170 años.

170 años.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Los humanos, nacemos, nos desarrollamos, morimos, así de simple, pero lo que es ya más difícil entender es que esto mismo sucede con los modos de producción, aún cuando la dinámica de su proceso sea diferente.

Los modos de producción no se reproducen, se retroalimentan y preparan las condiciones para la predominancia del nuevo, aún cuando muchas de las formas anteriores perduran antes de desaparecer y se solapan en el tiempo.

Esto deberíamos debatirlo para desarrollar nuestro conocimiento, ahora no siempre es así.

No está además en nosotros el menor atisbo de pensar que deberíamos impedir o cuestionar pensamientos que puedan contradecir esto que estamos afirmando. Por el contrario sería muy ilustrativo que desarrollaran sus ideas.

Para este debate además nuestras herramientas son el materialismo, dialéctico e histórico. Sabemos además que hay quienes tienen sus argumentos para cuestionar estas herramientas, o lo que desde nuestro punto de vista es más grave los que dicen utilizarlas y las utilizan mal o parcialmente, para justificar razonamientos idealistas, que toman muy parcialmente estas herramientas; en este grupo reconocemos a muchos de los que se auto clasifican como marxistas y/o como marxistas leninistas. Tal vez lo que más identifica a este tipo de posiciones es la afirmación de que socialismo es propiedad estatizada, que ha predominado por mucho tiempo y hoy está en retirada aún cuando el duelo por la crisis de este tipo de razonamientos no está procesado.

Junto con esta constatación hay otra que también nos preocupa: el pensamiento de que todo se resuelve en competencia. La propia dialéctica es explicada por la competencia y no por la necesidad de la síntesis. Es cierto desde que nacemos se nos educa en competir, la sociedad misma es el resultado de la competencia entre distintas opciones: hay triunfadores y derrotados. El capitalismo, se afirma, como modo de producción para ser superado necesita ser derrotado; se nos explica que para eso son las revoluciones y que cuando una revolución es derrotada es porque el capitalismo ha logrado superar el desafío.

Nosotros nos negamos a razonar de esa forma.

En 1848, Marx y Engels, escriben el Manifiesto Comunista y en él surge claramente un programa para toda una etapa reivindicativa de la clase obrera en la historia de la humanidad.

De 1848 a 2018, 170 años.

En abril de 1917 en Rusia la caída del zarismo, era solo un eslabón, las nuevas autoridades no conseguían ni parar la guerra y sus masacres, y tal vez lo más importante, no podían reorganizar el aparato productivo, Lenin aborda esa realidad proponiendo un programa de aplicación inmediata: hacer la paz, entregar las tierras, nacionalizar la banca y el comercio exterior. Ese programa las masas lo llevan al poder y realizan durante 7 años una obra inmensa, que don José Batlle y Ordoñez en el Uruguay, no dudó en resaltar.

Las luchas obreras, las luchas sociales, producto de gigantescos esfuerzos sociales organizativos, y no exenta del sufrimiento de tremendos crímenes, como los que dieron origen a fechas como el 1° de mayo y el 8 de marzo, dieron contradictoriamente, para quienes no han asumido un estudio más riguroso de la realidad, una base mayor al propio desarrollo del capitalismo, como hoy ocurre por ejemplo con China. Por aquello de que ningún modo de producción abandona su predominancia sin agotar sus posibilidades.

El capitalismo además como modo de producción nació con la vocación de extenderse hasta los límites mismos del planeta y dar denominadores comunes en un mar rico de nacionalidades y culturas diferentes, que han adornado y enriquecido el convivir humano, cuando eso se ve desde el punto de vista positivo, que particularmente caracterizó a la etapa de auge del modo de producción en su predominio. Ahora cuando la predominancia del modo de producción capitalista comienza a agotar sus posibilidades (agostamiento de la tasa general de ganancias), la crisis con sus constantes desequilibrios comienza a ser irreversible para la continuidad de esa predominancia, cada uno de esos componentes de nacionalidades y culturas pasan ser circunstancialmente críticos.

Los sueños a partir de las luchas sociales dieron nacimientos a corrientes idealistas, comúnmente llamadas utópicas, donde su principal características es desprenderse de la realidad e imaginar un sistema sobre la base de un ser humano muy cercano a la perfección.

A esto respondió en particular Federico Engels con un texto «del socialismo utópico al socialismo científico», que trata de bajar a tierra este tipo de elucubraciones.

Sin embargo la vida y el desarrollo capitalista presentó un nuevo desafío, la burocracia estatal, la vieja y la nueva creada por la propia revolución rusa sobre la derrota de las ideas y del Partido de Lenin pero vistiéndose de sus propias pieles, y no renegando de mucho de lo conquistado, hicieron que el mundo llamara modelo «comunista» al engendro stalinista. Los ideólogos del capitalismo encantados con el giro de los acontecimientos tenían para mostrar al mundo que ese era el modelo comunista mientras los revolucionarios del 17 eran asesinados por el aparato del nuevo Estado.

¿Entonces? ¿Si no se trata de crear un modelo competitivo con un ser humano perfeccionado, de que se trata? Porque a lo que estamos acostumbrados o nos han acostumbrado, es a pensar en crear un modelo competitivo que barra con el capitalismo, es más se nos dice que en esto consiste la revolución y el ser revolucionario y que lo que no esté en esa línea es reformista.

Pero además confundiendo lo que en 1917, era la diferencia entre los que apoyaban desde la «izquierda» los créditos de guerra, y los que dirigían su accionar político a lograr la paz.

Hemos afirmado que lo que insinuó Mujica en la ONU (setiembre del 2013, se puede acceder a través de Internet) era la visión comunista necesaria de este tiempo. Mujica no volvió sobre esa intervención y sus propios seguidores están programáticamente en otra, allá ellos y sus cálculos políticos.

¿Por qué, de nuestra afirmación? Porque el capitalismo está llegando en su predominancia a los límites posibles, y necesita que la transición se haga imponiendo la paz, deteniendo a los que llevados por la desesperación de la crisis de un sistema que creían eterno, se inclinan por el suicidio, por la barbarie.

¿De qué se trata entonces la transición, o el inicio de la transición?: de manejar dos herramientas fundamentales en el funcionamiento de la economía: la moneda y los impuestos. Para las dos herramientas construir la voluntad política que las concrete necesita la conjunción de fuerzas, políticas, sindicales y sociales de todo el planeta.

Hacia China gobernada por el Partido Comunista se encamina el centro del capitalismo mundial, Cuba suprime de su constitución la definición de sociedad «comunista», Venezuela, Nicaragua, y por lo general los gobiernos y Estados que han pretendido una política diferente a la neoliberal, son el símbolo de lo que en la «izquierda» predominante califica, es una ofensiva de la derecha y de alguna manera un retroceso de la «izquierda», que es en definitiva su negativa a calificar la crisis y darse el programa que esta necesita para iniciar la transición entre la predominancia de un modo de producción a otro.

Es la distancia entre el programa de estatizaciones del stalinismo al programa de moneda única universal y de imponer un sistema impositivo basado en la circulación del dinero que de muerte a los paraísos fiscales y derogue las imposiciones al consumo, los salarios y las pensiones. Que admita que los fondos de ellos provenientes, aborden en forma universal los problemas de la salud, la educación y el trabajo, eje de una matriz económica que la humanidad está en mejores condiciones que nunca de construir, muy por encima de cualquier matriz económica nacional.

Recordemos lo que escribía Carlos Marx en su crítica a la economía política:

«En la producción social de su vida, los hombres entran en determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción, que corresponden a un determinado grado de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. Estas relaciones de producción en su conjunto constituyen la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la cual se erige la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de vida social, político y espiritual en general. No es la conciencia de los hombres la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. En cierta fase de su desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o bien, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad en el seno de las cuales se han desenvuelto hasta entonces. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas. Y se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica, se transforma más o menos rápidamente toda la superestructura inmensa. Cuando se examinan tales transformaciones, es preciso siempre distinguir entre la transformación material -que se puede hacer constar con la exactitud propia de las ciencias naturales- de las condiciones de producción económicas y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en breve, las formas ideológicas bajo las cuales los hombres toman conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Del mismo modo que no se puede juzgar a un individuo por lo que piensa de sí mismo, tampoco se puede juzgar a semejante época de transformación por su conciencia; es preciso, al contrario, explicar esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producción. Una formación social no desaparece nunca antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen relaciones de producción nuevas y superiores antes de que hayan madurado, en el seno de la propia sociedad antigua, las condiciones materiales para su existencia. Por eso la humanidad se plantea siempre únicamente los problemas que puede resolver, pues un examen más detenido muestra siempre que el propio problema no surge sino cuando las condiciones materiales para resolverlo ya existen o, por lo menos, están en vías de formación. A grandes rasgos, el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el burgués moderno pueden designarse como épocas de progreso en la formación social económica. Las relaciones de producción burguesas son la última forma antagónica del proceso social de producción, antagónica, no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que emana de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en el seno de la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para resolver dicho antagonismo. Con esta formación social se cierra, pues, la prehistoria de la sociedad humana».

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 13 de agosto de 2018.

A 50 años del mayo francés.

A 50 años del mayo francés.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Hace 10 años la Dirección Departamental de Cultura de la Intendencia Municipal de Paysandú, a cargo de la profesora Nelly de Agostini, propició un intercambio sobre el llamado Mayo francés, que en ese entonces cumplía 40 años.

En esa oportunidad fui invitado a exponer sobre el mismo, adjunto lo que dije, que hoy podría ajustar pero no me parece necesario y si vale lo allí dicho, más allá de detalles perfectibles.

Ahora a 200 años del nacimiento de Carlos Marx.

16 de mayo de 2008. Análisis del mayo francés en 1968.

El evento fue organizado por la Dirección de Cultura de la Intendencia Municipal de Paysandú, en la sede que esa Dirección posee denominada «Espíritu de Paysandú».

El evento fue grabado por panelistas participantes, con algunas dificultades que esperamos puedan superarse para tener la versión total. En este caso las desgrabaciones corresponden a las intervenciones de Jorge Aniceto Molinari, actual delegado de los jubilados bancarios en la Caja Bancaria, y en su época dirigente estudiantil de CUDES (Centro único de estudiantes sanduceros) y de FEI (Federación de estudiantes del Interior).

Primera intervención.

Muy buenas noches para todos, creo que es muy buena cosa lo que se está haciendo; agradezco la invitación felicito por la idea y veremos si en lo personal podemos aportar algo a este esfuerzo de contribuir a comprender en que época estamos… que acontecimientos suceden y que fue en última instancia el Mayo francés.

Este año, 2008, se conmemoran cien años de la publicación de un texto formidable –que aconsejo a todos leer– que se llama «Materialismo y empiriocriticismo» de Lenin, que es un libro que trata de despejar todo lo que sea idealismo en la comprensión de los fenómenos económicos sociales y políticos, para entrar en la base material del conocimiento. Es un libro realmente formidable y que nos ayuda, en cuanto a su método, a entender algunas cosas que pasan en el mundo, y a entender el porqué de algunas cosas.

¿Qué fue el Mayo francés y a que época histórica correspondía? Y no es poca pregunta en este momento… porque… yo tengo la absoluta convicción de que la humanidad se encamina a una de sus peores crisis, no se si la última del capitalismo, pero tal vez a la peor crisis de la historia. Superior a la del año ’29 en que hubo hambrunas, en que mi padre me contaba, por ejemplo, de que en la Barraca Americana (aquí en Paysandú) habían colas de cuadra y media pidiendo trabajo.

Nos aproximamos, inexorablemente, a una de las crisis más graves… ¿Qué nos da el Mayo francés para entender este proceso…? Las tres fuentes del pensamiento de Carlos Marx, fueron la filosofía alemana, el socialismo francés, las bases económicas inglesas. Pero el socialismo francés significaba un peso muy grande… porque antes existió la Comuna de Paris en 1871, que cuestionó todo el sistema y que no se pudo aguantar. Pero cuestinó todo el sistema.

Tanto es así que en el ’68 Charles de Gaulle arengaba a los blindados franceses en Alemania, para rodear Paris en el caso de que no bajaran los decibeles o el voltaje del Mayo francés. Pero antes del Mayo francés y después de la Comuna de Paris existió la Revolución de Octubre. Y la Revolución de Octubre cuestionó todo el sistema. Lenin llegó al programa de la Revolución de Octubre en abril de 1917 y lo aplicó, frente a la inexorable contradicción que planteaba la guerra, al hambre, a la crisis brutal, a la movilización general de la sociedad producto de esa terrible guerra.

Y, producto de esa terrible guerra, en la respuesta fue… la economía tiene que estar en manos del Estado, tiene que ser estatizada. Triunfa la revolución y Lenin inmediatamente trata de reorganizar la economía. Y ya no en la base estatal, exclusivamente, sino trata de darle otra base. Pero en ese momento en el mundo, a raíz del proceso de guerra empiezan a generarse desarrollos estatales violentos, decisivos, es decir los estados tenían el mando empresarial y se desarrollaban brutalmente para favorecerse como Estados. Eso fue utilizado por todos los sectores burocráticos de la sociedad rusa, de la vieja sociedad rusa que, en mixtura con sectores revolucionarios lograron, en última instancia frenar la revolución y someterla a su encasillamiento estatal.

Lenin fue derrotado, la NEP fue derrotada, y hoy la izquierda no la reivindica a la NEP. No la entiende. No ha habido discusión sobre la NEP. Ahora… ¿Que tiene que ver el Mayo francés con todo esto…? Porque después de la Revolución de Octubre se produjo la Revolución de España. Y la izquierda nunca discutió a fondo la Revolución española… pero… ¿Qué es lo que hay que discutir de la Revolución española? Si el Estado podía tener todo en sus manos… o la otra idea de los anarquistas de que la sociedad se gobernara por sí sola. La Revolución española fue terrible desde el punto de vista de la crisis ideológica producida en el seno de la sociedad.

Pero después de la Revolución española se produce la segunda guerra mundial. Y se produce otra revolución, pero una revolución de derecha, pero revolución al fin. Que todavía no ha sido analizada profundamente. Y es el nacimiento de las corrientes neoliberales con Hayek –Ramón Díaz en Uruguay– de Mont Pellerain. Que establecían que el desarrollo empresarial no podía tener metas nacionales… tenía que tener metas internacionales… y que las empresas no podían ser sometidas a los marcos nacionales.

Y surgen planteos como el de Lord Keynes que dice… «este es el momento de implantar la moneda única universal…». No puede ser que haya varias monedas, tiene que haber una moneda sola que permita regular el sistema general. Estados Unidos se opone tenazmente a eso y mantiene su desarrollo estatal. Luego viene el Plan Marshall sobre la base de mantener el centro de su actividad en manos del dólar.

Pero el mundo seguía avanzando. El capitalismo seguía generando monopolios y deterioros brutales en el seno de la sociedad dividida en clases. ¿Como se respondió a eso? La Revolución cubana fue una respuesta al viejo estilo. Pero respuesta al fin y necesidad al fin. La Revolución cubana estatizó todo porque no tuvo más remedio que estatizar todo. Hasta los puestos de diarios fueron estatizados. Hoy Fidel Castro dice… «Lo que nosotros hicimos ya hoy no se puede hacer». Y en el ínterin, antes de la Revolución Cubana, la Revolución China y todos los procesos que se dieron.

El Mayo francés… ¿Qué podía significar entonces? Sobre esto que esta planteado hoy, ustedes lo ven acá en el Uruguay, la discusión política, todavía soterrada que no sale a luz, de los sectores que dicen… «El Frente Amplio frente a la fractura social debería estatizar todo…». O tener una economía estatizada, una ingerencia más de la sociedad… o los sectores que dicen… «Eso no es posible en la sociedad de hoy». Estamos todos integrados en el mundo… y entonces… ¿Cual es el programa para que el mundo no acogote a la sociedad y la haga brutalmente fracturada como al día de hoy? Los franceses largaron una serie de consignas en el ’68. Valiosas, pero además por una razón de edad, por una razón humana, los revolucionarios del ’68 habían sufrido las guerras mundiales en la carne de sus padres. La mayoría, cuando terminó la guerra recién estaban naciendo.

Ellos no se podían sujetar a una sociedad que había demostrado que no podía resolver los problemas humanos. Y ellos no se podían someter a eso. Y entonces claro «Prohibir lo prohibido…» o «Eliminar lo prohibido». Y todas las consignas en relación con eso. Y el mayo francés atemorizó a la burguesía, atemorizó al imperialismo, atemorizó al mundo empresarial. Pero el mundo empresarial reaccionó de la manera que tenia que reaccionar. Cuando la clase obrera salio a respaldar la movilización… y bueno cuanto reclaman ustedes… ¿Tanto? Bueno ahí lo tienen…

Pero ojo, esto no es la primera vez que pasa en la historia. Cuando la revolución rusa, los patrones desarrollaron un sistema de seguridad social que todavía rige hoy en el Uruguay y en el mundo. El capitalismo aflojó de su acumulación para que la sociedad pudiera asimilar ese aflojamiento y desarrollarse de otra manera. La seguridad social fue, centralmente, un proceso encabezado por Bismarck en Alemania. Acá en el Uruguay, los abanderados fueron Batlle, Carnelli, Frugoni, que trajeron leyes, organizaron un capitalismo nacional, con bases estructuradas sólidas, que hoy son las que todavía nos rigen y permiten que el Uruguay sea como es a pesar que el deterioro cada vez es mayor.

Independientemente del gobierno que esté, el capitalismo se viene deteriorando como sistema. Esa es una de las enseñanzas del Mayo francés. Pero nosotros aun todavía no comprendemos montones de cosas de este proceso. Compañeros, yo a fines del ’50 discutía con Raúl Sendic el tema de la lucha armada. Fui uno de los primeros que hablé con Raúl del tema de la lucha armada. A mi no me pudo convencer, porque estaba absolutamente convencido que el camino era ese, que había señalado la Revolución Rusa.

Yo ya estaba enamorado de la Revolución Rusa. Y no de la Revolución Rusa de los mausoleos, que nada tiene que ver con Lenin. Estaba enamorado de la Revolución Rusa, en el hecho político de transformar a la sociedad y en dar un programa para el conjunto de la sociedad. Y bueno, se vivió la experiencia de los Tupamaros. No la hemos discutido a fondo todavía. Algún día tendremos que discutirla a fondo. Y saber realmente que significó. Y su profundidad. No estoy desmereciendo ni el coraje, ni la valentía ni la abnegación de los compañeros que estuvieron en ese proceso, bajo ningún concepto.

Pero vamos a estudiarlo desde el punto de vista filosófico, histórico y saber como se dio todo eso. Incluso lo de la Teología de la Liberación que lo traía muy bien el compañero Luís, que son todos hechos a analizar. ¿Cuál es la importancia de todo esto? La importancia de todo esto es ver que armas tenemos de aquí para adelante. Y las armas que tenemos de aquí para adelante y yo termino para no abusar del tiempo, son las ideas políticas capaces de unir a la Humanidad. Y las ideas políticas, capaces de unir a la Humanidad son reformas. No es la revolución al estilo clásico, tomando el Poder en algún Estado, que eso el Capitalismo lo estimula, como lo está estimulando en Colombia en estos momentos. Estimula la lucha guerrillera y estimula división de la sociedad, a los efectos de que la sociedad se mantenga fracturada. Como lo hace en Bolivia, o como lo hace en la agresión permanente a Cuba.

Tratar de mantener la fractura de la sociedad. Y las ideas esas, las reformas que hoy necesitamos… ¿Cuáles son? Necesitamos la moneda única universal, con el dólar, vamos a empapelare los baños, para que la gente sea desagraviada del dolor que le significó a la Humanidad el dólar. Pero además algunas medidas que son fundamentales. Y que hay que discutir acá. Por ejemplo, no se puede grabar el trabajo ni el consumo. Hay que gravar el giro del capital. Y eso hay que discutirlo, no acá en la interna nuestra. Hay que discutirlo universalmente, hay que discutirlo en los foros latinoamericanos. Hay que discutirlo en el mundo. Porque hoy el mundo está sufriendo esa fractura y hoy en los centros mundiales se esta discutiendo eso. Ese es el mensaje del Mayo francés en cuanto a este progreso. A mover todo. A mover las estructuras. A enseñarnos a pensar.

Y a no pensar en forma idealista, sino en utilizar el materialismo dialéctico. Utilizar las armas que nos dieron, particularmente Marx y Lenin, entre otros…

Un primer comentario.

Me gustaría hacer un pequeño comentario, a algo que se ha dicho acá, comparando el ’83 con el ’68, que en el 83 fuimos autodidactas… y yo pregunto lo siguiente… ¿Quién le enseñó a Fidel Castro… quién le enseñó a Evo Morales… quién le enseñó a Hugo Chávez… quien le enseñó a Rafael Correa…? Son todos autodidactas… pero a la vez todos guiados por pensamientos por aportes ideológicos que se fueron dando a traves de los años… nadie como Fidel Castro vivió la guerra de España porque la familia de él es de origen gallego. La vivió con amargura. Y actuó en función de esa situación. Ahora analicemos los otros casos. Veamos el caso de Hugo Chávez, esto que es un fenómeno del punto de vista político. Hijo de maestros rurales, que en el año ’73 estaba en la frontera entre Venezuela y Colombia en su tarea de soldado, cuando fue derrocado Salvador Allende. Escuchaban Radio Habana, para saber que pasaba con Salvador Allende. Y que con el compañero con el que estaba en ese momento, tenían entre sí una consigna. Que cada vez que se encontraban repetían el discurso de Fidel Castro, cuando dijo que… «Si cada soldado tuviera una metralleta en Chile, si cada estudiante tuviera una metralleta, si cada obrero tuviera una metralleta Allende no hubiera sido derrocado».

Entonces cada vez que se encontraban uno le decía al otro… si cada obrero… y el otro contestaba… tuviera una metralleta… Se forjaron en los hechos políticos. Ahora el gran problema que tenemos nosotros… y en eso discrepo con lo que acá se ha dicho, no es valorar tesis filosóficas, es analizar la realidad del mundo como se desarrolla. Cuales son las consecuencias. Porque estamos enfrentados hoy no solamente al problema de la contaminación ambiental… estamos enfrentados a una de las crisis más grandes de la Historia.

Yo no se si será el final del capitalismo, pero es el capitalismo el que ha regido, no es el socialismo el que ha regido el mundo… es el capitalismo y como tal se llega a determinada situación. Por eso lo que yo digo es que todos de alguna manera nos hemos formado. A veces desconocemos las fuentes de formación, pero todos nos hemos ido formando con esos acontecimientos…

Intervención final.

Hay algunos hechos que siempre hay que tener en cuenta. Uno de los primeros traductores de los textos de Carlos Marx al castellano, fue José Pedro Varela. José Batlle y Ordóñez dedicó varios editoriales del diario «El Día» a la muerte de Lenin diciendo… «De pié, Lenin ha muerto… Este hombre que ha tratado de llevar la educación y desarrollar un país tremendamente atrasado, a los niveles más adelantados ha muerto sin lograr lo que soñó, pero haciendo una obra maravillosa. Sin embargo se salteó etapas –decía Batlle– y ha ido demasiado apresurado y el capitalismo va a durar, porque tiene etapas de desarrollo. Lo decía Batlle y Ordoñez.

Que conocía de marxismo más que muchos de nosotros. Y son hechos que están mostrando, en definitiva, que la verdad era ésa. Lo que pasa es que él no sabía que Lenin había planteado una estrategia para enfrentar la segunda guerra mundial, que él la veía a fines de la década del 20. Y que evidentemente necesitaba preparar una estrategia.

Ahora ¿Cuál es el problema que tenemos hoy? Hay acumulación… sin ninguna duda hay acumulación… Ahora, esa acumulación… ¿Para que nos tiene que servir? Nos tiene que servir para afrontar los acontecimientos que se vienen, que se vienen inexorablemente y tenemos que prepararnos… y coincido con los compañeros, pero por ejemplo Luís decía que el mundo es unipolar… y no… Ese es el sueño del capitalismo pero no lo va a lograr… el mundo no es unipolar… porque hoy el mundo es multipolar y está enfrentado en mil formas y un ejemplo es la crisis… Cuando el capitalismo sea unipolar deja de existir, no tiene mas razón de ser… ahora… ¿Qué pasa? Es que nosotros nos apresuramos. Y es lógico, queramos saltear etapas… pero las etapas no se pueden saltear.

El asalto al poder no es producto de la voluntad… es producto de que la Humanidad llega a determinado nivel de maduración, como lo dice Marx en la «Crítica a la Economía Política». Ahora esa maduración política, el programa de eso es lo que hoy está faltando. Porque uno rasca en la izquierda, rasca hoy… y ¿Cuál es el programa de la izquierda? Y sigue siendo la estatización de la economía… uno los rasca un poquito a los revolucionarios y… «hay que estatizar todo… si me dejan estatizar todo, estatizo todo…». Y no camina eso. Y no lo digo yo, lo dice Fidel Castro que algo más sabe de estos fenómenos de las revoluciones.

Y además, porque los hechos del mundo están interconectados. Nosotros fuimos condiscípulo, compartimos los años liceales con los hermanos Engler. A Henry Engler le decíamos «el nazi» de sobrenombre. Yo tuve un intercambio de correo con Henry Engler al que nunca más lo he visto. Era sobre la ida o no a Estados Unidos. Los científicos norteamericanos invitaron a Henry Engler a ir a Estados Unidos y el hizo una carta diciendo que… «yo a Estados Unidos no voy». Y yo le mandé un correo diciéndole «Estás equivocado». La revolución no se para en la frontera de Estados Unidos, vos tenías que haber ido porque en Estados Unidos hay gente que va a apoyar el desarrollo humano. No va a apoyar la guerra y la fractura en la sociedad humana, va a apoyar el progreso humano. Hay gente que lo esta haciendo y lo está peleando.

Yo invito a los compañeros a leer libros como los de Rifkin –«El fin del trabajo» «La era del hidrógeno»– pero además como se viene desarrollando la discusión y como… en el ’68 no existía el Mouse… no existía el ratón… y hoy la comunicación es permanente en el mundo. Por eso el optimismo nuestro en el futuro y probablemente nosotros no lo veamos. No veamos que este sistema va a ser transformado en otro. Ahora ¿Qué pasa? Que el falso dilema de revolución o reforma no existe. No hay tal dilema. No se puede revolucionar este sistema a partir de esto de tomar el poder en un determinado Estado pero el sistema se puede reformar ¿Cómo…? Uniendo a lo mejor que la Humanidad tiene… ¿Con respecto a qué? Con respecto a los sectores guerreristas, que estimulan la guerra en todo el mundo. Y eso hay que hacerlo todos los días. Esa es una exigencia del Gobierno uruguayo de hoy. El gobierno uruguayo no puede estar al margen de las grandes discusiones internacionales que hoy están planteadas.

Lamentablemente, en todo este periodo el Gobierno ha estado al margen. Eso no significa que no haya participado muy activamente, como en la Conferencia de Mar del Plata, pero necesitamos más… que se interconecte más con el mundo. Que sea incluso más artiguista. Porque Artigas era un hombre que estaba interconectado con el mundo. Y cuando le clausuraron las Aduanas y lo querían ahogar, sobre la base de que no podía recaudar impuestos, inventó con los piratas, inventó los corsarios y salió por el mundo. Y tuvo el apoyo de Bolívar y de los revolucionarios norteamericanos. Y se abrió al mundo.

Pero en Artigas penetraban las ideas mas avanzadas de la Humanidad. Y hoy también en nosotros tienen que penetrar las ideas más avanzadas. Porque hay instrumentos para hacerlo. Y no hay ninguna generación que haya fracasado como generación si deja ideas para el futuro. Todas han ido dejando ideas para el futuro.

Ahora, el Apocalipsis está en la Biblia. Pero no esperemos un Apocalipsis. Esperemos transformaciones. Ahora tampoco esto es un invento mío compañeros, Si ustedes leen atentamente «El imperialismo fase superior del capitalismo» de Lenin, Lenin dice… «el capitalismo está generando a través de los monopolios empresariales internacionales los mecanismos para un cambio… pacífico incluso ¿y cómo?… ¿este icono de la revolución plantea la transformación pacífica? A muchos se les debe haber caídos las medias. Esperaban oir… «El imperialismo y vamos arriba y vamos a pegarle y vamos a hacer la huelga…». Ah, pará un momento… no es voluntarismo… es pegar en los centros ideológicos.

Hoy hay determinados puntos programáticos que tienen que ser levantados internacionalmente. Yo insisto en dos, siempre. La moneda única universal y el Impuesto a las Transacciones Financieras. Ahora… ¿Es una utopía? ¿Es una reforma que no se va a llevar a cabo? Esperemos. Pero incidamos sobre las crisis actuales y como ellas se desarrollan. Creo que ese es el tema que está planteado. Pero es un inicio de discusión. Confieso que hay mucha cosa para hablar. Mucha cosa para hablar… y me alegro profundamente… vamos a mirar donde estamos parados… Estamos en la Intendencia Municipal de Paysandú de un gobierno progresista, discutiendo temas que debieron discutirse toda la vida pero que empiezan a discutirse en profundidad ahora. Y soy agradecido porque esto significa entre otras cosas avances impresionantes. Y lo que pasa y a nivel universitario también se están haciendo cosas… se están impulsando, se están empujando… La Internet es un arma imponente… y bueno avancemos, discutamos, y no tengamos miedo e impulsemos lo que los revolucionarios del ’68 impulsaban… acá no vale prohibir, acá hay que profundizar la discusión. Y el análisis teórico. Y sobre todo leer. Estudiar. Yo les decía a los compañeros míos del gremio bancario… el día que dejemos de estudiar perdemos la juventud… No hay que dejar de estudiar nunca… Hay que estudiar los fenómenos sociales, comprenderlos, intercambiar, corregirse. A mi un día me dijeron que lo de Lenin era una cosa maravillosa y un día me mostraron un manuscrito de Lenin… todo tachado… Ah, entonces se equivocaba, corregía. Un día me mostraron un manuscrito de Marx, está todo tachado, va para adelante, va para atrás… ah… entonces era como nosotros. Y claro que era como nosotros. El que tenga temor a equivocarse que no se meta en esto…

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 19 de abril de 2018.

Tecnología.

Tecnología.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Esta nota del Dr. Jorge Bruni, que reproduzco, me da la oportunidad de un comentario:

La nota:

Diario Correo de Punta del Este. Lunes, 10 de julio del 2017.

Buen o mal uso de la tecnología.

Doctor Jorge Bruni.Los notables avances en el mundo tecnológico han facilitado muchas cosas: las comunicaciones, la reducción de costos, riesgos para mantener puestos de trabajo1, el desarrollo de la cibernética, etc. Por otra parte está originando múltiples problemas en la actualidad, fundamentalmente por el uso más que cuestionable de dichos adelantos tecnológicos, devenidos muchas veces en armas ultrasofisticadas desencadenantes de incidentes que han llevado a que se maneje el concepto de desarrollo de una guerra cibernética. Recordemos los casos de Snowden y Assange vinculados a la revelación u ocultamiento de datos. O el escándalo con Rusia en las elecciones en las que resultó electo Donald Trump, lo sucedido el 27 de junio día en que existieron ataques cibernéticos provocando daños y perjuicios contra grandes empresas y servicios públicos en Rusia, Ucrania y multinacionales de otros países. El tema merece algunas reflexiones.

En primer lugar, es innegable que en el futuro tendrán que existir transformaciones significativas e inversiones, a efectos de manejar la enorme cantidad de datos y los grandes cambios sistémicos necesarios para poder lograrlo. Sin duda que quienes están más aptos para ello son las grandes trasnacionales. A la vez quienes pueden proporcionar mayor cantidad de software son China y EEUU.
 
En segundo término, cabe preguntarse cómo es posible que ante tantos progresos tecnológicos, contrariamente persistan enormes vulnerabilidades como violación de Derechos Humanos, filtraciones, hackeos, robo de datos; violación de la privacidad, etc. Desde el punto de vista social es indudable la persistencia y/o profundización de las desigualdades, injusticias y otros horrores sociales, que se arrastran de mucho tiempo atrás, causando perjuicios enormes para la mayoría y beneficios para pocos, estos últimos de enorme poder como las multinacionales.

En tercer lugar, las denominadas guerras cibernéticas, como en toda confrontación política ideológica, y vaya si éstas lo son, suceden estos lamentables hechos, consecuencia de la aplicación de la lógica capitalista financiera lucrativa sin escrúpulo alguno. Por algo se han desarrollado la Agencias de Seguridad Nacionales. Y la competencia es cada vez mayor entre las cadenas informativas en el mercado mundial. Las diferentes formas de encarar hechos políticos es una prueba.

En cuarto término, surge el insumo de datos que es lo principal de la nueva economía. E irrumpe la interrogante acerca del manejo de los mismos en el mundo cibernético. ¡Si habrá que ser cuidadosos en este aspecto! ¿Quiénes son los propietarios de los mismos, las personas o las grandes trasnacionales? Teóricamente la respuesta es obvia. Pero la realidad muchas veces demuestra otra cosa. No en vano existen muchos países que están reforzando las leyes para protegerse contra este mundo tan complejo, en general en manos de multinacionales poderosísimas, a veces más fuertes que los propios estados.

En quinto lugar, queremos considerar que existen concepciones seudo científicas que provienen claramente de ciertos intereses ideológico políticos, que nos dicen que se trata de procesos independientes de las coyunturas históricas concretas, con propiedades exclusivas que no son comprendidas en su totalidad por los seres humanos, por tanto lo mejor es no intervenir. Si así fuere, ¡pobre de nosotros! Afirmamos rotundamente que la tecnología no es un fin en sí mismo, sino una herramienta a utilizar, muy importante sin duda, si es correcta y éticamente usada. El genial Einstein decía «Temo el día que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. Sólo tendrá una generación de idiotas», «La mente es un paracaídas. Sólo funciona si se abre». Son por demás elocuentes los pensamientos expuestos y si prosperaran predominaría la tecnología, habría ignorancia, debilitamiento o muerte de ideales, entre otras cosas. Nos atraparían las grandes empresas que manejan Internet… No podemos ignorar lo que significa la ideología y la política en lo social y en lo individual. Es el motor de los seres humanos. Quien diga lo contrario, es un ignorante o un cínico ilustrado.

Finalmente, pensando en un desarrollo integral, creemos que el tema debe encararse con miradas estratégicas interdisciplinarias, de derechos humanos en su más plena visión integral global, con importantes revisiones y análisis continuos de políticas, mecanismos y tecnologías a utilizar, a efectos de la protección de datos.

¿Estamos preparados para enfrentar tremendos desafíos? La ONU definió los principios rectores respecto de empresas y los Derechos Humanos, a efectos de orientar las actividades de multinacionales en este tema.

En definitiva, el buen uso de la tecnología nos deparará mayor y mejor calidad de trabajo y de vida. De no ser así, nos conducirá a mayores desigualdades y desastres de lo cual hemos expuestos apenas algunos ejemplos.

Dr. Jorge R. Bruni.

Enlace de la noticia original en castellano:

http://www.correopuntadeleste.com/?p=11804

Nota:

1La desaparición de KODAK en 1998 fue tremenda. Dejó a 170.000 trabajadores en la calle, consecuencia de que las fotos en papel fueron sustituidas por la masificación de cámaras digitales.


Mi comentario:

Jorge Aniceto Molinari.Excelente nota del tocayo.

Aspectos a tener en cuenta para desarrollar el tema.

Todas las inversiones y por supuesto incluidas las tecnológicas tienen como objetivo la rentabilidad y su rendimiento, ya sea empresarial o personal, ésta que muchas veces opera en forma oculta. Las que se hacen con un fin social por parte de las organizaciones estatales también lo tienen, fundamentalmente porque dependen de una asignación presupuestal que deben permanentemente justificar, aunque no su resultado inmediato, como por ejemplo el plan Ceibal, que combina las dos cosas.

Es notorio el aumento constante de los endeudamientos, de las emisiones monetarias y de los paraísos fiscales, resultado directo de lo que para el modo de producción capitalista predominante causa el agostamiento permanente de la tasa general de ganancia, eje de su funcionamiento y que en el marco del manejo de las coordenadas económicas es irreversible. A su vez esa predominancia en la sociedad es manejada, entre otros, a través de dos instrumentos estatales: la moneda y los impuestos, que los Estados toman obligatoriamente de las reglas actuales de la economía mundial.

¿Podría haber una forma de disponer de recursos por parte de la sociedad que no fuera ésta, pues ésta ya nos conduce a un callejón trágico de cada vez una más y peor guerra hasta que…?

¿A la vez esos recursos podrían ser utilizados en tareas que preparen y ocupen a la totalidad de los seres humanos y sean beneficiosas y rentables para el conjunto de la sociedad y que hoy ya no lo son para el capitalismo? No estamos hablando del fin del capitalismo sino del fin de su predominancia y el inicio de una transición como ha ocurrido en la historia con los modos de producción anteriores.

Hasta ahora los movimientos que tienen su apoyo en partidos, sindicatos, organizaciones sociales, religiosas, etc. etc. han cargado con una deformación producto de la derrota en la conducción de la revolución rusa, la cual era ya advertida por José Batlle y Ordóñez en el Uruguay en 19242; el convertir al Estado como el único instrumento empresarial de desarrollo en beneficio de la sociedad.

La enseñanza, la salud, la vivienda, el salario, la seguridad y la previsión social, son gastos que se cargan en la rentabilidad empresarial –estatal o privada–, para transformarlos en inversión, ya no es posible hacerlo a nivel nacional, pues las herramientas que deben utilizarse exigen ese marco. La humanidad cada vez más fracturada necesita que esta transformación se haga.

Esta nota del compañero nos pone de nuevo ante esa disyuntiva, que es común a todos los países del mundo y la ecuación para resolver este problema tiene un marco universal que es necesario encarar y a la vez dos herramientas que hasta ahora la «izquierda» ha ignorado: la moneda y los impuestos. Ignorancia que han venido aprovechando en su carrera armamentista las corrientes neoliberales predominantes, cada vez más ahogadas y peligrosas por el propio carácter de la crisis.

Lo bueno es que sabemos que construída la voluntad política que hoy falta, los avances tecnológicos pueden hacer maravillas en el futuro de la humanidad y bien que vale la pena abrir el debate para poder hacerlo.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 12 de julio de 2017.

Nota:

2Ver en Internet nota de José Batlle y Ordóñez a la muerte de Lenin.

Marxista leninista.

Marxista leninista.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Jorge Aniceto Molinari.Me preguntaron si era marxista-leninista y mi respuesta no es sencilla.

Los que saben dicen que las huellas dactilares son exclusivas a cada persona en todo el planeta. A su vez sostengo que es evidente que no existen tampoco dos personas que piensen igual. Sin embargo el pensamiento humano es una elaboración que se expresa individualmente, producto de una conjunción imponente de conocimientos colectivos que se han ido acumulando a lo largo del tiempo. Con el agravante de que la más de las veces no somos conscientes de ello.

Esos conocimientos agrupados y organizados a través de distintas ciencias, han sido generalmente etiquetados, muchas veces etiquetados bien, otras mal, pero etiquetados la fin.

José Batlle y Ordóñez (1856-1929).La obra de Marx, de Engels, de Lenin, a la que podría agregar la de Trotsky, la de Gramsci, la de Rosa Luxemburgo, y tantos otros, es esencial si se quiere saber cómo han sido estos tiempos de predominancia del modo de producción capitalista sobre todo ahora que esa predominancia ha entrado en una crisis irreversible. En el Uruguay, el pensamiento de José Batlle y Ordoñez, de Carlos Quijano, de Rodney Arismendi, de Julio Rodríguez por citar algunos de los más destacados. José Batlle y Ordoñez, que yo sepa nunca acreditó su conocimiento del marxismo, sin embargo su nota en «El Día» ante la muerte de Lenin, sólo pudo ser realizada por alguien que conocía muy bien el pensamiento de Marx, y que además valorando a Lenin no tenía conocimientos directos de los problemas que éste estaba pasando en el momento de su muerte, precisamente con el curso que la revolución estaba tomando. Además su obra responde a un conocimiento de la organización social que aún hoy el país no ha superado.

Marx decía que él no era marxista, luego que le preguntaran sobre un grupo que si se decía marxista.

Lo importante es que lo escrito por ellos está y puede ser estudiado. Con Lenin, como también con Marx se conocieron en la época del stalinismo lo que se llamaron «las obras escogidas» que en su momento quisieron ser utilizadas para sustituir el estudio de toda la obra, sin embargo hay que precisar que los textos no fueron alterados y que los intelectuales soviéticos tuvieron la lealtad y el heroísmo de brindar a la humanidad los textos completos, en el caso de Lenin, 55 tomos, en los cuales es posible conocer todo su pensamiento, incluso textos en las que figuran las correcciones manuales de los propios autores. Si es cierto que algunos de ellos precisaron para ser conocidas, de la muerte de Stalin. No ocurrió lo mismo con fotos y otros documentos de la revolución y textos como la historia oficial del Partido Bolchevique difundida en la era stalinista, un verdadero compendio denigrante de falsificaciones.

Sin embargo y esa es nuestra responsabilidad, aún hoy se toman fragmentos de Marx, de Lenin y se los constituyen en una verdad aparte del conjunto de la obra, que es coherente en un todo y de una enorme profundidad.

Lenin escribió en 1916 «El imperialismo fase superior del capitalismo», obra en la que llega a la conclusión de que la humanidad va a pasar a ser gobernada por los complejos empresariales multinacionales, por encima de los Estados más poderosos, que es lo que hoy está ocurriendo.

El otrora imperialismo yanqui, montado sobre una nación cuya historia también es necesario estudiar para saber entre otras cosas como devino su potencia, y el desplazamiento de los otros imperialismo anteriores, con más historia; hoy es un país que ha perdido su soberanía, con un endeudamiento demencial, utilizado en toda su potencia militar y estratégica como el principal gendarme del modo de producción capitalista (el rol importante que cumple la industria de guerra en la reactivación de la economía), y a la vez internándose en una crisis donde hoy incluso se llega a decir públicamente, que el gobierno del actual Presidente Trump, fue producto de una intervención de la inteligencia rusa. Dramático y dantesco a la vez. Cosas vedere Sancho…

Sin embargo esto tiene explicación. Hay una inercia ideológica que hace a las respuestas de la izquierda ir siempre desfasadas en el tiempo, cosa que no ocurría en los tiempos del accionar de Marx, y luego en los de Lenin. Si en medio de un intenso y profundo debate ideológico, que hoy no existe abierto y a la luz pública y en el que ellos incidían directamente en los temas.

El curso de la lucha de clases impone triunfos y derrotas. Los maestros impusieron con sus ideas avances formidables en la historia humana, y a la vez el sistema cobró con sus derrotas un espacio que hoy necesita de la paz para que comience a terminarse, nada diferente a lo que ha venido ocurriendo en las distintas ramas de la ciencia. «Eppur si mouve» diría Galileo.

Es más, se esgrime comúnmente, que la política de estatizar la economía que aplicó el stalinismo, (cuyo teórico inicial fue Nicolás Bujarin –con un gran bagaje de conocimientos ideológicos–, que incluso polemizó con Lenin y a nuestro entender –surge de las documentaciones históricas– que fue el verdadero autor de «Cuestiones del leninismo» texto que apareció con la firma de Stalin, y luego asesinado por éste), es lo que marca cuando un gobierno o un partido, es más o menos de izquierda. Algo totalmente reñido con el razonamiento aplicado por los maestros.

Lo cual no quiere decir que en determinadas circunstancias y para preservar y/o desarrollar el aparato productivo no sea necesario realizar estatizaciones, como mostró claramente la revolución rusa o en nuestro país la política de José Batlle y Ordoñez.

Análisis que reaparecen cada vez que un proceso histórico revolucionario entra en crisis. Ya pasó trágicamente en España, donde la lucha de tendencias y el peso del stalinismo le sirvió la victoria al fascismo en bandeja, lo cual no quita mérito al heroísmo de los militantes comunistas españoles, ni exime de responsabilidad a las otras corrientes, aún en estas circunstancias terribles desde el punto de vista ideológico.

Cuba ya fue otra cosa, la guerrilla se les fue de las manos a los servicios de inteligencia yanqui, y la juventud cubana reivindicó un camino que para ese entonces ya parecía cerrado, pero que la Unión Soviética ya sin Stalin contribuyo a abrirlo.

Se reabría un nuevo panorama para todo el continente, todos fuimos influidos por el proceso de los guerrilleros cubanos. Los movimientos de masa, los movimientos sociales, los propios ejércitos tenían un nuevo contenido, aun cuando el desafío de la construcción económica no estaba suficientemente claro, y la propia Cuba pasó por circunstancias extremadamente duras, que sorteó o está sorteando con un pueblo que avanzó notablemente en temas como la salud y la enseñanza.

Los servicios de inteligencia yanqui en esto trataron de aggiornarse, asimilaron la derrota, estamos hablando de la década del 60 en adelante y pasaron al estimulo de la lucha guerrillera para boicotear los movimientos de masa que ellos intuían como difíciles de detener. Sabemos que estamos haciendo conjeturas pues la documentación sobre estos hechos así como sobre las dictaduras militares permanece inaccesible y con siete sellos de seguridad, pero los hechos son porfiados, están allí y los archivos en algún momento serán abiertos.

En este desafió es que entre otros surgió Hugo Chávez, que desde el ejército se propuso cambiar en beneficio de la gente al estado venezolano.

Tamaña tarea, en un país con el 80% de economía informal, y con un presupuesto nacional totalmente dependiente de la renta petrolera.

La derecha trató desde el inicio de utilizarlo (recordemos el rol de Cisneros, con su apoyo inicial y su poder en los medios de comunicación), cuando no pudo se dedicó con el apoyo de la derecha internacional a intentar derribarlo.

Hoy con el Presidente constitucional Nicolás Maduro, la ofensiva se ha recrudecido, particularmente aprovechando las debilidades del gobierno en el campo del manejo económico que concretamente se expresa en la moneda. Un campo siempre propicio a la corrupción en un país de enormes ingresos en dólares por la renta petrolera y donde la gente común debe manejarse con bolívares. El ejemplo de Ecuador aún con enormes dificultades es paradigmático.

A su vez la derecha siente que lo que antes tenía a su favor para defender sus privilegios hoy no lo tiene, que son las fuerzas armadas, que han roto con el cordón umbilical que las unía al comando sur del ejército de EE.UU. cosa que para beneficio de la sociedad sucede en casi todo el continente.

Sin embargo existe un escollo de no menor importancia, y es la carencia ideológica de la izquierda que en lugar de examinar cuales son las circunstancias históricas y que enseñan los textos de los maestros solo atinan a pronunciarse por una mayor estatización de la economía y a aislarse del mundo, cuando para la economía venezolana ello es imposible.

La fuerza del pueblo venezolano, como antes la del pueblo cubano es enorme, ahora necesita de un proyecto político y programático que hoy la izquierda que conocemos no tiene y que para tenerlo necesitaría volver a las fuentes.

La izquierda hoy debería tener como programa a la luz de las enseñanzas de Marx, Engels, Lenin,… la necesidad de una moneda única y universal, de un sistema tributario cuyos recursos provengan de gravar la circulación del dinero, ir a la muerte de los paraísos fiscales, saber que un trabajador en Venezuela, en Rusia, en EE.UU., en Uruguay o donde sea debe tener los mismos derechos y beneficios que los avances de la sociedades actuales están en condiciones de brindarles.

Reconozco que lo que pienso no concuerda con el pensamiento oficial que se reivindica marxista y/o leninista, pero valdría la pena poder debatirlo pues en ello nos va la vida y el destino de todos. Son además estas corrientes de pensamiento, si nos atenemos a lo que han sido sus textos formidables, los que al día de hoy han dado una mayor respuesta a lo que es el nacimiento, desarrollo y declinación del capitalismo en la historia de la humanidad, pues precisamente de eso se trata la etapa actual, a como elaborar la transición para que la predominancia del modo de producción capitalista muera en paz, impidiendo la profundización de la guerra, lo que sería una tragedia inimaginable como epílogo de la que hoy estamos viviendo en las circunstancias actuales.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 7 de junio de 2017.

Se construye una candidatura.

Se construye una candidatura.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Frente Amplio de Uruguay. Logotipo.Ya hemos escrito sobre cómo llegó a la construcción del Frente Amplio, a fines de los 60, la candidatura a la Presidencia de la República del General Líber Seregni.

El Uruguay venía de una construcción exitosa en el seno del Partido Colorado de lo que habían sido las presidencias de José Batlle y Ordoñez, en los inicios del siglo 20.

Ahora la experiencia se había agotado porque el mundo para el cual fue desarrollada por su líder había cambiado. La crisis del capitalismo superada trágicamente con dos guerras mundiales había dado paso abiertamente al mundo de los complejos empresariales multinacionales en desarrollo y superando en su dimensión económica a cada uno de los grandes Estados.

Sin embargo cuando nace el Frente, la existencia de la Unión Soviética, China, Cuba, etc., los países del llamado «socialismo real», con estructuras de un fuerte capitalismo de estado, hacían pensar en la posibilidad democrática de construir democracias sólidas y con participación popular. Rodney Arismendi desde la Secretaria General del Partido Comunista desarrolló la tesis sobre la construcción de una democracia avanzada, que mucho tenía que ver con sus lecturas de Lenin y Gramsci.

El ya debilitado imperialismo norteamericano y no debilitado en su estructura militar, sino como Estado, endeudado, y con una moneda envilecida, cedía paso a una nueva condición de Estado gendarme al servicio de quienes habían pasado a gobernar el mundo.

De todos modos dio nacimiento al Plan Cóndor con sus dos pinzas para tratar de anular los avances democráticos, una la injerencia militar y de inteligencia, directa, la otra y luego de que se les fuera de las manos la guerrilla cubana, en el aliento a guerrillas que le sirvieran para desarticular el movimiento de masas que se hacía presente en cada país con el amparo de las más caras aspiraciones populares.

Los pueblos se dieron los instrumentos, amalgamando todos los esfuerzos libertarios, para construir gobiernos progresistas en medio de una enorme contradicción que tiene como escenario el mundo; la crisis del capitalismo ya es irreversible, y lo que fue la guerra para solucionar la anterior, ya no es posible sin condenar a la humanidad al suicidio. Sin embargo en el ahogo de sus economías siguen tentados a hacerlo, o por lo menos llegar hasta los límites mismos de la tragedia mayor, apostando a la industria de la guerra.

Los gobiernos, aún los más socialmente avanzados nadan en medio de esta contradicción defendiendo el derecho de la gente a una vida mejor, pero que a la larga no es posible sin resolver la contradicción principal en la que está envuelto el modo de producción capitalista, que nos lleva a encarar la lucha por la paz como fundamental para poder dar salida con un programa que necesariamente deberá tomar la moneda y los impuestos, la muerte de los paraísos fiscales, como el instrumento para poder planificar una economía también como la capitalista, con alcances mundiales, que realice eso que hoy al capitalismo no le es rentable pero que la humanidad necesita.

Esto que parece tan simple de comprender no es entendible fácilmente porque la economía mundial sigue creciendo (si no fuera así, la predominancia del capitalismo tendría firmada ya, su sentencia de muerte), y a la vez la tecnología nos asombra con su desarrollo, como por ejemplo la capacidad potencial de poder alimentar y regular la población de todo el planeta, y cuando decimos alimentar estamos hablando en el sentido más amplio y completo de la palabra; inimaginable para las generaciones que nos antecedieron donde el aumento de la población era sinónimo de hambre.

Esto es en grandes trazos el marco donde hoy nace en el Uruguay la posibilidad de que el Frente Amplio para el próximo periodo de gobierno lleve a la Presidencia de la República al Dr. Mario Bergara.

Recordamos la enorme preocupación del General Líber Seregni para que el Cr. Danilo Astori fuera el candidato de todo el Frente Amplio a la Intendencia de Montevideo, era una enorme prueba de gestión –creemos que eso era lo que pensaba Seregni, y discúlpesenos el atrevimiento- fundamental para todo el Frente y para un compañero de una enorme capacidad técnica.

Astori prefirió organizar su propio grupo, y eso ya es parte de otra historia; desde el punto de vista técnico, con repercusión política directa, enorme ha sido su aporte, no así en el plano estricto de proyección política y de gestión administrativa, donde él y su grupo han corrido la suerte variopinta de la interna frentista.

Bergara es uno de los valores más importantes con los cuales hoy cuenta el Frente, y seguramente de él estaría orgulloso y dispuesto a colaborar si viviera el General.

Ahora el dilema vuelve a plantearse: ¿Bergara jefe de un grupo político dentro de los múltiples que hoy coexisten en el Frente o candidato de todos?

Esto no me preocuparía tanto si Mario encabezara un programa claro y definido que se abriera paso en medio del medio centenar de programas híbridos con los que cuentan cada uno de los grupos, pero me temo que los tiempos van a exigir primero la candidatura y luego las condiciones programáticas, que a mi modo de ver las cosas, son inexorables para poder realizar acciones de gobierno con el apoyo de la gente en medio no solo de un desafío nacional sino en esencia universal. Y ello supone, tiempos, plazos, tareas actuales, muchas de ellas cruciales para la actividad económica y atender a lo que la Constitución y las leyes establecen si de tiempos electorales hablamos.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 10 de mayo de 2017.

La carga de la prueba.

La carga de la prueba.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Lenin escribiendo, óleo de Brodski.Hay una premisa profundamente errónea, si es que se quiere analizar la realidad con alguna de las enseñanzas más elementales del marxismo: la misma parte del acierto de que todo gobierno de izquierda o progresista tiene como objetivo comenzar a construir una sociedad superior a la capitalista, con lo cual lo que se logra es invertir la carga de la prueba. Lo que haga tiene que ser por definición algo superior a lo que es hoy el capitalismo. Y ello no solo que no es posible, sino que Marx, Engels, Lenin –los más destacados- jamás se lo propusieron.

¿Entonces cual es la tarea y cual es la diferencia entre revolucionarios y reformistas?: los primeros organizan su acción sobre la base de los trabajadores para propiciar que estos avancen en derechos y reinvindicaciones, que en el desarrollo del capitalismo le permitan sortear los avatares de las crisis y de las propias condiciones de explotación en el trabajo. Los reformistas se adecuan al sistema y como en el caso paradigmatico de la Segunda Internacional, llegan a votar los creditos de guerra para que sus gobiernos puedan desarrollarla. Cualquier similitud o parecido con las actitudes actuales frente a la guerra en curso es solo coincidencia.

¿Como surge entonces la confusión?, surge a partir de la derrota de Lenin en 1924, en que sobre la base del triunfo de la revolución rusa se argumenta y se desarrolla la perspectiva de una construcción alternativa al capitalismo, diciendo que se sale de él pero en definitiva construyendo una suerte de capitalismo de Estado al que se le bautiza como «socialismo real», que a la vez significó –la revolución rusa-, como en su momento la revolución francesa un revulsivo enorme en el avance de los derechos de la humanidd, pero a la vez fue parte de la tragedia humana en el desarrollo de la segunda guerra mundial.

Superada la crisis –en el capitalismo- que generó dos guerras mundiales, el uso por primera vez de armas nucleares, y la destrucción inmensa en vidas humanas y riquezas acumuladas por el aparato productivo de la humanidad, ésta retoma su crecimiento con nuevos paradigmas, particularmente en lo que tiene que ver con el saltar las barreras nacionales (el nacimiento en Mont Pellerin del neoliberalismo), para construir ya un desarrollo capitalista basado en complejos empresariales multinacionales muy superiores al poder de los Estados, a los que someten a un constante y en aumento endeudamiento, al envilecimiento de los valores monetarios que hace que la crisis tenga una dimensión superior a la anterior, que aún conservando la forma, de choque entre Estados en la realidad responde a la pugna de esos complejos por el permanente e inexorable agostamiento de la tasa general de ganancia y el lento pero persistente decrecimiento en la propia tasa en que se mide el aumento de la economía mundial. (Lenin, «el imperialismo fase superior del capitalismo», 1916).

A la vez y esto es muy importante tenerlo en cuenta, logra invertir la carga de la prueba, son las conducciones estatales en manos de corrientes de origen en la izquierda, las que deben demostrar que son superiores a las construcciones clásicas, que ha ido desarrollando el capitalismo y que hoy están envueltas en la nueva crisis global, ya irreversible para la predominancia de este modo de producción.

Aquí también en este desarrollo se manifiesta una nueva gran contradicción; se hace suponer que el capitalismo debe caer en la confrontación y ser sustituido integramente por un nuevo modo de producción, hecho que no ocurrió con los modos de producción anteriores y que nada indica que vaya a ocurrir ahora, sí que medidas de transición supongan la pérdida de su predominancia poniendo el aparato productivo al servicio de la sociedad y no de la burocracia estatal como parece ser el objetivo de los «revolucionarios» en esta etapa de la historia. Ahora no confundir esto con estatizaciones que debieron realizarse necesariamente para preservar en defensa de la sociedad el aparato productivo de la misma, o a un nivel menor cuando para defender el trabajo de la gente se ha recurrido a la formación cooperativa.

José Batlle Ordóñez (1858-1929).Viene bien para ilustrar lo que afirmamos, el rol que cumplió en el Uruguay a principios del siglo 20, el gobierno de José Batlle y Ordoñez –profundo conocedor de las ideas de Marx y Engels- que sobre la base del desarrollo de actividades básicas en manos del Estado, promoviendo la inmigración, estimuló la creación de medianas y pequeñas empresas que dieron la base democrática que hoy sustenta el país, pero que hoy vienen retrocediendo en dimensión y en número frente a las características actuales del desarrollo capitalista, en esta llegada traumática a los limites del agostamiento de la tasa general de ganancia. Batlle como Marx, no eran estatistas pero aplicaban en sus programas el rol positivo que cumplía el Estado en una determinada etapa del desarrollo capitalista. Estos aspectos del desarrollo, pueden ser analizados tanto en la NEP de Lenin, como en la propia revolución china y su realidad actual, la revolución cubana afrontando el bloqueo y el desarrollo actual de su economía, así como las contradicciones en la izquierda que se manifestaron traumáticamente –entre estatistas y antiestatistas- en la revolución española, abortándola, más allá del rol criminal del fascismo.

La capacidad de los trabajadores para manejar una cooperativa o un Estado, siempre va a estar condicionada a las condiciones generales del desarrollo del capitalismo. El confundir esto y poner la construcción estatal o cooperativa como un fin en sí mismo, conduce inexorablemente por las propias condicionantes de la crisis a errores u horrores que en la vida social se pagan con crímenes o tragedias. Ahora no abordar el desafío cuando toca, pasando por las estatizaciones o las cooperativas si es necesario, también es un crimen. Esto explica claramente el carácter de las llamadas tesis de abril de Lenin y la necesidad de acción de su partido previo a lo que luego fue la revolución de octubre. De esto hace 100 años.

¿Entonces como se resuelve esto?: como se resolvió en 1917, a través del programa, que hoy parece más complicado porque la izquierda ha abandonado el estudio y el método de sus maestros. La vida muestra a poco que los estudiemos que no han sido superados.

Veámos un ejemplo: el expresidente Mujica habló en la ONU en setiembre del 2013, e hizo un discurso comunista, al que luego nadie ha vuelto, ni el propio autor. Mujica ahí no expuso lo que estaba haciendo su gobierno, no habló de que estaba aplicando un sistema tributario «justo» como si lo decía el Ministro Astori, sin aclarar que eso era lo que se podía hacer dentro del sistema para tratar de mantener el nivel ocupacional del país dentro de las coordenadas del capitalismo cada vez más complicadas, habló si insinuando que medidas debían tomarse a nivel universal para salir de la grave crisis actual. No dijo nosotros estamos blindados y a salvo de la crisis como lo hacen prácticamente la totalidad de los dirigentes del Frente Amplio en Uruguay, cayendo en ingenuidad y donde se combinan acciones positivas para el desarrollo social con errores u horrores graves en la gestión administrativa, incluido el propio disertante en la ONU. Que si insinuó en esa oportunidad que el camino era la moneda unica y universal y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero.

Ahora de eso no se habla porque la carga de la prueba pesa tanto que por ahora es una losa dificil de levantar.

A veces la justicia tarda pero…

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 28 de abril de 2017.

Decíamos ayer…

Decíamos ayer… 1. [1]

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

En debate la rendición de cuentas central del Estado, y en ella pesa uno de los temas que la sociedad (la humanidad en su conjunto) no tiene resuelto: cómo solucionar el déficit creciente de la Seguridad Social.

El 21 de noviembre del 2007 el Instituto que orientaba el entonces senador Francisco Gallinal promovió en uno de los salones del Parlamento un intercambio sobre la Caja Bancaria, la secretaría del Instituto la ejercía la hoy senadora Verónica Alonso, que hizo la presentación de los distintos participantes, entre los que recuerdo (corro el riesgo de omisión) a Gustavo Pérez, Julio De Brum, Leomar Pastorino, Romeo Pérez y un informe económico realizado por el propio Instituto.

Como lo que dijimos en esa oportunidad (grabado y desgrabado por el inolvidable compañero Félix Duarte) sigue siendo a nuestro modo de ver cada día más válido, lo recordamos:

En primer lugar un agradecimiento al Instituto Aportes, al Senador Francisco Gallinal por esta iniciativa. Y un recuerdo, en cierta medida emocionado, para quien trabajó en su momento buscando soluciones para la Caja Bancaria. Y me estoy refiriendo a una persona, lamentablemente ya desaparecida, que fue en ese momento en que se redactó la última ley para la Caja Bancaria (CB), en el año 1994, el doctor Álvaro Carbone (Aplausos) Una persona dispuesta a lo que estamos dispuestos nosotros, al diálogo, al análisis de los problemas.

Buscando en la paz y en el acuerdo, las salidas para problemas que son graves y profundos en el seno de la sociedad, que se vienen arrastrando ya, por el término de muchos años. Siempre, en cada una de las oportunidades que he tenido posibilidad de intervenir, siempre recuerdo algo que mi padre me decía –y mi padre era carpintero, carpintero independiente, con tercero de escuela– «el que no aporta a la seguridad social es un delincuente…». Todo el mundo tiene que aportar a la seguridad social.

La anécdota de Wilson Ferreira.

Mi padre era, un hombre que vivió la crisis del año 1929, con todas sus consecuencias terribles para la sociedad. Era, de alguna manera producto de una sociedad que sentía que todo el mundo tenía que estar defendido en sus derechos. Era un hombre que se desarrolló en una sociedad donde la seguridad social era la garantía, en última instancia, de las posibilidades reales del conjunto de la sociedad. En alguna oportunidad, Wilson Ferreira fue consultado sobre las características del Uruguay. Y Wilson decía algo que tiene mucha importancia.

Contaba la anécdota de dos inmigrantes que se habían encontrado, uno que se había radicado en el Uruguay y el segundo en otro país. Y decía que en esa conversación uno decía yo me radique en el Uruguay y estoy contento porque acá, en este país, nadie es más que nadie. Y la seguridad social, la salud pública, la enseñanza pública, fueron las bases de este país que aun estamos gozando nosotros hoy. Pero nosotros tenemos una enorme deuda, porque recibimos un país en esas condiciones, pero hoy tenemos una cantidad de inseguridades.

¿Por qué nació la Seguridad Social?

Eso es grave. Para poder darles un país a las futuras generaciones, que responda a los problemas que hoy la gente tiene. Y esta deuda, queremos saldarla en el diálogo, en el análisis, en la profundidad de los problemas que tenemos por delante nosotros. En la muy documentada exposición que hacía el compañero presidente del Consejo Honorario de la Caja Bancaria, Leomar Pastorino, mostraba claramente un período relativamente corto en la historia de la Humanidad, como es principios del siglo XX y el transcurso de ese siglo.

Las vicisitudes de la seguridad social y en especial de la CB. Ahora ¿Por qué nació la seguridad social? ¿Cuál fue su origen? ¿Por qué existe una seguridad social y una previsión social? La respuesta es que eso existe porque la seguridad social fue una respuesta a la crisis producida por la primer gran revolución industrial que vivió el mundo a fines del siglo XIX y principios del XX originó en la sociedad ya organizada en clases, un ahondamiento de la fractura social. Y choques sociales brutales. Celebramos el primero de mayo, fecha de un acontecimiento trágico.

La base de aportación empresarial.

Celebramos el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, también un acontecimiento de esa naturaleza. Pero esto fue de alguna manera, marcando las características y obligando a una salida. Y hubo dos respuestas. La revolución social, entre ellas la revolución de octubre en la Rusia zarista. Y por otro lado proyectos de transformación de la sociedad sobre la base de aportación del sector empresarial a los efectos de crear un fondo que permitiera la seguridad social.

Permitiendo también el desarrollo social de la sociedad. Fue una respuesta en última instancia a la gravedad del momento. En el Uruguay un núcleo, una generación «de oro», siempre damos nombres como referencia pero no son los únicos –hay muchos nombres de gente que aportó a la vida del país– Don José Batlle y Ordóñez, Carnelli, Frugoni. Sería larga la lista. Esta gente de alguna manera forjó un país con esos equilibrios. Pero, acá no es un problema de maldad, nosotros podemos exhibir con orgullo los números de la Caja Bancaria.

El neoliberalismo desregulariza.

También de la actividad empresarial de la CB, sin tener temor en pasar un examen exhaustivo y profundo. Pero la crisis de la CB, en última instancia, y de la seguridad social no son producto, solamente, en el caso de la seguridad social general, un tema de mala administración. Hay un cambio en la sociedad moderna, hay un cambio en la actividad empresarial del mundo. Luego de la segunda guerra mundial nace lo que es, en definitiva una revolución de derecha, pero una revolución. Es el nacimiento del neoliberalismo.

El neoliberalismo desregulariza. Eso que los Estados habían creado internamente como base de seguridad social y de ordenamiento empresarial. Y empieza a desarrollarse el informalismo. Y el informalismo ustedes lo conocen. Yo le decía al Intendente de Salto, el profesor Fonticciela… «Ustedes que tienen un lugar famoso que es el Baga-shopping, tienen abuelos informales, hijos informales, nietos informales. Generaciones enteras de informalismo, que provocan en forma inevitable eso. Retrotraerlo atrás es una tarea no fácil, porque no se puede retrotraer».

Bancos controlados por la caja.

Son necesarios nuevos ordenamientos, nuevas ideas y nueva organización de la sociedad. Ese desafío la CB lo vivió con claros-oscuros. ¿Por qué? Porque la CB pudo, entre otras cosas, mantener con claridad. Si ustedes ven un informe de gestión ven, cuanto pagan las empresas, cuantas jubilaciones hay. Todo bien claro. Pero… ¿Saben una cosa? Esa realidad de la Caja Bancaria no es solo esfuerzo nuestro o de gobiernos nuestros. Es también producto de la preocupación de los grandes centros financieros internacionales.

Centros esos que no quieren que los bancos estén en una situación en la que no se puedan controlar. Esos bancos han estado controlados por la CB y de alguna manera por el Banco Central y en últimas instancias, buscaron otras formas, en este mercado de desregularización. Y hoy nos encontramos, con que luego de un período complejo, duro, en que nosotros hemos estado en forma permanente buscando que se analice esto, porque no nos consideramos parte de un problema. Nos consideramos parte de la solución al problema.

Se necesita una ley de bancarización.

Nosotros, que hemos estado buscando la solución, por todas las formas hemos estado analizando, para el caso de CB, dos elementos sustanciales. La ampliación del campo afiliatorio y un impuesto a la actividad bancaria, que ya existió en la CB cuando fue fundada. Y hoy, a consecuencia de que hemos tenido respuesta del Poder Ejecutivo y eso es un hecho positivo, podemos señalar que de repente se demoro, pero hoy tenemos respuestas. El gobierno ha dado un paso que, para nosotros es gigantesco. ¿En qué consiste?

Creo que el IVA se evade en un 40%.

Consiste en tomar a casi todas las empresas que realizan actividad financiera y brindar información a la CB para que se analice su incorporación a la CB. Este es un paso que significa, entre otras cosas, regularizar una actividad que va a obligar a análisis muy profundos. Porque eso no se puede hacer sin, por lo menos, una ley de bancarización. Y analizar porque se ha ido desregularizando esa actividad. Y porque además, esto no se puede hacer dentro de un sistema empresarial, en el país, que sigue desregularizado.

Donde se admite por parte de las fuentes oficiales, que más de un 40 % de actividad informal y donde se admite que la principal fuente de ingresos al país en los impuestos, como el IVA, tiene más de un 28 % (creo que está por encima del 40 %) de evasión., Es decir, nosotros podemos regularizar la CB, podemos tirar para adelante, podemos encontrar soluciones transitorias, pero…¿que nos queda después de todo esto? Que nosotros podamos seguir navegando. El problema sigue siendo lo que viene detrás de nosotros.

La sociedad incrementa su fractura.

La preocupación de que les dejamos a los que vienen detrás de nosotros. Y hoy nosotros, en ese terreno, podemos decirles que siendo parte de la solución, nosotros vemos como una de las grandes salidas para la sociedad, la necesidad de discutir un sistema impositivo basado en el movimiento de los capitales. Que no es un problema que el Uruguay pueda hacer solo, separado del resto, pero principio tienen las cosas. Y es necesario encararlo, porque este sistema de seguridad social que tenemos, se nos destruye.

La sociedad aumenta su fractura, ahonda sus divisiones y sus problemas, que hoy tiene. Y para abordarlo es necesaria esta audacia. La audacia necesaria de poder analizar profundamente, donde están los elementos que permitan concentrar en manos de la sociedad, los elementos de desarrollo que permitan lograr los equilibrios, que hoy no existen en el seno de la sociedad. Es un desafío enorme. Y es un desafío enorme que yo insto a los legisladores, de todos los partidos, a discutir y analizarlo en profundidad.

El dólar achica los plazos.

Nosotros podemos discutir eventos electorales, pero por encima de los eventos electorales, está la necesidad de encontrar salidas a los problemas que están planteados. Hoy podemos mostrar que el tema de la CB es relativamente sencillo a pesar del agudo déficit del Instituto. En este momento la CB está en un entorno entre los 50 y los 60 millones de dólares de déficit. Y al hablar de dólares debemos preocuparnos a cuanto está la cotización hoy. En la medida que se achica el valor del dólar, moneda en que la CB tiene sus reservas.

También se achica el plazo en el que la CB podrá pagar sus obligaciones. Y este problema y esta preocupación tienen también que estar en manos de los sectores políticos. Y el análisis político del problema. El ingeniero Juan Grompone, entre sus varios libros, tiene una obra monumental, que se llama «La danza de Shiva» Explica ahí que en toda la Historia de la humanidad siempre se han ido haciendo cosas más grandes. Y dice que todas estas cosas más grandes que se van haciendo, tienen límites.

¿Q nos plantean hoy los jubilados?

Por ejemplo, el acelerador de la materia puede tener el límite del planeta, pero no más grande. El tema de la seguridad social, nosotros siempre lo enfocamos con la mentalidad nacional. Con el enfoque nacional. Y cuando hoy se desequilibra en forma fundamental por problemas externos o internos, nos cuesta ubicar este problema en el marco general. Días pasados recibíamos en el seno del Consejo Honorario de la CB la delegación de una maderera que, creo, era de Portugal. Les planteamos sobre la seguridad social y la forestación.

Y nos decían que… «el problema no es de ustedes, el problema es universal, eso está planteado en todos lados.» Ahora, nosotros acá en este pequeño país… ¿Podemos aportar soluciones? ¿Desde la CB lo podemos hacer? ¿Qué nos plantean hoy los jubilados? Ah, yo tengo que resolver el problema hoy. ¿Cobramos el año que viene o no sigo cobrando? Y es un tema complejo a resolver, pero yo no creo que llegue la sangre al río, en lo que tiene que ver la continuidad del pago de las prestaciones.

La tecnología fija sus pautas.

El problema es como, de que manera se soluciona Y a eso tendremos que abocarnos, de alguna manera, todos para encontrar las soluciones. Estas pistas que he intentado dar aquí, modestamente, son para mi las pistas sobre las que hay que trabajar para transitar en el futuro. Podemos llegar en forma transitoria a acuerdos, a lograr soluciones transitorias pero el problema es de aquí para adelante, para las futuras generaciones, brindarles a los que vienen detrás de nosotros la posibilidad real, que tuvimos nosotros en su momento.

Y nuestro agradecimiento a las anteriores generaciones va a estar dado, en última instancia por nuestra capacidad para brindar salidas para el futuro. Hoy decía Leomar que cuando se fundó la CB el impuesto a los movimientos de capitales, era complejo de recaudar. Hoy ya no es así. Y no es así, entre otras cosas., porque el adelanto tecnológico en el mundo, va fijando pautas que es muy necesario que estén al servicio de la sociedad. Hoy, las multinacionales saben más de nosotros que nosotros mismos.

Terreno en que debemos construir.

No estoy cuestionando eso. Lo que estoy diciendo es que la sociedad tiene que tener elementos democráticos para controlar el movimiento económico. Que no es posible que esta concentración empresarial que existe en el mundo disponga de soluciones o de salidas y que muchas veces las ha dispuesto mal y ha solucionado sus problemas críticos con la guerra, como ha sido en todo este último período. Somos hombres de paz y predicamos la paz y buscamos salidas en un ambiente de paz. Es el terreno en que hay que construir este control empresarial.

En EEUU en este momento, se ensaya un sistema, por medio del cual, cuando uno va al Supermercado, no pasa el carrito y sacan los artículos y se leen en un lector. Cada artículo tiene un chip, Pasa el carrito delante de un visor y del otro lado sale la factura. ¿Cuánto puede eso demorar en llegar acá? Antes –lo dice Grompone– podía demorar diez años, 15 años. Hoy los avances tecnológicos ya están acá. Y la actividad económica ya no se hace para stock, se hace sobre la base de la colocación real.

La gente no es el problema.

Ahora, esos elementos… ¿No pueden permitir un control de los movimientos de capitales que sirva como base impositiva para que la sociedad organice fondos de desarrollo y tenga un equilibrio. En 1925 los fundadores de la CB eran premonitores. Estaban dando la pista por donde podía ir la cosa. Hoy tenemos que encontrar la manera de analizarlo. Y lo digo porque esta reunión tiene un plano político. Y tenemos que hablar con cabeza abierta. Dar elementos para poder progresar y desarrollarnos. Teniendo la base artiguista, que tenemos todos.

Además teniendo la base seregnista que en mi caso considero que es una de las bases de formación, tenemos que lograr a través del consenso el diálogo, el debate a fondo de los problemas para reencontrarnos, junto a lo mejor del mundo que existe y que discute este problema, sin todavía encontrarse las soluciones necesarias. Nosotros somos parte de la solución. La gente no es el problema en el mundo, la gente es parte de la solución, sin la gente no va haber soluciones. Y estamos dispuestos a colaborar para una salida eficiente en ese sentido. Muchas gracias.

Miércoles, 21 de Noviembre de 2007.
Jorge Aniceto Molinari.

[1] Tal vez recurramos a este estilo para recordar la historia de nuestros planteos.