publicaran sus escritos conocidos con el nombre de «Grundrisses».

El capitalismo a diferencia de espacio de los modos de producción anteriores, edifica su autoridad para realizar su producción, desde el humilde taller artesanal a todo el planeta aumentando entonces los alcances de su pugna competitiva.

Es razonable entonces que la crisis en su autoridad se exprese en aquellos lugares que no son centrales en el desarrollo que se hace con mayor intensidad, construir una nueva autoridad que comprenda a todos los seres humanos requiere de una transición que hoy apenas se insinúa pero que comienza a ser decisiva para nuestro futuro, con la condición cada vez más excluyente de que debe abarcar todo.

Y construir una nueva autoridad que beneficie a los seres humanos siempre es posible, tal vez la más noble de las tareas del hacer político, como lo entendemos desde nuestro punto de vista en estas reflexiones.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 4 de agosto de 2018.