Lo lamento pero esto pienso.

Lo lamento pero esto pienso.

Abordando eso gris, que parece la teoría.

Jorge Aniceto Molinari.

Viernes, 22 de Noviembre de 2019.

Roberto Savio.Con este título presentaba su nota Roberto Savio1, la pueden leer en las columnas digitales de Uypress: precisa, clara e inquietante; no sólo expresa los valiosos conocimientos sobre acontecimientos de enorme importancia sino también y de algún modo un estado de ánimo generalizado. Es a ello que traté de responder en un correo que le envié al autor.

Mi correo:

Excelente descripción, y aún podríamos agregarles más cosas, como por ejemplo que con los documentos de identificación nacionales o en el marco de comunidades como la europea, podría agregarse un enlace donde cada uno de los seres humanos dispusiera de su historia clínica digital, y si disponemos como hoy dispone la humanidad de análisis de poco costo y no invasivos para saber qué enfermedades ha tenido cada uno de nosotros y cuales es propenso a tener, cada ser humano estará en condiciones de ser atendido en las mejores condiciones, con un resultado relevante en el mundo sobre la posibilidades de atender correctamente con los medicamentos e instrumental médico que hoy son patrimonio de sectores privilegiados de la sociedad.

¿Pero cuál es el problema, tanto para lo que desarrolla Roberto, como esto que agrego? Que la economía de la Humanidad está en manos de una dictadura regida por los complejos empresariales multinacionales, y comandada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional que regula sus pugnas contra la gente en un marco permanente de agostamiento de la tasa general de ganancia, y haciendo al sistema incapaz sin ampliar la guerra de mantener la rentabilidad, lo cual es suicida. ¿Qué necesitamos? La voluntad política para aplicar dos herramientas: una moneda única y universal, que termine con el juego de esta contra la gente, y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero que ni siquiera necesita que sea material físico, eliminando los impuestos al consumo, a los salarios y a las pensiones, y dando muerte a los paraísos fiscales. Esto es dar muerte en paz a la predominancia del modo de producción capitalista y la sociedad estaría en condiciones de un desarrollo democrático y en beneficio de la gente de su aparato productivo. Cambio radical en el BM y en el FMI. Todo lo que desarrolla Roberto apuntando a este objetivo sería la revolución que la humanidad está hoy necesitando. Organizando la atención de la salud, de la educación, del trabajo, del medio ambiente, bajando así radicalmente todas las lacras que la falta de rentabilidad entre otras cosas hace que el capitalismo las promueva. Y un apunte más. Nada de engordar Estados para poder aplicar esta política, que debe ser eficiente y rentable en beneficio de la sociedad toda. El capitalismo seguramente ya sin su predominancia seguirá existiendo como ha ocurrido con los otros modos de producción. La nueva forma de organizar el aparato productivo nos dará el ser humano nuevo, por aquello que escribía Carlos Marx:

«…El conjunto de las relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio (Uberbau) jurídico y político y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina (bedingen) el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia».

Esta estructura económica es hoy ecuménica.

La respuesta del compañero no se hizo esperar:

Muy bien dicho, y tienes toda la razón. Pero, hasta ahora, la gente se vuelve zombi… y el sistema no se toca… ojalá vayamos en tu dirección… un abrazo Roberto en el aeropuerto de Bonn…

Días antes habíamos intercambiado opiniones sobre la necesidad de comprender que está pasando con el Foro Social Mundial (FSM), que naciera con una enorme fuerza y alentara esperanzas de promover cambios importantes sobre la grave crisis que vive el mundo y que mucho tiene que ver con lo que Roberto Savio analiza en su nota sobre los enormes cambios tecnológicos de esta época.

Roberto nos hacía partícipes de este correo que nos dice con claridad su opinión:

Querido Chico,

No lo había leído, y quiero darte una respuesta rápida, ya que estoy viajando…

Creo que venimos de dos experiencias diferentes, y que de allá vienen nuestras posiciones diferentes.

Yo siempre estuve a favor del espacio abierto. Pero esto no quiere decir que un espacio abierto tiene que ser una masa informe de personas, que sólo a través de una improbable autogestión total pueden encontrar el mejor de sus caminos. Si la autogestión no tiene alguna capacidad de crear mecanismos de visión y de prioridades, esto hace del espacio abierto algo que es un gigantesco intercambio, pero que no va a una construcción importante. Que se haga un FSM, en el cual no hay paneles sobre el cambio climático, como fue de hecho la última vez, es ciertamente una expresión de las prioridades de los participantes. Pero a la vez buscar líneas que son objetivamente prioritarias, y pedir a los participantes que se abran a ellas, es algo que hay que solucionar. La inmensa fragmentación de los foros en muchos paneles que se repetían ad infinitum, es otro problema que hay que solucionar, espacio abierto o no. El mundo iba hacia un camino desastroso, y nosotros a una pulverización de debates, sin la capacidad de poder presentar una voz alternativa…

Creo que hemos llegado a extremos de talmudismo en que no se pudieran hacer declaraciones, ya que estas podían dividir. Un llamado a la paz, una declaración en contra de las guerras, una denuncia del florecimiento de líderes nacionalistas, xenófobos y populistas, no hubieran divido el FSM. Hubiera bastado acordar los límites a declaraciones, para que fueran suficientemente inclusivas y relacionadas a los temas contenidos en la carta de principios, para que el FSM hubiese jugado un papel activo en las relaciones internacionales, como era su intención anti Davos. No veo como una declaración sobre el desastre ambiental hubiese divido al Foro.

En otras palabras, para defender unos principios abstractos, hemos conducido el Foro a ser sólo un espacio de reflexión, basado en el mínimo común denominador, reduciendo enormemente el valor de una enorme movilización de entusiasmo y compromiso.

Lo que siempre me sorprende es que en el debate sobre el FSM nunca se habla de comunicación. Probablemente, porque esto hay que organizarlo. Pero cada Foro no ha tenido relación con el inmenso mundo que miraba al Foro, y que por razones diferentes (económicas, geográficas) no podía participar. Y que tampoco hemos asegurado el traspaso de lo alcanzado en un foro al que seguía. Los FSM se han así convertido en una secuencia de actos auto referentes, que no han logrado crear un proceso, ni una participación de la sociedad civil.

Una acotación, tal vez emblemática. Los diarios no han dejado de participar porque no éramos contemporáneos a Davos. Muy pocos medios hubieran tenido los recursos para cubrir los dos eventos. Han dejado de participar, como dije varias veces, porque un periodista que viene a un FSM se encuentra frente a centenares de paneles, y a menos que no sea un especialista de temas globales, se pierde, y termina escribiendo sobre el folklore del FSM. Esto hubiera sido fácil de solucionar. Hubiese bastado dar a los periodistas un carné de nombres y teléfonos (como hace EU en las Conferencias), con escrito: Mujer: resource person: Gina Vargas. Tel: 43217562. Allá quien quería escribir sobre temas de mujer, contactaba a la Gina Vargas, miraba al FSM en que estaba con mayor comprensión, y sacaba un buen artículo sobre este tema, y después sobre otros.

Pues, Chico, hubiese sido esto posible, en tu visión ¿Nombrar de alguna manera portavoces? Obviamente no. El resultado: perdimos todos los diarios. Y cuando levanté este tema, no faltó quien dijera que no era nuestro interés tener diarios burgueses en el FSM. Y esto, para mí, es falta de consciencia política…

Asi, querido, yo creo que prisioneros de nuestra formula, no hemos tomado ni algunas medidas mínimas para sincronizarnos con el mundo exterior, ya que hubieran requerido alguna medida organizativa, que nada tiene que ver con la organización de un movimiento, sino con hacer más eficiente la fórmula del espacio abierto. Más bien creo que hemos cometido un error tolemaico. El FSM partió tan fuerte y exitoso, que nos hemos quedado en sus orígenes, mientras el mundo cambiaba, y no nos preocupábamos para nada de esto. Podemos decir que hemos sido coherentes. Hemos seguido por 18 años el mismo camino, la defensa de una horizontalidad como método absoluto, un espacio autogestionado, etc. Pero sabemos que esto no es completamente así. Que en el CI siempre hubo un grupo más igual que los otros. Y que siempre se dieron momentos de supremacía de unos sobre otros, sin que esto fuera una batalla de valores…

Moraleja. Yo creo que un espacio abierto no pueda convertirse en un espacio cerrado, que no se relaciona con su mundo exterior. El FSM tenía que motivar, abastecer e intercambiar también con los que no habían podido llegar, y querían seguir el debate interno. El FSM tenía que reaccionar al mundo que lo circundaba. El FSM tenía que hacer esfuerzos para ser una alternativa a Davos, lo que significaba sembrar en el mundo. Un debate sobre modelos abstractos nos ha paralizado, nos ha impedido de ser una voz fuerte y participativa en un mondo que, como dices tú, «andas por lo pior». Y, nuevamente, me gustaría entender como el FSM va a seguir en un mundo donde la deriva comercial de Internet nos está transformando todos en zombies. Me gustaría entender cómo se puede entender el futuro del FSM, con reuniones físicas, como integrar a ellas todos los nuevos actores de la sociedad civil global, sin entrar en el campo de la batalla en la comunicación… pero para hacer este nuevo FSM, relacionado con la realidad, querido Chico, significa salir de tu experiencia de la iglesia de base de Brasil, para entrar en un camino que requiere alguna organización: por ejemplo, hacer un FSM sobre los varios puntos que la olla a presión deja escapar, de Chile a Alger, de Lebanon, a Honk Kong, de Francia a Yemen… los puntos que nos dicen que el sistema ya no aguanta… Pero tiene sentido querer llevarlos todos a un lugar, para que discutan entre ellos, como es nuestra tradición, sin que puedan hacer ninguna declaración: ¿Estamos seguros que esto es lo que los que manifiestan para un cambio necesitan hoy? A la vez, no creo que tampoco puedan organizar un movimiento, vista las grandes diferencias. Pero un espacio de encuentro y de intercambio ciertamente. ¿Pero tú crees que la vieja fórmula del FSM es contemporánea?

Esto dicho, un abrazo, Roberto.

A lo cual respondí interesado por la importancia del tema:

«Es un tema apasionante y a la vez lleno de ideas contrapuestas y en un marco que no las puede atender y por lo tanto tampoco responder.

El FSM irrumpe en el Brasil de Lula, donde la burguesía paulista en particular, luego de combatirlo de mil formas, lo apoya como un modo de desarrollar su inserción en el mercado mundial.

El FSM, nació con ese impulso pero producto de una inmensidad de militancias en distintas áreas del desarrollo humano y con distintos objetivos y fines. Y está bien que fuera así porque eso es lo que mejor expresa el sentimiento y el desarrollo de los seres humanos.

El Foro no se podía constituir en una iniciativa política en sí mismo, podía dar los insumos, y ser la base con conocimientos y militancia, no podía resolver la ecuación política.

Lula y también la burguesía paulista con sus objetivos diferentes agotaron rápidamente su programa. La crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista exige un programa que lo que hasta el día de hoy está para resolver. Y no es el Foro el que lo debe resolver son las organizaciones políticas que dicen responder a los intereses de los trabajadores, que deben tomar el desafío.

No es el Foro el que está en crisis, sino las organizaciones políticas, el Foro está allí y cada vez que se le convoque estará presente».

Mis disculpas, soy consciente de traer al intercambio apreciaciones en el marco personal, que desde mi punto de vista (también subjetivo) valen en tanto son preocupaciones que cada vez están generalizadas.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 21 de Noviembre de 2019.


Enlace del artículo original en castellano:

https://www.uypress.net/auc.aspx?100275


Nota:

1El ítalo-argentino Roberto Savio es economista, periodista, experto en comunicación, comentarista político, activista por la justicia social y climática y defensor de una gobernanza global anti neoliberal. Director de relaciones internacionales del Centro Europeo para la Paz y el Desarrollo. Cofundador, en 1964, y actual Presidente Emérito de la agencia de noticias Inter Press Service (IPS), presidente de Other News.

El ejercicio del gobierno estadual quema.

El ejercicio del gobierno estadual quema.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

El gobierno de la economía del mundo ya no está en los Estados sino que radica en las direcciones gerenciales de los complejos empresariales multinacionales. Desde los Estados alguna cosa se puede hacer aún (y es importante) en beneficio de la gente en general o en beneficio de los grupos que desde el poder estadual buscan el provecho propio.

Cuando hablamos de direcciones gerenciales, estamos hablando de un complejo entramado, que no siempre está a la luz pública pero que tiene en la práctica una responsabilidad cada vez mayor sobre los destinos de nuestro planeta. En él se mezclan propiedades y conocimientos siendo estos últimos los que predominan aún con la visión propietarista en la que nos hemos educado la inmensa mayoría de los seres humanos que hoy habitamos la tierra. El avance tecnológico es tal, que el más avaro de los seres humanos sin asomarse a su conocimiento no sería más que un mendigo tecnológico.

Es en ese mundo en el que se deciden gobiernos por la vía democrática o no democrática, como sucede en la casi totalidad de los países.

Se nos podría decir que en China y en los países de su entorno aún se mantienen los rasgos gubernamentales a nivel de Estado. Y que EE.UU., ahora amurallándose, ha logrado reactivar su economía.

Hay un hecho que ya se comienza a notar en todos lados y es la decisión del capitalismo como sistema de desplazar su principal centro de desarrollo hacia China. No es que China gobernada por el Partido Comunista haya decidido hacerlo sino que es el propio sistema más poderoso económicamente, que cualquier Estado, el que necesitado de equilibrios en el desarrollo ha optado por este centro. A la vez es un enorme desafío para el Partido Comunista chino para comprender, interpretar y actuar en esta etapa de la historia.

Los textos de los maestros, que fueron tergiversados, y se les tomó como la base del capitalismo de Estado, diciendo que eso era el comunismo, el socialismo, comienzan a ser reexaminados, de sus lecturas se desprende en primer lugar que el capitalismo no puede ser sustituido por el Estado, que necesita de un programa universal de transición que aún hoy no existe.

No fue pretensión de los maestros crear una especie de verdad revelada, sino de la trabajar aportando a la ciencia humana en un terreno de no fácil acceso como son las relaciones sociales. Fue después del triunfo de la revolución rusa en que el auge de las ideas que condujeron al triunfo de esa revolución entraron en un largo periodo de frustración y deformación que es del que ahora comienza a salirse. La derrota de Lenin fue en 1924 y no en 1992 cuando cayó el «socialismo real». Demoraron 30 años en conocerse los documentos de 1922 a la muerte de Lenin, en que se hacían propuestas que fueron guardadas en secreto.

¿Tendrán los comunistas chinos la capacidad de convocar a los comunistas y a la izquierda del mundo a debatir tamaño tema? Tema además en el que están involucrados todos los que tienen que ver con el gerenciamiento de empresas y de complejos empresariales multinacionales, aún sin estar emparentados con los ideales socialistas, como sí lo estaba Albert Einstein.

En el 2001 al influjo del liderazgo del PT de Lula, en la ciudad de Porto Alegre se convocaba al primer foro social mundial, miles y miles de activistas se concentraron y debatieron en cientos de talleres de los más diversos temas, al influjo de Lula y del surgimiento de Hugo Chávez parecía como que el avance social en el mundo iba a conocer un periodo de formidables realizaciones, sin embargo no llegó a concretar un programa que ayudara a la transición, se perdió en un mar de declaraciones y buenas intenciones.

Un sector importante de la burguesía brasileña que antes había intentado frenar a Lula de mil maneras, ahora veía en él una marca con la cual comerciar en el mundo sus productos. Lo empujó hasta que sintió temor por la crisis del mercado y los avances sociales de Brasil, y promovió su salida. Sin embargo, hoy con Bolsonaro la reactivación no llega y la inquietud social aumenta.

No es este un impulso diferente al que siente el capitalismo como sistema en el mundo cuando empuja en China la construcción de un nuevo centro de desarrollo. Ahora comprendamos que la fuerza de la burguesía brasileña, poderosa, es inferior fundamentalmente en espacio económico a la que se maneja a nivel planetario. Y no son los únicos ejemplos, los deseos de un desarrollo nacional surgen naturalmente de mano de quienes en el terreno empresarial buscan su desarrollo. Están en la base de las corrientes nacionalistas que hoy se expresan.

Lo que en la izquierda no se ha entendido es que el modo de producción capitalista tiene límites y que a esos límites se avanza a pasos agigantados y que la humanidad toda necesita que la predominancia de este modo de producción pueda morir en paz, para ello necesita hacer una transición cuyo programa aún no ha resuelto.

En la actualidad en cada uno de los países el gobierno quema, pues es imposible pensar en el futuro sin encarar las cosas tal cual son. Es por eso que en las campañas electorales actuales escuchamos los más reverendos disparates.

En el Uruguay en estos días se ha estado debatiendo sobre estas declaraciones de la economista Azucena Arbeleche: «Como equipo de economía de Lacalle Pou (candidato opositor con más chance) hemos tenido diálogo constante con las agencias calificadoras de riesgo en estos cinco años, y lo que más pedimos es que no nos bajen la nota porque necesitamos tiempo. No nos bajaron la nota porque nos han dado tiempo».

Declaraciones que no resisten el menor análisis democrático, pues de las gestiones nadie asume que haya sido consultado para que las mismas se realizaran. Pero además por lo absurdo de la naturaleza del planteo ante la realidad que venimos analizando del propio desarrollo del capitalismo en el mundo.

El tema de las nacionalidades que tanto sigue pesando en el mundo actual. Hubo un periodo de la historia humana que estuvo matrizado por estas características, que eran las que se trasladaban a la actividad productiva. De las nacionalidades exitosas nacieron los imperialismos modernos, hasta que los Estados fueron superados por el propio desarrollo empresarial.

El capitalismo tiende a generalizar todo, es la dictadura de la rentabilidad y del espacio económico que la determina. ¿Qué va a pasar entonces con las nacionalidades cuando la humanidad logre entrar en una transición? Nosotros además, desde la modestia de nuestros conocimientos, creemos que las herramientas para ello son la moneda única universal y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero. Pensamos entonces que en un nuevo marco de desarrollo donde la rentabilidad ya no esté al servicio de una clase social sino de la sociedad toda, las nacionalidades se van a proyectar en beneficio del desarrollo general.

La crisis es tan profunda que el ejercicio de las responsabilidades de gobierno queman, se prefieren los cargos para el control y no el ejercicio ejecutivo. Los que están tratan de conservar sus cargos y rogar para que la crisis ceda. Ya no puede tardar el debate de los graves problemas por los que atraviesa la humanidad, que en las campañas electorales actuales están ausentes.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 8 de Octubre de 2019.

En el Uruguay el déficit fiscal.

En el Uruguay el déficit fiscal.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Siempre es bueno repasar lo que hemos escrito antes. Para confirmarnos o para corregirnos. En este caso tiene una especial importancia para tratar el tema del déficit fiscal, al que de alguna se le ha dado el valor de talón de Aquiles de la economía uruguaya, porque si no logramos salir de las coordenadas actuales es lógico vaticinar recortes en el nivel de vida de la gente. Repasemos entonces lo que decíamos en setiembre del 2005 (salió en carta de los lectores del semanario «Búsqueda»), para luego agregar algunos apuntes:

¿El Pepe se va?

De Mujica a Grompone ¿cuántas leguas quedarán?

Nadie puede poner en duda la capacidad de Búsqueda y en particular de Danilo Arbilla (ex dirigente bancario –rimenber Lista 55) en poner los centros de por donde pasa el acontecer político, y con ello dar su mensaje ideológico. Así ocurrió en dictadura, así ocurre ahora en democracia.

Las notas tanto al Ministro José Mujica como al Ingeniero Juan Grompone, no vinculadas periodísticamente entre si, tienen mucho que ver con lo que hoy está pasando en el país.

Dice Mujica: –Ganó una concepción ideológica. Me está ganando Harvard, que es tan dogmática como Moscú. Más que Astori es el astorismo. Acá hay dogmatismo de derecha y dogmatismo de izquierda, hay dogmatismo en los dos lados.–

¿Y en que ganó Harvard?, ¿en la propiedad de la tierra?, ¿en imponer las recetas de los organismos financieros internacionales?, Harvard ganó en el libre ingreso de mercaderías, incluso en el ingreso de productos competitivos con los nuestros o los de nuestra región. Esta es la batalla perdida por el Ministro que nos puede dejar sin su concurso.

Lo que nos tendría que explicar el Ministro es si esta batalla está emparentada con la otra, la de la propiedad de la tierra, la de la organización de toda la producción, porque el Uruguay tiene un millón de pobres, una dependencia cada vez mayor con el mercado mundial.

Nosotros estamos con el Ministro Mujica, en esta batalla, pero siempre y cuando nos lleve a la otra batalla, a la de la organización de la economía en beneficio de la gente, porque lo que él llama astorismo es el navegar con las coordenadas que hoy mandan en el mundo, con la prolijidad de un gobierno progresista sí, pero con coordenadas contradictorias con nuestros sueños.

Los ministros Astori y Mujica son necesarios en el gobierno, en tanto no podamos incidir en el cambio de esa realidad, pero alguien tiene que decir que otro mundo es posible. Y eso es lo que no se está haciendo. Con el agravante de que los cambios por los que se brega toda la vida sólo son posibles en los momentos más cruciales de las crisis, y ello requiere una apertura de cabeza que hoy existe muy limitadamente.

El gobierno camina a pasos acelerados a una diferenciación social cada vez más pronunciada, ese es el resultado de las recetas que hoy increíblemente también intranquilizan a Harvard, el plan de emergencia social, necesario e insuficiente no remedia esta tendencia de la economía, es una tendencia empresarial que predomina inexorablemente en el mundo.

Empresas con cargos gerenciales muy bien remunerados y una masa inestable de asalariados cuanto más tercerizados e informales mejor para esta política. Esto no quiere decir que también a nivel gerencial no se tercerice (las asesorías famosas), Mujica da la batalla con un sector muy importante y muy golpeado, pero muy pequeño en su tamaño económico frente a la realidad empresarial actual.

Por otro lado Grompone confronta con el planteo del Cr. Enrique Iglesias que ató el crecimiento económico de Uruguay a la posibilidad de que aproveche sus recursos naturales, ante las enormes posibilidades que genera el mercado asiático. Dijo Iglesias, que el país tiene una especial dotación de recursos naturales sobre todo aquellos que provienen de la base agraria. Grompone por el contrario llamó el dilema básico para el futuro uruguayo: la agropecuaria o la tecnología.

El Ministro Mujica habla a nombre de su gente que tiene que perdurar en una realidad económica adversa, más allá de las previsiones hechas a medida de las grandilocuentes conferencias internacionales del Cr. Enrique Iglesias. El ministro siente a la gente que va quedando a la vera del camino.

Grompone habla en nombre de los jóvenes que quieren abrirse paso, y augura un mundo tecnológico irrebatible desde el punto de vista pragmático de lo que está sucediendo hoy en el mundo. Pero es un terreno para pocos que se destaquen y sean reconocidos por las multinacionales o los contratistas de las multinacionales, es un mundo para pocos, para los pocos que puedan acceder a la accesocracia.

El tema es que necesitamos de Mujica, de Astori, de Iglesias y de Grompone entre otros, para romper él circulo vicioso a donde nos conduce el capitalismo actual. Y la realidad es tan cruda que no admite bolazos.

Mujica sabe que no puede delinearse en el país una política distinta a la diseñada por Astori y su equipo, más allá de errores de concepto en aspectos si se quiere menores aun cuando en su momento puedan tener graves consecuencias como por ejemplo la política con la Dirección General Impositiva, donde se privilegió la remuneración elitista por sobre la necesidad de instrumentos de la sociedad como la bancarización.

Pero frente a ello se nos podrá decir que no era correcto crear otro frente en las negociaciones con el Fondo.

Nosotros pensamos por el contrario que hay que ir preparando las condiciones políticas para dirigir los dardos hacia el conjunto de la política económica universal.

Fracasos como los del Mercosur eran totalmente previsibles en la medida que los organismos internacionales presionan de mil maneras para que no se produzcan avances como el de la comunidad económica europea. Y hablar de Mercosur sin un sistema impositivo común y una moneda común es no hablar.

Pero tal vez lo más grave es que unos y otros piensan en un sistema capitalista sin grandes convulsiones, y nosotros por el contrario vaticinamos una crisis superior a la 1929, y para la cual hay que preparar medidas de transición.

Aterra la pasividad del gobierno y de las fuerzas políticas ante el derrumbe monetario, y que no salgan de las expresiones de atraso cambiario o su reverso la inflación en dólares. Yo no les pido que se acuerden de Marx, sería demasiado pero por lo menos que alguien se preocupe por las opiniones de Keynes al finalizar la segunda guerra mundial de que era necesaria una única moneda universal.

Es muy posible que una vez desatada la crisis, el tema este en debate.

Para hacer lo que plantea Mujica, o para hacer lo que plantea Grompone, los reparos de Astori necesariamente van a ser los recursos. Y los recursos provienen de los impuestos, en una realidad de un millón de pobres y del 40% de informalismo. ¿Pero es que Uruguay puede cambiar su sistema impositivo, sin que el tema este debatido en el centro mismo del sistema económico mundial?. Jeremy Rifkin dice que el capitalismo es cada vez más un juego para pocos, Stiglitz analiza como las capas superiores del capitalismo, sus cuerpos gerenciales se van comiendo a las capas inferiores, pero todos son contestes en que es necesario un cambio.

Miércoles, 28 de setiembre de 2005.

Entonces algunos apuntes 14 años después, con la ventaja de que los actores mencionados estamos todos y podemos reflexionar sobre lo que ha estado pasando, ser críticos y autocríticos.

En su reciente discurso de clausura de la exposición rural del Uruguay, el Presidente de la Asociación Rural Ing. Capurro volvió insistir en la devaluación monetaria como medio para ajustar a la baja sueldos y jubilaciones, y en consecuencia también el costo de los servicios (no lo dijo así expresamente, aunque la intención es esa, cuando se habla de la competitividad cotizada en el mundo en dólares), y así bajar el llamado costo del Estado, al que luego se agrega la exigencia de menor cantidad de funcionarios públicos sin analizar cuál es su función en el desarrollo de la sociedad.

Argentina es el ejemplo de la aplicación de esta política en medio de una sociedad que desarrolla pocas grandes fortunas y una de sus peores crisis. Aunque en el otro extremo del abanico político está Venezuela, cuyo manejo de la moneda ha sido de tal naturaleza que ha sumido al país también en uno de los peores índices sociales, a la vez que hacían sus ganancias (agentes internos y externos) con la misma y el bloqueo le daba a los «servicios» de EE.UU. la esperanza de quedarse con el gobierno y las riquezas de ese rico país.

De aquel entonces a ahora (2005-2019), lo que tal vez comienza a verse con más claridad es la crisis en el trabajo –en la llamada generación de empleos–, el capitalismo hoy con la realidad de que su centro se ha ido desplazando hacia China y su entorno, es incapaz de generar con «rentabilidad» el trabajo que las sociedades necesitan para el desarrollo humano.

Ahora quienes se mueven dentro del razonamiento de la rentabilidad capitalista se muestran incapaces de pensar de que la sociedad necesita otras formas de organizar el trabajo, y que no es precisamente creando Estados que confronten con el modo de producción capitalista sino desarrollando el programa que permita una transición haciendo que la predominancia del modo de producción capitalista pueda morir en paz. El espacio para ello es el mundo, no es posible abordarlo en forma nacional, aun cuando todos en el interin recurren a paliativos, muchas veces sin reconocer que son esos, paliativos.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 17 de
Septiembre de 2019.

Hagamos volar la imaginación.

Hagamos volar la imaginación.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Los jalones que conocemos en la historia tienen acontecimientos que marcan luego los tiempos. Por ejemplo la toma de la Bastilla en la revolución francesa, el asalto al Palacio de Invierno en la revolución rusa. Eclosión de procesos.

Nosotros en nuestra humildad vamos a intentar hacer volar la imaginación y nos planteamos, como un signo de estos tiempos, la toma de los organismos financieros internacionales, en particular el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

En este caso no se trata de la toma física sino en la toma ideológica de los mismos y lo que ello significa para la política económica que se desarrolla en el mundo.

Una primera dificultad, existe la creencia bastante arraigada de que la realidad se cambia Estado por Estado, y que el gobierno del mundo radica en los Estados. Y eso ya no es así, el gobierno del mundo, y lo que es fundamental el de su economía, no reconoce a las autoridades estaduales –que incluso selecciona (y para ello usan la democracia, la dictadura, los golpes de Estado, según los convenga) en función de sus intereses– sino a los estados mayores gerenciales de los complejos empresariales multinacionales que además están en pugna por la rentabilidad que se va agostando permanentemente en la medida que la expansión del modo de producción capitalista alcanza los límites planetarios.

Es en esta realidad en la que se han creado dos organismos encargados de regir las políticas necesarias a las corporaciones y a los propios Estados en línea con ellos, son el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Entonces para la política que rige en los Estados surgen dos posiciones, una que nos plantea que debemos seguir al pie de la letra sus recomendaciones para entonces acceder al desarrollo económico (el llamado flujo de capitales) y otra la de que debemos romper con estas instituciones porque proponen una política de ajuste en las economías, que conduce al hambre y la desocupación de los pueblos. De más está decir que las dos posiciones sufren los avatares de la crisis actual.

No compartimos ninguna de las dos posiciones. Creemos que la voluntad política organizada en el mundo debe plantearse el tomar la dirección del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para aplicar un programa de transición que nos saque de esta crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista y la ayude a morir en paz.

Me imagino el escándalo y más bien el ignorar este planteo, (esto sucedió con el discurso del entonces Presidente Mujica en la ONU en setiembre del 2013, lamentablemente única oportunidad en que encaró el tema con la seriedad que requiere) de todas las corrientes políticas que han hecho parte de su transitar en el mundo el ocupar los cargos estatales, el dulce encanto de la burocracia. Lo que no quiere decir que no haya sido necesaria para determinada etapa de la historia humana que ahora está llegando a su fin.

Imagino a estos organismos o a otros similares en esta su función actual, determinar por ejemplo, la muerte de la multiplicidad de monedas, y así como existe, el kilo, el litro, el metro… que exista en la economía una medición única y universal, y con ello cerrando la etapa de las maniobras estaduales y de empresas dedicadas a ello, contra la gente con las mismas. Y luego establecer que los sistemas impositivos deban establecerse sobre la circulación del dinero, haciendo no válidas las transacciones que no estén registradas en los organismos que la sociedad determine, dando muerte a los paraísos fiscales y a los impuestos basados en el consumo, los salarios y las jubilaciones.

Cuantos «marxistas» nos dirán: pero esa no es la revolución que planteaban Marx, Engels y Lenin. Es el problema que podemos tener con los «marxistas» mal leídos, pero es hora que a los maestros –con una formidable obra que ha enriquecido a la humanidad–, se les valore por el verdadero valor de las mismas.

El capitalismo como modo de producción predominante ha preparado las condiciones para ser superado. Pero no va a ser sustituido por un modo de producción que lo confronte y lo derrote como fue lo que la concepción stalinista desarrolló en toda una etapa en que el desarrollo del capitalismo de Estado (no se trataba ni se trata de un modo de producción diferente) se presentaba como alternativa. No renegamos de esa etapa de la historia, entre otras cosas porque usufructuó la herencia de la revolución rusa y permitió con mucho sacrificio construir experiencias importantes para la humanidad como fueron por ejemplo la revolución china y la cubana que luego empezaron a reencaminar su andar hasta llegar a lo que sucede hoy en que el propio capitalismo se encamina a establecer a China y su entorno como un nuevo centro en la actual etapa de su desarrollo.

Cuánto costó y con qué sacrificio la gente agobiada por el hambre, empujó para que se tomara la Bastilla, otra cosa –también existía el hambre– fue la toma del Palacio de Invierno, en que un Partido organizado y con base ideológica iba dando los pasos para que el accionar popular se plasmara en lo que fue el primer gobierno bolchevique.

Esta época en muchos aspectos es diferente, la humanidad conoce un desarrollo del modo de producción capitalista que hace maravillas con la tecnología y llega a los confines de todo el planeta. Pero la tasa general de ganancias se agosta, y la rentabilidad comienza a buscarse en los peores incentivos contrarios al desarrollo humano, agravando además la llamada grieta social, que no es otra cosa que la propia crisis del sistema. A la vez aumentan, el déficit fiscal, los endeudamientos y el monto en los paraísos fiscales. Hay una capacidad productiva que va quedando a la vera del camino rápidamente y se vuelve rápidamente obsoleta y otra nueva rápidamente se incorpora. Desde el punto de vista humano –tal vez lo más grave, con tremendo peso en la consciencia colectiva– millones de seres que pasan por la vida en muy malas condiciones y sin tener de parte de la sociedad una respuesta que le permita realizarse como seres humanos.

Los stalinistas y neostalinistas no dan pie en bola, y es hora de recurrir al bagaje de conocimientos que la humanidad atesora en la obra de los maestros para poner en práctica no el de crear un régimen alternativo y de confrontación sino para desarrollar las herramientas que permitan la transición en paz, sin desconocer los riesgos que significa una agravación de la guerra que el negocio de esa industria está realizando.

Aspiramos a que el mundo tenga una respuesta antes de que la crisis tenga consecuencias aún más graves, pero no tenemos duda de que este camino, el que hemos venido desarrollando, es el que hay que recorrer, para iniciar una tarea gigantesca para el porvenir, para lo cual están todas las condiciones. Porque un mundo y una humanidad mejor es posible.

Jorge Aniceto Molinari.
Lavalleja, 6 de Septiembre de 2019.

De lo simple a lo complejo, de lo complejo a lo simple.

De lo simple a lo complejo, de lo complejo a lo simple.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Intentamos explicar lo más simple que podemos lo que pensamos. Para así ayudar al intercambio y que el mismo nos enriquezca y nos ayude a abordar los fenómenos complejos en los que estamos inmersos.

Acá en el Uruguay un ex presidente, ahora Secretario General de su Partido, que llegó a la Presidencia con el principal líder opositor preso y con el líder de la izquierda proscripto, con detenidos desaparecidos, declara que el principal asunto de la campaña electoral en Uruguay es definir si Venezuela es o no, una dictadura.

Conste además que no estamos renegando del proceso de salida a la dictadura que vivió Uruguay, que mucho tuvo que ver además con la etapa de valoración que los servicios de EE.UU. hacían del desgaste que los ejércitos de América Latina estaban sufriendo al convertirse en árbitros en el manejo político que normalmente hacen los partidos y que mucho tiene que ver con la suerte del propio aparato productivo del país.

Y, por si fuera poco, la voluntad política del pueblo uruguayo reivindicando siempre mayoritariamente el funcionamiento de las instituciones de todo tipo que la sociedad se ha venido dando en democracia.

Tampoco desconocer, el papel muy particular del entonces Presidente Sanguinetti de recibir al Comandante Fidel Castro durante su segundo gobierno. Sí que lo que se juega no es tan simple como la definición democrática abstracta que pretende ahora el Dr. Sanguinetti, extrapolándola de la propia intervención declarada públicamente del comando sur del ejército de EE.UU.

Ahora una pregunta simple: ¿quién o quiénes gobiernan la economía del mundo?: ¿los Estados? Porque si así fuera, los gobiernos que se eligen para cada país serían representativos de la voluntad de la gente en el gobierno de esa economía.

Sabemos que la planificación de esos conglomerados empresariales multinacionales poco o nada tienen que ver con la planificación de algún Estado en particular.

En 1916, un año antes del triunfo de la revolución rusa, Lenin escribió «El Imperialismo fase superior del capitalismo» en el que afirmaba que la economía del mundo se encamina a ser gobernada por encima de la voluntad de los Estados por los complejos empresariales multinacionales a la vez en pugna por una tasa de ganancia cuya tendencia a agostarse sería cada vez más notoria en relación a la propia posibilidad de expansión del sistema capitalista, destinado además a llegar a los confines de todo el planeta.

Esto es lo que hoy está ocurriendo, a la vez que se da en medio de un fenómeno que es que el centro del modo de producción capitalista que conoció un primer auge en el Reino Unido y luego se desplazó a EE.UU., hoy se está desplazando a China que además lidera el libre comercio a nivel mundial, gobernada por el Partido Comunista.

A la vez agreguemos una contradicción más, el gobierno actual de EE.UU. amuralla su economía para posibilitar un desarrollo de los empresarios que quedaron relegados al escenario nacional. Es naturalmente un escenario coyuntural porque en un plazo mediano esta situación es insostenible.

Y todavía una contradicción más, en la izquierda o de la mano de gobiernos que dicen representar un sentimiento progresista se insiste en desarrollos nacionales sin tener en cuenta un programa de integración en la economía universal que es vital.

Ahora, ¿Qué tiene la derecha para gobernar esta dictadura económica del planeta?: la moneda y los impuestos, a los cuales la izquierda aún no accede, como que está impedida ideológicamente de analizarlos, salvo el lapsus de Mujica en la ONU en setiembre del 2013, análisis al que luego no volvió.

Entonces no nos podemos dar el lujo de crucificar al gobierno constitucional de Maduro, calificándolo de dictadura en esta situación de la economía mundial. Algo de esto ya pasó con la llamada primavera árabe, que fue utilizada por la derecha armamentista para desarrollar su industria y sembrar, en toda esa zona, hambre y miseria.

Tampoco esto nos debe impedir analizar los errores y horrores que cometen los gobiernos de izquierda en el mundo, más particularmente cuando no han podido rendir examen aún sobre materias tan sencillas como la moneda y los impuestos.

Carlos Marx y Federico Engels que dedicaron su vida a analizar y tratar de entender el funcionamiento del sistema capitalista, análisis que siguen siendo rectores para comprender el origen, el desarrollo, y su etapa de superación en la que estamos entrando, nos dicen que el propio sistema va creando los elementos capaces de sustituirlo en un ciclo de superación de la humanidad.

El maestro de taller inicial, que se transformaba en empresario a través de la aplicación de aquella humilde plusvalía –nadie ha demostrado que esto fuera distinto en cuanto al origen del capital– se ha convertido en impresionantes complejos empresariales capaces de hacerlo todo, pero para ello los núcleos centrales de técnicos y accesores se han convertido en la clave de ese notable crecimiento.

Así como al inicio era aquella humilde plusvalía de la que nacía luego el desarrollo capitalista, hoy eso está en manos de millares y millares –tal vez millones– de seres humanos que tienen una ubicación privilegiada en el aparato productivo, acumulando todo el conocimiento empresarial que la humanidad tiene en el desarrollo de su aparato productivo.

Cuando el capitalismo como sistema va trasladando su centro a China va en busca de preservar esa riqueza en el funcionamiento del aparato productivo.

Sin embargo, esa proyección tiene un límite y es la rentabilidad sin la cual el sistema como tal no puede ser.

La crisis se proyecta en forma inexorable, no es ya coyuntural, la continuidad del sistema está hoy montada en el crecimiento de China y su entorno. No lo veamos como la proximidad de una catástrofe porque esto tiene salida, en la medida que construyamos la voluntad política que ayude a superarlo.

Sin embargo los riesgos existen, fundamentalmente provienen de la industria de la guerra, industria que en su historia se constituye en válvula de oxigeno de las crisis del capitalismo, aún cuando existe una mayor consciencia de los peligros a partir de las tragedias de la segunda guerra mundial.

La demora en la concreción de una transición podría ser letal.

Una vez más, no estamos hablando de construir una alternativa que confronte con el capitalismo como modo de producción. Estamos si hablando de construir una transición que ayude a la predominancia del capitalismo a morir en paz aún cuando este modo de producción seguramente seguirá existiendo aún por muchos años, decenas tal vez. Como por otra parte ha ocurrido con los modos de producción anteriores, con menor grado de desarrollo en su expansión global.

Esa transición tiene dos llaves: la moneda y los impuestos. Luego la construcción de organismos de la sociedad para que democráticamente se vuelquen en ellos las necesidades de desarrollo y planificación que la población humana tiene en el planeta.

Hoy no se puede hablar de democracia en ninguna parte del planeta, porque el gobierno de la economía está en manos de los conglomerados empresariales multinacionales que en pugna entre sí deciden el destino de la gente y de la producción.

El funcionamiento de todo el aparato productivo más allá de que entre los gobiernos podamos distinguir a aquellos que defienden o dicen defender a los sectores más humildes, o por el contrario los que se consagran a la defensa de sus intereses sectoriales, aún escondiendo sus intenciones.

Lo que hoy se está en condiciones de hacer en toda la humanidad, liberada de estas trabas, no debería hacer dudar a nadie que forme parte de ese sector de alguna manera privilegiado (técnicos y accesores) que participa de mil maneras y hace posible el desarrollo del aparato productivo, de acompañar el avance que se necesita para iniciar una etapa gigantesca de desarrollo social que acompañe las maravillas de la ciencia que ya se anuncian y que serían criminal se frenaran por la falta de voluntad política para dar este salto en la evolución humana.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 19 de Agosto de 2019.

La moneda nuestra de cada dia.

La moneda nuestra de cada dia.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Sin duda que es un momento muy difícil, pero más difícil aún por la falta de pronunciamientos, de opinión política; me estoy refiriendo a la llamada guerra de las monedas donde las jefaturas de los Estados operan de acuerdo a la influencia directa de los complejos empresariales multinacionales que gobiernan el mundo. Pensamos que esto es apenas el presagio de una tormenta mucho más grave y profunda.

Lo mejor de la humanidad debe acordar e imponer la unidad monetaria única y universal, no existe otra posibilidad de progreso aún eliminando la moneda física que la humanidad ya está en condiciones de hacerlo. Es decir determinar un valor único y universal, como el kilo, el litro, el metro…

Establecida la unidad y universalidad de la medición económica el otro paso es que el sistema impositivo sobre el cual con sus fondos se realizan las necesidades de la sociedad tiene que ir a gravar el movimiento del dinero danto muerte a las células cancerosas de los paraísos fiscales, estimulo permanente para todas las lacras sociales, que alimentan la rentabilidad.

Cambio de paradigma también que determinaría que la humanidad estuviera en condiciones de invertir en lo que es necesario y que hoy el capitalismo ya no hace porque no le es rentable.

Si esto ya no se ha hecho es porque sobre el interés general prima el interés de los sectores y sus círculos de influencia. No puede ser como sucede hoy en el mundo que haya una moneda para los negocios y otra para las remuneraciones salariales y pensionarias de la gente, para los pequeños negocios de barrio.

Esto le ha costado muy caro al pueblo de Venezuela y al pueblo de Argentina, por poner dos ejemplos –enfrentados políticamente– donde hubo quienes hicieron con esto enormes ganancias en detrimento del nivel de vida de la población en general.

En la última edición de Bitácora (Bitácora. Año XVIII, Nro. 797: Wilson Ferreira: «imperdonable», http://www.bitacora.com.uy/auc.aspx?10760,7), el compañero Esteban Valenti recuerda un juicio de Wilson Ferreyra Aldunate sobre que es imperdonable que un país como el Uruguay y en las condiciones en que está, sea ingobernable.

Una visión simple sin profundizar de como se mueve hoy la economía en el mundo, nos llevaría a decir que sí, que efectivamente la ecuación debería cerrar.

Batlle y una generación formidable así lo hizo, a inicios del siglo 20. Las economías se gobernaban desde los Estados y recién en 1916 vísperas de la revolución rusa Lenin escribe su «El imperialismo fase superior del capitalismo» en que nos advertía que el gobierno de la economía en el mundo iba a pasar de los Estados a los conglomerados empresariales multinacionales que es lo que hoy ocurre.

Valenti no ignora la dependencia de la economía mundial incluso en una publicación reciente analizando la inversión de UPM 2 en el Uruguay, con una cifra record en la historia económica del país, pulveriza los argumentos conservadores del Dr. Hoenir Sarthou afiliado a la tesis de una especie de socialismo en cada país, que hoy no llevan ni China, ni Cuba, para poner un ejemplo de los que en su momento edificaron una economía interna fuertemente estatista de alguna manera justificadas por las condiciones políticas que la crisis mundial les imponía a esos países.

Recordemos una vez más las vicisitudes de Lenin implantando la NEP (nueva economía política), que tanto ha costado analizar en nuestra izquierda.

No vamos a discutir acá el papel de los compañeros que en determinado momento desistieron de desarrollar la interna en el Frente Amplio (Partido de gobierno en el Uruguay) abandonándolo, para que las desviaciones burocrática y de corrupción tuvieran su sanción. Ya esto había ocurrido con otra dimensión en la interna del Partido Comunista (1992) y la izquierda uruguaya perdió la gran oportunidad de tener lucha ideológica que lo hubiera permitido profundizar sobre los problemas que hoy están aún pendientes de resolución en la izquierda y en el mundo.

El Frente Amplio con la conducción del General Líber Seregni se construyó integrando a todos pero no cortando nunca el debate y el desarrollo de las distintas opiniones. El mismo criterio se impuso en el movimiento sindical bajo la conducción de José Pepe D´Elía que ha permitido no sin dificultades desarrollar una central sindical. En otros países existe el todo o nada, el que es mayoría se queda con toda la dirección y el que pierde va para a fuera, que en definitiva significa varios sindicatos en un misma rama de actividad y su debilidad.

Días pasados leía un comentario del Dr. Ignacio de Posadas, (Ministro de Lacalle Herrera) figura muy controvertida pero que me consta que con el gremio bancario tuvo una actitud correcta. Decía de Posadas, que el programa de Wilson que él había apoyado era irrealizable.

Aspecto vinculado con el tipo de negocios que propiciamos frente a una política meramente estatista.

Esto tiene mucho que ver con lo que nos plantea Esteban, ¿cómo cerrar la ecuación en la economía de un país solo cuidando el tema de la honestidad republicana en el ejercicio del gobierno? No está solo en el planteo, hoy en el mundo lo acompaña con gran esfuerzo el presidente de México Andrés Manuel López Obrador, pero la economía de ese país hoy no crece. A diferencia de Argentina, Brasil, Ecuador,… la derecha aún no ha tenido oportunidad de acusarlo de corrupción, pero ella sabe por su experiencia que el capitalismo en estos años tiene esa característica en su desarrollo como imprescindible, y a partir de allí esperan para realizar la contraofensiva restauradora como lo han venido haciendo en toda América a medida que la crisis les capitalismo los está acorralando.

Los Estados comienzan a ser todos ingobernables, salvo los que pertenecen a la esfera de los que hoy siguen creciendo y ya son prácticamente centro del capitalismo mundial y del libre comercio o la coyuntura de una economía amurallada como ocurre hoy en EE.UU. con Trump.

Hoy estamos en condiciones de exigirnos intelectualmente un desarrollo mayor de nuestra capacidad de conocimiento de la realidad. La humanidad ha reunido un enorme bagaje de conocimientos en el plano económico y político que transitoriamente ha dejado de lado pero que necesita retomar.

Como diría el Dr. Carlos Quijano: «siempre se vuelve a Marx, para negarlo, para negarnos, para reafirmarlo y reafirmarnos, pero siempre se vuelve a Marx».

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 11 de Agosto de 2019.

La importancia de explicar.

La importancia de explicar.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

El compañero Luis Turiansky hace sus análisis en la revista digital Vadenuevo que se caracteriza por la seriedad y documentación de sus enfoques y en lo personal eso nos sirve para tratar de explicar más a fondo nuestros puntos de vista.

Dice el compañero:

Cuando la agitación recorre el mundo.

10/07/2019.

Esperando a Godot.

A nadie escapa que el mundo está en un callejón sin salida. Mientras el descontento aumenta y no se encuentran soluciones ni alternativas, la agitación y las protestas se extienden. Esto se juega también en el marco del proceso electoral uruguayo, aunque no parezca.

Por Luis C. Turiansky.

Hace dos números, aludiendo a un tango famoso en el que se afirma que «al mundo le falta un tornillo», desarrollé la imagen de un mundo enfermo en espera de curación, sin la cual la catástrofe final se hace inexorable. Con el objeto de animar la discusión, tuve el atrevimiento de presentar una fórmula impositiva destinada a rescatar de las arcas de los grandes capitalistas tan solo una porción mínima de la plusvalía acumulada a partir del trabajo humano y los beneficios de la especulación (entendidos en su conjunto como «valor excedente»), con el fin de financiar los programas sociales, entre ellos la «renta universal».

Está claro que ni la renta universal resolverá todos los problemas de la crisis del capitalismo, ni los potenciales contribuyentes aceptarán de buen grado desprenderse de una parte de su fortuna, por más que se trate de una cantidad irrisoria en relación con lo que poseen. La idea está destinada, no obstante, a movilizar las mentes y entregar a todos los que hoy salen a las calles a protestar sin tener claro adónde ir, un objetivo comprensible y convincente. Porque actualmente es común que la protesta se limite a rechazar lo que hay, sin proponer cambios.

Hasta aquí el inicio de la nota.

La idea no es ajena a lo que se debate aquí en el Uruguay y coincide con un planteo similar del MPP, grupo que lidera José Mujica. Aún cuando en la ONU (setiembre 2013) el Pepe insinuó otra cosa.

En lo personal no nos oponemos a la idea, como no nos oponemos a que en determinas circunstancias para conservar lugares de trabajo se construyan cooperativas o se apele a estatizaciones coyunturales. Acordemos que esto es cada vez más difícil en la medida que el principio de rentabilidad que rige la lógica capitalista es cada vez más esquiva.

Lo que constata Turiansky es lo que de alguna manera todos los estudiosos de estos temas también llegan a una misma conclusión, que no es otra cosa que el agostamiento de la tasa general de ganancia, (como diría el Dr. Carlos Quijano: «siempre se vuelve a Marx»), y que tampoco es un índice de que en determinados nichos de la economía las tasas de ganancia sean aún exuberantes a costa particularmente de los vicios sociales, que va en detrimento del rendimiento de la propia tasa general.

Habría que explicar China y su entorno y el propio Trump, con la pregunta de para cuanto tienen en estas condiciones del mercado mundial.

Cuando decimos que está en juego la predominancia del modo de producción capitalista, precisamente lo que decimos es que el sistema es incapaz de dar una finalidad a los billones y billones de moneda fuerte que genera su actividad y eso a la larga es letal. Ver además el crecimiento de los paraísos fiscales y de las deudas de los Estados.

Los viejos marxistas fruto de la crisis del stalinismo quedaron encerrados en una lógica de Estado donde comunismo es propiedad estatizada y todo lo demás, posibles reformas para ir tirando hasta que esto se pueda realizar.

En este caso en que se analiza la posibilidad de un impuesto a las grandes fortunas para mitigar la pobreza creciente en una inmensa población del planeta, cuando aumenta la evasión y elusión fiscales a montos siderales parecería que debería empezarse por impedir estos fenómenos del campo tributario.

Esto incluye hoy un nuevo fenómeno digno de ser estudiado: China y su entorno, liderada por el Partido Comunista, comandando el libre comercio en el mundo y constituyéndose en un nuevo centro del capitalismo mundial, en tanto EE.UU. bajo el gobierno de Trump (de alguna manera hay que llamarlo) amurallándose, y no sin que surjan en distintos países sectores políticos importantes como el de Cristina Fernández en Argentina que propongan hacer lo mismo y sin que a nadie se lo ocurra debatirlo por el contrasentido que ello significa en el mundo actual.

La Humanidad ha concentrado suficiente inteligencia en millones de seres humanos preparados como para pretender y a planificar otra cosa. Y cuando además los recursos existen y no se movilizan por la sencilla razón de que al modo de producción predominante no le son rentables.

¿Existe un modo de cambiar esto?: Si y se puede hacer ya. Así como hoy el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial estudian cómo atender situaciones que como bien analiza Luis son cada vez más complejas y amenazan con nuevas y más profundas crisis, se podría revertir esa situación si estos organismos u otros que los mejoren, dispusieran de capitales para movilizar toda la economía mundial y poder recuperar a millones de seres humanos en la órbita del trabajo y del desarrollo de la sociedad.

Para eso son necesarias dos herramientas: la moneda y los impuestos. La primera en todas sus versiones posibles (cripto e inda mais) con un valor único y universal cumpliendo con las funciones para la que fue creada allá en los inicios de los tiempos, y el sistema impositivo basado en la circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales y por consiguiente con la predominancia del modo de producción capitalista, que no desaparece como tal pero se pone al servicio de un desarrollo armónico de toda la sociedad que este modo de producción ya no está en condiciones de comandar, porque ha llegado a sus límites posibles.

Qué lejos y sin embargo que cerca: algunos viejos comunistas confundidos, soñando con la sociedad estatizada y esto que es la posibilidad real poniendo en marcha a lo mejor de la Humanidad de construir la sociedad del pan y de las rosas.

La crisis está allí. Sus consecuencias pueden ser terribles. La salida más que nunca está al alcance de lo mejor de la humanidad. Los maestros en su momento lo advirtieron aunque la Humanidad no respetó sus aportes. Hoy necesita volver a ellos, incluso para superarlos, de ser posible.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 16 de Julio de 2019.

Perlas del debate.

Perlas del debate.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Sé compañeros que hay una gran preocupación luego de lo que viene ocurriendo en particular en nuestra América. Se trata de no retroceder, pero eso no nos puede llevar a no razonar donde estamos parados. La crisis que vive la predominancia del modo de producción capitalista es irreversible y se agrava.

El economista Javier de Haedo actual técnico del Partido de la Gente en Uruguay ha propuesto frente al déficit fiscal, el aumento del IVA. Hay que debatirlo mostrando que la sociedad tiene otras posibilidades y no precisamente en la que propiedades productivas pasen a manos del Estado. Lo que noto es que en la izquierda hay resistencia a discutir un sistema impositivo que vaya más allá de las fronteras o a hablar de gravar los actuales emprendimientos.

En esto último probablemente existan formas impositivas mejores que las actuales, sin duda, pero hemos vivido en un país donde las inversiones producto de la evasión fiscal del vecino han tenido un rol predominante. Trump se amuralló y su economía ha crecido un 3,5%, Cristina Fernández propone que Argentina haga lo mismo. Se entiende que esto puede ayudar a ganar una elección pero que es suicida. ¿Cuál es la alternativa?: aprovechar el comando mundial de la economía que se desplaza a China y abrir al análisis de lo mejor de la humanidad para convertir las inversiones en una palanca que termine con la pobreza en el mundo. Libertad de planificación por encima de las fronteras nacionales, una medida monetaria única y universal. Que los impuestos sean sobre la circulación del dinero dando muerte a los paraísos fiscales, y a los impuestos al consumo, el trabajo y las pensiones.

Agarrar el Poder Ejecutivo hoy en cualquier país del mundo es una brasa ardiente, por eso la derecha aspira al control y a bajar los beneficios de la gente pero no tiene ni una puta idea de cómo hacer para solucionar los problemas actuales.

Un debate televisivo:

El sistema electoral uruguayo establece que haya una primera elección no obligatoria para los electores, si para los partidos donde estos eligen su candidato único por lema partidario.

En este caso el debate fue entre un precandidato del Partido que está en el gobierno y uno de los partidos de la oposición, tampoco mayoritario.

Más que un debate que sirviera para analizar la postura de cada uno y que tuvo las limitaciones que analizamos de acuerdo a nuestra opinión, el mismo pudo realizarse porque servía a los contendientes en la lucha interna de sus partidos.

Si a esto agregamos los intereses de la empresa de televisión que los realiza y que tiene su propios intereses, llegamos a la conclusión de que hay una omisión legislativa y que existen propuestas aún no consideradas.

Debatieron en un escenario armado por canal 4, Ernesto Talvi –economista–, el candidato más preparado de la derecha, que no quiere decir que la derecha lo elija en definitiva como su candidato, con Oscar Andrade –dirigente obrero del gremio de la construcción– uno de los más destacados de la nueva camada del movimiento obrero uruguayo. Talvi arremetió con la batería de argumentos en los cuales el capitalismo es un dato de la realidad y los efectos de la crisis son responsabilidad de los que gobiernan. Pero con un claro deslindamiento de lo que habían sido las administraciones anteriores al Frente Amplio, le es un lastre muy pesado y Andrade se lo marcó con lujo de detalles y desarrollando con brillo los avances en estos años. No le correspondía a Andrade desmentirlo pero lo que más me dolió es como se miente sobre la crisis del 2001-2002 en la que Talvi estuvo involucrado como lo muestra claramente el libro de Claudio Paolillo, –«Con los días contados»–, a pesar de que el libro miente en el mismo sentido. El mérito del Presidente Jorge Batlle en medio de la debacle originada en la crisis Argentina pero en la que Uruguay veía pasar los dólares por sus instituciones financieras hacia los paraísos fiscales, fue la de perdido por perdido –Fernando de la Rua, ya había renunciado a la Presidencia de Argentina, el libro analiza que aquí en el Uruguay se iba en el mismo camino confiar las negociaciones con el FMI en un dirigente sindical de AEBU, (gremio bancario) Juan José Ramos, que con Alejandro Atchugarry –como Ministro de Economía, formaron un gran equipo y negociaron una salida lo mejor posible para la gente.

En síntesis el debate televisivo mostró en qué situación estamos, en la que el futuro necesita de un programa que hoy no existe y el pueblo uruguayo necesita defender lo que ha conquistado.

Todos recordarán que don José Batlle y Ordoñez se oponía al impuesto a la renta, y en la izquierda hacíamos caudal con esa posición para diferenciarnos del pensamiento de aquel Batlle sin analizar que significaba. Era la época en que socialismo y estatizaciones eran sinónimos. Sin embargo la caída del capitalismo de estado, en la llamada Unión Soviética, nos ha obligado a estudiar estos temas y a volver a los maestros. Hoy tampoco se puede plantear un sistema tributario que no tenga en cuenta el tema de las inversiones, al menos hasta que el país y su izquierda vuelvan a replantear en el plano mundial la necesidad de cambiar radicalmente los sistemas impositivos que existen en el mundo. Los impuestos deben ser sobre la circulación del dinero, dando muerte a sistemas basados en el consumo, el trabajo y las pensiones. Haciendo que ninguna transacción sea válida sino está debidamente registrada donde la sociedad lo determine.

Por otra parte hay una falsa percepción en la sociedad sobre donde está radicado el gobierno del mundo, la izquierda no ayuda en precisamente en lo que debería ser su papel histórico: incorporar los aportes de la ciencia para que la sociedad pueda resolver conscientemente sus problemas.

La predominancia de este modo de producción está llegando a sus límites y necesita de una revolución para transformarse, para transitar a un modo de producción superior y para ello necesita ideas, que ya existen pero que aún no predominan porque el modo de producción que está llegando a sus límites hasta ahora ha logrado encapsularlas ideológicamente en una suerte de gobiernos estatales.

En 1916 Lenin escribe: «El imperialismo fase superior del capitalismo» donde analiza como el gobierno de la economía se iba desplazando hacia los conglomerados empresariales multinacionales. Luego de la segunda guerra mundial y del fracaso de Lord Keynes de imponer una unidad monetaria universal, el centro del capitalismo se desplazó del Reino Unido hacia EE.UU. ahora la crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista que se expresa claramente en el creciente e imparable endeudamiento junto con el aumento exponencial de los paraísos fiscales, lo que hace que el centro del capitalismo se esté desplazando hacia China y su entorno. China gobernada por el Partido Comunista y convertida en líder del libre comercio, mientras EE.UU. en una crisis muy intensa amuralla su economía contra todas sus tradiciones y consigue un aumento del 3,5% de su PBI. A su vez Putin informa públicamente que las reservas en dólares en Rusia son de 500.000 millones de dólares.

Estas son cosas fundamentales que hoy en la izquierda no se discuten y se aceptan conceptos de desarrollo nacional que son irrealizables sino están planificados a nivel universal. Mujica hizo un intento en la ONU en setiembre del 2013, pero luego se replegó totalmente.

Se lo escuché a un hombre de ciencias: «En la ciencia se puede errar, pero se sabe rectificar».

«Los científicos solemos reconocer al arte y a la creación artística la capacidad de fantasear ilimitadamente con la sola condición de que tales fantasías satisfagan nuestros gustos, nos provoquen placer, enriquezcan nuestra condición humana y sean reconocidas desde el principio como tales fantasías. En política, desgraciadamente, algunas fantasías han sido admitidas como verdades y han costado muy caro».

Este es el desafío y no otro.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 18 de
Junio de 2019.

El después qué.

El después qué.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

En el mundo actual se puede decir, que son muy pocos los gobiernos que hoy saben que van a hacer a la mañana siguiente. Los propios complejos empresariales multinacionales que en pugna gobiernan el mundo preguntados por una perspectiva a mediano y largo plazo su respuesta sin dudas que estaría también llena de interrogantes e incertidumbres.

Eso tiene una lógica: las grandes decisiones hoy se toman a un nivel empresarial que está muy por encima del nivel decisorio de los Estados. El margen para ello está dentro del agostamiento de la tasa general de ganancia del modo de producción capitalista.

Tal vez el único lugar del mundo donde está incertidumbre podría postergarse es en el que tiende a ser el centro actual del capitalismo en el mundo: China y su entorno. Pero aún así nada podría cambiar el panorama complicado que presenta el pensar en la mañana siguiente como decía el líder del Frente Amplio de Uruguay el inolvidable General Liber Seregni.

En el Uruguay se ha emprendido el camino de una inversión que es la mayor en su historia para la construcción de una nueva planta de celulosa y una línea de ferrocarril (restableciendo en las mejores condiciones actuales la que existía muy precariamente). Ante ello el abogado Hoenir Sarthou ha iniciado una demanda de inconstitucionalidad.

El planteo de Sarthou es jurídico, y tiene escaso respaldo político. El propio Dr. Sarthou no tiene una propuesta alternativa para realizar por otros medios lo que pretende el gobierno, que es mover la economía y dar un respiro a la crítica situación económica que comienza a vivir con sus efectos esta parte del planeta.

No es nuestro propósito entrar en lo estrictamente jurídico, aunque llegado el caso también tendremos que hacerlo, al menos en el terreno filosófico del problema, aunque no en lo estrictamente técnico, terreno en el que no estamos preparados. Sí en el político donde el propio gobierno y su fuerza política están renuentes a agarrar el toro por las guampas. Donde prácticamente la mayoría de las fuerzas políticas renuncian a pronunciarse, o lo hacen a través de agentes secundarios, como lamentablemente está ocurriendo con el llamado movimiento «un sólo Uruguay», que de no denunciar el costo financiero de las inversiones rurales ha pasado a cuestionar las inversiones en otros sectores de la economía.

Las izquierdas nacionalistas tienen en el mundo cada vez menos margen, y de ello no hay la debida consciencia. Es más, se hace un culto a los esfuerzos nacionales, a los que sin duda hay que prestar atención a la vez que advertir los exiguos de los márgenes que tienen los desarrollos nacionales en una competencia desigual y despareja con los espacios económicos que hoy tienen en la realidad del mundo los complejos empresariales multinacionales incluso a pesar de la intensa pugna que se da entre ellos.

Un ejemplo es Argentina, el gobierno Macri ha llegado a donde inexorablemente iba a llegar, a una situación cada vez más dramática de la economía de ese país y sin ninguna perspectiva de cambio dentro de la actual conducción, lo que ha concitado la preocupación de la dirección del Fondo Monetario Internacional que teme fundadamente en un contagio internacional del recrudecimiento de la crisis.

La Dra. Cristina Fernández, quién había sido momentáneamente la gran derrotada, en condiciones de ser procesada por una justicia que actúa con los mismos criterios políticos (podría decirse que con prácticas muy alejadas de la moral de la gente) que la que condenó a Lula y forma parte –también la justicia– de las mismas prácticas de corrupción de la que no supieron o no pudieron diferenciarse estos gobernantes y que parece ser una de las fallas más comunes en este ejercicio de gobernar: ha sorprendido, ¿o no?, proponiendo para Argentina una protección del desarrollo industrial al estilo Trump. Planteo realizado en la presentación de su libro: «Sinceramente».

Sabemos que a Bolsonaro le preocupa un triunfo del peronismo –lo ha dicho–. A nosotros también nos preocupa pero por una razón diametralmente opuesta. Nos preocupa porque sería un nuevo intento de desarrollar una política acorde a las necesidades de la gente destinada al fracaso, si es que el peronismo no procesa con el conjunto de la sociedad argentina el debate político que hoy no se está dando, de cara a una crisis que abarca a todo el sistema en el mundo.

No es sólo llegar al gobierno, es elevar la vida de la gente a un nivel de dignidad, que el peronismo ha intentado dar aún siendo partícipe de la corrupción capitalista y en combates contra los llamados fondos buitres como el que dio en su momento el economista Axel Kicillof. Ahora no hay un proyecto político que lo pueda hacer, porque además se auto imponen los límites nacionales de hacer política, que sólo pareció quebrar Mujica en su intervención en la ONU en setiembre del 2013, que luego abandonó.

Para el Uruguay la nueva planta de celulosa de UPM es un respiro económico, en un panorama político donde los llamados partidos tradicionales no sólo que prácticamente no les interesa ganar el ejecutivo del gobierno, sino que además de no tener otra política, su objetivo es el de tener la mayor cantidad de cargos a nivel parlamentario y de contralor.

Si no fuera así y hubiera un cambio en la conducción política del poder ejecutivo, aparte de arremeter contra el nivel de vida de la gente como han hecho Macri y Bolsonaro no tendrían la menor idea de que hacer como ocurre hoy también con estos mismos actores de los países vecinos.

No es lo mismo que nos preguntemos nosotros: ¿después qué? A que se lo pregunten en China al amparo de la economía de esa zona del mundo. Sin embargo y a pesar de nuestra cultura estatista, cualquier respuesta que pretenda dar una respuesta coherente necesita ser analiza hoy en el espacio económico que abarca todo el planeta.

A su vez nada de esto anula la necesidad de que en cada región, en cada empresa, en cada Estado, se administre correctamente dando combate a las prácticas de corrupción y desarrollando los protocolos que amparen a la sociedad frente a estas debilidades de los seres humanos que el propio sistema predominante en su decadencia ha ido estimulando.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 20 de Mayo de 2019.

Disyuntiva de hierro.

Disyuntiva de hierro.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Al día de hoy el desarrollo de la tecnología es tal que las «actividades administrativas» que se realizan a nivel de los Estados, los municipios, las comunas, por seres humanos, pueden ser sustituidas con la consiguiente economía en los costos presupuestales del Estado que ello significa.

Un ejemplo: en el Uruguay estamos de elecciones, primero las internas de cada Partido, luego las nacionales para elegir autoridades parlamentarias y si se logra determinada mayoría al Poder Ejecutivo y si no, ir a una segunda vuelta para la elección presidencial, luego en Mayo tenemos las elecciones municipales.

El costo de todo este proceso, al que acompaña una profusa campaña también con costos de difícil cálculo, es para la sociedad tremendamente oneroso, y a la vez fácilmente sustituible, y no precisamente con el sueño de los fascistas de eliminar las elecciones y la democracia, sino por el contrario, haciéndola más ventajosa y aplicable más fácilmente, haciendo a la sociedad más democrática y pudiendo consultársele de continuo.

El Uruguay tiene hoy una tarjeta de identificación de la identidad (la llamada cédula de identidad y también el pasaporte), práctica, completa, sencilla y de rápida tramitación.

Pensemos en una copia digital de esta inscripción de los habitantes del país pasada a la autoridad electoral –La Corte Electoral–, constituida con las garantías constitucionales correspondientes. Esta tiene ahí todos los datos y no precisa hacer una trabajosa reinscripción para poder ejercer el ciudadano el derecho al voto. El colmo está que cuando hay elecciones y estas son obligatorias, el ciudadano debe presentar ante el organismo particular correspondiente a su trabajo o al cobro de jubilaciones o pensiones una papeleta que le expiden cuando vota. Absurdo, cuando debería ser la Corte la que comunicara automáticamente quién no cumplió con su obligación constitucional de votar para hacer los descargos correspondientes.

Y no vamos a reiterar el análisis de cómo se dilapidan millones y millones de pesos en editar listas, en el papeleo, en las mesas, etc. etc. sabiendo además que la garantía de la cuarta acta del escrutinio en las mesa de recepción de votos1, se puede preservar con total seguridad en un sistema digitalizado.

También hemos analizado en notas anteriores que lo mismo es posible hacerlo para un rubro tan importante como el de la salud, donde con un «simple» enlace todos los datos necesarios de cada ser humano puedan ser accedidos en circunstancias en que ello fuera necesario. Y si a ello de agregamos que hoy ya existe en la humanidad medios de muy bajo costo que con un simple análisis se está en condiciones de saber que enfermedades padeció y que enfermedades está propenso a padecer. No quiero imaginarme lo que un avance en este sentido y con este modo de producción puede provocar en desocupación en la industria vinculada a la salud en el mundo. Pero si quiero imaginarme lo que ello significaría en la salud de toda la humanidad.

Si nos ponemos a pensar en todo los que los Estados no sustituyen, incorporando tecnología que ya está disponible, para no sustituir a seres humanos que hoy se ganan la vida con tareas que esta ha superado, es lo que llamamos una disyuntiva de hierro.

Lo que se proyecta hoy, lo que se realiza de ello, tiene que estar en directa consonancia con la rentabilidad capitalista, y ello aquí en el Uruguay como en el resto del mundo es cada vez más: imposible. Como imposible es ampliarle al conjunto del modo de producción predominante su tasa de ganancia2. Que se inició con la humilde plusvalía, en su proceso de reinversión capitalista, el desarrollo, y ahora la declinación que pone a la humanidad toda en la tarea de dar muerte en paz a esa predominancia del modo de producción capitalista o someterse a las consecuencias de una enorme catástrofe.

El gobierno del mundo en plena pugna intercapitalista ha pasado a los complejos empresariales multinacionales, a los gobiernos de los Estados cada vez le queda menos márgenes de maniobras.

Los puestos de trabajo en todas partes del mundo son el Talón de Aquiles3 del actual modo de producción, pues están directamente vinculados a la rentabilidad y ella depende no solo de la capacidad de inversión sino del mercado capaz de absorber lo que se le ofrece. Esto hace que florezcan industrias vinculadas con lo peor del ser humano, las drogas, la guerra, las tratas de las más diversas índoles, que se estimule la actividad deportiva de elite en detrimento de la generalizada en beneficio de la salud de la gente.

El deporte profesionalizado, es una industria en la que se invierten millones y millones de dólares, la tasa de ganancia en este sector altamente competitivo sigue siendo alta pero a la vez de alto riesgo, en la medida que en el mundo avancen los controles bancarios y crezca la consciencia sobre la necesidad de eliminar los paraísos fiscales y el lavado de dinero.

¿A qué vamos con estos análisis? A que en un Estado determinado con el gobierno de un Partido socialdemócrata se puede defender a la gente de la explotación capitalista, establecer leyes, ayudas, instrumentos para generalizar la educación, la salud, la vivienda, pero a la larga, y ya no tan larga, la tecnología y la alta competencia capitalista para obtener lo que va quedando del agostamiento de la tasa general de ganancia, hacen a los gobiernos nacionales cada vez más estrechos en sus posibilidades a no ser que solo se les quiera para proteger los privilegios de un determinado sector como está ocurriendo ahora prácticamente en la casi totalidad de los países.

A la vez esta disyuntiva de hierro está en condiciones de ser quebrada fácilmente una vez lograda la voluntad política para hacerlo, siendo el escenario imprescindible la humanidad toda.

Para ello es que se necesita el programa, que tiene dos llaves: la moneda y los impuestos.

¿Está la humanidad en condiciones de iniciar este camino? No solo que lo está, sino que es imprescindible que lo haga, a riesgo de pérdidas incalculables en el desarrollo del aparato productivo y del bagaje cultural que se ha ido acumulando a través de la historia.

Esta nota la estamos escribiendo un 22 de Abril a 149 años del nacimiento de Lenin, que una de sus grandes virtudes fue la de dejar escrito todo (55 tomos de sus obras completas) lo que fue su actividad, y la hazaña aún mayor es que pudo atravesar el stalinismo y hoy son un documento fundamental para entender lo que la humanidad está viviendo y necesita hacer de aquí en adelante.

El trabajo, los puestos de trabajo son un problema que va en aumento en la organización actual de la economía en el mundo. ¿Soluciones?: las hay de todo tipo, las estatistas, la neoliberales… que acuden a lo mismo que ha venido fracasando hasta ahora, porque no atienden el problema fundamental que es la crisis irreversible de la predominancia de este modo de producción. La necesidad de ayudarla a morir en paz y comenzar a instrumentar la transición que ayude a preservar el aparato productivo que la humanidad ha construido y planificar un avance gigantesco para el cual ya están todas las condiciones técnicas y humanas pero que es necesario para que ello sea posible construir la voluntad política capaz de realizarlo.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 22 de Abril de 2019.

Notas:

1La garantía de la cuarta acta de escrutinio, consiste en que la mesa entrega a los delegados de las distintas opciones electorales obligatoriamente un acta con el resultado de esa Mesa. Recordemos que en Dictadura, Germán Araujo organizó para que de cada mesa el resultado del plebiscito constitucional se conociera rápidamente en el exterior, particularmente en España, por lo que el resultado con la derrota de la misma se hizo conocer a todo el mundo e imposibilitó maniobras. Llama la atención como la derecha venezolana jamás instrumentó un sistema similar, ¿o será que no hay el tal fraude?

2Un concepto desarrollado magistralmente a lo largo de su obra por Carlos Marx.

3El talón de Aquiles es una expresión popular que se emplea para referirse al punto vulnerable o débil de un individuo o cosa.