La carga de la prueba.

La carga de la prueba.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Lenin escribiendo, óleo de Brodski.Hay una premisa profundamente errónea, si es que se quiere analizar la realidad con alguna de las enseñanzas más elementales del marxismo: la misma parte del acierto de que todo gobierno de izquierda o progresista tiene como objetivo comenzar a construir una sociedad superior a la capitalista, con lo cual lo que se logra es invertir la carga de la prueba. Lo que haga tiene que ser por definición algo superior a lo que es hoy el capitalismo. Y ello no solo que no es posible, sino que Marx, Engels, Lenin –los más destacados- jamás se lo propusieron.

¿Entonces cual es la tarea y cual es la diferencia entre revolucionarios y reformistas?: los primeros organizan su acción sobre la base de los trabajadores para propiciar que estos avancen en derechos y reinvindicaciones, que en el desarrollo del capitalismo le permitan sortear los avatares de las crisis y de las propias condiciones de explotación en el trabajo. Los reformistas se adecuan al sistema y como en el caso paradigmatico de la Segunda Internacional, llegan a votar los creditos de guerra para que sus gobiernos puedan desarrollarla. Cualquier similitud o parecido con las actitudes actuales frente a la guerra en curso es solo coincidencia.

¿Como surge entonces la confusión?, surge a partir de la derrota de Lenin en 1924, en que sobre la base del triunfo de la revolución rusa se argumenta y se desarrolla la perspectiva de una construcción alternativa al capitalismo, diciendo que se sale de él pero en definitiva construyendo una suerte de capitalismo de Estado al que se le bautiza como «socialismo real», que a la vez significó –la revolución rusa-, como en su momento la revolución francesa un revulsivo enorme en el avance de los derechos de la humanidd, pero a la vez fue parte de la tragedia humana en el desarrollo de la segunda guerra mundial.

Superada la crisis –en el capitalismo- que generó dos guerras mundiales, el uso por primera vez de armas nucleares, y la destrucción inmensa en vidas humanas y riquezas acumuladas por el aparato productivo de la humanidad, ésta retoma su crecimiento con nuevos paradigmas, particularmente en lo que tiene que ver con el saltar las barreras nacionales (el nacimiento en Mont Pellerin del neoliberalismo), para construir ya un desarrollo capitalista basado en complejos empresariales multinacionales muy superiores al poder de los Estados, a los que someten a un constante y en aumento endeudamiento, al envilecimiento de los valores monetarios que hace que la crisis tenga una dimensión superior a la anterior, que aún conservando la forma, de choque entre Estados en la realidad responde a la pugna de esos complejos por el permanente e inexorable agostamiento de la tasa general de ganancia y el lento pero persistente decrecimiento en la propia tasa en que se mide el aumento de la economía mundial. (Lenin, «el imperialismo fase superior del capitalismo», 1916).

A la vez y esto es muy importante tenerlo en cuenta, logra invertir la carga de la prueba, son las conducciones estatales en manos de corrientes de origen en la izquierda, las que deben demostrar que son superiores a las construcciones clásicas, que ha ido desarrollando el capitalismo y que hoy están envueltas en la nueva crisis global, ya irreversible para la predominancia de este modo de producción.

Aquí también en este desarrollo se manifiesta una nueva gran contradicción; se hace suponer que el capitalismo debe caer en la confrontación y ser sustituido integramente por un nuevo modo de producción, hecho que no ocurrió con los modos de producción anteriores y que nada indica que vaya a ocurrir ahora, sí que medidas de transición supongan la pérdida de su predominancia poniendo el aparato productivo al servicio de la sociedad y no de la burocracia estatal como parece ser el objetivo de los «revolucionarios» en esta etapa de la historia. Ahora no confundir esto con estatizaciones que debieron realizarse necesariamente para preservar en defensa de la sociedad el aparato productivo de la misma, o a un nivel menor cuando para defender el trabajo de la gente se ha recurrido a la formación cooperativa.

José Batlle Ordóñez (1858-1929).Viene bien para ilustrar lo que afirmamos, el rol que cumplió en el Uruguay a principios del siglo 20, el gobierno de José Batlle y Ordoñez –profundo conocedor de las ideas de Marx y Engels- que sobre la base del desarrollo de actividades básicas en manos del Estado, promoviendo la inmigración, estimuló la creación de medianas y pequeñas empresas que dieron la base democrática que hoy sustenta el país, pero que hoy vienen retrocediendo en dimensión y en número frente a las características actuales del desarrollo capitalista, en esta llegada traumática a los limites del agostamiento de la tasa general de ganancia. Batlle como Marx, no eran estatistas pero aplicaban en sus programas el rol positivo que cumplía el Estado en una determinada etapa del desarrollo capitalista. Estos aspectos del desarrollo, pueden ser analizados tanto en la NEP de Lenin, como en la propia revolución china y su realidad actual, la revolución cubana afrontando el bloqueo y el desarrollo actual de su economía, así como las contradicciones en la izquierda que se manifestaron traumáticamente –entre estatistas y antiestatistas- en la revolución española, abortándola, más allá del rol criminal del fascismo.

La capacidad de los trabajadores para manejar una cooperativa o un Estado, siempre va a estar condicionada a las condiciones generales del desarrollo del capitalismo. El confundir esto y poner la construcción estatal o cooperativa como un fin en sí mismo, conduce inexorablemente por las propias condicionantes de la crisis a errores u horrores que en la vida social se pagan con crímenes o tragedias. Ahora no abordar el desafío cuando toca, pasando por las estatizaciones o las cooperativas si es necesario, también es un crimen. Esto explica claramente el carácter de las llamadas tesis de abril de Lenin y la necesidad de acción de su partido previo a lo que luego fue la revolución de octubre. De esto hace 100 años.

¿Entonces como se resuelve esto?: como se resolvió en 1917, a través del programa, que hoy parece más complicado porque la izquierda ha abandonado el estudio y el método de sus maestros. La vida muestra a poco que los estudiemos que no han sido superados.

Veámos un ejemplo: el expresidente Mujica habló en la ONU en setiembre del 2013, e hizo un discurso comunista, al que luego nadie ha vuelto, ni el propio autor. Mujica ahí no expuso lo que estaba haciendo su gobierno, no habló de que estaba aplicando un sistema tributario «justo» como si lo decía el Ministro Astori, sin aclarar que eso era lo que se podía hacer dentro del sistema para tratar de mantener el nivel ocupacional del país dentro de las coordenadas del capitalismo cada vez más complicadas, habló si insinuando que medidas debían tomarse a nivel universal para salir de la grave crisis actual. No dijo nosotros estamos blindados y a salvo de la crisis como lo hacen prácticamente la totalidad de los dirigentes del Frente Amplio en Uruguay, cayendo en ingenuidad y donde se combinan acciones positivas para el desarrollo social con errores u horrores graves en la gestión administrativa, incluido el propio disertante en la ONU. Que si insinuó en esa oportunidad que el camino era la moneda unica y universal y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero.

Ahora de eso no se habla porque la carga de la prueba pesa tanto que por ahora es una losa dificil de levantar.

A veces la justicia tarda pero…

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 28 de abril de 2017.

La muralla china, el muro con México.

La muralla china, el muro con México.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

A continuación y de acuerdo a nuestra práctica, una nota para pensar y luego la comentamos:

China es dueña de la reserva en divisas más elevada del mundo.

Bandera china.China es dueña de la reserva en divisas más elevada del mundo, dijo hoy el gobernador del Banco Central del país asiático, Zhou Xiaochuan, quien aconsejó sin embargo «no sobrerreaccionar» ante la acumulación monetaria.

En declaraciones al Diario del Pueblo, Zhou dijo que «China todavía posee la mayor reserva de divisas del mundo, mucha más que el segundo país de la lista».

Aún así, apuntó, no hay necesidad de que el país sobrerreaccione a las amplias existencias de divisas, a la hora de elaborar sus políticas.

En una conferencia de prensa en el marco de las «Dos Sesiones», el gobernador del ente central chino dijo que las reservas ascendían a tres billones 500 mil millones de dólares a fines de febrero, un aumento de seis mil 900 millones de dólares respecto a enero. El leve aumento también puso fin a una baja de siete meses.

Los últimos datos publicados por la Administración Estatal de Divisas de China demuestran que el gobernador destacó que dichas reservas también incluían algunas partidas innecesarias de dinero, y explicó que la reserva de divisas de China inició una rápida carrera desde el 2002.

Tras la crisis financiera mundial, el flujo de capitales desde los países desarrollados adoptó un aumento considerable de medidas cuantitativas flexibles hacia los mercados emergentes.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) calcula la liquidez creada por los países desarrollados en unos unos 4.2 billones de dólares.

Zhou agregó que al menos un tercio de ese dinero fluyó hacia China. Con la recuperación económica de algunos países desarrollados, esos capitales de menor afluencia y estabilidad fluirán de nuevo, señaló.

«Por tanto, la tendencia en la caída de las reservas en moneda extranjera de China es un fenómeno normal», argumentó.

A su vez, el vicegobernador del Banco Popular de China, Yi Gang, destacó que el RMB, la divisa china, se encuentra en el primer nivel de monedas internacionales después de que fue incluido por el FMI en el Derecho Especial de Giro (DEG).

Pan Gongsheng, diputado de la APN, en su intervención en la misma conferencia de prensa, informó que se han producido algunos cambios estructurales hacia una mejor dirección en los tenedores de activos.

«Hace varios años, alrededor del 70-80 por ciento de las reservas fueron retenidas por los órganos gubernamentales, mientras que al final del año pasado, alrededor del 50 por ciento de ellas fueron mantenidas en órganos gubernamentales y otro 50 por ciento en entidades del mercado», dijo.

(Información de Notimex).


Nuestro comentario:

Jorge Aniceto Molinari.El Presidente Trump va a completar el muro de separación de EE.UU. con Méjico, tal lo que dicen las informaciones más recientes.

Ahora que pasaría si en función de la nota que comentamos, Méjico decidiera por sí y ante sí eliminar su signo monetario y pasarse al dólar, como hizo la derecha en Ecuador hace ya unos cuantos años y cuando aún no teníamos la baja pronunciada en el precio del petróleo.

Bueno, bueno,… ya estaríamos escuchando las críticas impiadosas de todos los teóricos monetaristas, con raíz en los siglos pasados, que para desarrollar sus teorías necesitan de las llamadas soberanías monetarias, punto de apoyo de las «burguesías nacionales» en una importante etapa del desarrollo del capitalismo.

También estaríamos perjudicando a los que manejan la moneda particularmente en Méjico, lo cual es todo un negocio, como lo viene mostrando aún en posiciones antagónicas los procesos de Argentina y Venezuela.

No conozco, –no estoy diciendo que no exista, trabajo alguno–, partiendo de la hipótesis de una moneda única y universal, en tanto Lord Keynes hizo la propuesta a la salida de la segunda guerra mundial y los grandes conglomerados empresariales multinacionales trabajan en sus movimientos económicos y financieros sobre la base de una canasta de monedas y los seguros correspondientes, una especie de valor universal, aun cuando en sus pugnas siempre es un elemento de inestabilidad intrínseca al propio sistema.

De lo que si estamos seguros es que en esta hipótesis el muro del Presidente Trump pasaría a mejor suerte. Hoy los muros y los impedimentos fronterizos son un duro negocio contra la gente, el gran capital, el gobierno del mundo en manos de los complejos empresariales multinacionales no tiene problemas de fronteras, en su poder están hoy todas las posibilidades tecnológicas de la humanidad y el dinero se derrama –con todas sus consecuencias– hasta los límites mismos de las posibilidades concretas de rentabilidad para los inversores del sistema.

Sus problemas devienen con que los límites posibles de la tasa de ganancia cada vez se agostan más.

Las reservas chinas son hoy un poderoso instrumento que podría ser utilizado en beneficio de la humanidad si esta, o mejor dicho lo mejor de esta se pusiera de acuerdo en dar muerte en paz a la predominancia del capitalismo e instrumentara una moneda única y universal, y diera lineamientos para dar muerte a los paraísos fiscales e implantar un sistema impositivo exclusivo sobre la base de la circulación del dinero.

¿Qué falta para ello?: voluntad política; hoy a 100 años de la revolución rusa sabemos leyendo a Lenin, que eso se construye, fundamentalmente cuando las condiciones han ido madurando.

Es esa falta de voluntad política lo que hoy traba la posibilidad para la humanidad de planificar una actividad económica en beneficio de la gente, en la rentabilidad de las empresas del modo de producción capitalista ya no es posible.

Planificar el trabajo humano, preparando y utilizando –remunerada adecuadamente– toda la mano de obra disponible en la humanidad a la predominancia de este sistema le es inalcanzable.

Podríamos si entonces hablar de un objetivo importante para construir un «modelo socialista» para la humanidad, definición que hoy es factor de desorientación en la izquierda auto enredada en sus construcciones estatistas.

La contradicción que debemos resolver –la voluntad política– es entre la perdida permanente de puestos de trabajo dignos en la predominancia de este modo de producción y la posibilidad real de desarrollar emprendimientos de beneficio colectivo e individual capaces esos si de preparar y utilizar esa mano de obra disponible.

No faltara quien nos diga: «eso lo deben hacer los Estados», nuestra respuesta es contundente: el tiempo de esa posibilidad para los Estados ya pasó –sin desconocer que aún pueden tener tareas muy importes, coyunturales, de defensa de la gente– pero el futuro de la humanidad ya no estará en manos de las burocracias estatales y se abre entonces todo un capitulo de análisis sobre que organismos necesita la humanidad que sin burocracia construyan el futuro superando esta etapa donde la extensión y profundización de la guerra es una tragedia suicida.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 18 de marzo de 2017.

Una visión del mundo a analizar.

Una visión del mundo a analizar.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Confieso que me resulta el método más práctico para explicar una idea, el de reproducir una nota como esta que publica Other News y luego comentarla.

La nota:

El País. Logotipo.El País. Viernes, 30 de diciembre del 2016.

Las paradojas del progreso.

A pesar de que los políticos populistas se aprovechan del pesimismo de la población, estamos mejorando en casi todos los parámetros.

Kiko Llaneras (El País).

Los datos señalan que la humanidad está en la mejor situación de su historia y, sin embargo, la mayoría cree que el mundo empeora. Los políticos populistas están aprovechando esta percepción ignorando que estamos mejorando en todos los parámetros. El 81% de los votantes de Donald Trump creen que, hace 50 años, se vivía mejor, que el mundo era un lugar mejor. Una opinión que podría definirse como reaccionaria: cree que los cambios están empeorando las cosas.

Esta visión está lejos de limitarse a los votantes de Trump. La percepción de que el mundo retrocede, de que nos dirigimos hacia una suerte de caos, es amplia. Según un estudio del Instituto Motivaction, el 87% de la población mundial cree que, en los últimos 20 años, la pobreza global ha permanecido igual o ha empeorado.

La paradoja es que los datos dejan claro que esta es una idea falsa. El mundo no empeora, mejora.

No significa esto —vaya por delante— que el mundo sea un lugar perfecto. Ni siquiera un buen lugar. Padecemos injusticias, guerras, hambre y violencia. Una minoría de la población posee la mayor parte de la riqueza, mientras 760 millones —el 11% más pobre— sobreviven con menos de 2 dólares al día. La pobreza es cotidiana. Pero de todos los escenarios globales que hemos conocido (no imaginado o deseado, sino conocido) este es el mejor.

El científico cognitivo y profesor de Harvard Steven Pinker es uno de los autores que han aportado más datos en defensa de esta tesis. Su libro Los ángeles que llevamos dentro trata de demostrar que vivimos en la época más pacífica y próspera de la historia. «La gente a lo largo y ancho del mundo es más rica, goza de mayor salud, es más libre, tiene mayor educación, es más pacífica y goza de mayor igualdad que nunca antes», señala Pinker a EL PAÍS. «Todas las estadísticas señalan que mejoramos. En general, la humanidad se encuentra mejor que nunca».

El escritor e historiador sueco Johan Norberg es otra de las voces destacadas de esta corriente de pensamiento. Defiende en su libro Progress: Ten Reasons to Look Forward to the Future (Progreso: diez motivos para mirar hacia adelante) que el capitalismo es el sistema que más ha hecho progresar al ser humano y que vivimos en el mejor momento de nuestra historia. «El mundo está mejorando rápidamente. De hecho, nunca antes el mundo mejoró así de rápido. Por cada minuto de esta conversación, cien personas salen de la pobreza», explica.

Los datos respaldan estas afirmaciones.

Nos muestran, por ejemplo, que los adultos disfrutan en la de vidas más largas y que la mortalidad infantil se ha dividido entre cuatro. En 1960, según datos de la OMS y el Banco Mundial, de cada cinco niños uno se moría antes de cumplir cinco años; ahora sobreviven 19 de cada 20.

La riqueza también se ha multiplicado. Desde 1980 el porcentaje de personas que viven en la pobreza extrema se ha reducido a una cuarta parte. En el sur de Asia la sufrían el 50% y ahora el 15%. En el este de Asia y el Pacífico, la pobreza extrema pasó de afectar al 80% (cuatro de cada cinco personas) a apenas el 3,5%.

La alfabetización va camino de ser universal: en 1980 todavía el 44% de las personas sobre el planeta no sabían leer y escribir; ahora son sólo el 15%, según datos de la OCDE y la UNESCO. Además se está cerrando la brecha entre la educación que reciben los hombres y las mujeres de todo el mundo. En España cicatrizó en 2005. Muchos de estos datos provienen de la web Our World in Data, un proyecto que recopila indicadores para mostrar cómo están cambiando las condiciones de vida de las personas en todo el mundo.

Desde los años ochenta se han reducido las guerras. La violencia retrocede: en las sociedades agrícolas causaba alrededor del 15% de todas las muertes, según el pensador israelí Yuval Harari, autor de Sapiens. De animales a dioses. Durante el siglo XX provocó el 5% y hoy sólo es responsable del 1% de la mortalidad global.

Por qué no vemos este progreso.

Si los datos muestran mejora, ¿por qué existe la percepción de que empeoramos? Hay muchas respuestas. Todas correctas y ninguna completa. La primera es que somos más críticos, mucho menos tolerantes ante los errores e injusticias del sistema. Nunca antes la humanidad había sido tan exigente consigo misma. Cosas que hoy nos parecen intolerables eran la norma: en 1980, el 54% de los españoles pensaba que ser homosexual era injustificable (esa cifra ha bajado hasta el 8%). Esta exigencia nos hace sentir que no mejoramos (o que, al menos, no mejoramos lo suficiente).

Johan Norberg añade otra respuesta: «Tenemos mejor acceso a las noticias y a la comunicación que nunca. Y en los medios, las malas noticias son las que venden. Nos enteramos de alguna mala noticia o algún nuevo incidente cada minuto. Los desastres y las tragedias no son algo nuevo, pero los móviles y las cámaras sí lo son. Y esto hace que nos dé la impresión de que esos horrores son más frecuentes de lo que eran».

Steven Pinker coincide: «Mientras el número de incidentes o desastres no baje hasta cero, siempre habrá alguno para publicar. Cada cosa que sucede es tremendamente visible hoy en día». Así, las crisis económicas y de migrantes, los horrores del ISIS o el yihadismo (París, Bruselas, Estambul…) han entrado casi a diario en nuestros hogares a través de muchos y muy diversos canales. Hoy en día seguimos al minuto un golpe de Estado en Turquía mientras terminamos la cena. La percepción, el poso final que queda por culpa de estas tragedias, es que hemos alcanzado cotas de horror inéditas. Los datos —que dicen lo contrario— quedan sepultados bajo la oleada de malas noticias.

A todo esto cabe sumar otro factor: la nostalgia. «Cuando la gente piensa en «los buenos tiempos», se retrotrae a la época en la que crecieron, una época en la que no tenían que pagar facturas, no tenían hijos ni responsabilidades», explica Norberg. Quizás lo que añoramos no es el mundo de nuestra juventud sino nuestra juventud misma.

Hay una última teoría planteada por algunos científicos y que, grosso modo, defiende que no estamos hechos para ser felices. La evolución nos dotó de una biología que nos impide estar absolutamente satisfechos, porque así nos mantiene activos, curiosos, despiertos y ambiciosos.

Arma para los políticos.

El debate entre percepción y datos no pasaría de eso, de un debate, si no fuera porque la creencia de que el mundo empeora se usa con fines políticos. Si el mundo empeora, mejorarlo exige cambiar el sistema (aunque el sistema, o partes del mismo, siempre según los datos, nos hacen ir a mejor). Quien se oponga a cambiarlo todo será alguien que se opone a frenar el empeoramiento del mundo. Es decir, un egoísta, un inmoral, o un irresponsable. O todo a la vez. «Los políticos populistas nos quieren asustados y difunden mitos sobre amenazas inmediatas para nuestra supervivencia y modo de vida. Porque saben que la gente asustada quiere construir muros y votar a hombres fuertes que prometen mantenernos a salvo», reflexiona Norberg.

¿Qué pasa con la crisis? Muchos políticos esgrimen la crisis como evidencia de que vamos a peor. Y, en cierto modo, tienen razón. En España parece aventurado decir que vivimos mejor que en el año 2005. Este país atraviesa la crisis más grave en décadas y ha retrocedido en los últimos años debido al bache económico. Pero eso no implica que, en términos generales y a largo plazo, estamos empeorando. El PIB por habitante está al nivel de 2004. Pocos indicadores nos han devuelto más allá de 2000 y muchos no han dejado de mejorar. Se trata de alteraciones puntuales —que provocan sufrimiento a miles de individuos, claro—, pero que forman parte de un proceso que abarca siglos.

Lo explica Pinker: «Hay periodos de subidas y bajadas, que, en general, no llegan a alterar una progresión sostenida. Por ejemplo, la tasa de crimen en Estados Unidos creció un poco el año pasado con respecto al anterior, pero en general la tendencia en global es de descenso. Otro ejemplo: la cifra de muertos por guerras aumentó tras 2011, debido a la guerra de Siria, pero siguió siendo mucho más baja que en los 50, los 60, los 70, los 80 y los 90».

Al pensar en la crisis, además, solemos olvidar que el mundo no es sólo Occidente. Mientras Europa y Estados Unidos padecían la recesión, en otras partes el progreso no sólo no se detuvo sino que se aceleró. Entre 2005 y 2013, en el conjunto del planeta, la pobreza extrema se redujo a la mitad. La esperanza de vida aumentó en 3 años y se redujo la mortalidad infantil en todos los continentes.

La paradoja de la desigualdad.

Por supuesto hay peros, asteriscos que poner al progreso sostenido de la humanidad. Uno es la desigualdad. Las diferencias han aumentado en muchos países ricos, como Estados Unidos, Alemania o Suecia. En el caso de España, ese aumento ha hecho que sea uno de los países con rentas más desiguales de la UE.

Pero de nuevo se antoja necesario mirar fuera de nuestras fronteras. Si lo hacemos veremos que la desigualdad global no crece, sino que se reduce. El motivo es que millones de personas en China, India y otros países han escapado de la pobreza. «Los pobres se están enriqueciendo más rápido que los ricos», explica Pinker. Según cálculos de Tomas Hellebrandt y Paolo Mauro, en un trabajo para el Peterson Institute for International Economics, la desigualdad de renta se ha reducido de 69 a 65 puntos entre 2003 y 2013. Las diferencias entre ricos y pobres globales son muy grandes, pero se están estrechando.

Además la relación entre desigualdad y pobreza ha cambiado. «La desigualdad aumenta porque los ricos tienen más sin que esto —y por primera vez en la historia de la humanidad— suponga que los pobres tengan menos», explica el economista Branko Milanovic, autor de Los que tienen y los que no tienen (Alianza Editorial) y Global inequality: A new approach for the age of globalization. «La riqueza puede crecer sin que afecte a la subsistencia de gran parte de la población». Durante siglos no hubo crecimiento y, por tanto, la riqueza de unos era la pobreza de otros. Esto ya no es así.

«Hay otro punto», añade Johan Norberg. «La desigualdad se suele medir sólo en dinero, pero hay más ángulos. Bill Gates es diez millones de veces más rico que tú, ¿pero su vida es diez millones de veces mejor que la tuya? No lo creo. Sí, tiene un avión privado, pero probablemente use el mismo móvil que tú y el mismo ordenador que tú. Y seguramente no vivirá 30 años más que tú y no tiene un 99% menos de probabilidades que tú de que sus hijos mueran antes de los 5 años. En cosas no económicas es posible que haya más igualdad. Por ejemplo en educación o acceso sanitario».

Pinker aún va más lejos: «La desigualdad económica no es un un problema fundamental; la pobreza lo es. Si las personas están más sanas, bien alimentadas, y disfrutan sus vidas, no importa cómo de grande sea la casa de J. K. Rowling. Y las tasas de pobreza global están cayendo».

Pero ¿qué es mejorar?

Pongamos el ejemplo de una tribu del Amazonas que hace 100 años vivía en medio de la jungla sin que nadie ni nada perturbara su existencia. El año pasado una empresa maderera acabó con su hábitat. El mundo, tal y como lo conocían, ha acabado de forma traumática para ellos. ¿Cómo aseverar que para esta tribu el mundo ha progresado? No existe una concepción irrefutable sobre lo que se considera progresar. Es indudable que vivimos más, hay menos pobreza, más confort y menos violencia. ¿Pero somos más felices?

Algunos pensadores como Yuval Harari plantean este debate. ¿Es más feliz hoy un minero de Siberia que un cazador-recolector de hace veinte mil años? Resulta imposible saberlo. Un acuerdo para medir si la humanidad ha progresado es saber si hemos mejorado en los parámetros que exigimos para ser felices. Es decir, si nuestros gobiernos nos van concediendo lo que les llevamos siglos pidiendo: buena salud, educación, confort, tiempo de ocio, libertad. Sucesivos estudios han observado que, en general, los países donde tienen estas cosas las personas se dicen más felices, consideran que han progresado.

Como especie, como civilización, como mundo, hemos avanzado hacia lo que consideramos progreso, hacia lo que hemos perseguido y entendemos como un mundo mejor. Seguimos lejos de un mundo perfecto o ideal, si es que existe. Pero los datos nos dicen que, a pesar de percepciones —interesadas o no—, avanzamos por el buen camino. Aunque cueste creerlo, aunque falte mucho por andar.

Publicado por Other News.

Nuestro comentario:

Jorge Aniceto Molinari.No voy al examen riguroso de los datos (pueden analizarse diferencias y tal vez alguna sea importante) sino a los conceptos que son en este caso los que si me interesan.

Existe una percepción generalizada de que el mundo va mal, y que por lo tanto una de las conclusiones lógicas es que el capitalismo debe caer, y para ello se valora erróneamente lo analizado en los estudios de Marx, Engels, Lenin…

Todos los modo de producción han hecho su aporte al progreso humano, y su ciclo es de nacimiento, desarrollo y muerte, ¿Cuál es la etapa actual del modo de producción capitalista?: no tengo dos respuestas válidas, tengo una sola: estamos en la etapa en la que la predominancia del modo de producción debe morir y dar pasos transitorios hacia un nuevo modo de producción y la nota no tiene elementos para contradecir esta afirmación.

¿Esto es producto de que los números del mundo dan mal?: No, los que sí comienzan a pesar son los números del capitalismo que sí dan mal. Seguramente el autor de la nota no debe formar parte de ninguno de los enormes grupos humanos que hoy sufren las consecuencias de la situación actual, y para los cuales no cabe un juicio aséptico con respeto a la realidad.

Aclaremos el capitalismo es un sistema competitivo en el que el estado simultáneo y combinado de ascensos y quiebras de diferentes organizaciones empresariales está en su naturaleza (en su ADN como se dice ahora). Siempre hay alguna crisis, salvo que ahora la crisis general (que siempre se ha correspondido a grandes ciclos históricos) tiene un contenido y una característica ya irreversible, abarca a toda la sociedad y está para asimilar lo que el capitalismo ha generado y ahorrar tragedias humanas, necesita superarlo. Aclaremos una vez más: esto no supone el fin del capitalismo, sí el de su predominancia, el capitalismo como modo de producción en su declinación se sobrevivirá años, como ha venido ocurriendo con los modos de producción anteriores. La extensión e intensificación de la guerra –como anuncio siempre de hechos transcendentales– lo corrobora. (Este dato está ausente en la nota que comentamos).

No son motivo de este nuestro comentario cuales son en nuestro concepto las medidas de transición necesarias para poner fin a la predominancia capitalista, seguramente ya tendremos oportunidad de volver una vez más sobre el tema.

Esto podríamos completarlo con el dato del aumento del endeudamiento general en permanente crecimiento de los Estados y también de las personas y el aumento exponencial de los llamados paraísos fiscales.

Por si fuera poca la confirmación a lo estudiado y escrito por Marx, digamos que no se trata de crear un «modelo» alternativo que «compita» con el capitalismo sino el de desarrollar imponiendo la PAZ, las medidas de transición necesarias para la muerte de su predominancia. Son estas precisamente, «las medidas de transición», las que a la izquierda le están impidiendo por ahora un acercamiento al pensamiento de Marx, de Engels, de Lenin, por citar si duda a los más destacados, al no poder definirlas y perderse en consideraciones reformistas, estatistas e inda mais. El árbol no les está permitiendo ver el bosque. O dicho de otra manera, por el falso dilema de reforma o revolución, con el que se etiquetó la crisis de la socialdemocracia europea, previo a las guerras mundiales en que se diferenciaron los que votaban los créditos de guerra para sus gobiernos, de los que intervenían para denunciar el carácter de la guerra y generar acciones como la revolución rusa para imponer la paz.

Un comentario más, dicho si se quiere con ironía: este tipo de análisis que estamos comentando es muy común en la izquierda actual cuando se accede a posiciones de gobierno.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 6 de febrero de 2017.

Trabajo: hay mucho para hacer.

Trabajo: hay mucho para hacer.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

A propósito de una interesante nota de Esteban Valenti.

Jorge Aniceto Molinari.Estima OPP (Oficina de Planeamiento y Presupuesto del Poder Ejecutivo de Uruguay): que el 65% de los empleos actualmente existentes en el país, en un futuro relativamente cercano podrán ser sustituidos por software-robots.

¿Es el fin del trabajo asalariado o es el fin de todo tipo de trabajo o simplemente de una reducción con lo que ello implica?

Sin duda que lo que está en crisis es el trabajo asalariado, lejos aún de desaparecer de la faz de la tierra, pues su nacimiento está directamente emparentado con el modo de producción capitalista, y lo que la crisis ya inexorable lleva a su fin es a la predominancia de este modo de producción, ahogado ya que organiza el trabajo en la sociedad en función de la tasa general de rentabilidad –es su ADN, como se dice ahora–. Le resulta entonces más rentable desarrollar la industria de la guerra que hacer algo en beneficio de la gente. No busquemos entonces solo razones éticas en su modo de proceder, sino comprender la base económica del problema, que nos permitan apuntar hacia las únicas soluciones radicales (de la raíz) que el problema tiene.

Están los de derecha y también los de izquierda que se resisten a admitir que este modo de producción tiene límites y que modificar las condiciones en que se procesa la crisis, tiende inexorablemente a conducirnos a cuáles son los caminos para la transición en paz de la predominancia de un sistema hacia procesar el nacimiento de otro modo de producción.

Hasta ahora ha predominado lo que resultó de la derrota –al menos por un lapsus de tiempo en la historia de la humanidad– de las ideas de Marx, Engels, y luego de la muerte de Lenin, que lleva a pensar en el aparato del Estado como el único medio de generar un sistema económico que confronte con el capitalismo. Lo que no quiere decir que en determinadas circunstancias coyunturales ese ha sido el camino –el del Estado– para resolver los problemas de la gente, como ocurrió en la primer guerra mundial.

Nosotros pensamos que como horizonte político, es una vía muerta y que es precisamente en el trabajo asalariado donde en mayor grado se expresa esta contradicción.

El trabajo asalariado es en este periodo histórico en que la predominancia del sistema de producción capitalista tiene vigencia, un regulador de todas las relaciones sociales, de la salud, de la enseñanza, de la forma de vida de la gente.

Existen y sin duda que tienen valor otras formas, pero es la del trabajo asalariado la que determina lo que hoy se llama el estado de ánimo de toda la sociedad. La gente siente que el trabajo asalariado comienza ser cada vez más escaso y con diferenciaciones abismales en las formas de remuneración. Este hecho es también visible en las diferenciaciones salariales del llamado socialismo real.

Por eso nuestra machacona insistencia en que si el mundo regula su actividad económica poniendo al servicio de la humanidad una medida monetaria única y universal que hoy sólo está al alcance de los conglomerados empresariales multinacionales a través de una canasta de monedas y los seguros correspondientes, transforma radicalmente los sistemas impositivos que hoy están basados en los impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones, por un sistema basado en la circulación del dinero, donde ninguna transacción es válida si no está debidamente registrada en los organismos que la sociedad determine, para entrar así en un camino para impedir la guerra, asegurar la paz, y crear el trabajo necesario y beneficioso para la gente, que hoy el capitalismo no aborda porque no le es rentable.

Esto no elimina ni la existencia del capitalismo, y por lo tanto la existencia del trabajo asalariado, pero el hecho de que la sociedad tenga recursos para encarar tareas que la humanidad necesita y que al capitalismo no le son ya rentables, significa un avance gigantesco y hace del trabajo asalariado –que crecerá al menos en una primer etapa– una necesidad social no al servicio de la rentabilidad sino al servicio de la propia gente. Seguramente en el desarrollo de estas tareas lo que elimine de trabajo asalariado la tecnología, se ganará en provecho de un mejor estándar de vida general de la sociedad, y dará una nueva base para los sistemas de protección social.

No se trata de crear una renta personal básica y universal, sin tocar los resortes básicos del predominio del modo de producción capitalista: la moneda y los impuestos, si no de tener instrumentos sociales –en todas las disciplinas–, que permitan que el conjunto de la población esté apto para cumplir una actividad beneficiosa para la sociedad toda. Ello está en directa contradicción con las burocracias estatales que hoy la tecnología muestra que es posible desechar, sin desechar la democracia, que hoy más que nunca siente el peso precisamente de los aparatos burocráticos.

En esto nos va la vida, entre la guerra y la capacidad de dar nacimiento al desarrollo de un nuevo modo de producción que han insinuado y avanzado particularmente en la enseñanza y en la salud, las revoluciones socialistas.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 22 de diciembre de 2016.

Jaime Pérez

Jaime Pérez.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Compañeros se agrupan con el objetivo de homenajear a quién en vida fuera un extraordinario ser humano.

Mi aporte en este sentido es dar a publicidad lo que dije en la interna del Partido Comunista en oportunidad del duro debate interno que determinó su renuncia y una dolorosa fractura.

Intervención realizada en el seccional bancario del Partido Comunista el 3 de septiembre de 1991 por Jorge Aniceto Molinari.

Esta intervención fue realizada en el seccional bancario del Partido Comunista el 3 de septiembre de 1991 previa a la realización del Comité Central del Partido Comunista que analizara la carta del camarada Jaime Pérez del 1 de setiembre de 1991. El inicio de la grabación se realiza ya en el curso de la intervención, ya iniciada esta, por lo tanto falta la primera parte que refiere a la necesidad de construir la dirección revolucionaria en el país. Esa necesidad de construir la dirección revolucionaria partía en toda una etapa de la vida del Partido en que el problema cardinal de la revolución uruguaya era la construcción de un gran Partido Comunista. Consigna que hoy está superada por los hechos y se plantea la necesidad de la construcción de la dirección revolucionaria como el problema cardinal de la misma, siendo el rol del Partido Comunista insustituible en la construcción de dicha dirección. Luego viene el análisis pormenorizado de la carta del camarada Jaime, todavía no había sido analizado el tema del referéndum posteriormente tomado en el comité central.

La Unión Soviética y los Partidos Comunistas.

(…) todas las explicaciones a los problemas del Partido han tenido hasta ahora explicación nacional, pero por primera vez el Partido comienza a darle explicación de sus problemas en los problemas internacionales. –Particularmente los análisis sobre la Unión Soviética–. Y esto cuesta enormemente por que Luisito lo decía hoy: muchos camaradas, muchos camaradas han ingresado al Partido , han venido al Partido sobre la base de lo que fue la Unión Soviética. De lo que significó y de lo que significa la Unión Soviética hoy. Eso es absolutamente legítimo porque la Unión Soviética fue la primer revolución socialista triunfante en toda la humanidad. Es absolutamente legítimo que los camaradas que vinieran, vinieran por esa situación. El problema que eso no era totalmente exacto., totalmente claro o totalmente justo. Porque el proceso de la Unión Soviética exigía discutir que había pasado en la propia Unión Soviética. Cual eran sus enseñanzas y cual era su profundidad. El partido hasta el día de hoy no discutió el proceso de la Unión Soviética. Pero tampoco es problema del Partido, los soviéticos tampoco discutieron el proceso de la Unión Soviética.

En la Unión Soviética no existe historia de la revolución.

En la Unión Soviética no existe historia de la revolución. Los jóvenes soviéticos en las escuelas, en los liceos no saben lo que fue la revolución rusa. Nunca jamás se les enseñó lo que era la revolución. Y el sumun de la degradación en cuanto a la historia de la revolución fue la historia resumida del año 37 –Sería bueno que los camaradas lo leyeran, y los camaradas van a ver que el libelo de Cavia que fue uno de los elementos de ataque al artiguismo es un poroto– un bebé de pecho frente a las porquerías e inmundicias que dice esa historia de la revolución rusa editada en el año 37. Muchos compañeros dirían esto es producto de un loco de un demente, porque es la aberración más grande que se conoce escrita y determinada como historia oficial de un país.

Pero esa realidad que nos provoca hoy.

Pero esa realidad, ese problema concreto de no conocer la historia, de no saber que pasó, de tener grandes complicaciones en relación con eso, hace que los camaradas hoy se encuentren desnudos frente a ese problema. Nos encontramos todos desnudos frente a ese problema, porque todos de alguna forma hemos idealizado de alguna forma, entrado en contradicción, no saber cual eran los procesos y de que forma se dieron.

La ideología.

El camarada Jaime al inicio de su carta dice, hasta el día de hoy hemos seguido puntualmente lo que ha dicho la Unión Soviética, es real, es la primera autocrítica profunda, luego de la autocrítica que Arismendi hizo en el XXI Congreso. Lo hizo como un enunciado profundo, más tendiente a que la gente viera que había más cosas que incluso no las podía decir o no tenía fuerza, o no tenía todavía bases como para poder decirlas pero que evidentemente iniciaban la necesidad de una discusión más profunda. Yo creo que en ese aspecto el documento de Jaime es un documento valiente, en el sentido de romper el hielo, salir a hablar de la historia, salir a decir esto creímos que fue así, fue así, pero resulta que no es así. Cometimos tales o cuales errores. Pero el problema del documento de Jaime es que no es un documento ideológicamente riguroso. Contiene errores ideológicos. Me atrevo a señalarlo así. Y uno de los errores ideológicos que contiene este documento, es el famoso hecho de si la ideología está o no afectada. El día domingo el camarada Edgar Lanza –por el cual yo siento un enorme respeto– y lo considero un valioso camarada de la dirección del Partido dijo en CX30 en una polémica en la radio, que la revolución de octubre tenía un tumor adentro, es decir la famosa concepción de que la ideología fue golpeada que la ideología fue afectada ahora va a la otra concepción que va unida a esa: la revolución tenía en su seno algo que después determinó que saliera a concepciones erróneas. La concepción de la revolución dio nacimiento a concepciones erróneas. Esto tiene cierta lógica, Gatto lo dice con toda claridad, la concepción del marxismo-leninismo lleva a la dictadura del proletariado, lleva al partido único y lleva a concepciones burocráticas lleva a la deformación, lleva al ordeno y mando.

La ideología y Rosa Luxemburgo.

Lo dice con una claridad absoluta. Laguarda en la discusión en canal 5 lo dice con más cuidado. Dice no se respetaron los aspectos señalados por Rosa Luxemburgo. Y los aspectos señalados por Rosa Luxemburgo son de una enorme profundidad desde el punto de vista político. Claro el partido nunca estudió seriamente a Rosa Luxemburgo, ni siquiera estudió la polémica de Rosa Luxemburgo con Lenin y Trotsky, jamás estudió esa polémica. Ahora Laguarda señalaba en canal 5 y coincidía con Gatto en esto de que Lenin había desechado la Asamblea Constituyente en 1918 para la cual los bolcheviques tenía el 25% de los votos. Claro se olvidó de un pequeño detalle: la Unión Soviética estaba invadida por 18 naciones y estaba en plena guerra civil y se estaba construyendo el ejercito rojo en medio de una situación de hambruna de crisis espantosa. Sería muy bueno leer Terrorismo y Comunismo, un libro de Trotsky que analiza estos terribles momentos –hubo actos de canibalismo–. Recordar que el Ejercito Rojo se construyó con su comando en un tren que recorría todos los frentes de la Rusia, e iba construyendo la dirección del ejército rojo. Ahora cuando los camaradas llegan a esa conclusión: la teoría está equivocada, da engendros equivocados, es fundamentalmente por una razón política, de que no confrontan la teoría con la realidad. Si no conocen la historia de la revolución, no la pueden confrontar con la realidad. No hay una confrontación idea-revolución. Porque si se confrontara la idea con la realidad habría que ver que pasó. Confrontar cuales fueron los hechos históricos, que política, que necesidades, no se hace eso y entonces entra la desubicaciòn de los camaradas. Porque ahora el problema ya no es Stalin, el problema es Lenin, el problema es Marx. Marx llamaba a la insurrección, dice: proclamamos ante todo el mundo que nuestra revolución es una revolución violenta. Lo dice Marx al terminar el Manifiesto Comunista, dice ¡proletarios de todos los países unios!. Entonces comienza toda la revisión, de toda la concepción. Esto nos conduce a una situación crítica, tremendamente crítica. Insisto yo creo que es un documento valiente, que plantea cosas que son positivas desde ese punto de vista, pero que ideológicamente contiene errores. Esto desde mi punto de vista, modesto punto de vista y si los compañeros pueden demostrarme que no es así, que es un documento ideológicamente firme, yo no tengo inconveniente en admitir que me equivoque.

El enfoque de otro camarada.

Por supuesto que junto con ese documento de Jaime aparece el día viernes, un documento en La República de un camarada, Banina del seccional Che del Partido. Y en esta situación es muy importante la carta de Jaime como la del último militante del Partido que sale a la opinión pública y da un documento. Son todos importantes, y son todos documentos que hay que estudiar y disecar. Y yo esta carta la tomo como de un enorme valor y digo que desde el punto de vista ideológico es más audaz que la carta de Jaime. Es más profunda la autocrítica que hace Banina, y porque además conozco a Banina que interviene en los plenarios con dureza con un actitud agria, un compañero que muestra por todos los medios que lo que dice lo siente, que tiene honestidad en sus planteos y que además es la situación que vive el 100% del Partido. Que quiere meter el problema arriba de la mesa.

La línea de la carta de Banina.

Yo comparto la línea de la carta de Banina «carta de una liquidación anunciada». Esta carta me sirve para analizar algunos temas y comparar con la carta de Jaime, y tocar algunos aspectos más profundos todavía. Y aquí le voy a pedir disculpas al camarada Diego porque voy a utilizar una opinión que el me dio para hacerlo colectivo. Para analizarlo colectivamente. No porque sea una crítica al camarada, sino porque lo que el me planteó me dio la pista de que muchas veces no somos claros en nuestros planteos.

Y que aveces leemos cosas y no entendemos lo que leemos. Que yo creo que fue lo que le paso al camarada y muchas veces me pasa a mi. Y es lo siguiente: el otro día me dice: vos dijiste que en el análisis de un texto de Lenin, de una traducción de Massera de un francés –aparecido en La Hora Popular ahí se demostraba que el socialismo podía retroceder, entonces yo ahí abrí los ojos. Si claro que dije eso. En este artículo se dice lo siguiente: –este artículo es formidable aunque yo pueda tener discrepancias con el francés este o enfoques diferentes, pero es un artículo muy importante y hay que estudiarlo. Entonces cual es el problema y que era lo que me preguntaba Diego.– Esta clarísimo, si ahí Lenin dice que la dictadura del proletaria puede caer si los sindicatos no tienen independencia y no hay control obrero.

Lenin y la dictadura del proletariado.

Claro seguramente Diego buscaba una frase donde dijera el socialismo puede retroceder, –y que te parece– si Lenin dice que puede caer la dictadura del proletariado. Y efectivamente lo dice así.

Cuando Lenin polemiza con Trotsky, este que había dirigido el ejercito rojo durante tres años en el tren famoso, cuando llega a Moscú se encuentra con que la producción había caído, porque los índices eran brutales. Entonces influenciado por el peso y el éxito del ejercito rojo, había derrotado a la invasión en Polonia incluso, dice militaricemos el trabajo –y actúa incluso en forma fraccional– y Lenin lo critica ya que plantea la militarización del trabajo. Lenin dice ese no es el camino, el camino es la independencia de los sindicatos, el control obrero para defender la dictadura del proletariado. Ahora Trotsky entiende esto y se autocrítica de su posición y se suma a la posición de Lenin. A pesar de todo Lenin mantiene una critica a Trotsky que es muy valiosa sobre su actitud administrativa en algunos casos. Que tendía a resolver de esta manera problemas políticos. Claro que estas dos cabezas en su nivel político estaban muy por encima del conjunto del comité central. Trotsky era después de Lenin el dirigente más destacado, y que en los últimos tiempos de Lenin hay una búsqueda de conectarse con Trotsky que no lo pudo hacer.

Una de las cosas que hizo Stalin en los últimos meses de vida de Lenin fue rodearlo e impedir su comunicación con los restantes integrantes del comité central.

Se confunde stalinismo con socialismo.

Ahora este elemento central de una enorme importancia de si podía o no caer la dictadura del proletariado, planteada en este texto es lo que no se entiende en la dirección del Partido, y no se entiende en muchos camaradas, es decir que es lo que no se entiende. El camarada Jaime confunde stalinismo con socialismo; lo que hubo en la Unión Soviética en todo este periodo fue stalinismo no socialismo. Ahora podía haber socialismo. Era inevitable que hubiera stalinismo. No era inevitable, pero no podía haber socialismo. Y eso es lo que ha costado enormemente comprender. Porque no es posible el socialismo en un solo país; no está planteado por Marx, ni está planteado por Lenin, y la concepción del socialismo en un solo país es una concepción nacida con la burocracia, que no tiene nada que ver con la vida, con la realidad.

Por que sería absurdo, estúpido, idiota plantear que en el Uruguay vamos a construir el socialismo sobre la base del triunfo del Frente Amplio, porque triunfe la revolución socialista, ¡No!, si estamos dependiendo economicamente, absolutamente de todas las partes del mundo.

La razón de la política de Lenin.

Ahora también sería estúpido no largarse a realizar una tarea sobre la base de la conducción de la clase obrera para ir construyendo las bases que permitan a un Estado Revolucionario, los elementos necesarios para avanzar hacia la sociedad socialista, que es lo que hizo la revolución de octubre. Cuando la burguesía fue impotente para resolver el problema de la guerra. La socialdemocracia se alió con un política chovinista a los sectores más podridos de la burguesía y del imperialismo europeo, cuando la socialdemocracia traicionó al movimiento obrero, el leninismo, Lenin la III internacional, rompieron con esa concepción, ligados a quienes como Carlos Liebknecht y Rosa Luxemburgo en Alemania que fueron asesinados en el año 18, rompieron con la política guerrerista del imperialismo y plantearon la política de paz, rompieron con el chovinismo, rompieron con la socialdemocracia y llevaron la clase obrera al poder en la Rusia zarista en la Rusia en esos momentos de Kerensky, ¿para qué? para construir el socialismo ¡No! Para construir un Estado Revolucionario que iniciara el camino al socialismo esperando la reacción en Europa de la clase obrera europea y en otras partes del mundo como inicio de la revolución socialista mundial; pero no como el triunfo del socialismo en un solo país. Ahora eso no está comprendido por la dirección del Partido y no está comprendido por el partido, nunca ha habido un discusión profunda de estos temas Entonces el camarada Jaime –en su documento– dice esta es la realidad del socialismo, el socialismo ha sido derrotado, la ideología ha tenido errores y yo creo que no es así. Yo creo que eso es equivocado. Y con respecto a la carta de Banina, es mucho más profunda porque Banina habla del triunfo del stalinismo. Claro Banina dice cosas que son producto del desconocimiento de la revolución rusa.

¿Qué fue Stalin?

Stalin fue un táctico excepcional –lo describe así Banina–. Dice en todos los planos fue un táctico genial y la generalización teórico estratégica la usó como un mero justificativo. ¿Qué fue Stalin? Cual fue el rol, el papel y como surgió. Stalin fue un buen bolchevique. Un excelente bolchevique, cumplió tareas de una enorme importancia, pero fue un mal dirigente .Nunca comprendió su rol de dirigente y fue un dirigente mediocre, que no tenía idea no tenía posición pasaba inadvertido en la dirección del Partido. Pero era un militante que cumplía con todas las tareas. No solo con todas las tareas, cumplía abnegadamente con ellas, y tenia una cantidad de defectos personales y características como las tenemos todos, no era un extraplanetario.

La burocracia no la formó Stalin, no la creo Stalin. La burocracia se fue generando en función de una situación social como era la revolución y frente a las dificultades reales concretas que la revolución tenía. Ahora la burocracia necesitaba a alguien y a quien iba a buscar la burocracia de cabeza. Tenia que ser alguien que fuera bolchevique y que tuviera historia, y Stalin fue el medio, un mediocre que encabezó a la burocracia, pero Stalin no creo la burocracia, es lo que alguna gente cree, que Stalin dijo vamos a crear el Estado Burocrático, ¡no!

La burocracia ya existía.

La burocracia existía de antes. Lenin dice en un texto «había solo dos ministerios en los cuales no había burocracia: el de relaciones exteriores y el ministerio de guerra», por rara casualidad por los dos había pasado Trotsky. En esos dos ministerios no hay burocracia, en los otros ministerios es espantoso. Está todo el aparato del Estado y no se puede hacer nada, se traba por todos lados, y si claro: fue así. La clase obrera era pequeña además. La relación de la clase obrera con el conjunto de la población era muy pequeña y los mejores obreros murieron en la guerra. Peleando al frente, murieron en las principales tareas que los bolcheviques estaban planteando. Cuando muere Lenin, cual fue la primera medida que toma Stalin? La apertura del Partido, abre las puertas de par en par y quienes ingresaron. A ingresaron los que estaban en el aparato burocrático de la economía en los centros neurálgicos de la economía. Vychinski,… ¿cuando ingresan? ¿Como ingresan? ¿Los que son capos después del 24 para adelante cuando ingresaron? Antes o después de la revolución de octubre, a no ingresaron después. En la revolución de octubre no estuvieron. Ahora esos fueron desplazando en un proceso lento y complejo a la dirección de octubre y la fueron liquidando. Eso significa que el proceso fue una cosa lineal, vertical, no fue un proceso largo complejo de errores de avances de retrocesos y hay que analizar en esa época la historia de la conducción de la III Internacional, la derrota de la revolución china, la derrota de la revolución alemana, el rol de la III Internacional en la revolución española.

El rol de la III Internacional en la revolución española.

El principal dirigente que participó en la dirección del asalto al Palacio de Invierno, Antonov-Osenko, fue el director de la brigadas internacionales en España, cuando volvió a la Unión Soviética lo fusilaron. Andrés Nin fue el principal dirigente de la revolución española cuando fue a la Unión Soviética lo fusilaron. Nunca se discutió a fondo la historia de la revolución española. Apareció como un problema de tendencias, de luchas, de fracciones, de discusiones. Fue enorme el heroísmo de los comunistas no está en discusión eso. Pero fue espantosa la conducción de la revolución española como lo fue la de la revolución china de 1927, como lo fueron una cantidad de procesos que se dieron en esa etapa, y como fue la concepción del socialfacismo, como fue la división que se produjo en Alemania que permitió el triunfo del nazismo, para los comunistas el principal enemigo era la socialdemocracia, no eran los nazis. Y mientras tanto el fascismo venia surgiendo. Es como si nosotros hoy en la Asociación de Bancarios dijéramos nuestro principal enemigo no es Ramón Diaz, es Juanjo Ramos. Casi nada lo del ojo. Y eso fue lo que pasó en Alemania en todo ese proceso. Además en esa situación hubieron cosas como esta: hubo dirigentes muy importantes como Bujarin que ayudaron a Stalin o como Kamenev y Zinoviev. Kamenev y Zinoviev luego dijeron: cometimos el segundo gran error de nuestra vida. El primer gran error fue no haber apoyado la insurrección de octubre y el segundo error es haber servido de punto de apoyo para la política de Stalin. Y otro dirigente de gran importancia que era Bujarin, cometió errores impresionantes, como lo del socialismo a ritmo forzado que dio bases para la colectivización forzosa, luego dio marcha atrás, pero ya era tarde. Leer las crónicas de los arrepentimientos, y cada una de las cosas que dijeron los camaradas que fueron fusilados, es de terror, es impresionante todo ese periodo.

Esto nos lleva a otra conclusión, más profunda incluso; que es la siguiente: y yo creo que hay que poner especial atención en esto porque son los problemas que están planteados al día de hoy.

Grandes acontecimiento históricos: la revolución francesa de 1789.

La revolución francesa de 1789, incorporó a toda la humanidad la concepción de libertad, igualdad, fraternidad, los derechos humanos, pero fundamentalmente la división de poderes. Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y Poder Judicial. Ese era el marco para desarrollar la burguesía. Claro la revolución francesa no se propuso el desarrollo de la burguesía, la revolución francesa se propuso dar contenido a los derechos humanos, dar contenido a esas tres características fundamentales o cualidades o principios fundamentales, claro después el instrumento la forma económica de desarrollo fue lo que permitió el desarrollo burgués, no porque se lo propusiera sino porque la burguesía era una clase revolucionaria, había revolucionado absolutamente todo, había unido la producción, no separaba a los hombres en función de su raza o que eran de sangre azul, sino que desarrollaba las capacidades de producción, y de ahí en adelante la revolución francesa inundó el mundo, la revolución norteamericana fue sobre la base de la revolución francesa, el artiguismo fue sobre la base de la revolución francesa; toda la humanidad esta regada, impregnada de lo que fue la revolución francesa. Todavía la Federación Autónoma de la Carne a veces sale con La Marsellesa, y La Marsellesa tiene todo un significado para la Humanidad.

Ahora, la dirección de la revolución francesa fue liquidada. Pero hoy salvo algún idiota como Ramón Diaz, nadie puede decir que la revolución francesa no significó un avance impresionante para la humanidad. Ramon Díaz sostiene que no. Pero son contados con los dedos de la mano los que sostienen que la revolución francesa no fue un avance impresionante para la humanidad.

Ideológicamente nadie puede desconocerla, ¿quién va desconocer la ideología de la revolución francesa? Quien puede desconocer hoy el triunfo de esa ideología.

La revolución socialista de octubre de 1917.

La revolución de octubre fue mas profunda que la revolución francesa, porque se proponía llevar al poder a la clase obrera. ¿Por qué, por antojo, por voluntarismo? No porque la burguesía agotaba sus fuerzas, y era necesario para elevar el nivel de vida de la gente, para dar un sentido progresivo, ir más a fondo, que significaba instaurar los tres poderes? no, era más profundo, dar elementos mas profundos de democracia social. Entre otras cosas por ejemplo los soviets, entre otras cosas el control obrero, entre otras cosas el desarrollo del conjunto de la sociedad, claro no estaba previsto por el marxismo, o desarrollado por el marxismo que ese avance que se entendía debía realizarse en los lugares más avanzados del desarrollo social de la humanidad, la clase obrera en Inglaterra tenía mas tradición de discusión, de vida de desarrollo, de desarrollo social, las organizaciones en su conjunto. En la Rusia zarista no había ni siquiera antecedentes de discusión, no estaban acostumbrados ni a discutir, ni a reunirse, ni a trabajar de conjunto, era mucho mas grande el atraso, y mucho más difícil establecer las bases de una democracia nueva de un desarrollo nuevo de la sociedad. Pero la base fundamental de la revolución de octubre fue precisamente eso: todo el poder a los soviets, el control obrero, la independencia de las sindicatos el desarrollo de la sociedad, pero todo había que hacerlo, había que construirlo, era un proletariado tremendamente joven y tremendamente golpeado.

La dirección de esa revolución fue derrotada.

Esa dirección de esa revolución fue derrotada y hoy se cuestiona la ideología de esa revolución. Pero el problema es que no se puede avanzar en ninguna parte de la humanidad, ¡hoy! sin avanzar con la ideología de octubre, no se puede avanzar Porque cuando Seregni cierra el segundo congreso, lo cierra con concepciones que son de octubre, claro Seregni estudió la revolución de octubre, porque no creamos que somos nosotros los que estudiamos o no estudiamos la revolución, Seregni estudió la revolución de octubre; y hay textos de la escuela militar donde el habla, y sabia perfectamente quien era Lenin y cual fue la obra de Trotsky, como la conoce Baliñas, como la conoce Licandro, no son inventos son compañeros que han leido, que han estudiado y muchas veces repiten cosas que son posiciones sacadas de textos de Lenin, aunque el no diga soy leninista, se lo plantee con una chapa y estoy con la dictadura del proletariado, discusiones que no son el centro. El centro es empujar desarrollar tener claro ideológicamente, para empujar y desarrollar la capacidad de la gente para poder saber en un momento resolver situaciones que permitan avanzar y progresar.

Stalin y la agudización de la lucha de clases.

Banina dice acá, una cosa que se ha repetido últimamente y que sigue siendo un error. Banina dice que Stalin para ahogar a la oposición argumentaba que se agudizaba la lucha de clases en el socialismo. Bueno primero no había socialismo, segundo la lucha de clases se agudizó; porque la lucha de clases no es un fenómeno solamente nacional, para medir si la lucha de clases se agudiza o no se agudiza hay que medirlo internacionalmente y se estaba preparando la segunda guerra mundial, si eso no es agudización de la lucha de clases, yo no se lo que es agudización de la lucha de clases. Era evidente que se agudizaba la lucha de clases, ahora pasa que precisamente Stalin estaba golpeando para el otro lado, por algo se desmanteló el ejercito rojo, por algo cuando las tropas hitleristas invadieron la Unión Soviética después de haber desaparecido durante diez días como dice el general que dirigió la resistencia el general Zhukov, durante la segunda guerra mundial. El mariscal Zhukov dice que Stalin desapareció diez días, que nadie sabia donde estaba, y el que estaba dirigiendo las operaciones tampoco sabía donde estaba Stalin. Un día apareció, y entre otras cosas hizo una cosa importante; agarró el micrófono y se dirigió a la gente y llamó a la resistencia y fue una cosa importante, porque aun tipos como Stalin tenían una raíz bolchevique, y en definitiva en un momento de ahogo de una situación en que se le venia todo el mundo encima tubo dos posibilidades; o rajar y borrarse o resistir. Después de diez días resolvió agarrar el micrófono y llamar a la gente y la gente respondió. Claro había una cantidad muy grande de generales que estaban para ser fusilados, a esos generales los mandó al frente de batalla, muchos de ellos volvieron a ser héroes. Habían sido héroes en la construcción del ejercito rojo volvieron a ser héroes en la lucha contra el fascismo y salieron de un lugar a donde iban a ser fusilados por Stalin a convertirse en héroes en defensa de la Unión Soviética. Por eso que es un error decir que no se agudizó la lucha de clases. se agudizó la lucha de clases, lo que pasa que en la Unión Soviética no había socialismo. Había un estado revolucionario que sufría las consecuencias de la situación en todo el mundo; ahora eso no justificaba la política de asesinar a los militantes comunistas como lo hizo Stalin.

La construcción de la base material del socialismo.

Dice el camarada en otra parte: en la URSS se construyó la base material del socialismo; no, está en construcción aún hoy la base material del socialismo, todavía no está construido, está en construcción la base material del socialismo, el socialismo no está construido, no se construyó el socialismo, está en construcción aun hoy, aun con Yelsin está en construcción; porque vamos a ver que pasa en la discusión de la situación actual. Pero hay una cosa que es muy importante, que aun en la Unión Soviética no se llevó hasta las ultimas consecuencias la revolución democrático-burguesa por eso es que aun surgen tipos como Yacolev que defienden la división de poderes y Lenin no estaba en contra de la división de poderes, estaba por superar la división de poderes y no estaba en contra de la autonomía de las repúblicas, estaba por la independencia de las repúblicas, pero sobre la base de un partido bolchevique funcionando, con control obrero, con democracia socialista con funcionamiento soviético, con independencia de los sindicatos cosa que no existió, que se liquidó.

El Partido debe discutir todo.

Yo creo que estos son los elementos básicos muy a vuelo de pájaro, para discutir el problema que está planteado en el Partido, y yo digo que es absolutamente imprescindible discutirlos analizarlos detenidamente y yo lo hago en una forma muy sucinta se lo quería decir a los camaradas por supuesto que estas no son ideas de hoy, son ideas de hace muchos años, yo he aprendido muchas cosas, milité durante muchos años en el trotskismo, defendí ideas creyendo que eran de Trotsky, metidas por el stalinismo dentro del trotskismo, eso también es una realidad, por ejemplo la concepción del control obrero usada todos los días del año, los 365 días del año a todas las horas. Trotsky dice la consigna de control obrero utilizada indiscriminadamente para cualquier cosa es la consigna mas reformista que se conoce en el mundo. Y demuestra y explica porque. Y esto no se entendía sino se entendía la mecánica social al no entender los hechos sociales tal cual estaban planteados. Porque acá en este país contradictoriamente, –lamentablemente yo no tube tiempo de decírselo en vida– quién más defendió la concepción de la revolución permanente fue Arismendi, quien mejor defendió la concepción, sin saber e incluso estando en contra. Porque no hay nadie, ningún teórico en el Uruguay que haya defendido mejor la relación entre la etapa democrático burguesa y la revolución socialista. Nadie mejor que el, pero con un montón de contradicciones; porque claro que va a explicar Arismendi, la concepción de partido único con la concepción que defendemos nosotros acá en el Uruguay. Pero hay que comprender el rol y el valor que tubo el camarada en meter elementos teóricos que de repente muchos son contradictorios pero enormemente valiosos desde el punto de vista de la construcción. Claro yo sentía de alguna manera, que los camaradas cuando a mi me tocó trabajar en la formación del Frente Amplio; los camaradas tenían gran respecto por los trotskistas. Una actitud de respecto que no aparecía en los textos.

El Partido Comunista uruguayo el Frente Amplio y los trotskistas.

Por ejemplo el hecho de que cuando el POR proclamó sus candidatos en El Galpón, Julia Arévalo fue la encargada de ir en nombre de la dirección del Partido. O la propia actitud de Arismendi que el día que se hace el acto de fundación del Frente Amplio y el petiso Naguil toma el tema de la Unión Soviética y de Cuba, cuando termina el acto lo primero que hace Arismendi es ir a saludarlo y felicitarlo por la intervención, por haber tenido la valentía de meter en el acto de fundación del Frente Amplio la defensa de la Unión Soviética y de Cuba. Porque además siguen siendo los elementos centrales. Yo respecto enormemente a los camaradas que al grito de viva Stalin defendían la Unión Soviética. Claro no los respeto ideológicamente, en cuando a su profundidad de conocimientos, los respeto en cuanto al sentimiento, estaban defendiendo a la más avanzado que tenía la humanidad, independientemente de los problemas internos.

El stalinismo no es un producto del leninismo.

Ahora el stalinismo no es producto del leninismo, el stalinismo es producto del atraso de la sociedad, es producto del capitalismo en última instancia, porque lo otro significaría creer que la burocracia la creó Stalin; es al revés, la burocracia es un fenómeno social que se desarrolla en los países más atrasados e incluso nosotros vamos a necesitar de elementos burocráticos para poder gobernar, pero necesitamos de vida de Partido, necesitamos oxigeno, necesitamos discusión, necesitamos polémica, necesitamos ir abajo, es lo que hemos aprendido siempre; es lo que nos ha enseñado este Partido, ir a la discusión a no tener temor a la vida al intercambio de ideas. Yo creo que la carta de Jaime va a ser útil en la medida que se utilice con ese sentido. Yo creo que hay que tener la suficiente humildad y tratar de que todos los camaradas se sometan a esa discusión. Ganar a los camaradas para esa discusión. Yo al final no me pude conectar con Banina porque lo quería saludar por la carta esta; yo creo que es muy útil esto, yo le recomiendo a los camaradas leerla, por supuesto he marcado las discrepancias que tengo, sobre esto, pero es útil en cuanto a la valentía ideológica de plantear y va a servir, va a ser útil.

Aprender a discutir y como encarar nuestro problemas.

Creo además que hay que aprender a discutir, en general yo he encontrado en los camaradas muchas dificultades para discutir los problemas ideológicos, no hay que tenerle miedo a los problemas ideológicos, hay que meterse en ellos hay que entrar en los problemas, hay que empezar a conocerlos saber que por ejemplo: en este momento la Intendencia Municipal de Montevideo tiene graves problemas, los compañeros han creído que formaban los centros comunales y funcionaban, y han tenido grandes dificultades. Y es real, es que son características del capitalismo. Y hay que comprenderlo, hay que estudiarlo, la base fundamental del desarrollo de la Intendencia es el sindicato, es Adeom, pero si el PIT-CNT no se desarrolla y no funciona, el apoyo en el sindicato queda disminuido, y son los sindicatos que tienen que apoyar al municipio, vincularse, organizarse. Por ejemplo la FOT, la federación obrera, del transporte no puede mirar para otro lado mientras el problema del transporte está planteado en todos sus términos, o es un problema de Víctor Rossi, el problema del transporte, como va a intervenir la gente, si los sindicatos no intervienen directamente o en las organizaciones no hay elementos de movilización. Se pueden decretar los centros comunales, yo no digo que este mal, me parece importante el esfuerzo pero a eso hay que engrosarlo. En un momento determinado en el año 27, en la Unión Soviética Stalin decreta que en China tiene que haber Soviets y los comunistas salen a formar los soviets y rompen la alianza con los sectores socialdemócratas y con los sectores de la burguesia que más o menos querían avanzar y se dan contra la pared, porque rebotan y los soviets fracasan y luego cambian de línea y pasan a la alianza con el Kuomintang y los comunistas quedan patas arriba deshacen el Partido lo hacen pelota y vacilan de una posición a la otra, porque además no se entendía para que eran los soviets, claro Stalin que iba a decir de los soviets, si la burocracia los venia ahogando, no los iban a implantar en otro lado. O el movimiento sindical, como lo iban a desarrollar, si la concepción con la que se desarrollo era absolutamente la contraria al desarrollo independiente del movimiento sindical.

Nuestra realidad.

Ahora acá en el problema intendencia no vamos a tener situaciones parecidas: si. Y no tendremos que aprender cosas: si, y no tendremos que aprender cosas en AEBU en cuanto a la vinculación con la masa: si claro, pero esa es la discusión que hay que hacer, la vida la discusión y el Partido necesita funcionar como Partido, necesita reivindicar el centralismo democrático.

Y sobre estos temas, no me disgusta que lo trate Laguarda y que hable Gatto, no me disgusta, no me disgusta la discusión, la enriquece tiene vida porque además el Frente se prepara para el gobierno lo que si me preocupa es si el Partido sabe o no sabe discutir, eso es lo que me preocupa. Y hasta ahora ha habido grandes dificultades para la discusión, tremendas dificultades, algunos camaradas por timidez. Y así no se puede construir nada.

Bueno y como resolvemos esta situación. Una de las formas de resolverla es esta, discutiendo en los organismos, y yo estoy dispuesto a discutir a fondo en los organismos y que los organismos tomen resoluciones y que hagan lo que los camaradas dijeron, avancemos, metámonos en los temas, preguntemos, confrontemos ideas, analicemos detenidamente cada cosa.

Jorge Aniceto Molinari.
Martes, 3 de Septiembre de 1991.