Seguridad, previsión social.

Seguridad, previsión social.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Seguridad social. Grupo familiar.Tema álgido y crucial si los hay, en la actual coyuntura de la crisis irreversible en la predominancia del modo de producción capitalista. Tenemos que reunirnos y analizarlo dicen los más. Tenemos que aplicar restricciones dice la derecha. Tenemos que defender las conquistas dice la izquierda. Difícil para sagitario nos dice la astrología.

El sistema como tal, es un producto genuino de este modo de producción capitalista, con antecedentes en la historia de la Humanidad, relacionado con la ayuda a los más desprotegidos, aún en las épocas de la esclavitud o del feudalismo y más aún en el tiempo del llamado comunismo primitivo.

En el llamado socialismo real ni siquiera un esbozo de solución universal del modo de producción que quiso ser alternativo con el capitalismo de estado, su cobertura era burocrática, que no se debe menospreciar pues ocupó y ocupa un conjunto importante de Estados. Si bien hoy conocemos acontecimientos como que el capitalismo tiene ahora su centro de libre comercio en China y su entorno, gobernada por el Partido Comunista. Lo cual es de algún modo una señal muy poderosa de que se deben buscar soluciones universales a un problema de cobertura social muy generalizado.

Cuando el capitalismo en su auge necesitó agrandar la base social, rompiendo el egoísmo cerrado de la competencia, surgieron ideas de aportaciones a los efectos de mitigar los resultados penosos que imponía el régimen en la lucha de clases a las poblaciones trabajadoras y frente a los cuales revoluciones como la rusa estuvieron plenamente justificadas. Batlle lo dice con nitidez en un editorial de «El Día» a la muerte de Lenin.

En el período de ascenso del modo de producción capitalista era relativamente sencillo pensar en una solida base social. Es más, las leyes sociales impulsadas por las organizaciones de trabajadores, no sólo estabilizaban sino que daban más base al propio desarrollo capitalista.

Esto para nada niega el odio de clase y las tragedias que originaron en el mundo y particularmente en Inglaterra y luego en EE.UU. en lo que se llama la acumulación primitiva, las colonizaciones, la esclavitud de millones de seres humanos.

Cada conquista, aún sabiendo que ampliaban la base del propio modo de producción, significaron sangre, sudor y lágrimas.

Por lo cual no es difícil imaginar el nacimiento de corrientes que pensaran en una organización de la sociedad alternativa y enfrentada con ese régimen de cosas.

A ellas le dedicó especial atención Federico Engels en su obra «Del socialismo utópico al socialismo científico», en que marcaba esta diferencia entre la lucha reformista diaria por ampliar las conquistas de los trabajadores y la necesidad de prepararse para una organización superior de la sociedad, no en competencia o confrontación con el capitalismo sino preparando las condiciones para la muerte de su predominancia1.

Tal vez en esta disyuntiva trasladada a la realidad actual esté uno de los centros del problema. ¿Los comunistas buscaban solucionar el problema previsional dentro del capitalismo o pensaban ya en una sociedad alternativa y confrontativa con la actual?

Trasladada a esta época la pregunta se da vuelta y nos expresa: ¿el problema de la seguridad social y la previsión social tienen solución dentro de la actual predominancia del modo de producción capitalista? ¿O son parte de una transformación que afecta directamente a esa predominancia tomando como centro un nuevo sistema impositivo basado en la circulación del dinero?

Los empresarios capitalistas nacionales enfrentados a las aportaciones en estos rubros, optan por la evasión, la elusión, o finalmente por la disminución del número de trabajadores hoy favorecidos por el desarrollo de la tecnología. En síntesis, una carga más para estos estados encerrados en un régimen impositivo que afecta a los más, en beneficio de pocos, con intervalos menores en gobiernos progresistas.

No se trata de repartir, sino de desarrollar el aparato productivo hoy limitado por la rentabilidad que la propia crisis del agostamiento de la tasa de ganancia impone al desarrollo capitalista tal cual lo conocíamos en las épocas de auge de la seguridad y previsión social.

Nos parece muy bueno que se analice, que se debata, que se busquen salidas incluso coyunturales, paliativas. Todo ello es, en definitiva, en defensa de lo que la gente ya ha conquistado y aún falta desarrollar, como sus derechos a ser protegidos por la organización social desde el nacimiento a la muerte.

Ahora concluyamos que el problema excede las fronteras nacionales, como exceden las fronteras nacionales las mercancías que hoy se comercializan en todo el mundo. Que este sistema cuyo objetivo fue el de dar cobertura integral al ser humano hoy necesita ser reformulado universalmente sin perder nada de sus contenidos y a la vez siendo parte de una transformación que necesita la economía de toda la Humanidad.

Ya no queremos oír exabruptos como los que se le atribuyen a Christine Lagarde, anterior secretaria general del Fondo Monetario de que los viejos ahora viven mucho.

Es el concepto de que sobra gente para el capitalismo de hoy con el agravante que a la largo el cierre del circuito de los consumidores termina por condenar al propio sistema.

Nuestro debate nacional está muy acotado, porque en su marco estrictamente nacional las soluciones están acotadas, por ahora todos hablan de remiendos. Tal vez esté pesando el refrán de que mal de muchos consuelo de tontos. Sin embargo, qué mejor oportunidad para hacer pesar en el mundo la convivencia democrática en nuestro país para abrir un debate que necesitan todas las sociedades del planeta en contradicción con el demencial aumento del trabajo informal en los países desarrollados, y todas las lacras del sistema que conducen al lavado del dinero y a los paraísos fiscales.

Las salidas están ahí de mano de la tecnología y parecen tan simples que hasta parece estúpido no abordarlas, si bien la voluntad política es imprescindible.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 31 de Diciembre de 2019.


Nota:

1Iniciada la lectura del último libro del Ingeniero Juan Grompone «Marx hoy» me he visto sorprendido por una afirmación que si bien es coherente con anterior afirmaciones suyas, pensé había superado.

Dice en la Introducción página 13: «En la segunda parte se analizan los pensadores marxistas. Lenin encabeza este análisis y allí se comentan sus principales obras y los apartamientos de la teoría marxista. Para Lenin la acción de un partido revolucionario es capaz de destruir un modo de producción y construir uno nuevo. Esta idea se opone abiertamente a la evolución de todo modo de producción que describe Marx. Lenin ha tenido muchos seguidores». Seguiremos leyendo a la vez que intentando reencontrar y repasar algunos textos profusamente documentados del Profesor Julio Rodríguez que ilustran sobre el tema y creemos que no opina de igual manera.

Ho Chi Minh.

Ho Chi Minh.

Ho Chi Minh, en el año 1946. Autor Desconocido - This file has been extracted from another file : Ho Chi Minh 1946 and signature.jpg, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=25126454Lo que hizo Ho Chi Minh por su pueblo no está en discusión. Que ello ha significado un avance enorme tampoco. Millones y millones de seres humanos accedían así a avances ya reconocidos en gran parte de la Humanidad.

¿Qué es entonces lo que nos llama la atención y a la vez necesitamos debatir? Precisamente lo que Batlle y Ordóñez señala a la muerte de Lenin y que en la patria de Ho Chi Minh ya ha tomado otro camino. Lo de la construcción de un capitalismo de estado en oposición al capitalismo en general y como alternativa al mismo, que contradice las enseñanzas de los maestros.

La diferencia parece muy fina, hasta imperceptible, pero ahora nos hace comprender lo que Lenin escribía en 1916 sobre el Imperialismo.

Hacer todo lo necesario en defensa de la gente, hacer de ello causa del internacionalismo proletario y a la vez que defendiendo el aparato productivo de cada nación dar la pelea por incorporarse con el programa de defensa de los trabajadores en el mercado mundial. Lo hacen China y su entorno, mientras el centro del capitalismo y del libre comercio comienza a desplazarse hacia ahí.

¿Entenderán los Partidos Comunistas y las izquierdas, volcados desde la muerte de Lenin, a sus programas nacionales, de que es necesario un programa que unifique a la población trabajadora de todo el mundo?: Ese es el desafío.

Jorge Aniceto Molinari.
Jueves, 26 de Diciembre de 2019.

Algunos apuntes al finalizar 2019.

Algunos apuntes al finalizar 2019.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Facebook. Logotipo.En Facebook intercambiamos opiniones, hasta diría que de algún modo debatimos –es lo que hay en una sociedad que es reticente a hacerlo–, estos apuntes –desordenados– son parte de lo que he venido haciendo, reflejan opinión y también estado de ánimo. Soy optimista, biológicamente optimista, pero siempre recuerdo aquella sentencia que dice que los pesimistas son aquellos que han visto como les ha ido a los optimistas.

1)

La «izquierda» se ha quedado sin programa en el mundo y no porque la derecha tenga razón. La crisis es cada día mayor en todo el mundo. Se ha quedado sin programa porque por todo un periodo en la historia luego de la derrota de Lenin en 1924, se difundió como su idea la de un capitalismo de estado. Pero a su vez ese es también el gran problema que viven los gobiernos progresistas cuando intentan desarrollar una economía nacional (Cristina, que es una suerte que haya vuelto al gobierno, dice que Argentina debería hacer lo que hace Trump), en un mundo donde el centro del capitalismo y del libre comercio está pasando a China y su entorno gobernada por el Partido Comunista.

Alberto Fernández trata de lograr cierto equilibrio y hacer que las cuentas favorezcan a las necesidades de la gente, que es a lo que en definitiva se opone Del Caño buscando capitalizar un descontento de «izquierda».

¿No debería el peronismo plantear este problema al mundo? Lula lo intentó en su primer gobierno y luego se quedó. La burguesía paulista que lo había combatido lo apoyó pensando en la marca Brasil en el mundo, pero luego a las primeras dificultades le dio un golpe de Estado y hoy tiene contra las cuerdas a Bolsonaro que ha ido a negociar con el Partido Comunista Chino. Mujica planteó el problema en la ONU (ver su intervención de setiembre del 2013 en internet), pero luego retrocedió.

Nuestros países, de la pobre América en lo social, todos sufren el manejo de las monedas nacionales que se utilizan para ajustar los sueldos y las pensiones y con ello todo lo que sea la mediana y pequeña producción. ¿Por qué hay una moneda para los dueños de la producción y otra para la gente, cuando China es el país en el mundo que más reservas de dólares tiene?

Los impuestos deben ser sobre la circulación del dinero, no sobre el consumo, los salarios y las pensiones, pero Argentina no lo puede hacer sola. Necesita planteárselo al mundo. Ninguna transacción con dinero debería ser lícita sino está debidamente registrada en los instrumentos que la sociedad democráticamente determine. Hay que dar muerte a los paraísos fiscales, entre ellos los que son destinatarios del despojo a los pueblos como el argentino.

Este es el debate que hay que abrir, es el debate que el mundo hoy necesita.

2)

Este es un asunto importante, y creo que Nelly fuerza un deseo que tenemos todos de la eliminación del narcotráfico, con la realidad.

Mujica eligió en este tema un camino y le dio publicidad en el mundo. Ese camino es el de la regulación estatal como en determinado momento se intentó con el alcohol y ahora se reintenta.

No podemos ni debemos estar en contra de ello, pero la realidad nos indica que hasta que el mundo no regule los movimientos del dinero, la actividad terapéutica que la sociedad debería realizar va a estar postergada.

3)

La riqueza del idioma español es indiscutible e invalorable, precisamente porque cada uno de esos sinónimos usados expresan a la vez matices y hasta contenidos distintos. De eso se trata el arte de utilizarlos. Arte el cual es un placer ejercitarlo porque a la vez constantemente estamos aprendiendo y reexaminando para ser más precisos. No es sencillo, más cuando a nuestras dificultades en el aprendizaje constante, se agrega el poder entender que pasa en el mundo material que nos rodea. Digo material pues el espiritual sabemos que tiene otras reglas y sus límites aún no los hemos podido descubrir.

4)

El problema de Europa no es la moneda, es su competencia con el mercado mundial, y el sistema impositivo, pero como de esto la «izquierda» no habla, la crisis es un campo fértil para el fascismo.

Acá en América, mientras se acentúan los negocios especulativos con las distintas monedas nacionales, la derecha trata de ganar tiempo y voltear gobiernos ahí donde no los tiene y la izquierda de ganar gobiernos sin saber mucho para qué.

«El rey está desnudo» decía la niña mientras los adulones, los alcahuetes, e inda mais alababan su traje. Alguien tiene que decir que la joda con las monedas debe terminar. No puede haber una moneda para los dueños de la producción y otra para la gente.

Alguien trasnochado nos podría decir: pero si adoptamos el dólar eso favorece al «imperialismo norteamericano». Sin embargo eso ignora que la principal reserva de dólares es la que está China y que su emisión, la que hace la Reserva Federal, está bajo la responsabilidad de los organismos financieros internacionales. Y que además si hoy por ejemplo la moneda de México fuera el dólar no habría muro que los pudiera separar.

Somos seres que hacemos el esfuerzo de razonar y pedimos no expliquen porque se mantiene esta absurda posición que favorece a los más ricos contra la inmensa mayoría de los más pobres.

5)

Lo que organiza es el programa. Los nombres son todos valiosos: Javier, Ernesto,…

¿Pero cuanto hace que en el Frente no se elabora una tesis sobre la situación política del mundo? Lo que llamamos programa es un compendio elaborado por gente muy valiosa en los distintos rubros, pero es eso, un compendio de buenas intenciones.

Hoy el país, ahora con gobierno multicolor, está dependiendo de la inversión de UPM2 y de los precios internacionales, pero sobre ellos y las perspectivas futuras no hay análisis.

La militancia es siempre importante, y viendo lo que pasaba en los países vecinos salió a trillar, pero no alcanza. No basta con decir vamos a hacerlo mejor, porque hemos demostrado que carecemos de rigor administrativo, ya desde los problemas con los casinos, pasando por Pluna, sobre la que se dejó caer porque se entendía que no se podía controlar y podríamos seguir.

Todo el Frente estaba embalado con Aratirí –recordemos que pusieron los inversores a Puntigliano como Gerente General– y con Aratirí iba el puerto de aguas profundas y la regasificadora. A mi algunas figuras que incluso hoy se bajaron y son críticas, me decían: «con Aratirí tenemos gobierno del Frente por 50 años», y cuando analizábamos que estaba pasando con la industria del hierro en el mundo, no se nos escuchaba.

Ahora, por ejemplo, tenemos un grave problema en los países de América con la cotización de las monedas nacionales, Chile, Colombia, Argentina, Venezuela, han sido víctimas de un deterioro del nivel de vida vía devaluación monetaria, y el Uruguay muy difícilmente se escape de ese medio de ajuste de los que manejan la producción contra el nivel de vida de la gente (la joda del llamado atraso cambiario).

Mujica en la ONU en setiembre del 2013 se lució ante el mundo insinuando la moneda única universal y el impuesto a las transacciones financieras, pero luego retrocedió y no habló más del tema y el sistema político de ello no habla.

Con todo respeto pienso que lo que se plantea es voluntarismo puro y a la larga produce un tremendo desgaste y el desaliento. Ahora si nos juntamos y empezamos a remar en este sentido las cosas van a cambiar.

6)

Entiendo y me siento solidario con este planteo pero no lo comparto.

Sería absurdo pedirle a quien está ejerciendo la medicina por ejemplo que se manejara no por sus estudios sino por sus sentimientos.

La política es una ciencia que exige estudios, y esos estudios exigen el intercambio, el debate, el análisis profundo de los temas.

La izquierda que es el instrumento que tiene la gente para defenderse se está quedando sin programa en el mundo, sin un análisis completo de la realidad en un momento crucial en que la crisis de la predominancia del modo de producción capitalista es ya irreversible y uno los hechos que corrobora esto es que el centro del capitalismo y del libre comercio en el mundo se está desplazando a China y su entorno, gobernada por el Partido Comunista, mientras EE.UU. se encierra y se amuralla en su propia economía.

Cristina Fernández que por suerte para el pueblo argentino ha vuelto al gobierno, dice que la economía argentina debe cerrarse como lo hace Trump.

¿Es que nosotros no debemos analizar esto?, ¿O es un problema que cada nación resuelve por su lado?

Mujica hizo en discurso lleno de contenido en la ONU. Lo compartimos pero luego nadie, ni él mismo volvieron sobre los puntos de esa intervención, y su grupo lo ignora y plantea temas que están fuera de su contenido.

En Argentina, en Chile, en Colombia, en Venezuela, el manejo de la moneda: una para los que negocian la producción y otra la moneda nacional para retribuir los salarios y las pensiones, ha provocado una tremenda miseria del pueblo y el enriquecimiento de los menos.

Los impuestos son sobre el consumo, los salarios y las pensiones, mientras el gran negocio capitalista está exonerado por la necesidad de que se invierta.

¿Sobre todo esto no tenemos nada que decir?

A mí la vida me dio el privilegio de participar en la fundación de la CNT y del Frente Amplio, y no reniego de nada de lo que he defendido, por eso digo que hay que abrir el debate.

7)

La base material es siempre lo que cuenta. No dejamos de señalar que el triunfo de Alberto Fernández en Argentina era un hecho positivo, y que el triunfo de Jair Bolsonaro en Brasil negativo. Pero a la vez señalamos las contradicciones y los desafíos, Fernández era la reacción ante el caos de Macri y su banda, y Bolsonaro la reacción de la burguesía brasileña ahogada por la crisis y ajustando a su propio pueblo. Sin embargo la vida te da sorpresas. El mundo, el mundo del libre comercio que comanda el capitalismo, está trasladando su centro a un país gobernado por el Partido Comunista, y hacia ahí va Bolsonaro presionado por su burguesía y por sectores del propio ejército que miden la crisis de EE.UU. Por el contrario, Fernández a la vez que toma medidas para aliviar el deterioro del nivel de vida de la gente, centra su accionar económico en cerrar su economía, lo cual hoy puede traer beneficios coyunturales como los están usufructuando Trump, pero son eso sólo, coyunturales.

Es necesario hacer el esfuerzo y tomar la economía como lo que es un hecho universal y que necesita que la política a través del programa lo aborde. Estamos en medio de una crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista y para que esta muera en paz necesitamos la voluntad política expresada en un programa y en decisiones colectivas.

La moneda y los impuestos son las herramientas que hay que utilizar ya por parte de partidos, sindicatos, organizaciones sociales, Estados, para hacer la tarea que hoy es imprescindible para que el mundo salga de esta crisis.

8)

¿El fenómeno de la dolarización llegó para quedarse en Venezuela?

De acuerdo a los más recientes estudios, actualmente un 53,8 % de las transacciones en el país se realizan en la divisa estadounidense.

Desde el sector oficial no existen cifras al respecto. Sin embargo, el pasado 17 de noviembre, el presidente Nicolás Maduro, evidenció por primera vez que el gobierno se encuentra al tanto de la situación.

«Yo, quizás lo que diré será un pecado para los dueños de los dogmas, no lo veo mal. Me declaro pecador: no lo veo mal. Evaluar cómo ese proceso, que llaman de dolarización, puede servir para la recuperación y despliegue de las fuerzas productivas y el funcionamiento de la economía. Es una válvula de escape, gracias a Dios existe», indicó Maduro, en unas declaraciones que repetiría el pasado martes.

El mandatario venezolano sostiene que la dolarización surgió por la «autoregulación necesaria» de la economía venezolana para procurar la «desaceleración de la inflación criminal inducida».

9)

El Partido Socialista en el Uruguay cumple 109 años. Felicitaciones y a recordar con orgullo su trayectoria. Es uno de los Partidos fundadores del Frente Amplio.

Su trayectoria está signada por los avatares del quehacer político en el país y en el mundo. Es verdad, sentimos cierta nostalgia de lo que llegó a ser en un determinado momento su vida política, signada por el desarrollo de tesis muchas veces contrapuestas que daban lugar a corrientes de pensamiento que tuvieron repercusión en la vida completa de la sociedad uruguaya.

De su seno nace en 1920 el Partido Comunista del Uruguay y ya eso hecho daría para un intenso análisis de cómo ocurrieron los hechos. El análisis de las 21 condiciones de la Tercera Internacional e incluso el augurio de la crisis en la revolución rusa que analiza Batlle y Ordoñez en un editorial de «El Día» a la muerte de Lenin.

Pero también lo que significó en su seno el triunfo de la revolución cubana y luego su integración en la construcción del Frente Amplio.

La influencia polémica de las distintas corrientes del llamado campo socialista y el accionar de dirigentes como Vivían Trias, lleno de elaboración teórica, en que cada paso que se daba se hacía aportando la misma. Tal vez hoy con la valoración actual se pueda tener una visión cuestionadora de lo que fue su accionar, preferimos rescatar el hecho de que cada paso se fundamentaba y en el error o en el acierto se actuaba de acuerdo a como se pensaba.

En el pensamiento socialista revolucionario ha hecho mucho daño el stalinismo y hay confusiones que aún perduran. Por ejemplo, cuando un compañero dice que primero discute en su organismo y luego en función de ello actúa. NO, las ideas se analizan siempre en cualquier marco, no necesitan del secretismo, lo que tiene cabina interna y el respecto a las resoluciones son las medidas administrativas. Claro, hoy a falta de análisis y de debate todo queda reservado para el ámbito administrativo.

La izquierda necesita del Partido Socialista porque necesita de ámbitos donde enriquecer sus ideas, porque así lo fue con el nacimiento del Frente Amplio y debe volver a serlo para que nuestro pueblo recupere protagonismo.

10)

Nadie puede hacerse ilusiones sobre que las intenciones de la derecha ante un ahogo presupuestal son inexorablemente los ajustes. Y los caminos para ello pueden ser varios. Tal vez el que tengan más a mano sea el que están usando en varios países y es el del juego con el valor de la moneda, al que presentan como «un hecho de la realidad».

Nosotros no tenemos otro camino que denunciarlo y a la vez hacer propuestas que vayan al centro del problema. No puede haber una moneda para los «negocios» y otra para los laburantes. Y los impuestos deben ser sobre el movimiento del dinero, buscando dar muerte a los impuestos al consumo, los salarios y las pensiones y a los paraísos fiscales.

¿Por qué en la izquierda de esto no se habla? Ellos hasta quieren eliminar la bancarización y nos hablan de la libertad individual. Confunden la libertad empresarial con la libertad individual, como confunden la libertad de prensa con también la libertad empresarial de los medios monopólicos de difusión.

11)

Las ideologías no son instrumentos que se compran en un comercio del ramo. Son una elaboración permanente de la sociedad y de cada uno de nosotros. Hablar de una cosa adquirida y cerrada para siempre es un tremendo error. Si, es cierto, cada uno se presenta a la faena diaria con lo que ha venido adquiriendo, pero luego los hechos ponen en juego lo que sabemos y como los enfrentamos. Por eso hoy la crisis pone a prueba todos los conocimientos y todas las estructuras culturales que poseemos, y lo primero es comprender que hablar de una ideología completa es imposible. Lo que si deberíamos hablar es de guías para comprender la realidad y actuar en ella.

El modo de producción que predomina y en el que vivimos actualmente fue estudiado minuciosamente por Marx, Engels y Lenin –los más destacados que dejaron una obra inmensa–. De ellos se desprendió una guía para la acción que en particular se manifestó con una enorme fuerza en la revolución rusa, pero luego esa conducción fue derrotada en 1924 y sus componentes asesinados.

Ahora los problemas se agravan porque este modo de producción se encamina a perder su predominancia o a generar una tragedia aún mayor que la que vivimos actualmente, y es cuando surge la necesidad de volver a analizar aquellos textos que enseñaban a comprenderla.

Y por si fuera poco para los que se enredan con esto de las ideologías, el modo de producción capitalista ahora tiende a tener un nuevo centro, del libre comercio mundial en China y su entorno gobernada por el Partido Comunista mientras EE.UU. se amuralla.

12)

Dentro de la modestia de mis conocimientos considero que es muy bueno para él, para el Frente y para la sociedad toda, que el compañero José Mujica haya pedido disculpas. Y mucho más cuando su accionar se valora fuera de fronteras.

Admito su justificación, pero no comparto la explicación política. El Frente pudo desde el gobierno no haber cometido ningún error u horror, pero aún así hubiera sido insuficiente porque la crisis que se traslada al Frente y particularmente a su conducta en el accionar político, abarca a toda la humanidad. Y también llega a los nuevos gobernantes, que aún creen que con algunos ajustes se sale.

Esto no justifica lo que está sucediendo que no se resuelve con más voluntad –que siempre es importante– sino yendo al fondo del asunto: el programa.

El Pepe que hizo un brillante discurso en la ONU que no fue comentado, pero que llegó a todo el mundo, luego se ha cerrado en forma sistemática volver a encararlo y todas sus explicaciones y hasta diríamos sin despreciarlos sus sermones, tienen destino individual en el ser humano quién es quien sufre las condiciones que impone el sistema, imposible de cambiar sólo por el esfuerzo individual, que nunca deja de ser importante.

A ello se agrega un condimento: ¿la lucha feminista está por encima de la lucha de clases? Sin duda que trasvasa las distintas clases sociales y aporta justicia, como aporta justicia la lucha sindical, la lucha por los derechos humanos en general, pero sería imposible pedirle que resolviera los problemas de rentabilidad del modo de producción actualmente predominante. Ese es el rol que hoy no se está cumpliendo y que corresponde a la necesidad del programa que contemplando estas realidades aborde una salida.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 24 de Diciembre de 2019.

El escándalo en la ideología.

El escándalo en la ideología.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Jorge Aniceto Molinari.Si bien hay muchos hechos puntuales en la realidad actual, entendemos de un gran valor volver e insistir sobre aquellos aspectos de la teoría que en su momento significaron y significan de alguna manera, una guía para la formación de generaciones de militantes de la izquierda y de la sociedad toda.

No hay mejor antídoto para el proceso de derechización y fascismo que provoca en la sociedad la crisis actual y la falta de respuestas programáticas frente a ella, que analizar las experiencias que nos da la historia.

La revolución rusa llegó a su cima con la conducción del Partido Bolchevique y el trabajo ideológico formidable, fundamental de Lenin. Ha sido el único Partido en la historia de la humanidad hasta hoy, que se construyó atendiendo a lo que estaba elaborado en textos magistrales que analizando el capitalismo había dado toda una guía para la acción política, y en lo que se destacaban los estudios de Marx y Engels. Lenin no solo que no se apartó un ápice de ellos sino que con un espíritu crítico y a la vez analítico incorporó nuevos elementos que hicieron de su aporte algo fundamental para entender lo que hoy está pasando.

Sus polémicas con Plejanov en la formación del Partido y luego en la tarea de construcción en revolución con Trotsky y Bujarin, son enseñanzas que hoy hay que tener presente. No para tomar como una verdad revelada sino como una guía para aprender a aplicar un método en el accionar social y político.

Lenin fue derrotado en 1924 cuando su intento de separar de la dirección del Partido a Stalin fracasó. La burocracia había dado un golpe y los textos de Lenin sobre estos hechos se conocieron 30 años después.

El capitalismo con sus liderazgos maltrechos salía de la tragedia de la primera guerra mundial y reconstituía sus fuerzas en las que preferían en la pugna que significaba su desarrollo y el egoísmo de clase, tener como rival a un capitalismo de Estado y no al de las conquistas sociales por parte del proletariado en el mundo. Vivía en medio de un peligroso equilibrio social. Más de uno de sus estadistas buscó por medio de los seguros sociales (seguridad social, previsión social) ese equilibrio.

El stalinismo mientras perseguía y asesinaba a los bolcheviques, heredaba como ejemplo para el mundo, las conquistas de la revolución de octubre.

A Trotsky mismo, no fueron pocos los militantes que lo increparon por defender a la Unión Soviética a pesar de Stalin. Su defensa era muy clara: «la Unión Soviética es una conquista de la humanidad».

Es como si hoy no entendiéramos que la caída de Venezuela, o de Cuba significarían un gran retroceso aún cuando pudiéramos señalar errores y hasta horrores burocráticos que nada tienen que ver con lo que fue el stalinismo, aunque hay mucho de lo que fue su origen.

El horror que significa en el mundo actual la promoción y la derrota de la llamada «primavera árabe» en la que participaron intelectuales europeos de izquierda, que no entendieron que sin desarrollo de una base social que lo posibilite, es imposible hacer un proyecto de sociedad nacional democrática. Introdujeron la inestabilidad social y el caldo de cultivo para la industria de la guerra, para la tragedia social actual y el padecimiento de las migraciones.

El propio fomento de los nacionalismos sin una base económica democrática a nivel mundial, tiene el marco de intereses sectoriales que pugnan por un desarrollo capitalista propio y en definitiva van en contra de la defensa misma de la razón de ser de las nacionalidades, como lo analizaba Lenin.

Rodney Arismendi, conductor del Partido Comunista uruguayo, constructor fundamental de la unidad sindical y política en el país, hablaba para interpretar los acontecimientos de la revolución de rusa de que Lenin había producido un escándalo en la ideología, pues había acercado los textos de los maestros a lo que estaba pasando con la construcción del llamado socialismo real y originado la reacción de la socialdemocracia europea, comprometida con los créditos para la guerra de sus respectivas burguesías.

Permítasenos, en nuestra modestia de conocimientos, señalar que dentro de sus enormes valores y aportes, esa fue una idea que aún sigue haciendo daño a la izquierda y es sobre ello que queremos hacer algunas puntualizaciones para enriquecer el debate importante que tarde o temprano se debe dar sobre la ideología.

Lo cual conlleva nuestra propia autocrítica, pues en 1971 muchos de estos temas nos eran confusos y aún no teníamos una base ideológica suficiente como para entender porque el camarada profesor Julio Rodríguez afirmaba que el stalinismo era el trotskismo sin Trotsky. Seguramente a su tiempo volveremos a examinar estos temas, ya que con Batlle y Ordoñez, con el Doctor Carlos Quijano y con el propio Julio, creemos haber aprendido a valorar a los maestros en una dimensión que antes no comprendíamos y que en la etapa actual resulta fundamental para poder entender que está pasando.

No hay texto, análisis, desarrollo, en la obra de Marx, Engels y Lenin, donde se analice la posibilidad de construir un modo de producción alternativo –no es otra cosa el capitalismo de Estado– en competencia y confrontación con el capitalismo que es lo que se propuso el stalinismo usufructuando las conquistas formidables de la revolución de octubre. Capitalismo de Estado coyunturalmente necesario para defender el propio aparato productivo en beneficio de la gente en cada una de las crisis anteriores en el desarrollo y crecimiento del modo de producción predominante.

Para esa defensa de las conquistas, el ejercicio de la Dictadura del Proletariado, en contraposición a la dictadura ejercida dentro del modo de producción capitalista por la burguesía y sus formas imperialistas. Dictadura del Proletariado a la que se recurre con las huelgas, con las ocupaciones, incluso con las revoluciones cuando las masas se sienten ahogadas por la explotación como ocurre hoy en muchos países y la burguesía trata de meterlas dentro del corset de su propia dictadura.

Sabiendo que dentro de esas conquistas están los derechos democráticos de las masas, el derecho a la salud, a la enseñanza, el voto, el voto secreto, los derechos de la mujer, de los niños, de los ancianos…

Está fuera de esos objetivos hacer de cada Estado centro de la economía en confrontación con el desarrollo ecuménico de la misma.

El capitalismo como sistema trató de circunscribir los problemas a cada país y los revolucionarios fueron coptados por el aparato del Estado y llamaron a eso socialismo y sus programas ya no tuvieron la dimensión universal con la que fueron desarrollados en los textos de los maestros.

Estamos hablando a principio del siglo 20 de crisis iníciales de un modo de producción predominante, con situaciones de una gravedad tal que determinaron la existencia de tragedias como las guerras, dos de ellas mundiales.

El modo de producción capitalista se repuso y continuó su desarrollo, de un centro inicial: el Reino Unido con su saturación, pasó a un centro que se desarrolló con el encabezamiento de EE.UU. como nación emergente, fue en su momento el nuevo «súper imperialismo».

Hoy EE.UU. también se ha saturado y su lucha interna que se extiende a lo que ha sido su influencia en el mundo comandando en su momento el libre comercio y la diversidad de monedas pero imponiendo la hegemonía del dólar; confronta con complejos empresariales multinacionales que ya se van desplazando a hacia un nuevo centro: China y su entorno.

Mientras tanto corrientes «nacionales» de capitalistas se amurallan para desarrollar lo que queda del aparato productivo nacional, usando como estandarte a Trump y al ala más conservadora del Partido Republicano.

De aquel imperialismo quedan «servicios» que actúan como gendarmes manteniendo y aumentando sus características criminales en la defensa de una de las válvulas de escape del sistema a la crisis: la industria de la guerra.

Hoy la crisis de la predominancia del modo de producción capitalista es tal que se da esta situación insólita e incompresible sin recurrir a lo que los maestros analizaron en su momento.

El capitalismo no va a ser sustituido por un sistema alternativo que lo derrote en una confrontación. Por el contrario, su predominancia necesita morir en paz, para evitar una tragedia mayor aún a la Humanidad y eso que hoy hace que la tasa general de ganancia haga cada vez más difícil su actividad productiva. Va a pasar a las manos de la organización democrática de la sociedad para que esta determine no el fin del capitalismo como modo de producción sino que con una nueva predominancia de la sociedad, esta planifique una actividad global que atienda a las necesidades del conjunto de la sociedad humana.

Ocurrió con la esclavitud, con el feudalismo, también ocurrirá con el capitalismo. De esa nueva realidad resurgirán las ideas socialistas y el «hombre» nuevo será producto de nuevas relaciones de producción a las que la sociedad podrá llamar «socialista» por su carácter liberador del ser humano dando inicio a la verdadera historia de la Humanidad.

De aquel viejo programa apoyado en estatizaciones para mantener el funcionamiento del aparato productivo mientras desde el poder se defendían los derechos y conquistas de los trabajadores, pasaremos a este que tiene como herramientas la medida monetaria única y universal, y como modo de obtener fondos para el desarrollo de la sociedad un sistema impositivo basado en la circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales, y a los sistemas impositivos basados en el consumo, los salarios y las pensiones.

Seguramente para ello será necesario tomar la conducción de la economía mundial desde el Banco Mundial y desde el Fondo Monetario Internacional como los medios más importantes para imponer desde ellos estás líneas programáticas.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 16 de Diciembre de 2019.

La grieta de la falacia.

La grieta de la falacia.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Grieta.Es muy común en estos días de fines del 2019 oír hablar o leer sobre que existe una grieta en la sociedad por «el accionar de los partidos políticos». Entonces surgen los comedidos en solucionar este tipo de problema «coyuntural» por la vía de hablar, de pactar, de ponerse todos de acuerdo en que con buena voluntad esto se soluciona. Chile parecería ser el ejemplo más paradigmático y a la vez más preocupante.

Ergo quien no está a tono con esta máxima, se está poniendo fuera del sistema haciendo de su accionar la grieta. Parte de una falacia muy trabajada desde los medios empresariales de difusión, de que el sistema es un hecho de la realidad y no se puede cambiar. Entonces proponer el cambio en beneficio de la gente es antisistema, y eso nos advierten, el pragmatismo de la vida nos indica de que «no se puede».

Ahora se da una primera contradicción, la que indica la consigna del sí se puede que tiene como objetivo, que si se puede encauzar a todos dentro del sistema. Tiene a su favor que los que pretendemos defender los intereses generales de la población y en particular los de la población trabajadora, al administrar –el capitalismo, que es lo que hay para administrar– somos cómplices de errores y horrores que rápidamente son capitalizados por quienes tienen como objetivo preservar los bienes y las acciones de los sectores privilegiados del capitalismo. Y cuando los errores no existen tienen los medios para crearlos artificialmente y hacerlo pasar como tales. El ejemplo Lula parecería ser el más gráfico.

En síntesis la derecha nos dice «si se puede» conservar lo que tenemos y no se puede abrir una grieta para hacer de los que no tienen una forma de cuestionar todo el sistema. Este sistema es bueno, nos dicen y los errores que él comete son humanos, por eso todo intento de hacer otro sistema ha fracasado, o está fracasando, y esto haciendo caso omiso al proceso que vive el capitalismo en el mundo, que está haciendo que su centro sea China y su entorno, gobernada por el Partido Comunista y liderando el libre comercio mundial en contraposición a EE.UU. con su economía amurallada.

En este mar de absurdos se nos dice por ejemplo: «pero China es capitalista, no es comunista», como si hoy todavía no se entendiera que los modos de producción no son modelos que se adquieren en el comercio del ramo, sino procesos que vive la Humanidad en la que los modos de producción, que se suceden a lo largo de la historia, nacen, se desarrollan, llegan al límite de su capacidad y comienzan un proceso de desaparición que puede llevar siglos pero que comienza con la necesaria muerte de su predominancia, que es lo que hoy está ocurriendo con el modo de producción capitalista. Y que en China en medio de su crecimiento –reconocido por todos– ni siquiera ha comenzado, aún con los índices formidables que marcan el progreso de su pueblo, y el éxito de una revolución socialista que nació en medio de marcas sociales donde normalmente existían las hambrunas y el analfabetismo, y enormes carencias sanitarias y habitacionales.

Ahí está el origen de la grieta. La necesidad que tiene hoy la Humanidad de dar muerte a la predominancia del capitalismo y abordar un programa que permita a la Humanidad toda abrir el desarrollo hoy contenido por la incapacidad cada vez más generalizada en la rentabilidad de las inversiones en la predominancia actual del modo de producción del capitalismo.

O como analizara Carlos Marx, la baja tendencial en la tasa general de ganancia del modo de producción capitalista cuando este predomina y en su expansión abarca todo el planeta. Y como contrapartida la acumulación monstruosa de capitales en los paraísos fiscales sin posibilidades reales de invertirse con rentabilidad. Entonces la válvula de escape: el incremento de la guerra y su industria y de todas las lacras sociales que asolan a la Humanidad, lo cual provoca una tragedia aún mayor.

Podríamos abrir todo un capítulo de análisis para estudiar cómo ha llegado China a la posición actual y como se han dado en su seno las distintas corrientes de pensamiento que han tenido un vasto escenario como en todo el desarrollo de las distintas revoluciones sociales de esta época. Si, llegamos a la conclusión de que ni el propio Lenin hubiera soñado con un desarrollo revolucionario como el que lideran los chinos encabezando el capitalismo y el libre comercio en el mundo. Ya estaría trabajando en el programa de esta etapa del mundo que se viene y que no tiene como objetivo proponer el desarrollo de una economía estatizada, sino liberar la economía mundial para que en su desarrollo comience a generalizar los derechos fundamentales de las masas.

Objetivo de masas, tarea primordial en esta época, plenamente realizable, y pudiendo poner a full el aparato productivo de la Humanidad.

¿Y entonces por dónde empezar?: por la moneda y los impuestos. Y para ello generar la voluntad política que tenga como objetivo tomar el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional para que desde su seno se generen las política que la Humanidad reclama imperiosamente en medio de una grieta que se agranda en forma constante.

¿Existe otra posibilidad?: NO y las políticas de acrecentamiento de la guerra están jugando al borde de una tragedia mayor, que la Humanidad tiene herramientas para cambiar de inmediato.

¿Qué nos duele?: la inercia de la sociedad, de sus partidos, de sus intelectuales, que cuando se habla de estos temas parecen entrar en un limbo donde lo que interesa es lo inmediato, el cargo, el negocito, lo individual.

¿Es posible cambiar esta realidad en el mundo de las ideas? Si, sin duda y los ejemplos se viene dando a diario, pero aún como expresiones aisladas, y la necesidad no es administrativa, es ideológica, y va de una punta a otra de toda las sociedades.

Un mundo mejor es posible, dice la consigna central del Foro Social Mundial. Ese mundo posible no puede ser en contraposición al que hoy existe, sino ayudando a la predominancia del modo de producción actual a morir en paz, desarrollando el aparato productivo, que hoy está trabado por el agostamiento de la tasa general de ganancia y la imposibilidad de invertir todos los capitales que se acumulan con rentabilidad. No se puede repartir y dar de nuevo como se pensaba en los primeros tiempos del cristianismo: el Jubileo.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 23 de Noviembre de 2019.

Lo lamento pero esto pienso.

Lo lamento pero esto pienso.

Abordando eso gris, que parece la teoría.

Jorge Aniceto Molinari.

Viernes, 22 de Noviembre de 2019.

Roberto Savio.Con este título presentaba su nota Roberto Savio1, la pueden leer en las columnas digitales de Uypress: precisa, clara e inquietante; no sólo expresa los valiosos conocimientos sobre acontecimientos de enorme importancia sino también y de algún modo un estado de ánimo generalizado. Es a ello que traté de responder en un correo que le envié al autor.

Mi correo:

Excelente descripción, y aún podríamos agregarles más cosas, como por ejemplo que con los documentos de identificación nacionales o en el marco de comunidades como la europea, podría agregarse un enlace donde cada uno de los seres humanos dispusiera de su historia clínica digital, y si disponemos como hoy dispone la humanidad de análisis de poco costo y no invasivos para saber qué enfermedades ha tenido cada uno de nosotros y cuales es propenso a tener, cada ser humano estará en condiciones de ser atendido en las mejores condiciones, con un resultado relevante en el mundo sobre la posibilidades de atender correctamente con los medicamentos e instrumental médico que hoy son patrimonio de sectores privilegiados de la sociedad.

¿Pero cuál es el problema, tanto para lo que desarrolla Roberto, como esto que agrego? Que la economía de la Humanidad está en manos de una dictadura regida por los complejos empresariales multinacionales, y comandada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional que regula sus pugnas contra la gente en un marco permanente de agostamiento de la tasa general de ganancia, y haciendo al sistema incapaz sin ampliar la guerra de mantener la rentabilidad, lo cual es suicida. ¿Qué necesitamos? La voluntad política para aplicar dos herramientas: una moneda única y universal, que termine con el juego de esta contra la gente, y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero que ni siquiera necesita que sea material físico, eliminando los impuestos al consumo, a los salarios y a las pensiones, y dando muerte a los paraísos fiscales. Esto es dar muerte en paz a la predominancia del modo de producción capitalista y la sociedad estaría en condiciones de un desarrollo democrático y en beneficio de la gente de su aparato productivo. Cambio radical en el BM y en el FMI. Todo lo que desarrolla Roberto apuntando a este objetivo sería la revolución que la humanidad está hoy necesitando. Organizando la atención de la salud, de la educación, del trabajo, del medio ambiente, bajando así radicalmente todas las lacras que la falta de rentabilidad entre otras cosas hace que el capitalismo las promueva. Y un apunte más. Nada de engordar Estados para poder aplicar esta política, que debe ser eficiente y rentable en beneficio de la sociedad toda. El capitalismo seguramente ya sin su predominancia seguirá existiendo como ha ocurrido con los otros modos de producción. La nueva forma de organizar el aparato productivo nos dará el ser humano nuevo, por aquello que escribía Carlos Marx:

«…El conjunto de las relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio (Uberbau) jurídico y político y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina (bedingen) el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia».

Esta estructura económica es hoy ecuménica.

La respuesta del compañero no se hizo esperar:

Muy bien dicho, y tienes toda la razón. Pero, hasta ahora, la gente se vuelve zombi… y el sistema no se toca… ojalá vayamos en tu dirección… un abrazo Roberto en el aeropuerto de Bonn…

Días antes habíamos intercambiado opiniones sobre la necesidad de comprender que está pasando con el Foro Social Mundial (FSM), que naciera con una enorme fuerza y alentara esperanzas de promover cambios importantes sobre la grave crisis que vive el mundo y que mucho tiene que ver con lo que Roberto Savio analiza en su nota sobre los enormes cambios tecnológicos de esta época.

Roberto nos hacía partícipes de este correo que nos dice con claridad su opinión:

Querido Chico,

No lo había leído, y quiero darte una respuesta rápida, ya que estoy viajando…

Creo que venimos de dos experiencias diferentes, y que de allá vienen nuestras posiciones diferentes.

Yo siempre estuve a favor del espacio abierto. Pero esto no quiere decir que un espacio abierto tiene que ser una masa informe de personas, que sólo a través de una improbable autogestión total pueden encontrar el mejor de sus caminos. Si la autogestión no tiene alguna capacidad de crear mecanismos de visión y de prioridades, esto hace del espacio abierto algo que es un gigantesco intercambio, pero que no va a una construcción importante. Que se haga un FSM, en el cual no hay paneles sobre el cambio climático, como fue de hecho la última vez, es ciertamente una expresión de las prioridades de los participantes. Pero a la vez buscar líneas que son objetivamente prioritarias, y pedir a los participantes que se abran a ellas, es algo que hay que solucionar. La inmensa fragmentación de los foros en muchos paneles que se repetían ad infinitum, es otro problema que hay que solucionar, espacio abierto o no. El mundo iba hacia un camino desastroso, y nosotros a una pulverización de debates, sin la capacidad de poder presentar una voz alternativa…

Creo que hemos llegado a extremos de talmudismo en que no se pudieran hacer declaraciones, ya que estas podían dividir. Un llamado a la paz, una declaración en contra de las guerras, una denuncia del florecimiento de líderes nacionalistas, xenófobos y populistas, no hubieran divido el FSM. Hubiera bastado acordar los límites a declaraciones, para que fueran suficientemente inclusivas y relacionadas a los temas contenidos en la carta de principios, para que el FSM hubiese jugado un papel activo en las relaciones internacionales, como era su intención anti Davos. No veo como una declaración sobre el desastre ambiental hubiese divido al Foro.

En otras palabras, para defender unos principios abstractos, hemos conducido el Foro a ser sólo un espacio de reflexión, basado en el mínimo común denominador, reduciendo enormemente el valor de una enorme movilización de entusiasmo y compromiso.

Lo que siempre me sorprende es que en el debate sobre el FSM nunca se habla de comunicación. Probablemente, porque esto hay que organizarlo. Pero cada Foro no ha tenido relación con el inmenso mundo que miraba al Foro, y que por razones diferentes (económicas, geográficas) no podía participar. Y que tampoco hemos asegurado el traspaso de lo alcanzado en un foro al que seguía. Los FSM se han así convertido en una secuencia de actos auto referentes, que no han logrado crear un proceso, ni una participación de la sociedad civil.

Una acotación, tal vez emblemática. Los diarios no han dejado de participar porque no éramos contemporáneos a Davos. Muy pocos medios hubieran tenido los recursos para cubrir los dos eventos. Han dejado de participar, como dije varias veces, porque un periodista que viene a un FSM se encuentra frente a centenares de paneles, y a menos que no sea un especialista de temas globales, se pierde, y termina escribiendo sobre el folklore del FSM. Esto hubiera sido fácil de solucionar. Hubiese bastado dar a los periodistas un carné de nombres y teléfonos (como hace EU en las Conferencias), con escrito: Mujer: resource person: Gina Vargas. Tel: 43217562. Allá quien quería escribir sobre temas de mujer, contactaba a la Gina Vargas, miraba al FSM en que estaba con mayor comprensión, y sacaba un buen artículo sobre este tema, y después sobre otros.

Pues, Chico, hubiese sido esto posible, en tu visión ¿Nombrar de alguna manera portavoces? Obviamente no. El resultado: perdimos todos los diarios. Y cuando levanté este tema, no faltó quien dijera que no era nuestro interés tener diarios burgueses en el FSM. Y esto, para mí, es falta de consciencia política…

Asi, querido, yo creo que prisioneros de nuestra formula, no hemos tomado ni algunas medidas mínimas para sincronizarnos con el mundo exterior, ya que hubieran requerido alguna medida organizativa, que nada tiene que ver con la organización de un movimiento, sino con hacer más eficiente la fórmula del espacio abierto. Más bien creo que hemos cometido un error tolemaico. El FSM partió tan fuerte y exitoso, que nos hemos quedado en sus orígenes, mientras el mundo cambiaba, y no nos preocupábamos para nada de esto. Podemos decir que hemos sido coherentes. Hemos seguido por 18 años el mismo camino, la defensa de una horizontalidad como método absoluto, un espacio autogestionado, etc. Pero sabemos que esto no es completamente así. Que en el CI siempre hubo un grupo más igual que los otros. Y que siempre se dieron momentos de supremacía de unos sobre otros, sin que esto fuera una batalla de valores…

Moraleja. Yo creo que un espacio abierto no pueda convertirse en un espacio cerrado, que no se relaciona con su mundo exterior. El FSM tenía que motivar, abastecer e intercambiar también con los que no habían podido llegar, y querían seguir el debate interno. El FSM tenía que reaccionar al mundo que lo circundaba. El FSM tenía que hacer esfuerzos para ser una alternativa a Davos, lo que significaba sembrar en el mundo. Un debate sobre modelos abstractos nos ha paralizado, nos ha impedido de ser una voz fuerte y participativa en un mondo que, como dices tú, «andas por lo pior». Y, nuevamente, me gustaría entender como el FSM va a seguir en un mundo donde la deriva comercial de Internet nos está transformando todos en zombies. Me gustaría entender cómo se puede entender el futuro del FSM, con reuniones físicas, como integrar a ellas todos los nuevos actores de la sociedad civil global, sin entrar en el campo de la batalla en la comunicación… pero para hacer este nuevo FSM, relacionado con la realidad, querido Chico, significa salir de tu experiencia de la iglesia de base de Brasil, para entrar en un camino que requiere alguna organización: por ejemplo, hacer un FSM sobre los varios puntos que la olla a presión deja escapar, de Chile a Alger, de Lebanon, a Honk Kong, de Francia a Yemen… los puntos que nos dicen que el sistema ya no aguanta… Pero tiene sentido querer llevarlos todos a un lugar, para que discutan entre ellos, como es nuestra tradición, sin que puedan hacer ninguna declaración: ¿Estamos seguros que esto es lo que los que manifiestan para un cambio necesitan hoy? A la vez, no creo que tampoco puedan organizar un movimiento, vista las grandes diferencias. Pero un espacio de encuentro y de intercambio ciertamente. ¿Pero tú crees que la vieja fórmula del FSM es contemporánea?

Esto dicho, un abrazo, Roberto.

A lo cual respondí interesado por la importancia del tema:

«Es un tema apasionante y a la vez lleno de ideas contrapuestas y en un marco que no las puede atender y por lo tanto tampoco responder.

El FSM irrumpe en el Brasil de Lula, donde la burguesía paulista en particular, luego de combatirlo de mil formas, lo apoya como un modo de desarrollar su inserción en el mercado mundial.

El FSM, nació con ese impulso pero producto de una inmensidad de militancias en distintas áreas del desarrollo humano y con distintos objetivos y fines. Y está bien que fuera así porque eso es lo que mejor expresa el sentimiento y el desarrollo de los seres humanos.

El Foro no se podía constituir en una iniciativa política en sí mismo, podía dar los insumos, y ser la base con conocimientos y militancia, no podía resolver la ecuación política.

Lula y también la burguesía paulista con sus objetivos diferentes agotaron rápidamente su programa. La crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista exige un programa que lo que hasta el día de hoy está para resolver. Y no es el Foro el que lo debe resolver son las organizaciones políticas que dicen responder a los intereses de los trabajadores, que deben tomar el desafío.

No es el Foro el que está en crisis, sino las organizaciones políticas, el Foro está allí y cada vez que se le convoque estará presente».

Mis disculpas, soy consciente de traer al intercambio apreciaciones en el marco personal, que desde mi punto de vista (también subjetivo) valen en tanto son preocupaciones que cada vez están generalizadas.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 21 de Noviembre de 2019.


Enlace del artículo original en castellano:

https://www.uypress.net/auc.aspx?100275


Nota:

1El ítalo-argentino Roberto Savio es economista, periodista, experto en comunicación, comentarista político, activista por la justicia social y climática y defensor de una gobernanza global anti neoliberal. Director de relaciones internacionales del Centro Europeo para la Paz y el Desarrollo. Cofundador, en 1964, y actual Presidente Emérito de la agencia de noticias Inter Press Service (IPS), presidente de Other News.

Respuesta a Yamandú Orsi.

Respuesta a Yamandú Orsi.

Yamandú Ramón Antonio Orsi Martínez.No lo conozco personalmente. Los informes me indican que se trata de un excelente administrador, frenteamplista y militante. Estoy hablando del compañero Yamandú Orsi. Sin embargo y quiero señalarlo, sus declaraciones sobre la desdolarización del país son equivocadas. Necesitamos tener un lugar donde debatirlas. Esto de opinar diciendo lo que se piensa es muy bueno. Ahora necesitamos la contrapartida de eventos donde esto se pueda debatir abiertamente, con el complemento luego de que las organizaciones tomen luego las medidas propias necesarias para cumplir administrativamente con lo resuelto. Así debe funcionar la democracia en todos sus planos: sindical, política, social.

Azucena Arbeleche.Bastante daño le ha hecho al país las declaraciones de la economista Azucena Arbeleche diciendo que habían hecho gestiones –no sabemos por resolución de quién– ante calificadoras internacionales de riesgo. No debería promoverse que se juegue al pelotazo, como parece ser la moda actual. Volviendo sobre el punto decíamos en nuestra columna de Uypress, con referencia a Chile: «Imaginemos por un momento a Chile, a Uruguay, a Brasil, a Grecia, a España, sin impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones. ¿Y entonces como se banca el presupuesto del Estado?, con un impuesto sobre la circulación del dinero, haciendo inválida cualquier transacción que no esté debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine».

«Sí, pero ningún país lo puede hacer por separado, si y es ahí donde debemos organizar la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para imponer un cambio sustancial en la economía del mundo».

«Una sola forma universal de medir los hechos económicos, no a una moneda para los dueños de los medios de producción y otra para la gente. Que los recursos provenientes de un impuesto a la circulación del dinero sean administrados democráticamente sin engrosar las burocracias estatales y administrados con criterios de rentabilidad social, y eficiencia».

Por eso hablar de dos monedas cuando los ahorros del país, y los ahorros personales de los administradores se hacen en la moneda «fuerte» no sólo me parece incorrecto, sino grave para los intereses de la gente. Destaco lo de fuerte porque ya en el mundo se debe hablar de monedas predominantes como es en este caso, que inciden sobre la vida de la gente, y hacen que sobre el manejo de ellas se juegue con el nivel de vida de vastos sectores.

Jorge Aniceto Molinari.
Martes, 19 de Noviembre de 2019.

Esto es ahora: 2019.

Esto es ahora: 2019.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias dándose un abrazo.Se perfila como novedad un gobierno en España del PSOE y Podemos. Se están discutiendo cargos lo cual no es novedad, pero la preocupación es que programa para España y ahora ya con eso no alcanza, es necesario avanzar en un programa para el mundo.

No somos optimistas. Ahora la situación va agregando cada vez más ingredientes en la crisis en un mundo cuyo gobierno y en la pugna está en manos de los cuerpos gerenciales de los conglomerados empresariales multinacionales, sus instrumentos para aplicar su política a los Estados son el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Es una dictadura por ahora no cuestionada y donde todo lo demás viene por añadidura.

Tal vez la historia nos esté reservando novedades, son demasiados los ingredientes que se le vienen poniendo a la olla de la crisis, para que de ella la humanidad no saque enseñanzas para avanzar.

Y porque no, desde España, desde Uruguay; miren lo que está pasando en Bolivia, todo el odio de clase al desnudo como que hubiera estado escondido por la afrenta que para ellos significaba que un «Indio» fuera Presidente, con el apoyo del pueblo.

Hasta la sociedad en EE.UU. parece más tolerante luego del gobierno de Obama, ahora el problema sigue siendo el mismo: ¿cuál es el programa que necesitamos para abordar la crisis y sus consecuencias?

La derecha lo quiere todo aunque no sabe para qué. En el poder se siente segura. En Venezuela ganaron una elección entre más de 10 (la abstención de la izquierda fue notoria). En Bolivia aún con crecimiento económico importante, Evo dio un paso en falso, y fuera, sus mayorías no califican en el mercado capitalista. Recordemos que su derrota en la propuesta constitucional de continuidad fue precedida de una campaña de prensa, sucia sobre su moralidad, que luego se demostró falsa.

Un amigo me escribe coincidiendo con mis enfoques, pero me señala que insisto con la revolución bolchevique que está fuera del conocimiento de las generaciones actuales.

Tal vez tenga razón en que me faltan elementos en el desarrollo, y que no explique suficientemente en que todos los cambios sociales para afirmarse necesitan de la teoría y del conocimiento profundo de la realidad. En 1917 llegó en plena crisis al poder, un partido que tenía toda una estructura ideológica que no la enarbolaba como dogma sino como guía para la acción y a su vez la enriquecía permanentemente con nuevos textos. Eso se cortó en 1924 y aún hoy la humanidad lo sufre porque no ha podido reemplazarlo y continuar la tarea de elaboración que es lo que hoy necesitamos imperiosamente. Hoy la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista abarca a todo el planeta.

Los partidos actuales, todos, elaboran programas para su país como si el resto del mundo no existiera y no fuera determinante.

Sin embargo el propio Marx tenía una respuesta para esta interrogante:

«…El conjunto de las relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio (Uberbau) jurídico y político y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina (bedingen) el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia».

Esta estructura económica es hoy ecuménica. De eso la conciencia social ha comenzado a tomar nota y necesita tiempo y experiencia para conformar la voluntad política necesaria para avanzar.

Estamos en presencia de una crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista y no solo necesitamos que su muerte sea en paz, sino que sea reconocida como tal.

Cuánto ha costado en términos de desarrollo de la economía, que se entendiera que tal como venía el desarrollo económico de la humanidad, el capitalismo que conociera uno de sus centros de mayor desarrollo en el Reino Unido, necesitó, en una determinada etapa, construir un nuevo centro sobre la base en gran parte de la herencia cultural del propio Reino Unido en EE.UU., rica en luchas sociales y la aplicación de todos los avances de la tecnología, recordemos el rol del ferrocarril en medio de la guerra civil en la construcción de la unidad nacional.

Similitud en la utilización de ferrocarril para construir el ejército rojo, y la propia unidad de la Unión Soviética sobre esa base en medio de la guerra civil.

La vida hacía añicos la teoría del súper imperialismo y daba la razón a los análisis de Lenin.

Sin embargo, la vida iba a depararnos nuevas vueltas, EE.UU. comandaba el libre mercado en el mundo, y a la vez la Unión Soviética, luego de la derrota de Lenin, se convertía en el modelo alternativo al capitalismo que se esboza desde un capitalismo de estado y se amuralla.

Renacía nuevamente la teoría del súper imperialismo. Y otra vez la vida no sólo que da por tierra con esta teoría sino que nos hace vivir hoy la paradoja en la construcción de un nuevo centro predominante del capitalismo mundial en China y su entorno, gobernada esta por el Partido Comunista y liderando el libre comercio mundial.

El ministro del área en el gobierno Bolsonaro de Brasil acaba de informar –no ocultando su satisfacción– que ese país va a firmar un tratado de libre comercio con China. Cosas vedere Sancho, le haría decir don Miguel de Cervantes a don Quijote.

Y por si esto fuera poco es EE.UU. ahora el que se amuralla, y no son pocos los izquierdistas que sueñan en el mundo con sus propias murallas con el objetivo de desarrollos nacionales.

«El modo de producción de la vida material determina (bedingen) el proceso de la vida social». El proceso de la economía china y su entorno necesariamente luego de su auge va a conocer la necesidad de planificar su vida posterior, se pondrá en juego en el nuevo centro del capitalismo la capacidad de los comunistas para rectificar una compresión de los fenómenos sociales luego de la derrota de Lenin, que no ha permitido comprender en su plenitud el pensamiento de los maestros y frenó por todo un período la compresión de los fenómenos que estábamos viviendo.

Tal vez lo que ha costado pasar de los límites nacionales a los internacionales, para elaborar respuestas en beneficio de la gente. Hoy todavía los comunistas y los socialistas son nacionales. La literatura sobre la derrota de Lenin en 1924, es aún muy escasa. En el Uruguay tenemos el privilegio de tener un texto de José Batlle y Ordoñez sobre el tema.

Sin embargo, la tarea central para procesar este cambio aún no está planificada –falta la voluntad política que lo realice y es nada más ni nada menos que la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional para imponer un cambio sustancial en su política, que necesitará de dos herramientas primarias para poder ser aplicada: la moneda y los impuestos.

Ahora creo entender que está pasando con quienes leen mis notas: Toda la vida se basaron en la idea de que socialismo es propiedad estatizada, y que alguien venga y les diga que eso es un error, que el socialismo se construye no creando un modelo alternativo al capitalismo, sino desarrollando éste hasta sus límites, para luego ayudar a que su predominancia muera en paz y se comience a planificar la economía con un carácter mundial y sobre la base de una moneda única universal y que los impuestos que la sociedad necesita para abordar las necesidades de este etapa deben provenir de la propia circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales y haciendo no válida toda transacción que no esté debidamente registrada en los instrumentos que la sociedad democráticamente determine.

No desconocemos que en toda una etapa de la historia, el Estado cumplió una función y muchas veces fue el escudo de los débiles, cuando los débiles pudieron hacerse fuertes para defender sus derechos. Ahora, siempre fue un medio y no un fin en sí mismo.

No renegamos de ninguno de los programas nacionales que en su momento reivindicó la izquierda en la lucha de clases, si aportamos que estos tenían y tiene un período a cumplir que hoy necesita de una perspectiva superior.

Y nos hacemos cargo, ahora que está de moda decir que uno se hace cargo, de todos los errores cometidos en el capitalismo de estado con el objetivo de contribuir a liberar a la sociedad de las consecuencias de la explotación capitalista. De lo que no nos hacemos cargo es de convertir esas acciones en la teoría necesaria para superar la etapa capitalista de la sociedad, y menos de emparentarla con las ideas que en su momento desarrollaron los maestros. Y menos aun de la corrupción y de los crímenes que se cometieron en nombre de los ideales revolucionarios.

La vuelta a esas ideas es lo que nos permite pensar que un mundo mejor es posible.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 14 de Noviembre de 2019.

Reflexión.

Reflexión.

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias dándose un abrazo.Se perfila como novedad un gobierno en España del PSOE y Podemos. Se están discutiendo cargos lo cual no es novedad, pero la preocupación es qué programa para España, y ahora ya con eso no alcanza. Es necesario avanzar en programa para el mundo.

No somos optimistas. Ahora la situación va agregando cada vez más ingredientes en la crisis en un mundo cuyo gobierno y en la pugna está en manos de los cuerpos gerenciales de los conglomerados empresariales multinacionales. Sus instrumentos para aplicar su política a los Estados son el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Es una dictadura por ahora no cuestionada y donde todo lo demás viene por añadidura.

Tal vez la historia nos esté reservando novedades. Son demasiados los ingredientes que se le vienen poniendo a la olla de la crisis, para que de ella la Humanidad no saque enseñanzas para avanzar.

Y porque no desde España, desde Uruguay, miren lo que está pasando en Bolivia. Todo el odio de clase al desnudo como que hubiera estado escondido por la afrenta que para ellos significaba que un «Indio» fuera Presidente, con el apoyo del pueblo.

Hasta EE.UU. parece más tolerante luego del gobierno de Obama. Ahora el problema sigue siendo el mismo: ¿cuál es el programa que necesitamos para abordar la crisis y sus consecuencias?

Un amigo me escribe coincidiendo con mis enfoques, pero me señala que insisto con la revolución bolchevique que está fuera del conocimiento de las generaciones actuales.

Tal vez tenga razón en que me faltan elementos en el desarrollo, y que no explique suficientemente en que todos los cambios sociales para afirmarse necesitan de la teoría y del conocimiento profundo de la realidad. En 1917 llegó, en plena crisis al poder, un partido que tenía toda una estructura ideológica que no la enarbolaba como dogma sino como guía para la acción y a su vez la enriquecía permanentemente con nuevos textos. Eso se cortó en 1924 y aún hoy la Humanidad lo sufre porque no ha podido reemplazarlo y continuar la tarea de elaboración que es lo que hoy necesitamos imperiosamente. Hoy la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista es irreversible y abarca a todo el planeta.

Los partidos actuales, todos, elaboran programas para su país como si el resto del mundo no existiera y no fuera determinante.

Jorge Aniceto Molinari.
Miércoles, 13 de Noviembre de 2019.

De Chile al mundo.

De Chile al mundo.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

María Cecilia Morel Montes, primera dama de Chile. Triste.La señora esposa del actual Presidente de Chile lo expresó con una claridad meridiana: (no es textual y no conozco que haya sido desmentido) «nos están invadiendo los alienígenas, vamos a tener que ceder algunas de nuestras riquezas».

La expresión puede tener varias traducciones, generalizada en algunos sectores de la sociedad actual; una traducción de clase: son ellos y nosotros, los pobres y los ricos, los que tienen y los que no tienen. Una salida, no tan compartida: ceder algunas de nuestras riquezas.

Por desgracia esta es una forma de razonar producto de un sistema económico, de un modo de producción que está llegando a sus límites posibles.

Probablemente la señora no esté en condiciones de reconocer que aún así no tiene arreglo, que lo que necesita morir es la predominancia de un modo de producción.

Porque lo que pasa en Chile, hoy es solo un ejemplo más de lo que está pasando en el mundo.

También es nociva la contrapartida vulgar: «si tuviéramos los bienes que tiene ellos», pues no conduce a superar lo que origina el problema.

Imaginemos por un momento a Chile, a Uruguay, a Brasil, a Grecia, a España… sin impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones. ¿Y entonces como se banca el presupuesto del Estado?, con un impuesto sobre la circulación del dinero, haciendo inválida cualquier transacción que no esté debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine.

Sí, pero ningún país lo puede hacer por separado, si y es ahí donde debemos organizar la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para imponer un cambio sustancial en la economía del mundo.

Una sola forma universal de medir los hechos económicos, no a una moneda para los dueños de los medios de producción y otra para la gente. Que los recursos provenientes de un impuesto a la circulación del dinero sean administrados democráticamente sin engrosar las burocracias estales y administrados con criterios de rentabilidad social, y eficiencia.

¿Que resolver hacer esto debe ser lo más complicado?: de acuerdo. Pero hoy lo hace la burocracia instalada en el Banco Mundial y en el Fondo Monetario Internacional sin más aval que el de las capas gerenciales de los complejos empresariales multinacionales.

Entonces a analizar y poner en debate como organizar el aparato productivo de la humanidad para que sea más eficiente y democrático para la gente.

No estamos de acuerdo con los nacionalismos a los que se acude para dispersar la capacidad organizativa popular, esto en múltiples facetas, donde se reivindican religiones, monedas, costumbres. Si estamos de acuerdo con que se respeten las nacionalidades, que significan entre otras respetar las culturas que han incorporados sus conocimientos a la riqueza de la humanidad.

Hasta hoy las empresas estatizadas1, y las cooperativas han sido un medio de defender el trabajo de la gente cuando existían actividades que corrían el riesgo de dejarla sin trabajo. Las primeras convertidas en teoría que conocieron su mayor fracaso con la caída del llamado socialismo real, aún cumplen un ciclo histórico y de alguna manera continúan hasta hoy. Las segundas teniendo que convivir en una sociedad que siempre aspiraba a absorberlas para el sistema de empresas monopólicas.

Pensamos que una organización democrática del aparato económico de la humanidad no va a descartar particularmente a las cooperativas que son siempre un instrumento de educación del trabajo colectivo, y que entonces si encontrarán las estabilidades que hoy le son negadas.

¿Qué tiene que ver todo esto con lo concreto de Chile hoy? Salvador Allende en un histórico discurso en la ONU reivindicó para Chile la nacionalización del cobre. Era la época donde los pueblos aún podían pensar en los beneficios de una economía estatizada, frente a la expoliación de los monopolios empresariales multinacionales.

La derecha no soportó este camino y utilizó el sabotaje militar organizado por los «servicios» de EE.UU. para derrocarlo. Pero, paradoja, hoy el cobre estatizado es la fuente de recursos del presupuesto militar.

Hoy Chile necesita una constituyente donde se puedan organizar la atención a las necesidades popular, sabiendo en definitiva que el equilibrio solo se podrá lograr si el mundo encara un sistema impositivo basado en la circulación del dinero.

Y no para resolver Chile sino para atender la economía del mundo en plena crisis.

Escritas estas líneas llegan noticias entre otras del golpe contra Evo Morales en Bolivia y del pantano electoral en España, un amigo me escribe en Facebook afirmando que el único camino es la democracia a lo que respondo:

«No te confundas, la democracia no es un fin, es un medio. Para lograr los avances han sido necesarios los esfuerzos con ese fin. Cuando cosas tan simples como que la economía tenga una medida igual para todos y que los impuestos vayan sobre la circulación del dinero son tan resistidos y ninguneados por todos, es porque la crisis es muy profunda y la sociedad ha entrado en una etapa en que si no discutimos ideas de cómo salir no se va a salir.

Es muy fácil decir los que están en el gobierno son los responsables de todo, o la contrapartida: nadie lo puede hacer mejor que nosotros, pero ambas posturas son falsas. Necesitamos ideas, programa para superar una crisis que es irreversible pero que no es el fin del mundo si logramos que esas ideas avancen».

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 11 de Noviembre de 2019.


Nota:

1En la salud y la enseñanza, el rol del Estado ha ganado un papel que a pesar de la mercantilización de estos rubros ha sido bien importante.