Decíamos ayer…

Decíamos ayer…

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

León Trotsky, el notable revolucionario comunista ruso, analizaba que la palabra escrita tenía el valor ante la expresión verbal de la fuerza de un documento. Hoy tal vez la tecnología ha acercado los valores. En este caso vamos a recordar algo que escribimos en el 2004, podríamos hacerle ajustes o precisiones, además hemos hechos desarrollos posteriores, pero en este caso hemos preferido mantener el texto original.

Publicado en la revista del CDA (Consejo Directivo Autónomo) de jubilados y pensionistas en AEBU (Asociación de Bancarios del Uruguay) en mayo del 2004:

¿Qué mierda es un inversor?

Bueno, no se asusten por el título, pero el debate político me obliga a seguir sus reglas y hoy se habla así. Lamentablemente o no, pero se habla así: viste.

Por lo tanto develemos el misterio sobre que es un inversor.

Unos dicen que es un ser malvado que viene a llevarse las ganancias, otros que es el que nos va a salvar dándonos empleo, dándonos trabajo, haciendo ingresar al país todo el bienestar que se nos está yendo y con él, nuestros hijos, nuestros hermanos, nuestros amigos, etc. etc.

Ya de por sí, la palabra inversor es un producto de esta época, en otras se hablaría de empresario. Y acordemos que no es lo mismo inversor que empresario. Empresario está referido directamente a una actividad específica. Inversor es un término más poderoso porque se refiere a aquel que tiene una actividad donde su accionar se vuelca a aquello que es redituable, y además tiene los medios para saberlo y hacerlo, y puede accionar los contactos para que lo sea. Es más, son estos contactos (estudios jurídicos, estudios contables, asesores de distinta laya, vendedores de influencia) los que por lo general salen a prevenir sobre que tal o cual política ahuyenta a los inversores. La contracara es la de aquellos que nos previenen que luego del pasaje de estos señores no queda nada, ni empleo, ni naturaleza, sólo campo pelado.

El tema es que el mundo sigue su marcha, y que la actividad económica, quiéramoslo o no, tiene forma empresarial, empresarial privada, multinacional o empresarial estatal. Pero tiene forma empresarial. Y es un tema al que hay que meterle el bisturí a fondo.

Pero además es un fenómeno que sigue su desarrollo, y hoy no podemos hablar de un mundo empresarial sin analizar su concentración económica a través de la actividad de un sistema financiero multinacional como jamás se ha conocido antes. Es decir, hoy la iniciativa de la inversión en el mundo está en manos de los grandes centros financieros internacionales que superan con creces las dimensiones de los estados nacionales más desarrollados, a los cuales a su vez ponen al servicio de sus resoluciones.

Por eso hablar del inversor o hablar de las inversiones como un fenómeno puro aislado del mundo en que vivimos es una reverenda idiotez, o una canallada para servir intereses propios, a costa del interés colectivo.

Ahora bien, esto en lo macro, pero en la micro cada uno de nosotros es un inversor, que decide en cada momento que hacer con sus ingresos, (recordar el tema de los ahorristas estafados, 2002). El problema es que el pragmatismo del sistema dominante lleva el razonamiento a ver el pequeño problema, importante en lo individual, sin ver la globalidad de la tendencia, que es la que en definitiva se impone.

Por eso hay ciudadanos que con muy buenas intenciones hablan del desenganche del país, (nuestro Uruguay, otros países pueden tener más margen), de la vuelta a una política de nacionalizaciones o estatizaciones, que no tiene margen para operar, y que a lo sumo puede defender lo ya adquirido con grandes dificultades en el terreno empresarial, pero con muchos adeptos en el plano ideológico, reminiscencia de lo que fue el mal llamado campo socialista.

En este esquema están encerrados los llamados gobiernos y partidos progresistas, los llamados despectivamente por el ilustre Dr. Julio María Sanguinetti, los «populistas», como si el querer comer todos los días, tener derecho a la salud, a la vivienda, a la enseñanza fuera «populismo».

Pero el esquema se rompe. Luego se recompone, y más tarde vuelve a romperse y en una dimensión mayor. El tema es si nos da la vida para ver cuando se sustituya. Pero además qué hacemos para que se sustituya por uno superior o por un no-esquema.

Y en la de todos los días nos hablan de dejar entrar al inversor, de no espantarlo con impuestos, o en el otro bando del impuesto a la renta, de la no venta de la tierra a sociedades anónimas, etc., etc., etc.

No está en discusión que desde el gobierno mucho se puede hacer en beneficio de la gente. Y ojo, digo de la gente en general; porque también se puede hacer mucho por los amigos, y esto por lo general en detrimento del beneficio de la gente. Pero tampoco está en discusión que los límites son cada vez más agobiantes, porque las condiciones que se exigen para la inversión son cada vez más indignas, y más aún cuando se compite con zonas del planeta donde nunca existió la seguridad social.

¿Qué corre a nuestro favor?, el avance tecnológico, las comunicaciones, las opiniones que cruzan todo el planeta, en síntesis: la democracia; pero la crisis es de una enorme profundidad.

¿Se acuerdan Uds. de los ilustres compatriotas que defendían la invasión a Irak, y hablaban de una micro cirugía? Cuando vemos estas fotos sobre la tortura, ¿cuántos de nosotros hemos recordado la tarea en el Uruguay de Dan Mitrione? ¿Fue en democracia? Y ya estaban preparando la dictadura cívico-militar, y promovían el enfrentamiento guerrillero como vía para desarticular el movimiento popular y justificar el avasallamiento de las instituciones. ¡Cuántas enseñanzas!

Hoy en el mundo predominan los inversores de la guerra, los que generaron el 11 de Septiembre (en Chile y en Nueva York), el 11 de Marzo en Madrid, y la masacre de Irak y de Medio Oriente.

Para que predominen los otros inversores, los de la paz, es necesario reglas democráticas, algunas sencillas de tomar, pero que aparecen muy lejanas aún.

  1. Tenemos que ir a la moneda única universal; así como existe el metro, el kilo, el litro, tiene que existir una medida única de moneda, y para ello hay que ir a un nuevo acuerdo de Bretton Woods.

  2. Radical transformación de los regímenes impositivos, sobre la base del impuesto a las transacciones financieras. Para ello debemos ir a acuerdos banco centralistas.

  3. Certeza jurídica a través de la bancarización.

  4. Creación de un fondo universal de desarrollo, para la asistencia inmediata de los sectores más empobrecidos, atendiendo la salud, la enseñanza, la vivienda, promoviendo el trabajo, la investigación científica.

  5. Reexamen de la deuda: externa e interna. Desarrollo de instrumentos de arbitraje.

  6. Despenalización de las drogas y del aborto, como instrumento de combate al negocio de la droga y del aborto y a su vez promover la vida.

  7. Defensa de la identidad cultural de los pueblos, de las regiones de las nacionalidades, de sus costumbres.

Y, sin duda, que quedan muchos puntos programáticos más, Basta recordar lo que han sido los Foros Sociales Mundiales para tener una idea de la riqueza de las propuestas que circulan en el mundo. Si he puesto estas a consideración es porque desde mi modesto punto de vista, estas son las que están en el centro de la decisión política.

Y por último una muestra: Funsa. Es un triunfo, como pudo ser y no fue lo de Cristalería. Tal vez si aquello hubiera sido en tiempos preelectorales hubiera cristalizado. Una razón más para entender el tema de los inversores.

Porque un mundo mejor es posible.

Sábado, 15 de Mayo de 2004.
Jorge Aniceto Molinari.

Está escrito y publicado en Mayo de 2004. Aún no había llegado al gobierno el Frente Amplio. Ahora parece como que el tiempo no hubiera transcurrido para los problemas que afronta la humanidad y ya en el desarrollo de un nueva campaña electoral siguen y cada vez son más grave los mismos problemas, con el agravante de que esta campaña cada vez está más enfocada para la gente en el dilema de conservar lo que se ha avanzado o experimentar un retroceso conservador. Y no nos gusta el retroceso, ni el no emprender las soluciones que nuestra humanidad necesita.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 27 de Marzo de 2019.

Octubre.

Octubre.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

La Ley Orgánica 1958-2018.

Cuando se rememora los números redondos atraen. Estamos a 100 años de la reforma universitaria de Córdoba, a 60 de la Ley Orgánica de la Universidad de la República.

Cuando se cumplían los 50 años me tocó participar en Paysandú en un evento para valorar el hecho. Permítaseme recordar lo que en ese entonces opiné:

A 50 años de la Sanción de la Ley Orgánica de la Universidad de la República.

15 de Octubre 2008. Paysandú.

Intervenciones de Jorge Molinari en el marco de un paneo entre las distintas generaciones, cuando la aprobación de la Ley en 1958, y posteriores.

En primer lugar el agradecimiento a todos, el agradecimiento por la invitación.

No es nada sencillo el tema, porque el problema no es solamente dar testimonio, sino ubicar el testimonio, lo cual es complejo.

En una tarea como ésta lo más importante es aumentar todas las dudas, tratar de que esto sirva para que después se siga investigando, analizando.

La presentación que se ha hecho ha sido excelente (por parte de la directora de Cultura de la Intendencia Municipal de Paysandú Profesora Nelly De Agostini). Lo único que agregaría para ubicarlo en el tiempo actual y después hablar del 58, es que el sistema social que predomina en el mundo es el sistema capitalista.

La característica esencial de este sistema es la de ir de crisis en crisis, cada vez mayor. Y resolver los problemas a través de esas crisis, y desarrollarse nuevamente.

El Ing. Grompone dice en el libro «La danza de Shiva» que el primer acelerador de materia era muy pequeño, ahora cada vez son más grandes, el último que se probó en Francia tiene 27 kilómetros de extensión.

Grompone dice que probablemente el último acelerador de materia tenga el tamaño de la tierra.

Bueno con las crisis pasa lo mismo. Entonces esto que se presentó, hay que presentarlo en el cuadro de dos tremendas crisis: la de 1929 y la de hoy, que probablemente sea más grande que la de 1929, y que recién empezamos a transitarla.

Porqué digo que la comparación hay que hacerla con 1929 y el día de hoy, porque en el 58 nosotros todavía vivíamos el enfoque nacional. Hay soluciones nacionales, la Universidad tiene cabida nacionalmente, todo se puede resolver en el marco nacional. Pero ya el mundo luego de la segunda guerra mundial había inaugurado una revolución, que fue de derecha, pero que fue una revolución, que es el nacimiento del neoliberalismo.

Nosotros en el 58 todavía no estábamos enterados del neoliberalismo, no había llegado, no había copado, lo que después fue. Se veían todos los indicios, como está marcado en la intervención inicial de la Directora de Cultura, en la actividad económica, pero no estaba asumido todavía que el desarrollo empresarial multinacional iba a copar el sistema, como lo está copando hoy.

El neoliberalismo rompía todas las barreras nacionales o tendía a romperlas para instaurar un desarrollo en el conjunto de la humanidad.

Eso determinó, por ejemplo, algunas conquistas, que en el Uruguay regían desde el período de Batlle y Ordóñez, la seguridad social, leyes de toda naturaleza, con un desarrollo económico armónico, con contradicciones pero armónico en general; el Uruguay le debe hoy mucho de lo que tiene a ese periodo histórico.

Ese proceso que fue armónico nacionalmente tenía cosas como la seguridad social, mi padre que era carpintero había hecho tres años de escuela, nos decía a nosotros: el que no aporta a la seguridad social es un delincuente la seguridad social es una necesidad de la sociedad, estaban adquiridos esos conceptos.

En el año 58 eso empieza a retroceder, y entonces hay que ubicar el proceso del 58 comprendiendo dónde estábamos. Nosotros creíamos que la Universidad podía ser un centro y resolver los problemas. Y que el Estado podía resolver los problemas. Estamos hablando de 1958, aún no había triunfado la revolución cubana, y había fracasado ya estruendosamente y terriblemente la revolución española. Pero había triunfado la revolución china y se producían procesos en todo el mundo.

El estatismo se superaba en lo que en el período a principios de siglo Batlle y Ordoñez –que no era estatista señalaba que era necesario socializar, pero por ahora debemos desarrollarnos nacionalmente, decía. Seguía además muy atentamente los procesos mundiales. Batlle y Ordoñez opinaba sobre la revolución rusa, sobre Lenin.

Nosotros en el 58 pensábamos que podíamos tomar el cielo por asalto. Lo pensábamos honestamente. Entonces en Paysandú en el año 58, yo ya estaba en la Universidad en Montevideo, pertenecía a la Federación de Estudiantes del Interior (FEI), con el hoy arquitecto Rubens Stagno, el 9 de octubre de 1958, dimos una conferencia a los padres de los alumnos en momentos en que el centro de estudiantes (CUDES) había resuelto ocupar por primera vez en la historia de Paysandú el Liceo Departamental, en defensa de una Ley Orgánica para la Universidad de la República.

Eso se concretó el 9 de octubre y se hizo un acto en la puerta del Liceo Departamental al cual asistió todo Paysandú, porque era un hecho nuevo, insólito, en defensa de la Ley Orgánica para la Universidad y fue una manifestación obrero estudiantil. Tiempo atrás y de manera imprevista recuperé la grabación de ese acto, del cual entregué copia a la Universidad, donde participaron Betty Smucler por los estudiantes magisteriales, César Spath Britos por FASAP, que era un sindicato de la Central Sindical vinculada al Departamento de Estado, que era a su vez Director Técnico de la selección departamental de fútbol de Paysandú, hecho no menor.

Carlos Cerrudo por el Centro de Estudiantes Artigas (perteneciente al Liceo Nocturno que funcionaba en el mismo edificio del Liceo Departamental), Luis Mussio por Cudes, Saúl Pérez Gadea, como profesor, Fernando Castro de Comepa por el Plenario Obrero-estudiantil, yo hablé como delegado de CUDES en la FEI, Héctor Mayea por CEA, y el Dr. Pablo Zunín Padilla por los padres de los alumnos.

Como se imaginarán la asamblea de padres terminó en un tumulto. Porque había padres que apoyaban la ocupación y padres que se oponían. Entonces nosotros llamábamos a la calma… había insultos…

La reunión siguiente, de padres, se hizo en este local, entonces Ateneo de Paysandú, y también terminó en un tumulto.

Ahora porqué digo todo esto, y yo me caracterizo por ser polémico, yo creo que la polémica sirve en la medida que sea educada, que sea culta, respeto entre quienes debaten, no hay otra forma de avanzar. Hoy por ejemplo nosotros nos aprestamos a nuevos desafíos; hay quienes dicen: le dan una computadora a los niños y no le dan de comer. En mi época el Estado daba todos los útiles, los textos, todo. Si hubiera existido la computadora, también la hubiera dado. Ahora ¿porque no dar una computadora y dar de comer? Hacer las dos cosas, ¿porque contraponer?, si el mundo avanza en forma gigantesca por todos lados, si es necesario nutrirse de todo el conocimiento, porque en última instancia para la Universidad de la República su deber es conectarse con todo el pensamiento existente en la humanidad. No tiene límites y es poder hacer la investigación más profunda desde todo punto de vista. Hoy esa necesidad tiene dificultades, a pesar de que hoy los adelantos técnicos son impresionantes. Nunca como ahora contamos con elementos para vincularnos con todo el mundo.

No está permitido decir no conozco tal cosa. Hoy se va a Internet y se conoce y se tiene acceso. Lo que sí está permitido es decir: esto no lo entiendo, vamos a analizarlo, vamos a estudiarlo.

Por ejemplo: la crisis económica de hoy ¿se entiende?, ¿alguien la entiende?, muchos dicen «esto es una catástrofe». Yo opino al revés, yo opino que ésta es una gran oportunidad que tiene la humanidad para hacer un giro sustancial. Fundamental en la historia del mundo; hoy se puede cambiar la historia del mundo si hubiera la voluntad política de incidir en los grandes centros de decisión del mundo. ¿Existe esa posibilidad?: sí, ¡claro que existe!; el problema es cómo se juntan esas voluntades.

La Universidad de la República tiene fundamentalmente la necesidad de juntar a la gente y vincularla al conocimiento.

En esta última edición del día lunes en la contratapa de la La República hay una nota de la Doctora Constanza Moreira que se las recomiendo fehacientemente porque es excelente. Habla de los problemas de la Universidad, del rol de la Universidad, cómo conocer a la gente, como llegar a la gente, como vincularse con ella. Nosotros estamos hoy en una situación mucho más complicada desde el punto de vista social, que en el año 58, a pesar del gobierno de izquierda, con el gobierno de izquierda.

La fractura social se sigue desarrollando y sigue aumentando, no es culpa de este gobierno pero se sigue profundizando. Sigue aumentando en todas partes del mundo y la respuesta a la fractura social es la organización de la gente.

Nosotros en el acto del año 58 dimos una demostración de querer unir a la sociedad, de que todos opinaran. Cuando escuchen la grabación van a ver la polémica que hay, que hay diferentes opiniones y eso es muy válido, tiene valor desde el punto de vista de la sociedad y de la gente.

El año 1958 no fue el ombligo del mundo, fue en cierta medida un quiebre, pero todo lo del 58 está replanteado hoy, absolutamente todo. Mejores condiciones tenemos probablemente hoy, mayor experiencia, pero estamos en un panorama extremadamente complejo en la medida que la Universidad no puede resolver los temas que la afectan directamente y que son los que afectan al país y que son los que están afectando al mundo.

Yo insisto: para actuar en beneficio de la humanidad. Probablemente tendremos sorpresas en que algunos jefes de Estado se les ha dado por estatizar la banca, han tirado al diablo todo lo que han aprendido y recurren a lo que pueden.

Nosotros también tenemos que recurrir a lo que podamos pero en beneficio de la gente y con la gente, ése fue el espíritu del 58.

Gracias.

Luego en el transcurso del intercambio:

¿Cómo era el liceo departamental en el año 58, y cómo era antes del 58? En un momento determinado, en el 56 ó 57, la Dirección del Liceo estaba ejercida por el Arquitecto Óscar Garrasino, y cuando se funda CUDES, Centro Único de Estudiantes Sanduceros, que pretendía nuclear a todos los estudiantes, existían cinco periódicos estudiantiles que salían semanalmente con distintas orientaciones.

A raíz de esto, el CUDES, sin coartar a ninguno de los cinco, editó un periódico que resumía a todos ellos. El Director de ese periódico que se llamaba Lucha Estudiantil era Fernando Baccaro. Era un periódico de izquierda. Reflejaba todos los sentimientos generalizados.

Además, las campañas electorales de las agrupaciones se hacían con propaganda mural adentro del liceo, propiciada por el propio Director del Liceo que encontraba eso como un hecho natural, normal y sano de los estudiantes. Nosotros nos sentíamos dueños de la casa de estudio. Además, teníamos alguna generación de profesores, entre ellos estaba el padre del compañero Molinolo (aquí presente), Carlitos Estefanell, Saúl Pérez Gadea, seguramente me voy a olvidar de un montón, pero por ejemplo el caso de Manuel Martínez Haedo, que redactó con nosotros el Estatuto del Centro de Estudiantes. Recuerdo que Martínez Haedo era presidente del Club Paysandú, y comenzaba las clases diciendo: «hay que leer Marcha, hay que leer El Manifiesto Comunista». Algunos se asustaban cuando el profesor aconsejaba determinados textos.

Recuerdo el caso de Demócrito Beceiro, que era considerado un hombre conservador, que decía a los estudiantes: «ustedes tienen que leer los diarios, todos, leer las noticias, comentarlas». Había una actividad importante, y éstos son hechos.

Al finalizar:

Hay que tener en cuenta que nunca, nunca hubo en la historia de la humanidad un desafío como el que está planteado ahora; nunca lo hubo. El problema no es para los jóvenes, es para todos. Los más veteranos podemos aportar experiencia pero el que tenga la receta de lo que hay que hacer miente.

Tenemos que trabajar entre todos y ver qué es lo que se puede hacer. La característica de las crisis, y yo insisto mucho en el texto del Ingeniero Juan Grompone «La danza de Shiva», la explotación del hombre por el hombre no fue una necesidad de la historia, fue un camino que tomó la humanidad. No tuvo porqué ser así pero fue así, y hasta que no se agote ese proceso, no va a cambiar.

Pero estamos en una etapa de agotamiento de las relaciones humanas en la cual la explotación del hombre por el hombre entra en conflicto en cosas absurdas, pero entra en conflicto.

A principios de siglo XX, una mujer dijo «socialismo o barbarie». Fue Rosa Luxemburgo. En ese momento, en plena primera guerra mundial, veía que el sistema iba a originar una masacre, y así fue. Luego, vino la segunda guerra mundial y nuevamente otra masacre.

Vamos de crisis en crisis, pero ahora, a diferencia de esas etapas de la historia, es mucho más grave la situación, es más compleja, los desafíos son más grandes y la creatividad tiene que ser mucho más grande.

El otro día sostenía un debate con un profesor de historia que no admitía que el socialismo pudiera surgir pacíficamente. Creo que está profundamente equivocado, porque el avance tremendo que tiene hoy la humanidad da para cambiar rápidamente de un sistema a otro, en el mundo, más allá de la amenaza permanente de la guerra.

Nosotros contamos la historia del 58, la del 68, la del 83, y nos solazamos con lo que hicimos, eso no resolvió la gran fractura que existe en la sociedad. Nosotros tenemos hoy armas para hacerlo.

Refiriéndose a la crisis del 29, mi padre me decía que siempre iba a haber gente que se muriera de hambre. Bueno, hoy podemos decir que la humanidad puede abastecerse absolutamente toda, se puede satisfacer las necesidades de toda la gente. El problema es cómo se organiza.

Hay una acumulación tan grande de dinero que el capitalismo comete las atrocidades más grandes.

Algunas personas han explicado el problema técnico de la crisis en Estados Unidos, pero no es un problema técnico. El capital necesita invertirse y de lo contrario especula y se corrompe y necesariamente entra en crisis.

Me imagino el problema que debe tener hoy el Ministro de Economía Álvaro García con la plata que está entrando en el Uruguay. Está entrando millonada de dólares. ¿Pero en qué lo invierte con ganancia? Porque otra cosa sería repartirlo entre la gente, pero eso no se puede hacer, o se podría hacer si cambiaran las reglas de juego a nivel universal.

Entonces los desafíos de hoy a nivel universitario, sindical y político son más graves que los nuestros en el 58. Los jóvenes tienen que sentir que tienen el apoyo de los veteranos para hacer una tarea de participación mucho más activa, mucho más dinámica y que además no tiene fronteras.

La participación hoy no tiene fronteras. Compañeros: yo saco hoy vía electrónica un texto y lo mando donde sea y me contestan de la otra parte del Planeta. Hay un intercambio permanente.

El Presidente de la República es oncólogo y si mañana vienen científicos de China y le dicen que un problema vinculado con la especialidad se resuelve de determinada forma no va a esperar a que primero se descubra en su país. Esa apertura universal que tuvieron los grandes hombres, por ejemplo, José Artigas tenía medios rudimentarios comparados con los actuales, pero cuando lo encerraron y no tenía recursos, no lo dejaban comerciar ni cobrar impuestos, organizó a los corsarios y salió a ganar los mares del mundo. Murió en 1850 y en 53 seguía llegando la plata de los corsarios a la Banda Oriental.

Hoy necesitamos cabezas abiertas al mundo, a un mundo en plena crisis. Tenemos bases para hacerlo, los jóvenes van a recoger las experiencias que pudimos haber dejado, aunque no se reúnan, como va a llegar al proletariado y a la sociedad norteamericana lo que ha hecho todo el mundo: cambios sustanciales.

Yo tuve un intercambio de correo electrónico con Henry Engler, lo relaté en alguna oportunidad. Fuimos contemporáneos en el Liceo; le dieron un premio en Estados Unidos y sacó una carta diciendo que a ese país no iba. Le envíe un mail diciéndole: «estás equivocado, vos tenés que ir a Estados Unidos. Que te echen es otra cosa. Pero tenés que ir porque en Estados Unidos hay gente como nosotros que va a defender lo que defendemos nosotros».

Los universitarios uruguayos tenemos que buscar la relación.

No tenemos que desalentarnos pensando en que aquello fue algo impresionante, tiene que servir para alentar.

Carlitos Estefanell, Profesor del Liceo Departamental de Paysandú, que nos alentaba a sacar periódicos estudiantiles, permanentemente nos daba consejos de cómo escribir un diario, un periódico, hacer una nota. Hay que expresarse, comunicarse, vincularse. La crisis es más grave, pero hay más y mejores medios.

Jorge Aniceto Molinari.
Paysandú, 15 de Octubre de 2008.
(Texto recuperado el 4 de Octubre de 2018).

Universidad, corrupción y política, por Carlos Barros.

Universidad, corrupción y política.

El Mundo. Lunes, 24 de Septiembre de 2018. 01h39’.

A fondo.

Carlos Barros.

Carlos Barros es director fundador de la Red Académica Internacional Historia a Debate.

Enlace del artículo original en castellano:

https://www.elmundo.es/opinion/2018/09/24/5ba79111468aebe06f8b464a.html

Vale, es bueno, recordar.

Vale, es bueno, recordar.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

José Mujica y Tabaré Vázquez.Cuando se proyectan los presupuestos para salud, para la enseñanza, para la seguridad social, para la vivienda, para el cuidado del medio ambiente… en cada uno de los Estados en los que se divide el planeta, se percibe en perspectiva la magnitud de la crisis que vive la humanidad.

Estamos hablando de un mundo cuya economía tomada globalmente sigue creciendo y fracturándose en lo social, particularmente por el crecimiento del nuevo centro que para su desarrollo han tomado los conglomerados empresariales multinacionales sin apartarse un ápice de sus disputas por la tasa de ganancia (nos referimos a China). No podrían hacerlo, es su esencia, lo que Marx llamaba la realización de la plusvalía.

Pero el avance ideológico, el necesario debate para resolverla está estancado, o al menos no afloran las posibles salidas. Es bueno entonces recordar lo que escribíamos en setiembre del 2005, a pocos meses en el Uruguay del primer gobierno del Dr. Tabaré Vázquez, cuando uno de sus ministros, manifestaba su intención de renunciar:

¿El Pepe se va?

De Mujica a Grompone ¿cuántas leguas quedarán?

Nadie puede poner en duda la capacidad de Búsqueda y en particular de Danilo Arbilla (ex dirigente bancario –rimenber Lista 55) en poner los centros de por donde pasa el acontecer político, y con ello dar su mensaje ideológico. Así ocurrió en dictadura, así ocurre ahora en democracia.

Las notas tanto al Ministro José Mujica como al Ing. Juan Grompone, no vinculadas periodísticamente entre sí, tienen mucho que ver con lo que hoy está pasando en el país.

Dice Mujica: Ganó una concepción ideológica. Me está ganando Harvard, que es tan dogmática como Moscú. Más que Astori es el astorismo. Acá hay dogmatismo de derecha y dogmatismo de izquierda, hay dogmatismo en los dos lados.

¿Y en que ganó Harvard?, ¿en la propiedad de la tierra?, ¿en imponer las recetas de los organismos financieros internacionales?, Harvard ganó en el libre ingreso de mercaderías, incluso en el ingreso de productos competitivos con los nuestros o los de nuestra región. Esta es la batalla perdida por el Ministro que nos puede dejar sin su concurso.

Lo que nos tendría que explicar el Ministro es si esta batalla está emparentada con la otra, la de la propiedad de la tierra, la de la organización de toda la producción, porque el Uruguay tiene un millón de pobres, una dependencia cada vez mayor con el mercado mundial.

Nosotros estamos con el Ministro Mujica, en esta batalla, pero siempre y cuando nos lleve a la otra batalla, a la de la organización de la economía en beneficio de la gente, porque lo que él llama astorismo es el navegar con las coordenadas que hoy mandan en el mundo, con la prolijidad de un gobierno progresista sí, pero con coordenadas contradictorias con nuestros sueños.

Los ministros Astori y Mujica son necesarios en el gobierno, en tanto no podamos incidir en el cambio de esa realidad, pero alguien tiene que decir que otro mundo es posible. Y eso es lo que no se está haciendo. Con el agravante de que los cambios por los que se brega toda la vida solo son posibles en los momentos más cruciales de las crisis, y ello requiere una apertura de cabeza que hoy existe muy limitadamente.

El gobierno camina a pasos acelerados a una diferenciación social cada vez más pronunciada, ese es el resultado de las recetas que hoy increíblemente también intranquilizan a Harvard, el plan de emergencia social, necesario e insuficiente no remedia esta tendencia de la economía, es una tendencia empresarial que predomina inexorablemente en el mundo.

Empresas con cargos gerenciales muy bien remunerados y una masa inestable de asalariados cuanto más tercerizados e informales mejor para esta política. Esto no quiere decir que también a nivel gerencial no se tercerice (las asesorías famosas), Mujica da la batalla con un sector muy importante y muy golpeado, pero muy pequeño en su tamaño económico frente a la realidad empresarial actual.

Por otro lado Grompone confronta con el planteo del Cr. Enrique Iglesias que ató el crecimiento económico de Uruguay a la posibilidad de que aproveche sus recursos naturales, ante las enormes posibilidades que genera el mercado asiático. Dijo Iglesias, que el país tiene una especial dotación de recursos naturales sobre todo aquellos que provienen de la base agraria. Grompone por el contrario llamó el dilema básico para el futuro uruguayo: la agropecuaria o la tecnología.

El Ministro Mujica habla a nombre de su gente que tiene que perdurar en una realidad económica adversa, más allá de las previsiones hechas a medida de las grandilocuentes conferencias internacionales del Cr. Enrique Iglesias. El ministro siente a la gente que va quedando a la vera del camino.

Grompone habla en nombre de los jóvenes que quieren abrirse paso, y augura un mundo tecnológico irrebatible desde el punto de vista pragmático de lo que está sucediendo hoy en el mundo. Pero es un terreno para pocos que se destaquen y sean reconocidos por las multinacionales o los contratistas de las multinacionales, es un mundo para pocos, para los pocos que puedan acceder a la accesocracia.

El tema es que necesitamos de Mujica, de Astori, de Iglesias y de Grompone entre otros, para romper el círculo vicioso a donde nos conduce el capitalismo actual. Y la realidad es tan cruda que no admite bolazos.

Mujica sabe que no puede delinearse en el país una política distinta a la diseñada por Astori y su equipo, más allá de errores de concepto en aspectos si se quiere menores aun cuando en su momento puedan tener graves consecuencias como por ejemplo la política con la Dirección General Impositiva, donde se privilegió la remuneración elitista por sobre la necesidad de instrumentos de la sociedad como la bancarización.

Pero frente a ello se nos podrá decir que no era correcto crear otro frente en las negociaciones con el Fondo.

Nosotros pensamos por el contrario que hay que ir preparando las condiciones políticas para dirigir los dardos hacia el conjunto de la política económica universal.

Fracasos como los del Mercosur eran totalmente previsibles en la medida que los organismos internacionales presionan de mil maneras para que no se produzcan avances como el de la comunidad económica europea. Y hablar de Mercosur sin un sistema impositivo común y una moneda común es no hablar.

Pero tal vez lo más grave es que unos y otros piensan en un sistema capitalista sin grandes convulsiones, y nosotros por el contrario vaticinamos una crisis superior a la 1929, y para la cual hay que preparar medidas de transición.

Aterra la pasividad del gobierno y de las fuerzas políticas ante el derrumbe monetario, y que no salgan de las expresiones de atraso cambiario o su reverso la inflación en dólares. Yo no les pido que se acuerden de Marx, sería demasiado pero por lo menos que alguien se preocupe por las opiniones de Keynes al finalizar la segunda guerra mundial de que era necesaria una única moneda universal.

Es muy posible que una vez desatada la crisis, el tema este en debate.

Para hacer lo que plantea Mujica, o para hacer lo que plantea Grompone, los reparos de Astori necesariamente van a ser los recursos. Y los recursos provienen de los impuestos, en una realidad de un millón de pobres y del 40% de informalismo. ¿Pero es que Uruguay puede cambiar su sistema impositivo, sin que el tema este debatido en el centro mismo del sistema económico mundial?. Jeremy Rifkin dice que el capitalismo es cada vez más un juego para pocos, Stiglitz analiza como las capas superiores del capitalismo, sus cuerpos gerenciales se van comiendo a las capas inferiores, pero todos son contestes en que es necesario un cambio.

Jueves, 28 de setiembre de 2005.

Mi comentario.

Jorge Aniceto Molinari.Han transcurrido 12 años, y más allá de los ajustes y desajustes que impone el tiempo, hoy podríamos escribir prácticamente lo mismo, salvo que hemos pasado por la Presidencia de José Mujica y de su discurso en la ONU, que como en el film de Marcelo Mastroiani: de eso no se habla.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo. Sábado, 25 de noviembre de 2017.

Después de la guerra de Corea.

Después de la guerra de Corea.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Cuando veo o escucho noticias sobre Corea del Norte me queda como un sabor amargo, porque se informa condenando lo que allí sucede y sin ninguna explicación de porqué sucede, quedando la conclusión entonces de que la culpa es de los comunistas y de qué comunistas.

Entonces nada mejor que recurrir a una opinión acreditada y, luego sí, nuestro comentario:

Palabras de Ernesto Guevara sobre su visita a Corea en 1960.

El Che Guevara en Corea del Norte.«De los países socialistas que visitamos personalmente, Corea es uno de los más extraordinarios. Quizás es el que nos impresionara más de todos ellos. Tiene solamente diez millones de habitantes y tiene el tamaño de Cuba, poquito menos, unos ciento diez mil kilómetros cuadrados. La misma extensión territorial que la parte sur de Corea, pero la mitad de habitantes, fue asolado por una guerra tan fantásticamente destructiva que de sus ciudades no quedó nada, y cuando uno dice nada, es nada. Es como los pequeños poblados de guano que Merob Sosa y Sánchez Mosquera y esa gente quemaba aquí, y de los cuales no quedaban nada más que cenizas. Así quedó, por ejemplo, Pyonyang, que es una ciudad de un millón de habitantes. Hoy no se ve un solo resto de toda aquella destrucción, todo es nuevo. El único recuerdo que queda es, en todos los caminos, en todas las carreteras, y en todas las vías férreas, los huecos de las bombas que caían unas al lado de otras.

Ellos me mostraron muchas de las fábricas, todas ellas reconstruidas y otras hechas nuevas, y cada fábrica de esas había soportado entre 30 y 50 mil bombas. Si nosotros nos hacemos una idea de lo que eran 10 ó 12 bombas tiradas alrededor nuestro en la Sierra, que significaba un bombardeo terrible, y había que tener su dosis de valor para aguantar esas bombas, ¡lo que significaban 30 mil bombas tiradas en un espacio de tierra, a veces menor que una caballería!

Corea del Norte salió de la guerra sin una industria en pie, sin una casa en pie, hasta sin animales. En una época en que la superioridad aérea de los norteamericanos era tan grande, y ya no tenía qué cosa destruir, los aviadores se divertían matando bueyes, matando lo que encontraban. Era, pues, una verdadera orgía de muerte lo que se cernió sobre Corea del Norte durante dos años solamente. En el tercer año aparecieron los Mig-15 y ya la cosa cambió. Pero esos dos años de guerra significaron, quizás, la destrucción sistemática más bárbara que se ha hecho.

Todo lo que se pueda contar de Corea parece mentira. Por ejemplo, en las fotografías se ven gentes con el odio, ese odio de los pueblos cuando llega a la parte más profunda del ser, que se ve en las fotos de cuevas donde se meten 200, 300 y 400 niños, de una edad de 3 ó 4 años, se asesinan allí con fuego y otras veces con gas. Los descuartizamientos de las gentes, matar a mujeres embarazadas a bayonetazos para hacerle salir el hijo de las entrañas, quemar heridos con lanzallamas… Las cosas más inhumanas que pueda imaginar la mente fueron realizadas por el ejército norteamericano de ocupación. Y llegó casi hasta el confín de Corea con China, y ocupó, en un momento dado, casi todo el país. Sumado a eso que en la retirada lo destruían todo, podemos decir que Corea del Norte es un país que se hizo de muertes. Naturalmente, recibió la ayuda de los países socialistas, sobre todo la ayuda de la Unión Soviética, en una forma generosa y amplísima.

Pero lo que más impresiona es el espíritu de ese pueblo. Es un pueblo que salió de todo esto tras una dominación japonesa de treinta años, de una lucha violenta contra la dominación japonesa, sin tener siquiera un alfabeto. Es decir, que era de los pueblos más atrasados del mundo en ese sentido. Hoy tiene una literatura y una cultura nacionales, y un orden nacional y un desarrollo ilimitado, prácticamente, de la cultura. Tienen enseñanza secundaria, que allá es hasta el noveno grado, obligatoria para todo el mundo.

Tiene en toda la industria el problema que ojalá nosotros tuviéramos hoy –que tendremos dentro de 2 o 3 años–, que es el problema de la falta de mano de obra. Corea está mecanizando aceleradamente toda la agricultura para lograr mano de obra y poder realizar sus planes, y también está preparándose para llevar a los hermanos de Corea del Sur el producto de fábricas de tejidos y otras, para ayudarlos a sobrellevar el peso de la dominación colonial norteamericana.

Es, realmente, el ejemplo de un país que gracias a un sistema y a dirigentes extraordinarios, como es el mariscal Kim II Sung, ha podido salir de las desgracias más grandes para ser hoy un país industrializado. Corea del Norte podría ser para cualquiera aquí en Cuba, el símbolo de uno de los tantos países atrasados del Asia. Sin embargo, nosotros le vendemos un azúcar semielaborado como es el azúcar crudo, y otros productos aún sin elaborar, como es el henequén, y ellos nos venden tornos fresadores, toda clase de maquinaria, maquinaria de minas, es decir, productos que necesitan una alta capacidad técnica para producirlos. Por eso es uno de los países que nos entusiasma más».

Nuestro comentario:

Jorge Aniceto Molinari.Corea del Norte es el resultado de una de las tantas derrotas puntuales del Imperialismo Yanqui, cuando aún lo era, hoy ya no es más que el principal Estado gendarme al servicio del accionar de los complejos empresariales multinacionales y no por eso menos peligroso para la paz mundial.

Ese accionar destructivo, canallesco aplicado en la guerra, originó como reacción la acción heroica de un pueblo, y la construcción que observaba «El Che».

Que la reacción ha llevado a la construcción de un Estado al estilo stalinista, también está de alguna manera explicado en la nota que comentamos.

Era lo que el capitalismo provocaba y a la vez estimulaba cuando aún se sentía seguro en el desarrollo de sus propias fuerzas territoriales.

Se sentía a gusto en el desarrollo de la llamada «guerra fría».

Pero así como en los siglos 18 y 19 necesitó construir un nuevo centro desplazándolo del Reino Unido (el principal) a EE.UU., el inexorable agostamiento de la tasa general de ganancia lo lleva a crear un nuevo centro, lo que actualmente comienza a generarse en China, en la China gobernada por un Partido Comunista (por aquello de las paradojas, que lo son en tanto no tienen una explicación).

Y ahora ¿por qué Corea del Norte parecería ser la única que no se asocia a esta perspectiva, hoy comandada por China?

Para nosotros la explicación que los medios informativos que están al servicio de las multinacionales expresan, de que es la responsabilidad de su gobierno, es una verdad a medias.

La existencia de este conflicto y su permanencia es una necesidad de la industria de guerra, una vorágine hacia el vacío que debe preocupar a todos.

Lo que más preocupa es la falta de este tipo de análisis, que como excepción intentó insinuar Mujica1 en la ONU en setiembre del 2013. ¿Es que todos estamos embarcados en una nave sin piloto y sin control remoto?: que es la distancia entre la consciencia y la inconsciencia.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 15 de noviembre de 2017.


Nota:

1He insistido en que más allá de los errores y horrores que han acompañado a su gestión, lo que dijo en la ONU es el camino correcto, también en algún momento daremos una opinión más, de porqué las cosas son así, donde hay una generalidad de opiniones sobre este hecho, unánimes en ignorarlo.

La dictadura del proletariado.

La dictadura del proletariado.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Conrado Hughes.En el programa «Todas las voces» de Montecarlo Canal 4 de Montevideo, el mismo que trajo a un diputado de la oposición venezolana que admitió que no habían obtenido las firmas para el referéndum revocatorio, el inefable Cdor. Conrado Hughes (recordemos que Coni era uno de los buenos habitué al Instituto 1815 que patrocinaba el inolvidable General Líber Seregni), hace por la negativa la mejor explicación de algo que para la izquierda es tan difícil de entender como es el concepto de Dictadura del proletariado.

Hughes explica que los sindicatos y las centrales sindicales no deberían existir y que por lo tanto cada trabajador debería negociar directamente su contrato de trabajo, y los conflictos dirimirse ante las instituciones jurisdiccionales del Estado sin necesidad de estos intermediarios, dejando así la más plena libertad al mercado. Lo que Marx y Engels definen como la Dictadura de la burguesía.

Otto Von Bismarck (1815-1898).Hemos mostrado en otras notas como el desarrollo del capitalismo en general ha sido favorecido por las revoluciones que han ampliado el marco de los derechos de los trabajadores, –entre otros un mayor nivel de consumo–, haciendo que el sacrosanto mercado fuera más amplio y la posibilidad rentable de la inversión capitalista mayor. Proceso que tiene límites y que ya comienzan a visualizarse claramente. Algo de esto es lo que razonó Bismarck para dar impulso a la creación de un sistema de seguridad y prevención social, a fines del siglo XIX y en pleno auge del desarrollo capitalista.

La avidez capitalista nunca se ha podido autogobernar y contradictoriamente ha necesitado de la organización de los trabajadores para que pusieran límites a sus apetencias y permitir la amplitud de un mercado ampliado por las reivindicaciones de los trabajadores y la generación de derechos sociales.

Hasta aquí todo bien, ahora a las ideas –como las del Cdor. Hughes– del desarrollo del capitalismo, respondieron las ideas para defender a los núcleos organizados de trabajadores, que claramente tomaron dos rumbos iniciales diferentes, los que se adaptaron a las necesidades del desarrollo capitalista e incluso votando los créditos de guerras, para las aventuras bélicas de estos sectores cuando ahogados recurrían a ese camino para el desahogo económico. La otra corriente trató de programar la resistencia a la tragedia de la guerra con iniciativas que permitieran superar el trance y mantener la actividad, en beneficio de la gente, del aparato productivo y del entramado social.

Es lo que en una dimensión menor ocurre cuando una empresa entra en crisis, y sus trabajadores arman una cooperativa para mantener su actividad productiva y procurar así mantener su sustento.

La revolución rusa liderada por los bolcheviques, tenía una dirección que declaraba y actuaba de acuerdo a las enseñanzas de Marx y de Engels, y toda la tarea ideológica que Lenin elaboraba en el mismo sentido, era una dirección que reivindicaba la Dictadura del proletariado a la vez que señalaba, que siendo esto necesario para defender el derecho de los trabajadores como lo es hoy un sindicato o una central sindical, su objetivo no era el de construir un modelo de sociedad alternativa al capitalismo, sino el de acompañar su desarrollo hasta el agotamiento de sus formas, construyendo una transición que permitiera a la predominancia del capitalismo morir en paz. De Marx aprendimos que ningún modo de producción abandona su predominancia en la escena de la economía mundial hasta agotar todas sus posibilidades, comprendiendo además que ese momento en la historia llega. El endeudamiento en permanente crecimiento de los Estados, las emisiones demenciales de moneda ya sin ningún respaldo en la producción, el aumento de los paraísos fiscales, el aumento del trabajo en negro ahora particularmente en los países desarrollados, son los síntomas febriles de ello.

Es más, Lenin en 1916 previó que el curso del desarrollo del capitalismo llevaba a que éste iba a ser gobernado desde los complejos empresariales multinacionales en desmedro directo de las estructuras burocráticas estatales, hecho que en la vida se acompasó con la elaboración de una política acorde, con el nacimiento del neoliberalismo luego de las segunda guerra mundial, con las directivas elaboradas desde Mont Pellerin.

Por lo tanto ni Marx, ni Engels, ni Lenin pensaron en la Dictadura del Proletariado como la dictadura ejercida desde el gobierno de un Estado con su actividad económica totalmente estatizada, por la sencilla razón de que no eran estatistas. Como tampoco lo era Batlle y Ordoñez en el Uruguay.

La deformación que intencionadamente introdujo el stalinismo, con la colaboración de la «inteligencia» burguesa, hace que hoy por ejemplo, cuando un trabajador ejerce la huelga no piense que eso es precisamente lo que nace de su derecho a ejercer la Dictadura del proletariado frente a la Dictadura de la burguesía, y si piense en derechos que se han incorporado por la lucha de los trabajadores a las Cartas Magnas de los distintos países; el Cdor. Hughes esto lo tiene claro y por lo tanto no admite ese derecho, pero además invocando algo que no existe y es de que esa situación es la que no permite desarrollar la economía precisamente en momentos en que el capitalismo está llegando a sus límites de rentabilidad medidos en la tasa general de ganancia que hace que todas las economías estaduales han entrado en crisis y que la defensa del trabajo de nuestros trabajadores nacionales parecería imposible defender sin competir con otros trabajadores en el mundo, algo de esto sostiene Trump con su política de muros.

No es el objetivo de esta nota, y ya lo hemos hecho anteriormente, no estamos en presencia del fin del trabajo, sí estamos en presencia de una crisis de rentabilidad de las inversiones y por lo tanto del trabajo organizado por el modo de producción capitalista, ejerciendo a través de las monedas, los impuestos, y los endeudamientos: la Dictadura de burguesía.

Venezuela es uno de los ejemplos más paradigmáticos de esta situación, al no tener posibilidad de gobernar su moneda propia, y depender así de las maniobras de los que la manejan, –y que en muchos de los casos ni siquiera tienen partido, como ocurre en la Argentina– y que a la vez estimulan toda la propaganda adversa de que el sistema se encamina a una estatización total para impedir este tipo de maniobras, lo que justificaría, en su tesis, el derrocamiento de un gobierno «comunista» que asumió a través del voto popular, y que a diferencia de otra época en nuestra América cuenta con el respaldo de un ejército con formación nacionalista.

Se confunde además con el ejemplo de Cuba que pudo contar para su desarrollo con la Unión Soviética ya en tiempos del post stalinismo, que hoy trata ordenadamente de vincularse al mercado mundial, sobre la base de fortalezas sociales construidas por la revolución en temas que se destacan como la salud y la enseñanza.

100 años de la revolución de octubre parecería un buen motivo, para estudiar, analizar y debatir sobre cosas tan importantes que hacen al porvenir todo de la humanidad, que inexorablemente se acerca a un punto crucial de definiciones. La predominancia del modo de producción capitalista llega a su fin y necesita de una transición que le permita morir en paz. La muerte también de un periodo histórico donde la dirección (la dictadura) de la sociedad siempre estuvo en manos de la élite de una clase.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 30 de agosto de 2017.

Tan cerca del socialismo como de la barbarie.

Tan cerca del socialismo como de la barbarie.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Jorge Aniceto Molinari.Explicar una ley de la física o de la química, parecería infinitamente más fácil que explicar una ley aplicada al desarrollo social, tal vez porque en esta debemos contar con nuestra propia implicancia y con un mundo más directo de desarrollos de la imaginación.

Que un objeto cae producto de la ley de gravedad, es tan simple que comparado con el que tener explicar de que ningún modo de producción en la historia abandona su predominancia hasta agotar sus posibilidades, no podría haber comparación posible.

Ésa es precisamente nuestra quimera, tratar de hacer simple la comprensión de fenómenos que aparecen terriblemente intrincados.

Marx, Engels y Lenin. Retratos.¿Qué tenemos a nuestro favor?: un enorme bagaje en textos, escritos particularmente por Marx, Engels y Lenin –los más destacados– que analizaron magistralmente el desarrollo del capitalismo y pudieron dar un visión muy completa de su curso, en ascenso, cuando les tocó vivir a los primeros, en una de sus más grandes crisis, en vida de Lenin, y ya hoy en que vemos que la crisis de predominancia para el capitalismo ha entrado en una fase crítica irreversible. Son escritos de trabajo, de análisis, de estudio, cuya validez se asienta en el conocimiento humano adquirido a través de los siglos y que seguramente serán superados en el futuro con el desarrollo de nuevos conocimientos. Al día de hoy esos trabajos no han sido superados, si deformados por interpretaciones que se han pretendido acomodar al gusto y paladar de los grupos que han ejercido los poderes económicos y los estaduales de turno.

¿Por lo tanto qué tenemos en nuestra contra?: la terrible fragmentación y deformación que de sus trabajos se ha venido haciendo, transformándolos en irreconocibles a la hora de comprender los acontecimientos actuales.

Hoy reconocer la crisis y catalogarla, parece obra de titanes. Preguntas simples y sencillas como la de responder sobre las posibilidades actuales del desarrollo capitalista parecen estar vedadas a los economistas de nuestra época. Y sin embargo nunca antes la disposición de los datos está al alcance de todos y particularmente de los que quieran investigar sobre el tema.

Si, es cierto, precisar la tasa general de ganancia no es sencillo, pues en el marco de las emisiones monetarias demenciales –que hace que ningún valor monetario actual tenga una base real–, el crecimiento incesante de la deuda de los Estados, el crecimiento exponencial de los paraísos fiscales, hace que la fijación de una tasa de ganancia real tenga más que ver con el lavado de dinero, con el mercado negro, con el trafico –por ejemplo de jugadores de futbol– de los más diversos. Pero en lo que resumíamos en los indicadores anteriores hay una expresión inexorable del carácter de la crisis.

Y una contradicción más: el incremento de la industria de guerra. Tenemos armas a nivel universal para destruir varios planetas Tierra: de terror. Así marcha la «reactivación económica» en alguna de las otroras potencias del mundo.

Planeta Tierra, mostrando América del Sur.Deberíamos reunir un Congreso, una Conferencia, o como se le quiera llamar, de todas las personas –autoridades– del mundo que tengan hoy alguna responsabilidad en la gobernanza del planeta Tierra, y alguien debería decir: «muchachos, muchachas (es la forma de hablar, que se estila ahora) así no podemos seguir, estamos viviendo el crecimiento de una tragedia que nos puede ser incontrolable».

Hay quienes dicen que por la «condición humana», intentar modificar esto, es imposible; nosotros pensamos diferente, es el modo de producción predominante el que ha instalado la competencia en un marco de lucha de clases que inexorablemente tiene que llegar a su fin.

Los límites para llegar a la barbarie son cada vez más finos, ahora increíblemente en esta realidad las posibilidades para dar un impulso a una sociedad superior también lo son.

En diciembre del 2008 envié una carta al entonces Presidente electo de EE.UU. Barack Obama de la que nunca tuve respuesta. ¿Cuál era el objetivo de la misiva?: que el presidente de EE.UU. utilizara su poder en el mundo para poner en debate iniciativas que pudieran cambiar esta realidad que en ese entonces ya se tornaba dramática.

Obama además se constituía en un símbolo de la necesidad de cambio de una sociedad que acumula tensiones que son universales y que la hacen responsable de lo que ocurre en el mundo. Que haya podido o no responder a esa necesidad ya es otra historia, hoy al frente del gobierno está Donald Trump.

Partíamos de que para sincerar la economía lo primero era definir un valor monetario, único y universal. Luego introducir un sistema impositivo también único y universal basado en la circulación del dinero, eliminando los paraísos fiscales, los impuestos al consumo, a los salarios y a las pensiones, haciendo que ninguna transacción tuviera valor legal si no estaba debidamente registrada en los organismos que la sociedad determinara.

En este marco lo recaudado no sería para engordar las burocracias de los Estados o Instituciones similares, sino para planificar obras a nivel universal, que hoy el capitalismo no encara porque no les son rentables en temas como los de la salud, la enseñanza, la vivienda, la alimentación, etc. etc. Abordar el pago de los presupuestos en un marco de racionalidad, de rentabilidad y rendimiento incorporando todos los adelantos técnicos disponibles para el conjunto de la humanidad. Los instrumentos de la democracia –conquista imprescindible de la humanidad para la convivencia humana– hoy son tremendamente caros y burocráticos y la sociedad los siente como un peso y no como un beneficio.

Los avances en todos los terrenos son en esencia el impulso al desarrollo de una nueva predominancia para construir un sistema social que por sus características no es otra cosa que el socialismo. Claro hasta ahora ha predominado el preconcepto de que socialismo es propiedad estatizada. Propiedad estatizada además que nunca pudo superar los límites del capitalismo de Estado, del cual tampoco renegamos toda vez que significó derechos y reivindicaciones para los trabajadores, pero que como solución no podía ir más allá de la coyuntura socio-política que lo originaba.

Hoy el mundo debe entrar en un estadio superior a riesgo de entrar en la barbarie de no hacerlo. ¿Qué falta?: la voluntad política organizada que lo haga posible.

Entonces no hay hoy tarea más importante, que organizar esa voluntad política, hacerlo es el granito de arena necesario para desarrollar el socialismo, no hacerlo contribuir a una tragedia cada vez mayor.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 2 de agosto de 2017.