Disyuntiva de hierro.

Disyuntiva de hierro.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Al día de hoy el desarrollo de la tecnología es tal que las «actividades administrativas» que se realizan a nivel de los Estados, los municipios, las comunas, por seres humanos, pueden ser sustituidas con la consiguiente economía en los costos presupuestales del Estado que ello significa.

Un ejemplo: en el Uruguay estamos de elecciones, primero las internas de cada Partido, luego las nacionales para elegir autoridades parlamentarias y si se logra determinada mayoría al Poder Ejecutivo y si no, ir a una segunda vuelta para la elección presidencial, luego en Mayo tenemos las elecciones municipales.

El costo de todo este proceso, al que acompaña una profusa campaña también con costos de difícil cálculo, es para la sociedad tremendamente oneroso, y a la vez fácilmente sustituible, y no precisamente con el sueño de los fascistas de eliminar las elecciones y la democracia, sino por el contrario, haciéndola más ventajosa y aplicable más fácilmente, haciendo a la sociedad más democrática y pudiendo consultársele de continuo.

El Uruguay tiene hoy una tarjeta de identificación de la identidad (la llamada cédula de identidad y también el pasaporte), práctica, completa, sencilla y de rápida tramitación.

Pensemos en una copia digital de esta inscripción de los habitantes del país pasada a la autoridad electoral –La Corte Electoral–, constituida con las garantías constitucionales correspondientes. Esta tiene ahí todos los datos y no precisa hacer una trabajosa reinscripción para poder ejercer el ciudadano el derecho al voto. El colmo está que cuando hay elecciones y estas son obligatorias, el ciudadano debe presentar ante el organismo particular correspondiente a su trabajo o al cobro de jubilaciones o pensiones una papeleta que le expiden cuando vota. Absurdo, cuando debería ser la Corte la que comunicara automáticamente quién no cumplió con su obligación constitucional de votar para hacer los descargos correspondientes.

Y no vamos a reiterar el análisis de cómo se dilapidan millones y millones de pesos en editar listas, en el papeleo, en las mesas, etc. etc. sabiendo además que la garantía de la cuarta acta del escrutinio en las mesa de recepción de votos1, se puede preservar con total seguridad en un sistema digitalizado.

También hemos analizado en notas anteriores que lo mismo es posible hacerlo para un rubro tan importante como el de la salud, donde con un «simple» enlace todos los datos necesarios de cada ser humano puedan ser accedidos en circunstancias en que ello fuera necesario. Y si a ello de agregamos que hoy ya existe en la humanidad medios de muy bajo costo que con un simple análisis se está en condiciones de saber que enfermedades padeció y que enfermedades está propenso a padecer. No quiero imaginarme lo que un avance en este sentido y con este modo de producción puede provocar en desocupación en la industria vinculada a la salud en el mundo. Pero si quiero imaginarme lo que ello significaría en la salud de toda la humanidad.

Si nos ponemos a pensar en todo los que los Estados no sustituyen, incorporando tecnología que ya está disponible, para no sustituir a seres humanos que hoy se ganan la vida con tareas que esta ha superado, es lo que llamamos una disyuntiva de hierro.

Lo que se proyecta hoy, lo que se realiza de ello, tiene que estar en directa consonancia con la rentabilidad capitalista, y ello aquí en el Uruguay como en el resto del mundo es cada vez más: imposible. Como imposible es ampliarle al conjunto del modo de producción predominante su tasa de ganancia2. Que se inició con la humilde plusvalía, en su proceso de reinversión capitalista, el desarrollo, y ahora la declinación que pone a la humanidad toda en la tarea de dar muerte en paz a esa predominancia del modo de producción capitalista o someterse a las consecuencias de una enorme catástrofe.

El gobierno del mundo en plena pugna intercapitalista ha pasado a los complejos empresariales multinacionales, a los gobiernos de los Estados cada vez le queda menos márgenes de maniobras.

Los puestos de trabajo en todas partes del mundo son el Talón de Aquiles3 del actual modo de producción, pues están directamente vinculados a la rentabilidad y ella depende no solo de la capacidad de inversión sino del mercado capaz de absorber lo que se le ofrece. Esto hace que florezcan industrias vinculadas con lo peor del ser humano, las drogas, la guerra, las tratas de las más diversas índoles, que se estimule la actividad deportiva de elite en detrimento de la generalizada en beneficio de la salud de la gente.

El deporte profesionalizado, es una industria en la que se invierten millones y millones de dólares, la tasa de ganancia en este sector altamente competitivo sigue siendo alta pero a la vez de alto riesgo, en la medida que en el mundo avancen los controles bancarios y crezca la consciencia sobre la necesidad de eliminar los paraísos fiscales y el lavado de dinero.

¿A qué vamos con estos análisis? A que en un Estado determinado con el gobierno de un Partido socialdemócrata se puede defender a la gente de la explotación capitalista, establecer leyes, ayudas, instrumentos para generalizar la educación, la salud, la vivienda, pero a la larga, y ya no tan larga, la tecnología y la alta competencia capitalista para obtener lo que va quedando del agostamiento de la tasa general de ganancia, hacen a los gobiernos nacionales cada vez más estrechos en sus posibilidades a no ser que solo se les quiera para proteger los privilegios de un determinado sector como está ocurriendo ahora prácticamente en la casi totalidad de los países.

A la vez esta disyuntiva de hierro está en condiciones de ser quebrada fácilmente una vez lograda la voluntad política para hacerlo, siendo el escenario imprescindible la humanidad toda.

Para ello es que se necesita el programa, que tiene dos llaves: la moneda y los impuestos.

¿Está la humanidad en condiciones de iniciar este camino? No solo que lo está, sino que es imprescindible que lo haga, a riesgo de pérdidas incalculables en el desarrollo del aparato productivo y del bagaje cultural que se ha ido acumulando a través de la historia.

Esta nota la estamos escribiendo un 22 de Abril a 149 años del nacimiento de Lenin, que una de sus grandes virtudes fue la de dejar escrito todo (55 tomos de sus obras completas) lo que fue su actividad, y la hazaña aún mayor es que pudo atravesar el stalinismo y hoy son un documento fundamental para entender lo que la humanidad está viviendo y necesita hacer de aquí en adelante.

El trabajo, los puestos de trabajo son un problema que va en aumento en la organización actual de la economía en el mundo. ¿Soluciones?: las hay de todo tipo, las estatistas, la neoliberales… que acuden a lo mismo que ha venido fracasando hasta ahora, porque no atienden el problema fundamental que es la crisis irreversible de la predominancia de este modo de producción. La necesidad de ayudarla a morir en paz y comenzar a instrumentar la transición que ayude a preservar el aparato productivo que la humanidad ha construido y planificar un avance gigantesco para el cual ya están todas las condiciones técnicas y humanas pero que es necesario para que ello sea posible construir la voluntad política capaz de realizarlo.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 22 de Abril de 2019.

Notas:

1La garantía de la cuarta acta de escrutinio, consiste en que la mesa entrega a los delegados de las distintas opciones electorales obligatoriamente un acta con el resultado de esa Mesa. Recordemos que en Dictadura, Germán Araujo organizó para que de cada mesa el resultado del plebiscito constitucional se conociera rápidamente en el exterior, particularmente en España, por lo que el resultado con la derrota de la misma se hizo conocer a todo el mundo e imposibilitó maniobras. Llama la atención como la derecha venezolana jamás instrumentó un sistema similar, ¿o será que no hay el tal fraude?

2Un concepto desarrollado magistralmente a lo largo de su obra por Carlos Marx.

3El talón de Aquiles es una expresión popular que se emplea para referirse al punto vulnerable o débil de un individuo o cosa.

Se construye una candidatura.

Se construye una candidatura.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Frente Amplio de Uruguay. Logotipo.Ya hemos escrito sobre cómo llegó a la construcción del Frente Amplio, a fines de los 60, la candidatura a la Presidencia de la República del General Líber Seregni.

El Uruguay venía de una construcción exitosa en el seno del Partido Colorado de lo que habían sido las presidencias de José Batlle y Ordoñez, en los inicios del siglo 20.

Ahora la experiencia se había agotado porque el mundo para el cual fue desarrollada por su líder había cambiado. La crisis del capitalismo superada trágicamente con dos guerras mundiales había dado paso abiertamente al mundo de los complejos empresariales multinacionales en desarrollo y superando en su dimensión económica a cada uno de los grandes Estados.

Sin embargo cuando nace el Frente, la existencia de la Unión Soviética, China, Cuba, etc., los países del llamado «socialismo real», con estructuras de un fuerte capitalismo de estado, hacían pensar en la posibilidad democrática de construir democracias sólidas y con participación popular. Rodney Arismendi desde la Secretaria General del Partido Comunista desarrolló la tesis sobre la construcción de una democracia avanzada, que mucho tenía que ver con sus lecturas de Lenin y Gramsci.

El ya debilitado imperialismo norteamericano y no debilitado en su estructura militar, sino como Estado, endeudado, y con una moneda envilecida, cedía paso a una nueva condición de Estado gendarme al servicio de quienes habían pasado a gobernar el mundo.

De todos modos dio nacimiento al Plan Cóndor con sus dos pinzas para tratar de anular los avances democráticos, una la injerencia militar y de inteligencia, directa, la otra y luego de que se les fuera de las manos la guerrilla cubana, en el aliento a guerrillas que le sirvieran para desarticular el movimiento de masas que se hacía presente en cada país con el amparo de las más caras aspiraciones populares.

Los pueblos se dieron los instrumentos, amalgamando todos los esfuerzos libertarios, para construir gobiernos progresistas en medio de una enorme contradicción que tiene como escenario el mundo; la crisis del capitalismo ya es irreversible, y lo que fue la guerra para solucionar la anterior, ya no es posible sin condenar a la humanidad al suicidio. Sin embargo en el ahogo de sus economías siguen tentados a hacerlo, o por lo menos llegar hasta los límites mismos de la tragedia mayor, apostando a la industria de la guerra.

Los gobiernos, aún los más socialmente avanzados nadan en medio de esta contradicción defendiendo el derecho de la gente a una vida mejor, pero que a la larga no es posible sin resolver la contradicción principal en la que está envuelto el modo de producción capitalista, que nos lleva a encarar la lucha por la paz como fundamental para poder dar salida con un programa que necesariamente deberá tomar la moneda y los impuestos, la muerte de los paraísos fiscales, como el instrumento para poder planificar una economía también como la capitalista, con alcances mundiales, que realice eso que hoy al capitalismo no le es rentable pero que la humanidad necesita.

Esto que parece tan simple de comprender no es entendible fácilmente porque la economía mundial sigue creciendo (si no fuera así, la predominancia del capitalismo tendría firmada ya, su sentencia de muerte), y a la vez la tecnología nos asombra con su desarrollo, como por ejemplo la capacidad potencial de poder alimentar y regular la población de todo el planeta, y cuando decimos alimentar estamos hablando en el sentido más amplio y completo de la palabra; inimaginable para las generaciones que nos antecedieron donde el aumento de la población era sinónimo de hambre.

Esto es en grandes trazos el marco donde hoy nace en el Uruguay la posibilidad de que el Frente Amplio para el próximo periodo de gobierno lleve a la Presidencia de la República al Dr. Mario Bergara.

Recordamos la enorme preocupación del General Líber Seregni para que el Cr. Danilo Astori fuera el candidato de todo el Frente Amplio a la Intendencia de Montevideo, era una enorme prueba de gestión –creemos que eso era lo que pensaba Seregni, y discúlpesenos el atrevimiento- fundamental para todo el Frente y para un compañero de una enorme capacidad técnica.

Astori prefirió organizar su propio grupo, y eso ya es parte de otra historia; desde el punto de vista técnico, con repercusión política directa, enorme ha sido su aporte, no así en el plano estricto de proyección política y de gestión administrativa, donde él y su grupo han corrido la suerte variopinta de la interna frentista.

Bergara es uno de los valores más importantes con los cuales hoy cuenta el Frente, y seguramente de él estaría orgulloso y dispuesto a colaborar si viviera el General.

Ahora el dilema vuelve a plantearse: ¿Bergara jefe de un grupo político dentro de los múltiples que hoy coexisten en el Frente o candidato de todos?

Esto no me preocuparía tanto si Mario encabezara un programa claro y definido que se abriera paso en medio del medio centenar de programas híbridos con los que cuentan cada uno de los grupos, pero me temo que los tiempos van a exigir primero la candidatura y luego las condiciones programáticas, que a mi modo de ver las cosas, son inexorables para poder realizar acciones de gobierno con el apoyo de la gente en medio no solo de un desafío nacional sino en esencia universal. Y ello supone, tiempos, plazos, tareas actuales, muchas de ellas cruciales para la actividad económica y atender a lo que la Constitución y las leyes establecen si de tiempos electorales hablamos.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 10 de mayo de 2017.