Lo lamento pero esto pienso.

Lo lamento pero esto pienso.

Abordando eso gris, que parece la teoría.

Jorge Aniceto Molinari.

Viernes, 22 de Noviembre de 2019.

Roberto Savio.Con este título presentaba su nota Roberto Savio1, la pueden leer en las columnas digitales de Uypress: precisa, clara e inquietante; no sólo expresa los valiosos conocimientos sobre acontecimientos de enorme importancia sino también y de algún modo un estado de ánimo generalizado. Es a ello que traté de responder en un correo que le envié al autor.

Mi correo:

Excelente descripción, y aún podríamos agregarles más cosas, como por ejemplo que con los documentos de identificación nacionales o en el marco de comunidades como la europea, podría agregarse un enlace donde cada uno de los seres humanos dispusiera de su historia clínica digital, y si disponemos como hoy dispone la humanidad de análisis de poco costo y no invasivos para saber qué enfermedades ha tenido cada uno de nosotros y cuales es propenso a tener, cada ser humano estará en condiciones de ser atendido en las mejores condiciones, con un resultado relevante en el mundo sobre la posibilidades de atender correctamente con los medicamentos e instrumental médico que hoy son patrimonio de sectores privilegiados de la sociedad.

¿Pero cuál es el problema, tanto para lo que desarrolla Roberto, como esto que agrego? Que la economía de la Humanidad está en manos de una dictadura regida por los complejos empresariales multinacionales, y comandada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional que regula sus pugnas contra la gente en un marco permanente de agostamiento de la tasa general de ganancia, y haciendo al sistema incapaz sin ampliar la guerra de mantener la rentabilidad, lo cual es suicida. ¿Qué necesitamos? La voluntad política para aplicar dos herramientas: una moneda única y universal, que termine con el juego de esta contra la gente, y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero que ni siquiera necesita que sea material físico, eliminando los impuestos al consumo, a los salarios y a las pensiones, y dando muerte a los paraísos fiscales. Esto es dar muerte en paz a la predominancia del modo de producción capitalista y la sociedad estaría en condiciones de un desarrollo democrático y en beneficio de la gente de su aparato productivo. Cambio radical en el BM y en el FMI. Todo lo que desarrolla Roberto apuntando a este objetivo sería la revolución que la humanidad está hoy necesitando. Organizando la atención de la salud, de la educación, del trabajo, del medio ambiente, bajando así radicalmente todas las lacras que la falta de rentabilidad entre otras cosas hace que el capitalismo las promueva. Y un apunte más. Nada de engordar Estados para poder aplicar esta política, que debe ser eficiente y rentable en beneficio de la sociedad toda. El capitalismo seguramente ya sin su predominancia seguirá existiendo como ha ocurrido con los otros modos de producción. La nueva forma de organizar el aparato productivo nos dará el ser humano nuevo, por aquello que escribía Carlos Marx:

«…El conjunto de las relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio (Uberbau) jurídico y político y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina (bedingen) el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia».

Esta estructura económica es hoy ecuménica.

La respuesta del compañero no se hizo esperar:

Muy bien dicho, y tienes toda la razón. Pero, hasta ahora, la gente se vuelve zombi… y el sistema no se toca… ojalá vayamos en tu dirección… un abrazo Roberto en el aeropuerto de Bonn…

Días antes habíamos intercambiado opiniones sobre la necesidad de comprender que está pasando con el Foro Social Mundial (FSM), que naciera con una enorme fuerza y alentara esperanzas de promover cambios importantes sobre la grave crisis que vive el mundo y que mucho tiene que ver con lo que Roberto Savio analiza en su nota sobre los enormes cambios tecnológicos de esta época.

Roberto nos hacía partícipes de este correo que nos dice con claridad su opinión:

Querido Chico,

No lo había leído, y quiero darte una respuesta rápida, ya que estoy viajando…

Creo que venimos de dos experiencias diferentes, y que de allá vienen nuestras posiciones diferentes.

Yo siempre estuve a favor del espacio abierto. Pero esto no quiere decir que un espacio abierto tiene que ser una masa informe de personas, que sólo a través de una improbable autogestión total pueden encontrar el mejor de sus caminos. Si la autogestión no tiene alguna capacidad de crear mecanismos de visión y de prioridades, esto hace del espacio abierto algo que es un gigantesco intercambio, pero que no va a una construcción importante. Que se haga un FSM, en el cual no hay paneles sobre el cambio climático, como fue de hecho la última vez, es ciertamente una expresión de las prioridades de los participantes. Pero a la vez buscar líneas que son objetivamente prioritarias, y pedir a los participantes que se abran a ellas, es algo que hay que solucionar. La inmensa fragmentación de los foros en muchos paneles que se repetían ad infinitum, es otro problema que hay que solucionar, espacio abierto o no. El mundo iba hacia un camino desastroso, y nosotros a una pulverización de debates, sin la capacidad de poder presentar una voz alternativa…

Creo que hemos llegado a extremos de talmudismo en que no se pudieran hacer declaraciones, ya que estas podían dividir. Un llamado a la paz, una declaración en contra de las guerras, una denuncia del florecimiento de líderes nacionalistas, xenófobos y populistas, no hubieran divido el FSM. Hubiera bastado acordar los límites a declaraciones, para que fueran suficientemente inclusivas y relacionadas a los temas contenidos en la carta de principios, para que el FSM hubiese jugado un papel activo en las relaciones internacionales, como era su intención anti Davos. No veo como una declaración sobre el desastre ambiental hubiese divido al Foro.

En otras palabras, para defender unos principios abstractos, hemos conducido el Foro a ser sólo un espacio de reflexión, basado en el mínimo común denominador, reduciendo enormemente el valor de una enorme movilización de entusiasmo y compromiso.

Lo que siempre me sorprende es que en el debate sobre el FSM nunca se habla de comunicación. Probablemente, porque esto hay que organizarlo. Pero cada Foro no ha tenido relación con el inmenso mundo que miraba al Foro, y que por razones diferentes (económicas, geográficas) no podía participar. Y que tampoco hemos asegurado el traspaso de lo alcanzado en un foro al que seguía. Los FSM se han así convertido en una secuencia de actos auto referentes, que no han logrado crear un proceso, ni una participación de la sociedad civil.

Una acotación, tal vez emblemática. Los diarios no han dejado de participar porque no éramos contemporáneos a Davos. Muy pocos medios hubieran tenido los recursos para cubrir los dos eventos. Han dejado de participar, como dije varias veces, porque un periodista que viene a un FSM se encuentra frente a centenares de paneles, y a menos que no sea un especialista de temas globales, se pierde, y termina escribiendo sobre el folklore del FSM. Esto hubiera sido fácil de solucionar. Hubiese bastado dar a los periodistas un carné de nombres y teléfonos (como hace EU en las Conferencias), con escrito: Mujer: resource person: Gina Vargas. Tel: 43217562. Allá quien quería escribir sobre temas de mujer, contactaba a la Gina Vargas, miraba al FSM en que estaba con mayor comprensión, y sacaba un buen artículo sobre este tema, y después sobre otros.

Pues, Chico, hubiese sido esto posible, en tu visión ¿Nombrar de alguna manera portavoces? Obviamente no. El resultado: perdimos todos los diarios. Y cuando levanté este tema, no faltó quien dijera que no era nuestro interés tener diarios burgueses en el FSM. Y esto, para mí, es falta de consciencia política…

Asi, querido, yo creo que prisioneros de nuestra formula, no hemos tomado ni algunas medidas mínimas para sincronizarnos con el mundo exterior, ya que hubieran requerido alguna medida organizativa, que nada tiene que ver con la organización de un movimiento, sino con hacer más eficiente la fórmula del espacio abierto. Más bien creo que hemos cometido un error tolemaico. El FSM partió tan fuerte y exitoso, que nos hemos quedado en sus orígenes, mientras el mundo cambiaba, y no nos preocupábamos para nada de esto. Podemos decir que hemos sido coherentes. Hemos seguido por 18 años el mismo camino, la defensa de una horizontalidad como método absoluto, un espacio autogestionado, etc. Pero sabemos que esto no es completamente así. Que en el CI siempre hubo un grupo más igual que los otros. Y que siempre se dieron momentos de supremacía de unos sobre otros, sin que esto fuera una batalla de valores…

Moraleja. Yo creo que un espacio abierto no pueda convertirse en un espacio cerrado, que no se relaciona con su mundo exterior. El FSM tenía que motivar, abastecer e intercambiar también con los que no habían podido llegar, y querían seguir el debate interno. El FSM tenía que reaccionar al mundo que lo circundaba. El FSM tenía que hacer esfuerzos para ser una alternativa a Davos, lo que significaba sembrar en el mundo. Un debate sobre modelos abstractos nos ha paralizado, nos ha impedido de ser una voz fuerte y participativa en un mondo que, como dices tú, «andas por lo pior». Y, nuevamente, me gustaría entender como el FSM va a seguir en un mundo donde la deriva comercial de Internet nos está transformando todos en zombies. Me gustaría entender cómo se puede entender el futuro del FSM, con reuniones físicas, como integrar a ellas todos los nuevos actores de la sociedad civil global, sin entrar en el campo de la batalla en la comunicación… pero para hacer este nuevo FSM, relacionado con la realidad, querido Chico, significa salir de tu experiencia de la iglesia de base de Brasil, para entrar en un camino que requiere alguna organización: por ejemplo, hacer un FSM sobre los varios puntos que la olla a presión deja escapar, de Chile a Alger, de Lebanon, a Honk Kong, de Francia a Yemen… los puntos que nos dicen que el sistema ya no aguanta… Pero tiene sentido querer llevarlos todos a un lugar, para que discutan entre ellos, como es nuestra tradición, sin que puedan hacer ninguna declaración: ¿Estamos seguros que esto es lo que los que manifiestan para un cambio necesitan hoy? A la vez, no creo que tampoco puedan organizar un movimiento, vista las grandes diferencias. Pero un espacio de encuentro y de intercambio ciertamente. ¿Pero tú crees que la vieja fórmula del FSM es contemporánea?

Esto dicho, un abrazo, Roberto.

A lo cual respondí interesado por la importancia del tema:

«Es un tema apasionante y a la vez lleno de ideas contrapuestas y en un marco que no las puede atender y por lo tanto tampoco responder.

El FSM irrumpe en el Brasil de Lula, donde la burguesía paulista en particular, luego de combatirlo de mil formas, lo apoya como un modo de desarrollar su inserción en el mercado mundial.

El FSM, nació con ese impulso pero producto de una inmensidad de militancias en distintas áreas del desarrollo humano y con distintos objetivos y fines. Y está bien que fuera así porque eso es lo que mejor expresa el sentimiento y el desarrollo de los seres humanos.

El Foro no se podía constituir en una iniciativa política en sí mismo, podía dar los insumos, y ser la base con conocimientos y militancia, no podía resolver la ecuación política.

Lula y también la burguesía paulista con sus objetivos diferentes agotaron rápidamente su programa. La crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista exige un programa que lo que hasta el día de hoy está para resolver. Y no es el Foro el que lo debe resolver son las organizaciones políticas que dicen responder a los intereses de los trabajadores, que deben tomar el desafío.

No es el Foro el que está en crisis, sino las organizaciones políticas, el Foro está allí y cada vez que se le convoque estará presente».

Mis disculpas, soy consciente de traer al intercambio apreciaciones en el marco personal, que desde mi punto de vista (también subjetivo) valen en tanto son preocupaciones que cada vez están generalizadas.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo, 21 de Noviembre de 2019.


Enlace del artículo original en castellano:

https://www.uypress.net/auc.aspx?100275


Nota:

1El ítalo-argentino Roberto Savio es economista, periodista, experto en comunicación, comentarista político, activista por la justicia social y climática y defensor de una gobernanza global anti neoliberal. Director de relaciones internacionales del Centro Europeo para la Paz y el Desarrollo. Cofundador, en 1964, y actual Presidente Emérito de la agencia de noticias Inter Press Service (IPS), presidente de Other News.

Respuesta a Yamandú Orsi.

Respuesta a Yamandú Orsi.

Yamandú Ramón Antonio Orsi Martínez.No lo conozco personalmente. Los informes me indican que se trata de un excelente administrador, frenteamplista y militante. Estoy hablando del compañero Yamandú Orsi. Sin embargo y quiero señalarlo, sus declaraciones sobre la desdolarización del país son equivocadas. Necesitamos tener un lugar donde debatirlas. Esto de opinar diciendo lo que se piensa es muy bueno. Ahora necesitamos la contrapartida de eventos donde esto se pueda debatir abiertamente, con el complemento luego de que las organizaciones tomen luego las medidas propias necesarias para cumplir administrativamente con lo resuelto. Así debe funcionar la democracia en todos sus planos: sindical, política, social.

Azucena Arbeleche.Bastante daño le ha hecho al país las declaraciones de la economista Azucena Arbeleche diciendo que habían hecho gestiones –no sabemos por resolución de quién– ante calificadoras internacionales de riesgo. No debería promoverse que se juegue al pelotazo, como parece ser la moda actual. Volviendo sobre el punto decíamos en nuestra columna de Uypress, con referencia a Chile: «Imaginemos por un momento a Chile, a Uruguay, a Brasil, a Grecia, a España, sin impuestos al consumo, al trabajo y a las pensiones. ¿Y entonces como se banca el presupuesto del Estado?, con un impuesto sobre la circulación del dinero, haciendo inválida cualquier transacción que no esté debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine».

«Sí, pero ningún país lo puede hacer por separado, si y es ahí donde debemos organizar la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para imponer un cambio sustancial en la economía del mundo».

«Una sola forma universal de medir los hechos económicos, no a una moneda para los dueños de los medios de producción y otra para la gente. Que los recursos provenientes de un impuesto a la circulación del dinero sean administrados democráticamente sin engrosar las burocracias estatales y administrados con criterios de rentabilidad social, y eficiencia».

Por eso hablar de dos monedas cuando los ahorros del país, y los ahorros personales de los administradores se hacen en la moneda «fuerte» no sólo me parece incorrecto, sino grave para los intereses de la gente. Destaco lo de fuerte porque ya en el mundo se debe hablar de monedas predominantes como es en este caso, que inciden sobre la vida de la gente, y hacen que sobre el manejo de ellas se juegue con el nivel de vida de vastos sectores.

Jorge Aniceto Molinari.
Martes, 19 de Noviembre de 2019.

Si, los impuestos.

Si, los impuestos.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Uno de los temas de la campaña electoral uruguaya son los impuestos. Pues bien, hablemos de los impuestos.

Por ahora el intercambio es que cualquiera en el gobierno deberá aumentar los impuestos aunque en la campaña electoral se le niegue.

Y esto es verdad en el mundo, pues el capitalismo va aumentando en el endeudamiento de los gobiernos en cualquier parte del planeta y su servicio (los intereses de la deuda). Inexorable también es que esto va a parar en el incremento de los paraísos fiscales. La razón: no encuentra respiro en la economía del mundo tal cual está para restablecer la rentabilidad que se le va agostando.

Ahora lo que hay que analizar primero es que impuestos se van a aplicar, y si el país dispone de libertad para aplicar los que entienda más convenientes.

Nuestro sistema impositivo está basado en los impuestos al consumo, los salarios y las jubilaciones. Son los fundamentales, veamos las cifras oficiales de la recaudación y su procedencia.

¿Por qué es así? Porque eso lo imponen las relaciones económicas mundiales de las cuales no podemos separarnos. Rige la dictadura económica.

¿Qué ha ocurrido hasta ahora?, hasta la llegada del Frente Amplio al gobierno esto era salvaje, con su llegada esto se atemperó, y se le expuso como un sistema tributario justo, lo cual es falso.

La disyuntiva que tenemos ahora es que de esto no se quiere hablar, y hay que hablar, porque la crisis es inexorable y hay que tomar el toro por las guampas.

Es cierto en todo el espectro político de derecha a izquierda, y de izquierda a derecha nadie ha hablado del tema. Salvo una excepción: Mujica en la ONU en 2013, con una respuesta posterior que nadie ni el propio Mujica volvieron a hablar del tema.

Entonces el 24 de Noviembre voy a votar a Martínez-Villar. Pero muchachos se terminó el recreo, hay que debatir con la gente y de cara a la gente. Y así deberá ser también si gana la oposición, nuestra libertad está en juego y el derecho a decidir también.

Si no nos proponemos unirnos en el mundo para terminar con la dictadura económica cuyos centros son el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, tomándolos para revertir su política, los ejemplos que hoy vive el mundo en Chile, Ecuador, Argentina, por mencionar alguno de los más cercanos cada vez serán más grave y nos involucran. Las lacras que esta realidad genera –entre ellas el mundo de las drogas– continuarán siendo estimuladas por la crisis de inversión rentable para el capital, y la sociedad sin disponer de trabajo, de salud y de educación, incluso para reeducar a todo un mundo que va quedando al margen de la sociedad, generando su propia organización al margen de la ley y de un desarrollo social armónico. Uruguay tiene hoy 11.380 presos en un total poblacional de un poco más de 3 millones de habitantes.

Los muros callejeros son testigos de esta contradicción no resuelta a nivel ideológico y político: dicen unos, que la crisis la paguen los capitalistas, otros, que creo que es responsabilidad del Partido Comunista, que abogan por impuestos a los capitalistas.

Recuerdo que en la izquierda en forma infantil argumentábamos que Batlle y Ordoñez no era de izquierda porque estaba en contra del impuesto a la renta. La vida le ha dado la razón como en tantas otras cosas, incluido el propio balance sobre la revolución rusa y su defensa de Lenin.

Los empresarios toman a los impuestos como un dato de la realidad a incorporar a los costos de su actividad y por lo tanto derivados al precio de las mercancías. Cuando esto no les es rentable hacen las gestiones a todo nivel para que si lo sea, o cambian de rubro, o se van.

Ejemplos: de todos los tamaños, me viene a la memoria por ejemplo el de Cristalerías del Uruguay que ha tenido las derivaciones que todos conocemos.

Es más. Cuantas veces oímos y sabemos de la necesidad de exoneraciones tributarias para estimular la inversión, y su vinculación o no con la creación de fuentes de trabajo.

Y entonces ¿qué hacer? Tratar de que la gente pueda sortear en las mejores condiciones esta contingencia, que es lo que de alguna manera han hecho con dificultades –abuso del burocratismo y falta de controles en las empresas, estatales y privadas– los gobiernos del Frente Amplio.

Sabiendo que a la larga esto no tiene soluciones nacionales, y hay que ir si o si a plantearse el tema a nivel de la conducción de las relaciones económicas que están en las manos centrales del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional.

Lo que hoy viven las países con distinto grado de crisis es producto de esto.

La «izquierda» esto aún no lo entiende, porque siguen pesando en sus estructuras mentales el reformismo y el stalinismo. Reformismo que es no ver más allá de las fronteras nacionales en materia de soluciones y tratar de aprovecharlas corporativamente. Por supuesto, mi planteo también es reformista aunque genere una revolución en sus consecuencias. Lo del stalinismo se manifiesta en inflar lo que el Estado como tal pueda hacer, aunque nieguen el origen del planteo. Recordemos que Marx, Lenin, Batlle no eran estatistas y lo explicaban con solidez argumental.

Insistimos, el mundo asiste al aumento constante de los endeudamientos presupuestales de los Estados y con ellos el de los servicios en el pago de los intereses de la deuda. Pero a su vez el crecimiento descomunal, en paralelo, de los paraísos fiscales.

Esto se cambia con un «golpe de timón» en el Banco Mundial y en el Fondo Monetario Internacional1, imponiendo sistemas impositivos basados en la circulación del dinero, haciendo que ninguna operación sea válida si no está debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine, iniciando así el proceso de defunción de los paraísos fiscales y de los sistemas impositivos basados en el consumo, los salarios y las pensiones.

El complemento necesario a esto es el de que la economía tenga una sola y universal medida monetaria.

Es insólito que hoy se hable de las cotizaciones monetarias como de un «hecho de la realidad» cuando su manejo destruye condiciones de vida de los sectores mayoritarios y más humildes de la sociedad como ha ocurrido en Argentina y en Venezuela para citar dos ejemplos notorios y de distinto signo, dentro de lo que es la realidad actual del capitalismo con la contrapartida de la apropiación de esos recursos por parte de sectores de la oligarquía.

Y, por favor, no quiero ni oír hablar de soberanía monetaria nacional, cuando los actores que de eso hablan tienen sus reservas personales en dólares, y los bancos centrales miden su capacidad de reserva también en esa misma moneda2.

Necesitamos un sinceramiento, comprendiendo que el mundo vive en las relaciones económicas una dictadura que es necesario superar sin dañar, saneando y preservando el aparato productivo que la humanidad ha alcanzado. Podría parecer contradictorio pero se estimulan los nacionalismos y a la vez se avasallan las nacionalidades, en un hacer político también de corto vuelo.

El peligro es la descompensación de la industria de la guerra, que hasta ahora viene siendo usada para equilibrar presupuestos de grandes potencias y a la vez estimulando peligrosamente los conflictos y los movimientos fascistas.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo. Miércoles, 6 de Noviembre de 2019.


Notas:

1El «golpe de timón» no es otra cosa que generar la voluntad política para poder hacerlo. Ese es el centro de la revolución en nuestro tiempo.

2Por lo general cuando se habla con los economistas sobre estos temas, aparece en escena el llamado derecho al «señoreaje» que tiene que ver con los derechos y beneficios generados con la emisión monetaria.

Desde mi modesto punto de vista soy de la opinión de que el tema ha pasado de ser un tema técnico económico a ser político, sin dejar de ser técnico económico. Cuando hablamos de las emisiones de dólares y euros aparentemente descontroladas, en el pasado reciente, pensamos que ni el Banco Mundial, ni el Fondo Monetario Internacional han renunciado a su rol de comisarios sobre el desenvolvimiento capitalista de la economía mundial y no renunciamos a asignarle la responsabilidad y complicidad que le corresponde en esos hechos.

Es más, hoy no vemos ninguna razón para que los Estados que tienen fuerte presión sobre la moneda de parte de los sectores privilegiados de su sociedad (el manido «atraso cambiario»), no adopten como moneda de todos la que se utiliza en la producción de bienes y de reservas del propio Banco Central.

No creemos tener la verdad absoluta, pero necesitamos se nos argumente sólidamente para aceptar esto que hoy está sucediendo, y que va en directo detrimento del nivel de vida de la gente y en beneficio de sectores privilegiados de la sociedad.

La salvación no es sino con todos.

La salvación no es sino con todos.

Hay compañeros que se niegan ver la realidad y la derecha usa para ellos las ideas nacidas de la derrota de Lenin en 1924, luego de que la Revolución rusa significara un hito en el desarrollo humano. Sueñan en construir un socialismo nacional país por país. No ven que el capitalismo es un sistema que nace, se desarrolla e inexorablemente llega a sus límites. Que eso tal como lo estudiara Marx hace que alcance hasta el último rincón del Planeta. Con tal gravedad en la capacidad de comprensión que no pueden explicar cómo el centro del capitalismo se desplaza a China y su entorno gobernada por el Partido Comunista y liderando el libre comercio en el Mundo.


Frente a esto hay dos conductas nocivas para la sociedad. Una, usar de las ideas de izquierda para llegar a los puestos bien remunerados, vegetar y tratar de mantenerlos aún haciendo tareas útiles para la gente, la otra tratar de romper todo lo que se ha hecho para que la gente al fin se subleve y se impongan las ideas de estatizar todo cerrando nuestras fronteras. Ejemplos de esto en cada país sobran.


A la izquierda le viene bien un sacudón para que de su árbol caiga la fruta podrida. El problema es cómo hacerlo sin cortar el árbol, que es lo que la derecha busca para mantener sus privilegios en la sociedad.


El problema sigue radicado en el qué hacer, que sólo lo puede resolver un programa correcto, que es lo que hoy no tiene la izquierda en el Mundo. Mujica lo insinuó en la ONU en Septiembre del 2013 pero luego su retroceso ha sido notorio. Ahora no hay otro camino que volver a plantear las dos herramientas esenciales para abordar la crisis: la moneda y los impuestos, que son los instrumentos que hoy usa la derecha en el mundo para impedir el cambio y tratando de mantener sus privilegios aún haciendo crecer el guerrerismo y de su mano el fascismo. También a ellos les cuesta entender que no hay salvación sino es con todos como dice una vieja canción española.

Jorge Aniceto Molinari.
Sábado, 2 de Noviembre de 2019.

A modo de un llamado a la consciencia de todos.

A modo de un llamado a la consciencia de todos.

Imponente, más de un millón de personas se manifiestan en el centro de Santiago de Chile.

Hay un deseo común en Argentina, en Chile, en Uruguay de que se está en contra de las políticas de restricción de los derechos de la gente, con una denominación común el llamado neoliberalismo.

En Argentina se va a expresar en las urnas y va a decretar el fin del periodo de Macri, en Uruguay el Frente Amplio conseguirá un aval en las urnas para continuar su tarea. En Chile la mayor manifestación popular en toda su historia está decretando con los hechos el fin del gobierno de Piñera y se necesitan salidas constitucionales como puede ser la convocatoria de una Constituyente.

Ahora tenemos una obligación como militantes de las ideas revolucionarias que coronaron su primer esfuerzo con el triunfo de la Revolución Rusa en 1917, es necesario el programa para esta época.

Así como la revolución francesa tomó la Bastilla, la revolución rusa el Palacio de Invierno, este proceso revolucionario para ser tal debe proponerse tomar los organismos financieros internacionales: el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, no para destruirlos sino para cambiar su política utilizando dos herramientas fundamentales: la moneda y los impuestos.

La moneda debe ser única y universal, basta ya de maniobras contra la gente, y los impuestos que la sociedad necesita para la educación, para la salud, para la alimentación, para la vivienda, para la seguridad y previsión social deben provenir de la propia circulación del dinero. Ninguna operación podrá ser válida sino está debidamente registrada donde la sociedad lo determine. Muerte así a los paraísos fiscales y a los impuestos sobre el consumo, el trabajo y las pensiones.

Es necesario que todas las organizaciones tomen posición sobre esto, basta ya de oponerse al neoliberalismo en forma abstracta, los partidos, los sindicatos, las iglesias, los clubes, las cooperativas, todos debieran pronunciarse.

La situación tiene que tener una salida organizada, pues de lo contrario las provocaciones están al orden del día, y la represión puede llegar más allá de los límites que conocemos del fascismo.

Nuestro deber es ante todo mantener a la gente unida en la esperanza de un cambio que es totalmente posible.

La propia decisión de Bolsonaro de reunirse con el Partido Comunista chino está mostrando el carácter de la presión social que se hace sentir en todo el continente, y que no es ajena a lo que sucede en otras zonas del planeta producto de esta crisis irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo. Viernes, 25 de Octubre de 2019.

Todo está encaminado para que en el Uruguay continúe gobernando el Frente Amplio.

Todo está encaminado para que en el Uruguay continúe gobernando el Frente Amplio.

Es más, el Dr. Vázquez, representa hoy, en muchos terrenos del hacer de gobierno, una mejor administración que la anterior. Un solo ejemplo: política exterior. Si bien no hubo el planteo profundo y universal de Mujica en la ONU, que luego olvidó, tampoco hubo errores garrafales como el de impulsar un secretario para la OEA que organizara su actividad con el comando sur del ejército de EE.UU. La política exterior de Uruguay en este periodo ha sido digna.


Lo que nos preocupa es el marco económico en el que se realiza la actividad política actual. El mundo está en una profunda crisis ya irreversible de la predominancia del modo de producción capitalista. Existe una gran ventaja para poder analizar globalmente un cambio a favor de los pueblos y es que el centro del capitalismo se desplaza hacia China y su entorno, que lideran además la política de libre comercio en el mundo.


Pero, salvo el gobierno uruguayo, en todo su entorno regional no hay la misma predisposición para utilizar esta ventaja en beneficio de la gente. Se piensa en un cierre de las economías que si bien en una primera etapa puede significar una ventaja (ocurre hoy con Trump) luego se convierte en una bomba de tiempo.

Ahora tampoco se puede dejar libre el mercado, ¿de qué se trata entonces? Que es necesario discutir medidas universales para que la economía pueda desarrollarse en beneficio de la gente.

Jorge Aniceto Molinari.
Jueves, 24 de Octubre de 2019.

¡¡¡Un mundo diferente!!!

¡¡¡Un mundo diferente!!!

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

Un apreciado amigo recibe carta de su hija, la misma le merece una reflexión y me pide una opinión. Entonces como se decía en la Vuelta Ciclista al Uruguay: «aprovecho la oportunidad que me brinda…». Y acá va todo el intercambio:

Días atrás mi hija Mariela me envió un mensaje que describía un mundo diferente, que se daría en menos de una década. Un mundo que dejaría de usar motores a gasolina y diesel, en que se fabricarían autos eléctricos, en que no habría más explotaciones petroleras, en que muchas industrias desaparecerían, en que prevalecería la inteligencia artificial (salud, transporte, educación, agricultura, ganadería, hogar, etc.) por sobre las actividades convencionales actuales. Un mundo que prescindiría de casi todas las profesiones universitarias, las licencias de conducir, los propietarios de automóviles que serían sustituidos por medios de transporte inteligentes y autónomos. Un mundo donde las zonas de parking y gasolineras se transformarían en espacios verdes, las compañías automovilísticas tradicionales desaparecerían, se salvarían por año un millón de vidas, muertes provocadas por actuales accidentes de tránsito. Las compañías de tecnología (Testa, Apple, Google, etc.) crecerían y crearían computadoras revolucionarias que a través de celulares facilitarían a los ciudadanos el acceso a la salud, transporte, enseñanza, actividades en cada hogar, etc. Las compañías de seguro tendrían enormes dificultades de subsistencia. Las ciudades de los países del planeta serían menos ruidosas y contaminadas, pues la energía solar y eléctrica predominaría.

Comenta mi amigo:

Reflexionando sobre este mundo diferente, parto de la siguiente hipótesis:

  1. la población mundial crecería a quince mil millones de personas,

  2. los ciudadanos mayores de setenta años retirados, ascenderían a cinco mil millones,

  3. las personas activas serían cinco mil millones (policías, educadores, expertos en cibernética, algunos profesionales universitarios, administrativos, obreros, etc.),

  4. los ciudadanos inactivos menores de setenta años serían cinco mil millones,

  5. las fuerzas armadas desaparecerían, prescindiríamos de la banca tradicional, sólo contaríamos con un Banco Central Mundial,

  6. no habría trabas ni requisitos para los migrantes,

  7. los países tendrían gobernantes para control de normas generales y no cumplirían funciones resolutivas, durarían en sus funciones dos años y serían elegidos por los ciudadanos de cada país, mantendrían sus fronteras en carácter simbólico,

  8. una Comisión de Notables y un Banco Central Mundial regirían y resolverían los problemas globales que pudieran suscitarse,

  9. existiría un moneda única para todo el planeta, el dinero, en la práctica, no circularía,

  10. los ciudadanos del mundo no pagarían impuestos, alquileres y transporte, tendrían derecho gratuito a la alimentación, salud, enseñanza, actividades deportivas, culturales y lúdicas,

  11. se liberaría el consumo de drogas, la C. D. N. controlaría: distribución, registros, excesos y tratamientos,

  12. desaparecería el narcotráfico,

  13. se acabarían las guerras, la industria armamentista se limitaría al equipamiento de la policía,

  14. la industria farmacéutica sería controlada exclusivamente por el C.D.N.,

  15. se acabaría la hambruna, la indigencia y la pobreza,

  16. no habría delincuencia, las cárceles serían modelos de enseñanza y recuperación de presos,

  17. las religiones serían totalmente libres sin fanatismos.

Como se financiaría lo expuesto?: se adaptaría la tasa «Tobin» (impuesto a las transacciones bancarias) a un impuesto a cada una de las operaciones con celulares, tablets y computadoras, dicho gravamen lo pagarían las compañías de tecnología (Tesla, Apple, Google, etc.). La Comisión de Notables y el Banco Central Mundial administrarían y se encargarían de distribuir los enormes recursos del impuesto. Sus autoridades durarían dos años y un plenario de gobernantes de todos los países del mundo, resolvería su continuidad o renovación. Inconvenientes que veo en este sistema que solucionaría los actuales problemas de nuestro planeta:

  1. habría cinco mil millones de personas menores de 70 años, vitales y capacitadas, que perderían sus empleos.

  2. ¿Cómo se atendería las necesidades de esos individuos desocupados?

  3. La C.D.N. y los Gobernantes de cada país deberían crear actividades y atención psicológica especial para esos ciudadanos que irremediablemente caerían en estados depresivos con consecuencias fatales.

  4. El sistema sería una especie de filosofía marxista ultra moderna.

  5. El fútbol pasaría a un segundo plano, perdería la pasión que lo transforma en el deporte Nº 1 del mundo, actividades como el carnaval y otras actividades lúdicas, pasarían también a un segundo plano.

  6. La C.D.N. debería crear mecanismos que defendieran la creatividad, que ciertamente decrecería. Sin duda este modo de vida salvaría al mundo de desastres actuales, que lo llevan a su vertiginosa destrucción.

Roberto Morresi. 20 de octubre de 2019.

Excelente la nota de tu hija y tu reflexión.

Sin duda que en cada uno de los campos del conocimiento humano podrían aportarse más elementos. Un ejemplo en la salud: hoy ya cada ser humano en un enlace que puede ser con su documento de identidad podría tener, de acuerdo a su voluntad, una historia clínica digital y además con un examen no invasivo y de poco costo, tener incorporado a la historia todas las que han sido sus afecciones y las que podría contraer en el futuro. Te imaginas que eso cambia el sentido de una industria tan importante como la del medicamento, pero también sobre las características reproductivas en las que hoy hay un desnivel notorio, donde es mayor la reproducción humana donde mayores son las carencias materiales de los actores.

Las características del trabajo también cambiarían sustancialmente, pues hoy el trabajo está asociado a la rentabilidad de quién maneja el capital sea privado o estatal. No desaparecería el concepto de rentabilidad ni de eficiencia, si estaría orientado al bien común y en ello va todo lo que significa por ejemplo transformar desiertos en praderas, etc. etc. Pero ya no solo lo que significa lo que anteriormente señalábamos de lo que se puede hacer en salud sino también en educación y en la rehabilitación de seres humanos atendidos de una manera sustancialmente diferente. Roberto, aumentarían los lugares de trabajo que hoy precisamente no se crean porque al capitalista inversor no le son rentables.

He insisto lo que desaparece no es el modo de producción capitalista sino su predominancia en la gobernanza del aparato productivo, para que desaparezca es necesario que se desarrolle un ser humano nuevo acorde con las nuevas pautas económicas generada por esta revolución.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo. Miércoles, 23 de Octubre de 2019.

¿Otra vez la táctica del aborto?

¿Otra vez la táctica del aborto?

Llama la atención tanto en Chile como antes en Ecuador, y también aunque con otros ingredientes lo de Catalunya en España, los chalecos amarillos en Francia, que rápidamente en el caso de Chile y Ecuador se da marcha atrás pero, en todos los casos, a falta de definiciones se recurre a la violencia para justificar la represión.

La derecha en el mundo va careciendo cada vez más de posibilidades democráticas. Su programa es ajustar el nivel de vida de la gente en aras de una rentabilidad económica que cada vez tiene menos margen. Está muy claro de que cuando se articulan movimientos sociales sólidos como fueron los del PT en Brasil y los de Chávez en Venezuela la acción para desarticularlos ha sido implacable por parte de la derecha internacional y si le es necesario la violencia terrorista es su arma preferida.

Hoy vemos que desde algunos sectores llama la atención del no involucramiento de sectores de izquierda en este proceso. Hay incertidumbre pero por sobre todas las cosas hay falta de programa.

Recordemos incluso que en uno de los pocos momentos que se habló de ello la Dra. Cristina Kirchner habló de cerrar la economía tomando el ejemplo de Trump, que humildemente para nosotros y sabiendo la importancia para la gente de un triunfo de su fuerza política, es un disparate que no tiene posibilidades de aplicarse.

Estamos seguros que el tiempo nos va a dar la razón. El modelo Trump, a contrapelo de propia historia de EE.UU., si aún no se derrumba es por la propia inercia de la economía que le está dando un margen de crecimiento luego del cual auguramos en peligroso derrumbe. Este es el origen de la táctica del aborto que por medio de la violencia terrorista se intenta hoy imponer, en medio del aumento de las necesidades reales de la gente.

Jorge Aniceto Molinari.
Lunes, 21 de Octubre de 2019.

La minoridad abandonada y/o infractora.

La minoridad abandonada y/o infractora.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

A propósito de las declaraciones de la Psicóloga Gabriela Fulco, Presidenta de INISA (Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente) en el Uruguay. Sobre la necesidad de Instrumentar una especie de servicio militar para este sector de la sociedad. Medida que no figura en ninguno de los planteos programáticos del Partido de Gobierno, el Frente Amplio.

Nos preocupa el tema y ya en agosto del año pasado dedicamos una columna a analizarlo:

«He estado leyendo el libro de Leonardo Clausen y Cristina Mega, donde relatan cómo se realizó la experiencia en la colonia Martirené para la recuperación de menores infractores y abandonados en el Uruguay.

No puedo entender como en este país, que hoy vive la realidad universal de la crisis del capitalismo con el aumento, entre otras de gran preocupación, de la delincuencia juvenil, no haya recurrido a retomar esa experiencia formidable para dar al menos una respuesta consciente y organizada al problema. Hace pocos días desde Barcelona (España), el Centro de Estudios Bardina, solicitaba autorización para hacer llegar a sus estudiosos una copia digital de este texto. La edición impresa es del 2016, coordinada por Paola Pastore y Diego Silva Balerio, el impresor Carlos Álvarez. Las experiencias son analizadas en el texto «Trazos y legados de una experiencia pedagógica (1969-1976)». El texto está en disponible en este enlace.

«Todavía es tiempo, aunque como para mí, como para Leonardo y Cristina si bien los años no han pasado en vano, lo cierto es que han pasado (ellos son ya bisabuelos). Ahora allí está la obra reflejada en un texto y en la vida del Uruguay y de los que vivieron y llevaron a cabo la experiencia.

Días pasados en Facebook, alguien me decía: el ser humano es egoísta por naturaleza, a lo que respondí al interlocutor que lo felicitaba pues tenía algo resuelto que en muchas disciplinas de la ciencia hoy sigue siendo motivo de debate y para mí una incógnita a resolver.

En lo personal –salvo que se me demuestre lo contrario– el desarrollo material completo del modo de producción es lo que determina las características «culturales» del desarrollo humano, incluido el egoísmo (este puede ser precisamente el punto en debate).

En la colonia Martirené, Leonardo y Cristina, –también sus pequeños hijos– empiezan en un trabajo arduo por restablecer el principio de autoridad, para dar base después sobre ese principio a organizar el trabajo y la autogestión, en el libro está explicado maravillosamente. Cada uno de estos pasos son realizados a plena consciencia seguros de una respuesta positiva en la inmensa mayoría de aquellos seres humanos que la sociedad había dejado de lado. Son meticulosos en describir cada una de aquellas ceremonias y protocolos, que luego se traducirán en la eficiencia del trabajo.

Ahora así como un joven en las coordenadas de la vida, necesita determinados principios de autoridad y que cuando no los tiene corre el riesgo de ingresar en zonas propensas al delito, lo mismo sucede con el desarrollo organizado de las sociedades. En Martirené los jóvenes se adhirieron no sin trabajo previo en ese sentido, pero se adhirieron firmemente a un principio de autoridad y disciplina que un vez hecho suyo dio paso naturalmente a la auto gestión, a la cooperación, a la construcción multifacética con beneficio colectivo.

En síntesis una deuda pendiente en la sociedad, con los jóvenes que hoy siguen sin encontrar su destino en la vida de todos los días.

Esta reflexión me trajo a otra:

Para hablar de la proyección del centro actual del capitalismo en el mundo: China y la sucesión de autoridades, en la historia al comando de la economía.

¿Qué exige el modo de producción capitalista desde el momento en que nace y comienza su desarrollo? Exige un mando, una autoridad, un patrón, que le dé forma y comando a la acción de producir, que a su vez participa en la competencia elemento central de su propia condición inicial.

El burgués se inicia desde su taller construyendo su empresa en competencia con sus iguales y con los no tan iguales. La revolución burguesa, que es la acumulación de estas experiencias llega hasta desbordar al modo de producción que lo antecede y para triunfar en su imponente crecimiento necesitó de la mayor realización de libertades que hubo conocido el ser humano hasta ese momento como sin duda lo fue la Revolución Francesa, uno de sus ejemplos mayores.

El desarrollo moderno de los Estados pareció ser la estación final de ese desarrollo; Inglaterra –no el único– fue su principal centro, desde el cual comenzaba a caminarse el mundo con los signos del capitalismo. Sin embargo el imperio no pudo impedir que desde su interior se diera impulso a un nuevo centro, más libre, más dinámico, ese nuevo centro fue EE.UU., la autoridad central británica del capitalismo era desafiada con éxito por el desarrollo impetuoso de este nuevo Estado. ¿Cómo se construyó, como ha sido la historia de su autoridad interna y luego externa? Valdría dedicarle tiempo y estudio a acontecimientos como por ejemplo el rol de ferrocarril en la unidad productiva de todos los puntos del país. Fue la construcción de una nueva autoridad para el capitalismo en el mundo, con la cual se afrontaron nada menos que dos guerras mundiales y una crisis como la de 1929. También en el abuso de esa autoridad el uso criminal de armas nucleares contra poblaciones civiles.

Con EE.UU. cuando su surgimiento, se produce en los hechos la debacle de la teoría del super imperialismo, pero a partir de la Segunda Guerra Mundial estas teorías vuelven a la carga con el rol del propio EE.UU.

En la actualidad cuando este centro del capitalismo se satura, y la competencia universal lo hace entrar en crisis, sus burgueses más relevantes, muchas veces asociados con los de otros países, comienzan a ubicarse en otras zonas del mundo favorables a lo que les exige la competencia –y esto ni la política nacionalista de Trump lo para, son las leyes del capitalismo– la búsqueda se orienta hacia ubicaciones en el planeta donde rige una autoridad aunque ella sea una paradoja pues es proporcionada por un Partido Comunista, y porque además estos han entendido –no sin lucha ideológica– como lo defendió Lenin toda su vida, que dependen del desarrollo productivo del mundo y no del aislarse de él. Entonces hacen de su vinculación a lo más avanzado en cada unas de las ramas de la actividad productiva un objetivo de sus mejores cuadros empresariales y también políticos.

El formidable desarrollo chino actual, tampoco es una estación de llegada del modo de producción capitalista, es si la utilización disciplinada ahí de los condiciones que se vienen dando en todo el mundo, que requieren un centro de esta naturaleza, pero a la vez acentuando las condiciones ecuménicas de fractura social, para la cual ya no hay en el planeta nuevos lugares de desarrollo, por el que el capitalismo pueda incursionar con sus objetivos de rentabilidad, los limites están.

China garantiza aún por un plazo histórico que las inversiones capitalistas si se hagan con rentabilidad, la seriedad de su modelo, que también sean eficientes sin cuestionar en ese marco la predominancia del modo de producción que en otras zonas del planeta está recargado de capitales improductivos sin posibilidad de inversión en un desarrollo económico eficiente.

Tal vez lo que el Partido Comunista no prevé es que en un plazo relativamente corto, tendrá que analizar con lo mejor de la cultura, de la intelectualidad mundial, en cómo ayudar a que el modo de producción que predomina en la propia China tenga que permitir la muerte en paz de esa predominancia, para pasar a construir la autoridad que emane de las instituciones de la sociedad en su conjunto. La contribución, por su experiencia social, de los comunistas chinos puede llegar a ser decisiva.

La historia china, tiene en sus antecedentes, –siempre hay que contar con ellos– acontecimientos que hay que tener en cuenta; el Profesor Julio Louis viene realizando en el semanario Voces, una serie de notas muy ilustrativas particularmente en lo que tiene ver con el análisis que en su momento realizara Marx sobre el modo de producción asiático, y que se conocieran no hace mucho tiempo cuando se publicaran sus escritos conocidos con el nombre de «Grundrisses».

El capitalismo, a diferencia de espacio de los modos de producción anteriores, edifica su autoridad para realizar su producción, desde el humilde taller artesanal a todo el planeta aumentando entonces los alcances de su pugna competitiva.

Es razonable entonces que la crisis en su autoridad se exprese en aquellos lugares que no son centrales en el desarrollo que se hace con mayor intensidad, construir una nueva autoridad que comprenda a todos los seres humanos requiere de una transición que hoy apenas se insinúa pero que comienza a ser decisiva para nuestro futuro, con la condición cada vez más excluyente de que debe abarcar todo.

Y construir una nueva autoridad que beneficie a los seres humanos siempre es posible, tal vez la más noble de las tareas del hacer político, como lo entendemos desde nuestro punto de vista en estas reflexiones».

Tal lo que decíamos el 4 de agosto de 2018. Los profesores Leonardo Clausen y Cristina Mega, mostraron claramente como sobre la base del trabajo organizado estableciendo el principio de autoridad era posible fijarse metas y luego autogestionarse por parte de este sector tan importante de la minoridad.

Su trabajo era de pleno conocimiento del General Líber Seregni quien siempre lo respaldó. Sin embargo, cuando el Frente llega al gobierno nacional y ya sin la presencia física de su líder, nada de esto se tuvo en cuenta. Y no estamos hablando de cargos, estamos hablando de una experiencia exitosa que hay que tener presente para no llegar al despropósitos hoy de los planteos que se hacen a nivel de la presidencia de INISA, que por lo menos muestran la orfandad de los objetivos.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo. Viernes, 18 de Octubre de 2019.

El voto universal.

El voto universal.

(Abordando eso gris, que parece la teoría).

En el Uruguay nos encaminamos a una elección general del poder legislativo y del poder ejecutivo, sobre la base del voto secreto, universal y obligatorio. Cada una de estas características en el sufragio tiene su historia, pero ninguna de ellas hubiera sido posible sin el ejercicio de la «dictadura del proletariado». Es decir si los trabajadores «en el mundo» no hubieran impuesto estos derechos.

Soy consciente del escándalo que una definición de esta naturaleza puede provocar, pero si, queremos provocar el debate, el análisis de definiciones que alguna vez se analizaron y en los últimos tiempos se analizaron mal.

Desde el Partido Nacional me aportarían los hechos que al principio del siglo 20 provocaron el levantamiento armado encabezado por Aparicio Saravia, en defensa del voto secreto, pero para nada aceptarían emparentar estos hechos con las reivindicaciones del proletariado.

También hay una «izquierda» para la cual «dictadura del proletariado» es Stalin; en sus cabezas socialismo es propiedad estatizada y aún cuando muchas veces ha sido necesario estatizar para defender el aparato productivo, el objetivo comunista no puede ser el capitalismo de estado ante un modo de producción predominante que ocupa todos los espacios económicos que le son posibles y rentables en el planeta.

El capitalismo de estado no nació en 1924, ni murió con la caída del muro de Berlín. La Unión Soviética en particular siendo el resultado de una formidable revolución social, aún con la derrota de Lenin, fue la base en la que se apoyaron los pueblos del mundo para enfrentar la explotación capitalista, al imperialismo, al fascismo y a la propia deformación política que fue el periodo stalinista y luego en la etapa actual al Estado gendarme en que se ha convertido EE.UU, al servicio de la política de guerra de un sector empresarial en el que intenta desahogar, sin éxito, sus crisis el capitalismo.

La crisis en la predominancia del modo de producción capitalista tiene tal grado de irreversibilidad, que trastoca conceptos que parecían firmes y arraigados, con el libre comercio y EE.UU. como centro, este Estado lo sufre y entonces en la lucha interna experimenta un cambio que hubiera sido insospechado en otra etapa, como lo es amurallar su economía y empezar a perder su rol de centro del capitalismo mundial y del libre comercio.

El trabajador sabe que si no defiende sus derechos es presa de la otra dictadura, la del poder económico del patrón y que para enfrentarla adquiere la consciencia de organizarse, y los pasos van desde lo gremial a lo político. El patrón siempre que puede prefiere la negociación individual, que tiene la lógica de la necesidad de rentabilidad.

En la campaña electoral uruguaya esto aparece a simple a vista en las fundamentaciones políticas de los candidatos de la derecha, aun cuando sienten la presión de la clase obrera organizada, y expresan que lo obtenido, obtenido está.

Un ejemplo reciente aquí en nuestro país. La ley de responsabilidad empresarial frente a los accidentes laborales. Fue clara la presión con la movilización de los trabajadores, para imponerla, como es clara la baja de siniestralidad una vez aplicada.

Ahora la historia abona esto que estamos expresando. El capitalismo hizo de EE.UU. el centro de su desarrollo empresarial, las luchas obreras en ese país tienen mojones de importancia universal como los hechos que dan lugar a fechas señaladas como el 1° de mayo y el 8 de marzo.

¿O es que la ley de 8 horas, ahora extendida al campo en el Uruguay, hubiera sido posible sin las luchas obreras en el mundo y sus derivaciones como fueron los gobiernos de Batlle y Ordoñez en el Uruguay? Y en nuestro caso estamos hablando de una ley de reciente aprobación, sin respaldo del empresariado agropecuario.

El objetivo del modo de producción capitalista es la rentabilidad no los derechos humanos. Esto no quiere decir que capitalistas como seres humanos no los reconozcan.

Ahora dictadura a través del poder del Estado no la pueden ejercer los trabajadores aún en un determinado nivel de organización política. Lenin es muy claro cuando señala que los trabajadores deben defenderse manteniendo su independencia frente a su propio Estado, entendiendo como tal al que se llega para defender los derechos más elementales del ser humano, como es el derecho a la paz, al pan, al trabajo, como ocurrió con la Revolución Rusa.

Lenin fue derrotado y la inmensa mayoría de los que integraron la dirección de su partido eliminados por el aparato del Estado en manos de la burocracia. Hoy en el mundo se vende ese producto en el mercado burgués y anexos, como la dictadura del proletariado, que nada tiene que ver con el pensamiento de Marx, Engels, Lenin, estoy nombrando a los más destacados.

En 2019, el capitalismo como modo de producción de predominancia en el mundo va de desequilibrio en desequilibrio. A su paso todo se deteriora, el medio ambiente, la salud de la gente, su nivel educativo, su capacidad de trabajo, la sociedad ahonda su fractura.

Ejercer hoy la dictadura del proletariado sería poder utilizar centralizadamente la capacidad de movilización de los trabajadores para imponer la muerte en paz de esa predominancia, que hoy es sostenida precisamente por la dictadura que ejerce el capitalismo a través de una relativo pequeño grupo que ejerce el control de los organismos financieros internacionales de la economía mundial.

Estamos hablando con una disparidad en la organización del trabajo –cuando hablamos de trabajadores– que va, por ejemplo, desde el que limpia una calle hasta el que maneja una computadora de última generación y sabiendo que la mayoría de los trabajos administrativos y mismo los trabajos rutinarios como el de limpiar una calle ya son asumidos por máquinas que el ser humano ha ido incorporando en el avance tecnológico.

Un primer paso sería tomar esos organismos, no para destruirlos sino para imponer dos herramientas que entendemos fundamentales: la unidad de medida monetaria única y universal y que los ingresos que la sociedad necesita para su desarrollo provengan de un sistema impositivo basado en la circulación del dinero, dando muerte a los paraísos fiscales y haciendo invalida cualquiera transacción que no se realice a través de los organismos que la sociedad democrática determine.

Los modos de producción como los seres vivos nacen, se desarrollan y comienza a fenecer. Cuando el capitalismo nace como modo de producción generando la primera humilde plusvalía, el que la maneja se diferencia de sus iguales en el taller asumiendo la tarea de reinvertirla, nace el burgués1; comienza una competencia en que su rentabilidad es mayor si su costo en salarios es menor, y el costo salarial de la competencia mayor en la medida en que en última instancia el depende de la capacidad de consumo de todos.

Contradictoriamente las conquistas sociales obtenidas en su esencia por la movilización y acción organizada por los trabajadores, construyendo sindicato, partidos, democracias, repúblicas, leyes sociales, le han dado al capitalismo la base para la amplitud que hoy tiene en todo el planeta, pero que no puede romper con la regla que fija sus límites con el agostamiento de la tasa general de ganancia.

E insistimos, una cosa es el capitalismo como modo de producción, que como antes ocurrió con los modos de producción anteriores, aún sin tener la dimensión planetaria de este, lo que debe morir en primer lugar es su predominancia que es lo que hoy sostiene su dictadura sobre la economía.

Es la razón de porque proponemos como objetivo de la transformación revolucionaria de esta época, la toma del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, para transformar su política, tal vez la última utilización de la dictadura del proletariado para que la rentabilidad empresarial hoy en manos de los dictadura de la burguesía pase a manos de la sociedad para que se utilizada en beneficio de la misma. En salud, en educación, en nivel de vida, en vivienda… también en el desarrollo de las nacionalidades en todo aquello que incorporan al acervo creativo de la humanidad.

Jorge Aniceto Molinari.
Montevideo. Sábado, 12 de Octubre de 2019.


Nota:

1¿Pudo haber sido distinto? Es el debate abierto sobre la condición humana y su evolución y porque allí –en lo general– no nació un modo de producción cooperativo, si de competencia, con dos roles diferentes en el seno de la sociedad: la del burgués y la del proletario.